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Descubren en Egipto la prótesis ajustable más antigua de la historia de la humanidad

   22 de Junio de 2017

Egiptólogos de la Universidad de Basilea han vuelto a examinar un dedo del pie de madera artificial, y es probable que sea uno de los dispositivos protésicos más antiguos de la historia humana. El hallazgo tiene casi 3.000 años y fue descubierto en un entierro femenino de la necrópolis de Sheikh Abd el-Qurna cerca de Luxor. Esta área está actualmente siendo estudiada utilizando métodos de vanguardia.

El equipo internacional investigó la prótesis única con una moderna microscopía, tecnología de rayos X y tomografía computarizada. Fueron capaces de demostrar que el dedo del pie de madera fue reajustado varias veces al pie de su propietario, la hija de un sacerdote.

Los investigadores también clasificaron recientemente los materiales usados e identificaron el método con el cual se produjo y utilizó la prótesis altamente desarrollada. Expertos del Museo Egipcio de El Cairo --donde fue llevado el dispositivo protésico después de haber sido encontrado-- y el Instituto de Medicina Evolutiva de la Universidad de Zurich también participaron en este estudio, informa la Universidad de Basilea en un comunicado.

El dedo del pie artificial, del primer milenio antes de Cristo, atestigua las habilidades de un artesano que estaba muy familiarizado con la fisonomía humana. El conocimiento técnico se puede ver particularmente bien en la movilidad de la prótesis y la estructura robusta de la correa.

El hecho de que la prótesis se hiciera de una manera tan laboriosa y meticulosa indica que la propietaria valoraba una apariencia natural, estética y comodidad y que podía contar con especialistas altamente calificados para proporcionar esto.

La prótesis de la edad de hierro temprana fue encontrada en una tumba de pozo saqueada que fue cortada en el lecho de roca de una capilla más vieja y grande de entierro en la colina del cementerio de Sheikh Abd el-Qurna al oeste de Luxor.

Esta capilla pertenece a un grupo de tumbas monumentales de corte rocoso de finales del siglo 15 aC que fueron construidos para una pequeña clase alta que estaba cerca de la familia real. Desde finales de 2015, la Universidad de Basilea ha estado estudiando este antiguo cementerio egipcio de élite, su larga historia de uso y sus alrededores.

Para este proyecto, financiado por la Fundación Nacional de Ciencias de Suiza, se utilizaron métodos microanalíticos, científicamente orientados, así como tecnología de precisión para la topografía y la fotografía.

Los investigadores están estudiando la materialidad de los restos arqueológicos y, por tanto, están adquiriendo una visión de las historias de vida de las estructuras y objetos del edificio. Estas biografías materiales pueden proporcionar información sobre las prácticas de fabricación, usos, habilidades personales, hábitos y preferencias de las personas que estaban en contacto con estos objetos.

Las tumbas más antiguas conocidas de Sheikh Abd el-Qurna datan del segundo milenio antes de Cristo. El cementerio vio su apogeo en el siglo 15 a.C. Sin embargo, muchas de estas estructuras de corte de roca fueron reutilizadas y en partes remodeladas varias veces para entierros durante el primer milenio antes de Cristo. Mucho más tarde, sirvieron como viviendas principalmente para la gente local, un proceso que comenzó con los primeros ermitaños cristianos y sólo terminó a principios del siglo XX.

Junto con los expertos en geodesia y geología de la ETH Zurich, el equipo de arqueólogos de Basilea está evaluando científicamente las estructuras naturales y artificiales de la zona de excavación y sus alrededores.

Los especialistas están desarrollando actualmente modelos geométricos precisos de elevación digital, paisaje y arquitectura para esta área. A continuación se combinarán con un mapa tridimensional arqueológico y geológico que ilustrará la morfología del terreno así como las estructuras subterráneas investigadas.

Sobre esta base, los investigadores quieren reconstruir y simular el desarrollo del cementerio y sus fases de uso.

   +Información: www.lasexta.com


Científicos recrean el rostro de una momia de 3.500 años de edad

   20 de Junio de 2017

Un grupo internacional de investigadores ha logrado reconstruir el rostro de una momia de 3.500 años de edad, que perteneció al dignatario egipcio Nebiri, que vivió durante el reinado de Tutmosis III (1479-1425 a. C.), informa la revista Live Science.

Nebiri falleció cuando tenía entre 45 y 60 años, según indica la coautora del experimento, Rafaella Bianucci, que señala que su tumba fue saqueada y su cuerpo deliberadamente destruido en la Antigüedad. La momia, descubierta en 1904, saltó a la fama hace dos años, cuando los científicos diagnosticaron en Nebiri el primer caso conocido de insuficiencia cardiaca crónica de la historia.

Gracias a la tomografía computarizada (TC) y a los avances en las técnicas de reconstrucción de rostro, los científicos han conseguido recrear con gran precisión la cara de Nebiri. Según la imagen que han elaborado, el hombre tenía una nariz prominente, una mandíbula ancha y labios bastante gruesos.

La reconstrucción ha sido posible también gracias a su peculiar proceso de momificación. Su vendaje fue mojado en una compleja mezcla de grasa animal o aceite vegetal con bálsamos y resinas, según un análisis químico realizado en 2013. Además, los escaneados con TC revelaron que las vendas fueron aplicadas en prácticamente todas las partes de la cabeza, en orejas, ojos, nariz y boca, para guardar la apariencia más realista posible del rostro, lo que, para Bianucci, convierte a la momia de Nebiri un ejemplo embalsamamiento "perfecto".

   +Información: www.actualidad.rt.com


La domesticación de los gatos comenzó en Egipto.

   19 de Junio de 2017

Ela actualidad se conocen cinco subespecies de Felis silvestris y se los considera los antecesores de los gatos domésticos (Felis silvestris catus). El problema a la hora de analizarlos por separado es que todos los esqueletos son casi idénticos e indistinguibles de los de los ejemplares domesticados. Esto hace que sea muy complejo retroceder en el tiempo y datar qué especie fue domesticada y cuándo. Para intentar resolver esto, el paleogeneticista Claudio Ottoni utilizó el ADN de huesos, dientes, piel y pelo de más de 200 gatos encontrados en sitios arqueológicos del Cercano Oriente, África y Europa.
Los resultados, publicados en Nature Ecology and Evolution, revelaron que todos los gatos domesticados descienden del gato salvaje africano o Felis silvestris lybica, una subespecie salvaje que se encuentra en el norte de África y el Cercano Oriente. Según el estudio, nuestros amigos felinos fueron domesticados hace unos 10.000 años por los primeros agricultores en el Cercano Oriente. Los primeros asentamientos agrícolas probablemente atrajeron a gatos monteses porque estaban llenos de roedores. Los granjeros les dieron la bienvenida con la esperanza de que mantuvieran libres de ratones sus reservas de grano y se creó una alianza que eventualmente culminó en la domesticación.

A medida que los agricultores comenzaron a moverse por diferentes territorios, los gatos fueron con ellos y comenzaron a extenderse hasta llegar al sudoeste de Asia, África y Europa. De hecho se han hallado huesos de gatos con claros parentescos egipcios en regiones cercanas al mar Báltico dominadas por egipcios.
"Todavía no está claro, sin embargo, si el gato doméstico desciende de los gatos importados del Cercano Oriente o de Egipto – concluye Ottoni en un comunicado –. Será necesario realizar más estudios”. Lo que sí han descubierto es que el patrón de rayas fue el más habitual en los primeros gatos y solo en la Edad Media comenzaron a verse ejemplares con manchas.

   +Información: www.quo.es


El Gran Museo Egipcio abrirá parcialmente sus puertas en 2018 tras 15 años de obras.

   18 de Junio de 2017

Los militares no dejan hacer fotos desde fuera, las grúas se descansan bajo el sol egipcio. Quince años después de comenzar las obras, con un presupuesto inicial que se ha doblado hasta alcanzar mil millones de dólares y una nueva dirección para evitar los escándalos, el Gran Museo Egipcio intenta un último agónico empujón antes de su inauguración parcial en 2018.

«El Gran Museo Egipcio (GEM) mostrará el patrimonio del Antiguo Egipto, importantísimo dentro del patrimonio de la humanidad, y que además la gente disfruta viendo. Sin embargo, ningún país ni ninguna organización se ofreció realmente a ayudar con la financiación de este gran proyecto, que es para la protección de este patrimonio. Egipto lo está llevando solo», cuenta a ABC el director del GEM, Tarek Tawfik, en una entrevista en su despacho del edificio todavía a medio construir. El museo expondrá 100.000 piezas -50.000 por primera vez- y espera recibir unos 5 millones de visitantes anuales.

Buque
En 2002 se colocó la «piedra fundacional» del que pretendía ser el buque insignia, la corona de los museos en un Egipto que explotaba cada vez más los miles de turistas semanales. En aquel entonces, cerca de 10 millones de extranjeros visitaban al año la tierra de las pirámides y los faraones; un número que llegó a 15 millones en 2010, un año antes de la revolución de Tahrir, cuyos disturbios espantaron a los visitantes. Problemas con la empresa constructora, impagos, burocracia y la crisis económica que asuela Egipto -y que ha devaluado su moneda un 50 por ciento- forzaron a posponer la fecha de finalización de las obras del GEM año tras año, pese a las sucesivas promesas gubernamentales. El último plazo que se ha impuesto a sí mismo el nuevo director del museo, el doctor Tawfik, es comienzos de 2018 (marzo-abril), cuando espera poder inaugurar parcialmente el mastodóntico edificio, que pretende ser «diferente a cualquier otro museo que muestre arte del Antiguo Egipto en el mundo. Que muestre el contexto, no centrándose sólo en piezas individuales».

Ya avanzado 2017 y con el mes de Ramadán a la vuelta de la esquina, donde toda producción se ralentiza en los países musulmanes, la construcción del museo está al 55 por ciento. En el área de obras, de 490.000 metros cuadrados, ya puede dilucidarse la estructura del futuro museo, que se extenderá por 168.000 metros cuadrados. Una vez inaugurado por completo -que Tawfik calcula no será hasta 2022 «inshallah» (si Dios quiere)-, el área de exhibición será de 63.050 metros cuadrados, divididos en tres grandes galerías de paredes acristaladas con vistas a las pirámides. El diseño de Heneghan Peng Architects, que ganó el concurso a principios de los 2000, apenas tiene ángulos rectos, imitando la figura icónica de las faraónicas construcciones, de más de 3.000 años. «El diseño arquitectónico es muy complejo, lo que convierte la construcción en muy difícil; no hay columnas, por ejemplo, y la construcción del techo se hace muy compleja», explica Tawfik.

Tutankamón
A principios de 2018 se inaugurarán las escaleras, flanqueadas por imponentes estatuas, como la del coloso recuperada este año del fango de un suburbio cairota, y una sola galería, reservada para el más famoso faraón egipcio. «Por primera vez en la historia se expondrá la completa colección de Tutankamón». Se expondrán más de 5.000 piezas, dos tercios de ellas por primera vez desde que el egiptólogo Howard Carter dio sus primeros pasos en la tumba descubierta en 1922. Serán trasladadas desde decenas de almacenes diseminados por el país y desde el Museo Egipcio en Tahrir, que actualmente acoge la máscara del faraón niño. «Mostraremos Tutankamón de un modo completamente distinto a lo habitual. Se mostrarán con su contexto, una visión completamente distinta. La atracción principal será el estilo de vida de Tutankamón (final de la dinastía XVIII): su armario, sus sandalias, su joyería… Nos alejaremos de la imagen de Tutankamón como el faraón dorado solamente para acercarnos a Tutankamón como un ser humano, un joven niño. ¡Pero sin perder su glamour!», bromea el director del museo.

Las revoluciones egipcias -en 2011 y la asonada militar en 2013-, así como los atentados terroristas de los últimos años, han llevado a la industria del turismo egipcio a su límite. ¿Es 2018 el momento de inaugurar un gran museo cuya construcción está costándole mil millones de dólares a las arcas del deprimido estado norteafricano? De los 550 millones de dólares que iba a costar el proyecto -360 financiados con un préstamo del Gobierno japonés-, los gastos han llegado finalmente a mil millones de dólares, financiados con un segundo préstamo nipón de 450 millones de dólares. «Si no lo inauguramos ya, los costes se dispararán. Soy positivo. Con este nuevo escenario, la exhibición del rey Tutankamón… el mundo vendrá», insiste el director del museo.

El GEM espera recibir, pese a todo, al menos 5 millones de visitantes al año -unos 10.000 al día-, que podrán admirar piezas de la civilización egipcia hasta época grecorromana. «Tras la devaluación de la libra egipcia y la situación mundial, donde las metrópolis son más inseguras (por el terrorismo), estamos reevaluando nuestras expectativas y nuestros números. Sin embargo, en el peor escenario posible, confiamos en que el aumento de visitantes locales y la organización de eventos con artistas internacionales en el patio exterior del edificio sostendrán el museo», admite Tawfik, que insiste en su estrategia hacia «la generación de ingresos», una vez asegurada la financiación suficiente con el segundo préstamo japonés.

Conservación
Pero no todo serán entradas, tiendas o restaurantes anexos. El GEM acoge también lo que el egiptólogo ha señalado como «el mayor» centro de conservación y restauración del mundo en cuanto a tamaño, que no profesionales trabajando. Diecinueve laboratorios se encargarán, una vez inaugurado el museo, de labores de investigación de las 50.000 piezas no expuestas, que permanecerán en almacenes accesibles a académicos e investigadores de todo el mundo, según cuenta a este diario el director del departamento de restauración de madera, Medhat Abd El Hamid. Sin embargo, por ahora se dedican a la restauración y preparación de las miles de piezas de la colección de Tutankamón, que ya están siendo trasladadas al museo en Guiza.

Según cuenta Tawfik, en un mundo entusiasmado con la egiptología pero en que existen cientos de museos al respecto, el GEM pretende ser «un lugar que sea capaz de mostrar el patrimonio egipcio de un modo moderno que encaje en el siglo XXI». «El museo Tahrir fue uno de los primeros museos del mundo, y un buen ejemplo de museo del siglo XX. Pero el rol de los museos modernos es dirigirse a la gente más que en el pasado, informarles y fomentar que sepan más sobre esta herencia de la humanidad, usando su lenguaje», concluye Tawfik. «No soy optimista. Este museo tiene espacio para exponer, en los próximos años, las muchas antiguedades egipcias todavía por descubrir».

   +Información: www.abc.es


Descifran por primera vez el ADN completo de momias de Egipto.

   31 de Mayo de 2017

El material genético de tres momias que vivieron en Egipto entre el año 1.400 antes de Cristo y el 400 de la próxima era ha sido totalmente secuenciado, tal como se ha publicado este martes en la revista «Nature Communications». La investigación, dirigida por Johannes Krause, investigador en el Instituto Max Planck de Ciencia de la Historia Humana en Jena (Alemania), ha concluido que los egipcios actuales están más relacionados con africanos subsaharianos que con los antiguos egipcios. Estos, por su parte, estaban más emparentados con poblaciones de Oriente Próximo y Asia occidental. Esto quiere decir, según los autores, que en el pasado reciente hubo un flujo de población subsahariana hasta Egipto que cambió la composición genética de la población.

Los testimonios y restos dejados por los egipcios siempre han mostrado que estuvieron en constante intercambio con las culturas africanas, asiáticas y europeas desde hace al menos 3.000 años, a través de fenómenos migratorios. Sin embargo, este hecho ha sido difícil de demostrar a través del material genético, sobre todo porque el clima y la antigüedad de los restos dañaban mucho el ADN.

Pero en esta ocasión los investigadores han logrado usar las modernas técnicas de secuenciación (lectura) del ADN, para reconstruir el genoma completo de los restos egipcios a partir de millones de fragmentos. Además, han usado rigurosas pruebas de autentificación para evitar que la contaminación con material genético de bacterias o humanos modernos pudiera alterar los resultados.

Los investigadores confían en haber demostrado que su método puede transformar y acelerar la investigación de las momias egipcias. Además de para reconstruir movimientos de población, han explicado que la secuenciación podría usarse para estudiar la evolución de genes concretos, analizar rasgos individuales de las momias, establecer relaciones de parentesco o incluso buscar el rastro de antiguas infecciones.

Las momias de Abusir el-Meleq
En esta ocasión, los investigadores tomaron muestras de huesos, dientes y tejidos blandos de 151 momias halladas en el yacimiento de Abusir el-Meleq (Egipto), situado junto al río Nilo, en el Egipto Medio, y que en la actualidad estaban en manos de dos colecciones antropológicas.

A partir de estos restos, los autores secuenciaron el genoma completo de tres momias: una del periodo anterior a Ptolomeo (el sucesor de Alejandro Magno que fundó su reino en Egipto a la muerte de este), otra de la época de Ptolomeo y una última ya perteneciente al período de la dominación romana.

Además de esto, el equipo de Krause examinó el genoma mitocondrial (un pequeño conjunto de genes que está dentro de las mitocondrias, «fábricas» de energía del interior de las células humanas), de 90 momias.

Con esta información genética, los investigadores pudieron analizar la composición genética de las poblaciones de la antigüedad y después compararla con las actuales.

Las huellas genéticas de la conquista
«En concreto, estábamos interesados en buscar cambios y continuidades en la composición genética de los habitantes de Abusir el-Meleq», ha explicado en un comunicado Alexander Peltzer, uno de los coautores del estudio e investigador en la Universidad de Tubinga. «Quisimios averiguar si la conquista de Alejandro Magno y de otras superpotencias dejó una huella en los genes de los antiguos egipcios», ha dicho Verena Schuenemann, también coautora y profesora en la Universidad de Tubinga.

La investigación ha concluido que no fue así. La composición genética de la población de Abusir el-Meleq no sufrió importantes cambios durante los 1.300 años que su estudio ha cubierto, a pesar de la conquista de las superpotencias. En sus genes no se han encontrado huellas de conquistadores, pero sí señales de un origen vinculado a poblaciones antiguas de Oriente y a grupos neolíticos de la península de Anatolia y de Europa.

Pero si las conquistas no cambiaron los genes de los antiguos egipcios, las migraciones sí que transformaron el ADN de los modernos. Estos tienen un material genético un 8 por ciento más similar al de poblaciones africanas subsaharianas que al de los antiguos egipcios, lo que indica que hubo un importante movimiento migratorio en la región, que tuvo que ocurrir en los últimos 1.500 años, tal como ha explicado Stephan Schiffels, otro de los coautores. El motivo de este flujo de personas pudo ser, según Schiffels, una mejora de la movilidad desde el sur del río Nilo, el incremento de la actividad comercial entre Egipto y el África subsahariana y el comercio de esclavos a través del Sáhara, que comenzó hace 1.300 años.

Un nuevo momento para las momias
Los propios autores han recordado que los restos de un único yacimiento no se pueden extrapolar a todo el antiguo Egipto. Pero sí que han propuesto que su investigación es la única que proporciona una conjunto de datos genéticos lo suficientemente fiable. Lo que es una prueba de que la secuenciación puede aplicarse con éxito a las momias egipcias.

Los estudios genéticos de momias siempre han sido muy polémicos entre los egiptólogos. La humedad y el calor típicos de las tumbas egipcias es muy dañino para el ADN, de modo que los estudios que intentan extraerlo corren el riesgo de leer genes modernos de bacterias y humanos modernos en vez de los antiguos.

«La potencial preservación de ADN tiene que ser mirada con escepticismo», ha dicho el propio Johannes Krause, autor del presente estudio y director del Instituto Max Planck para Ciencia de la Historia Humana. «El cálido clima egipcio, los altos niveles de humedad de muchas tumbas y algunos de las productos químicos usados en la momificación, contribuyen mucho a que los genes se degraden, y hacen muy improbable que el ADN de las momias egipcias sobreviva».

Pero las técnicas de secuenciación más modernas pueden cambiar este panorama, tal como sugiere la investigación presentada por Krause. Para confirmarlo, los autores extenderán sus análisis genéticos a otros yacimientos y a otros periodos del Antiguo Egipto.

Las técnicas usadas en este estudio abren la puerta a nuevos e interesantes estudios del material genético de las momias. En un futuro próximo podrían enriquecer mucho lo que se sabe sobre la increíble historia de Egipto.

   +Información: www.abc.es

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