La palabra faraón para dirigirnos al “monarca” o “Rey” se empezó a utilizar en la Dinastía XVIII, Imperio Nuevo. (1550-1069). Aunque en un principio se empleaba para referirse al palacio real. Su significado es Casa grande, palacio o residencia, “per-a·-a·”, era la entidad responsable de recoger la imposiciones tributarias, o sea los dichosos impuestos.
Aunque hay que decir que siempre se le llamó Rey y no Faraón.