Otra manera de ver Egipto
Noticias Sobre Egipto
 
 
1 Todos Líneas por página:

   -En busca de la tumba de la esposa de Tutankamón

      09 de Agosto de 2017

El incombustible Zahi Hawass ha vuelto por sus fueros. El egiptólogo más mediático de la tierra de los faraones prepara un proyecto para seguir las huellas de Anjesenamón, la esposa de Tutankamón (1336-1327 a. C.) hasta su posible tumba en la necrópolis de Tebas, la actual Luxor."Durante una excavación en el valle de los reyes encontramos junto al enterramiento de Ay los depósitos de fundación, una oquedad llena de objetos como cerámica, retos de comida, herramientas y otros materiales", relata a EL MUNDO Hawass, ex ministro egipcio de Antigüedades.

Cuando los antiguos egipcios hacían eso, sólo podía significar que se estaba construyendo una nueva tumba", desliza el arqueólogo, un rostro conocido en todo el mundo por sus documentales de egiptología que accede a explicar a este diario sus primeras pesquisas."Quiero dejarlo claro porque se han publicado informaciones erróneas en los últimos días. La excavación no ha comenzado ni se ha producido ningún hallazgo aún. Yo confío en poder lanzar pronto la misión y que los trabajos nos lleven a ese enterramiento oculto", precisa Hawass. Un "presentimiento" Su tesis parte de la presencia en las inmediaciones de estos depósitos de la tumba de Ay, el faraón con el que se esposó Anjesenamón tras la prematura muerte del "faraón niño". "Pero, de momento, es solo un presentimiento", matiza el investigador, involucrado en mil batallas.En los últimos tiempos ha dirigido una misión italiana que ausculta con ayuda del radar la árida geografía del Valle de los Reyes en busca de "cavidades no conocidas hasta la fecha". "Concluimos la campaña el mes pasado y regresamos en septiembre. Hasta ahora no se ha producido ningún hallazgo".Sin la supervisión de Hawass, el equipo de expertos italianos también asumirá la tarea de comprobar la teoría de Nicholas Reeves que hace dos años sugirió la existencia de dos espacios ocultos en los muros oeste y norte de la tumba de Tutankamón. Según su tesis, una de las cavidades albergaría la cámara funeraria de la esquiva Nefertiti. Escaneado de las pirámides de Giza y Dashur. Además, el ex ministro de Antigüedades lidera el proyecto de escaneado de las Pirámides de Giza y Dashur impulsado desde 2015 por la facultad de Ingeniería de la Universidad de El Cairo y el Instituto para la Preservación e Innovación en Patrimonio, con sede en París. Desde entonces los monumentos han sido sometidos a técnicas no invasivas en busca de nuevos datos sobre estas maravillas del mundo antiguo."El próximo mes vamos a anunciar los resultados del proyecto. Hasta la fecha, no hay grandes novedades aún", avanza quien dedica el resto del tiempo a la escritura de dos libros sobre el filón inagotable de Tutankamón dirigidos a niños y mayores.

   +Información: www.elmundo.es


   -Descubren un gran sepulcro faraónico en una zona de construcción de viviendas en Egipto.

      25 de Julio de 2017

Esta vez, un gran sepulcro de piedra de época faraónica ha sido hallado durante los trabajos de prospección para la ampliación de una vivienda en la provincia de Al Sharquiya, en el noreste de Egipto, según ha informado el Ministerio de Antigüedades egipcio.

Se trata de un sepulcro de piedra con un peso aproximado de 65 toneladas, tallado en un único bloque y apoyado sobre una base de losas también de piedra, lo que puede indicar que «fue tallado en una montaña, luego trasladado durante la época faraónica a su lugar actual», según ha detallado el director de los trabajos de Restauración, Garib Sonbul.

En el interior del pesado bloque se ha encontrado un ataúd de un material que «podría ser basalto o diorita», adornado con los restos de un texto jeroglífico que podría ofrecer más pistas sobre la época o para quién estaba destinado. Una vez desenterrado, el sepulcro ha sido trasladado a los almacenes del museo provincial para su estudio y conservación.

Según ha detallado el director del Departamento de Antigüedades, Ayman Ashmaui, el sepulcro ya había sido descubierto en los años cincuenta por el arqueólogo británico Flinders Petrie. El hallazgo fue desestimado y pronto quedó enterrado de nuevo, hasta su redescubrimiento un equipo de arqueólogos egipcios. Los egiptólogos estudiaron el terreno a petición de un vecino de la ciudad moderna de Al Husayniya, que pretendía ampliar su vivienda adyacente al lugar donde se encontró el sepulcro.

   +Información: www.abc.es


   -Descubren la posible tumba de la esposa de Tutankamón

      19 de Julio de 2017

Durante mucho tiempo se pensó que sus restos se encontraban entre los descubiertos en la llamada tumba KV21, en el Valle de los Reyes. Pero, en enero de este mismo año, se descubrieron en la zona indicios de la existencia de una nueva sepultura y, ahora, los arqueólogos creen que podría ser aquí dónde realmente esté enterrada Ankesenamón.

Pero, ¿en qué se basan para sacar esta conclusión? Pues en el hecho de que esa hipotética tumba estaría situada muy cerca de la del faraón Ay, con quién al parecer se casó tras la muerte de Tutankamón.

Conviene insistir en que la vida de esta reina sigue siendo un enigma. La teoría más aceptada es que todo lo referente a su persona fue silenciado intencionadamente por haber participado en una posible conjura contra su segundo marido, Ay. Pero, como ya hemos dicho, no dejan de ser hipótesis.

Tras el verano está previsto que se inicien las excavaciones para encontrar esa nueva tumba. Si finalmente aparece y, efectivamente, contiene los restos de Ankesenamón, tal vez el misterio comience a resolverse.

   +Información: www.businessmonkeynews.com


   -Descubren en Egipto la prótesis ajustable más antigua de la historia de la humanidad

      22 de Junio de 2017

Egiptólogos de la Universidad de Basilea han vuelto a examinar un dedo del pie de madera artificial, y es probable que sea uno de los dispositivos protésicos más antiguos de la historia humana. El hallazgo tiene casi 3.000 años y fue descubierto en un entierro femenino de la necrópolis de Sheikh Abd el-Qurna cerca de Luxor. Esta área está actualmente siendo estudiada utilizando métodos de vanguardia.

El equipo internacional investigó la prótesis única con una moderna microscopía, tecnología de rayos X y tomografía computarizada. Fueron capaces de demostrar que el dedo del pie de madera fue reajustado varias veces al pie de su propietario, la hija de un sacerdote.

Los investigadores también clasificaron recientemente los materiales usados e identificaron el método con el cual se produjo y utilizó la prótesis altamente desarrollada. Expertos del Museo Egipcio de El Cairo --donde fue llevado el dispositivo protésico después de haber sido encontrado-- y el Instituto de Medicina Evolutiva de la Universidad de Zurich también participaron en este estudio, informa la Universidad de Basilea en un comunicado.

El dedo del pie artificial, del primer milenio antes de Cristo, atestigua las habilidades de un artesano que estaba muy familiarizado con la fisonomía humana. El conocimiento técnico se puede ver particularmente bien en la movilidad de la prótesis y la estructura robusta de la correa.

El hecho de que la prótesis se hiciera de una manera tan laboriosa y meticulosa indica que la propietaria valoraba una apariencia natural, estética y comodidad y que podía contar con especialistas altamente calificados para proporcionar esto.

La prótesis de la edad de hierro temprana fue encontrada en una tumba de pozo saqueada que fue cortada en el lecho de roca de una capilla más vieja y grande de entierro en la colina del cementerio de Sheikh Abd el-Qurna al oeste de Luxor.

Esta capilla pertenece a un grupo de tumbas monumentales de corte rocoso de finales del siglo 15 aC que fueron construidos para una pequeña clase alta que estaba cerca de la familia real. Desde finales de 2015, la Universidad de Basilea ha estado estudiando este antiguo cementerio egipcio de élite, su larga historia de uso y sus alrededores.

Para este proyecto, financiado por la Fundación Nacional de Ciencias de Suiza, se utilizaron métodos microanalíticos, científicamente orientados, así como tecnología de precisión para la topografía y la fotografía.

Los investigadores están estudiando la materialidad de los restos arqueológicos y, por tanto, están adquiriendo una visión de las historias de vida de las estructuras y objetos del edificio. Estas biografías materiales pueden proporcionar información sobre las prácticas de fabricación, usos, habilidades personales, hábitos y preferencias de las personas que estaban en contacto con estos objetos.

Las tumbas más antiguas conocidas de Sheikh Abd el-Qurna datan del segundo milenio antes de Cristo. El cementerio vio su apogeo en el siglo 15 a.C. Sin embargo, muchas de estas estructuras de corte de roca fueron reutilizadas y en partes remodeladas varias veces para entierros durante el primer milenio antes de Cristo. Mucho más tarde, sirvieron como viviendas principalmente para la gente local, un proceso que comenzó con los primeros ermitaños cristianos y sólo terminó a principios del siglo XX.

Junto con los expertos en geodesia y geología de la ETH Zurich, el equipo de arqueólogos de Basilea está evaluando científicamente las estructuras naturales y artificiales de la zona de excavación y sus alrededores.

Los especialistas están desarrollando actualmente modelos geométricos precisos de elevación digital, paisaje y arquitectura para esta área. A continuación se combinarán con un mapa tridimensional arqueológico y geológico que ilustrará la morfología del terreno así como las estructuras subterráneas investigadas.

Sobre esta base, los investigadores quieren reconstruir y simular el desarrollo del cementerio y sus fases de uso.

   +Información: www.lasexta.com


   -Científicos recrean el rostro de una momia de 3.500 años de edad

      20 de Junio de 2017

Un grupo internacional de investigadores ha logrado reconstruir el rostro de una momia de 3.500 años de edad, que perteneció al dignatario egipcio Nebiri, que vivió durante el reinado de Tutmosis III (1479-1425 a. C.), informa la revista Live Science.

Nebiri falleció cuando tenía entre 45 y 60 años, según indica la coautora del experimento, Rafaella Bianucci, que señala que su tumba fue saqueada y su cuerpo deliberadamente destruido en la Antigüedad. La momia, descubierta en 1904, saltó a la fama hace dos años, cuando los científicos diagnosticaron en Nebiri el primer caso conocido de insuficiencia cardiaca crónica de la historia.

Gracias a la tomografía computarizada (TC) y a los avances en las técnicas de reconstrucción de rostro, los científicos han conseguido recrear con gran precisión la cara de Nebiri. Según la imagen que han elaborado, el hombre tenía una nariz prominente, una mandíbula ancha y labios bastante gruesos.

La reconstrucción ha sido posible también gracias a su peculiar proceso de momificación. Su vendaje fue mojado en una compleja mezcla de grasa animal o aceite vegetal con bálsamos y resinas, según un análisis químico realizado en 2013. Además, los escaneados con TC revelaron que las vendas fueron aplicadas en prácticamente todas las partes de la cabeza, en orejas, ojos, nariz y boca, para guardar la apariencia más realista posible del rostro, lo que, para Bianucci, convierte a la momia de Nebiri un ejemplo embalsamamiento "perfecto".

   +Información: www.actualidad.rt.com


   -La domesticación de los gatos comenzó en Egipto.

      19 de Junio de 2017

Ela actualidad se conocen cinco subespecies de Felis silvestris y se los considera los antecesores de los gatos domésticos (Felis silvestris catus). El problema a la hora de analizarlos por separado es que todos los esqueletos son casi idénticos e indistinguibles de los de los ejemplares domesticados. Esto hace que sea muy complejo retroceder en el tiempo y datar qué especie fue domesticada y cuándo. Para intentar resolver esto, el paleogeneticista Claudio Ottoni utilizó el ADN de huesos, dientes, piel y pelo de más de 200 gatos encontrados en sitios arqueológicos del Cercano Oriente, África y Europa.
Los resultados, publicados en Nature Ecology and Evolution, revelaron que todos los gatos domesticados descienden del gato salvaje africano o Felis silvestris lybica, una subespecie salvaje que se encuentra en el norte de África y el Cercano Oriente. Según el estudio, nuestros amigos felinos fueron domesticados hace unos 10.000 años por los primeros agricultores en el Cercano Oriente. Los primeros asentamientos agrícolas probablemente atrajeron a gatos monteses porque estaban llenos de roedores. Los granjeros les dieron la bienvenida con la esperanza de que mantuvieran libres de ratones sus reservas de grano y se creó una alianza que eventualmente culminó en la domesticación.

A medida que los agricultores comenzaron a moverse por diferentes territorios, los gatos fueron con ellos y comenzaron a extenderse hasta llegar al sudoeste de Asia, África y Europa. De hecho se han hallado huesos de gatos con claros parentescos egipcios en regiones cercanas al mar Báltico dominadas por egipcios.
"Todavía no está claro, sin embargo, si el gato doméstico desciende de los gatos importados del Cercano Oriente o de Egipto – concluye Ottoni en un comunicado –. Será necesario realizar más estudios”. Lo que sí han descubierto es que el patrón de rayas fue el más habitual en los primeros gatos y solo en la Edad Media comenzaron a verse ejemplares con manchas.

   +Información: www.quo.es


   -El Gran Museo Egipcio abrirá parcialmente sus puertas en 2018 tras 15 años de obras.

      18 de Junio de 2017

Los militares no dejan hacer fotos desde fuera, las grúas se descansan bajo el sol egipcio. Quince años después de comenzar las obras, con un presupuesto inicial que se ha doblado hasta alcanzar mil millones de dólares y una nueva dirección para evitar los escándalos, el Gran Museo Egipcio intenta un último agónico empujón antes de su inauguración parcial en 2018.

«El Gran Museo Egipcio (GEM) mostrará el patrimonio del Antiguo Egipto, importantísimo dentro del patrimonio de la humanidad, y que además la gente disfruta viendo. Sin embargo, ningún país ni ninguna organización se ofreció realmente a ayudar con la financiación de este gran proyecto, que es para la protección de este patrimonio. Egipto lo está llevando solo», cuenta a ABC el director del GEM, Tarek Tawfik, en una entrevista en su despacho del edificio todavía a medio construir. El museo expondrá 100.000 piezas -50.000 por primera vez- y espera recibir unos 5 millones de visitantes anuales.

Buque
En 2002 se colocó la «piedra fundacional» del que pretendía ser el buque insignia, la corona de los museos en un Egipto que explotaba cada vez más los miles de turistas semanales. En aquel entonces, cerca de 10 millones de extranjeros visitaban al año la tierra de las pirámides y los faraones; un número que llegó a 15 millones en 2010, un año antes de la revolución de Tahrir, cuyos disturbios espantaron a los visitantes. Problemas con la empresa constructora, impagos, burocracia y la crisis económica que asuela Egipto -y que ha devaluado su moneda un 50 por ciento- forzaron a posponer la fecha de finalización de las obras del GEM año tras año, pese a las sucesivas promesas gubernamentales. El último plazo que se ha impuesto a sí mismo el nuevo director del museo, el doctor Tawfik, es comienzos de 2018 (marzo-abril), cuando espera poder inaugurar parcialmente el mastodóntico edificio, que pretende ser «diferente a cualquier otro museo que muestre arte del Antiguo Egipto en el mundo. Que muestre el contexto, no centrándose sólo en piezas individuales».

Ya avanzado 2017 y con el mes de Ramadán a la vuelta de la esquina, donde toda producción se ralentiza en los países musulmanes, la construcción del museo está al 55 por ciento. En el área de obras, de 490.000 metros cuadrados, ya puede dilucidarse la estructura del futuro museo, que se extenderá por 168.000 metros cuadrados. Una vez inaugurado por completo -que Tawfik calcula no será hasta 2022 «inshallah» (si Dios quiere)-, el área de exhibición será de 63.050 metros cuadrados, divididos en tres grandes galerías de paredes acristaladas con vistas a las pirámides. El diseño de Heneghan Peng Architects, que ganó el concurso a principios de los 2000, apenas tiene ángulos rectos, imitando la figura icónica de las faraónicas construcciones, de más de 3.000 años. «El diseño arquitectónico es muy complejo, lo que convierte la construcción en muy difícil; no hay columnas, por ejemplo, y la construcción del techo se hace muy compleja», explica Tawfik.

Tutankamón
A principios de 2018 se inaugurarán las escaleras, flanqueadas por imponentes estatuas, como la del coloso recuperada este año del fango de un suburbio cairota, y una sola galería, reservada para el más famoso faraón egipcio. «Por primera vez en la historia se expondrá la completa colección de Tutankamón». Se expondrán más de 5.000 piezas, dos tercios de ellas por primera vez desde que el egiptólogo Howard Carter dio sus primeros pasos en la tumba descubierta en 1922. Serán trasladadas desde decenas de almacenes diseminados por el país y desde el Museo Egipcio en Tahrir, que actualmente acoge la máscara del faraón niño. «Mostraremos Tutankamón de un modo completamente distinto a lo habitual. Se mostrarán con su contexto, una visión completamente distinta. La atracción principal será el estilo de vida de Tutankamón (final de la dinastía XVIII): su armario, sus sandalias, su joyería… Nos alejaremos de la imagen de Tutankamón como el faraón dorado solamente para acercarnos a Tutankamón como un ser humano, un joven niño. ¡Pero sin perder su glamour!», bromea el director del museo.

Las revoluciones egipcias -en 2011 y la asonada militar en 2013-, así como los atentados terroristas de los últimos años, han llevado a la industria del turismo egipcio a su límite. ¿Es 2018 el momento de inaugurar un gran museo cuya construcción está costándole mil millones de dólares a las arcas del deprimido estado norteafricano? De los 550 millones de dólares que iba a costar el proyecto -360 financiados con un préstamo del Gobierno japonés-, los gastos han llegado finalmente a mil millones de dólares, financiados con un segundo préstamo nipón de 450 millones de dólares. «Si no lo inauguramos ya, los costes se dispararán. Soy positivo. Con este nuevo escenario, la exhibición del rey Tutankamón… el mundo vendrá», insiste el director del museo.

El GEM espera recibir, pese a todo, al menos 5 millones de visitantes al año -unos 10.000 al día-, que podrán admirar piezas de la civilización egipcia hasta época grecorromana. «Tras la devaluación de la libra egipcia y la situación mundial, donde las metrópolis son más inseguras (por el terrorismo), estamos reevaluando nuestras expectativas y nuestros números. Sin embargo, en el peor escenario posible, confiamos en que el aumento de visitantes locales y la organización de eventos con artistas internacionales en el patio exterior del edificio sostendrán el museo», admite Tawfik, que insiste en su estrategia hacia «la generación de ingresos», una vez asegurada la financiación suficiente con el segundo préstamo japonés.

Conservación
Pero no todo serán entradas, tiendas o restaurantes anexos. El GEM acoge también lo que el egiptólogo ha señalado como «el mayor» centro de conservación y restauración del mundo en cuanto a tamaño, que no profesionales trabajando. Diecinueve laboratorios se encargarán, una vez inaugurado el museo, de labores de investigación de las 50.000 piezas no expuestas, que permanecerán en almacenes accesibles a académicos e investigadores de todo el mundo, según cuenta a este diario el director del departamento de restauración de madera, Medhat Abd El Hamid. Sin embargo, por ahora se dedican a la restauración y preparación de las miles de piezas de la colección de Tutankamón, que ya están siendo trasladadas al museo en Guiza.

Según cuenta Tawfik, en un mundo entusiasmado con la egiptología pero en que existen cientos de museos al respecto, el GEM pretende ser «un lugar que sea capaz de mostrar el patrimonio egipcio de un modo moderno que encaje en el siglo XXI». «El museo Tahrir fue uno de los primeros museos del mundo, y un buen ejemplo de museo del siglo XX. Pero el rol de los museos modernos es dirigirse a la gente más que en el pasado, informarles y fomentar que sepan más sobre esta herencia de la humanidad, usando su lenguaje», concluye Tawfik. «No soy optimista. Este museo tiene espacio para exponer, en los próximos años, las muchas antiguedades egipcias todavía por descubrir».

   +Información: www.abc.es


   -Descifran por primera vez el ADN completo de momias de Egipto.

      31 de Mayo de 2017

El material genético de tres momias que vivieron en Egipto entre el año 1.400 antes de Cristo y el 400 de la próxima era ha sido totalmente secuenciado, tal como se ha publicado este martes en la revista «Nature Communications». La investigación, dirigida por Johannes Krause, investigador en el Instituto Max Planck de Ciencia de la Historia Humana en Jena (Alemania), ha concluido que los egipcios actuales están más relacionados con africanos subsaharianos que con los antiguos egipcios. Estos, por su parte, estaban más emparentados con poblaciones de Oriente Próximo y Asia occidental. Esto quiere decir, según los autores, que en el pasado reciente hubo un flujo de población subsahariana hasta Egipto que cambió la composición genética de la población.

Los testimonios y restos dejados por los egipcios siempre han mostrado que estuvieron en constante intercambio con las culturas africanas, asiáticas y europeas desde hace al menos 3.000 años, a través de fenómenos migratorios. Sin embargo, este hecho ha sido difícil de demostrar a través del material genético, sobre todo porque el clima y la antigüedad de los restos dañaban mucho el ADN.

Pero en esta ocasión los investigadores han logrado usar las modernas técnicas de secuenciación (lectura) del ADN, para reconstruir el genoma completo de los restos egipcios a partir de millones de fragmentos. Además, han usado rigurosas pruebas de autentificación para evitar que la contaminación con material genético de bacterias o humanos modernos pudiera alterar los resultados.

Los investigadores confían en haber demostrado que su método puede transformar y acelerar la investigación de las momias egipcias. Además de para reconstruir movimientos de población, han explicado que la secuenciación podría usarse para estudiar la evolución de genes concretos, analizar rasgos individuales de las momias, establecer relaciones de parentesco o incluso buscar el rastro de antiguas infecciones.

Las momias de Abusir el-Meleq
En esta ocasión, los investigadores tomaron muestras de huesos, dientes y tejidos blandos de 151 momias halladas en el yacimiento de Abusir el-Meleq (Egipto), situado junto al río Nilo, en el Egipto Medio, y que en la actualidad estaban en manos de dos colecciones antropológicas.

A partir de estos restos, los autores secuenciaron el genoma completo de tres momias: una del periodo anterior a Ptolomeo (el sucesor de Alejandro Magno que fundó su reino en Egipto a la muerte de este), otra de la época de Ptolomeo y una última ya perteneciente al período de la dominación romana.

Además de esto, el equipo de Krause examinó el genoma mitocondrial (un pequeño conjunto de genes que está dentro de las mitocondrias, «fábricas» de energía del interior de las células humanas), de 90 momias.

Con esta información genética, los investigadores pudieron analizar la composición genética de las poblaciones de la antigüedad y después compararla con las actuales.

Las huellas genéticas de la conquista
«En concreto, estábamos interesados en buscar cambios y continuidades en la composición genética de los habitantes de Abusir el-Meleq», ha explicado en un comunicado Alexander Peltzer, uno de los coautores del estudio e investigador en la Universidad de Tubinga. «Quisimios averiguar si la conquista de Alejandro Magno y de otras superpotencias dejó una huella en los genes de los antiguos egipcios», ha dicho Verena Schuenemann, también coautora y profesora en la Universidad de Tubinga.

La investigación ha concluido que no fue así. La composición genética de la población de Abusir el-Meleq no sufrió importantes cambios durante los 1.300 años que su estudio ha cubierto, a pesar de la conquista de las superpotencias. En sus genes no se han encontrado huellas de conquistadores, pero sí señales de un origen vinculado a poblaciones antiguas de Oriente y a grupos neolíticos de la península de Anatolia y de Europa.

Pero si las conquistas no cambiaron los genes de los antiguos egipcios, las migraciones sí que transformaron el ADN de los modernos. Estos tienen un material genético un 8 por ciento más similar al de poblaciones africanas subsaharianas que al de los antiguos egipcios, lo que indica que hubo un importante movimiento migratorio en la región, que tuvo que ocurrir en los últimos 1.500 años, tal como ha explicado Stephan Schiffels, otro de los coautores. El motivo de este flujo de personas pudo ser, según Schiffels, una mejora de la movilidad desde el sur del río Nilo, el incremento de la actividad comercial entre Egipto y el África subsahariana y el comercio de esclavos a través del Sáhara, que comenzó hace 1.300 años.

Un nuevo momento para las momias
Los propios autores han recordado que los restos de un único yacimiento no se pueden extrapolar a todo el antiguo Egipto. Pero sí que han propuesto que su investigación es la única que proporciona una conjunto de datos genéticos lo suficientemente fiable. Lo que es una prueba de que la secuenciación puede aplicarse con éxito a las momias egipcias.

Los estudios genéticos de momias siempre han sido muy polémicos entre los egiptólogos. La humedad y el calor típicos de las tumbas egipcias es muy dañino para el ADN, de modo que los estudios que intentan extraerlo corren el riesgo de leer genes modernos de bacterias y humanos modernos en vez de los antiguos.

«La potencial preservación de ADN tiene que ser mirada con escepticismo», ha dicho el propio Johannes Krause, autor del presente estudio y director del Instituto Max Planck para Ciencia de la Historia Humana. «El cálido clima egipcio, los altos niveles de humedad de muchas tumbas y algunos de las productos químicos usados en la momificación, contribuyen mucho a que los genes se degraden, y hacen muy improbable que el ADN de las momias egipcias sobreviva».

Pero las técnicas de secuenciación más modernas pueden cambiar este panorama, tal como sugiere la investigación presentada por Krause. Para confirmarlo, los autores extenderán sus análisis genéticos a otros yacimientos y a otros periodos del Antiguo Egipto.

Las técnicas usadas en este estudio abren la puerta a nuevos e interesantes estudios del material genético de las momias. En un futuro próximo podrían enriquecer mucho lo que se sabe sobre la increíble historia de Egipto.

   +Información: www.abc.es


   -Hallan en Egipto 56 vasijas con materiales para momificación

      22 de Mayo de 2017

Una misión española de arqueólogos ha descubierto una cámara con un depósito con materiales para la momificación de un alto oficial del Egipto faraónico perteneciente al Imperio Medio (2050-1750 a.C.) en Luxor, informó el domingo el jefe de la campaña, Antonio J. Morales.

El depósito fue hallado cerca de la tumba del visir y alcalde de la antigua Tebas, Ipi, en la necrópolis de Deir el-Bahari y contiene 56 jarras con productos y materiales utilizados en el proceso de embalsamamiento de una de las figuras más importantes de esta época faraónica.

Morales afirmó que el material descubierto es “importantísimo” para conocer los rituales previos al enterramiento.

Las diferentes misiones que se encuentran excavando en Luxor, a unos 650 kilómetros al sur de El Cairo, “trabajan más en el Reino Nuevo (1539-1075 a. C.), por lo que nuestro hallazgo supone un cambio” respecto a la labor que realizan los demás en la antigua ciudad de Tebas, añadió el profesor de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).

En el depósito de materiales de momificación creado para el visir Ipi hay varios sudarios y sábanas de lino, de 4 metros de largo, así como pañuelos y varios tipos de vendas, telas y piezas para cubrir dedos, manos y otras partes del cadáver del difunto.

Lo que más sorprendió al equipo del proyecto Middle Kingdom Theban Project, que lleva tres años estudiando este yacimiento, es el hallazgo en una de las jarras del corazón de este miembro de la elite en el reinado de Amenemhat I, primer monarca de la Dinastía XII (1985 a.C.).

Las jarras contenían unos 300 sacos de sal natrón, aceites, arena y otras sustancias, además de las tapas de las jarras y un escalpelo, un instrumento quirúrgico. Entre las piezas más impresionantes de la colección destacan las jarras de arcillas nilóticas y margas, algunas con inscripciones del alfarero y con escritura hierática, varias vendas de seis metros de largo, un sudario usado para cubrir el cuerpo del difunto durante el proceso de embalsamamiento, un pañuelo con flecos de diez metros de longitud, bolsas de natrón que fueron introducidas en las cavidades del cuerpo del difunto, piezas de tela que también sirvieron como paquetes internos y una serie de vendas finas que se usaban para los dedos, las manos y los pies.

La Universidad de Alcalá coordina la misión arqueológica, conocida como Middle Kingdom Theban Project y patrocinada por la Fundación Gaselec y la Fundación Palarq.

   +Información: www.hispantv.com


   -Hallan 17 momias faraónicas que revitalizan las investigaciones en la necrópolis de Tuna El-Gebel

      13 de Mayo de 2017

Esta vez, el descubrimiento arqueológico no ha sido en Luxor o El Cairo, ni siquiera las turbias aguas de la costa alejandrina. En medio del desierto egipcio, a más de 400 kilómetros entre El Cairo y Luxor, un equipo de arqueólogos egipcios ha hallado un escondrijo con más de una docena de momias en la necrópolis de Tuna El-Gebel (provincia de Al Minya); el primer descubrimiento de semejante calibre en el yacimiento desde 1954.

El «cachette» o escondrijo recuperado contenía los cuerpos momificados de 17 personajes no pertenecientes a la realeza en el Periodo tardío, además de una colección de sarcófagos de piedra caliza y arcilla, y varios féretros para animales. «Es un importante descubrimiento: se trata del primero en la zona desde el descubrimiento de la necrópolis de animales y pájaros por el doctor Sami Gabra de 1931 a 1954», ha señalado el ministro de Antigüedades egipcio, Jaled El Anany. Entre las momias habría varios sacerdotes de Thot, dios egipcio de la sabiduría, la escritura y los hechizos mágicos.

Un escáner de radar organizado por el Departamento de Ciencias de la Universidad de El Cairo en la necrópolis animal de Tuna El-Gebel, localizada entre la antigua ciudad faraónica de Amarna y la más tardía ciudad de Hermopolis Magna, dio la pista del preñado enterramiento, ha relatado el director de la misión egipcia, Salah El-Kholi. Los resultados de las investigaciones apuntaron a una red de tumbas que se ramificaba en corredores, donde ha sido encontrado el escondrijo con las momias, que datan de hacia el 660-330 a.C., según las primeras estimaciones del Ministerio. Uno de los sarcófagos encontrados se mantiene en buen estado de conservación.

   +Información: www.abc.es


   -La milenaria tumba de la hija de un faraón que encontraron en Egipto.

      11 de Mayo de 2017

Una tumba de 3.700 años es el último descubrimiento que sorprendió a los arqueólogos en Egipto.

La cámara funeraria fue hallada en las cercanías de los restos de una pirámide también recientemente descubierta en el sur de El Cairo.

Y se cree que pertenece a la hija de un faraón.

El Ministerio de Antigüedades egipcio dijo que la cámara en la necrópolis real de Dahshur contenía una caja de madera grabada con jeroglíficos.

Dentro de la caja había cuatro vasos canopo (vasijas) con los de los órganos de la difunta, probablemente la hija del rey Emnikamaw.

La caja funeraria se encuentra a unos 600 metros de la última pirámide encontrada.

Nueva pirámide
El mes pasado, los arqueólogos que investigaron los restos de la pirámide encontraron un relieve con 10 líneas de jeroglíficos que llevaban el nombre de Emnikamaw.

También descubrieron los restos de un sarcófago antropoide, que en parte tiene forma humana.

Dahshur es donde el rey Sneferu de la cuarta dinastía construyó la primera verdadera pirámide de caras lisas de Egipto antiguo, una pirámide roja de 104 metros de alto, hace cerca de 4.600 años.

También construyó una versión anterior, la pirámide doblada de 105 metros de altura, cuyas pendientes cambian de ángulo de 54 grados a 43 grados aproximadamente a la mitad.

Sneferu fue sucedido por su hijo Khufu, famoso por la Gran Pirámide en Giza, que, con sus 138 metros de altura, era una de las 7 maravillas del mundo antiguo.

   +Información: www.t13.cl


   -Egiptólogos españoles recuperan un raro jardín funerario de 4.000 años en Luxor

      03 de Mayo de 2017

Lo sabemos por las pinturas, por la iconografía: a los antiguos egipcios no les bastaba con la momificación o ser enterrados en decorados ataúdes acompañados de decenas de ofrentas rituales. El sepulcro que acogería su cuerpo camino de la vida en el más allá incluía además un pequeño jardín que, con sus plantas, sus flores y sus árboles frutales, a veces con pequeños estanques, plantara cara al árido desierto egipcio en un ideal de resurección, renovación y renacimiento. Pero aunque se han encontrado numerosas representaciones de estos jardines funerarios en tumbas de visires y de funcionarios, pocos arqueólogos se han topado con un jardín funerario conservado in situ como el encontrado en la necrópolis de Draa Abu el Naga por un equipo español. «Nunca se había encontrado (un jardín funerario) así en la Antigua Tebas», ha señalado el director de la misión Proyecto Djehuty, José Manuel Galán.

El huerto, de unos 3.900 años de antigüedad, ha sido descubierto en el patio frente a una tumba que data del Reino Medio, excavada en la roca de la colina de Draa Abu El Naga a pocos kilómetros de la moderna Luxor, según ha detallado el Ministerio de Antigüedades en un comunicado. «El descubrimiento de este jardín puede ofrecer información sobre el medio ambiente y las técnicas de jardinería en la antigua Tebas (ahora Luxor) en la época del Reino Medio, hacia el 2000 a.C.», ha señalado el director del departamento de antigüedades en el Ministerio, Mahmoud Afifi.

El huerto encontrado tiene un tamaño de 3 por 2 metros, y está dividido en pequeñas parcelas cuadrangulares de unos 30 centímetros, en los que se compartimentarían los cultivos de plantas y flores. En el interior de cada espacio, delimitado con adobe, los egiptólos españoles han detectado una pequeña capa de limo, consecuencia de haber retenido agua, lo que confirma el uso de la estructura como jardín o huerto. En una esquina del huerto, se alzaba al menos un árbol que daría sombra y cobijo a los sacerdotes encargados de las ofrendas funerarias, del que se han encontrado restos de la raíz y parte del tronco (unos 30 cm) preservados durante casi 4.000 años.

En las paredes de algunas tumbas del Reino Nuevo (1539-1075 a.C.) se han encontrado representaciones de otros jardines funerarios a la entrada de las tumbas, junto a un par de árboles que refrescaran el recinto enmedio del inmisericorde desierto. Sin embargo, hechos de adobe y construídos con poca altura, la mayoría fueron ignorados o destruidos, por lo que «hay pocos datos arqueológicos al respecto».

«Si bien esta información era conocida a través de la iconografía, estaba muy poco documentada por la arqueología. Una vez más, nuestro yacimiento nos ofrece una nueva sorpresa, que nos permitirá realizar una aportación al conocimiento de la cultura y sociedad del antiguo Egipto», ha puntualizado Galán, miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas español (CSIC).

Junto al jardín simbólico se han encontrado además piezas de cerámica de gran finura, recipientes que los egiptólogos suponen formaron parte del ritual funerario del difunto en el momento de su entierro. Un cuenco, encontrado bocabajo, ha logrado preservar casi intacto su contenido: cuatro dátiles y otros frutos pendientes de identificación.

«(El jardín) Probablemente tenía un significado simbólico, y tendría algún tipo de rol en los rituales funerarios», ha añadido Galán. Muchos rituales funerarios del Antiguo Egipto necesitaban de un estanque o zona arbórea, por lo que estos jardines servían como una pequeña representación simbólica de esas áreas verdes que los rituales exigían. Los frutos producidos por el jardín eran utilizados como ofrendas para el difunto.

Estelas de la Dinastía XIII
Además del pequeño huerto, la misión española Proyecto Djehuty, que excava desde 2002 en la necrópolis de Draa Abu El Naga, ha descubierto una pequeña capilla (46 x 70 x 55 cm) construida con ladrillos de adobe junto a la entrada de la tumba. Dentro, se han recuperado tres estelas datadas hacia la Dinastía XII (hacia el 1800 a.C.). Una estela pertenecería a un hombre llamado Renef-Seneb, mientras que la segunda pertenece al «ciudadano Jemenit, hijo de la dama de la casa, Idenu».

«Estos descubrimientos apuntan a la relevancia del área central de Draa Abu El Naga como un lugar sagrado de una variedad de actividades de culto y religiosas durante el Reino Medio», ha apuntado el director de la Administración de Antigüedades en el Alto Egipto, Hani Abul Azm.

   +Información: www.abc.es


   -El arqueólogo español que levanta colosos en Egipto

      25 de Abril de 2017

Hace ya 14 años de la primera vez que Miguel Ángel López Marcos se enfrentó a un gigante. Ha llovido tanto que, baqueteado en tales lides, va camino de lidiar con su décimo coloso. En los últimos tres lustros este arqueólogo castellano ha librado una batalla contra el tiempo y los achaques de las esculturas de proporciones faraónicas que permanecían esparcidas o enterradas entre las ruinas del templo de Amenhotep III, el más imponente de los recintos que una vez habitaron la antigua Tebas. Vamos en su búsqueda con el eco aún fresco del extraordinario hallazgo de un coloso sumergido en el fango de un descampado de Matariya, un populoso barrio de El Cairo. Un descubrimiento que ha asombrado a la Egiptología pero que López Marcos explica sin demasiada excitación. "Algo he oído pero se trata de un coloso más pequeño de los que acostumbro a reconstruir, de unos ocho metros. Su restauración será sencilla", dice a pie de obra desde la turística Luxor, donde apura su enésima campaña como miembro del proyecto que dirige la arqueóloga germano-armenia, Hourig Sourouzian."Jamás imaginé que pudiera hacer algo así. Fue un trabajo que comencé aplicando los conocimientos a los problemas que me encontraba", señala este soriano de 53 años que, repartido en dos temporadas, dedica seis meses al año a rescatar, ensamblar y curar a los colosos que flanqueaban los pilonos del templo. El complejo de Amenhotep III (1387-1348 a.C.) -bisnieto del gran Tutmosis III y padre del hereje Ajenatón- es una rara avis en la ribera occidental de Luxor. Fue construido en la frontera entre los campos verdes y la tierra desértica, donde se halla el resto de templos. Consta de tres patios, un peristilo, una sala hipóstila y un santuario... Cientos de esculturas -retratos del faraón, su familia y sus dioses más queridos- se despeñaron. "Se piensa que la mayoría de las figuras cayeron a la vez. Según cuenta Estrabón, sucedió en el terremoto que se registró en el 27 a.C. Fue el mayor temblor y la causa del derrumbe de casi todo el templo", indica el experto."Los bloques fueron reutilizados para levantar un templo y algún palacio de época ramésida. Todos los colosos y las piezas que no podían se transportadas las dejaron aquí. De arquitectura no ha quedado nada. La sala hipóstila debía ser increíble pero solo quedan las basas de las columnas". De desempolvar la estatuaria que una vez lució en los muros del templo se encargan el español y la cuadrilla que administra, compuesta por 35 obreros. "Hemos aprendido mucho a lo largo de estos años. Hemos ganado en efectividad. Si para el primer coloso necesitamos 10 años, los del norte los completamos en 12 meses cada uno. Se hizo en un tiempo récord", esboza quien presume de una misión que está modificando el paisaje que transitan los turistas. "Es cierto. Está cambiando el perfil de la orilla occidental. Ya son ocho grandes estructuras las que han vuelto a aparecer. Están los dos colosos del norte, los del segundo pilono, tres colosos de cuarcita y uno de granito y una estela emplazada a la entrada del peristilo".Una compleja labor de reanimación firmada sin la gracia de las nuevas tecnologías, con utensilios similares a los que empuñaron los peones de los faraones. "No quiero maquinaria porque no la puedes controlar y cualquier movimiento en falso puede dañar irremediablemente la figura. Aquí seguimos usando los andamios de madera", precisa López Marcos. Hechos añicos, los colosos permanecieron durante siglos bajo agua, al igual que el último representante hallado hace unas semanas en El Cairo.
No quiero maquinaria porque no la puedes controlar y cualquier movimiento en falso puede dañar irremediablemente la figura
En la aventura de sacarlos a flote, los obreros recurrieron a las poleas y unos modernos cojines de aire comprimido. Todos, hasta el décimo coloso recuperado recientemente, han corrido la misma suerte. "El coloso número 10 lo hemos sacado del agua esta campaña. Ha sido una operación complicada porque se hallaba dividido en tres fragmentos: el pecho de 40 toneladas y otros dos fragmentos de 85 y 75 toneladas".Los dos últimos especímenes, de unos 10 metros de altura, corresponden al tercer pilono y están tallados en alabastro. "El del lado sur, el que acabamos de recuperar, está muy fracturado porque el alabastro es de muy mala calidad. Corre el riesgo de que la piedra se deshaga ante el mínimo error. El mayor reto era no perderlo en el proceso", comenta el hombre encargado de controlar su paso por quirófano. "He pegado ya unos 20 fragmentos del torso. La parte menos erosionada es la que ha estado bajo agua. No ha sufrido diferencias de temperatura ni la acción del sol o el aire, que la va puliendo". Su regreso a escena arrojó otro hallazgo: la presencia de una escultura de la gran reina consorte Tiy, abuela de Tutankamón, en una de las piernas del coloso, entre las jambas del trono. "Ha sido una sorpresa encontrar esa parte en buenas condiciones", admite López Marcos. Según el ministro de antigüedades egipcio, Jaled el Anani, la pieza -única y distinguida- es el primer testimonio de la "faraona" en alabastro.La pareja de titanes que, rotos en pedazos, surgió del fango aguarda ahora su fatigoso zurcido. "De momento, están estabilizados. Todas las piezas se hallan atadas con eslingas de carraca, unos cinturones que soportan más de 10 toneladas y que están apretando los fragmentos para que no se abran. Están, además, envueltas en lomas para que no sufran demasiados cambios de temperatura y se les han inyectado consolidantes para cerrar fisuras y grietas". El próximo año llegará el turno de completar el puzzle. "Siempre sigo el mismo procedimiento. A veces me encuentro con 300 o 400 fragmentos, que reduzco a cinco o seis franjas para facilitar el montaje final". Cuando ambas estructuras recuperen el hálito y vuelvan a los lugares donde fueron erguidas, el soriano -que dedica el resto del año a levantar menhires o rehabilitar castros por España, muy lejos de las proporciones del antiguo Egipto- dará la misión por cumplida. "Me quedan tres o cuatro años más. Todavía hay que montar algunos colosos pequeños y luego habrá que buscar otros lugares", musita. Su asignatura pendiente en la explanada sobre la que descansa el ruinoso legado del más espectacular de los templos de Millones de Años (como se denomina a los templos funerarios del Imperio Nuevo) son las dos moles del rey que custodiaban el acceso al recinto y que sobrevivieron a todas las calamidades convirtiéndose en una de las postales favoritas de quienes peregrinan hasta Luxor. Los colosos, que hoy se han sacudido siglos de orfandad, resistieron incluso al seísmo del 27 a.C. El envite, sin embargo, agrietó el coloso norte. De la pequeña hendidura nació un rumor chirriante que griegos y romanos convirtieron en la leyenda de Memnón, rey etíope, héroe de la guerra de Troya e hijo de Eos (la diosa del amanecer). "No hay acuerdo sobre lo que se debe hacer. Lo que resulta evidente es que son los colosos de Memnón los que se encuentran en peor estado porque presentan grietas estructurales. Tenemos guardados trozos de brazos y piernas para que se puedan montar", arguye el restaurador, inquieto por la salud de dos auténticos iconos. "La cuarcita es una piedra a la que le afectan mucho los cambios de humedad y temperatura. Se desgaja por capas como una cebolla. La diferencia de temperatura agrieta la piedra superficial y provoca que acabe cayendo como una lasca". Curtido en la convalecencia de sus hermanos de piedra, López Marcos no titubea cuando avanza el parte médico. "Se están diagnosticando todos los problemas que tiene. Mi opinión es clara: hay que intervenir".

   +Información: www.elmundo.es


   -Los tesoros que dejó atrás el «saqueador de tumbas» en Deir el Bahari

      20 de Abril de 2017

Entre los siglos XIX y XX, decenas de arqueólogos y aventureros envueltos en una pátina de romanticismo, desde Belzoni a Howard Carter, se acercaban como moscas a un Egipto que se dibujaba, en el imaginario colectivo europeo, preñado de tumbas, pirámides, momias y tesoros faraónicos, buscando el reconocimiento de un descubrimiento tras otro. Sin embargo, la egiptología como ciencia arqueológica, años después, es mucho más que llegar y besar el santo, como demuestra la expedición liderada por el español Antonio Morales, que desde 2015 investiga y cataloga los tesoros científicos menospreciados por los pioneros de la egiptología en dos tumbas de más de 4.000 años de antigüedad en la necrópolis de Deir el Bahari.

El egiptólogo Herbert Winlock (1884-1950) pasó como un torbellino por las tumbas de la colina de Deir el Bahari en la orilla occidental de Luxor, junto a la antigua Tebas, dirigiendo una expedición del Metropolitan de Nueva York en los años 20. Casi un siglo después, el trabajo que queda en la necrópolis es ingente: «Winlock excavó muchas tumbas, pero publicaba muy pocos datos. Tenía muy buen estilo escribiendo. A lo mejor publicaba un artículo de seis páginas, y dos eran sobre detalles mundanos como la visita de la señora tal o cual, y sólo dos se dedicaban a la información arqueológica extraída de las tumbas. Se dedicaba a la épica más que al trabajo científico», explica a ABC el egiptólogo sevillano.

El equipo de Morales, con 20 profesionales internacionales de diferentes disciplinas (desde geólogos a expertos en momificación) sigue los pasos de Winlock en las tumbas de Ipi (TT 315) y Henenu (TT 313), visir y tesorero real del reinado del faraón Mentuhotep II y su sucesor Amenemhat I. «Aquí queda mucha arqueología por hacer», asevera.

Pese a lo poco publicado por Winlock sobre estas dos tumbas, que datan del periodo conocido como Reino Medio (hacia el 2000 a.C.), su arquitectura y organización se utilizan como referentes de estudio de sepulcros de periodos posteriores (el Reino Nuevo). Sin embargo, las investigaciones del equipo de Morales, auspiciadas este año por primera vez por la Universidad de Alcalá de Henares, están cambiando esos paradigmas a cada piedra que extraen. «Como apenas se sabía nada, todo lo que sacamos está cambiando lo que creíamos conocido. Por ejemplo, se pensaba que la estructura estándar es una zona pública con un patio muy extenso, de unos 100 metros, seguido de la zona privada. Sin embargo, en el sepulcro del visir Ipi hemos visto que los arquitectos cortaron la roca madre para hacer una rampa central en el patio», sostiene Morales mientras pelea con la burocracia egipcia por obtener los permisos para que visitantes puedan acceder al yacimiento.

Decenas de tumbas
El invierno apenas ha acabado, pero el sol cae a plomo sobre Deir el Bahari. Un empinado sendero serpentea por la ladera de la colina que, como un queso gruyer, fue perforada durante siglos para construir decenas de tumbas. En las TT 315 y TT 313, separadas unos 150 metros, nadie comienza a trabajar hasta que el «mudir» (jefe, en árabe) da la orden. Un puñado de trabajadores locales, ataviados con su galabeya tradicional, hacen cadena para descender a la zona inferior de la colina los cascotes y rocas que van extrayendo de las tumbas y que disponen sobre una malla verde.

El equipo se divide en dos: los primeros investigan la tumba de Ipi, cuyo amplio patio -una zona pública- precede a un pasillo y a una cámara de culto, de planta cuadrada. Como muchas otras tumbas, la TT 315 fue saqueada y reutilizada como cantera. El expolio de las paredes de la cámara y las losas de piedra que recubrían la estancia descubrió bajo la solería un pasillo oculto que llevaba a la cámara funeraria donde descansaba el cuerpo del visir. Dentro, al equipo de Morales le esperaba un magnífico sarcófago de caliza con un peso estimado de ocho toneladas, tallado en una sola pieza y ricamente decorado. «Se trata de un sarcófago muy especial, pues es el único que tiene escrituras en la base», explica el egiptólogo doctorado de la Universidad de Pensilvania.

El sepulcro de Henenu
Unos metros más allá, el resto del equipo se afana en el sepulcro de Henenu, un importante personaje cargado de títulos «muy rimbombantes». El encargado de «la pezuña, el cuerno, la balanza y la pluma», de «toda ave que flote, vuele o se pose» y el «supervisor de lo que es y no es» fue enterrado en una tumba más larga, de cuarenta metros de profundidad y diversas galerías que se pierden en el interior de la montaña. Sin apenas ventilación y casi en la oscuridad, una arqueóloga del equipo se adentra en uno de los nueve pozos encontrados en el complejo funerario, de más de más de 5,5 metros de profundidad.

Allí, se han encontrado nuevas salas, decoraciones e incluso restos de cuerpos humanos. Fuera de la tumba y al pie de la colina, donde los sacerdotes prefirieron construir una pequeña capilla de adobe para el culto diario, seguramente intentando evitar la perspectiva de subir diariamente hasta la puerta del sepulcro, Morales se muestra confiado: «Henenu nos va a dar más información original», asevera. Este año, dos profesores de la UAH parte del equipo multidisciplinar -financiado por las fundaciones Gaselec de Melilla y Palarq de Barcelona- comenzarán además con la digitalización 3D de las tumbas, lo que facilitará nuevos estudios de forma remota sobre la arquitectura y geografía de los sepulcros construidos para ambos personajes.

Ambos fueron funcionarios clave en uno de los periodos más interesantes del Antiguo Egipto, cuando tras una guerra civil que enfrentó al norte y al sur una familia de nobles en Tebas se embarca en la reconquista del país del Nilo y se nombraron faraones. «Mentuhotep II -a quien Henenu servía- fue el primer monarca de la reunificación. Fue un antes y un después en la historia de Egipto», relata Morales, quien destaca la oportunidad de estudiar las tumbas de dos funcionarios «con impacto directo en la política del momento».

El descubrimiento más sorprendente
Pero el descubrimiento más sorprendente, que según adelanta Morales (a la espera de que el Ministerio de Antigüedades de luz verde a la publicación de la información más detallada) lo han encontrado junto a la entrada a la tumba del visir Ipi. Un pozo de metro y medio de profundidad lleno de bolsas y ánforas con material de momificación que se descubrió en 2016 y que está ofreciendo mucho más de lo que esperaban. « Como no son ‘puros’, no pueden ir en la cámara del sarcófago, pero al haber sido utilizadas para la momificación de alguien que irá al más allá, tampoco se pueden tirar sin más», explica el egiptólogo español.

Decenas de paños, todos utilizados en la momificación de Ipi y llenos de restos de sangre y otros materiales biológicos, incluso un órgano pendiente de identificación, conforman el descubrimiento que Winlock dejó a un lado. «Sólo se llevó 4 jarras. Buscaba más bien el valor estético, no lo científico», explica Morales, que destaca que el descubrimiento «permitirá estudiar el proceso técnico de momificación de un visir». Ataviados con mascarillas y guantes, los egiptólogos de Morales extraen los paquetes de paños impregnados en natrón, un tipo de sal empleada para desecar el cadáver, y que, más de 4.000 años después, «pica en los ojos, en las manos. Es un peñazo».

Pese a los más de 800 kilómetros que los separan, las noticias del atentado contra dos iglesias en el norte de Egipto llegan rápido, aunque no los amilanan: ellos no son turistas, que huyen en desbandada del país de los faraones. Para los próximos años, Morales ha solicitado ya al Ministerio la concesión de otras tres tumbas, que prolongarán los trabajos de esta misión española.

   +Información: www.abc.es


   -Egipto revela una estatua gigante restaurada de Ramsés II

      20 de Abril de 2017

Egipto ha presentado una enorme estatua de granito de Ramsés II, el más poderoso y célebre de los antiguos faraones, después de completar su restauración. De 11 metros de altura y un peso de 75 toneladas, la estatua fue presentada en una ceremonia iluminada en el Templo de Luxor en las orillas del Nilo el martes por la noche. Cuando la estatua fue descubierta entre 1958 y 1960, estaba en 57 piezas.

Ramsés II, también conocido como Ramsés el Grande o Ozymandias, reinó hace más de 3.000 años. Él llevó varias expediciones militares y amplió el imperio egipcio hasta Siria en el norte o hasta Nubia en el sur.

La estatua fue exhibida apenas horas después de que los arqueólogos revelaran la tumba de un noble de hace más de 3.000 años, la última de una serie de descubrimientos con los que Egipto espera reavivar un negocio turístico golpeado por la inestabilidad política.

”Lo que nos alegra es que (el tipo de turistas atraídos por) el Egipto clásico, Luxor, Aswan, cruceros del Nilo ... vuelven a los niveles normales de nuevo”, dijo Hisham El Demery, jefe de la Autoridad de Desarrollo Turístico de Egipto.

Sin embargo, un ataque el martes reclamado por el estado islámico cerca del monasterio de Santa Catalina - uno de los sitios cristianos más importantes del mundo - revivió los temores para el sector turístico. El ataque dejó un oficial de policía muerto y otros cuatro heridos.

La estatua se exhibió después de que se descubriera la tumba de un noble de hace más de 3.000 años.

   +Información: www.lavanguardia.com


   -Descubren una tumba de la Dinastía XVIII, con gran parte de su ajuar funerario, en Dra Abu El Naga

      18 de Abril de 2017

Lo que fue dejado a un lado como una pequeña fosa aneja a otros complejos funerarios en la necrópolis de Dra Abu El Naga ha resultado un pequeño tesoro para la egiptología egipcia, con el descubrimiento de una nueva tumba y su colección funeraria, que va desde máscaras de madera con lascas de oro a media decena de sarcófagos y cientos de estatuillas. El descubrimiento ha sido anunciado hoy por el ministro de Antigüedades, Jaled el Anany, en Luxor, donde el Ministerio conmemora hoy el Día Internacional del Patrimonio. «Los trabajos de excavación están en pleno desarrollo para revelar los secretos de la tumba», ha añadido.

Tras levantar más de 450 metros cúbicos de escombros, el equipo de arqueólogos egipcios encontró la entrada a la tumba principal, flanqueada por otros dos sepulcros adyacentes que todavía no han sido excavados, según ha explicado el director de la misión egipcia que ha escavado la tumba, Mustafa Waziri.

El complejo principal pertenecería a un oficial de la XVII Dinastía (del 1550 y 1295 a. C. aprox.), en el Reino Nuevo, llamado Userhat. El sepulcro del funcionario, un consejero y juez en la ciudad de Tebas, cuenta con la típica forma de T común entre los enterramientos de nobles: una amplia habitación inicial seguida de un corredor rectangular y, al final del estrecho pasillo, una cámara interna.

Dentro, la maravilla: en el pasillo rectangular, la misión encontró un sarcófago de madera en buen estado de conservación, y en un pozo de más de 9 metros de profundidad que desembocaba en dos pequeñas cámaras, que habían quedado ocultas tras pesadas capas de piedras, cerca de mil pequeñas estatuillas «ushabtis», figurines que harían de sirvientes del difunto en el más allá. Junto a los ushabtis se han hallado jarras, recipientes y maquetas de cerámica, así como varias máscaras de madera con pintura dorada.

Sarcófagos XXI Dinastía
En la cámara interna del final del pasillo se ha encontrado lo que, según los investigadores, habría sido utilizado como una suerte de almacén-escondrijo de ataúdes en épocas posteriores. En «almacén» se han hallado media decena de ataúdes, decorados con hermosas tallas coloreadas en buen estado de conservación y datados hacia la XXI Dinastía, así como toda una «familia» de momias envueltas en lino, también bien conservadas. Entre los sarcófagos, una segunda colección ushabtis de diversos materiales como loza, terracota y madera.

La tumba, conocida provisionalmente como -157- (no TT157, que se referiría a otro sepulcro), ha sido localizada en la necrópolis de Dra Abu El Naga, junto a la antigua capital Tebas (ahora Luxor), cerca del Valle de los Reyes y Deir el Bahari. A diferencia de estas superpobladas necrópolis, que acogen en las entrañas de sus montañas a algunas de las tumbas y templos más conocidos, la necrópolis de Dra Abu El Naga todavía tiene nuevos descubrimientos que ofrecer, según el Ministerio. En la zona excava precisamente el equipo del español José Manuel Galán con el proyecto Djehuty, con concesiones en un varias tumbas de la necrópolis, entre las que destacan las capillas-tumbas de Djehuty y de Hery, altos funcionarios al servicio de la administración real en torno al año 1500 a. C.

   +Información: www.abc.es


   -Descubren seis momias en tumba faraónica cerca de Luxor, Egipto.

      18 de Abril de 2017

Un grupo de arqueólogos descubrió seis momias, sarcófagos de madera de vivos colores y un millar de pequeñas figuras funerarias en una tumba de la época de los faraones en el sur de Egipto, anunció este martes el ministerio de Antigüedades.

La tumba, cercana a la ciudad de Luxor, un verdadero museo a cielo abierto, y del Valle de los Reyes, al parecer pertenecía Userhat, un magistrado de la decimoctava dinastía (1550-1295 A.C.) que poseía el título de "juez de la ciudad" pero que fue reutilizada siglos después ya bajo la vigésimo primera dinastía para albergar a otras momias.

"Fue una sorpresa descubrir tantos elementos dentro: utensilios de arcilla con el nombre del propietario de la tumba, varios sarcófagos y momias, así como más de un millar de ushebti", pequeñas estatuillas funerarias que eran colocadas en las tumbas para sustituir al muerto en los quehaceres del más allá, indicó el ministro de Antigüedades, Jaled Al Anani, durante una visita a la tumba organizada para la prensa.

"Es un descubrimiento importante, y no está terminado", se congratuló Anani.

"Hay unas seis momias, pero hay otros fragmentos que indican que podría haber más en el futuro", dijo a la AFP la portavoz del ministerio, Nevine El Aref.

Egipto aprobó recientemente varios proyectos arqueológicos con la esperanza de lograr nuevos hallazgos.

   +Información: www.informador.com.mx


   -Sin una vocación clara no se puede llevar una vida como la mía

      12 de Abril de 2017

Aunque el domicilio oficial de Myriam Seco (Sevilla, 1967) está en El Cairo, en Sevilla conserva un apartamento embutido en la laberíntica y amplia casa paterna, una especie de museo de antigüedades que deja claro que pertenece a una larga y fructífera saga de orfebres hispalenses: los Seco Velasco. Allí, aprovechando una de sus periódicas visitas a la ciudad, le hacemos esta entrevista acompañados por uno de los muchos perros que habitan el domicilio. Mujer de fuerte vocación y voluntad férrea, Myriam Seco tuvo que abandonar Sevilla tras licenciarse en Historia Antigua para poder consumar su sueño de ser egiptóloga. No fue fácil. Después de doctorarse en la Universidad de Tubinga tuvo que fatigar en numerosos yacimientos hasta que, finalmente, pudo tener un proyecto propio de envergadura: la excavación del templo de Tutmosis III, en Lúxor, que cumplirá una década el próximo año. Con anterioridad también saltó a los titulares por el descubrimiento y excavación de un pecio fenicio en las costas del Líbano.

-En la Europa decimonónica se inició una larga tradición de mujeres orientalistas, especialmente en Francia e Inglaterra. Viajeras e investigadoras como Mary Montagu, Jane Digby, Freya Starko la propia Agatha Christie. ¿Se siente usted de alguna manera continuadora de esa tradición?

-Uno de los principales motores de mi vocación fueron las ganas de viajar. Con esas mujeres de las que usted habla tengo en común las ganas de descubrir, la curiosidad por conocer lugares y culturas nuevas, por investigar... Eso es imprescindible para llevar mi estilo de vida. Llevo ya 19 años viviendo en Egipto, pero viajando continuamente a Alemania, España... Disfruté muchísimo cuando hicimos la película Imax Los misterios del Nilo, porque fueron tres meses recorriendo Etiopía, Sudán...

-No para...

-No, no paro. Estoy tres meses de campaña en Lúxor con el proyecto del templo de Tutmosis III; cuatro meses en el Cairo, que es donde tengo mi residencia; otros cuatro meses en España dando clases y conferencias en Granada, Barcelona, León; y todos los años paso el mes de agosto en Alemania, en la Universidad de Tubinga, con la que tengo un convenio de colaboración y en la que estuve tres años estudiando Egiptología. Allí tengo a dos estudiantes de Granada haciendo tesis doctorales sobre los materiales que estamos sacando de la excavación.

-¿Y Sevilla, que es su ciudad natal y en cuya universidad se licenció en Historia Antigua?

-Precisamente, ahora estamos firmando un convenio con la Universidad de Sevilla para que sus estudiantes puedan trabajar con nosotros en Lúxor entre septiembre y diciembre.

-En Sevilla no existe la disciplina de Egiptología, pero hubo un profesor, Francisco J. Presedo, al que se deben algunas vocaciones.

-El que estimuló mi vocación por la arqueología y oriente fue mi padre, el orfebre Manuel Seco, que siempre nos vinculó a la historia, a los objetos...

-¿Y Presedo?

-Cuando yo entré en la facultad no tenía claro si me quería dedicar a Mesopotamia o a Egipto, pero desde la primera clase que me dio Presedo no tuve ya más dudas. Cuando fui a su despacho para decirle que quería dedicarme a la Egiptología me dijo: "Aprenda usted inglés, francés y alemán y luego venga a hablar conmigo". Ahora, en España hay más oferta, pero la gran mayoría de los egiptólogos de mi edad nos hemos formado en el extranjero.

-La Universidad de Tubinga fue decisiva en su formación y en su vida. Allí se doctoró con la tesis Representaciones de niños en las tumbas privadas de Tebas durante la XVIII dinastía en Egipto.

-El sistema universitario alemán es maravilloso. Tienes acceso a todo, te organizas tu propia carrera... Hay muy pocos exámenes, a mitad y a final de carrera, y puedes dedicar el tiempo a prepararte, a viajar... sin la presión de tener que acabar la carrera en cinco años.

-En su vida ha sido muy importante la persecución de la vocación. En España no se insiste mucho en este aspecto, se busca más lo práctico, sin pensar en la felicidad futura que puede proporcionar el ver consumada una vocación.

-Es que sin vocación clara no se puede tener una vida como la mía. Las excavaciones son muy duras y buscarse un hueco en el mundo profesional no es fácil. A mí me costó bastante y pasé dos años de pesadilla buscando trabajo sin encontrarlo. Fue cuando decidí echar el currículum a todas las misiones arqueológicas que tenían los americanos en Egipto y me contestó sólo una que, además, era de arqueología submarina, sobre la que no tenía ninguna experiencia: tres meses excavando en el Mar Rojo. Me fui y, a partir de ahí, empecé a empalmar una cosa con otra. Del 98 al 2008 trabajé en todo lo que me salía: dos meses aquí, tres allí... Algo inaguantable si no tienes pasión. Ahora, por fin, he podido montar mi proyecto, tener mi investigación y mi equipo...

-Se refiere, evidentemente, a la excavación del templo de Tutmosis III, que está en Lúxor... ¿Quién era ese personaje?

-Tutmosis III fue uno de los faraones más importantes que tuvo Egipto, el sexto de la XVIII dinastía (sobre 1.400 a. C). Pese a que es un personaje muy conocido, todavía existen muchas lagunas sobre él y este proyecto es, por tanto, muy importante. Aunque se hicieron algunas excavaciones, el yacimiento estaba abandonado desde los años 30 y completamente cubierto por la arena. Decidí montar el proyecto en 2006 y me puse a buscar los permisos y los patrocinadores -el primero fue Cepsa-. En 2008 comenzamos por fin a trabajar. Nunca me hubiera imaginado que iba a dar tan buenos resultados. Se ha convertido en uno de los proyectos más importantes de Egipto, con muchísimas novedades. No sólo tenemos el templo, sino una necrópolis debajo que es algo anterior, del Reino Medio. Ahora, también hemos empezado a encontrar tumbas posteriores al templo. Tenemos 1.000 años de historia en el mismo espacio y podemos mantener varías vías de investigación.

-¿Por qué fue tan importante Tutmosis III?

-Puso las bases de lo que luego sería el auge del Imperio Nuevo. Con él, las fronteras de Egipto alcanzaron su máxima expansión: Siria, Nubia... Fue un gran guerrero y los periodistas lo llaman el Napoleón egipcio. Después vendría Ramsés, pero el que puso las bases fue Tutmosis III. Aunque el templo está completamente en ruinas, se conservan relieves de los que podemos sacar información muy valiosa, como los de los patios, que se refieren a la biografía del faraón.

-Dígame algún descubrimiento en esta excavación que le satisfaga especialmente.

-En 2011, en una de las esquinas del patio, vimos una ocupación de la época de Ramsés II, la capilla y la casa de un sacerdote llamado Jonsu dedicado al culto de Tutmosis III, lo cual nos está indicando que, al menos una parte del templo, seguía activa en época ramésida.

-Usted dirige el proyecto, ¿pero con cuántos colaboradores cuenta?

-Este año seremos cuarenta y cinco especialistas. El principal patrocinador es la Fundación Botín, pero también nos financian Cajasol (que empezó el año pasado), Cemex y Santander-Universidades. En la base de datos actual tenemos unas 16.000 piezas que hay que analizar.

-Una labor ingente...

-Sí, queda mucho por hacer.

-Llevan trabajando ya nueve años, ¿cuánto tiempo más hará falta?

-Pienso que, al menos, otros siete. Queremos hacer también un proyecto de musealización del yacimiento para hacerlo visitable.

-La revista Luxor Times calificó un descubrimiento suyo como uno de los más importantes de 2016.

-Sí, fue el cartonaje de la tumba de un servidor de la casa real llamado Amen Ir Nef y que vivió entre los siglos XI y X antes de Cristo. Su descubrimiento tuvo una gran repercusión mediática.

-¿Dónde lo encontró?

-En el exterior del muro perimetral sur del templo, en un edificio administrativo en el que encontramos un pequeño pozo funerario con un sarcófago completamente comido por las termitas que, sin embargo, conservaba en buen estado un cartonaje precioso y con un colorido espectacular. Ahí está escrito el nombre del personaje, quién era, sus dioses protectores...

-¿Y más allá de su valor histórico, dígame alguna pieza que haya descubierto y a la que le tenga estima por su belleza?

-Las joyas que encontramos en una tumba de la XII Dinastía, anterior a la construcción del templo. De oro eran un colgante con forma de concha y una pulsera con el nudo de rizo; de plata, unas tobilleras también con nudo de rizo. Pertenecieron a una mujer muy joven, de unos 24 años. Nunca imaginé que me iba a encontrar un ajuar con joyas de oro. Para mí, que pertenezco a una familia de orfebres, fue muy bonito encontrarlo. Ahora mismo está expuesto en el Museo de Lúxor, junto a los dinteles del Sacerdote Jonsu, que además de muy bellos tienen una valiosa información histórica.

-Anteriormente a sus trabajos en el templo de Tutmosis III tuvo mucha fama un proyecto que dirigió y que supuso el descubrimiento de un pecio fenicio en las costas de Tiro, en el Líbano.

-Eso fue entre 2006 y 2011. Fui allí con otros arqueólogos franceses a hacer una cartografía y nos enteramos de que estaban robando un pecio de esculturas de terracota. Decidí montar un proyecto que financió Cajasol.

-¿Y qué salió de aquella excavación?

-Más de doscientas estatuas de terracota, de entre diez y cuarenta centrímetos, que representaban cosas muy diversas: fertilidad, guerreros... Estas estatuas eran muy comunes en todo el Mediterráneo oriental y eran para uso doméstico o para ex votos en los templos. Debían pertenecer a una fábrica que había en Tiro. El barco parece que salía del puerto cuando se hundió.

-Su domicilio está en El Cairo, ¿cómo es la ciudad?

-A mí me encanta, pero suele cansar. Tiene mucha polución, ruido... Se vive muy intensamente. Estoy allí unos cuatro meses, pero creo que todo el año me agobiaría. Es importante porque es el centro de la egiptología, allí es donde te encuentras a los arqueólogos. Hay que estar allí.

-¿Cómo vivió la Primavera Árabe?

-Eso fue bastante triste y peligroso... Había mucha incertidumbre. No sabíamos si iba a acabar en guerra civil. Ahora mismo hay una crisis espantosa, con muchos problemas económicos, aunque el turismo empieza poco a poco a regresar. De todas maneras, nunca he sentido el peligro en el Cairo como en el Líbano.

-También trabajó en la excavación del Faro de Alejandría, una de las Siete Maravillas de la Antigüedad.

-Lo construyó Ptolomeo II, en el siglo III. a.C., y tenía unas estatuas colosales que se encontraron en el mar. Precisamente, la escultura de Ptolomeo II se encuentra actualmente en las puertas de la biblioteca de Alejandría. El faro lo destruyó un terremoto y todos los bloques están esparcidos por el mar. La excavación en la que yo participé estudiaba estos bloques, además de sacar algunas piezas importantes. Los ptolomeos habían traído de las ruinas de la antigua Heliópolis obeliscos, esfinges y todo tipo de piezas para embellecer Alejandría.

-¿Cuáles son las grandes incógnitas que quedan por saber del Egipto antiguo?

-Muchísimas. La prueba está en que cualquier misión arqueológica empieza a descubrir cosas a las dos semanas del inicio. El patrimonio de Egipto es inmenso, inagotable... Queda mucho por descubrir. Todavía hay que trabajar mucho en el Delta, el Mar Rojo, el propio Nilo... Hay campos infinitos.

-¿Y a usted, qué proyecto le gustaría acometer una vez que finalice con el proyecto del templo de Tutmosis III?

-Me gustaría volver a la arqueología subacuática, que ahora mismo la tengo abandonada. En cualquier caso, montar otro proyecto de excavación.

   +Información: www.diariodesevilla.es


   -Shemai, un personaje bajo la sombra del poder, renace en Asuán.

      12 de Abril de 2017

El equipo multidisciplinar dirigido por el egiptólogo y profesor de Historia Antigua de la Universidad de Jaén (UJA) Alejandro Jiménez ha descubierto en la novena campaña de la misión arqueológica Qubbet el-Hawa una estructura funeraria intacta donde estaría enterrado el hermano de Sarenput II, el gobernador más poderoso del sur de Egipto durante la edad de oro de la Dinastía XII (1830 a. C.). La estructura, encontrada en mitad de un pasillo -que supone un lugar inusual-, comprende un pozo funerario de casi tres metros de profundidad. En el fondo había una entrada completamente tapiada y, detrás, la cámara donde está enterrado Shemai, que hasta ahora era un personaje desconocido.

"También están todos los ataúdes del difunto donde viene su identificación, el ajuar, cerámica con vasos de piedra y alabastro, maquetas de madera que representaban escenas de la vida cotidiana y rituales funerarios... Y la momia hemos visto que va con un sudario hecho de cartonaje -venda como si fuera escayola- polícromo. Hace prácticamente un siglo que no se encuentra un enterramiento con estas características, con un ajuar tan rico y tan variado", explica Jiménez sobre este descubrimiento que califican como "único", y que se han encontrado hasta las últimas ofrendas que se depositaron sobre el pozo que conduce a la cámara funeraria.

Según Mahmoud Afifi, director del Departamento del Antiguo Egipto del Ministerio de Antigüedades, el descubrimiento es importante no sólo por la riqueza del enterramiento sino porque da luz a aquellos individuos que estaban "bajo la sombra del poder", por lo que "no hay mucha información sobre ellos". Las inscripciones del ataúd muestran el nombre del difunto seguido por el de su madre y padre -gobernador de Elefantina bajo el reinado de Amenemhat II-, Satethotep and Khema respectivamente. Sarenput II, el hermano mayor de Shemai, era uno de los gobernadores más poderosos de Egipto bajo los reinados de Sesostris II and Sesostris III. Además de sus deberes como gobernador de Elefantina, era el general de las tropas egipcias y responsable del culto a distintos dioses. Así, con este descubrimiento, la misión liderada por la UJA añade más datos a los hallazgos previos de más de una decena de miembros de la familia que dirigía Elefantina durante la Dinastía XII.

Además de la cámara donde estaría enterrado Shemai, se ha hallado también otra tumba intacta (QH122), correspondiente al siglo XXII a. C. El estudio del difunto se desarrollará en próximas campañas, ya que en esta solamente han podido verle la cabeza y la legislación egipcia prohíbe sacar muestras. Por ello, una de las técnicas que realizan es digitalizar en 3D los objetos de mayor calidad para evitar "problemas" al regresar y estudiarlos en España.

El 7 de febrero fue también un día para marcar en el calendario de este equipo: por primera vez, una misión extranjera realizaba TAC a cinco momias halladas en campañas anteriores, gracias a la tecnología de la Universidad de Asuán. "Todavía se están procesando resultados pero los que van saliendo son alucinantes", añade el director del proyecto. Este tipo de tecnologías aportan una ayuda clave a los investigadores, ya que gracias a ellas obtienen datos que son utilizados para poder reconstruir la Historia Antigua. "Nos ofrecen nuevas perspectivas que hasta ahora no se tenían. Conforme sacamos material lo estamos analizando; puede que con la tecnología del futuro se pueda hacer algo más pero con la de 2017 estamos llegando al máximo de análisis", argumenta Jiménez.

Desde el 16 de enero al 17 de marzo los investigadores se han asentado en Asuán, una zona fronteriza entre Egipto y el África negra punto de interacción de diferentes culturas. Allí han trabajado en áreas de excavación diferentes así como en el estudio del material de la campaña anterior. En primer lugar, han continuado con el análisis de la tumba con la que empezaron en 2008 (QH33); así como la excavación integral de la cámara funeraria de la tumba QH34 aa y los trabajos de excavación en el corredor exterior de la tumba QH35p y de dos cámaras funerarias de pequeña dimensión. En las cercanías de esta tumba se continuó con la documentación de la tumba QH 122, cuya excavación comenzó en la pasada campaña. De igual forma, el proyecto planteaba un nuevo enclave de investigación como la excavación de los pozos funerarios del complejo del gobernador Sarenput I (QH 36), los cuales se mantuvieron intactos o no excavados en su totalidad. Junto a los procesos de excavación, han continuado en el sitio arqueológico los trabajos de laboratorio así como el estudio y organización de los repertorios cerámicos; la interpretación de los textos epigráficos egipcios y coptos o el análisis de las muestras antracológicas, carpólogas y químicos.

El proyecto, uno de los más importantes de la rama de Humanidades en España y de los proyectos españoles en Egipto y otros países del Mediterráneo, cuenta con 350.000 euros de financiación del Ministerio de Economía y Competitividad hasta el 31 de diciembre de 2019. Gracias a este impulso pueden trabajar "en condiciones dignas y a la altura de otras misiones extranjeras", algo que se agradece tras haber perdido la financiación en 2012 concedida por el Ministerio de Cultura un año antes y recuperarla gracias a la UJA.

Alrededor de una treintena de personas integran este equipo diverso y complejoen el que hay, además de egiptólogos y arqueólogos, antropólogos físicos -forenses-; arqueo-zoólogos -encargados de estudiar los restos de animales antiguos-; antracólogos -que estudian las maderas-; carpólogos -que estudian las semillas-; ceramólogos; arquitectos; ingenieros; topógrafos; restauradores o dibujantes de Bellas Artes, entre otros. Este equipo lo componen investigadores de la UJA, la Universidad de Granada (UGR), la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), la Universidad de Alcalá de Henares, Chicago, Londres, Lovaina y Praga.

El próximo año volverán a partir en invierno a Asuán en una décima campaña, en la que se pretende, además de continuar con el trabajo dejado a medias, abrir nuevos frentes. "Hemos hablado para dar otro paso diferente. Estamos agotando los clásicos y hay que abrir nuevos", recalca Jiménez. Continuarán así con un trabajo que se prolonga ya por nueve años. Poco a poco han adquirido experiencia, conociendo la zona y aprendiendo qué estrategias tomar: "Todos sabemos ya en qué condiciones trabajar, con qué facilidades, cómo utilizar el material con el que estamos trabajando y qué estudiar con el mismo".

EL PROYECTO CUENTA CON UNA FINANCIACIÓN DE 350.000 EUROS POR PARTE DEL MINISTERIO DE ECONOMÍA HASTA EL AÑO 2019
La necrópolis de Qubbet el-Hawa se halla justo en frente de la ciudad de Asuán, unos mil kilómetros al sur de El Cairo. En ella, este equipo ha encontrado unas 60 tumbas talladas en la roca de la colina, algunas de las cuales no han sido investigadas nunca. La mayor parte de las tumbas pertenecieron a los nobles del Reino Antiguo y del Reino Medio (2600-1750 a. C.), aunque hay algunas de época posterior. En las mismas, se han hallado inscripciones de suma importancia para la Historia no sólo de Egipto, sino de toda la humanidad. De esta forma, en la tumba del gobernador Herjuf (2200 a. C.) se narran los tres viajes que éste realizó al centro de África, en uno de los cuales llegó a traer a un pigmeo; ello supone la mención más antigua de este grupo étnico. Además, en otras inscripciones se narran las relaciones de Egipto con la vecina región de Nubia -actual Sudán- a lo largo de casi un milenio. Por tanto, nos encontramos ante uno de los yacimientos más importantes de Egipto, no sólo por los descubrimientos ya realizados, sino también por lo que a las relaciones interculturales en la Antigüedad se refiere.

El proyecto de la UJA se desarrolla desde 2008 centrándose en el estudio y excavación de la tumba QH33, donde fueron enterrados los gobernadores de Elefantina Heqaib III y su hermano y sucesor, Ameny-Seneb (1810-1790 a. C.), que fueron contemporáneos al penúltimo faraón de la XII Dinastía, Amenemhat III (1818-1773 a. C.). A raíz de estos trabajos arqueológicos salieron la luz nuevas tumbas (QH34aa y QH34bb) y, una vez que las excavaciones avanzaron lo suficiente en el complejo funerario de los dos gobernadores -desde 2015-, el proyecto amplió la zona de estudio. Los objetivos se centraron entonces en la excavación de los pozos funerarios de la Dinastía XII: Sarenput I (QH36), QH32 -reutilizada en el Reino Nuevo por un tal Aku-, Sarenput II (QH31) y Heqaib II (QH30). Para tener una visión más amplia de la campaña puede visitarse el diario que el equipo ha mantenido durante estos dos meses o bien las fotografías de las jornadas, así como sus redes sociales.

   +Información: www.diariodesevilla.es


   -Hallaron restos de una nueva pirámide en Egipto

      03 de Abril de 2017

Una misión de arqueólogos egipcios halló los restos de una pirámide de la dinastía XIII faraónica (1795-1650 a.C.), en una excavación en la necrópolis de Dahshur, situada al sur de El Cairo.

Según el director del Departamento de Antigüedades egipcio, Mahmud Afif, citado en un comunicado, el hallazgo ha sido realizado al norte de la pirámide del rey Seneferu, de la IV dinastía (2613-2494 a.C.).

La parte descubierta de la pirámide se encuentra en un buen estado de conservación, según el jefe de la administración central de Guiza y El Cairo, Alaa al Shahat, que mostró su convencimiento de que la excavación revelará "pronto" otras partes de la estructura.

La zona excavada hasta ahora muestra una zona del interior del mausoleo que consiste en un corredor que desciende hasta el fondo de la pirámide. Por la curvatura de sus lados, se cree que sería el primer intento de la época para construir una pirámide con bordes más suaves. En la necrópolis están enterrados funcionarios de alto rango y cortesanos.

Además, ha quedado al descubierto una cámara que se comunica con una rampa ubicada en el sur de la pirámide y con una habitación del oeste de la estructura, explicó el director general de necrópolis de Dahshur, Adel Okasha.

Okasha agregó que encontraron un bloque de alabastro blanco de 15 centímetros de ancho y 17 de alto en el que hay grabadas 10 líneas jeroglíficas verticales. Además se ha encontrado un dintel de granito y bloques de piedras que muestran el diseño interno de la pirámide

   +Información: www.clarin.com


   -Un grupo de arqueólogos desentierran una tabla de madera que podría pertenecer al barco del antiguo faraón Keops.

      30 de Marzo de 2017

Una tabla de madera que podría pertenecer al barco del faraón Keops ha sido desenterrada cerca de la Gran Pirámide de Giza, según han anunciado los arqueólogos del proyecto este miércoles.

Se cree que el barco, el segundo que se encuentra en la zona, fue construído para el faraón Keops, que gobernó Egipto durante la cuarta dinastía, hace más de 4.500 años. Después de los primeros descubrimientos en la década de 1980, han aparecido 700 piezas del barco, y los expertos creen que ya han desenterrado la mayoría.

"Estamos celebrando la aparición de la tabla de madera más grande", ha dicho el supervisor del proyecto, Mamdouth Taha, que ha añadido que tiene 26 metros de largo. Arqueólogos y expertos en conservación han extraído la pieza que se encontraba a casi tres metros bajo tierra y la han trasladado a un centro de conservación cercano al lugar del descubrimiento.

Arqueólogos de Egipto y Japón están trabajando en el proyecto con el fin de restaurar la totalidad de las piezas del barco, y exponerlas en el Gran Museo de Egipto que se inaugura el próximo año.

Egipto espera que estos descubrimientos arqueológicos impulsen la industria del turismo, que es la principal fuente de divisas del país y que quedó gravemente afectada a raíz de las protestas masivas que derrocaron en 2011 al entonces presidente Hosni Mubarak.

El número de turistas que visitaron Egipto en 2015 fue de 9,3 millones, mientras que en 2010 fueron más de 14 millones de personas, sin embargo el Ministerio de Turismo del país espera que este mes los números vuelvan a los niveles anteriores al levantamiento.

   +Información: www.antena3.com


   -Arte rupestre que parece conectar el Antiguo Egipto con el periodo Neolítico.

      30 de Marzo de 2017

Las pinturas fueron grabadas en la roca con la forma de pequeños puntos y muestran escenas de caza. Podrían representar una conexión entre el período neolítico y la cultura del Antiguo Egipto.

Durante más de 100 años, Qubbet el-Hawa (la Colina del Viento) ha registrado una prolífica actividad arqueológica. Se han desenterrado más de 80 túmulos en la colina, próxima a la ciudad de Asuán, durante incontables excavaciones. El lugar fue un importante centro de comercio para los egipcios en Nubia, y sus nobles, al morir, eran enterrados en dichos túmulos. El profesor Elmar Edel, de la Universidad de Bonn en Alemania, investigó y documentó la necrópolis desde 1959 a 1984. La mayoría de los objetos en el Museo Egipcio de Bonn proceden de estas campañas.

Ahora se ha puesto de manifiesto un aspecto completamente nuevo en Qubbet el-Hawa, durante una excavación iniciada en la necrópolis en 2015. El equipo de Ludwig Morenz, de la Universidad de Bonn, descubrió arte rupestre neolítico mucho más antiguo, del cuarto mileno antes de Cristo. Morenz subraya que el estilo y la iconografía proporcionan pistas sólidas a la hora de datarlo, y está convencido de que abre un nuevo capítulo arqueológico. Algunos de los grabados en la pared de roca son claramente egipcios en cuanto a iconografía y estilismo, mientras que otros son claramente preegipcios desde el punto de vista de la técnica empleada y del tema abordado.

Las imágenes fueron grabadas en la roca con un instrumento de punta dura y ahora son apenas perceptibles debido a su considerable edad. Solo tras un preciso análisis arqueológico de las trazas y los contornos se pusieron de manifiesto dichas imágenes. Los conjuntos de puntos con una apariencia inicialmente confusa cobran sentido cuando se les examina de cerca; entonces se aprecian tres figuras: un cazador con un arco, un bailarín con los brazos en alto y, entre ellos, un avestruz africano.

En palabras de Morenz, el arquero claramente muestra la caza de la gran ave, mientras que el hombre con los brazos alzados lleva aparentemente una máscara de pájaro.

Lo hallado podría representar un vínculo histórico entre el período Neolítico del antiguo Oriente Próximo (e incluso del sur de Europa) y la cultura del Antiguo Egipto, según Morenz.

   +Información: www.noticiasdelaciencia.com


   -Egipto intenta restaurar la embarcación del faraón Keops

      29 de Marzo de 2017

Egipto inauguró un enorme laboratorio en predios arqueológicos a fin de restaurar la embarcación del faraón Cheops, famoso por mandar a construir la más alta pirámide del país.

El proyecto, financiado por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón y la Universidad Internacional Higashi Nippon, apunta a concluir la primera fase de las reparaciones para el 2020.

Eissa Zeidan, director del equipo egipcio, dijo a la AP que era necesario construir el laboratorio en el lugar, donde están las famosas pirámides de Guiza, porque algunas de las 1,264 piezas del buque son demasiado frágiles como para ser trasladadas.

El buque de 4,500 años de antigüedad y una embarcación hermana fueron descubiertos en 1954 y los expertos conjeturan que fueron enterrados con el faraón para acompañarlo en su viaje al más allá.

   +Información: www.elnuevodia.com


   - Hallan una estatua de alabastro de la reina Tiye, abuela de Tuntakamón.

      24 de Marzo de 2017

Una misión arqueológica euro-egipcia ha hallado en Luxor, en el sur de Egipto, una estatua de alabastro de la reina Tiye, esposa del faraón Amenhotep III, y abuela de Tutankamón. La pieza ha sido calificada por el ministro de Antigüedades egipcio, Jaled al Anani, como «importante, hermosa y única», según un comunicado ministerial.

La obra fue hallada en un templo funerario de Amenhotep III en la zona de Kom al Hitan, situada en la orilla oeste del río Nilo a su paso por Luxor. La estatua se encuentra esculpida en la parte inferior de la pierna derecha de una estatua de dimensiones colosales de su marido, que fue el noveno gobernante de la XVIII dinastía faraónica y cuyo reinado se prolongó durante 38 años.

Según Al Anani, es la primera vez que se descubre una estatua de alabastro de la reina Tiye en el interior del templo funerario de su esposo, ya que el resto de reproducciones encontradas son de granito. La arqueóloga armenia Hourig Sourouzian, jefa de la misión, explicó que el hallazgo de la escultura ocurrió de manera «fortuita», cuando se levantaba la parte inferior del coloso de Amenhotep III.

Sourouzian destacó el buen estado de conservación de la obra y resaltó que todavía conserva los antiguos colores con los que fue pintada. En este sentido indicó que la escultura necesitará un delicado trabajo de consolidación y de restauración.

   +Información: www.abc.es


   -Una misión española halla la tumba intacta de un noble del sur de Egipto

      22 de Marzo de 2017

En la árida colina que una vez albergó el descanso eterno de la familia gobernante de Elefantina un nuevo personaje, desconocido hasta ahora, acaba de regresar a escena tras 3.800 años bajo tierra. La misión española que desde hace nueve campañas excava sus entrañas ha hallado el enterramiento intacto de Shemai, hermano de uno de los gobernadores más notables de la dinastía XII, Sarenput II.

La angosta sepultura donde reposaba el cuerpo de Shemai está ubicada a dos metros y medio bajo una tierra oculta durante siglos por un vertedero de cerámica copta de un monasterio cercano. "Es un hallazgo único. Un auténtico descubrimiento de libro. Por primera vez hemos podido documentar desde la parte superior hasta la cámara intacta todo un complejo de elementos rituales y funerarios", señala a EL MUNDO Alejandro Jiménez, profesor de Historia Antigua de la Universidad de Jaén y director de la expedición que horada la montaña de Qubbet el Hawa, una necrópolis de nobles de los reinos Antiguo y Medio.

El descubrimiento de Shemai alumbra la genealogía de la estirpe que durante más de un siglo llevó las riendas de Elefantina, a unos 900 kilómetros al sur de El Cairo; sirvió de emisario real en la baja Nubia y participó en las campañas militares de los faraones. "En el interior de la cámara hemos hallado un ataúd que contiene a un personaje relacionado con la familia gobernante de Elefantina que había permanecido hasta ahora en la oscuridad", desvela el responsable de la misión jiennense a unos metros del pozo que con ayuda de una escalera de madera conduce hasta la oquedad.Las inscripciones del ataúdLas inscripciones localizadas en el ataúd -carcomido por las termitas- han sido clave para desentrañar el origen del difunto. El texto ha desenterrado su identidad, acompañada de los nombres de madre y padre, Satethotep y Jema, que ejerció de gobernador en tiempos de Amenemhat II (1930-1895 a. C.). "El cuerpo y la tumba, además, nos van a proporcionar datos que nunca figuran en las inscripciones como la edad a la que falleció; qué puesto ocupó dentro de la familia gobernante así como sus patologías y el tipo de vida que llevó", agrega Jiménez.Para Mahmud Afifi, jefe del departamento de Antiguo Egipto del ministerio de Antigüedades egipcio, el descubrimiento no sólo resulta importante por "la riqueza del enterramiento sino por arrojar luz sobre individuos que se sitúan en la sombra del poder". El nicho también ha abierto la puerta a un bello ajuar, compuesto por dos ataúdes que guardaban el cadáver, cerámica funeraria y un conjunto de pequeñas maquetas de madera que representan barcos funerarios y escenas de la vida cotidiana. La momia está envuelta en un hermoso cartonaje policromado en el que despuntan máscara y collares.El estudio de la sepultura de Shemai -una tarea que el equipo multidisciplinar de la universidad jiennense abordará la próxima temporada coincidiendo con el décimo aniversario de la excavación- promete aportar nuevas pesquisas de Sarenput II, que ejerció como gobernador de Elefantina durante los reinados de Sesostris II y III; guió a las tropas egipcias en calidad de general y fue el responsable del culto a varias deidades.Su feliz hallazgo es sólo el último de una serie de descubrimientos que han rescatado a 14 miembros de la familia gobernante de Elefantina. El pasado año, sin ir más lejos, la expedición halló la momia de Sattjeni, madre de dos de los gobernantes de la región durante el reinado de Amenemhat III, alrededor de 1800-1775 a.C. Un terruño a orillas del Nilo que, fruto del esfuerzo de la misión, va desenterrando sus secretos. "Shemai apareció en un lugar en el que no pensábamos encontrar nada. Fue una sorpresa. Por la tumba intacta y por el personaje en sí", confiesa a este diario Jiménez, uno de los rostros de la imparable Egiptología española.

   +Información: www.elmundo.es


   -El coloso hallado en el Cairo no representa Ramsés II

      17 de Marzo de 2017

“El tamaño de la estatua muestra la magnitud del templo en el antiguo Egipto porque tiene una longitud de unos 8 metros, así que la puerta del templo era de al menos 15 metros. Esto significa que había un gran templo principal”, explica el director de antigüedades de la zona de Matariya, Khaled Abu Alela.

El coloso y una estatua de menor tamaño fueron descubiertos por una misión conjunta de egipcios y alemanes que ahora intentan reconstruir la historia de estas piezas.

Uno de los jefes de la misión, el alemán Dietrich Raue, explica que en la zona de la antigua Heliópolis ya no se encontraban restos arqueológicos porque fue una zona especialmente saqueada. Pero estas estatuas han sido halladas bajo tres metros de agua.

Para algunos egiptólogos, estos descubrimientos hacen pensar que el barrio de Matariya, en el este de El Cairo, podría esconder infinidad de tesoros sumergidos en el barro y las aguas subterráneas.

“Gran parte de las ruinas de la antigua civilización egipcia permanece oculta bajo tierra. Una de las civilizaciones más extensas del mundo y de la humanidad, cuyos secretos y símbolos siguen desconcertándonos a día de hoy”, concluye nuestro corresponsal, Mohammed Shaikhibrahim.

   +Información: www.es.euronews.com


   -Detenido un inspector egipcio de Antigüedades por recibir un soborno

      13 de Marzo de 2017

Un inspector egipcio del departamento de Antigüedades ha sido detenido por la Autoridad de Control Administrativa por recibir 1.150.000 libras egipcias (65.000 dólares, unos 61.000 euros) como soborno a cambio de no elaborar un informe sobre posibles restos arqueológicos en un terreno.

La agencia oficial de noticias MENA informó de que según una fuente de esta Autoridad, el soborno fue pagado por una ciudadana que compró el terreno.

Según la legislación egipcia, los informes sobre posibles restos arqueológicos elaborados por el Ministerio egipcio de Antigüedades son necesarios para la obtención de permisos de construcción.

El sospechoso, inspector de Antigüedades en el barrio cairota de Imbaba, en la provincia de Guiza, lleva cuatro días en prisión preventiva junto con otros acusados tras comparecer ante la fiscalía.

Los expertos egipcios aseguran que el 80% de los tesoros de la cultura faraónica todavía permanecen ocultos bajo tierra.

   +Información: www.abc.es


   -Egipto recupera del fango dos grandes estatuas de la época ramésida

      09 de Marzo de 2017

Un equipo de operarios egipcios ha extraído piezas de dos grandes estatuas de época ramésida encontradas sumergidas a más de un metro de profundidad en un hoyo lleno de fango y semi inundado. Bajo la atenta mirada del Ministro de Antigüedades Jaled El Anani, una excavadora ha recuperado los fragmentos hallados por la misión arqueológica germano-egipcia en Matariya, un suburbio de El Cairo.

Tras ser limpiadas de barro, los «cartuchos» de una de las piezas encontradas, de 80 cm de altura y tallada en piedra caliza, han permitido que sea identificada como el rostro de una estatua de Seti II, faraón de la dinastía XIX.

La segunda figura, un coloso de unos 8 metros de altura tallado en cuarcita y descuartizado en diferentes piezas de gran tamaño, representaría probablemente al faraón Ramsés II, aunque todavía no se han encontrado inscripciones que lo confirmen, ha apostillado el responsable egipcio de la misión, Ayman Ashmawi.

Las piezas han sido halladas en las inmediaciones de un gran templo construido por Ramsés II, principal faraón de la XIX dinastía, descubierto recientemente por la misión de la Universidad de Leipzig. El templo de Ramsés II, encontrado «por casualidad», según afirmó entonces Ashmawi, «confirma la hipótesis de que Ramsés II mostró un especial interés en Heliópolis (Matariya) durante las últimas décadas de su reinado (casi 70 años)».

La importancia del descubrimiento
El gran tamaño de las estatuas encontradas, la belleza y la riqueza de sus inscripciones apuntan a «un importantísimo descubrimiento» que realza la grandeza y magnitud del templo -parte de un complejo en la zona- en su época original, ha aseverado el arqueólogo egipcio. El complejo de los Templos Solares de Heliópolis quedó destruido hacia la época Helenística, y muchas de sus estatuas y materiales de construcción fueron enviados a Alejandría e incluso a Europa, o reutilizados en la construcción de El Cairo viejo en época islámica.

Los arqueólogos continuarán con las excavaciones en la zona para asegurarse de que no queden piezas sumergidas en el fango, apuntó por su parte el director alemán de la misión arqueológica, Dietrich Raue.

Las piezas recuperadas, algunas de hasta dos metros de altura, serán trasladadas al Gran Museo Egipcio para su restauración a tiempo de la esperada -y muchas veces retrasada- inauguración del complejo, construido junto a las pirámides de Guiza. No será hasta 2018, según las últimas estimaciones del Ministerio, que el museo será inaugurado parcialmente y exhibirá los fragmentos del coloso del faraón.

Ramsés II, faraón de la XIX dinastía, gobernó Egipto desde finales de 1270 a.C. hasta 1210 a.C. aproximadamente, y durante su reinado construyó numerosos templos y otros edificios conmemorando su figura. El mayor y más importante de todos lo erigió en Tebas (ahora área de Luxor, cerca al Valle de los Reyes) y fue descubierto por Champollion: el Ramesseum, con dos patios y más de 40 columnas o pilonos. Aunque quizá el más imponente sea el de Abú Simbel, que el faraón ordenó edificar para afianzar su presencia en Nubia.

   +Información: www.abc.e


   -Hallan 66 estatuas de Sejmet, la diosa-leona de la guerra, en un templo de Luxor

      07 de Marzo de 2017

El faraón Amenhotep III, de la XVII dinastía, desplegó todo un contingente de «guardaespaldas» protectoras en su templo funerario, levantado en la orilla occidental de la actual Luxor, antigua Tebas. El equipo de arqueólogos de la misión de conservación del templo de Amenhotep III y los Colosos de Memnón han concluido su campaña de este año con el descubrimiento de al menos 66 nuevas estatuas de la diosa-leona Sejmet entre los restos del templo, según ha informado hoy el Ministerio de Antigüedades egipcio.

Los fragmentos de estatuas hallados se encuentran en buen estado de conservación, ha explicado la directora de la excavación, Hourig Sourouzian, y resultarían «de alto valor artístico, científico y arqueológico». Las estatuas de la diosa-leona de la guerra fueron halladas diseminadas entre el patio y la sala hipóstila del templo durante las excavaciones del equipo alemán en busca del muro perimetral del templo. Reconocido seguidor del culto a Sejmet, hija de Ra y diosa de la guerra, los arquitectos del templo funerario de Amenhotep habrían colocado decenas de estatuas de la diosa con la intención de protegerlo de sus enemigos, de la enfermedad y la desgracia.

«(Estas estatuas) permiten esbozar una imagen completa de lo que fue el templo» de Amenhotep III, apostilla Sourouzian. Tallados en piedra diorita, los fragmentos encontrados representan a la diosa-leona sentada en un trono o de pie, a veces con el símbolo de la vida entre las manos y otras con un cetro en forma de papiros.

   +Información: www.abc.es


   -Egiptólogos españoles premiados por un descubrimiento de 2016

      20 de Febrero de 2017

En una ceremonia celebrada hoy en El Cairo, la arqueóloga ha recogido el galardón que reconoce el descubrimiento del cartonaje colorido del “sirviente de la Casa Real”, llamado Amon Renef, y que fue hallado en el templo de Millones de Años de Tutmosis III (1490-1436 a.C.), en el que trabaja desde 2008 en Luxor.

Un total de diez proyectos, procedentes la mayoría de misiones extranjeras, han sido premiados en la categoría de “mejor descubrimiento”, y han recibido el galardón en una sala del Ministerio de Antigüedades.

Además, han reconocido a los cinco mejores proyectos de restauración del pasado año, así como a los cinco mejores hallazgos en lo que va de año.

Sobre Luxor Times, que vio la luz el año pasado y que le ha concedido el premio a la arqueóloga sevillana y a su equipo de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, Seco consideró que “es una iniciativa muy buena ya que publican todos los descubrimientos (en Egipto) y les dan mucha difusión”.

Egiptólogos españoles

Seco, que comenzará el próximo septiembre de 2017 la que será la décima edición de su campaña en Luxor, agradeció, con el premio entre las manos, que se reconozca lo que consiguen los arqueólogos en Egipto.

Bajo el lema de “Necesitamos aprender nuestra historia para mejorar nuestro futuro”, el responsable de la publicación, Mena Melad, entregó por segundo año consecutivo estos galardones, y anunció que el año que viene la ceremonia tendrá lugar en Alejandría, en el norte de Egipto.

   +Información: www.efefuturo.com


   -Sudán: El país con el doble de pirámides que Egipto que nadie visita

      18 de Febrero de 2017

Se estima que hay unas 255 pirámides de distintos tamaños, fueron erigidas entre los años 1070 y 350 a.C. y contaba con escalones muy empinados.

Allí, a lo largo del río Nilo, a miles de kilómetros al sur de Egipto, los nubios construyeron estas pirámides durante el Reino de Kush, en la Nubia ancestral.

Muchas de ellas son tumbas de los reyes y reinas que entonces gobernaron la región.

A diferencia de las pirámides egipcias, donde hay unas 138 estructuras triangulares, estas son más delgadas y pequeñas (tienen entre 6 y 30 metros de altura).

Y según los expertos, el tamaño de la pirámide depende de los años de reinado del monarca.

   +Información: www.adnradio.cl


   -Una casa para dar nueva vida a los faraones

      17 de Febrero de 2017

Los antiguos egipcios llevaban a sus reyes fallecidos a la Casa de la Muerte (per nefer, “casa hermosa”) donde eran momificados y conservados de cara a la eternidad. Ahora, otra casa, muy distinta, va a servir para dar una nueva vida, de diferente clase, a los faraones. Hoy se ha inaugurado en Luxor, en la orilla oeste del Nilo, en la zona de las necrópolis, la primorosa restauración de la casa Stoppelaëre, una obra maestra de la arquitectura, situada en la cima de un promontorio del desierto conocido popularmente como “la colina de las moscas”. La casa, construida hacia 1950 por el famoso arquitecto egipcio Hassan Fathy (1900-1989) y ejemplo de su interés por la recuperación de las formas y las técnicas tradicionales de construcción con adobe del sur de Egipto, ha sido rehabilitada completamente tras décadas de abandono para devenir un centro puntero dedicado a la aplicación de la más moderna tecnología digital en la salvaguarda del patrimonio faraónico.

La restauración de la casa y la apertura del centro forman parte de la Iniciativa de Preservación de la Necrópolis Tebana (TNPI en sus siglas en inglés), una colaboración entre el Ministerio de Antigüedades de Egipto, la Universidad de Basilea y la Fundación Factum para la Tecnología Digital en Conservación, que ha financiado el proyecto. Factum Arte, empresa con sede en Madrid, fue la encargada de realizar el escaneado y el registro fotográfico de la tumba de Tutankamón (KV 62), un trabajo que sirvió para la construcción de la copia a tamaño real del sepulcro instalada precisamente cerca de la casa Stoppelaëre, junto a otro de los edificios icónicos del área, la casa de Howard Carter. Esta, que también fue restaurada y se convirtió en museo, se visita conjuntamente con el facsímil de la tumba, inaugurado en 2014. Actualmente, Factum está realizando el mismo trabajo de documentación, utilizando tecnología aún más sofisticada como el escáner láser Lucida, con la tumba más grande del Valle de los Reyes, la gigantesca de Seti I (KV17 ), y está previsto que el facsímil de la misma se construya en la vecindad de la casa Stoppelaëre.

En la casa, Factum, que inicialmente la ocupará por diez años, no solo pondrá a disposición de los especialistas la tecnología de escaneado de alta resolución en 3 D y fotografía que ha desarrollado y almacenará los resultados de su trabajo, sino que formará a personal egipcio en las nuevas técnicas, unas técnicas que garantizan preservar la memoria de las tumbas de los faraones y permiten realizar copias exactas de las mismas.

El minucioso escaneado, con resolución muy superior a la del ojo humano, de la tumba de Seti I –de cuyo descubrimiento por el gran Belzoni se cumplen 200 años en 2017 (el 16 de octubre)- promete sorpresas como las de la tumba de Tutankamón, y que Osiris nos coja confesados. Fueron precisamente las imágenes de Factum las que llevaron al egiptólogo Nicholas Reeves a plantear su sensacional y controvertida hipótesis de la existencia de espacios desconocidos en la tumba de Tutankamón y conjeturar que uno de estos podría ser el sepulcro de la reina Nefertiti. La investigación de esas hipótesis ha entrado en una nueva fase, tras el entusiasmo inicial de las autoridades egipcias, al anunciar el nuevo ministro de Antigúedades, Jaled Al Anani , mucho más cauto, que retiraba a a Reeves de la investigación y que se encargará de ella el Consejo Nacional de Investigación italiano.

El trabajo de Factum con la tumba de Seti I, que culminará en 2018, incluye el escaneado en diversas colecciones y museos de elementos decorativos sacados de la tumba y su recolocación en el recinto en forma de copias. Asimismo, se está realizando un modelo en 3 D del maravilloso sarcófago de alabastro del faraón que se llevó Belzoni y que se exhibe en el Museo Soane de Londres. Hay que recordar que la momia del poderoso Seti no se encontraba en su tumba sino que había sido escondida por los sacerdotes en la famosa cachette real de Deir el Bahari y forma parte en la actualidad de la colección del Museo Egipcio de El Cairo.

El nombre de la casa que acoge el nuevo centro proviene de Alexandre Stoppelaëre (1890-1978), artista y restaurador francés incorporado en los años cuarenta a la conservación de las tumbas tebanas por el entonces jefe de Antigüedades de Egipto Étienne Drioton. La casa fue construida como sede del nuevo servicio de restauración que encabezaba Stoppelaëre, de forma que en realidad vuelve a su función original. Stoppelaëre, que había heredado la famosa escultura de Brancusi El pájaro en el espacio, cuya venta le permitió vivir desahogadamente, abandonó Egipto en 1952 a raíz de la caída del rey Farouk que supuso la destitución de Drioton.

   +Información: cultura.elpais.com


   -Por qué el gobierno egipcio se niega a hacer públicos los análisis de nuevas cámaras en la tumba de Tutankamón

      16 de Febrero de 2017

En 2015, un equipo de investigadores liderado por el especialista japonés en análisis de radio Hirokatsu Watanabe practicó un análisis mediante radar de penetración terrestre y halló indicios de dos posibles cámaras tras las paredes de la tumba de Tutankamón, en el Valle de los Reyes.

Tras practicar una termografía por infrarrojos, arqueólogos de la asociación francesa para la conservación del patrimonio (Heritage, Innovation and Preservation) apoyaron la tesis de una cámara secreta. En mayo de 2016, un equipo patrocinado por National Geographic practicó una nueva prueba de Georradar, pero los resultados fueron negativos. Sin embargo, los técnicos hallaron indicios de diferencias en la pintura de dos de las paredes de la cámara, como si las hubieran sellado y pintado con posterioridad a su construcción.

¿El problema? Ninguno de los análisis practicados hasta ahora han podido ser verificados (o rebatidos) por ningún otro especialista porque el Ministerio de Antigüedades Egipcio se niega a hacer públicos los datos de los análisis. Tan solo sabemos los resultados que el ministro de antigüedades egipcio, Mamdouh Eldamaty quiere que sepamos a través de una rueda de prensa, pero los datos nunca se hacen públicos. La tumba de Tutankamón va a pasar por un tercer análisis que ejecutará el profesor de la Universidad de Turín Francesco Portelli, quien ya ha adelantado a Live Science que tampoco puede comentar nada sin el permiso del Ministerio.

Para añadir más misterio al ministerio, The National Geographic Society también ha prohibido expresamente a los miembros de la expedición de 2016 hacer públicos datos sobre la investigación. Al parecer la popular institución divulgativa ha adoptado el mismo secretismo a petición del gobierno egipcio. La política de no revelar los datos de los sucesivos análisis para que puedan ser revisados por pares ha suscitado un aluvión de críticas entre la comunidad científica.

¿Qué tiene que ocultar el gobierno egipcio? Nos gustaría decir que tanta precaución se debe a que han descubierto algo impresionante y no quieren revelarlo hasta estar seguros, pero todos los indicios apuntan precisamente a lo contrario. Diversos investigadores que no han querido dar su nombre a conocer explican que si el ministerio de antigüedades no quiere hacer públicos los datos es precisamente porque servirían para confirmar que no hay nada tras las paredes de la cámara de Tutankamón.


Desde los altercados de la revolución de 2011 conocidos como Primavera Árabe, el turismo en Egipto se ha visto muy afectado por la inestabilidad política. Se cree que las autoridades egipcias saben que no hay nada pero siguen practicando análisis y ofreciendo ruedas de prensa para poder mantener viva la llama del entusiasmo turístico al calor de un posible nuevo descubrimiento.

   +Información: www.es.gizmodo.com


   -Jaled Al Anani: "En Egipto no buscamos tesoros o cámaras secretas"

      12 de Febrero de 2017

Desde su nombramiento hace once meses, Jaled al Anani se ha enfrentado al faraónico reto de poner orden en un ministerio con tendencia al libre albedrío. Doctorado en Egiptología por la universidad francesa de Montpellier, se curtió al frente del Museo Nacional de la Civilización Egipcia, un nuevo centro ubicado en El Cairo cuya construcción aún no ha sido completada.

P: Su ministerio se autofinancia con los ingresos del turismo. ¿En que situación se encuentran sus arcas?
R: La coyuntura ha mejorado en comparación con los últimos años pero el presupuesto es insuficiente para cubrir los gastos y preservar el patrimonio. En 2016 nuestros ingresos apenas llegaron al 30 por ciento de lo recaudado en 2010.

P: ¿Es la recuperación del turismo la única solución?
R: Es la más factible pero estamos tratando de buscar fuentes alternativas como la celebración de exhibiciones en el extranjero o la reapertura de tumbas y museos cerrados.

P:El Gran Museo Egipcio que se construye junto a las pirámides de Giza espera revolucionar la exhibición de arte faraónico...
R: Así es. Se abrirá parcialmente a mediados de 2018. Estamos trabajando para abrirlo incluso antes. Cuando se inaugure, el público podrá contemplar toda la colección de Tutankamón repartida en más de 7000 metros cuadrados. En 2020 será la apertura completa y entonces el museo albergará 15.000 piezas.

P:Al unísono, se trazó un plan para remozar el museo de Antigüedades de Tahrir y ampliar sus dominios hasta orillas del Nilo...
R: Es un proyecto que no ha arrancado. Hay otros 20 museos cerrados en estos momentos. Prefiero reabrirlos y pensar luego en la renovación. Se ha cambiado la iluminación del centro; se ha abierto por la noche dos días a la semana y se ha contratado a una nueva compañía de limpieza. Las cosas se mueven.

P:El expolio es una de las principales amenazas que padece el patrimonio egipcio. ¿Qué está haciendo para evitarlo?
R: Estamos trabajando con la policía turística. Cada año logramos recuperar entre 2.000 y 3.000 objetos antes de que salgan de Egipto. Además, el departamento de repatriación ha conseguido que una gran cantidad de piezas regresen a casa desde todos los rincones del planeta.

P: El busto de Nefertiti, actualmente en Berlín, ha sido una de las reclamaciones históricas de Egipto. ¿Lo es aún?
R: Es un objeto que será discutido en el comité nacional para la repatriación de objetos formado por varios ministerios y figuras públicas. Si el organismo lo decide, solicitaré oficialmente su devolución.

P: Desde hace año y medio las pirámides de la meseta de Giza se someten a un completo escaneado. ¿Se ha registrado alguna novedad destacada?
R: Es un proyecto que está funcionando bien y que ha sido renovado. Los resultados sugieren que hay anomalías en la pared norte. El propósito ahora es precisar de qué se trata. Quizás es algo técnico o un corredor. En cualquier caso, no buscamos tesoros ni cámaras o pasillos secretos. Se trata de explorar para conocer mejor la estructura de las pirámides.

P: ¿Cuánto legado queda aún por descubrir bajo las arenas de Egipto?
R: Muchísimo. Nadie puede proporcionar un número aproximado. Hay zonas especialmente ricas como el delta del Nilo.

P: ¿No le preocupa los efectos de la superpoblación que sufre este país?
R: Es un problema muy grave. Hay más agricultura y más uso del agua y también más posibilidades para el tráfico de antigüedades.

P: ¿Están empleando nuevas tecnologías para rastrear y localizar señales de saqueo?
R: Por desgracia no. Es algo que deberíamos hacer pero se necesita un dinero que no tenemos.

   +Información: www.elmundo.es


   -Egipto aparta al arqueólogo Reeves de la investigación de la tumba de Tutankamón

      10 de Febrero de 2017

Desde aquel escaneado -el tercero al que fue sometida la sepultura en cuestión de meses-, las autoridades egipcias optaron por el sigilo. El revuelo mediático cesó abruptamente y, tras una polémica conferencia internacional celebrada en El Cairo en mayo, no se volvió a hablar públicamente del asunto. Hasta ahora. "La teoría fue esbozada por Reeves pero la tumba de Tutankamón pertenece a Egipto", replica tajante el ministro de Antigüedades egipcio Jaled al Anani en una entrevista exclusiva con EL MUNDO. "El proyecto no ha sido cancelado pero prefiero tratar con instituciones científicas.Nos llegó una propuesta seria desde Italia. El comité permanente la estudió y ha sido aprobada", desvela Al Anani cuyo nombramiento coincidió precisamente con el mutismo que ha sepultado la aventura de Reeves. Hasta entonces, una nerviosa sucesión de ruedas de prensa y declaraciones públicas había disparado las especulaciones entre la legión de forofos de la egiptología.En conversación con este diario, Al Anani confirma que Reeves -profesor de la universidad estadounidense de Arizona- y el equipo de National Geographic que sufragaba los exámenes de la tumba han sido apartados del proyecto. "La nueva propuesta procede del Centro Nacional de Investigación de Italia. Comenzarán a trabajar muy pronto, a finales de febrero o principios de marzo", augura el máximo responsable de las antigüedades del país árabe. "La misión es idéntica a la que se ha desarrollado hasta ahora. Se trata de escanear las paredes de la tumba. Hay que diferenciar entre la teoría y la persona que la formuló. Estamos trabajando sobre la tesis de que puede haber algo", detalla Al Anani. "El señor Reeves no está relacionado con el nuevo proyecto y no está desarrollando ninguna investigación sobre la tumba en estos momentos pero, como cualquier otro especialista, puede enviar una solicitud y será examinada. Hasta ahora, no he recibido ninguna propuesta de una institución que lleve el nombre de Reeves. Para nosotros resulta crucial tratar con instituciones", argumenta el ministro. En los últimos días este diario se ha puesto en contacto en varias ocasiones con el egiptólogo británico sin obtener respuesta.El giro de 180 grados protagonizado por el Gobierno egipcio, desde el desbordante entusiasmo inicial a la estricta cautela actual, también ha alcanzado al objetivo de la exploración. "Tenemos que dejarle tiempo a la ciencia y a sus métodos. Las expectativas o los sentimientos no funcionan aquí. Mi esperanza es encontrar algo en la de Tutankamón y en cualquier otra tumba de Egipto pero hay que distinguir entre esperanzas y emociones. Es tan posible que existan esas cavidades como no hallar nada", desliza el arqueólogo. Su escepticismo se ha llevado incluso por delante las declaraciones públicas de su predecesor en el cargo, Mamduh al Damati, quien aseguró estar "seguro al 90%" de que la sepultura del "faraón niño" -hallada por Howard Carter en 1922- escondía otra cámara o tumba detrás de sus actuales muros. "Debe preguntarle a él. Yo sólo soy responsable de mis palabras pero creo que existe una diferencia entre lo que él dijo y lo que se le entendió. Al Damati me comentó que jamás había dicho lo del 90% en esos términos. Simplemente se limitó a informar de que el especialista del radar afirmaba que existía ese porcentaje de probabilidades de hallar algo", apunta Al Anani.Su llamada a la prudencia afecta, además, al propio calendario de la renovada iniciativa. "La investigación puede llevar años. Carter necesitó diez campañas para hallar la tumba. Ni entonces hubo plazos ni los habrá ahora". Y a la ilusión de localizar el descanso eterno de Nefertiti, "Era -admite- un paso muy remoto. Yo soy un académico. Primero tenemos que certificar que hay cavidad y, si existe, habrá que precisar si es simplemente una oquedad o una tumba. En el segundo caso, lo siguiente sería investigar a quién pudo pertenecer. Estamos aún en la primera pregunta". Alarmado tal vez por el espectáculo que se ofreció hace un año, Al Anani subraya: "los procedimientos científicos deben ser respetados y seguidos con cuidado porque tenemos una credibilidad en el mundo". A su juicio, no obstante, la campaña que alentó la teoría de Reeves no dañó la imagen del país. "Se hizo lo adecuado. Cuando publicó su artículo, se le invitó a Egipto para que pudiera comprobar su tesis examinado la tumba con técnicas no invasivas. Yo estoy tan entusiasmado como mi predecesor con la posibilidad de localizar algo nuevo".

   +Información: www.elmundo.es


   -Egipto aparta al arqueólogo Reeves de la investigación de la tumba de Tutankamón.

      10 de Febrero de 2017

El egiptólogo británico había publicado meses antes una corazonada que hizo correr ríos de tinta: la existencia de dos oquedades ocultas en los muros oeste y norte de la tumba de Tutankamón. Según su tesis, uno de los espacios albergaría la cámara funeraria de la esquiva Nefertiti. Desde aquel escaneado -el tercero al que fue sometida la sepultura en cuestión de meses-, las autoridades egipcias optaron por el sigilo. El revuelo mediático cesó abruptamente y, tras una polémica conferencia internacional celebrada en El Cairo en mayo, no se volvió a hablar públicamente del asunto. Hasta ahora. "La teoría fue esbozada por Reeves pero la tumba de Tutankamón pertenece a Egipto", replica tajante el ministro de Antigüedades egipcio Jaled al Anani en una entrevista exclusiva con EL MUNDO. "El proyecto no ha sido cancelado pero prefiero tratar con instituciones científicas.Nos llegó una propuesta seria desde Italia. El comité permanente la estudió y ha sido aprobada", desvela Al Anani cuyo nombramiento coincidió precisamente con el mutismo que ha sepultado la aventura de Reeves. Hasta entonces, una nerviosa sucesión de ruedas de prensa y declaraciones públicas había disparado las especulaciones entre la legión de forofos de la egiptología.En conversación con este diario, Al Anani confirma que Reeves -profesor de la universidad estadounidense de Arizona- y el equipo de National Geographic que sufragaba los exámenes de la tumba han sido apartados del proyecto. "La nueva propuesta procede del Centro Nacional de Investigación de Italia. Comenzarán a trabajar muy pronto, a finales de febrero o principios de marzo", augura el máximo responsable de las antigüedades del país árabe. "La misión es idéntica a la que se ha desarrollado hasta ahora. Se trata de escanear las paredes de la tumba. Hay que diferenciar entre la teoría y la persona que la formuló. Estamos trabajando sobre la tesis de que puede haber algo", detalla Al Anani. "El señor Reeves no está relacionado con el nuevo proyecto y no está desarrollando ninguna investigación sobre la tumba en estos momentos pero, como cualquier otro especialista, puede enviar una solicitud y será examinada. Hasta ahora, no he recibido ninguna propuesta de una institución que lleve el nombre de Reeves. Para nosotros resulta crucial tratar con instituciones", argumenta el ministro. En los últimos días este diario se ha puesto en contacto en varias ocasiones con el egiptólogo británico sin obtener respuesta.El giro de 180 grados protagonizado por el Gobierno egipcio, desde el desbordante entusiasmo inicial a la estricta cautela actual, también ha alcanzado al objetivo de la exploración. "Tenemos que dejarle tiempo a la ciencia y a sus métodos. Las expectativas o los sentimientos no funcionan aquí. Mi esperanza es encontrar algo en la de Tutankamón y en cualquier otra tumba de Egipto pero hay que distinguir entre esperanzas y emociones. Es tan posible que existan esas cavidades como no hallar nada", desliza el arqueólogo. Su escepticismo se ha llevado incluso por delante las declaraciones públicas de su predecesor en el cargo, Mamduh al Damati, quien aseguró estar "seguro al 90%" de que la sepultura del "faraón niño" -hallada por Howard Carter en 1922- escondía otra cámara o tumba detrás de sus actuales muros. "Debe preguntarle a él. Yo sólo soy responsable de mis palabras pero creo que existe una diferencia entre lo que él dijo y lo que se le entendió. Al Damati me comentó que jamás había dicho lo del 90% en esos términos. Simplemente se limitó a informar de que el especialista del radar afirmaba que existía ese porcentaje de probabilidades de hallar algo", apunta Al Anani.Su llamada a la prudencia afecta, además, al propio calendario de la renovada iniciativa. "La investigación puede llevar años. Carter necesitó diez campañas para hallar la tumba. Ni entonces hubo plazos ni los habrá ahora". Y a la ilusión de localizar el descanso eterno de Nefertiti, "Era -admite- un paso muy remoto. Yo soy un académico. Primero tenemos que certificar que hay cavidad y, si existe, habrá que precisar si es simplemente una oquedad o una tumba. En el segundo caso, lo siguiente sería investigar a quién pudo pertenecer. Estamos aún en la primera pregunta". Alarmado tal vez por el espectáculo que se ofreció hace un año, Al Anani subraya: "los procedimientos científicos deben ser respetados y seguidos con cuidado porque tenemos una credibilidad en el mundo". A su juicio, no obstante, la campaña que alentó la teoría de Reeves no dañó la imagen del país. "Se hizo lo adecuado. Cuando publicó su artículo, se le invitó a Egipto para que pudiera comprobar su tesis examinado la tumba con técnicas no invasivas. Yo estoy tan entusiasmado como mi predecesor con la posibilidad de localizar algo nuevo".

   +Información: www.elmundo.es


   -Un equipo español, el primero extranjero en hacer un TAC a momias en Egipto

      09 de Febrero de 2017

El objetivo es estudiarlas y analizarlas de una manera no destructiva, manteniendo su envoltura original de vendas de lino colocadas en el proceso de momificación.

Es la primera vez en la historia que una misión extranjera, en este caso la que dirige el profesor de Egiptología Alejandro Jiménez, ha podido utilizar esta tecnología, gracias al convenio firmado el pasado año entre las universidades de Asuán y Jaén.

Los análisis, según informa el centro español en un comunicado, fueron realizados en el Hospital Universitario de Asuán, contando con la presencia del director del proyecto.

TAC a momias

Este estuvo acompañado por el rector de la Universidad de Asuán, Abdelkader Mohamed Abdelkader; el técnico especialista supervisor de toda la operación, Ashraf Mohamed; el director de la oficina del Ministerio de Antigüedades de Asuán, Nasr Salama, y el equipo de antropología de la Universidad de Granada que forma parte del proyecto.

La técnica de la tomografía computerizada, realizada con la última tecnología en escáneres (100 cortes) permitirá a los investigadores poder estudiar sin dañar las momias diferentes aspectos como la edad, las posibles patologías que sufrieran en vida, los amuletos u objetos de adorno que pudieran portar, las técnicas de momificación y cualquier aspecto ritual que contengan.

Alejandro Jiménez explicó que antes de los análisis, conocían sus nombres y su sexo gracias a las inscripciones que portaban los sarcófagos en los que fueron enterradas, pero poco más.

“A partir de los análisis, esperamos reconstruir aspectos sobre la vida y la muerte en el Egipto faraónico de hace más de 2.500 años”, precisó.

Misión arqueológica

Los resultados de los análisis serán analizados por el equipo de Antropología Física de la Universidad de Granada, que forma parte del Proyecto desde el año 2009.

La misión arqueológica que dirige la Universidad de Jaén en la necrópolis de Qubbet el-Hawa, frente a la ciudad egipcia de Asuán, se encuentra realizando su novena campaña de excavaciones, que se prolongará hasta el 17 de marzo, para lo que cuentan con la financiación de un proyecto I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad.

En total, el equipo multidisciplinar está formado por una treintena de investigadores de las universidades de Jaén, Granada, Autónoma de Madrid, Alcalá de Henares (Madrid), Londres, Carlos de Praga y Lovaina (Bélgica).

   +Información: www.efefuturo.com


   -Arqueólogos hallan en Egipto la momia de un cocodrilo de 4 metros

      08 de Febrero de 2017

Un cocodrilo momificado de 4 metros de largo ha sido hallado en el norte de la provincia egipcia de Qina durante unas excavaciones realizadas cerca de la localidad de Nag Hammadi, a unos 100 kilómetros de Luxor, en el Alto Egipto, informa TASS, que cita al jefe de la OficinaProvincial de Antigüedades, Aiman Handi.

La zona es conocida por sus tumbas de nobles y de personas cercanas a los faraones, así como por varios templos erigidos en honor de las divinidades más importantes del antiguo Egipto, entre ellas Sober, el antiguo dios del agua representado en la mitología egipcia por los cocodrilos.

Los arqueólogos han descubierto también otros de estos reptiles momificados de una longitud superior a 1,2 metros, así como las cabezas embalsamadas de algunos animales más pequeños que los egipcios también consideraban sagrados.

Además, se han encontrado herramientas especiales que se utilizaban en las labores de embalsamamiento y rollos de tela en la que envolvían a las momias antes del entierro.

Los restos de los animales son únicos, ya que son los primeros símbolos de Sobek que se encuentran momificados. Antes de este hallazgo no se sabía que los antiguos habitantes de Nag Hammadi adoraban a esta deidad.

Ahora los científicos se plantean el objetivo de determinar a qué reino de los faraones pertenecen estas momias de cocodrilos, y en qué medida el culto a Sobek era común en la zona.

   +Información: www.actualidad.rt.com


   -Hallan la tumba de un desconocido escriba real en Egipto.

      01 de Febrero de 2017

Arqueólogos japoneses han descubierto en la necrópolis tebana en Luxor la tumba de un escriba real hasta ahora desconocido llamado «Khonsu», de época ramésida (dinastías XIX y XX).

«Durante la limpieza de la parte oriental del patio delantero de la tumba de Userhat (un alto funcionario bajo el rey Amenhotep III), se encontró un gran agujero tallado en el muro septentrional, y al arrastrarse por el agujero, se encontró que conduce a la pared sur de la sala de la recién descubierta tumba de Khonsu», explica el profesor Jiro Kondo, director de la misión de la Universidad de Waseda.

Se trata de una tumba en forma de T, con una entrada que conduce a una sala y a una cámara funeraria. En su interior se representaron diversas escenas en las que aparece el propietario de la tumba junto a su esposa realizando ofrendas a los dioses Isis y Osiris, o una del barco del dios del sol, adorado por cuatro babuinos.

Los arqueólogos esperan encontrar más ornamentación en la sala interior, actualmente cubierta por grandes bloques de piedra que aún no han sido retirados.

   +Información: www.abc.es


   - 42/5000 Tebas Oeste: el descubrimiento de la tumba del escribano real

      31 de Enero de 2017

Los miembros de la misión de la Universidad japonesa de Waseda, encabezados por Jiro Kondo, han descubierto una nueva tumba de Ramsés (dinastías XIX-XX) en Tebas Occidental, más precisamente en la necrópolis de el-Khokha. Al igual que ocurrió en 2014 con un evento similar (tumba de Khonsu-im-heb, "Superintendente de los graneros y fábricas de cerveza a Mut"), el descubrimiento se produjo durante la limpieza de la parte exterior de la TT47 (Userhat, "Superintendente harén real "bajo Amenhotep III). El entierro tiene una estructura de "T" con una entrada, una primera habitación y la cámara funeraria donde yacía el difunto, el "escriba real" Khonsu. (Representado junto con la novia en la imagen de abajo). Por ahora, las búsquedas se detienen en este punto porque la estructura está todavía lleno de escombros.

   +Información: www.djedmedu.wordpress.com


   -Aún abriremos más tumbas en el Valle de los Reyes

      28 de Enero de 2017

En plena vorágine de Fitur, la Feria de Turismo de Madrid en la que los actos promocionales de los países visitantes se suceden a velocidad de vértigo, destaca la predisposición mostrada por el ministro de turismo de Egipto para mantener un encuentro reposado con La Vanguardia. Su voluntad por cumplir la agenda y cuidar al detalle el encuentro con el periodista denota la urgencia e interés del país por desterrar los fantasmas del terrorismo que han alejado al turismo internacional de sus monumentos y pirámides.

“En esas estamos”, reconoce Mohamed Yehia Rashed. “Nuestra prioridad es recuperar el volumen de visitas perdido por los años de turbulencias políticas y ataques terroristas vividos desde 2010. La industria turística egipcia es vital para la economía del país. Pero, por suerte, el interés turístico por Egipto sigue intacto”, insiste Yehia. “Para ello debemos trabajar tanto en los mercados tradicionales como en los emergentes. Son objetivos ambiciosos, hablamos de doblar las visitas del año pasado y recuperar los 10 millones de visitantes”.
¿Puede el mundo quedarse al margen de un destino como Egipto?

En ese sentido el ministro desgrana los flancos a atacar: “La aproximación tradicional sigue siendo válida y seguimos trabajando en ella mediante una estrategia de contacto cotidiano. Pero también se le ha sumado una aproximación basada en la tecnología, en los conocidos como e-channels, desde el marketing digital hasta el e-commerce. Y en eso llevamos trabajando ya un tiempo. En depurar, perfeccionar e interrelacionar estas herramientas para empezar a recuperar las cifras de hace unos años”. “De hecho ya existen algunos indicadores que lo confirman, especialmente en la segunda mitad de 2016 en la que hemos registrado importantes resultados”, reconoce con esperanza.

Rusia, Alemania e Inglaterra son los principales caladeros en los que pescar. Según los datos del estudio BBVA Research, cerca de 11 millones de sus turistas cambiaron destinos como Túnez, Egipto o Turquía por otros más ‘controlados’ como España tras el estallido de las revueltas de la Primavera Árabe. De ahí que la palabra ‘seguridad’ sea de las que más veces pronuncie el ministro durante la entrevista.

“La situación está totalmente controlada. Hemos instalado nuevo equipamiento en los aeropuertos que otorgan un enfoque vanguardista y tecnológico a la seguridad”, dice el ministro Yehia, que habla de un “gasto significativo que también incluye un programa de especialización de Fuerzas de seguridad específicas para zonas turísticas y complejos hoteleros, así como la instalación de videocámaras en las carreteras”.

¿Cómo espera Egipto reactivar el turismo en las zonas amenazadas y atacadas por grupos terroristas, como las legendarias pirámides o la península del Sinaí? “Ese no es el principal problema”, corta de raíz Yehia para ahuyentar cualquier fantasma. “Porque las zonas en las que el Ejército está combatiendo el terrorismo están lejos, muy lejos de las áreas turísticas. De hecho, me gustaría recalcar que lo que estamos haciendo ahora beneficia directamente a la seguridad europea. Erradicar la violencia, como se ha hecho en estas grandes áreas de terreno, ha servido para expulsar a los terroristas y alejarlos de cualquier acceso al Mediterráneo y de un hipotético salto a Europa. Lo que los europeos deben entender es que Egipto trabaja por el bienestar del viejo continente con un interés común. ¿Y puede el mundo quedarse al margen de un destino como Egipto?”.

Cabe destacar que la gran beneficiada del descenso de viajeros en Egipto ha sido España. Tan es así que el Ministerio de Turismo español debe temer que el resurgir de Egipto haga caer las espectaculares cifras de los últimos años. “Desde luego que no hay nada que temer”, se apresura a matizar el ministro Yehia, quien al acabar la entrevista tiene agendados varios encuentros con turoperadores y organismos oficiales nacionales. “No somos competidores, España tiene el sol y Egipto los mayores tesoros de la Humanidad. Es por eso que es más correcto pensar que se trata de destinos complementarios, ya que el turista puede visitar dos o tres días España y disfrutar de sus playas y sus costas para al día siguiente pasar a Egipto. En ese sentido se enmarca nuestra intención de aumentar las conexiones aéreas actuales entre El Cairo y las diferentes ciudades tradicionales de origen, entre ellas Madrid. Y estaríamos encantados en combinar ofertas dirigidas a los turistas de Latinoamérica”.

La reapertura de monumentos protegidos se acelera
“Entre las ofertas turísticas para este 2017”, prosigue el ministro de turismo, “destacan paquetes de aventura y destinos específicos para amantes del buceo y del windsurf como Ras Sudr, Dahab o El Gouna. Pero no hay que perder de vista que Egipto es el primer destino turístico cultural. Lo que Egipto puede ofrecer no lo puede ofrecer nadie más. Por eso insistimos en compartir paquetes vacacionales con España o incluso con Francia”.

Egipto tiene mucho terreno por recuperar, de ahí que el ministro encadene, casi sin aliento, las virtudes de su país como destino turístico. No hay tiempo que perder, como demuestra el hecho de que el Gobierno haya reabierto al público las tumbas del faraón Seti I y la reina Nefertari –“una medida drástica” que sus responsables justifican por la caída de ingresos tras la espantada turística– para ampliar la oferta monumental de los sitios arqueológicos de la ciudad de Luxor. “Y están por venir otras muchas aperturas, abriremos aún más tumbas en el Valle de los Reyes, que irá detallado próximamente el ministerio de Antigüedades”. “Egipto está de vuelta al negocio”, sentencia sonriente.

La ansiada ‘vuelta a casa’ del busto de Nefertiti
Por si el descenso de turistas no fuera suficiente, los amantes de lo ajeno aprovecharon los tumultos y las revueltas de la Primavera Árabe para saquear numerosos yacimientos y museos de la capital. Se calcula que el botín asciende a 4.000 piezas. “Afortunadamente las leyes están a nuestro favor, el Gobierno lleva años trabajando con los servicios de aduanas de todo el mundo, así como con diversos organismos internacionales encargados de la preservación del patrimonio histórico. Así han sido recuperadas varios cientos. Y detrás vendrán el resto”.

¿Y el busto de Nefertiti, exhibido en el Neues Museum de Berlín y reclamado desde hace años al gobierno alemán? “Pues más de lo mismo, de nuevo la Unesco y la cooperación internacional han entendido que el robo de algunas de estas piezas son actos criminales. Y nadie quiere vivir en un mundo que permita la sustracción y venta de antigüedades a un tercero. Por lo que habrá que esperar a la ejecución de las leyes que marcan las Naciones Unidas”.

   +Información: www.lavanguardia.com


   -Hallan en Egipto una docena de tumbas excavadas en roca de tiempos de Tutmosis III y Amenhotep III

      11 de Enero de 2017

En el lugar, una zona llamada Gebel el-Silsila, se han hallado 12 tumbas excavadas en la roca, así como tres criptas y dos nichos posiblemente utilizados para ofrendas, una tumba con múltiples enterramientos de animales (entre ellos el de un cocodrilo) y tres tumbas infantiles. Los expertos creen que las tumbas podrían pertenecer a una familia completa.

En ellas han encontrado varios cuerpos completos, así como pruebas de desnutrición en algunos de los restos y de huesos rotos que fueron el resultado de un trabajo pesado, según indicó Maria Nilsson, directora de la expedición junto con John Ward. Muchas de las lesiones parecen estar en un estado avanzado de la curación, lo que sugiere una asistencia médica eficaz, según añadió Nelson.

En el cementerio también se han hallado sarcófagos, fragmentos cerámicos, amuletos y escarafeos.

Arqueólogos suecos de la Lund University trabajan en la zona desde 2012 y sus hallazgos, como las 43 tumbas descubiertas en 2015 o los restos de un antiguo templo, han sido calificados como «importantes» por Mahmoud Afify, ministro de Antigüedades egipcio, porque está cambiando la percepción de la historia de Gebel el-Silsila.

Se espera que próximos estudios revelen más datos sobre los allí enterrados y los cementerios descubiertos.

   +Información: www.abc.es


   -La nueva vida del templo del faraón guerrero

      18 de Diciembre de 2016

Dominado tal vez por la misma megalomanía que padecen los políticos de hoy, Tutmosis III -el faraón guerrero que amplió los dominios del Antiguo Egipto hasta limites jamás alcanzados- tampoco perdía ocasión de firmar las grandes obras que alumbró su mandato."Cuando el monarca decidió construir el templo se celebró la ceremonia del estiramiento de la cuerda. Se realizó por la noche y orientada por las estrellas. Estiraron una cuerda que sería simbólicamente el eje del templo y se señalaron cuatro lugares en los que, una vez excavados, fueron depositadas piezas que traerían suerte a la edificación", cuenta la egiptóloga española Myriam Seco a las puertas del templo funerario de Tutmosis III, plantado entre los campos fértiles regados por el Nilo y la pedregosa y agujereada colina de Qurna, en la orilla occidental de la actual Luxor. En su vasto perímetro, que se extiende a lo largo de 100 metros de ancho y 150 metros de largo, la misión que a las órdenes de Seco horada sus entrañas desde 2008 ha hallado las primeras piedras que depositó el rey durante tan singular y solemne ritual.
"Se solían colocar en las esquinas y es un pequeño tesoro. Hemos encontrado unos monolitos de granito, cuarcita y arenisca, los materiales usados en el templo. Los cuatro de mayores proporciones tienen el cartucho del soberano y la inscripción: Tutmosis III en su templo del oeste en el día del estiramiento de la cuerda", detalla la arqueóloga. Valiosos hallazgos Es mediados de diciembre y la expedición apura sus últimos días. Las cuadrillas de obreros se desparraman aún por las ruinas del templo de Millones de Años (como se denomina a los templos funerarios del Imperio Nuevo) dedicado al apodado Napoleón egipcio (1490/68-1436 a.C.). Las nueve campañas han ido desempolvando un recinto extraviado en mitad de la antigua Tebas faraónica. "Es un templo en ruinas que nos ha permitido acceder a una serie de informaciones muy valiosas como su cimentación", subraya la sevillana mientras observa al menguado ejército de trabajadores que, enfundado en "galabiyas" (túnicas), reconstruye la rampa del primer patio, mutilado hoy por el asfalto de la carretera que cruza a unos metros.

"Es la rampa que conducía a la tercera terraza del templo. Estaba construida de adobe y recubierta de losas de piedra", explica la directora de la misión antes de internarse en el laberinto. Cuadrícula a cuadrícula la edificación va desvelando sus secretos. Al cruzar los muros de adobe -remontados sobre los originales-, la mirada se pierde en los ocho hoyos -cuatro a cada lado de la rampa- que carcomen el suelo del segundo patio. "Son ocho maceteros. Es un agujero de nueve metros de profundidad en la roca madre que llega hasta la capa freática. Los rellenaban de tierra fértil y estaban rodeados de adobe. No requerían riego", arguye Seco, capaz de imaginar la fronda perdida. "En uno de los huecos hallamos restos de raíces y hojas secas que corresponderían a una persea, el árbol sagrado de los egipcios".A ras de suelo, el templo parece un universo cuasi inabarcable que cada otoño auscultan una treintena de expertos -la mayoría españoles- y 150 obreros en busca de los restos del naufragio. "Estamos reparando una deuda. Que el templo de una figura de tal trascendencia histórica no estuviese excavado era algo que no encajaba", replica el también egiptólogo y miembro del proyecto Javier Martínez Babón. "Tutmosis III es uno de los faraones más fascinantes y éste su templo de eternidad". Martínez Babón habla del desagravio pendiente entre los muros de una estancia construida fuera del complejo y en presencia del último paciente rescatado de los enterramientos que se extienden bajo tierra. El recién llegado, socorrido hace tan solo unas semanas, es una momia cubierta de un espléndido cartonaje. "Es lo más bonito que he visto. La policromía es magnífica", confiesa feliz el especialista. Poco se sabe a ciencia cierta del difunto, un tal Amon Renef que portaba el título de "Sirviente de la Casa Real".

"Tenemos que investigar el título para tratar de precisar el cargo. Sería probablemente un funcionario de rango medio", avanza Martínez Babón. La primera radiografía del finado ha arrojado luz sobre su interior: "Las termitas han devorado los soportes de madera del cartonaje. Solo quedan las vendas que recubren la momia. Ni siquiera hay amuletos". A juicio del académico, el despliegue simbólico dibujado en el cartonaje disculpa el vacío que reina en su interior. "En realidad, lleva encima todo lo necesario para un exitoso tránsito hacia el mas allá. Están, para empezar, la protecciones invocando al sol como el escarabeo, que es el sol de la mañana, y el carnero, que representa al sol del atardecer". Residen, además, en su colorida piel las diosas protectoras Isis y Neftis con sus alas desplegadas; los cuatro hijos de Horus encargados de custodiar las vísceras del difunto o los halcones protectores. "Hay un detalle muy emotivo en su tumba. En la parte hundida del sarcófago hemos recuperado los restos de una guirnalda de flores y hojas secas que debía ser el postrero acto de cariño de alguien hacia el difunto. Es el toque sentimental", concluye.De la odisea que arrancó a Amon Renef del subsuelo, más allá del muro perimetral sur, levantan acta sus protagonistas, las restauradoras Inmaculada Lozano e Inés García. "Fue una hazaña", corrobora Lozano. "La tumba -agrega- era muy angosta y nuestra mayor preocupación era que nos fallara el cuerpo y el cartonaje resultara dañado". Durante ocho días y en intervalos de diez minutos ambas prepararon el regreso a tierra del funcionario. "Lo primero fue retirar los fragmentos del sarcófago que, salvo cabeza y pies, había sido comido por las termitas. Luego lo limpiamos con una perilla de aire y lo cubrimos de gasas", apunta García. El auxilio definitivo resultó la misión más azarosa. "Parecía un rescate de alta montaña", evoca Lozano. Una vez fuera del nicho, el cartonaje recobró el hálito con una pasta a base de dióxido de silicio y adhesivo inyectada sobre las diminutas perforaciones realizadas por las termitas en su repliegue.La sepultura de Amon Renef se suma a una larga retahíla de enterramientos localizados en un recinto y aledaños escudriñados fugazmente a finales del siglo XIX y principios del XX por los egiptólogos Daressy, Weigall y Ricke. "Cuando Tutmosis III levanta aquí su templo esto era ya una necrópolis. Hasta ahora hemos excavado 25 tumbas", recalca Seco apostada en la esquina noroeste. Sobre el muro se ha localizado un tumba de época tardía con tres estancias subterráneas con un centenar de momias hechas trizas y una bella colección de varias decenas de amuletos. "Las habitaciones fueron saqueadas y las momias quemadas y despedazadas. Lo que encontramos parecían escenas de una película de terror", comenta la "mudira" (directora, en árabe), a cargo de un intrincado plano en el que se superponen épocas y yacimientos. "Los enterramientos ubicados debajo del templo son del final de la XII dinastía. Allí localizamos las tobilleras de plata y los brazaletes de oro que nos indican el elevado estatus de sus dueños. En el exterior del muro sur, la de Amon Renef es una de las tumbas del tercer período intermedio. Y en el lado opuesto, más allá del muro norte, nos hemos topado con un promontorio de tumbas más humildes de la dinastía XI.

De momento, solo hemos estudiado una parte de la colina en la que fueron enterradas varias mujeres con un reposacabezas, un espejo y tres mesas de ofrendas de cerámica".Una sucesión de necrópolis que juntas se extienden a lo largo de más de 1.500 años de historia. En la superficie, entretanto, María Franco colecciona los objetos que rememoran el culto que albergó el páramo -excavado parcialmente en la montaña- en épocas de Tutmosis III, el "hereje" Ajenatón y Ramsés II. "Mi objetivo es precisamente explicar cómo funcionaba el templo, su día a día", esboza la joven, quien prepara su tesis en la universidad alemana de Tübingen centrada en este inventario. "Hay desde elementos piadosos como los exvotos de terracota que llevaría la gente hasta estelas a modo de vínculo del faraón con la divinidad y las piezas cotidianas como las rasuradoras que usarían los sacerdotes para afeitarse la cabeza, las sandalias e incluso las herramientas empleadas para arreglar y conservar el templo". El sueño de un museo al aire libre De rescatar la memoria que guardan las ruinas también se ocupa Linda Chapon, a punto de concluir una tesis sobre la arenisca que una vez habitó las paredes del templo. "Hay documentados unos 6.400 fragmentos sin contar los de esta campaña. Algunos aportan mucha información y otros son un signo o una línea. Los más pequeños apenas tienen cinco centímetros y se hallaron extramuros entre los desechos de las excavaciones del siglo XIX y XX", precisa la historiadora, becada también por el proyecto. "A partir de la base de datos trato de reconstruir por ordenador lo que se puede. Calculo que he logrado entre el 15 y 20% de todo lo que había en los muros", añade.Su ardua labor coincide con el sueño de Seco: transfigurar las tres terrazas en una muestra al aire libre. "De todo esto, que fue una vez un montículo de arena, queremos hacer un museo en el que el visitante pueda imaginar la planta y el significado de este templo, que fue además un lugar económico y administrativo", revela la directora de la expedición mientras deambula allende el muro norte. A unos metros, los últimos obreros cruzan una de las áreas ganadas al desierto. "Este era el basurero del templo. En esta campaña hemos retirado entre dos y tres metros de cerámica rota. La gente venía con su jarra y, una vez realizada la ofrenda, la arrojaba en este lugar", señala el rostro de uno de los proyectos más veteranos de la egiptología española, financiado por el Banco Santander, la Fundación Botín, la compañía mexicana Cemex y la fundación sevillana Cajasol. Una singladura que ha lavado la cara de una desconocida porción de la necrópolis tebana y que ya barrunta final de travesía. "Podríamos estar aquí 30 años pero un proyecto no puede ser eterno", opina Seco, quien calcula que se necesitarán tres años para echar el cierre definitivo a las excavaciones. "El proceso para musealizar el complejo -apostilla- nos llevará siete u ocho años más. Nos queda, además, mucho material por publicar". Fascinado por la hoja de servicios de "Tutmosis el Grande", Martínez Babón reconoce que las pesquisas reunidas en patios, peristilo, sala hipóstila y santuario han ayudado a "matizar" la biografía del general. "Hemos ampliado su conocimiento con detalles como el hallazgo de evidencias de sus campañas asiáticas en su templo. Lo cierto es que no esperaba encontrar tanto y en tan buenas condiciones".

   +Información: www.elmundo.es


   -Descubren varias estatuas en el templo de Amenhotep III en Luxor

      09 de Diciembre de 2016

Arqueólogos de la misión de conservación del templo de Amenhotep III y los Colosos de Memnon en Luxor han descubierto una serie de estatuas entre las ruinas, representando a la diosa egipcia Sejmet y los restos de una colosal esfinge.

Las estatuas contarían con «un gran valor artístico y del mayor interés arqueológico», ha señalado el Ministerio de Antigüedades egipcio en un comunicado. Según ha explicado el director del departamento del Antiguo Egipto en el Ministerio, en la sala hipóstila del templo se han encontrado cuatro fragmentos de estatuas de la diosa-leona: tres bustos y un pecho descabezado.

La directora de la excavación, Hourig Sourouzian, aclaró que las estatuas encontradas están «en muy buen estado de conservación» y que encajan con otras piezas encontradas con anterioridad en el templo. El templo de Millones de Años de Amenhotep III, como se le llama a los templos funerarios de los faraones, habría contado con un gran número de estatuas de la diosa Sejmet, temible hija de Ra con cabeza de leona. Siguiendo la mitología egipcia, Sejmet, hija del dios sol, lo defiende en contra de sus enemigos, y protegería al templo de la maldad, así como de la enfermedad o la desgracia.

En la zona del tercer pilar del templo se han encontrado grandes fragmentos de una esfinge «colosal», esculpida en caliza, además de una pieza más pequeña, el torso en granito negro de una deidad. A diferencia de las estatuas de Sejmet, las esfinges están en peor estado de conservación y requerirán de un proceso de restauración antes de ser expuestas al público, añade la nota.

Pese a que la idea central del proyecto de conservación del Templo de Amenhotep III es la de exhibir las piezas en su lugar original, Kom el-Hettan a la orilla oeste de Luxor, las estatuas encontradas recientemente «han sido almacenadas» en depósitos del Ministerio de Antigüedad, por «razones de seguridad», según ha detallado Sourouzian. «Una vez que el yacimiento se organice y proteja, serán colocadas de nuevo en su posición original», ha añadido la arqueóloga.

Dos imponentes colosos, de casi 20 metros de altura y que pueden visitarse en Luxor, preceden al templo funerario de Amenhotep III, también conocido como Amenofis III y faraón de la dinastía XVIII. En el yacimiento se han encontrado más de un centenar de piezas como imponentes cabezas de estatuas u otras reliquias religiosas, 40 de las cuales serán expuestas a partir del lunes 12 de diciembre en una exhibición temporal del Museo de Luxor. Los objetos expuestos incluirán una colección de amuletos, monedas de época grecorromana, restos de arcilla y estelas religiosas.

   +Información: www.abc.es


   -Atribuyen unas piernas momificadas a la reina egipcia Nefertari

      06 de Diciembre de 2016

Un grupo de arqueólogos ha identificado un par de piernas momificadas que se exponen en el Museo Egipcio de Turín (Italia) como pertenecientes a la reina egipcia Nefertari, la esposa favorita del faraón Ramsés II, informa en un comunicado la universidad inglesa de York.
Los académicos de ese centro Stephen Buckley y Joann Fletcher participaron en la investigación internacional que determinó la presunta procedencia de esas extremidades, mediante exámenes químicos y paleopatológicos y datación por radiocarbono.
Los científicos, cuyo estudio se publica en la revista estadounidense PLOS One, concluyen que "el escenario más probable es que esas rodillas momificadas verdaderamente pertenecieran a la reina Nefertari".

Los investigadores establecieron que las piernas, extraídas por arqueólogos italianos en 1904 de una tumba del Valle de las Reinas en Egipto, son de una mujer adulta de unos 40 años.
El análisis químico efectuado por Buckley corroboró que los materiales utilizados para embalsamarlas se ajustan a la tradición de momificación egipcia del siglo XIII AC, lo que, junto con otros indicios, indican que Nefertari pudo ser su dueña.
"Tanto Stephen como yo tenemos gran experiencia en estudiar las momias reales egipcias, y las pruebas que hemos podido reunir sobre los restos de Nefertari no solo complementan las investigaciones que hemos hecho sobre la reina y su tumba, también nos permiten añadir otra pieza al puzzle de lo que se sabe sobre la momificación en Egipto", declaró Fletcher.
Nefertari Meryetmut, cuya muerte se sitúa en 1255 AC, perteneció a la dinastía egipcia XIX y fue la Gran Esposa Real de Ramsés II el Grande, uno de los faraones más poderosos.

   +Información: www.larazon.es


   -José Miguel Parra: “Sí existieron las maldiciones en el antiguo Egipto”

      05 de Diciembre de 2016

José Miguel Parra, que acaba de publicar Eso no estaba en mi libro de historia del antiguo Egipto. De hecho, reconoce que difícilmente sea una materia que se estudie en las escuelas, incluso “España es de los pocos países que no ofrece licenciatura en Egiptología”, detalla. Este desinterés pedagógico contribuye en consolidar falsas creencias populares sobre una civilización milenaria que también cuenta con asombrosas teorías de la conspiración.

-¿Cuál es su mentira preferida sobre el antiguo Egipto?

La de los extraterrestres construyendo las pirámides, por supuesto. Además, hace poco se han descubierto unos papiros en el Mar Rojo que demuestran fehacientemente que los egipcios construyeron las pirámides.

-¿Y qué dicen estos papiros?

Hay parte de un diario que narra tres meses de trabajos de un equipo de señores que se encargaba de arrastrar piedras para construir la gran Pirámide. Eso tiene que servir para acabar de una vez por todas con la mentira de los extraterrestres.

-¿Ni extraterrestres ni esclavos?

No eran esclavos, sino trabajadores bien pagados por el Estado, el faraón. Recibían cuidados médicos y suplementos de proteínas animales en forma de carne y pescado, según indican los restos humanos encontrados en el cementerio de los trabajadores de Guiza. El ejemplo más curioso es el de un hombre con la pierna amputada que consiguió sobrevivir veinte años a la intervención, lo que significa que la realizó alguien con conocimientos de medicina.

-¿Pero hubo o no hubo esclavos en Egipto?

Sí los hubo, pero su cantidad era tan pequeña que no tienen importancia desde un punto de vista económico.

-¿Quiénes eran?

Por lo general, gente capturada durante periodos de guerra y regalada por el faraón a quien le había ofrecido esa victoria. Estos esclavos se convertían en parte de la familia extensa del dueño. No era una esclavitud como la que podemos imaginar en Grecia o en Roma.

-Hay faraones que han pasado a la historia por ser muy malos, como Keops...

Así se lo contaron a Heródoto cuando estuvo visitando Egipto. La historia es tremenda, tanto que dicen que una de las pirámides subsidiarias la construyó obligando a su hija a prostituirse para pagarla... Hubiera trabajado a destajo... Lo que ocurre es que una sociedad esclavista como la griega no podía imaginar que esas construcciones las erigiesen trabajadores que no fueran esclavos.

-¿Y qué me dice de las maldiciones? ¿Existen?

-No existen, pero hay que reconocer que en el antiguo Egipto sí existieron. Había robos en las tumbas y en algunas mastabas aparece un texto que maldice a quien entre para hacer daño, al estilo: “oye, si entras a causar el mal, ten cuidado porque voy a lanzar a los dioses contra ti”. Pero no hay maldiciones de película que digan: “dentro de 4.000 años vendrán unos blancos occidentales malos a abrir tumbas, se volverán calvos y morirán todos”.

-Es un alivio…

La maldición de Tutankhamón no existe. Ni ninguna otra.

-¿Y qué me dice de las herencias que nos han dejado? ¿Alguna que nos sorprenda?

Por ejemplo, las procesiones de Semana Santa, ellos ya las hacían… Las calderas de Pedro Botero aparecen en los dibujos del más allá del Libro de los muertos. Ambas nos han llegado a través de la religión cristiana.

-¿Realmente el Salmo 104 de la Biblia está inspirado en el Himno de Atón de la época de Akhenatón?

Es tan parecido que es una copia, no hay duda. Y hay más textos de la Biblia tomados de los egipcios, sobre todo de las enseñanzas sapienciales que escribieron.

-También del antiguo Egipto nos llega la primera huelga documentada de la historia…

En época de Ramsés III hubo problemas de pago con los obreros de Deir el-Medina, encargados de construir las tumbas reales del Valle de los Reyes. Intentaron de buenas maneras que los pagaran, pero al no obtener resultados, dejaron de trabajar. Lo curioso es que no es que no hubiera grano para pagarles, sino que alguien lo interceptaba…

-Un tema de corrupción… algo también muy actual…

Efectivamente, nos suena mucho. Se sabe de algunos escribas que, o por mala fe o porque eran torpes, dejaban de anotar algunos granitos de trigo. Al final, poquito a poquito, había una gran cantidad de cereal sin registrar… Eso lo descubrió un egiptólogo cuando rehizo unas cuentas que se habían encontrado.

-¡Vaya! ¿Y qué me dice del rol de la mujer?

Tenía los mismos derechos que un hombre desde el punto de vista legal. Poseía sus propios bienes, podía desheredar a sus hijos, hacer una denuncia ante los tribunales, su testimonio tenía el mismo valor que el del hombre…

-También utilizaba anticonceptivos y podía abortar. ¿Se puede decir que estaba más liberada que muchas mujeres del siglo XXI?

Efectivamente. Podía actuar de forma muy liberada respecto al sexo. Y muchas veces eran ellas las que tomaban la iniciativa. Si les gustaba un hombre, decidían conocerlo ‘como conoce un hombre a una mujer’, que era la frase que utilizaban los papiros…

-Una manera sutil de decirlo…

Eran más discretos que los griegos o romanos a la hora de representar la vida sexual. Aunque, si sabes mirar, en las tumbas hay un montón de juegos de palabras que hacen referencia al sexo…

-…ya sabemos que eran dados a los jeroglíficos…

(Ríe) Pero no eran como los de la sección de pasatiempos de los diarios. Excepto utilizar objetos con pilas, lo hacían todo igual que nosotros.

-En el amor… y también en la guerra… De ellos nos llega el primer tratado de paz de la historia, por ejemplo.

El reino de los hititas y Egipto se pelearon, conocemos la famosa batalla de Kadesh que quedó en tablas. Pero luego aparecieron los asirios con mucha fuerza, decidieron coaligarse y escribieron el primer tratado de paz. Se conoce la versión hitita y la egipcia.

-¿Esta batalla también dio pie al primer caso de manipulación política? Recordemos que el faraón, Ramsés II, mandó dejar constancia en los templos de su falsa ‘victoria’.

Más bien se trataba de una cuestión ideológica. Para los egipcios, la escritura era mágica. Todo lo que se escribía cobraba vida. Eso quiere decir que no podías escribir que el faraón había sido derrotado, porque cada vez que alguien lo leía, el faraón era derrotado de nuevo.

-¿Y esto no generó un conflicto diplomático?

Casi. Un embajador hitita vio cómo estaba representada la batalla de Kadesh en uno de los templos, se quedó muy sorprendido y se lo comunicó a su rey. El monarca hitita decidió escribir a Ramsés II una carta llena de sorna e ironía.

-Suerte que el tema acabó allí…

Además parece que Ramsés II tenía muy poca mano izquierda.

-Hablando de su mano, menuda la que lió cuando su momia se instaló en el Museo de El Cairo en 1902…

-Lo narran dos escritores, Pierre Loti y Blasco Ibáñez. Se ve que por una contracción espontánea de los tendones del brazo, este se movió e incluso llegó a golpear la vitrina donde estaba la momia encerrada.

-Como para salir corriendo.

Eso es lo que hicieron los trabajadores. Dicen que uno se lanzó por la ventana y otro rodó por las escaleras.

-Un susto de muerte.

Nunca mejor dicho.

-¿Qué grandes incógnitas quedan por desvelar?

Muchas. Una de las más sencillas sería conocer cuántos faraones hubo, todavía no lo sabemos. Tener un papiro con este dato sería magnífico, supondría la revolución completa de la historia del antiguo Egipto.

-¿Y sobre las pirámides?

No sabemos exactamente cómo se construyeron, pero sí qué utilizaron para construirlas. Tenemos maquetas de las habitaciones interiores de una pirámide del reino medio, relieves de bueyes arrastrando sillares de piedra, los papiros del mar rojo… Los egipcios construyeron las pirámides sudando y con esfuerzo.

-¿Y con conocimientos avanzados de física, matemáticas y astronomía?

Ni muchísimo menos. Cuando uno las estudia, incluso ve que a veces están hechas de forma chapucera. Hay pirámides del Reino Medio que están a punto de caerse. Son maravillas arquitectónicas, algunas de más de cien metros, pero no tienen el grado de precisión y maravilla que algunos dicen.

-¿No eran tratados de astronomía?

La astronomía egipcia era muy de estar por casa. Es cierto que calcularon que el año tenía 365 días, pero no llegaron a mucho más. No calcularon ni equinoccios ni eclipses, como sí hicieron los mesopotámicos. Se dedicaban a mirar las estrellas y a calcular su movimiento.

-Por cierto, ¿qué le ocurrió a Napoleón dentro de la Pirámide de Keops?

Nadie lo sabe. Se dice que salió blanco de la cámara del rey. Le preguntaron qué le había pasado y respondió “si os lo cuento, no lo creeréis”. Pero era una respuesta típica de nuestro amigo Napoleón haciéndose el interesante.

-No era como Ramsés II…

   +Información: www.lavanguardia.com


   -Constructores y destructores de Egipto

      24 de Noviembre de 2016

La Dinastía XXXIII y última, conocida como Ptolemaica o Lágida por su fundador, el general griego Ptalmis hijo de Lagos, fue constructora durante 300 años de algunos de los edificios civiles y religiosos más imponentes de Egipto. Una lista que se inició al poco de que el primero de los Ptolomeos –hubo 15- se asentara en el trono como botín de guerra tras la muerte de Alejandro Magno, que había conquistado el país unos años antes. Ptolomeo, heleno de Macedonia, era representado en público como faraón con los atributos tradicionales de su rango, pero nunca habló otra cosa que griego ni vivió fuera de Alejandría, la capital fundada por Alejandro a orillas del mar. Allí fue donde la Dinastía decidió levantar dos edificios que se harían famosos, ambos civiles. Uno, la torre de la isla de Faros, que dio nombre a todas las que llegarían después, como símbolo del poder egipcio y reclamo del gran puerto mediterráneo. Sería considerada una de las Siete Maravillas y estaría en pie durante al menos 1.500 años, hasta que su caída tras un terremoto. Sus piedras fueron utilizadas para construir un castillo vecino, aunque algunas acabaron en el fondo del mar, de donde han sido recuperadas recientemente. En Alejandría también se levantó la monumental Biblioteca, compendio del saber, que fue destruida en dos ocasiones, con un incendio en tiempos de Julio César y definitivamente siglos más tarde en una revuelta cristiana.

Los ptolomeos reinaron desde el año 330 al 30 antes de Cristo, y también fueron constructores lejos de Alejandría, en el Valle del Nilo, sobre todo dos obras religiosas relativamente recientes según los parámetros egipcios. Una, Filae, el santuario de Isis, hoy trasladado a una isla vecina tras inundarse el lugar original con la presa de Asuán. Es una de las joyas de Egipto. Otra, la Casa de Horus, el templo mejor conservado y el más espectacular, que permite imaginarse perfectamente cómo serían las ceremonias de la religión faraónica. Ambos monumentos se conservaron gracias a que fueron reconvertidos en iglesias y mezquitas.

Pero los ptolomeos llevaban en su interior el germen de la destrucción, en parte por una demente política de endogamia extrema, convencidos de que sólo su sangre era pura, real y divina y no podía mezclarse, lo que llevó a una sucesión sin fin de uniones entre hermanos. Sólo la Dinastía XVIII llegó tan lejos y lo pagó con enfermedades hereditarias y decadencia. Los ptolomeos mantuvieron además continuas guerras familiares por el poder, cuyo colofón fue el reinado de Cleopatra, quien antes de conseguir el trono se libró de dos hermanos y dos hermanas que antes trataron de hacer lo mismo con ella. Finalmente, y gracias a la ayuda romana, reinó en solitario con su hijo Cesarión Ptolomeo XV a su lado para mantener la tradición de que tenía que haber un Horus hombre. Todo fue en balde: ella se suicidó para evitar ser arrastrada cargada de cadenas por Roma, él fue asesinado por orden de César Augusto –era un posible rival, igual que en la familia ptolomea- y Egipto se convirtió en una provincia imperial.

   +Información: www.laregion.es


   -Hallan una ciudad y un cementerio egipcios de hace más de 5.000 años

      23 de Noviembre de 2016

Los vestigios fueron hallados a unos 400 metros al sur del templo del faraón Seti I, en la sureña ciudad de Abidos, explicó el director del departamento de Egiptología en el ministerio, Mahmud Afifi, en un comunicado.

Además del cementerio, el grupo de expertos también halló un conjunto de chozas y utensilios de uso diario como vasijas de cerámica e instrumentos de piedra, lo que indica la existencia de una ciudad de los trabajadores encargados de la construcción de las tumbas faraónicas, se agrega en la nota.

Afifi destacó la importancia del hallazgo, ya que es posible que los descubrimientos "revelen nuevas informaciones de la historia de la ciudad de Abidos".

Hasta ahora se han descubierto "quince tumbas enormes de adobe, con diferentes estilos y diseños arquitectónicos", indicó, por su parte, el jefe del departamento de Antigüedades del Alto Egipto (sur), Hani Abu al Azam, en la misma nota.

El tamaño de los sepulcros supera en algunas ocasiones al de las tumbas halladas de la zona de Abidos, "lo que denota la importancia, influencia y prestigio social de sus propietarios", agregó Al Azam.

Por su lado, el jefe del misión arqueológica, Yáser Mahmud Huseín, indicó que "las tumbas (con forma de mastabas) son únicas en su estilo arquitectónico, ya que contienen más de un nivel llegando alguna a tener hasta cuatro".

Esto las distingue de otras, pues "es conocido que la primera aparición de los sepulcros construidos en forma de mastabas fueron en las tumbas y construcciones de la realeza de la dinastía I en Sakara, (cerca de El Cairo) y luego en la época de la dinastía III (2676-2556 a.C)".

Esta es la primera vez que se descubren tumbas con forma de mastabas de la dinastía I en Abidos.

   +Información: www.lavanguardia.com


   -Misión española halla el maravilloso cartonaje de un sirviente real egipcio

      13 de Noviembre de 2016

"Es increíble, al empezar a pasarle la perilla de aire para quitarle el polvo, se va abriendo y vas viendo como van apareciendo los textos, las figuras y las imágenes, es increíble, parece que está pintado de ayer", cuenta a Efe por teléfono la directora de la misión, Miriam Seco, que estará excavando en Luxor (sur) hasta el 15 de diciembre.

El cartonaje, una envoltura compuesta por varias capas de tela estucada con el que se cubrían las momias, está profusamente dibujado con vivos colores e inscripciones, entre los que destacan las diosas protectoras Isis y Neftis con sus alas extendidas, un disco solar en el pecho o los cuatro hijos del dios Horus.

"Es súper bonito, precioso, lo que pasa es que es muy frágil y hay que tener muchísimo cuidado al manipularlo", advierte la arqueóloga, que dirige a un equipo formado por 30 arqueólogos y especialistas, en su mayoría españoles, ayudados por 150 obreros.

Cuenta que el cartonaje, hallado "en perfecto estado de conservación", estaba ubicado en una tumba situada en la parte exterior del muro meridional del templo de Tutmosis III (1490-1436 a.C.), donde Seco está inmersa en su novena campaña.

Sin embargo, el sarcófago que lo contenía "tenía la madera comida por la termita y solo conserva la parte de los pies, del pecho y de la cara" dice la arqueóloga, antes de añadir que en su interior se encuentra la momia, presumiblemente con sus joyas, a las que no se accederá, porque esto supondría dañar su policromado recubrimiento.

Seco cuenta que este hallazgo abre una nueva línea de investigación, ya que es el primer ejemplo en el yacimiento de una tumba del conocido como el "Tercer Periodo Intermedio", lo que implica la existencia de una necrópolis de dicha época, que se suma a las descubiertas con anterioridad.

Es decir, que además de trabajar en el templo de Tutmosis III, faraón de la dinastía XVIII, la misión española excava ya en una necrópolis de la XI dinastía, otra de la dinastía XII y una tercera de la Epoca Tardía, que han ido saliendo a la luz a lo largo de las nueve campañas.

"Es como trabajar en varios yacimientos a la vez que se encuentran superpuestos en el mismo lugar", insiste antes de subrayar: "Estamos hablando de más de 1.500 años de historia del yacimiento".

Esto se debe a que Tutmosis III ordenó levantar su templo, situado en la orilla oeste del Nilo, sobre una necrópolis ya existente y a que, tras la destrucción del edificio, se continuaron excavando cementerios en sus alrededores.

Por los objetos hallados en las tumbas, se puede concluir que, por ejemplo, la necrópolis de la dinastía XII del Imperio Medio (1.980 a 1790 a. C.) pertenecía a gente de la alta sociedad, como atestiguan las joyas de oro o las manos y cuchillos mágicos de marfil desenterrados.

Por otro lado, el cementerio de finales de la dinastía XI (2150 a 1990 a. C.) -cuenta Seco- era de gente más humilde, lo que favoreció que no fuera saqueado y que, por lo tanto, sus tesoros arqueológicos hayan permanecido intactos durante centurias.

El nuevo hallazgo, la tumba de Amen Ir Nef, "un personaje importante, de alto rango", parece indicar que la necrópolis del Tercer Periodo Intermedio también acoge a notables que, en esta ocasión, vivieron hace más de tres mil años.

Continuar su excavación, insiste la arqueóloga, depende, en gran medida, de la financiación del proyecto, apoyado hasta la fecha por la Fundación Botín, el Banco Santander, Cemex, la Universidad de Granada y Caja Sol.

   +Información: www.eldiario.es


   -Descubren camino hacia la tumba de un gobernador faraónico

      08 de Noviembre de 2016

El jefe del Departamento de Egiptología de Antigüedades, Mahmud Afifi, explicó en un comunicado que el hallazgo fue hecho por una misión de la inglesa Universidad de Birmingham, con la colaboración de arqueólogos egipcios, en la necrópolis de Qubbet el Hawa.

Recordó que, pese a que expertos ingleses comenzaron en 1885 las excavaciones en el área, nadie había descubierto la senda que asciende la colina hasta la tumba de Saremput I, que fue gobernador de la zona de Elefantina.

Por su parte, el director general de Arqueología de Asuan, Nasr Salama, destacó que este camino es el más prolongado de entre los de su tipo descubiertos hasta ahora en la rivera oeste del río Nilo en Asuan, ya que alcanza alrededor de 133 metros.

Saremput I ordenó construirlo para llegar a su mausoleo desde la rivera del Nilo.
La senda tiene varias inscripciones, entre ellas destaca una del lado este del muro norte, que representa a tres hombres arrastrando un toro para presentarlo como ofrenda al gobernador después de su fallecimiento.

Qubbet el Hawa es una cementerio que contiene las tumbas de los gobernadores, nobles y príncipes de Elefantina durante las épocas de las dinastías faraónicas de los Imperios Antiguo y Medio.

Esta necrópolis está ubicada en frente de la moderna ciudad de Asuán, unos mil kilómetros al sur de El Cairo.

Saremput I gobernó Elefantina durante el reinado del faraón Senusert I, perteneciente a la dinastía XII del Imperio Medio de Egipto, y que gobernó de c. 1971-1928 a. C.

En mayo de 2016, arqueólogos españoles descubrieron la momia de Sattjeni, una dama de la nobleza que era “la depositaria de la sangre dinástica”, en Qubbet el Hawa.

Esta dama de la dinastía XII del Imperio Medio fue la madre de los principales gobernadores de Elefantina, Heqaib III y Amaney-Seneb, que dirigieron la zona entre 1810 y 1790 a.C.

Estos descubrimientos van poco a poco arrojando luz sobre la familia gobernante de Elefantina y sobre el funcionamiento interno de estas dinastías de gobernadores provinciales.

El emplazamiento de la antigua Elefantina estaba situado en un territorio fronterizo entre Egipto y Nubia.

   +Información: www.cronicaviva.com.pe


   -Los tesoros del Antiguo Egipto más difíciles de ver

      02 de Noviembre de 2016

El Ministerio de Antigüedades egipcio ha anunciado esta semana la reapertura de las tumbas de Seti I y Nefertari, ejemplos de icónicos patrimonios del Antiguo Egipto a los que los turistas han tenido un acceso muy limitado.

El sepulcro de Nefertari, cubierto de coloridas pinturas y escenas místicas, ha permanecido cerrado al público generalista durante años, para evitar su deterioro. Además de investigadores, arqueólogos y un puñado de periodistas especializados, muy pocos turistas han tenido la oportunidad de visitar una de las tumbas «más hermosas» del Antiguo Egipto. Sin embargo, el Ministerio de Antigüedades egipcio anunció ayer la reapertura del mausoleo, en Luxor, al precio de 1.000 libras egipcias (unos 100 euros) por persona.

Descubierta en 1904 por el italiano Ernesto Schiapparelli, la QV66 de Nefertari es considerada una de las más bellas y decoradas tumbas del Antiguo Egipto. Sus paredes están cubiertas de pinturas de más de 3.000 años de antigüedad, que han superado el paso de los asaltantes de tumbas y los destrozos del tiempo. Sin embargo, el agua de algunas inundaciones en la zona, así como bacterias o incluso el sudor de los turistas que la visitaban amenazó la integridad de las pinturas y provocó el cierre del mausoleo. Entre 1988 y 1992, un equipo del Instituto de Conservación Getty restauró los murales y desde entonces se ha permitido el acceso en contadísimas ocasiones a grupos privados.

Una segunda oportunidad para Seti I
Junto a la de Nefertari, Egipto ha abierto también la tumba del faraón Seti I, una de las mayores del Valle de los Reyes, que había permanecido cerrada al público desde finales de la década de los ochenta, en un intento desesperado por protegerla de la inevitable destrucción del tiempo y los turistas. Preguntados por este periódico, el Ministerio no ha querido detallar durante cuánto tiempo permanecerá abierta, aunque sí ha señalado que sólo un pequeño número de visitantes (150) podrá visitarla al día. Si finalmente vuelve a clausurarse, la organización española Factum Arte está inmersa en pleno proceso de «digitalización» de la tumba, que primero fotografiará en 3D y recogerá con una resolución de micras cada grieta, cada poro y cada marca del cincel, para más tarde levantar un facsímil «indistinguible del original» permitirá a los visitantes y turistas poder acceder a una de las más hermosas tumbas del Valle de los Reyes.

Tumba de Huy
Los mausoleos de Seti I y Nefertari no son los únicos abiertos al público en los últimos meses. Con la intención de revitalizar el decaído turismo egipcio, el Ministerio de Antigüedades ha ido facilitando el acceso a un puñado de tumbas hasta ahora cerradas al público, algunas por primera vez en su historia.

Poco después de que el terrorismo se cobrara las vidas de 224 turistas a bordo de un avión, a mayoría rusos que volaban de vuelta a San Petersburgo tras unas vacaciones en Egipto, el Ministerio abrió tres tumbas en el área de Luxor. La más conocida y hasta entonces jamás abierta al público fue la de Huy, virrey del «faraón niño» Tutankamón, en el Valle de los Monos. Sus paredes están decoradas con motivos históricos: un festival de nubios –pueblo de sur, cerca de lo que ahora sería Sudán- ofreciendo tributo a las autoridades locales. «La tumba de Huy nos ofrece una de los más detallados y coloridos visionados de las interacciones de los egipcios y los nubios durante el apogeo del Egipto imperial», declaró en el momento de la inauguración el arqueólogo John Darnell, de la Universidad de Yale.

Además de la tumba de Huy, el Ministerio abrió también la tumba del faraón Horemheb, de la 18ª Dinastía, en el Valle de los Reyes, clausurada brevemente por motivos de conservación. El entonces ministro de Antigüedades, Mamdouh el Damaty, admitió que se trataba de un intento de atraer más turistas al país.

Este mayo otras cuatro tumbas, pertenecientes a camareros reales de los faraones Hatseput y Ramsés II, con ricas decoraciones en las paredes, fueron abiertas también por primera vez, ofreciendo “nuevos motivos para repetir una visita a Egipto”, como sostuvo a ABC el director de Antigüedades del alto Egipto. Según el responsable, la apertura de tumbas ofrece a los visitantes que repiten oportunidades de descubrir nuevas tumbas. El Valle de los Reyes, además, sigue un calendario rotativo por el que cierra y abre tumbas durante algunos meses para después protegerlas de la degradación.

Ciudades sumergidas en Alejandría
La mayoría de los tesoros arqueológicos en Alejandría no se encuentran en la superficie, sino que descansan bajo las aguas del Mediterráneo. Una serie de terremotos hundieron templos, monumentos y parte de una ciudad vibrante y especialmente reconocida en el periodo final de las dinastías egipcias, los Ptolomeos, con Cleopatra como su último exponente. Arqueólogos como Frank Goddio, cabeza del Instituto Europeo para la Arqueología Subacuática, han investigado las más de 2.000 piezas sumergidas tan sólo en la bahía donde una vez se alzó el Faro. Destacan además los sitios arqueológicos subacuáticos de Thonis-Heracleion y Canopus, así como el conocido como «Palacio de Cleopatra», que presumiblemente perteneció a la famosa reina.

Sin embargo, los turistas apenas pueden visitar un resquicio del palacio: tours autorizados ofrecen un pequeño viaje de buceo que, aunque no se acerca a las maravillas encontradas por Goddio y otros arqueólogos, permite al visitante observar algunas columnas, restos de vasijas, ánforas y otras construcciones hundidas por el terremoto. Siempre que las condiciones marítimas lo permitan: las corrientes del Mediterráneo y la ocasional turbidez de las aguas hacen a veces casi imposible disfrutar del yacimiento.

Desde principios de 2016, museos europeos ofrecen completas exposiciones (vídeos, testimonios, algunas de piezas rescatadas más impresionantes) sobre estos «Misterios sumergidos» comisionados por el propio Goddio.

Durante la última década, Egipto ha prometido en numerosas ocasiones la construcción de un museo submarino en Alejandría, una propuesta que no ha llegado a materializarse.

La pirámide de Unas y la necrópolis de Abusir
Más allá de las pirámides de Giza, el complejo de Saqara reabrió en mayo de 2016 la pirámide de Unas, faraón de la 5º Dinastía. Famosa por acoger algunos de los más antiguos textos religiosos del Antiguo Egipto, sus paredes están cubiertas de más de 230 «encantamientos» y otros sortilegios «mágicos» que ayudarían al faraón Unas en su vida en el más allá. Sobre su sepulcro, un techo cubierto de estrellas, que representarían –según teorías de los arqueólogos- su deseo de renacer como una estrella y ascender a los cielos.

La pirámide –de más de 4.000 años de antigüedad- fue cerrada al público en 1996 por motivos de conservación, y hoy día sólo se abre durante tres horas (de 9 a 12) para tan sólo 15 personas al tiempo.

Según declaró al portal «Middle East Eye» el director de los sitios arqueológicos de Saqara y la necrópolis de Abusir, Sabry Farag, se está «planeando abrir al público parte de la necrópolis de Abusir, como la tumba del visir Ptahshepses o las pirámides de Sahura y Neferirkare». La necrópolis, que acoge las tumbas de a los menos conocidos faraones de la 5ª Dinastía (frente a los de la 4ª) y un complejo de pirámides, ha permanecido cerrado al público durante la última década.

Las momias de la KV21, en el Museo del Cairo
El brazo izquierdo doblado sobre el pecho y el derecho a lo largo del costado, una postura en la que se colocaba a las reinas al morir, es uno de los aspectos en el que se está basando sus últimas teorías sobre la reina Nefertiti el egiptólogo Zahi Hawass. Según relató a este periódico, Hawass pretende reconstruir a partir de este año las secuencias de ADN de un par de momias encontradas en hace décadas en la tumba KV 21 en el Valle de las Reinas para demostrar su teoría de que una de ellas es la legendaria faraona Nefertiti, ya que el egiptólogo niega la teoría del sepulcro de Nefertiti tras la cámara de Tutankamón. Pruebas preliminares de ADN han demostrado -según este egiptólogo- que una de ellas, sin cabeza, podría ser Ankhesenamun. Es en la otra en la que centra sus esperanzas.

Mientras tanto, estas momias descansan en el sótano del Museo del Cairo, según confirmaron a ABC fuentes oficiales del Museo, y sólo se pueden visitar con un permiso especial del Ministerio de Antigüedades. Precisamente, el Museo del Cairo cuenta con una grandísima colección de piezas del Antiguo Egipto que de momento no han llegado a exponerse públicamente o que lo hacen sólo como parte de exposiciones temporales. Muchas leyendas corren sobre «las maravillas» acumuladas en el sótano del Museo del Cairo aunque, según señala a ABC el arqueólogo Francesco Tiradritti «son sólo historias».

Vista panorámica desde lo alto de las pirámides
Tras una cabalgada por el desierto egipcio, la pareja protagonista de la icónica «Muerte en El Nilo», de Ágatha Christie, trepa hasta lo alto de una de las pirámides de Giza, desde donde observan el increíble panorama. La historia lo confirma: hasta hace pocos años, trepar los grandes bloques de las pirámides era un pasatiempo común entre los visitantes del país de los faraones, ahora terminantemente prohibido. Incluso en 2013, foros de información turística detallan cuáles eran las mejores pirámides para trepar, acompañadas de impactantes fotografías y consejos del tipo «no hay que olvidar un botellín de agua». Construidas hace más de 3000 años, las pirámides de Giza se alzan hasta los 139 metros de la pirámide de Keops.

Hoy día, escalar las pirámides es ilegal. En enero de 2016, un turista alemán ignoró (según él mismo relata en su blog) los «gritos en árabe» de un guardia en las pirámides, y subió hasta la cima de la Gran Pirámide para hacerse unas fotografías, registrarlo en vídeo y subirlo a Instagram. El Gobierno egipcio no lo procesó, pero le ha prohibido volver a entrar en el país.

   +Información: www.abc.es


   -Egipto reabre al público dos tumbas faraónicas durante una cumbre de turismo

      01 de Noviembre de 2016

El ministro egipcio de Antigüedades, Jaled al Anani, reabrió al público las tumbas del faraón Seti I y la reina Nefertari, y rebajó el precio del «Luxor Pass», que permite visitar los sitios arqueológicos de la ciudad egipcia.

Al Anani hizo el anuncio en un discurso en la apertura de la quinta Cumbre Mundial sobre Turismo Urbano, bajo el lema «Ciudades: cultura local para viajeros globales».

El mausoleo de Seti I es el más grande del Valle de los Reyes, y junto a la tumba de Nefertari, lleva varios años cerrado al público para evitar su deterioro.

La reina Nefertari es la esposa de Ramsés II, faraón de la XIX dinastía del Imperio Nuevo (1539-1075 a.C.), mientras que el rey Seti I es padre de Ramses II.

En cuanto al descuento en el Luxor Pass, que entrará en vigor hoy, el ministro indicó que la medida fue adoptada para «promover el turismo en Egipto» y lograr así los ingresos necesarios para la restauración del patrimonio y la construcción de museos.

El secretario general del Consejo Supremo de Arqueología, Mustafa Amin, precisó que el primer tipo del Luxor Pass ha sido rebajado de 270 a 200 dólares, lo que autoriza la visita a todos los sitios arqueológicos, incluidas las tumbas de Seti I y Nefertari. Mientras, el precio del segundo, que excluye la entrada a esas dos tumbas, pasó de 110 a 100 dólares.

Luxor es un gran museo al aire libre que acoge los templos faraónicos de Karnak y Hatsehpsut, así como el Valle de los Reyes, entre otros lugares emblemáticos.

La quinta Cumbre Mundial sobre Turismo Urbano, de dos días de duración, arrancó hoy en Luxor para analizar las nuevas tendencias del sector y sus desafíos.

Los participantes abordarán temas como el desarrollo sostenible, la organización y el rejuvenecimiento de destinos, la innovación en el turismo urbano, la interacción intercultural y los nuevos modelos de negocio, según la Organización Mundial de Turismo

   +Información: www.abc.es


   -Una nueva técnica permitirá leer las enigmáticas inscripciones con las que envolvían las momias

      01 de Noviembre de 2016

Entre las diferentes capas que envuelven las momias egipcias hay cientos de documentos escritos sobre papiro y tratados de una forma no muy diferente a lo que hoy conocemos como papel maché. El problema con estas inscripciones es que, para poder leerlas, había que destruir la momia y eso es algo que los arqueólogos no pueden permitirse.

Un equipo de arqueólogos de las universidades de Berkeley, Duke, Stanford y el Colegio Imperial de Londres ha unido esfuerzos para desarrollar una técnica de imagen única. La técnica es idea de Mike Toth, un experto en imagen del laboratorio de óptica avanzada en Berkeley y emplea un acelerador de partículas. La técnica consiste en bombardear las momias con partículas en diferentes longitudes de onda que interactúan con los elementos del sarcófago y permiten leer las inscripciones de los papiros sin dañarlos gracias al contenido en hierro de la tinta.

Lo más curioso es que la nueva técnica permitirá destapar un capítulo del antiguo egipcio bastante desconocido, que es el de la vida cotidiana. Las inscripciones que conocemos en los sarcófagos o en las tumbas son textos religiosos o de eruditos, pero apenas se conoce nada de lo que los egipcios escribían en el día a día de sus vidas.

Se cree que los encargados de embalsamar reciclaban los papiros de los escribas que no eran importantes para envolver las momias. En otras palabras, lo que esos documentos esconden son cartas y registros comerciales, listas, mensajes entre nobles... un fiel retrato, en definitiva, de la parte menos ceremoniosa de esa civilización

   +Información: www.es.gizmodo.com


   -Un grupo de arqueólogos egipcios, del Ministerio de Antigüedades, ha hallado dos tumbas en el oeste de la provincia de Asuán

      21 de Octubre de 2014

Un grupo de arqueólogos egipcios ha descubierto dos tumbas del Periodo Tardío faraónico (724-343 a.C.) en el oeste de la provincia meridional de Asuán, informó en un comunicado el Ministerio egipcio de Antigüedades.

Según la nota, los miembros de la Escuela de Excavaciones, que pertenece al Ministerio, descubrieron las dos tumbas en unas rocas ubicadas en Al Agajan, en la citada provincia.

El director general del Departamento de Antigüedades en dicha provincia, Nasr Salama, dijo que las dos tumbas, cavadas en roca, están en mal estado, vacías totalmente de escrituras, pero tienen dentro restos de momias y sarcófagos.

En cuanto a la arquitectura, Salama detalló que delante de cada tumba hay escaleras que conducen a una pequeña cámara funeraria de forma cuadrada.

Por último, el Ministerio señaló que el ministro de Antigüedades, Jaled al Anani, se dirigirá mañana a la zona de excavaciones en Asuán para homenajear a los arqueólogos que descubrieron las dos tumbas.

   +Información: www.entornointeligente.com


   -Detectan 2 espacios vacíos desconocidos en el interior de la Gran Pirámide

      19 de Octubre de 2016

Los investigadores del proyecto internacional Scan Pyramids, que utiliza técnicas no invasivas para explorar el interior de las pirámides, han detectado dos anomalías en la Gran Pirámide, según ha revelado recientemente el comité arqueológico y científico de dicha misión. La Gran Pirámide de Gizeh fue erigida por el faraón Keops hace más de 4.500 años y aún sigue rodeada de misterio. Su orientación astronómica exterior resulta enigmática y también su intrincada arquitectura interior, compuesta principalmente por un pasadizo descendente, que conduce a la Cámara Subterránea, y un pasadizo ascendente, que desemboca en la Cámara de la Reina y, a través de la Gran Galería, en la Cámara del Rey. Esta última sala contiene un sarcófago de granito... vacío. "Creo que la tumba de Keops sigue escondida en la Gran Pirámide de Gizeh", afirmó Zahi Hawass, el célebre arqueólogo egipcio, en una entrevista con National Geographic.

Tres son las conclusiones que ha presentado el proyecto Scan Pyramids al Ministerio de Antigüedades de Egipto. Por un lado, y como explica el HIP Institute en un comunicado, "por primera vez en la historia se han utilizado tres técnicas complementarias -la muografía, la termografía y la simulación en 3D- para escanear la Gran Pirámide de Gizeh". La muografía es la radiografía de muones, unas partículas ínfimas procedentes del espacio exterior que llegan a la superficie terrestre a través de los rayos cósmicos y que pueden penetrar materiales sólidos como las rocas o los bloques de piedra caliza. Las placas sensibles a los muones, estratégicamente colocadas en el interior de una pirámide, pueden revelar espacios vacíos. Los equipos de investigación de la Universidad de Nagoya utilizan esta técnica en la vulcanología.

Las otras dos conclusiones de la investigación: los investigadores han podido confirmar la presencia de una cavidad desconocida en la esquina noreste de la Gran Pirámide, a unos 105 metros de altura del nivel del suelo; y, por último, han podido constatar la presencia de un vacío desconocido detrás de los chevrones que hay sobre el acceso del pasadizo descendente, aunque "su forma, tamaño y extensión aún están bajo investigación", señala el comunicado. "Por favor no utilice los términos cámara o cámara oculta, queremos evitar cualquier indicio de sensacionalismo. Estamos hablando de cavidades anteriormente desconocidas que han sido confirmadas por la muografía. Ahora se trata de refinar la investigación y tratar de averiguar el propósito, la posición exacta, la forma y el tamaño de estas cavidades", explica Mehdi Tayoubi, el codirector de la misión, a este medio.

¿Qué es esto de los chevrones? El logotipo de Citroën tiene dos de ellos, también el de la petrolera Chevron. Un chevrón es un símbolo heráldico con forma de compás. Sobre la puerta de entrada a la Gran Pirámide, en la cara norte, hay cuatro bloques de piedra colocados de forma oblicua que forman dos chevrones. Estas piezas no se colocaban con fines decorativos, sino para proteger un espacio vacío y evitar el derrumbe del techo. Hace 4.500 años, cuando se construyó la pirámide, estos chevrones estaban ocultos tras unos bloques de revestimiento que fueron desmantelados a lo largo de los siglos. "La cuestión es la siguiente: ¿por qué se colocaron tantos chevrones para proteger un área tan pequeña al comienzo del pasadizo descendente?", se preguntan los investigadores.

Los expertos confirman, por tanto, la existencia de un vacío oculto en el interior de la cara norte que "podría tener la forma de, al menos, un corredor en dirección al interior de la Gran Pirámide". A finales de octubre se recogerán los datos procedentes de doce nuevas placas de emulsión de muones que han sido colocadas en el pasadizo descendente. En el interior de la Cámara de la Reina también se está recogiendo información procedente de muones y los resultados de los análisis se obtendrán durante los tres primeros meses de 2017.

La otra anomalía se localiza en la esquina noreste de la Gran Pirámide. Los telescopios de muones de la Comisión de Energía Atómica (CEA) de Francia, dispuestos en el exterior de la Gran Pirámide, han operado durante tres meses y han acumulado unas cincuenta millones de partículas cósmicas de muones. Los análisis han revelado la presencia de tres hendiduras ya conocidas y una nueva cavidad a 105 metros de altura. "Se están desarrollando nuevos análisis para comprobar la existencia de cavidades adicionales", concluyen los investigadores. La Gran Pirámide sigue rodeada de misterio...

   +Información: www.nationalgeographic.com.es


   -Conoce los 10 obeliscos más emblemáticos del mundo.

      11 de Octubre de 2016

Imponentes e icónicos. Los obeliscos son monumentos que asombran a cualquiera con su gran tamaño y, muchos de ellos, con su rica historia. Estas enormes piezas fueron construidas por primera vez en Egipto, presumiblemente con una connotación religiosa, y hoy podemos verlas en todo el mundo.

Desde Argentina hasta Etiopía, los obeliscos no dejan de sorprender. Algunos fueron construidos para conmemorar hechos importantes en la historia de un país, otros fueron un regalo entre autoridades y otros fueron emplazados por un capricho de antiguos emperadores.

Descubre la historia detrás de diez de los obeliscos más importantes del mundo.

El obelisco de Buenos Aires.
Está en la Plaza de la República, intersección de las avenidas Corrientes y 9 de julio, y es uno de los más famosos del mundo. Se construyó en 1936 para conmemorar el aniversario 400 de la fundación de la ciudad. Tiene una altura total de 71 metros.

El obelisco de Aksum.
Este obelisco original de Etiopia ha hecho un largo recorrido por el mundo: fue llevado como trofeo de guerra a Italia en 1937 y no fue hasta el 2008 cuando el monumento pudo retornar a su país. De 25 metros de altura, se cree que se erigió en el siglo 4 d.C. para marcar cámaras funerarias.

Las agujas de Cleopatra.
Ambos obeliscos idénticos de 21 metros de altura fueron mandados a esculpir en granito rojo por el faraón Tutmosis III en el siglo XV a.C. Muchos años después se llevaron hasta Alejandría y en el siglo XIX vueltos a trasladar con destinos diferentes: uno está en Nueva York y el otro en Londres, como un regalo de las autoridades egipcias a ambos países.

El obelisco de Luxor.
Es común encontrar obeliscos egipcios en varios países europeos, como este que fue tomado del templo de Luxor y llevado a la Plaza de la Concordia en París, donde está desde 1836. El obelisco tiene 23 metros de alto y todas sus caras están adornadas con jeroglíficos. Su “gemelo” aún permanece en Egipto.

El monumento a Washington.
Se ubica en la zona oeste del National Mall en Washington D.C. Fue inaugurado en 1888 para conmemorar al primer presidente de Estados Unidos, George Washington. El monumento tiene 170 metros de altura y está construido con mármol, granito y piedra arenisca.

El Obelisco de Constantino.
Está en la parte sur de lo que antiguamente era el Hipódromo de Constantinopla, hoy la plaza Sultán Ahmet de Estambul. Fue mandado a construir por Constantino VII con bloques de piedra y placas de bronce, estas últimas fueron robadas durante las cruzadas. Tiene 32 metros de alto, pero su estado no es de los mejores. Muy cerca está el obelisco de Teodosio.

El obelisco Flaminio.
Al igual que el obelisco Vaticano, el Flaminio llegó desde Heliópolis, en Egipto, hasta Roma y fue colocado en un circo romano, exactamente el Circo Máximo. En el año 10 a.C. se le pierde la pista hasta que en 1587 es redescubierto y partido en tres partes. Es reconstruido y colocado en el centro de la Piazza del Popolo frente a la iglesia de Santa María del Popolo. Tiene 23 metros de alto.

El obelisco de Letrán.
Es el obelisco de Egipto más antiguo que aún se encuentra en pie y es originario del templo de Amón. En el siglo IV, por orden de Constantino II, fue transportado hasta Constantinopla junto al obelisco de Teodosio, pero nunca llegó a su destino. Ahora, el monumento de 25 metros está en la plaza frente a la Archibasílica de San Juan de Letrán en Roma.

El obelisco Vaticano.
Es una de las piezas centrales de la Plaza de San Pedro y fue transportado desde Egipto. Antes de ser colocado en la plaza en 1586, se ubicaba en el Circo de Nerón. Pese a lucir imponente, tiene solo 25 metros de alto.

El obelisco Millenium.
Este obelisco se encuentra en el Paseo Marítimo de La Coruña en Galicia y fue construido para conmemorar el inicio del siglo XXI. Sus 46 metros de altura se encienden cada noche iluminando el paisaje. En los 13 primeros metros, se puede ver tallada en cristales la historia de La Coruña.

   +Información: www.elnuevodia.com


   -Es más seguro ir a Egipto que a una ciudad europea.

      08 de Octubre de 2016

Egipto está recuperando la normalidad, al menos así lo sienten los egiptólogos que trabajan en las diferentes misiones españolas esparcidas a lo largo del país del Nilo. “La situación ha ido mejorando sin pausa en los últimos dos años”, afirma Alejandro Jiménez, que dirige la excavación de Qubbet el-Hawa en Asuán. Las misiones ya se están preparando para iniciar una nueva temporada de excavaciones, que estrenará en los próximos días la egiptóloga Miriam Seco en el yacimiento tebano del templo de Millones de Años de Tutmosis III, uno de los faraones más relevantes del antiguo Egipto y una de las misiones más relevantes bajo dirección española.

Para tratar el estado de las misiones españolas y los descubrimientos realizados y los que están por venir, la Societat Catalana d’Egiptologia ha organizado este sábado una jornada que reúne varios egiptólogos pertenecientes a diferentes yacimientos. Uno de ellos es Alejandro Jiménez, que se muestra especialmente optimista ante la situación que vive actualmente Egipto después de la inseguridad que provocó una estampida preocupante de turistas.

“Egipto es seguro”, recalca antes de añadir que “ahora ya no hay ni carteristas”. “Influye el pasado militar del actual presidente y se nota que el ejército está apoyando a la policía”, añade. Jiménez lamenta que su yacimiento sufrió expolios en 2013, concretamente en el almacén donde se encontraban las mejores piezas. “Otras misiones también sufrieron robos”, recuerda. “Ahora, en nuestro yacimiento hay seis policías en la entrada y otros tantos de la secreta paseando en el interior”. Aún así, reconoce que el turismo tardará en recuperarse. “Es difícil que el turista occidental decida volver porque pone en el mismo saco la situación egipcia actual con la de otros países problemáticos del Próximo Oriente”.

La misión en el yacimiento de Oxirrinco tiene un acento especial porque desde que se iniciaron las primeras acciones en 1992 los responsables tomaron contacto con una de las zonas del país más delicadas y sensibles, territorio en la provincia de Mínia, que está muy alejada de la parcela turística. “Nosotros hemos necesitado seguridad desde los inicios, y siempre vamos escoltados por coches policiales que, en determinados momentos, también nos tiene que flanquear en nuestras operaciones”, asegura Núria Castellano, miembro del la misión en Oxirrinco, quien, en el aspecto de la seguridad, cree que “no se han producido cambios importantes como sí que han sucedido en otros yacimientos”.

Castellano admite, gracias a esa seguridad y protección existente, no han sufrido expoliaciones en la época moderna. La última fue en el año 2000 cuando gracias a unos ladrones que intentaban robar una escultura en una parte subterránea pudieron iniciar excavaciones en la zona y descubrir la estructura de Osireion, “templo dedicado a los misterios y a las fiestas de la divinidad Osiris”, explica.

Ocho misiones españolas

Actualmente, en Egipto trabajan ocho misiones españolas, un número muy inferior al de otros países como Francia o Alemania. El principal problema con el que se encuentran es la financiación. El propio Jiménez vio peligrar la continuidad de las excavaciones antes de lograr que su proyecto sea financiado este año por el Ministerio de Economía y Competitividad. Otras misiones, como el Proyecto Djehuty que dirige José Manuel Galán, cuenta con financiamiento privado. A pesar de esto, los logros de las misiones españolas son “sobresalientes”, según Jiménez. Núria Castellano también denuncia “la nula financiación” que recibe su misión por parte del ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a diferencia de otros yacimientos con presencia española. Los trabajos en Oxirrinco reciben el apoyo económico de la Universidad de Montpellier, la Universidad de Barcelona, y la Societat Catalana d’Egiptologia.

Este es el estado actual de las ocho misiones españolas que se están llevando a cabo en tierras egipcias:

Oxirrinco

La ciudad grecorromana de Oxirrinco estaba rodeada por una muralla que se puede recorrer bastante bien por el lado oeste, el que da al desierto. Por los lados norte y sur, el trazado se ha perdido, pero se puede adivinar bastante bien hasta dónde llegaba la ciudad. Al lado este, el más destacable es una puerta monumental de piedra, de aspecto faraónico, que da al actual pueblo de El-Bahnasa y Bahr Yussef. El conjunto de la ciudad tenía, pues, unos 2 km en sentido norte-sur, y 1,5 Km en sentido este-oeste. Fuera del recinto amurallado de la ciudad, y al oeste de lo mismo, hay un Osireion del cual se ha conservado la parte subterránea, y que fecha esencialmente de tiempos ptolemaicos; y entre el Osireion y la ciudad, una necrópolis griega y romana.

Proyecto Djehuty

Bajo la dirección de José Manuel Galán Allué se están haciendo trabajos de excavación, restauración y publicación de las tumbas de Djehuty y de Hery, números 11 y 12 ubicadas en Dra Abu el-Naga, una de las necrópolis de la orilla oeste de la antigua Tebas, en la región de Luxor. Además, se espera que las tumbas sean abiertas al público una vez finalicen todos los trabajos.

Heracleópolis Magna

La Nen-nesu de los antiguos egipcios y actual Ensaya el Medina, es una ciudad situada en el Egipto Medio, a 130 kilómetros de El Cairo y en la actual provincia de Beni Suef. La excavación, dirigida por Carmen Pérez Die se halla en la orilla occidental del río Nilo, en la entrada del Oasis del Fayum, y muy cerca del brazo del Nilo denominado ‘Bahr el Yusuf’. El gobierno egipcio, tras la campaña de Nubia, con motivo de la construcción de la presa de Asuán, concedió a España el permiso para excavar en la ciudad de Heracleópolis Magna. En 1966 comenzaron los trabajos, dirigidos por Martín Almagro. Desde 1984, ya se han realizado 27 campañas de excavación, ahora dirigidas por Pérez Die, como proyecto del Museo Arqueológico Nacional.

Amen-Hotep Huy

La tumba número 28 de Asasif está localizada en la necrópolis tebana, en el área de Asasif Sur, delante y bajo la tumba de Dyar y adyacente a la tumba de Jeruef. El monumento en el que trabaja el equipo del I.E.A.E. bajo la dirección del Dr. Francisco Martín Valentín y la co-dirección de Dª Teresa Bedman, posee una altísima importancia arqueológica, artística e histórica, por ser del mismo periodo de la Tumba Tebana nº 192 de Jeruef, Senaa, perteneciendo como esta al reinado de Amen-Hotep III (Imperio Nuevo, hacia 1360-1353 a.C.), y más específicamente al lapso de tiempo transcurrido entre los años 28 al 36 de dicho soberano, el cual constituye uno de los momentos más agitados e interesantes del Imperio Nuevo.

Templo Funerario Tutmosis III

Dirigido por la Dra. Myriam Seco Álvarez y el Dr. Nur Abd el Gafar Mohamed, el proyecto de excavación, restauración y puesta en valor del templo funerario del faraón Tutmosis III se inició en 2008. El templo del rey egipcio, a quien apodan el “Napoleón” egipcio, había quedado enterrado en la arena por el paso del tiempo. Ahora, los trabajos que se desarrollan en el yacimiento persiguen llegar a comprender mejor el complejo funerario, aplicando nuevas técnicas y tecnología.

Qubbet el-Hawa

Hasta 60 tumbas acoge la necrópolis de Qubbet el-Hawa, situada frente de la moderna ciudad de Asuán, al sur de El Cairo. La mayoría de ellas pertenecieron a los nobles del Reino Antiguo y del Reino Medio (2600-1750), y su estudio ha permitido conocer un poco más el engranaje de las relaciones internacionales en la Antigüedad. Allí trabaja desde 2008 la Universidad de Jaén con un proyecto en 2008 centrado en el estudio y excavación de la tumba QH33, en la que descansaban los gobernadores de Elefantina Heqaib III y su hermano y sucesor, Ameny-Seneb (1810-1790 a. C.). Los trabajos arqueológicos permitieron el hallazgo de nuevas tumbas, con el que se amplió la zona de estudio.

Proyecto dos cero nueve

La antigua ciudad de Tebas y actual Luxor vuelve a ser en este caso objeto de estudio. El proyecto liderado por la Universidad de La Laguna de Santa Cruz de Tenerife ha sido bautizado como el “dos cero nueve”, en referencia al número de la tumba tebana TT 209. Fue descubierta por el equipo canario en 2012 después de que las riadas la hicieran desaparecer. Para su hallazgo, se ayudaron de los informes redactados por investigadores de comienzos del siglo XX y por planos confeccionados a mitad de los años sesenta. Las excavaciones han permitido descubrir partes de la infraestructura que habían pasado por alto en las anteriores investigaciones, como la puerta de entrada a una cámara.

Sharuna

Desde el año 2006 la Fundació Arqueològica Clos/Museu Egipci de Barcelona ha llevado a cabo seis campañas de trabajo en la necrópolis principal de Kom el-Ahmar Sharuna, cuyos restos se identifican tradicionalmente con la localidad faraónica denominada Hut-nesut. El proyecto consta de una primera línea de investigación, a cargo de Beatrice Huber, que se centra en el estudio de la ocupación tardorromana en la región; mientras la segunda tiene como objetivo la continuación de la excavación y la documentación de la necrópolis.

   +Información: www.lavanguardia.com/


   -El misterio de la tumba KV55 podría tener los días contados

      16 de Junio de 2016

Más de un siglo después de su hallazgo, la desconcertante tumba KV55 continúa siendo una de las más discutidas del Valle de los Reyes. ¿A quién perteneció el sarcófago que encontró el joven arqueólogo Edward Rusell Ayrton en este sepulcro de la dinastía XVIII? ¿Era del mismísimo Akenatón, el padre de Tutankamón? El Ministerio de Antigüedades de Egipto reanuda esta semana una investigación que podría arrojar luz sobre el misterio de la KV55.

Un equipo de arqueólogos y restauradores del Museo Egipcio va a estudiar unas 500 láminas de oro que se han encontrado en una caja de madera en los almacenes del museo, junto con un pequeño fragmento de un cráneo y una nota escrita a mano en francés. El escrito está fechado en el momento en que se descubrió la KV55 y dice que los fragmentos fueron encontrados con un sarcófago, aunque no menciona cuál.

En una primera fase del estudio, los investigadores han llegado a la conclusión de que estas láminas formaron parte del misterioso ataúd hallado en la cámara principal de la KV55, del que en la Antigüedad arrancaron la mitad de la máscara que cubría el rostro y los cartuchos con el nombre del fallecido.

La segunda fase de la investigación, que cuenta con una subvención de 28.500 dólares (25.300 euros) del American Research Center (ARCE), pretende ayudar a aclarar la identidad de la deteriorada momia que albergaba, según explicó ayer en una nota la jefe del Departamento de Museos del Ministerio, Elham Salah.

«Esta investigación contribuirá de gran manera a definir las discrepancias que hay sobre la identidad de la persona que ocupó el sarcófago, que ha sido el más polémico de la antigua historia egipcia, y que actualmente se exhibe en el Museo Egipcio», señaló.

El miembro de la Oficina Científica del ministro de Antigüedades y coordinador científico del proyecto, Islam Ezat, también considera que después de que concluya este prolongado estudio se podrá determinar la identidad del dueño del ataúd.

Un enigma sin resolver
De todas las tumbas del Valle de los Reyes, la número 55 en el catálogo de la necrópolis real del Imperio Nuevo sigue siendo una de las más controvertidas. Descubierta el 3 de enero de 1907 por el joven arqueólogo Edward R. Ayrton bajo la dirección del millonario americano Theodore Davis, esta tumba excavada a pocos metros de la de Tutankamón no albergaba las riquezas de ésta, ni pinturas en las paredes que ayudaran a identificar a su propietario, pero sí unas peculiaridades que la hacen excepcional.

En ella se encontraron restos de una capilla antaño dorada con relieves de la reina Tiy ( o Tiyi), vasos canopos de mármol conservados hoy en el Museo Egipcio con cabeza de mujer, posiblemente de Kiya, segunda esposa de Akenatón, y el sarcófago antropomórfico con la máscara de oro dañada y los cartuchos arrancados, con una momia en muy mal estado de conservación a causa de la humedad que se filtraba en el sepulcro.

Las referencias a Tiy y el hecho de que un análisis de los restos apuntara a una mujer llevaron a pensar en un primer momento que se trataba de la tumba de Tiy, esposa de Amenhotep III y madre de Akenatón. Sin embargo, los exámenes forenses realizados por Elliot Smith echaron por tierra esta hipótesis: Los restos humanos pertenecían a un hombre joven de unos 25 años. ¿Akenatón?

La idea cobró fuerza, pero la cronología fallaba. La edad estimada del difunto no cuadraba con la que se cree que murió Akenatón, con más de 30 años. Una tercera posibilidad surgió entonces. Los restos podrían haber pertenecido a Semenkhare (o Semenejkara), el más breve y enigmático faraón de la dinastía XVIII que habría gobernado apenas dos años entre Akenatón y Tutankamón.

Un estudio realizado en 1984 por Jim Harris estimó, sin embargo, que los restos serían de un hombre de unos 35 años, con una relación de parentesco con Tutankamón. La posibilidad de que se tratara de Akenatón, que nunca se apartó del todo, volvió a cobrar fuerza.

Según Nicholas Reeves, los restos de Akenaton y de su madre, la reina Tiy, fueron trasladados hasta allí desde Amarna en el reinado de Tutankamón. Durante la excavación de la tumba de Ramsés IX habría sido descubierto su sepulcro y, al ser considerado entonces como el faraón hereje, se sacó el sarcófago de Tiy y se condenó al olvido eterno a Akenatón dejándole sin cartuchos y sin máscara.

Ante la presencia de objetos tan dispares en la KV55, otros sospechan que no es una tumba sino un caché o escondite de objetos. La investigación emprendida en Egipto, en la que también participan expertos de Francia, Alemania y EE.UU, podría aclarar el misterio.

   +Información: www.abc.es


   -¿Por qué Tutankamón tuvo una daga fabricada con meteorito?

      16 de Junio de 2016

Ahora, el análisis de una daga que se encuentra en la tumba de Tutankamón nos está dando una fuerte evidencia de que este fue el caso y que los egipcios sabían que el hierro había llegado del firmamento. Pero, ¿por qué usaron una fuente de metal tan rara, habiendo tanto hierro en la Tierra?

Hasta hace poco, no pensábamos que los antiguos egipcios fueron particularmente buenos en la producción de objetos de hierro hasta el final de su historia, alrededor del 500 a. C. No hay evidencia arqueológica significativa de ningún trabajo con hierro en el valle del Nilo. Incluso las grandes cantidades de desechos de fundición, ricos en hierro, encontrados en la región del Delta, en realidad pudieron ser producidos en intentos de hacerlos de cobre. Cuando Tutankamón murió-800 años antes que el hierro fuera un material más raro que el oro.


La fuente natural más común del hierro metálico en la Tierra es el mineral de hierro de rocas que contienen hierro enlazado químicamente con otros elementos. Estos necesitan ser procesados por calentamiento de los mismos con otros materiales (de fundición) para extraer al hierro de baja calidad, que luego es golpeado con martillos para eliminar las impurezas. Esto requiere de considerables conocimientos técnicos, esfuerzo y herramientas de las que no tenemos pruebas del antiguo Egipto.

Hubo abundantes suministros de mineral de hierro, tanto en fuentes textuales en Egipto como en la península del Sinaí, eso indica que los egipcios eran conscientes del metal desde comienzos de su historia. Sin embargo, el mineral se utilizó sobre todo para crear pigmentos para el arte y maquillaje. Una explicación para esto puede ser, que los minerales de hierro de fácil acceso eran de mala calidad, por lo que no podían trabajar con el metal más útil.

Fuente interestelar

Pero el hierro no sólo viene a partir del mineral de hierro. Tenemos evidencia de que numerosas sociedades prehistóricas en todo el mundo, que no tuvieron acceso a minerales o al conocimiento de fundición, hicieron uso del hierro metálico encontrado en meteoritos ocasionales. Este don precioso de la naturaleza todavía requiere de conformación en una forma útil, resultando a menudo en objetos de hierro muy básicos, tales como pequeñas piezas metálicas delgadas que pudieron ser utilizadas como cuchillos o doblados en siluetas.


Si los antiguos egipcios sabían que el hierro se encontraba en meteoritos que vinieron desde el firmamento, el lugar de los dioses — eso pudo ser simbólicamente importante para ellos. Como resultado, pudieron ver al hierro como material divino no adecuado para trabajar en forma práctica y diaria, y que debió reservarse solo para personas de alta clase social.

Los meteoritos pudieron jugar incluso un papel más directo en la religión del estado. Por ejemplo, se cree que la piedra “Benben” fue adorada en el templo del Sol del dios Ra en Heliópolis, con la posibilidad de haber sido un meteorito. La palabra "benben” se deriva del verbo “weben”, que significa “brillar”.

El antiguo idioma también ofrece pistas sobre cómo el hierro fue percibido por los egipcios y que sabían que los meteoritos eran la fuente del metal. La palabra jeroglífica más antigua que el hierro fue debatida en gran medida por los traductores, a menudo confunden las palabras por hierro y cobre. La palabra “bi-A” finalmente se traduce como “hierro”, pero fácilmente pudo haberse referido a una serie de materiales duros y densos como el hierro.


La palabra fue utilizada en muchos textos incluyendo Textos de funeraria en las Pirámides; los primeros escritos religiosos datan de aproximadamente 2375 a. C., pero es probable que se hayan integrado mucho antes en el tallado de paredes internas de algunas pirámides. Estas referencias textuales al hierro se conectan con aspectos del cielo y con los huesos del rey muerto que vivirá para siempre como una estrella eterna en el cielo.

Desde el comienzo de la dinastía XIX (aproximadamente 1295 a. C.) apareció una nueva palabra jeroglífica para el hierro: “bi-A-n-pt”, que se traduce literalmente como “el hierro del cielo”. Cómo aparece esta nueva palabra de esta forma exacta en este tiempo desconocido, que más tarde se aplicó a todos los metales con hierro. Una explicación obvia para la repentina aparición de la palabra que sería un evento de gran impacto o gran lluvia de meteoritos.

Esto habría sido presenciado por gran parte de la población egipcia antigua, dejando poco a la incertidumbre de dónde procede exactamente el misterioso hierro. Un candidato posible es el evento del impacto del meteorito Gebel Kamil en el sur de Egipto. Aunque su fecha exacta sigue siendo desconocida, basándonos en las inmediaciones arqueologías, se sabe que ocurrió dentro de los últimos 5000 años.

Importante ritual

El hierro también está conectado a artefactos rituales tales como los utilizados en la ceremonia de la apertura de los ojos , un ritual realizado a la entrada de una tumba diseñado para transformar a la momia en un ser latente con el potencial de vida. Los textos posteriores incluyen el inventario de los templos que hacen referencia a los equipos utilizados en esta ceremonia, al referirse a las hojillas de hierro usadas como “las dos estrellas ”. Puede ser que al hierro se le permitiera tener un papel importante en esta ceremonia debido a la asociación del hierro con los meteoritos, poderosos fenómenos naturales, cuyo propio poder inherente podría aumentar el vigor del ritual.

También sabemos que las hojas de daga de hierro eran lo suficientemente importantes como para ser mencionadas en la correspondencia diplomática. El ejemplo más conocido es una carta del rey Tushratta, de Mitanni (hoy en el norte de Irak y Siria) que detalla una dote de su hija, la cual iba a ser enviada como novia para el abuelo de Tutankamón, rey Amenhotep III. Esta carta se refiere a una llamativa daga de hierro“ habalkinu”, una palabra mal documentada derivada de la antigua lengua hitita, que algunos lingüistas la tradujeron como “acero”.

Más análisis detallados en química y la micro estructura de otros artefactos, nos dirán si los meteoritos fueron una fuente común de hierro para los antiguos egipcios. También debemos determinar cuándo, dónde y cómo la fundición de minerales de hierro terrestre comenzó en Egipto, para guiarnos más en nuestro conocimiento sobre sus orígenes, evolución y técnicas específicas en la antigua tecnología de la metalurgia egipcia. Al combinar esto con nuestro conocimiento de la importante cultura del hierro, podemos empezar a desarrollar una comprensión realista del verdadero valor de este metal en el antiguo Egipto.

Diane Johnson es investigadora asociada con un postdoctorado en el departamento de ciencias físicas en la Universidad Abierta del Reino Unid

   +Información: www.lagranepoca.com


   -La tumba de Seti I, cerrada durante 30 años, se abrirá al mundo con la digitalización de Factum Arte

      08 de Mayo de 2016

La tumba del faraón Seti I, una de las mayores y más bellas del Valle de los Reyes, ha permanecido cerrada al público desde finales de la década de los ochenta, en un intento desesperado por protegerla de la inevitable destrucción del tiempo y los turistas. La digitalización española de la tumba, que primero se fotografiará en 3D recogiendo con una resolución de micras cada grieta, cada poro y cada marca del cincel, para más tarde levantar un facsímil «indistinguible del original», permitirá a los turistas poder acceder a una de las más hermosas tumbas del Valle de los Reyes.

El equipo del estudio español Factum-Arte ha comenzado este mes el arduo proceso, según señala a ABC el encargado del proyecto en Luxor, Carlos Bayod. Comienza así la segunda fase de un proyecto más que ambicioso gestado en 2001: digitalizar todas las tumbas del Valle de los Reyes, generando un inmenso documento que recoja su estado de conservación al mínimo detalle, desde el color al relieve. Colabora el Ministerio de Antigüedades e incluye transferencia de tecnología y formación a científicos egipcios.

Facsímil de Tutankamon
La primera fase de este proyecto de digitalización del patrimonio egipcio concluyó con la inauguración, en 2014, de una reproducción a tamaño real de la tumba de Tutankamón. Levantada junto a la casa-museo de Howard Carter, en Luxor, este facsímil es –al menos para los ojos de esta periodista– idéntico al original, emplazado en el Valle de los Reyes. Desde los desconchones en las pinturas, de más de 3.000 años, hasta los efectos del moho en la pared. Incluso, para producir «una experiencia idéntica» a visitar a su gemelo, el facsímil está alumbrado con unos anticuados alógenos. «No sólo capturamos la geometría y la forma (como hacen otras tecnologías previas), sino también la textura, que es lo que da el carácter al original», explica a ABC Pedro Miró, director del escaneado 3D de la tumba de Tutankamón.

En la segunda fase, centrada en la digitalización de la tumba de Seti I, el equipo encabezado por Rayod utiliza tecnologías de escaneado 3D específicamente concebidas para los relieves de las tumbas egipcias. El tamaño de la de Seti I, con una decena de cámaras y pasillos, requerirá entre seis meses y un año para su escaneado. En primer lugar escanea en 3D «a la máxima resolución posible, y sin tocar para nada las paredes», un proceso que requiere numerosos ajustes para abarcar todos los recovecos, texturas y sinuosidades del mausoleo de Seti. Después, la fotografía en color, también en alta resolución y en 3D, que más tarde –mediante una serie de procesos digitales– se combinará en un archivo digital que guardará toda la información del estado de conservación de la tumba.

Esos datos, propiedad del Ministerio de Antigüedades egipcio, pueden ser utilizados tanto para la construcción de un facsímil como para ser estudiados. «Nosotros aportamos información para que luego los restauradores, los conservadores y los investigadores en general saquen sus conclusiones», asevera Bayod. Una puerta abierta a investigadores de todo el mundo que ya atravesó el egiptólogo Nicholas Reeves, quien navegó por los relieves –sin el «estorbo» del color– de la tumba de Tutankamón y publicó su teoría sobre la existencia de dos cámaras o pasillos secretos. «Ha sido muy interesante para Factum-Arte que un egiptólogo haya podido utilizar nuestros datos, y que le hayan servido para realizar un análisis y publicar un artículo» admite Miró.

De momento, mientras trabaja en Luxor, Bayod no quiere mirar más allá de Seti I. Aunque dependen de permisos que han de ir renovando cada año, Factum Arte señala que el Ministerio de Antigüedades egipcio también ha aceptado la digitalización y construcción de un facsímil de la tumba de Nefertari, que todavía tendrá que esperar.

El libro de los muertos
«Empezaremos la construcción del facsímil de Seti inmediatamente después de terminar con la digitalización», enumera Rayod. Para la reproducción a escala natural, Factum Arte utiliza materiales como la fibra de vidrio, tratados de tal manera que reproduzcan color y textura. «Esperamos que con el facsímil la gente pueda disfrutar también de la experiencia de visitar la tumba de Seti», que conserva numerosas pinturas bellamente esbozadas. Desde el «Libro de los muertos» al «Ritual de la apertura de la boca», pasando por el «Libro de la vaca sagrada» o la «Letanía de Ra».

Los facsímiles permanecerán en Luxor, insisten desde Factum Arte. «Son facsímiles de conservación, réplicas que ayudan a conservar el original y al mismo tiempo ofrecen al turista la posibilidad de disfrutar de las tumbas», insisten, para añadir que «la idea es que los visitantes sigan viniendo al Valle de los Reyes», pero que, al mismo tiempo, se proteja el patrimonio. «Las tumbas no fueron concebidas para ser visitadas, su originalidad residía en estar en un lugar cerrado; por eso, cuando se abren al público se está cambiando» su naturaleza, indicó por su parte el director de Factum-Arte, Adam Lowe, en el momento de la inauguración del facsímil de Tutankamón. Una segunda vertiente del proyecto, que cuenta con colaboración de la Universidad de Basilea, es instruir a estudiantes egipcios para que terminen el proceso de digitalización.

Miró admite: «Se puede digitalizar casi todo». Y muchas veces, esa digitalización habría salvado patrimonio ahora perdido para siempre. Cuenta Miró, por ejemplo, que en 2006 Factum-Arte comenzó un proyecto de digitalización de frisos asirios. El equipo «estuvo a punto» de ir a Irak, pero entonces comenzó la guerra, y con ella, la destrucción de esos frisos. «Si hubiéramos podido ir, ahora mismo tendríamos esas piezas documentadas, a color, con el suficiente nivel de detalle para hacer una reproducción que no podría distinguirse del original». Obviamente, la obra original se habría perdido, pero al menos –incide Miró- la documentación estaría ahí.

No hacen falta conflictos ni terroristas inmersos en una sistemática destrucción del patrimonio. La humedad generada por el sudor de los turistas que visitaban ininterrumpidamente la tumba de Tutankamón dañaba las pinturas de la cámara, las deposiciones de las omnipresentes palomas estropean en España iglesias y relieves, o incluso restauraciones mal ejecutadas o con materiales muy agresivos terminan provocando destrozos en los edificios. «Mucho patrimonio está sufriendo más en los últimos 60 años que en los últimos 3.000», concluye este experto. Para Miró, todos esos procesos de destrucción de las obras, muchas veces ya irreversibles, pueden ser detenidos en el tiempo mediante la digitalización: Las tumbas de Tutankamón y Seti I serán los primeros exponentes en Egipto.

   +Información: www.abc.es


   -Análisis confirman existencia de una cámara en la pirámide acodada de Dahshur.

      27 de Abril de 2016

En un comunicado, el departamento gubernamental señaló que la utilización de esta técnica, en el marco del proyecto "Scan Pyramids", que comenzó en 2015, permitió mostrar la estructura interna de la pirámide gracias a los muones.

"Esta técnica ha confirmado la teoría de la presencia de una segunda cámara, así como otras teorías que ya se conocían", dijo a Efe Patricia Attar, directora de clientes de la agencia de comunicación Gen-G, colaboradora del Instituto para la Preservación e Innovación en Patrimonio, que participa en el proyecto.

Esta confirmación es parte de los resultados de los análisis que un equipo de expertos japoneses de "Scan Pyramids" realizó en diciembre de 2015 y enero de 2016, y que presentó ayer a las autoridades egipcias, indicó la nota.

Además, Attar y el comunicado señalaron que los resultados de los análisis rechazan la posibilidad de la existencia de una tercera cámara, como había planteado anteriormente el equipo japonés.

Los muones son partículas cósmicas que están presentes permanentemente y de manera natural en la Tierra y que son capaces de penetrar profundamente cualquier material.

El pasado 17 de enero, el Instituto para la Preservación e Innovación en Patrimonio anunció que un grupo de expertos egipcios descubrió muones en el interior de la pirámide de Keops, en Guiza, a las afueras de El Cairo.

Estas partículas podrían ayudar a explicar el sistema de construcción y desvelar más secretos de esos mausoleos de 4.500 años de antigüedad, uno de los objetivos de "Scan Pyramids".

En ese proyecto se utilizan cuatro innovadoras técnicas no invasivas que no dañan las antigüedades y se hace uso de nuevas tecnologías, como los drones y la termografía infrarroja.

Además, se usa la fotogrametría y el láser en todo el área de Dahshur y Guiza para hacer una reconstrucción en 3D de sus monumentos, pirámides, templos y la esfinge.

Durante la presentación del proyecto de "Scan Pyramids", se insistió en que son técnicas ya utilizadas anteriormente, como en volcanes activos y en la central nuclear de Fukushima, en Japón.

   +Información: www.eldiario.es


   -El niño que descubrió la tumba de Tutankamón.

      17 de Abril de 2016

La Historia encumbró a Howard Carter, el arqueólogo británico que, tras siete años peinando el Valle de los Reyes, descubrió en 1922 la tumba intacta de un faraón prácticamente desconocido. El hallazgo de la sepultura de Tutankamón -bautizado como el "faraón niño" por su ascenso al trono a los 12 años y su prematura muerte a los 20- no fue obra del egiptólogo cuya larga y hasta entonces estéril expedición a punto estuvo de colmar la paciencia de su mecenas, Lord Carnarvon. El milagro sucedió el 4 de noviembre, cuando el terrateniente británico barruntaba renunciar a la concesión para excavar una pedregosa hendidura atestada de enterramientos reales. "Fue mi abuelo quien descubrió la tumba de Tutankamón. Llevaba el agua a los miembros de la expedición. El 4 de noviembre de 1922 encontró de manera fortuita el primer escalón", proclama Mohamed Abdel Rasul, que regenta una pequeña taberna a las puertas del Ramesseum, el templo mortuorio del gran Ramsés II. Con apenas 10 años, el yayo Husein Abdel Rasul se convirtió en el artífice de un hallazgo que revolucionó la Egiptología y reactivó la fascinación que desde los viajeros griegos suscita la tierra de los faraones. Carter -buen amigo de una familia con solera en Luxor- le había contratado como el aguador oficial de la misión. Cada mañana el pequeño Husein enfilaba a lomos de un burro el camino para que arqueólogos extranjeros y obreros locales se refrescaran el gaznate tras horas de suplicio bajo un sol de justicia. A menudo el mozo tenía que realizar dos trayectos el mismo día con tal de aplacar la sed de toda la cuadrilla. El agua llegaba hasta el yacimiento en dos grandes tinajas atadas al esqueleto del borrico. Aquel 4 de noviembre no fue distinto. Su nieto cuenta que Husein alcanzó el lugar a primera hora de la mañana. Antes de liberar de su carga al jumento, escarbó con sus manos en la arena para acomodar el culo ligeramente redondeado de las vasijas de barro. Fue en aquel preciso instante cuando el primer escalón asomó en mitad de la geografía del Valle de los Reyes, en la orilla occidental del actual Luxor.El feliz incidente -firmado por la maña de Husein, hijo del capataz que dirigía a los peones de la excavación- no aparece, sin embargo, citado en el primer tomo de las memorias en las que Carter narra la tormentosa búsqueda de Tutankamón y su hallazgo agónico, cuando su equipo se preparaba "para abandonar el Valle y probar suerte en otro lugar". "Al llegar al trabajo aquella mañana percibí un silencio inusual. La excavación se había detenido y fui consciente de que algo extraordinario había sucedido. Me recibieron con la noticia de que un escalón cortado en la roca había sido descubierto bajo tierra. Me pareció demasiado bueno para resultar cierto, pero una limpieza superficial bastó para desvelar que estábamos en la entrada a una escalera tallada en la piedra, a unos 13 pies por debajo del acceso a la tumba de Ramsés VI y con una profundidad similar al nivel actual del Valle. El corte era el de unos escalones comunes en el Valle. Estaba casi seguro de que, al fin, habíamos encontrado nuestra tumba", escribió el británico. Durante aquella jornada y la siguiente, un ejército de obreros se afanó en retirar la tierra dejando expeditos los 16 peldaños que conducían a una puerta bloqueada y decorada con varios sellos, incluido el distintivo de la necrópolis: un chacal que despunta por encima de nueve cautivos atados. Carter aprovechó que una pequeña parte del yeso había cedido para introducir una antorcha eléctrica y arrastrarse por un pasadizo lleno de basura y piedras. Aquella era la tumba KV62. "Me encontré a mí mismo, después de años de labor improductiva, en el umbral de lo que podía ser un fantástico descubrimiento", dijo entonces. "Cualquier cosa podía hallarse más allá del corredor y necesité de autocontrol para evitar derribar la puerta y descubrirlo". Carter mandó cubrir el hallazgo y su custodia le fue encomendada a un destacamento de las fuerzas de seguridad. El 6 de noviembre, el arqueólogo cruzó el Nilo para enviar desde la oficina de correos un telegrama a Lord Carnarvon, quien llegaría a la ciudad a finales de aquel mes.Lo que vino luego hizo correr ríos de tinta y catapultó a Tutankamón -hijo de Ajenatón, el primer monarca monoteísta de la Historia- al estrellato faraónico. En las entrañas de su tumba diminuta -unos 110 metros cuadrados- habían permanecido intactos más de 5.000 objetos amontonados en la antecámara, la cámara funeraria, la cámara del tesoro y un anexo. "Cosas maravillosas", como musitó el arqueólogo cuando el primer haz de luz acarició las estancias. Husein, el muchacho que abrió la ruta hacia su suntuoso ajuar, recibió pocas atenciones. "Tuvo una vida normal. Era propietario de algunas tierras y siguió trabajando en misiones arqueológicas. Cualquier egiptólogo forastero que llegaba a Luxor venía a visitarle. Se ganó la vida como rais (capataz) de excavaciones. Era bueno dirigiendo a los obreros", comenta Ahmed, el nieto que está empeñado en rescatar del olvido la memoria de su ancestro. El joven ha dedicado los últimos meses a habilitar como museo una sala de su humilde café, un páramo que -como el resto de los alrededores- ha extraviado la imagen de las hordas de turistas que lo hollaban antaño. "Espero inaugurarlo pronto, aunque no hay turistas que nos visiten", lamenta Ahmed. La localización no acompaña a su intento de que Carter comparta glorias con su abuelo. La estancia, empapelada con la leyenda de Tutankamón, está ubicada a 30 kilómetros del Valle de los Reyes, en una ciudad decrépita a la que hace poco más de un lustro el Gobierno egipcio trasladó a los habitantes de El Qurna, un poblado hoy derruido que fue levantado sobre la necrópolis de la antigua Tebas. En mitad de la tierra baldía se conserva el fotograma que el clan Abdel Rasul ha guardado para reivindicar la paternidad del hallazgo. El retrato, en riguroso blanco y negro, muestra a Husein vestido con galabiya (túnica) y turbante. Sobre el pecho luce un aparatoso collar con un escarabajo y un disco solar flanqueado por cobras que fue hallado en la cámara del tesoro del "faraón niño".

La imagen fue tomada en 1925 por Harry Burton, el arqueólogo y fotógrafo inglés que documentó con 1.400 instantáneas un hallazgo que tardó años en ser rescatado e inventariado. La tez morena de Husein aparece también en algún otro fogonazo durante la ardua tarea de retirada de las alhajas que abrigaron la vida de ultratumba del rey. "Es él. Nació en 1912 y murió en 1996. En la familia guardamos con mimo esas fotografías", admite Mohamed desde la misma tasca que solía frecuentar su abuelo. A veces, cuando los viajeros hacían parada en el negocio, Husein les refería su participación en aquella expedición que reveló un misterio que había permanecido a buen recaudo durante 3.200 años. De paso, además, presumía de retrato. "El señor Carter me permitió llevar el collar. Era un tipo estupendo", declaró ya anciano en una entrevista a Associated Press. "Ni mi padre ni Carter me explicaron entonces lo que se había hallado pero yo entendí que era algo grande porque la policía rodeó la tumba inmediatamente".Aunque jamás prescribió su poder de seducción, la tumba de Tutankamón vuelve a estar en el candelero. Desde este otoño su interior es auscultado mediante radar con el propósito de comprobar la tesis del experto británico Nicholas Reeves, que defiende la existencia de dos espacios ocultos en las paredes oeste y norte de la tumba; entre ellos, la oquedad donde se ubicaría la cámara funeraria de la esquiva Nefertiti. Un clan cazatesorosHace dos décadas que Husein falleció, pero sus descendientes se han sumado a quienes, sin miedo a resultar temerarios, aventuran sorpresas tan excitantes como la que protagonizaron Carter y compañía. "Algunos dicen que todo esto es una campaña de propaganda, pero yo creo que hay algo. Estoy seguro de que mis abuelos, los faraones, tenían mucho más de lo que hoy conocemos", apunta Mohamed. La palabra de los Abdel Rasul no resulta baladí. Su nombre ya estaba en los libros de Egiptología antes de la hazaña de Husein. Alrededor de 1871 un miembro del clan recorría con sus cabras la colina de Deir el Bahari cuando cayó en una cavidad que reunía los restos momificados y el equipamiento funerario de más de medio centenar de reyes, reinas y otros representantes de la corte -entre ellos, Ramsés II, Seti I o Tutmosis III-. La familia comenzó a vender esa fortuna hasta que, una década después, la policía dio con el pozo y cazó a los responsables de su expolio. Desde entonces la estirpe de aquellos cazatesoros -unas 3.000 almas en la actualidad, con oficios tan dispares como taxistas, agricultores, guías turísticos o dueños de hoteles- batalla para sacudirse el sambenito. "Dicen que somos unos ladrones. Si lo fuéramos y nos hubiésemos dedicado a vender joyas de los faraones, no quedarían monumentos en Luxor. Todo el mundo está loco por encontrar objetos del antiguo Egipto bajo el suelo de su casa", suelta Ahmed, quien lleva años reclamando un puesto en el ministerio de Antigüedades. "Nos han vetado. Nadie de la familia trabaja en las excavaciones, cuando siempre hemos ayudado al Gobierno. Emplean a gente que no sabe nada de este trabajo", dice el joven, que menta las conquistas familiares y lanza su oferta. "Estamos a las puertas de un nuevo hallazgo en la tumba de Tutankamón. El Valle de los Reyes y Luxor, en general, están llenos de maravillas escondidas. Si el Gobierno quiere encontrarlas, que nos llame. Nos hemos dedicado a esto toda la vida y tenemos olfato para localizar y rescatar piezas. Si nos contratan, los descubrimientos serán más fáciles y rápidos".


Una rentable maldición
Con la leyenda de Tutankamón también nació el mito de la maldición que hostigó a algunos de sus desenterradores, alimentado por la prensa de la época para contrarrestar la exclusiva del hallazgo que había sido concedida al Times de Londres. Lord Carnavon murió en El Cairo cinco meses después del descubrimiento por una picadura de un mosquito complicada con una neumonía. "Mi abuelo era un poco supersticioso y no solía contarnos la historia del hallazgo", dijo a EL MUNDO hace tres años George Carnarvon, bisnieto del mecenas que sufragó la excavación. Otros trabajadores y familiares de Carnarvon también sufrieron extrañas y repentinas muertes. Sin embargo, el fallecimiento de Carter ha sido citado a menudo para refutar esa supuesta persecución. Murió a los 64 años en Londres por la enfermedad de Hodgkin. En 1970, los rotativos egipcios desempolvaron la maldición después de que el entonces jefe del Servicio de Antigüedades, Mohamed Mahdi, muriera atropellado tras firmar el contrato para la primera exhibición internacional del ajuar de Tutankamón. Husein, que desapareció del paisanaje de Luxor a los 84 años, negó que existiera una cacería contra quienes profanaron la tumba. Preguntado en 1992, se limitó a exclamar: "Yo aún estoy aquí".

   +Información: www.elmundo.es


   -Arqueólogos alemanes descubren en el sur de Egipto vestigios de la que podría ser la barca sagrada de Hatshepsut

      14 de Abril de 2016

El jefe de Egiptología de ese departamento, Mahmud Afifi, ha explicado en un comunicado que los arqueólogos hallaron varios bloques de roca en la isla Elefantina, situada en el río Nilo frente a las costas de la ciudad meridional de Asuán.

Según la nota, es probable que esos bloques hayan formado parte de la sala de la barca sagrada de Hatshepsut, que estaba dedicada al dios Janum, representado como un hombre con cabeza de carnero.

Según las creencias de la época faraónica, Janum fabricó al ser humano del limo del río Nilo y se le rindió culto en Asuán como la divinidad que creó este curso de agua para que la vida floreciera en sus riberas.

Las piezas tienen esculpidas imágenes de la reina con forma de mujer, lo que subraya la importancia del descubrimiento, ya que en los primeros años de su reinado Hatshepsut aparecía con estos atributos, pero posteriormente se caracterizaba como un hombre. En ese sentido, Afifi ha recordado que hasta ahora son escasos los descubrimientos que muestran a la reina con apariencia de mujer.

Asimismo, ha señalado que este hallazgo ayudará a aclarar los lazos entre la faraona, perteneciente a la XVIII dinastía, la región de Asuán y las creencias religiosas que imperaban en la isla de Elefantina durante su reinado.

Por su parte, el director del departamento de Antigüedades de Asuán, Nasr Salama, ha avanzado que los expertos alemanes van a estudiar cómo reconstruir la sala a la que supuestamente pertenecieron los bloques hallados. Salama ha explicado que la sala tenía en sus cuatro lados un conjunto de columnas en las que aparecen imágenes del dios Janum y otras divinidades.

   +Información: www.rtve.es


   -Un hallazgo de la Universidad de Jaén permite conocer cómo ejercía el poder en Egipto hace 3.800 años.

      05 de Abril de 2016

El equipo de investigadores dirigido por el profesor de egiptología de la Universidad de Jaén Alejandro Jiménez ha realizado un descubrimiento de gran relevancia en la octava campaña de excavaciones recién concluida en el país del Nilo. El descubrimiento permite conocer mejor quién ostentaba el poder y cómo lo ejercía hace 3.800 años en esta zona, situada a 1.000 kilómetros al sur de El Cairo, frente a la ciudad de Asuán.

Las excavaciones, impulsadas por la Universidad de Jaén y financiadas por el Ministerio de Economía y Competividad y la fundación Gaselec, se han llevado a cabo en la zona de Qubbet el-Hawa (la cúpula del viento), cementerio donde se enterraban a los gobernadores de Elefantina, así como a sus familiares y su corte. La relevancia del descubrimiento obliga a que sea el ministerio de antigüedades de Egipto el que lo dé a conocer, previsiblemente durante el próximo mes de mayo.

Durante la excavación los investigadores han descubiertos numerosas tumbas intactas, que han cerrado de nuevo para centrar sus trabajos en el hallazgo más relevante. Al respecto, Alejandro Jiménez asegura que casi la tercera parte de las sepulturas no había sido saqueada o lo habían sido de una manera muy selectiva, de modo que la mayoría conserva gran parte del ajuar funerario.

En los trabajos, que se han desarrollado durante 42 días, han participado 24 investigadores de las universidades de Jaén y Granada, de la universidad autónoma de Madrid, de la universidad libre de Berlín, de la universidad Carlos de Praga y del museo arqueológico nacional. El director del proyecto ha resaltado la labor desarrollada por este equipo, que lleva a cabo una de las excavaciones más importantes de cuántas desarrolla España en el extranjero.

Los objetivos de la octava campaña se han centrado en la excavación de los pozos funerarios de la Dinastía XII: Sarenput I, QH32, reutilizada en el Reino Nuevo por un tal Aku, Sarenput II y Heqaib II. Los trabajos tienen como objetivo conocer con un mayor detalle a la familia gobernante de Elefantina durante este periodo, de tal forma que aporten nuevos datos sobre el funcionamiento interno de las dinastías de los gobernadores provinciales.

   +Información: www.sevilla.abc.es


   -Los misterios de la Esfinge: ¿un fanático musulmán destruyó la nariz a finales de la Edad Media?

      10 de Febrero de 2016

No pudo ser así, ni tampoco pudieron ser soldados ingleses de la época colonial como otra hipótesis sugiere. Unos dibujos realizados en 1737 por el arquitecto danés Frederick Lewis Norden ya mostraban a una Esfinge carente de apéndice nasal. Y antes de estas hipótesis, el historiador del siglo XV al-Maqrizi atribuía la desaparición a MuhammadSa im al-Dahr, un fanático religioso Sufí, que, en 1378, al ver que los campesinos hacían ofrendas a la Esfinge para conseguir mejores cosechas, decidió dañar el monumento. Es la teoría más sólida pero, como en todo lo relacionado con esta enigmática construcción, también pertenece al terreno de lo incierto.

Todo en la Esfinge de Guiza irradia misterio. Su origen, los motivos de su construcción, su función e incluso su nombre. La voz «esfinge» procede del griego «sfigx», que significa estrangulador y se emplea para designar a un demonio de destrucción y mala suerte que la cultura helena representa como una criatura con cuerpo de león y alas de ave. La esfinge griega era la guardiana de la ciudad de Tebas, que solo dejaba pasar a los viajeros que acertaran a responder al enigma: «¿Qué criatura de una sola voz camina con cuatro piernas por la mañana, con dos al mediodía y con tres al anochecer, y es más débil cuantas más piernas tiene?». En caso de errar, la esfinge estrangulaba al viajero y se lo comía. No obstante, pese a la notoriedad de la versión helena, la figura de Guiza es muy anterior a estas creencias griegas y, más bien, es la que inspiró al resto de esfinges.

¿La cara del faraón Kefrén?
La Esfinge de Guiza se ubica cerca del Río Nilo, a pocos kilómetros de la que hoy es la capital egipcia, El Cairo. Su construcción se ha emplazado tradicionalmente bajo el periodo del faraón Kefrén (aproximadamente hace 4.500 años) quien habría colocado un centinela de caliza frente a su famosa pirámide en el valle de Jafra. Los arqueólogos, sin embargo, no han sido capaces de concluir quién fue exactamente su patrocinador y cómo fue su proceso de construcción. Su vinculación con Kefrén está basada en las similitudes de estilos arquitectónicos, pero no cuenta con respaldo documental de ningún tipo.

Su construcción no se menciona en los textos del Reino Antiguo y su existencia es omitida por el historiador griego Herodoto, que sí describe con detalle las características de las pirámides de Guiza, lo cual ha llevado a pensar que durante largos periodos de tiempo la Esfinge permaneció enterrada por completo en la arena. En tiempos del romano Plinio «El viejo» volvió a ser visible y éste recogió en sus textos que allí permanecía enterrado el Rey Harmais (u Horemheb). Se equivocaba. El autor romano, además, anota otra falsa creencia de la población local: el que la Esfinge había sido tallada y transportada luego hasta la meseta. La cercanía de una cantera con el mismo material empleado en su construcción descarta esta teoría.

La estructura, de una altura de 20 metros, está formada por una cabeza humana mirando hacia el Este (por donde sale el sol por la mañana), vestida con el «nemes» (una prenda a rayas blancas y azules), y por un cuerpo de león tumbado. La cara exhibe restos de pintura roja y se muestran ciertos vestigios de rojo y negro por la zona del cuerpo. Esta cara humana sería la del faraón Kefrén o tal vez la de su padre, Khufu (Keops), según las escasas menciones que se han podido encontrar. En la Estela del Sueño, una piedra tallada un milenio después por el faraón Tutmoses IV, aparece el único testimonio directo de que fue Kefrén el creador de la Esfinge. Si bien aquellas partes del texto también se perdieron durante una excavación en 1925.

La expedición científica de Napoleón
En medio de todas estas especulaciones emergió la creencia popular de que fueron las tropas napoleónicas las que, usando la Esfinge como blanco en sus prácticas de artillería, dejaron sin nariz a la escultura. La teoría, no obstante, choca con el espíritu de una expedición, entre lo militar y lo científico, que sirvió a Europa para redescubrir la civilización egipcia. Con el objetivo de liberar Egipto de las manos turcas, el prometedor general Bonaparte, victorioso en Italia, desembarcó en el país del Nilo durante el verano de 1798 con más de treinta mil soldados franceses poniéndose por objetivo avanzar en dirección a Siria.

Un grupo de investigadores de distintas disciplinas (matemáticos, físicos, químicos, biólogos, ingenieros, arqueólogos, geógrafos, historiadores...), más de un centenar, acompañó a Napoleón para estudiar al detalle aquel país de las pirámides maravillosas y los dioses milenarios. Entre ellos figuraban los matemáticos Gaspard Monge, fundador de la Escuela Politécnica; el físico Étienne-Louis Malus; y el químico Claude Louis Berthollet, inventor de la lejía. Es decir, algunos de los científicos más brillantes de su generación acudieron a la llamada del general, de 28 años, sin conocer siquiera el destino del viaje hasta que navegaron más allá de Malta: «No puedo decirles adónde vamos, pero sí que es un lugar para conquistar gloria y saber».

Allí, Napoleón halló a una Esfinge ya sin nariz y sepultada en la arena; se internó en la Gran Pirámide en un extraño viaje espiritual; y sus hombres encontraron la llave para conectar Occidente con Egipto. Mientras un soldado cavaba una trinchera en torno a la fortaleza medieval de Rachid (un enclave portuario egipcio en el mar Mediterráneo), halló por casualidad la conocida como la piedra Rosetta, la cual sirvió para descifrar al fin los ininteligibles jeroglíficos egipcios. Se trataba de una sentencia del rey Ptolomeo, fechada en 196 a. C, escrita en tres versiones: jeroglífico, demótico y griego. A partir del texto griego fue posible encontrar las equivalencias en los jeroglíficos y establecer un código para leer los textos antiguos.

La puerta secreta al interior
Los soldados de Napoleón no causaron daño alguno a la construcción. De hecho, ni siquiera los eruditos franceses dedicaron gran atención a la Esfinge durante su expedición. Trazaron mapas de la meseta y limpiaron de arena la zona trasera del monumento. Poco más.

Los supuestos descubrimientos llegaron más tarde. Auguste Mariette, fundador del Museo Egipcio de El Cairo, aseguró tiempo después que Napoleón había encontrado una puerta que permitía acceder al interior de la Esfinge. La Estela de Benermerut, del reinado de Tutmosis III, revela también una puerta abierta en el costado de la base, lo cual ha animado a sucesivos arqueólogos a buscar cámaras interiores sin grandes resultados hasta hoy.

Según el historiador Muhammed al-Husayni Taqi Al-Din, el único responsable de causar la destrucción de la Esfinge fue un fanático religioso que, en 1378, destrozó su nariz y parcialmente sus orejas. Por este ataque fue finalmente condenado a muerte por las autoridades locales. Lo que no está claro es si también tuvo la culpa del desprendimiento de su barba, cuyos restos se hallaron durante unas excavaciones modernas y hoy se conservan parcialmente en el Museo Británico de Londres. Una barba de piedra que fue añadida después de la construcción del monumento, dado que no se aprecian muestras de daño en la quijada como deberían aparecer si hubiera formado parte de la estructura original.

Tal vez se cayó de forma natural como otras partes de la estructura. La caliza del monumento es de tan escasa calidad que se ha ido deteriorando de forma más evidente que otras construcciones de su misma meseta. A finales del siglo XX cayeron fragmentos de caliza en dos ocasiones: se hundió en 1981 un pedazo del revestimiento de la pata trasera izquierda; y en 1988 se desmoronó un fragmento de tres toneladas del hombro derecho.

   +Información: www.abc.es


   -Encuentran de imprevisto una estatua de Amenhotep III

      07 de Enero de 2016

Las autoridades egipcias han encontrado una magnífica estatua de Amenhotep III al irrumpir en la vivienda de un traficante de drogas y armas en las inmediaciones de Edfu, según informa el Ministerio de Antigüedades de Egipto en un comunicado. La estatua está hecha en granito negro, mide 1,50 metros de altura y su estado de conservación es "muy bueno", según Nasr Salama, responsable del área arqueológica de Asuán.

La pieza representa a Amenhotep III, de la dinastía XVIII, quien reinó en Egipto durante casi cuarenta años, alcanzando una gran prosperidad y erigiendo numerosos monumentos, entre ellos los Colosos de Memnón, que custodiaban la entrada principal de su inmenso templo mortuorio. El faraón aparece con la pierna izquierda adelantada y los brazos pegados al cuerpo. Tiene los hombros anchos, la cintura estrecha y luce un nemes o tocado funerario, una barba ornamental y una falda corta. Los nombres y títulos del faraón aparecen inscritos en la hebilla del cinturón, en la parte posterior y en la base de la estatua.

El ministro Mamduh el Damati ha ordenado el traslado de la estatua a un museo de Edfu, donde será restaurada. Finalmente se expondrá en el Museo de Luxor. Las pesquisas tratarán de determinar su procedencia, aunque todo parece indicar que fue hallada durante unas excavaciones ilegales.

   +Información: www.nationalgeographic.com.es


   -La máscara de oro de Tutankamón perteneció en realidad a Nefertiti.

      10 de Diciembre de 2015

La repentina muerte del faraón niño, como se suele llamar a Tutankhamón a pesar de que falleció con casi veinte años, supuso que su enterramiento se realizara con cierta premura. Acabó inhumado en una tumba que recientes investigaciones parecen estar demostrando que en realidad es mucho más grande de lo que parece. Los indicios apuntan a que podría ser el principio de un largo hipogeo real de finales de la XVIII dinastía. En realidad, la tumba de Tutankhamón se habría creado en parte anterior en la parte anterior de este gran hipogeo cegando el pasillo con un muro. Con el ajuar funerario de este faraón se siguió con esta política de «reciclado», porque muchos de sus objetos presentan correcciones en el nombre que portan. Algunas veces se trata sólo del cambio desde el Tutankhatón con el que fue llamado nada más nacer al Tutankhamón que se puso al rechazar el culto atoniano y volver al culto tradicional. Pero en otras ocasiones se puede observar cómo los objetos fueron pasados a Tutankhamón borrando un nombre femenino y escribiendo encima el del soberano. Uno de ellos parece haber sido la máscara de oro del faraón.

Nicholas Reeves, de la Universidad de Arizona, ya había sugerido en el 2001 que en realidad la máscara de oro de Tutankhamón había sido creada para un personaje anterior y luego "rebautizada" borrando su nombre y escribiendo encima el de Tutankhamón. El personaje original sería Ankheperura Neferneferuatón, esposa de Akhenatón, más conocida como Nefertiti. A esta conclusión llegó al observar varios detalles de la máscara. El primero son los daños presentes en ella anteriores a su descubrimiento, como dos agujeros para pasar un hilo con el que sujetar el flagelo o lo que parecen las marcas de una caída en vertical en la parte protuberante derecha del tocado nemes. Los añadidos posterioresEl segundo es que la parte del rostro de la máscara, no sólo presenta una aleación ligeramente diferente del resto, sino que además es una pieza separada, como lo son las orejas, el tocado, la barba y toda la parte posterior. Finalmente, el tercero y más determinante es que las orejas de la máscara están agujereadas para poder ponerle pendientes, y los faraones adultos nunca aparecen representados con pendientes. Todo esto, sumado a los cambios de nombre visibles en otros objetos del ajuar, llevó a Reeves a sugerir que la máscara, en un principio, no estuvo destinada a Tutankhamon, sino a Nefertiti. Una afirmación que ha podido confirmar recientemente. El año pasado, la barba de la máscara resultó dañada cuando el personal del Museo Egipcio estaba limpiando su vitrina. La restauración terminó hace pocas semanas y cuando fue colocada otra vez en su vitrina con una nueva iluminación, que hacía que el cartucho del faraón quedara perfectamente legible. Fue el poder estudiarlo con detalle lo que proporcionó a Reeves la confirmación de su hipótesis, porque en él se aprecian restos de borrado y regrabado. Con ayuda de Marc Gabolde y Ray Johson, Reeves pudo dar forma a las sutiles marcas apreciadas y confirmar que el nombre es nada menos que el de «Merneferkheperura», es decir, "Amado de Neferkheperura". Y como resulta que Neferkheperura es otro de los nombres de Akhenatón (la titulatura de los faraones egipcios constaba de cinco nombres), nos encontraríamos delante de un objeto destinado en un principio a la reina Nefertiti y añadido luego al ajuar de Tutankhamón. Algo que además parece casar a la perfección con la hipótesis de Reeves de que tras la pared norte de la tumba de este soberano nos espera la tumba de esta reina... ¿a la cual se saqueó su ajuar para incorporarlo al de Tutankhamón? Todo está por ver.

   +Información: www.elmundo.es


   -La tumba del Valle de los reyes que pasó cien años descubierta pero olvidada.

      13 de Octubre de 2015

El conocimiento de la existencia de la tumba KV 40 del Valle de los Reyes se debe a Victor Loret, que la identificó en la campaña 1898-1899. No obstante, como la tumba no parecía especialmente prometedora al estar en bastante mal estado, decidió no estudiarla. No podemos reprochárselo, porque por esas fechas acababa de descubrir la KV 35, la tumba de Amenhotep II, con su cachette de una decena de momias reales de la XVIII dinastía. De modo que la pobre KV 40 ha tenido que esperar unos años, más de cien. Hasta que Proyecto Valle de los Reyes de la Universidad de Basilea le ha podido echar mano.Con acceso desde un pozo, la tumba tiene una planta con un vestíbulo, al que sigue una cámara a la que se abren dos más a la derecha y una más a la izquierda. El equipo suizo se encontró al penetrar en ellas que el suelo estaba por completo tapizado de restos de momias y ajuar funerario. Un verdadero osario donde se podían distinguir los restos de los ataúdes que guardaron en su día las momias y las decapitadas cabezas de varias de ellas. Pacientemente, los paleopatólogos recuperaron miembros y cabezas hasta que según sus cuentas estuvieron seguros de identificar unos 50 individuos (incluidos varios niños), que fueron los enterrados allí en su momento. Un momento que parece haber sido la XVIII dinastía, concretamente durante el reinado Amenhotep III. Así parece desprenderse del nombres real encontrado en varios sellos (el segundo).Saqueo de los propios faraonesA pesar de que los «ladrones» entraron en ella durante la XXI dinastía, se trató más bien de recoger el ajuar funerario depositado en ella para ser reutilizado en otros enterramientos de la época, no muy boyante en cuestiones económicas que se diga. La saña y desdén con el que se destrozaron los ataúdes se trató, seguramente, del resultado de un saqueo de finales del siglo XIX. Lo ladrones, no contentos con romperlo todo a su paso, antes de subir por el pozo prendieron fuego a todo el material.El cuidadoso trabajo de limpieza de los arqueólogos ha permitido recuperar de entre los restos de la destrucción un centenar de inscripciones hieráticas con tinta negra o amarilla. Se trata de los textos que identificaban al dueño de la cerámica en cuestión, y han permitido saber el nombre de una treintena de los fallecidos que reposaron en la tumba. Nombres que no han aparecido, por el momento, en ninguna otra documentación. Lo interesante es que la mayoría de estos nombres pertenecen a mujeres, una docena de las cuales llevan el título de «hija del rey», de otras se especifica que pertenecen a «la casa de los hijos reales» y a otras se las identifica mediante un signo que indica su procedencia foránea. Posiblemente, fueron miembros del harén llegados como parte del séquito de las princesas reales asiáticas que se desposaron con el faraón. Entre los varones identificados se cuentan media docena de hijos reales.Los egiptólogos de la Universidad de Basilea consideran que se trata del lugar de enterramiento de los miembros menos destacados del entorno inmediato del faraón Amenhotep III; poseedores del suficiente prestigio como para merecer todos los miramientos de ser enterrados en la necrópolis privilegio que era el Valle de los Reyes, pero no lo bastante como para merecer una tumba propia. Sus relaciones familiares pueden quedar más definidas cuando se consiga extraer el ADN de sus restos, que será el siguiente paso que van a dar los egiptólogos suizos. Sin duda, un gran avance para conocer la genealogía de la familia de Amenhotep III yla de su hijo Akhenatón.

   +Información: www.elmundo.es


   -Confirman la existencia de dos estancias ocultas en la tumba de Tutankamón

      29 de Septiembre de 2015

Los primeros exámenes a los que el egiptólogo británico Nicholas Reeves ha sometido el diminuto enterramiento del faraón niño disparan las esperanzas de hallar la tumba de Nefertiti y confirmar una teoría que revoluciona desde hace semanas la arqueología egipcia.Según el ministro de Antigüedades egipcio Mamduh el Damati, durante la primera jornada de la visita de Reeves se han detectado marcas y arañazos en ambos muros similares a las que fueron hallados en la puerta de entrada a la tumba de Tutankamón cuando Howard Carter la descubrió en 1922. Esto indica que los muros oestes y norte de la tumba podrían ocultar dos cámaras funerarias, ha confesado El Damati al diario estatal Al Ahram.Reeves aterrizó el pasado sábado en la tierra de los faraones para auscultar la tumba y probar su teoría. Las autoridades egipcias aprobaron el uso de radar, procedente de Japón, para verificar una hipótesis publicada el pasado agosto. Mi hipótesis es que nos encontramos ante una tumba dentro de una tumba. El enterramiento de Tutankamón se habría realizado en la parte exterior de una sepultura que ya existía y que se habría adaptado para tal fin. De ser así, habría un segundo enterramiento en los lugares más recónditos de la tumba, apuntó el egiptólogo en una entrevista exclusiva a EL MUNDO.La inquilina de ese segundo enterramiento sería Nefertiti (1370-1330 a.C.). Los resultados del radar tendrán que esperar. Según el ministro, serán divulgados el próximo 4 de noviembre coincidiendo con el aniversario del hallazgo de la tumba de Tutankamón, cuyo cierre al público fue anunciado hace una semana por tareas de restauración. Los primeros datos, no obstante, han llenado de esperanza al artífice de la teoría, que desde publicara sus cábalas ha tenido que plantar cara a una legión de escépticos.Después del primer examen de las paredes no podemos hacer nada más hasta que recibamos el visto bueno sobre el radar para confirmar los hallazgos, ha comentado el experto desde Luxor. Su misión de escudriñar el interior de la tumba se desarrolla con cierto hermetismo. Este martes Reeves, acompañado por el ministro y un comité científico, visitará tres tumbas pertenecientes a nobles de la época de Tutankamón con el propósito de examinar sus características y compararlas con la del monarca. A finales de semana las autoridades egipcias han convocado una rueda de prensa internacional para divulgar las pesquisas de un hallazgo que podría poner patas arriba la Egiptología.Hasta ahora las autoridades locales habían apostado por la posibilidad de que la reina cuyo busto fijó nuestro canon de la belleza faraónica se hallara enterrada en Tell el Amarna, la ciudad fundada por Ajenatón a mitad de camino de Tebas y Menfis y dedicada al culto a Atón. Estoy muy entusiasmado con este trabajo y estoy seguro de que algo se va a hallar detrás de esos dos controvertidos muros, ha confirmado el ministro, que mantiene intactas sus dudas sobre la identidad del inquilino de las estancias ocultas.De hecho, El Damati se decanta por otra teoría: las cámaras que han permanecido hasta ahora lejos de la luz pública albergarían el descanso eterno de la reina Kiya, la segunda esposa de Ajenatón y madre de Tutankamón. A su juicio, su hijo llegó al trono cuando su madrastra Nefertiti ya había fallecido y sería su progenitora la que le acompañaría en su regreso al politeísmo. Tras la repentina muerte del faraón, los sacerdotes optarían por enterrarlo en la tumba preparada para Kiya antes de que expiraran los 70 días de rigor.Reeves se aferra a su conjetura. Ciertos rasgos estilísticos en la decoración de la pared norte, que dataría del enterramiento original y sería anterior a las pinturas del resto de muros, son una reminiscencia de Nefertiti, señaló a este diario. En los últimos meses buscó pruebas rastreando las fotografías en alta resolución tomadas por la organización Factum Arte que sirvieron para elaborar en su taller madrileño la réplica exacta de la tumba de Tutankamón, expuesta desde el pasado mayo en los aledaños de la casa de Howard Carter en Luxor. A partir de las huellas localizadas en los muros, esbozó incluso un mapa con las zonas que habrían permanecido ocultas desde que Carter descubriera la sepultura. En principio, habría dos nuevas estancias: una cámara lateral debajo de la decorada pared oeste de la cámara funeraria y una prolongación de la tumba más allá del muro norte. En el primer caso, la puerta conduciría a un almacén contemporáneo al resto de lo ya hollado. En el segundo, el pasaje llevaría hasta la buscada cámara funeraria de Nefertiti. Estoy bastante confiando en que un hallazgo muy importante tendrá lugar pronto dentro de la tumba de Tutankamón, concluyó.

   +Información: www.elmundo.es


   -Egipto permitirá el examen de la tumba de Tutankamón en busca de la sepultura de Nefertiti

      27 de Septiembre de 2015

Escépticas pero dispuestas a desentrañar el enigma de la tumba de Nefertiti. Las autoridades egipcias han anunciado que permitirán al egiptólogo británico Nicholas Reeves viajar al país árabe y comprobar in situ su teoría de que la esquiva esposa de Ajenatón yace enterrada en la tumba de Tutankamón, en los confines del Valle de los Reyes (Luxor).

El ministro de Antigüedades egipcio Mamduh el Damati ha revelado que, tras una larga conversación telefónica con el académico, le ha invitado a visitar la tierra de los faraones a mediados de septiembre. Su hipótesis será evaluada entonces por un grupo de arqueólogos locales y extranjeros. Se organizará un debate entre los participantes, ha precisado El Damati al diario estatal Al Ahram.

El ministro ha reconocido, no obstante, que no cree en las elucubraciones de Reeves y se decanta por la posibilidad de que la reina cuyo busto fijó nuestro canon de la belleza faraónica se halla enterrada en Tell el Amarna, la ciudad fundada por Ajenatón a mitad de camino de Tebas y Menfis y dedicada al culto a Atón.

A partir de los resultados del debate, Reeves y el grupo llevarán a cabo una visita para inspeccionar el interior de la tumba de Tutankamon en Luxor en un intento de probar su teoría, ha indicado El Damati. Los resultados del examen serán anunciados en una rueda de prensa internacional. Hasta entonces el ministerio no publicará ningún comunicado oficial relacionado con la teoría.

En una entrevista a EL MUNDO, el egiptólogo británico reconoció haber contactado con las autoridades para lograr el cotizado permiso y demostrar su tesis. De momento solo podemos especular sobre quién y qué podría hallarse en esas estancias. El primer paso sería inspeccionar el lugar con radar, que determinará si hay realmente agujeros. Si los hay, tendremos que planear el próximo paso con sumo cuidado, detalló.

Sus cábalas, publicadas hace unas semanas por la revista del Amarna Royal Tombs Project han desatado una notable expectación. Mi hipótesis es que nos encontramos ante una tumba dentro de una tumba. El enterramiento de Tutankamón se habría realizado en la parte exterior de una sepultura que ya existía y que se habría adaptado para tal fin. De ser así, habría un segundo enterramiento en los lugares más recónditos de la tumba, señaló a este diario. La inquilina de ese segundo enterramiento sería Nefertiti (1370-1330 a.C.).

Ciertos rasgos estilísticos en la decoración de la pared norte, que dataría del enterramiento original y sería anterior a las pinturas del resto de muros, son una reminiscencia de Nefertiti, agregó quien en los últimos meses buscó pesquisas rastreando las fotografías en alta resolución tomadas por la organización Factum Arte que sirvieron para elaborar en su taller madrileño la réplica exacta de la tumba de Tutankamón, expuesta desde el pasado mayo en los aledaños de la casa de Howard Carter en Luxor.

A partir de las huellas localizadas en los muros, el experto esbozó incluso un mapa con las zonas que habrían permanecido ocultas desde que en 1923 Carter descubriera la sepultura. En principio, habría dos nuevas estancias: una cámara lateral debajo de la decorada pared oeste de la cámara funeraria y una prolongación de la tumba más allá del muro norte. En el primer caso, la puerta conduciría a un almacén contemporáneo al resto de lo ya hollado. En el segundo, el pasaje llevaría hasta la buscada cámara funeraria de Nefertiti.

   +Información: www.elmundo.es


   -Egipto invita a Nicolas Reeves para probar su teoría sobre la tumba de Nefertiti

      19 de Agosto de 2015

En un comunicado, el ministro de Antigüedades, Mamduh al Damati, explicó que Reeves vendrá al país árabe en la segunda quincena de septiembre próximo para exponer su teoría y las pruebas que la sustentan.

Al Damati señaló que viajarán a Luxor, donde se encuentra la tumba de Tutankamón, para comprobar sobre el terreno las evidencias de la teoría y que los resultados serán anunciados en una rueda prensa. El ministro no quiso valorar si la teoría del arqueólogo británico es correcta y alegó que para dar una opinión al respecto son necesarios análisis previos.

Reeves reveló en un estudio publicado recientemente en medios académicos que la cámara sepulcral de la reina Nefertiti se podría encontrar detrás de los muros de la de Tutankamon. El británico dijo haber hallado una puerta secreta en la cámara funeraria del faraón, que podría conducir a la cámara de Nefertiti. Aunque ha visitado varias veces esa tumba, este descubrimiento lo realizó Reeves estudiando fotografías efectuadas por una compañía española, que hizo un prototipo exacto de la tumba. Esas fotografías presentan nuevas informaciones y detalles sobre los muros de la cripta, que es imposible ver a simple vista, según el arqueólogo.

   +Información: www.abc.es


   -Una cámara secreta en la tumba de Tutankamón podría desvelar uno de los mayores enigmas de Egipto

      13 de Agosto de 2015

Casi 100 años después de que Howard Carter descubriera la tumba de Tutankamón (11º faraón de la 18ª Dinastía) en el Valle de los Reyes, el reputado arqueólogo de la Universidad de Arizona Nicholas Reeves ha afirmado que podría haber encontrado en ella una cámara secreta que desvelaría uno de los grandes misterios del Antiguo Egipto. Y es que, según explica este investigador, en ella podrían estar los restos perdidos de Nefertiti, hasta hace poco considerada la madre del propio «Faraón niño» y reina de la región tras contraer matrimonio con Akenatón.

Así lo ha afirmado el propio Reeves en una entrevista concedida en exclusiva al «The Economist», donde este británico ha señalado que, tras estudiar varias fotografías realizadas en alta resolución del interior de la tumba, cree haber visto una pared con una serie de fisuras y grietas. Aunque en principio no le dio mayor importancia a esta zona, ahora afirma que podría corresponderse con una tapia mediante la que se cerró un pasadizo que podría dar acceso a otra sala.

A pesar de que la cámara podría ser un antiguo almacén, Reeves afirma que la presunta falsa pared cuenta con una serie de dibujos religiosos que, usualmente, eran utilizados para proteger el cuerpo de un fallecido. Debido a la cercanía de ambos dignatarios políticos en el tiempo, este arqueólogo se ha aventurado a lanzar la hipótesis. Una teoría que, de ser cierta, desvelaría qué fue del cuerpo de la reina.

«Se desconoce cómo murió y qué fue del cuerpo de Nefertiti. Si se estudian los textos antiguos se puede ver que, repentinamente, desaparece de ellos y su rol es tomado por un tal Smekhara. Se ha barajado la posibilidad de que este fuera ella misma adoptando un papel masculino (algo que ya se había hecho anteriormente), pero otros dicen que es imposible debido a que este personaje se casó posteriormente con una de las hijas de Nefertiti. Que contrajese matrimonio con una de sus hijas es altamente improbable», explica en declaraciones a ABC Aroa Velasco, historiadora especializada en el Antiguo Egipto y autora de la página Web «Papiros perdidos».

Todo encaja
La teoría de Reeves encaja perfectamente con una serie de irregularidades que siempre han desconcertado a los egiptólogos sobre la tumba de Tutankamón. Entre ellas, destaca el que la cámara en la que fue enterrado es considerablemente pequeña y solo un poco más grande que la antesala que da acceso a ella. Así pues, tendría lógica que el lugar hubiera sido construido para la reina (cuya habitáculo habría sido más grande) y, posteriormente, se hubiera aprovechado una sala anterior para dar cobijo al cuerpo del hombre.

Con todo, lo cierto es que esto no parece demasiado factible a Velasco, quien afirma que no se ha descubierto casi ningún enterramiento similar en la zona. «De momento no se ha visto ninguna tumba de estas características. Solo hay una excepción, las denominadas “cachett reales”, pequeños escondites que se fabricaron dentro de tumbas y pirámides en los que los sacerdotes escondían momias para evitar que fuese robadas. Pero en ellas se amontonaban muchas», explica la experta a este diario.

Esta teoría explicaría también por qué existen tantos objetos dentro de la tumba que pertenecen a otros faraones de la época y fueron reutilizados y adaptados para el «Faraón niño». A su vez, la suposición de Reeves desvelaría también el por qué la zona tiene una disposición y una orientación que únicamente se usaba en enterramientos de mujeres. «Al ponerlo todo junto parece que todo encaja. Si me equivo, me equivoco, pero es potencialmente el mayor descubrimiento arqueológico que se ha hecho sobre el Antiguo Egipto», destaca Reeves.

Reeves ya ha causado controversia en el mundo de la arqueología. Y es que, mientras que algunos egiptologos como Kent Weeks (quien descubrió la mayor tumba conocida hasta la época en el Valle de los Reyes en 1995) afirman que es factible y fácilmente comprobable mediante un radar, a otros les cuesta creerlo. Entre los escépticos destaca Velasco, a quien no le convence la teoría: «La tumba está tan estudiada que me parece raro que se pueda descubrir algo nuevo después de 100 años. Pero habrá que esperar».

   +Información: www.abc.es


   -Una momia desvela que en el Antiguo Egipto ya se usaba cirugía «moderna».

      10 de Junio de 2015

Y es que, idearon desde tratados para intervenir de forma general a los enfermos, hasta algunos que explicaban como evitar una resaca. Sin embargo, unos investigadores de la Universidad Brigham Young (Estados Unidos) acaban de desvelar que estaban mucho más avanzados de lo que jamás nos hubiésemos imaginado hasta ahora, pues sabían introducir clavos ortopédicos en las extremidades del ser humano para tratar las fracturas de huesos.

Así lo afirma la versión digital del diario «Daily Express», donde se señala que el doctor Richard Jackson -cirujano de la universidad de Brigham Young- ha encontrado durante dentro una momia con 3.000 años de antigüedad un tornillo ortopédico de hierro de unos 23 centímetros. Concretamente, el artilugio ha sido hallado en la rodilla de este sujeto, el cual falleció entre los siglos XVI y XI A.C. A su vez, el experto ha podido determinar que el artefacto fue unido al hueso mediante resina orgánica, un producto parecido (salvando las distancias) con el cemento óseo que se usa hoy en día.

Al parecer, Jackson y su equipo se asombraron tanto al descubrir este tornillo que no pudieron evitar perforar el hueso para acceder hasta él mediante una cámara artroscópica. Una vez en el interior de la rodilla se percataron de que, efectivamente, esta cirugía moderna se había llevado a cabo, y hace nada menos que 3.000 años.

La utilización de este tipo de cirugía ósea no ha sido únicamente lo que ha llamado la atención de los expertos, sino que también se han quedado asombrados por la perfección del clavo. «El pasador está hecho con un diseño parecido a los que utilizamos hoy en día para conseguir una buena estabilización del hueso», ha señalado Jackson. Así pues, parece que los antiguos egipcios ya hacían uso de este tipo de intervenciones para luchar contra las fracturas óseas.

Estos avances quedaron ya patentes en elPapiro de Ebers (1650 A.C.), un documento en el que los egipcios llegan a predecir la existencia del sistema circulatorio: «El inicio del secreto del físico: el conocimiento del movimiento del corazón y el conocimiento de este mismo. Hay vasos en cada extremidad. Por eso cada físico, cada cirujano, religioso o exorcista aplica las manos en sus dedos a la cabeza, revés, manos, estómago (…) porque todas las extremidades poseen vasos, donde el corazón habla por cada uno de ellos».

   +Información: www.abc.es


   -Halladas seis tumbas faraónicas en el sur de Egipto.

      07 de Junio de 2015

El hallazgo de los enterramientos -huérfanos de decoración y con tres o cuatro cámaras- revoluciona el mapa de una zona en la que se ubica la necrópolis de Qubbet el Hawa, el descanso eterno de nobles de los imperios Antiguo y Medio, en su mayoría, gobernadores de la cercana isla de Elefantina. "Es un descubrimiento muy singular porque es el primero de período tardío en el cementerio de Asuán", reconoce el ministro de Antigüedades egipcio Mamduh el Damati en un comunicado difundido este domingo.

"Con esta colección de tumbas se completa la necrópolis", agrega el máximo responsable de la arqueología egipcia. Y es que las sepulturas corresponden a la dinastía XXVI (664 - 525 a.C.), una época con la que arranca el período tardío de la civilización faraónica. Un tiempo en el que la corte estableció su sede en la ciudad de Sais -en el delta del Nilo, en el otro extremo de Egipto-, donde resistió hasta la conquista de los persas.

El descubrimiento -en mitad de un terruño plagado de tumbas de los imperios Antiguo, Medio y Nuevo- arroja luz sobre aquel período y supone la primera prueba de la existencia de enterramientos tardíos en Gharbi Asuán, un promontorio desértico que se alza frente a Asuán, a unos 900 kilómetros al sur de El Cairo. En concreto, el enterramiento se ha localizado en el perímetro del mausoleo del Agha Khan (1877-1957), un sencillo edificio de arenisca rematado con una cúpula donde descansa un líder religioso de la secta musulmana de los ismaelíes.

De las galerías y estancias de las sepulturas, los expertos han rescatado una pequeña fortuna: una colección de sarcófagos de piedra caliza y madera, que guardaban las momias intactas de los dueños de las tumbas; estatuillas que representan a los cuatro hijos del dios Horus -Amset, Duamutef, Hapy y Qebehsenuf, encargados de guardar las vísceras en el momento de la momificación-; algunos amuletos de diversas formas, tamaños y colores y pequeñas figuras de madera de halcones, la representación de Horus.

Según Mustafa Jalil, jefe de la misión egipcia en Asuán y Nubia, los sobrios enterramientos comulgan con el estilo arquitectónico de la época, distinto a los hipogeos cercanos. El lugar, sin embargo, fue víctima del expolio al calor del caos y la desbandada policial que sucedió a las revueltas que desalojaron del poder a Hosni Mubarak en 2011.

A unos metros del nuevo hallazgo trabaja desde hace siete temporadas una expedición española dirigida por Alejandro Jiménez, doctor en Historia Antigua de la Universidad de Jaén. El pasado marzo el equipo, en el que también participa la Universidad de Granada, hizo público un formidable descubrimiento: la primera evidencia de cáncer de mamá de la Historia, hallada en el carcomido esqueleto de una mujer que vivió hace 4.200 años en Asuán.

   +Información: www.elmundo.es


   -Descubren fosas con momias de niños de hace 5.000 años.

      06 de Junio de 2015

Un equipo de arqueólogos ha descubierto en el Delta del Nilo cuatro tumbas, que datan de la época predinástica —hace más de 5.000 años— tres de las cuales contienen momias de niños, ha informado este lunes el Ministerio de Antigüedades egipcio en un comunicado.

Según su titular, Mamduh al Damati, el hallazgo fue realizado por una delegación de arqueólogos polacos, que lleva a cabo trabajos de excavación en la colina de Al Farja, en la provincia egipcia de Daqahliya, al norte de El Cairo. Las tres tumbas en las que se han encontrado momias de niños están siendo estudiadas para revelar la etapa precisa a la que pertenecen, mientras que la cuarta tumba tiene dos habitaciones y data de la época Naqada III (3200-3000 a.c).

El responsable del departamento ministerial encargado de la época antigua, Mahmud Afifi, indicó en el comunicado que las tumbas de los niños no están bien conservadas y que las cabezas de las momias están dirigidas hacia el norte. La tumba que data de la época predinástica Naqada III se encuentra en buen estado y en ella se encontraron vasijas de cerámica y de piedra, así como 180 cornalinas, unas piedras semipreciosas. En la colina Al Farja, donde fueron excavadas esas tumbas, han sido halladas en los últimos años varias edificaciones de la época predinástica, así como murallas. En marzo de 2006, los arqueólogos descubrieron un conjunto de almacenes de cerveza que datan de hace 5.500 años y un cementerio con 33 tumbas del periodo final de la prehistoria.

   +Información: www.20minutos.es


   -Djehuty, el hallazgo en directo de la tumba del ministro de finanzas del faráon Tutmosis III.

      24 de Mayo de 2015

La arqueología es cuestión de tener paciencia, mucha en ocasiones. Como cuando Mortimer Wheeler encontró el primer año de su excavación en Ur el cementerio real y no lo excavó hasta años después, cuando sus obreros se habían fogueado con sucesivas campañas y poseían la técnica necesaria como para no perder ni un ápice de información. Claro, que también es cuestión de tener ese poquito de suerte que siempre es necesaria para acompañar una buena investigación previa.

Eso es exactamente lo que ha sucedido este año en el Proyecto Djehuty. Allá por el lejano 2007, la remoción de una gran piedra en un camino sacó a la luz un conducto abovedado que presagiaba un gran descubrimiento. En ese momento su excavación no tenía razón de ser. Los objetivos del Proyecto y de esa campaña eran otros, de modo que se documentó el hallazgo, se tomaron notas y fotografías, se realizaron croquis y dibujos. Eso, lo que quiera que fuese, tendría que esperar su momento. Era una más de las incógnitas de la necrópolis que esperaría paciente su turno de ser investigada... hasta la campaña de este año 2015, que tuvo lugar en enero-febrero.

La fortuna de la que hablábamos al principio no se refería a la excavación en sí, sino al hecho de que justo este año se había incorporado al equipo un camarógrafo de renombre, Javier Trueba, para realizar un documental codirigido junto con el fotógrafo del Proyecto, José Latova. De modo que es de las pocas veces que en un documental de arqueología se puede ver cómo tuvo lugar de verdad un hallazgo relevante.

Y en efecto, tiene su importancia, aunque en realidad habría que hablar mejor de redescubrimiento, porque cuando se terminó de excavar se comprobó que la tumba ya había sido visitada por Jean-François Champollion (sí, el de los jeroglíficos) y su compañero de viaje de la Expedición Franco-Toscana, Hippolito Rosellini nada menos que en 1829. Después su emplazamiento se perdió hasta hoy. No hay duda de quién era su dueño, pues en varios de los adobes se puede leer perfectamente el sello con su nombre.

Excavación entre cámaras

Se trata nada menos que de la tumba de Djehuty-nefer, ministro de finanzas de Tutmosis III y sucesor en el cargo de Djehuty, dueño de la tumba TT11 y objeto principal y primero del Proyecto. Su fachada de adobe, decorada a base de entrantes y salientes (lo que se conoce como «fachada de palacio») ha aparecido en excelentes condiciones y se ha despejado el patio que la precede y donde nace el misterioso corredor abovedado descubierto hace ocho años. El acceso al interior de la tumba, sigue obturado, objeto de nuevo de la paciencia del científico hasta el año que viene, cuando se penetre en ella y se pueda comprobar hasta qué punto fue saqueada y en qué época. Si fue en época antigua es más que posible que queden bastantes restos del ajuar original, si se trata de un saqueo moderno, quizá no haya mucho más que unas briznas.

Todo lo cual sucedió mientras un equipo lo grababa todo... y otras cosas que andaban sucediendo en el ajetreado yacimiento. Entre ella la excavación de un par de tumbas anónimas, en una de las cuales aparecieron un par de arcos de 1,70 de largo en perfecto estado y con sus cuerdas, acompañados por un conjunto de 20 flechas con sus puntas de sílex y una jarrita de alabastro envuelta en tela. Sin contar las numerosas inscripciones demóticas del siglo II d. C. que continuaban apareciendo en el pasillo de la tumba de Djehuty, cuya limpieza y restauración está ya muy avanzada.

Momias y jeroglíficos

Como dice Javier Trueba, uno de sus directores: «Fue un gran acierto y mucha suerte poder rodar en directo hallazgos tan importantes. Esto nos ha permitido hacer algo completamente distinto y se nota: la magia y la fuerza del directo es muy superior a la de unos actores disfrazados. Los egipcios ya lo han demostrado; 4.000 años después nos siguen fascinando».

El resultado de la dirección conjunta de Trueba y José Latova se titula En busca de Djehuty: entre momias, tumbas y jeroglíficos y es un magnífico documental estrenado a sala llena el día 21 de mayo en la sede central del CSIC. A no mucho tardar se podrá ver en Televisión Española, que junto a la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología y Unión Fenosa Gas han sido las productoras de este proyecto. Utilizando a Djehuty -ministro de la reina Hatshepsut- como hilo conductor, son 55 fascinantes minutos que recogen los hallazgos de esta campaña y los pone en contexto con el resto de las 13 campañas. Sin duda los espectadores que puedan verlo se llevarán una muy agradable sorpresa cuando lo vean las pantallas de su televisor: un documental sobre Egipto que no recurre a los «misterios», sólo a la historia, para enganchar, informar y entretener a sus espectadores. Algunos canales especializados deberían aprender...

   +Información: www.elmundo.es


   -Hallan en Egipto un templo perdido de al menos 3.000 años de antigüedad

      20 de Mayo de 2015

El ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati, ha informado que se han hallado evidencias arqueológicas del
templo perdido de Kheny, que data del Imperio Nuevo Faraónico, el cual existió entre los años 1539 y 1075 a. C., en canteras de una zona montañosa de la localidad de Gebel el Silsila, al norte de la provincia egipcia de Asuán, informa el portal Discovery News.

El hallazgo tuvo lugar durante las labores de excavación llevadas a cabo por expertos de la Universidad sueca de Lund.

Los especialistas lograron determinar la ubicación de las ruinas, las cuales tienen muros externos e internos, gracias a la ayuda de antiguos mapas. Éstos determinaron que hay evidencias en el suelo de la existencia de cinco columnas ubicadas en la zona oeste de la misma y establecieron que el templo poseía un cielo estrellado de acuerdo con los fragmentos de piedra arenisca hallados.

El lugar del descubrimiento, ubicado en la ribera del río Nilo, entre los templos de Edfu y Kom Ombo, fue ampliamente utilizado como cantera de extracción de piedra arenisca para la construcción de templos desde la época del Imperio Nuevo de Egipto hasta la época romana. "Este hallazgo cambia la historia del lugar y establece firmemente a Gebel el Silsila no solo como una cantera, sino también como un lugar sagrado", afirma la arqueóloga y jefa de la misión sueca Maria Nilsson.

Nilsson y su equipo han estado trabajando la zona desde el 2012, desenterrando objetos alusivos a los faraones Amenhotep III y Ramsés II, de las dinastías XVIII y XIX, respectivamente, así como fragmentos de piedra con escenas esculpidas.

   +Información: www.actualidad.rt.com


   -Egipto reconstruirá una de las siete maravillas del mundo.

      13 de Mayo de 2015

El Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo antiguo, que fue gravemente dañado a causa de tres terremotos, será reconstruido cerca de su ubicación original, informa el diario The Cairo Post.

Los miembros del Comité Permanente de Antigüedades de Egipto han aprobado el proyecto de la reactivación del Faro, presentado por el gobierno municipal de la ciudad de Alejandría, a pesar de la crisis económica y política que experimenta el país y el elevado costo del proyecto.

Es evidente que el símbolo de su patrimonio tras ser reconstruido, atraería a miles de turistas de todo el mundo.

El Faro de Alejandría, erigido alrededor del año 280 a.C., tenía una altura estimada de entre 115 y 150 metros, lo que lo convertía en una de las torres más altas de aquella época. El Faro fue reconocido como una de las Siete maravillas del mundo por el poeta griego Antípatro de Sidón.

   +Información: www.entornointeligente.com


   -Engaño a los dioses del Antiguo Egipto.

      12 de Mayo de 2015

En el antiguo Egipto los humanos muertos se embalsamaban para llegar intactos a la otra vida; los animales, en cambio, eran momificados para ser ofrecidos a los Dioses. Se han localizado e identificado una treintena de catacumbas, clasificadas según las especies, en los valles colindantes al río Nilo llenas a rebosar de momias de animales. En total, se calculan 70 millones de ellos: perros, gatos, cocodrilos, ibis, peces, serpientes, pájaros o monos.

Un equipo de radiólogos y egiptólogos de la Universidad de Manchester ha escaneado más de 800 momias zoológicas repartidas en diferentes museos del mundo (en su mayoría en Egipto) llegando a la conclusión de que un tercio de los animales embalsamados se ha conservado en buenas condiciones, otro tercio contiene en su interior alguna parte de la especie y otro tercio contiene material totalmente ajeno al animal. Así lo ha revelado el programa de la BBC Horizon emitido la noche del lunes por la segunda cadena de la televisión citada.

Los primeros animales momificados datan del año 800 a. C. A pesar de que en el Antiguo Egipto se llegaron a embalsamar 16.000 perros al año, "algunas momias no contienen restos animales, básicamente están repletas de tierra, arena, barro, pedazos de madera, juncos y materiales que debían amontonarse en los talleres de los embalsamadores" afirma la egiptóloga Lidija McKnight. "También contienen cáscaras de huevo y plumas que son artículos asociados a ciertos animales, pero que no son parte interna de ellos".

Para entrar en el interior de las momias sin desatar el tejido que las envuelve, los científicos han utilizado sistemas de rayos X y un escáner de hospital con los que han analizado con meticulosidad y ahínco el contenido de los fardos de vendajes sin necesidad de deshacerlos. El proyecto ha sido el mayor escaneo nunca hecho a este tipo de animales disecados.

También se han descubierto varias promesas que hicieron antiguos ciudadanos egipcios a los Dioses con la intención de ofrecer un animal disecado si un enfermo de la familia recuperaba la salud. El ritual de ofrecer animales, a los que se les consideraba con poderes sobrenaturales como el volar, generó una auténtica industria de embalsamar en la que la demanda por momias era mayor que la oferta con lo cual los embalsamadores empezaron a adulterar sus trabajos disecados. John Fletcher, de la Universidad de York (norte de Inglaterra), ha estudiado los ingredientes utilizados para momificar especies y concluye que las resinas con las que cubrían la piel -y los órganos vitales extraídos para ser colocados de nuevo en el interior del cuerpo- de los animales momificados mataban la bacteria y los protegían de los insectos.

"Los antiguos egipcios eran devotos a Dioses en forma de animales, de ahí que poseer una momia zoológica era una forma de conectar con Dios", explica el profesor Campbell Price en el programa de televisión en el que muestran cómo en la universidad de Swansea (Gales) han recreado en tres dimensiones, de un material flexible tipo plástico, un cráneo de gato a partir de un análisis escaneado en tres dimensiones de un felino del antiguo Egipto.

Otra de las sorpresas que ha producido la investigación llevada a cabo en los últimos años ha sido identificar una momia que yacía junto al cuerpo embalsamado de la hija de un faraón. El bulto con el que fue enterrado la joven ha resultado ser un chimpancé que, a tenor de los expertos, pudo ser su animal de compañía y su juguete preferido.

   +Información: www.elmundo.es


   -Hallan fragmentos de estatua de faraón en el sur de Egipto.

      03 de Mayo de 2015

El ministerio de Antigüedades de Egipto anunció el descubrimiento de fragmentos de una estatua del faraón Sahure, cuya data es de hace más de cuatro mil 500 años.

Según una nota oficial, el fragmento fue encontrado por arqueólogos belgas en el sur de Egipto y fue identificado gracias a que tiene inscrito en jeroglíficos el nombre del monarca.

El ministro de Antiguedades egipcio, Mamdouh El Damaty, informó que próximamente revelará información más detallada sobre Sahure y su reinado.

Los arqueólogos belgas se encuentran realizando excavaciones desde hace más de seis años en la región conocida como El Kab. En este lugar, funcionó una división administrativa en el período prehistórico egipcio.

De acuerdo con estudios previos, “el faraón fue el segundo monarca de la V dinastía durante la cual Egipto tuvo dinámicas relaciones comerciales con los países levantinos, en particular El Líbano, desde donde se importaba madera de cedro”.

   +Información: www.telesurtv.net


   -Desentierran los restos del Muro Blanco de la antigua Memphis.

      30 de Abril de 2015

El Ministro de Antigüedades egipcio, Mamdouh al-Damati, ha relatado que el hallazgo se ha producido cerca de la ciudad de Mit Rahina, a 20 kilómetros al sur de El Cairo y cerca de Saqqara, la antigua necrópolis de Memphis. Además de partes del Muro Blanco se han podido recuperar bronces y piedras en buen estado.

El Ministro ha declarado que este descubrimiento sea útil para conocer más acerca de una de las capitales más importantes del pasado egipcio. Galina Belova, jefa del equipo de trabajo ruso, ha afirmado que el equipo está acabando las excavaciones en el lugar donde comenzaron y que van a empezar en otras partes para poder encontrar más fragmentos del Muro Blanco y que además esperan encontrar más restos arqueológicos en las siguientes excavaciones.

Las autoridades egipcias están realizando numerosos esfuerzos para mantener el lugar de una forma segura y adecuada para el trabajo del equipo de arqueólogos rusos.

Memphis es una ciudad de gran importancia en la historia egipcia debido a que se cree que fue la capital más grande del Antiguo Egipto. La ciudad fue fundada hace 5.200 años por el faraón Menes, el primer faraón del Egipto unificado. Memphis fue la capital durante el Imperio Antiguo y hoy es uno de los sitios históricos más importantes
Saqqara y Mit Rahina, al sur de El Cairo, han proporcionado numerosos descubrimientos arqueológicos y los equipos egipcios y extranjeros de arqueólogos esperan seguir realizando hallazgos arqueológicos en la zona.

   +Información: www.redhistoria.com


   -Egipto reabre las tumbas del sacerdote de Keops y de su hijo.

      28 de Abril de 2015

Las dos tumbas, que han permanecido casi ocho años cerradas para su restauración, "reflejan, mediante sus elementos arquitectónicos, las tradiciones religiosas y laborales en el Antiguo Imperio egipcio" (2.700-2.350 a.C.), explicó a la prensa el ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati, que presidió el acto.
Ambos enterramientos, contiguos y con las puertas abiertas hacia el levante, se remontan a la V dinastía faraónica (2.500-2.350 a.C) y se encuentran en el Cementerio Occidental de las pirámides de Giza, a pocos metros de la pirámide de Keops.

Este monarca egipcio (2550 a.C. - 2527 a.C.) fue el segundo faraón de la IV Dinastía y el historiador clásico griego Heródoto llamó Keops.

La tumba de Iymery, cuyos muros interiores están adornados con escenas policromadas, arranca en un portal que conduce a una cámara pequeña, conectada con otra más grande.

Una nueva apertura en este recinto comunica con una tercera habitación en la que se puede observar una puerta falsa que simboliza el umbral entre el mundo de los vivos y el de los muertos, y en el fondo, la sala de las ofrendas.

Entre los temas principales que aparecen sobre las paredes de las habitaciones, en los que predominan los grabados y trazos granate y azul verdoso, destacan una escena que representa la producción de vino, otra en la que aparecen portadores de ofrendas de ambos sexos y una tercera en la que son transportados enseres funerarios.

A la izquierda de la tumba de Iymery, se halla la de su hijo Neferbauptah, que empieza con una puerta, ubicada detrás de dos pilares, y que lleva a una sala en cuyo fondo se levanta una estatua del finado, tallada en altorrelieve.

Una segunda puerta conduce al visitante a otra cámara con otros dos pilares, que da paso a la sala funeraria, en cuyas paredes se pueden contemplar escenas de la recaudación de impuestos, sacrificios y otras actividades.

Los dos sacerdotes fueron también conocidos por los títulos de "supervisor del gran Estado", "sacerdote de Jofu (nombre egipcio de Keops)" y "querido de su maestro", según detalló el Ministerio de Antigüedades con motivo de la reapertura.

Las dos tumbas, construidas con bloques de piedra caliza en el interior de una mastaba, fueron cerradas a las visitas en 2007, cuando empezaron los trabajos de restauración, que se suspendieron a raíz de la revolución del 25 de enero 2011, y que se reanudaron hace seis meses.

Según el jefe del Departamento de Restauración del Ministerio de Antigüedades, Wadalá abu Al Aila, fueron reformados el suelo de la primera y la segunda sala de la tumba de Iymery, cuyos muros fueron consolidados.

Mientras, en el sepulcro de Neferbauptah fueron limpiadas y rehabilitadas las paredes y se fortaleció el techo de madera de la primera sala.

En ambas se instalaron nuevos sistemas de iluminación.

Las dos tumbas fueron descubiertas por el arqueólogo estadounidense George Reisner en el año 1925, y son consideradas como los sepulcro más bonitos del Cementerio Occidental, por sus escenas policromadas que dejaron grabados detalles de la vida diaria del Antiguo Imperio egipcio.

   +Información: www.eldiario.es


   -Arqueólogos rusos descubren las murallas blancas de la antigua capital de Egipto

      19 de Abril de 2015

El descubrimiento fue realizado cerca de la famosa necrópolis de Saqqara. Los científicos rusos están excavando en una de las colinas donde se asentaba la antigua ciudad. "En la orilla opuesta del Nilo se encontraban las sepulturas de los primeros faraones egipcios y la famosa pirámide escalonada de Zoser. Es lógico que la primera capital estuviera situada geográficamente cerca de la antigua necrópolis", cita TASS a la directora del Centro de Estudios de egiptología de la Academia de Ciencias de Rusia, Galina Belova.

Los arqueólogos rusos siguen buscando otros fragmentos de la muralla. Según el Ministro de Antigüedades y Patrimonio Cultural de Egipto, Mahmoud al Damati, el descubrimiento de los científicos rusos tiene una gran importancia histórica, informa RIA Novosti. "Nos ayudará a ampliar nuestro conocimiento sobre una ciudad del antiguo Egipto que tuvo una gran importancia política, religiosa y económica en la historia y uno de los nombres de la cual era Hedge Inbu o Murallas blancas", ha concluido el ministro.

   +Información: actualidad.rt.com


   -Descubren una cripta de la última dinastía faraónica en El Cairo.

      16 de Abril de 2015

El jefe del equipo de arqueólogos egipcios que participó en el hallazgo, Ayman Ashmaui, explicó a Efe que este se llevó a cabo en la zona en la que se encontraba el templo de Heliopolis, en el actual populoso barrio de Al Matariya.

"Descubrimos bloques de basalto esculpidos de la parte inferior de la cripta, que era usada como un pequeño templo donde el faraón colocaba las estatuas de divinidades de la época", precisó el experto egipcio.

En la misma zona, los arqueólogos encontraron una parte de una estatua del faraón Merenptah, perteneciente a la XIX dinastía (1.295-1.186 a.C.), que aparece representado ofreciendo un regalo a una divinidad.

Ashmaui lamentó que quedan muy pocos vestigios del templo de Heliopolis, que fue uno de los mayores de Egipto, ya que sus bloques y obeliscos fueron saqueados desde la época del Imperio Romano y durante las sucesivas dinastías musulmanas para construir edificios en las antiguas Roma, Alejandría y El Cairo.

Por su parte, el ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati, destacó en un comunicado la importancia del descubrimiento porque es la primera vez que se halla una cripta de ese tipo cerca del templo de Heliopolis.

Asimismo, adelantó que están trabajando actualmente para bajar el nivel del agua subterránea en la zona y poder así proseguir con las excavaciones.

El jefe de la misión alemana, Detrich Rau, dijo por su parte que el resto de la cripta esperan sea descubierta durante la próxima temporada de excavaciones.

La ciudad de Heliopolis o Ciudad del Sol acogió el principal centro de culto solar en la época predinástica, conocido con el nombre de Un.

El rey Nectanebo I, fue el primero de los tres soberanos de la dinastía XXX, la última faraónica que gobernó Egipto desde el 378 al 341 a.C., y que acabó con el reinado de Nectanebo II.

   +Información: www.eldiario.es


   -Egipto renuncia a pedir visados en origen a los turistas individuales.

      09 de Abril de 2015

La reacción airada del sector turístico ante la decisión de pedir a partir del próximo 15 de mayo un visado en origen a los turistas individuales ha forzado al Gobierno egipcio a rectificar. Apenas dos semanas después del anuncio de la nueva política de visados, las autoridades informaron a través de un comunicado público de la suspensión indefinida de la medida hasta la aplicación “lo más pronto posible” de un nuevo sistema de visados electrónicos, sobre el que no ofrecieron ningún detalle.

Las autoridades egipcias habían justificado la imposición de restricciones en la necesidad de controlar con mayor eficacia la entrada al país de militantes yihadistas. Egipto padece una insurgencia islamista que se ha cobrado la vida de centenares de miembros de las fuerzas de seguridad. No obstante, el país apenas ha recibido yihadistas extranjeros, que prefieren luchar en escenarios como Irak o Siria. Por esta razón, se sospecha que la iniciativa tenía también como objetivo impedir la entrada al país de activistas defensores de los derechos humanos o intelectuales extranjeros críticos con el Gobierno, una idea que fue confirmada por un funcionario a la agencia Reuters.

La medida finalmente cancelada habría obligado a los turistas individuales de varios países, entre ellos los Estados miembros de la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia, a pedir un visado en los consulados egipcios de sus respectivos países de origen antes de viajar al país, destino turístico internacional de primer nivel. En cambio, estaba previsto que las nuevas restricciones no se aplicaran a los viajeros que contratan su viaje a través de un touroperador, en cuyo caso podían seguir obteniendo su visado en el aeropuerto internacional de El Cairo.

La noticia fue publicada por el diario oficialista Al Ahram, que atribuye la rectificación a las presiones de los empresarios turísticos, que se reunieron con representantes gubernamentales a principios de semana. Las autoridades habían intentado infructuosamente convencer al empresariado y a la opinión pública de que la medida tendría un impacto menor en el sector turístico, que representa más de un 10% del PIB, pues la mayoría de turistas visitan Egipto en grupos. No obstante, Hisham Zazou, el anterior ministro de Turismo, rebatió este argumento asegurando que hasta un 40% de los ingresos provienen del gasto hecho por turistas individuales.

   +Información: www.internacional.elpais.com


   -Los hombres que convierten simples piedras en tesoros maravillosos.

      06 de Abril de 2015

Mohamed Salem da los últimos retoques con su paleta a una columna que acaba de restaurar y, pese a llevar cerca de 40 años de trabajo entre las ruinas de Luxor, su cara desprende un visible orgullo al haber levantado una joya arqueológica que hasta hace unos meses estaba reducida a escombros.

Con su mano izquierda impregna su paleta de una masa que extiende con la derecha sobre la columna. En los últimos días de la campaña anual de la expedición española en la que trabaja, Salem echa la vista atrás para recordar cuándo empezó a convertir simples piedras en tesoros de la egiptología.

"Aprendí de mis tíos, que trabajaban en la restauración de antigüedades, cuando tenía 16 años", dice Salem, que asegura también haber colaborado con más misiones alemanas, francesas, españolas y mexicanas.

Desde hace varios años, con más de cincuenta a sus espaldas, Salem se ha ganado la confianza de Francisco Martín, el arqueólogo español que dirige el Proyecto Visir Amen-Hotep Huy.

"A Mohamed le hago yo el encargo cada año, tenemos una relación de confianza extrema, porque conoce muy bien la arquitectura egipcia", señala Martín, que admira la columna rehabilitada.

Alternativas de vida
No todos los que trabajan en las misiones en Luxor tienen el dominio y los conocimientos arqueológicos de Salem, y por ello se dedican a labores menos cualificadas.

Es el caso de Mohamed al Arian, que forma parte del equipo del Proyecto del Templo de Tutmosis III, dirigido por la española Myriam Seco.

Cumplida ya la cincuentena, Al Arian trabaja desde los 11 años en misiones de este tipo.

En el proyecto de Seco se dedica a retirar escombros y cerámica para facilitar y ayudar al resto del equipo el levantamiento del templo funerario de quien fue uno de los más importantes faraones de la historia de Egipto.

Sin embargo, las misiones anuales solo duran alrededor de 3 meses, y además suelen coincidir en el tiempo, por lo que los trabajadores como Al Arian deben buscar alternativas para vivir el resto del año y mantener a sus familias.

"Cuando no hay misiones, vuelvo a mi pueblo para trabajar en la agricultura porque no hay otro trabajo", dice mientras deja un segundo la espátula con la que retira los escombros.

Quien también busca otras opciones en "temporada baja" es Alaa Amrán, de 37 años, que trabaja en la Misión Arqueológica Canaria-Toscana, liderada por la española Milagros Álvarez y la italiana Irene Morfini.

Desde hace 15 años, Alaa se dedica a instalar la iluminación, preparar la masa utilizada en la restauración y también los tés que beben los equipos de los que ha formado parte. "Cuando termina la temporada, trabajo en la zona de Uad al Shair en una fábrica de mármol", detalla.

Maña y simpatía
Sayid Murad, de 28 años, empezó realizando también labores no especializadas, aunque su interés por la egiptología le ha llevado a adquirir importantes conocimientos.

"Trabajo desde hace 10 años en la restauración y en la cerámica, y estoy muy feliz porque he ganado mucha experiencia de la gente que está aquí", destaca.

Sus compañeros de la expedición española Visir Amen-Hotep Huy reconocen su trabajo y aseguran que, gracias a su maña y simpatía, se ha convertido en uno de los miembros más queridos del equipo, que le ha bautizado como "Lambo".

"Es estupendo, habla a los fragmentos. Le puedes poner en cualquier sitio porque te va a resultar muy bien", explica su jefe, Martín.

"Lambo" es uno de los obreros que se ha ganado la confianza del arqueólogo español, pero también del "rais" (capataz), que es quien los selecciona.

Para conformar el equipo de obreros, "el director de la expedición explica al rais lo que necesita, según especialidades (excavación, restauración...). Éste busca a gente de su confianza y los trae", afirma Martín.

Una vez finalizada la misión, "Lambo" ayuda a familiares suyos que trabajan en otros proyectos arqueológicos, ya que toda su familia está relacionada con el mundo de la restauración. Es una tradición familiar.

Sin embargo, cuando las condiciones meteorológicas (demasiado calor o frío) impiden el trabajo de las misiones egiptológicas, "Lambo" se busca la vida en la agricultura de la zona.

"El año tiene doce meses, tienen que seguir comiendo", explica Martín.

   +Información: www.sipse.com


   -Arqueólogos egipcios y franceses descubren las tumbas de dos sacerdotes de hace 4.200 años

      04 de Abril de 2015

El Ministerio egipcio de Antigüedades ha anunciado el descubrimiento de dos tumbas de sacerdotes de 4.200 años de antigüedad decoradas con varias escenas que conservan sus colores originales y que representan el ritual de entrega de ofrendas a los antiguos dioses egipcios.

Se trata de los sacerdotes Saby y Anj Ti, que ejercieron sus funciones durante la VI dinastía bajo el reinado de Pepi II (2240-2150 a. C.), cuyas tumbas fueron descubiertas por un equipo formado por arqueólogos egipcios y franceses en la zona de Tebat al Gaish, al sur del conocido sitio arqueológico de Sakara, ubicado al sur de El Cairo.

Este descubrimiento, según un comunicado, revela más detalles sobre las prácticas religiosas en esa época, así como la creatividad de los antiguos egipcios.

El equipo de arqueólogos ha descubierto también las cámaras funerarias de las dos tumbas, donde ha hallado los huesos de los sacerdotes Saby y Anj Ti, esparcidos sobre el suelo, lo que prueba, según el escrito, que esas tumbas fueron saqueadas en la época de la VII u VIII dinastías.

Los investigadores han encontrado cerca de los esqueletos algunas herramientas empleadas en los enterramientos, así como frascos de alabastro, muestras de ofrendas con forma de animales domésticos, talladas en piedra caliza coloreada y algunos platos de cerámica.

La parte superior de las tumbas fue construida con ladrillo, mientras las cámaras funerarias de los dos sacerdotes se encuentras en pozos excavados en la roca de seis y doce metros de profundidad.

   +Información: www.rtve.es


   -Hallan una cervecería de hace más de 5.000 años en Tel Aviv.

      30 de Marzo de 2015

Unas excavaciones en el centro de Tel Aviv han sacado a la luz 17 pozos que sirvieron para el almacenaje de producción agrícola y la fabricación de cerveza hace 5.000 años, según ha informado el arqueólogo Diego Barkan, de la Dirección de Antigüedades de Israel.

"Entre los cientos de fragmentos de cerámica típicos de la población de la zona, hemos descubierto también varios fragmentos de grandes envases de estilo egipcio que servían para fabricar cerveza", dice Barkan en un comunicado. El arqueólogo agregó que objetos similares ya había sido descubiertos más al sur, en Ein Habesor, en la parte occidental del desierto del Négev. "Este es el primer testimonio que tenemos de que los egipcios se asentaron en la zona de Tel Aviv", explicó el investigador sobre la importancia del hallazgo.

Hasta ahora se desconocía que los egipcios hubiesen llegado tan al norte en la primera Edad de Bronce, entre el 3.500 y el 3.000 a.C., aunque se sabía de un asentamiento de pueblos locales. Los envases egipcios eran fabricados entonces con paja o cualquier otro material orgánico para fortalecer la estructura, una técnica que no era conocida por esos residentes. La cerveza era una suerte de "bebida nacional" en Egipto en tiempos antiguos, de consumo tan común como el pan.

Se fabricaba a base de una mezcla de cebada y agua parcialmente cocida y después dejada al sol hasta fermentar. Los egipcios agregaban a este brebaje todo tipo de concentrados de fruta para hacer más agradable su sabor, y después la filtraban en envases como los encontrados en Tel Aviv antes de beberla. "Ahora sabemos que los egipcios sabían disfrutar de un vaso de cerveza tanto como los telavivenses de hoy. Parece que hace ya miles de años que Tel Aviv era la ciudad que nunca duerme", concluyó Barak con humor sobre una urbe que fue fundada realmente hace apenas cien años.

   +Información: www.antena3.com


   -Hastshepsut, ni mujer ni hombre: faraón

      24 de Marzo de 2015

Nos encontramos en el año 1472 a.c., en el antiguo Egipto. Una mujer llamada Hatshepsut venía de siete años como regente. Su hijastro Tutmosis III pronto alcanzaría la edad suficiente para gobernar por cuenta propia. De seguir todo así, en cuestión de semanas esa mujer perdería todo. A pesar de lo complicado de la situación, no era la primera vez que su futuro peligraba.

27 años atrás también se encontraba en una situación parecida, su padre el faraón Tutmosis I había muerto y su única heredera de primera linea era ella, Hatshepsut. Un problema se le presentaba, por sí misma ninguna mujer se sentó ni se sentaría en el trono de los faraones. El orden construido alguna vez por los dioses reclamaba un hombre al mando de Egipto. En esa oportunidad, con 12 años de edad, para no perder los derechos de la casa real, Hatshepsut se casó con su hermanastro Tutmosis II. 20 años tuvieron que soportar Egipto y su esposa a ese mediocre faraón. Los avances militares, arquitectónicos y económicos logrados por el anterior faraón se vieron estancados por un hombre sin ambiciones.

Tutmosis II murió joven, dicen que era muy enfermizo y su cuerpo no estaba desarrollado para soportar por mucho tiempo. Hatshepsut solo tuvo una hija con él, por lo tanto el puesto de faraón caería en las manos de un hijastro de ella. En ese contexto cultural de Egipto era cotidiano que el faraón poseyera una esposa llamada "legítima" o "superior", el título más alto al cual una mujer podía aspirar, y muchas esposas menores. En muchos casos los hijos de estas esposas menores, con la mitad de sangre real, se convertían en faraones. Ese nuevo presunto faraón, por falta de un suceso directo, era Tutmosis III, ya casado con una mujer y en espera de cumplir la edad suficiente para gobernar, mientras tanto Hatshepsut regentaba en su nombre.

Ella tenía otros planes.

Desde su inicio como regente Hatshepsut consolidó la alianza con los sacerdotes mayores del templo de Amón, casi tan poderosos como los gobernantes, ampliando el templo y constuyendo estatuas y obeliscos en nombre del dios. También tuvo la osadía de construir un templo fúnebre para ser adorada después de muerta, era lo primero que hacía un faraón que se quisiera mostrarse como tal. Incluso marchó al frente del ejército en una campaña bélica para hacer respetar las fronteras y el poderío de Egipto a sus conflictivos vecinos. Estos gestos de Hatshepsut tenían un significado claro: por un lado mostraba al mundo que ella podía ser una gran gobernante, en pocos años demostró ser mejor que su difunto marido, y por el otro lado ella explicitaba el anhelo principal de los poderosos, pase lo que pase el orden divino sería respetado.

El tiempo de Hatshepsut en el poder parecía terminar, Tutmosis III crecía en edad y ya estaba en posición de cargar con el reino, como establecía el orden. Ella sabía bien terminaría sin nada y quedar en la historia solo como hija y esposa de faraones, sumando siete años como regente. Si los dioses y su orden deseaban un hombre al frente de Egipto, ella les daría ese hombre. En el año 1472 a.c. se vistió con una falsa barba egipcia y la falda real, y así se hizo con todo el poder. En el año 1472 a.c. una mujer, por primera vez era la persona número uno del antiguo Egipto. El reinado del faraón Hatshepsut comenzó.

Nadie, o al menos casi nadie, protestó. Todos parecían contentos como Hatshepsut gobernaba. ¿Y Tutmosis III? Él era lo que nosotros conocemos como un hombre de acción, se sentía más cómodo con la vida en el ejército que por una vida tan burocrática como la del faraón. Hatshepsut alentó ese estilo de vida de su hijastro.

Aunque a Hatshepsut le costó mantener las apariencias de un orden divino. Hace tiempo que un hombre, un plebeyo, había aparecido en su vida conquistando su corazón. Un hombre sin casta, sin antepasados que valieran para la historia egipcia era amante de la faraona, con toda su sangre con todos sus títulos y teniendo una conexión directa con el mismo Amón. Visto a los ojos del orden establecido era imperdonable.

Senenmut era en un principio el tutor de la hija de Hatshepsut, mostró una gran capacidad como arquitecto y con las cuentas imperiales, eso lo llevó a conseguir el puesto de Supervisor de las obrar reales, y en secreto era el amente de ella. Secreto que no debía salir del ámbito privado y esparcirse por el espacio público, sería visto como una fisura en el orden y ambos tendrían un mal final. Difícil ocultar una relación así, hubo sospechas. Los egiptólogos encontraron en una caverna donde trabajan antiguos obreros egipcios un dibujo sarcástico que representaba a Senenmut, jefe de esos obreros, teniendo sexo con una mujer vestida de faraón.

Y acá es cuando la historia se divide en dos posibles finales para Hatshepsut.

En uno Hatshepsut es atacada y rodeada por sus rivales, quienes exigían un hombre de verdad como faraón, sabiendo el importante sostén que era Senenmut lo asesinan en misteriosas circunstancias. Ahora, Hatshepsut sola y desgastada era un blanco dócil para sus rivales, incluso se sospecha que ella también fue pasada por el cuchillo de sus enemigos.

El otro final es más tranquilo,si bien las críticas hacia la faraona por su condición de mujer existían jamás se intentó boicotearla ni asesinarla, a su debido tiempo Hatshepsut y Senenmut murieron por causas naturales y sus respectivas tumbas se encontraban, no sin ser planeado por ellos, lo más cerca posible.

Ambos finales coinciden en una cosa. Cuando Tutmosis III fue nombrado faraón, dio la orden para que casi todas las figuras que registraran a Hatshepsut fueran destruidas, en un intento para que su madrastra fuera olvidada por el tiempo. No tanto por odio o por competencia, sino por miedo a demostrar que el orden fue quebrado por su linaje real, salvándo a todos de los castigos más allá de la muerte. A la larga esas acciones fracasarían. Hatshepsut, hoy en día, es recordada como una de las grandes faraonas, y como la mujer que más tiempo conservó el poder. Y, para mayor justicia, su cuerpo ahora descansa junto al de su amante y consejero Senenmut en la misma sala de museo.

   +Información: www.eldestapeweb.com


   -Egipto exigirá a los turistas tramitar un visado de entrada en sus consulados

      20 de Marzo de 2015

Las autoridades egipcias exigirán la tramitación de un visado de entrada a Egipto en sus consulados en el extranjero a todos los turistas que viajen al país a titulo individual, en lugar de su compra en la frontera como hasta ahora. El portavoz del Ministerio egipcio de Exteriores, Badr Abdelati, explicó que esta nueva normativa se empezará a aplicar a partir del próximo 15 de mayo, en puertos y aeropuertos, a todo aquel que viaje por cuenta propia, ajeno a una agencia de turismo en la que delegue dicha tramitación.

Los que entren en el país como parte de un grupo y con un viaje organizado por una agencia de viajes podrán recibir el visado en el puesto fronterizo del país. Hasta ahora, los turistas de múltiples países del mundo, entre ellos los europeos y Estados Unidos, podían entrar en el país comprando en el aeropuerto un visado de entrada que permitía una estancia de un mes. Este cambio supone tener que acudir a la representación diplomática egipcia en el extranjero y solicitar la tramitación burocrática de un visado. El portavoz, quien dijo desconocer más detalles sobre esta ley egipcia, precisó que la normativa podrá ser reformada antes de su entrada en vigor.

Por su parte, la secretaria general de la Cámara de Instalaciones Hosteleras en Egipto, Hala al Jatib, detalló que se trata de una medida que estaba en estudio desde hace varios meses. "No es una decisión extraña porque todos los países del mundo aplican medidas similares", aseguró. No obstante, mostró su esperanza en que los servicios consulares egipcios en el exterior faciliten los tramites de visados a los extranjeros que quieran visitar Egipto, para que esto no acentúe la crisis turística existente en el país desde el derrocamiento del presidente Hosni Mubarak en 2011.

El pasado sábado, el ministro egipcio de Turismo, Jaled Rami, recién nombrado en su cargo, informó de que su objetivo es alcanzar los 20 millones de turistas para el año 2020, mediante una amplia campaña de publicidad que promocione el país como destino familiar. Este plan implica duplicar la actual cifra de turistas, situada en torno a los 10 millones tras el descenso registrado por la crisis política y de seguridad después de la revolución de 2011.

   +Información: www.elperiodico.com


   -Los secretos que guarda Dashur

      19 de Marzo de 2015

Siendo tan conspicuas, uno tiene todo el derecho a suponer que las grandes pirámides egipcias han sido completamente excavadas y que poco o nada queda por decir de ellas. Craso error, porque ni siquiera en la Gran Pirámide sucede eso.

Hace no tanto, en 1996, se descubrió al pie de la pirámide de Khufu (conocido como Keops por los griegos) una pequeña pirámide satélite de la que nada se sabía hasta entonces. Había bastado para ello levantar el asfalto de la carretera que pasaba por esa esquina del monumento, la cual se estaba desmantelando con muy buen criterio.

Lo mismo sucede en las demás pirámides, que no están terminadas de excavar... o sólo lo parece. Unas veces es su interior, como sucedió en Meidum en el 2000, donde nuevos sistemas de detección permitieron descubrir cámaras desconocidas. Otras es su exterior, como han demostrado los recientes descubrimientos realizados en los edificios anejos de la pirámide Romboidal de Dashur. Algo que no debería sorprendernos demasiado, porque las pirámides de esta necrópolis estuvieron en zona militar hasta 1996, lo cual impedía su estudio.

Una pirámide romboidal del Reino Medio

En el 2012 un estudio realizado al norte del emplazamiento del templo bajo (en realidad intermedio) de la pirámide Romboidal permitió detectar que la estructura de ladrillo descubierta allí por Fakhry en 1950 era en realidad mucho mayor de lo que él había pensado, además de ser del Reino Antiguo y no del Reino Medio. Bastó con quitar 15 cm de arena para descubrir un recinto de 80,5 x 56 m cuyo muro tenía un grosor de 5 metros y, en su interior, un amplio jardín donde se disponían más de 350 plantas diferentes en largas filas.

El lado oeste del jardín está ocupado por cuatro filas de 26 árboles cada una. En realidad lo que se conservan son los agujeros donde se plantaron, cada uno de aproximadamente un metro de diámetro, y dentro de los cuales han aparecido raíces de palmeras, sicómoros y cipreses, que eran regados mediante pequeños canales excavados en la roca. Una capa de arena cubría el espacio entre los árboles para dejar crecer otras plantas.

La presencia de cipreses es una novedad, porque se trata de la primera vez que se descubren en Egipto, al tener que ser importados desde Canaán. El riego se realizaba mediante acarreo de agua desde el Nilo con vasijas de agua colgadas de pértigas.

El terreno no estaba nivelado y la parte sur está un metro más elevada que la norte. Es en la zona meridional donde se construyó el edificio cuyos restos (los cimientos) descubrió Fakhry y que consiste en tres habitaciones en la parte sur y un patio en la zona norte. Por el momento se desconoce cuál fue exactamente la función de este edificio. Dado que las raíces muestran un crecimiento de sólo unos 5 años, se trató de una estructura provisional... ¿un antecedente del adyacente templo de caliza construido para la pirámide? Por ahora no es posible responder a la pregunta, pero las excavaciones prosiguen en busca de una respuesta.

   +Información: www.elmundo.es


   -El faraón y su sepultura de agua.

      18 de Marzo de 2015

Confiaba en una eternidad grandilocuente, de las que se calibran al atardecer, bajo la trenza de los dioses y la luz arrebolada. En 1837, los ingleses interrumpieron su descanso para procurarle un acomodo de época, que en plena rutina batalladora entre los grandes imperios, y bajo su bandera victoriosa, equivalía siempre al techo acristalado de los anaqueles del Museo Británico. La tumba de Micerinos, el rey magnánimo, desprovista misteriosamente de su momia, acabó, sin embargo, en un destino que a duras penas habría podido ser sopesado por los estrategas militares y los grandes oráculos; hundido, según confirman los especialistas y egiptólogos, en la pastosa calma de las aguas murcianas.

En un punto todavía por confirmar de la costa de Cartagena, a pocas millas del lugar en el que el castellano del sur perfecciona su duende levantisco, reposa el sarcófago del faraón que intentó duplicar el día con penachos encendidos para burlar a la muerte y a la noche. Una construcción funeraria voluminosa y en basalto, cuyas dimensiones obligaron a su descubridor, el poco cuidadoso coronel Vyse, a aplazar su transporte, que finalmente se llevó a cabo en la goleta Beatrice, uno de los pecios submarinos más ambicionado por investigadores y expedicionarios.

La empresa Nerea, junto a la Fundació Clos y el Museo Nacional de Arqueología Subacuática, es una de las firmas que más tiempo ha dedicado en los últimos años a recomponer el naufragio. El pecio del Beatrice, con rastro intermitente en las hemerotecas, empezó a sonar de nuevo con fuerza en 1984, cuando el Gobierno, con el impulso de Carmen Alborch, hizo el primero de sus intentos estériles por localizar la carga. Fue el equipo de Nerea, con experiencia exitosa en otras búsquedas como la del Isabella (1829), en Benalmádena, quien contribuyó decisivamente a descartar la bahía de Cartagena como el lugar más o menos exacto de derrumbe de la nave. Y lo hizo comparando la catástrofe con la del Gneisenau, que dejó un rastro en la prensa de titulares conmocionados. A diferencia del hundimiento de Málaga, el sarcófago de Micerinos, del que se salvó la totalidad de la tripulación, no produjo noticia alguna, ni siquiera rumor de desaliento entre la población, lo que lleva a los investigadores a suponer que la caída, aunque también en aguas cartageneras, se registró en realidad en posiciones marítimas más avanzadas.

Javier Noriega, de Nerea, destaca la singularidad histórica y artística de la tumba de Micerinos –nombre helenizado de Menkaura–, que fue arrancada de la piedra a cañonazo limpio por Vyse y sus secuaces. En un mundo en el que todo estaba en venta, y la ciencia formaba parte de la competencia intrincada entre naciones, el coronel británico optó por seguir el viejo instinto de Saladino y resolver el acertijo de grutas y pabellones de la pirámide de Giza a las bravas, con dinamita. Al hallazgo del sarcófago, se unieron parte de la tapa y la falsa momia, que se encuentran hoy en el museo británico.

Las anotaciones del coronel sirvieron para conocer el aspecto del sarcófago, su fachada de palacio, característica del antiguo imperio. A su testimonio también obedece la localización de Cartagena, el punto en el que se tambaleó la nave, herida de muerte por la tormenta y puede que por una maniobra a la desesperada parecida a la que condujo a pique al Isabella en su lucha a contrarreloj contra el viento y el agua. La Fundació Clos cree que en la carga, repartida con otro barco zarpado en el mismo momento desde Alejandría, el que trasladaba la tapa de la tumba, podría alojar nuevos misterios. «Está claro que con 224 toneladas preparadas para el British no se transportaba precisamente bisutería», escribió Jordi Clos.

Con la agonía de la goleta, separada por 178 años y apenas una lámina de agua de la actualidad de las costas españolas, el imperio británico y el coronel Vyse dejaron escapar la oportunidad de convertir a Londres en la capital arqueológica mundial. Y, de paso, abrieron un interrogante para la historia que, a diferencia de otros enigmas del antiguo Egipto, no requiere de espiritualidad y símbolos para resolverse. Voluntad y política frente a los paños de infinito del magnánimo.

   +Información: www.laopiniondemalaga.es


   -Las arenas de Luxor desvelan la segunda tumba de un funcionario faraónico en una semana.

      15 de Marzo de 2015

Dos tumbas en apenas una semana. La misión de arqueólogos estadounidenses que halló hace unos días la tumba de Amenhotep, guardián del dios Amón, ha protagonizado este martes un nuevo descubrimiento formidable. A unos metros del primer enterramiento los egiptólogos se han topado con la sepultura de "Sa Mut" con su muros repletos de hermosas y coloridas estampas que narran la vida y las festividades en la tierra de los faraones.

La tumba de "Sa Mut", con más de 3.000 años de antigüedad, ha sido localizada al este de la tumba TT110 cuyas labores de limpieza sirvieron a la expedición del ARCE (Centro de Investigación Americano en Egipto, por sus siglas en inglés) para dar fortuitamente hace una semana con el enterramiento de Amenhotep, un funcionario del Imperio Nuevo al que los títulos tallados en el dintel de la puerta principal describen como "guardián de Amón".

Los tres enterramientos -situados en Gurna, en la ribera occidental de la actual Luxor- comparten patio, ha informado este martes el ministerio de Antigüedades egipcio en un breve comunicado.

Como la de Amenhotep -también apodado "Rebiu"-, el nuevo hallazgo data muy probablemente de la dinastía XVIII (1.450-1050 a.C.), un período de enorme zozobra en la corte faraónica. Sepultada por los escombros, la tumba de "Sa Mut" guarda entre sus paredes de yeso "estampas con colores muy brillantes" en las que se alternan momentos del día a día con festividades y viñetas del difunto en compañía de su esposa "Ta Khaeet". El plano del lugar tiene forma de T, con una sala transversal y cámaras laterales inconclusas.

Al igual que sucede con la de su finado más cercano, el sitio fue profanado en la antigüedad y sus escenas dañadas deliberadamente. Un expolio y purga que los expertos atribuyen a la campaña de destrucción iniciada por Ajenatón, el monarca que desterró la antigua religión; alentó el monoteísmo por primera vez en la Historia; e impuso el culto a una nueva deidad -el dios solar Atón- con la oposición del todopoderoso clero. Por orden del "faraón hereje", se cercenó la memoria de todo aquello vinculado a Amón.

Los dos hallazgos -calificados de "asombrosos" por el ministerio de Antigüedades- pueden alumbrar una época de transformaciones y memoria mutilada. Según el director de la expedición, el egiptólogo estadounidense John Shearman, "el nuevo descubrimiento junto al de la semana pasada abrirá la puerta a nuevos hallazgos en el futuro que precisarán de más trabajo para desvelar nuevos hechos científicos y arqueológicos".

Su misión completa los descubrimientos firmados durante el último año relacionados con este destacado periodo de la historia. En 2014 un equipo de egiptólogos españoles encontró en Luxor la clave que desentraña los entresijos de la revolución monoteísta. Las inscripciones jeroglíficas halladas en cuatro columnas de la tumba del visir Amenhotep Huy confirmaron la hasta ahora discutida corregencia de Amenhotep III (1387-1348 a.C.) y su hijo Amenhotep IV, el monarca convertido luego en Ajenatón.

El ascenso de Amenhotep III marcó el comienzo de la reforma monoteísta que su hijo completó cuando abandonó Luxor y levantó Tell el-Amarna, a mitad de camino de Tebas y Menfis y dedicada al nuevo culto a Atón. También el año pasado, la misión italoespañola "Min Project" se topó con la tumba de May, un alto funcionario de la dinastía XVIII al que los relieves presentan como un importante estadista encargado de supervisar los caballos, el ganado y los campos del faraón. El descubrimiento fue, como ahora, fruto del bendito azar.

   +Información: www.elmundo.es


   -Egipto construirá una nueva capital en mitad del desierto.

      14 de Marzo de 2015

"Anunciamos el comienzo de los trabajos de una nueva capital de Egipto, digna de este país. Esperamos que esté a la altura de las expectativas de los egipcios", ha declarado el primer ministro egipcio Ibrahim Mehleb ante el auditorio de la Conferencia de Desarrollo Económico que Egipto celebra hasta el domingo en la ciudad costera de Sharm el Sheij con la participación de medio centenar de países y en la que espera atraer inversiones para relanzar su economía.

La futura capital de Egipto -bautizada como The Capital Cairo- albergará las principales sedes del poder -palacio presidencial, el parlamento o los edificios ministeriales- así como un millón de viviendas con cierta inspiración española. "Para diseñar la nueva ciudad nos hemos apoyado en la planificación de alguno barrios de El Cairo y hemos aprendido de otras ciudades como Barcelona, que aúna tradición y modernidad", ha explicado el ministro de Vivienda egipcio Mustafa Kamal. El vídeo promocional incluye además imágenes de la Puerta del Sol de Madrid.

El proyecto trata de enmendar los errores que han hecho de El Cairo una ciudad asfixiante. Con 700 kilómetros cuadrados, la nueva urbe -con una inversión de 45.000 millones de dólares y sin plazos de construcción conocidos- contará con amplias zonas verdes; un aeropuerto; "el mayor parque urbano del mundo" y "un parque temático cuatro veces mayor que Disneyland". "Tendrá 490 kilómetros cuadrados urbanizables, doce veces la extensión de todo Manhattan", ha agregado Kamal.

   +Información: www.elmundo.es


   -Según la arqueóloga Myriam Seco, "la tumba 14 dio una sorpresa, el ajuar intacto de una dama".

      13 de Marzo de 2015

La arqueóloga Myriam Seco lleva siete campañas excavando el templo funerario de Tutmosis III en Luxor, olvidado durante decenios y bajo el que hay una necrópolis anterior que ha dado hallazgos como el de la última campaña: un ajuar funerario intacto de una dama de alta sociedad en la tumba 14.

La mayoría de las tumbas de esta necrópolis del Imperio Medio "fueron saqueadas en la antigüedad, pero en ésta el techo se había hundido, y esa peculiaridad impidió que los saqueadores accedieran al sarcófago", relata Seco en una entrevista con Efe.

La arqueóloga Myriam Seco lleva siete campañas excavando el templo funerario de Tutmosis III en Luxor, olvidado durante decenios y bajo el que hay una necrópolis anterior que ha dado hallazgos como el de la última campaña: un ajuar funerario intacto de una dama de alta sociedad en la tumba 14.

La mayoría de las tumbas de esta necrópolis del Imperio Medio "fueron saqueadas en la antigüedad, pero en ésta el techo se había hundido, y esa peculiaridad impidió que los saqueadores accedieran al sarcófago", relata Seco en una entrevista con Efe.

La arqueóloga está participando esta semana en el V Congreso Ibérico de Egiptología que se desarrolla en el campus de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en Cuenca con la asistencia de más de 250 personas y 120 comunicantes.

La tumba número 14 era de una "dama de la alta sociedad del Imperio Medio", de unos 25 o 30 años y 1,45 metros de estatura, a la que se enterró con sus joyas: dos pulseras de oro con nudo de rizo; un colgante en forma de concha también de oro; un amuleto de piedra amatista y oro y dos tobilleras de plata.

"Fue muy bonito encontrar un ajuar intacto", reconoce la arqueóloga.

El estudio cerámico y los "paralelos" que existen de estas joyas en museos como el British o el de El Cairo han permitido datar la tumba en la XII dinastía, según ha explicado Seco, que ha presentado el hallazgo en el Congreso Ibérico de Egiptología.

Otra novedad de las últimas excavaciones en el templo de Millones de Años de Tutmosis III en el que Seco trabaja desde 2008 es la confirmación de su uso religioso en época ramésida, algo más de cien años después.

Se trata de algo poco frecuente, ya que este tipo de templos "a la muerte del faraón, se iban abandonando porque tomaba importancia el del siguiente faraón", pero en este caso han encontrado estatuas o dinteles "preciosos" que confirman el uso religioso de parte del templo bajo el reinado de Ramsés II.

Dos descubrimientos que "amplían muchísimo el campo de investigación, con tumbas del Imperio Medio y del Segundo Período Intermedio; el templo de Tutmosis III y la ocupación posterior de época ramésida".

La arqueóloga reconoce que se sintió atraída por el reto de trabajar sobre la figura de Tutmosis III, conocido como "el Napoleón egipcio" y de quien destaca que fue "un faraón que emprendió muchísimas campañas militares y que instaló las bases del Imperio Nuevo, pero que pese a su importancia tiene muchas lagunas en el conocimiento de su historia".

El templo apenas fue excavado a finales del siglo XIX y principios del 20, y en los años 30 del siglo pasado el alemán Herbert Ricke realizó cuatro campañas, pero cuando Seco acometió su proyecto no había más que ruinas cubiertas de arena en las que no se había trabajado en 70 años.

El objetivo de las excavaciones, que patrocinan la Fundación Botín, el Banco de Santander y Cemex, es "musealizar el templo para incluirlo en los circuitos de visita a la antigua Tebas", aunque Seco reconoce que dará aún para diez o quince años más de trabajo.

   +Información: www.eldiario.es


   -Hallan un tesoro escultórico del antiguo Egipto en Karnak.

      11 de Marzo de 2015

La excavación ha desenterrado 38 estatuas, estatuillas y objetos preciosos, haciendo de este un hallazgo excepcional, tanto por la cantidad y calidad de los objetos religiosos a la luz. Además, se utilizó un método completamente nuevo de grabación durante la excavación que hace que sea posible reconstruir virtualmente cada paso del descubrimiento con precisión milimétrica.
El Centro Franco-egipcio para el Estudio de los Templos de Karnak fue fundado para estudiar y restaurar el recinto Amón-Ra en Karnak (Luxor). Desde octubre de 2008, un programa interdisciplinario se ha dedicado al templo de Ptah, situado en el extremo norte del templo de Amón-Ra. Construido durante el reinado de Tutmosis III (c.1479 - c.1424 aC), el templo de Ptah fue restaurado, ampliado y adaptado a lo largo del período antes del reinado del emperador Tiberio romano (14-37 dC). Está dedicado al dios Ptah, divinidad asociada con la ciudad egipcia de Menfis.

El programa ha entrado en su segunda fase, que se centra en la arqueología y las excavaciones recientemente descubierto en una favissa (un repositorio de objetos de culto) de dos metros detrás del templo. Aquí, los arqueólogos encontraron 38 estatuas, estatuillas y objetos preciosos de caliza y con presencia de metales, a veces oro. Estos objetos religiosos habían sido colocados alrededor de la parte inferior de una estatua sedente del dios Ptah.
Del hallazgo destacan 14 estatuas, estatuillas y figuras de Osiris, 3 estatuillas de babuinos, 2 estatuillas que representan a la diosa Mut, incluyendo una cubierto de jeroglíficos, 1 cabeza y fragmentos de una estatuilla de gato, 2 bases de estatuilla no identificadas, 1 pequeña placa y la parte superior de una pequeña estela marcada con el nombre del dios Ptah, así como varias incrustaciones (iris, córnea, barbas, tocados, etc.)

Una estatua de esfinge y una cabeza de una estatua pequeña probablemente representan al dios Imhotep, también fueron descubiertos en la parte superior de la fosa y fragmentos de una estela que se encontraron en el borde. De acuerdo con el material cerámico encontrado en el pozo y los datos epigráficos, esta colección de estatuas se remonta al siglo VIII-VII aC, lo que marcó el comienzo de la XXV dinastía egipcia.
Hallazgo excepcional
Según el organismo responsable del hallazgo, este descubrimiento es excepcional en Egipto tanto en términos de tamaño y calidad. Otro aspecto que lo hace especial es el método de grabación utilizado durante la excavación.
La excavación de los objetos fue grabado por un topógrafo especializado en arqueología que hizo una serie de reconstrucciones fotogramétricos de alta densidad de la imagen de correlación, desde el descubrimiento del primer objeto hasta la eliminación completa de las estatuas de la fosa.
Esta técnica consiste en la recopilación de cientos de fotografías tomadas durante el trabajo de campo para hacer una reconstrucción virtual de 3-D de cada paso de la excavación. Mediante la vinculación de estas reconstrucciones fotogramétricos con puntos de referencia topográficos muy precisas - que dentro de unos pocos milímetros - este método permite localizar todos los objetos después de que se han eliminado y estudiar su distribución en detalle.
También permitió a los científicos producir un video de toda la operación de eliminación, que necesitaba ser completado rápidamente debido al valor de los objetos, preservando al mismo tiempo los datos recogidos en el sitio, mientras eran descubiertos.

   +Información: www.larazon.es


   -Los constructores de la tumba de Tutankhamón pudieron tomar parte en los robos.

      25 de Febrero de 2015

Joan-Carles Alay, de 55 años, es arqueólogo pero tiene el olfato de un detective. Está a punto de finalizar su tesis doctoral sobre furtivismo arqueológico, un tema muy actual sobre el que lleva treinta años investigando. Alay está vinculado al Seminari d Estudis i Recerques Prehistòriques de la Universitat de Barcelona, es secretario general de la Societat Catalana d Arqueologia y director de investigación de la Sociedad Española de Investigación de Perfiles Criminológicos (SEIPC). Colabora desde hace décadas con los Mossos d Esquadra y el SEPRONA de la Guardia Civil en asuntos relacionados con el expolio arqueológico o el patrimonio histórico en general. Hay diversos tipos de furtivos diferenciados y cada uno con su propio perfil criminológico, precisamente estas diferenciaciones constituyen el tema desarrollado en la tesis, explica a este medio. Alay ha investigado a fondo los robos que se llevaron a cabo en la tumba de Tutankhamón en tiempos de los faraones.

¿Por qué decidió reconstruir los diferentes saqueos que padeció la tumba de Tutankhamón?

Los robos acaecidos en esta tumba me interesaron especialmente por la ingente cantidad de indicios, tanto materiales como conductuales, que más de 3.000 años después nos permiten seguir investigando sobre lo que sucedió. En 2012, con motivo del noventa aniversario del descubrimiento de la tumba, la SEIPC me propuso exponer una ponencia sobre el tema y vi la oportunidad de presentar todo lo que había recogido.

¿En qué estado se encontraba la tumba cuando la descubrió Howard Carter?

Se recuperaron 5.389 objetos que la convierten en una de las tumbas faraónicas mejor conservadas, pero el expolio que se llevó a cabo en la Antigüedad fue muy significativo. Los robos se produjeron poco tiempo después de que se depositara la momia en el sarcófago; pudo ser a los pocos días, meses o años. Los autores que han profundizado en la materia han concluido que la primera serie de robos ocurrió en un momento indeterminado durante los cuatro años que siguieron a la muerte del faraón. Es decir, aproximadamente entre 1323 y 1319 a.C., coincidiendo con el reinado de Ay, su sucesor. Estos robos fueron descubiertos, aunque se desconoce si fueron identificados los autores, y a continuación la tumba se reparó, reordenando los objetos pero sin restituir ninguno de ellos, y se volvió a sellar.

¿Y la segunda serie de robos?

Se produjo poco tiempo después, durante el mismo período o en los primeros años del reinado de Horemheb. En esta ocasión los ladrones fueron descubiertos, puede que incluso in fraganti. El contenido de la tumba no se reordenó con el mismo esmero, sino de forma precipitada. Se volvió a sellar y no se abrió hasta su descubrimiento en 1922.

¿Cómo pasó desapercibida durante tantos siglos?

La identificación de los ladrones y el castigo que recayó sobre ellos probablemente evitó nuevos intentos de robo. El caso es que la tumba cayó en el olvido, puede que en parte debido a la damnatio memoriae o eliminación de todo recuerdo emprendida por Horemheb, y 200 años después los obreros de la tumba de Ramsés VI construyeron sus cabañas justo encima de la misma, sin advertir su presencia.

¿El hallazgo de Carter fue un golpe de suerte?

La fortuna sonrió a Carter cuando encontró el primer escalón en aquella tarde de noviembre, pero el descubrimiento no fue casual. Thomas Hoving, exdirector del Met de Nueva York, demuestra en su monografía sobre el hallazgo que el metódico y empecinado Howard Carter empleó cuatro años en la búsqueda de la tumba a partir de una serie de pistas. El esfuerzo y la perseverancia propiciaron el excepcional descubrimiento.

¿Carter advirtió inmediatamente la acción de los ladrones?

En efecto, la tumba había sido saqueada. El orden en que aparecieron los objetos sólo era aparente, muchos de ellos no ocupaban la posición que les correspondía. Todas las cajas grandes estaban abiertas y había numerosos objetos dispersos por el suelo... Un orden desordenado que delataba el saqueo.

¿Por qué estaban intactos los ataúdes y la momia del faraón?

En la cámara sepulcral se limitaron a forzar el primero de los cuatro sepulcros encajados. Hay que tener en cuenta que se produjeron una serie de robos tanto en la primera como en la segunda vez. Es decir, cada uno de los grupos entró y salió de la tumba en más de una ocasión y sólo dejaron de hacerlo cuando fueron descubiertos. Forzar y saquear los sepulcros puede que fuera la tarea más compleja y por ello la debieron dejar para el final. La violación de la momia quedó frustrada al ser descubiertos.

¿Cómo reaccionó Carter ante la desaparición de la mayor parte del tesoro?

Prácticamente todas las joyas que conocemos de la tumba de Tutankhamón proceden de la momia inviolada. Todos los joyeros depositados principalmente en la estancia del Tesoro habían sido literalmente vaciados. Carter mostró su decepción al inventariar una caja vacía que probablemente había contenido recipientes de cristal muy raros, apreciados y valiosos en la época. Al cumplimentar la ficha correspondiente escribió en mayúsculas: DAM!!! [maldición].

Muchos objetos habían sido restituidos de forma caótica, ¿no?

Tras la primera serie de robos parece ser que se reordenaron los objetos, se volvieron a inventariar y se depositaron en su lugar original o se les asignó uno nuevo. Sin embargo, tras la segunda serie de robos se limitaron a introducir los objetos dispersos o fragmentos de los mismos en las distintas cajas sin orden alguno. Nadie se molestó en adecentar el Anexo, encontrándose tal y como lo habían dejado los ladrones. Carter pudo apreciar unas impresiones digitales en una de las cajas localizadas en dicha estancia, que atribuyó a los saqueadores.

¿Quién tramó y ejecutó los robos?

Carter mencionó en más de una ocasión que los ladrones debieron de conocer muy bien la tumba. Los robos puede que fueran llevados a cabo por personas que habían participado en la construcción o adecuación de la tumba y conocían tanto su estructura como la disposición de los objetos en su interior. Aunque sin poder afirmarlo, los indicios apuntan a que pudieron llevarse a cabo por miembros de los equipos que construyeron, ampliaron, dispusieron y hasta repararon la tumba. Algunos papiros, como el Abbott, Amherst o Leopoldo II, informan de la complicidad e instigación de personajes significativos, como visires y alcaldes, en los robos de las tumbas reales. Ellos terminaban siendo los principales beneficiarios de los botines y solían evitar las terribles consecuencias.

¿A qué penas se enfrentaron los ladrones?

Los robos de las tumbas faraónicas solían comportar la muerte. La pena podía cumplirse empalando al reo, quemándolo vivo, ahogándolo en agua o decapitándolo. En caso de evitar la pena capital, un ladrón de tumbas podía ser mutilado, exiliado a Nubia, a un oasis perdido o destinado a realizar trabajos forzados en minas y canteras. Además perdían las propiedades, la categoría laboral y se suprimía su nombre en la tumba, suponiendo que la tuviera. Por último, conforme a sus creencias, el ajuste final de cuentas tenía lugar ante la Corte de los Muertos. En caso de ser descubiertos, las perspectivas para un saqueador de tumbas no eran halagüeñas en absoluto.

   +Información: www.nationalgeographic.com.es


   -Arqueólogos alemanes hallaron dos estatuas de la diosa Sekhmet en el sur de Egipto.

      22 de Febrero de 2014

Las dos estatuas, de granito negro, fueron descubiertas por el equipo alemán que estaba realizando excavaciones en el templo funerario del rey Amenhotep III (1372-1410 a.C.), que está ubicado en la orilla occidental del río Nilo, en Luxor, 700 kilómetros al sur de El Cairo, señala el Ministerio en un comunicado.

La primera estatua, con una altura 174 centímetros y cuya parte inferior todavía se encuentra enterrada en el sitio del descubrimiento, representa a la diosa Sekhmet sentada sobre un trono.

Mientras, la segunda estatua, en forma de cabeza de león, es de 45 centímetros de altura.

La nota precisó que las dos piezas fueron encontradas en el suroeste de la Sala de las Grandes Columnas en el templo de Amenhotep III, que es un patio cubierto de escombros.

Según el comunicado, el sitio fue golpeado por un fuerte terremoto alrededor del año 1.200 a.C., unos 150 años después de la construcción del templo, pero los constructores volvieron a utilizar las piedras del edificio para levantar varios templos en el mismo lugar.

   +Información: www.noticias24.com


   -Una estela, la última pesquisa en la búsqueda de la tumba de Cleopatra

      18 de Febrero de 2015

Una estela de caliza, tallada solo dos años antes que la piedra Rosetta e idéntica a otra inscripción hallada en el templo de Isis en la isla de Filé, en el sur de Egipto. Es el prometedor hallazgo de la misión arqueológica que busca en el templo de Taposiris Magna, en los alrededores de la ciudad mediterránea de Alejandría, la tumba de Cleopatra (69 a.C.-30 a.C.), la última y trágica reina del Antiguo Egipto.

"Es el descubrimiento más importante de nuestra misión. Hasta ahora se creía que el templo de Taposiris Magna, que no tiene inscripciones, nunca había funcionado como tal. Yo siempre pensé lo contrario y buscaba pruebas arqueológicas. La estela coloca al monumento en un lugar muy destacado en cuanto a la adoración de Isis", relata a EL MUNDO Kathleen Martínez, la abogada y arqueóloga dominicana que excava las ruinas de Taposiris Magna.

El complejo, a unos 45 kilómetros al oeste de Alejandría, guarda entre sus muros un templo dedicado a Osiris, la deidad de la resurrección, y su cónyuge Isis, la gran diosa madre en la mitología egipcia. Su árido perímetro de 5 kilómetros -horadado a partir de la expedición militar de Napoleón Bonaparte de 1801- apenas había alumbrado hallazgos. Su destino, sin embargo, cambió en 2005 cuando Martínez llegó al lugar y convenció al ex ministro de Antigüedades Zahi Hawass de la necesidad de reanudar las excavaciones para rastrear la sepultura de Cleopatra VII y Marco Antonio.

"Sabemos que Cleopatra fue enterrada en un templo de Isis pero, como no se conocía la importancia de Taposiris Magna, se descartó", reconoce la egiptóloga. Ahora, el hallazgo "demuestra que es posible que la reina fuera enterrada aquí". La estela -de 105 centímetros de altura, 65 centímetros de anchura y 18 centímetros de grosor- fue esculpida en el noveno año del reinado del rey Ptolomeo V, solo dos años antes de la creación de la piedra Rosetta, la llave que abrió la puerta a la comprensión de los jeroglíficos.

"La estela está escrita en demótico y jeroglífico. Le falta una parte que probablemente sea la tercera escritura presente en la piedra Roseta [griego antiguo]", detalla Martínez, que -bajo el auspicio de la Universidad Católica de Santo Domingo- dirige desde el pasado diciembre y hasta mayo a una cuadrilla formada por siete arqueólogos egipcios y unos cuarenta obreros. Sus 20 líneas de jeroglífico contienen cartuchos del rey Ptolomeo V; de su esposa y hermana, la reina Cleopatra I, su padre Ptolomeo IV y su cónyuge Arsínoe III.

La pieza es, además, una copia exacta de otra plantada en el imponente templo de Isis ubicado originariamente en la isla de Filé, a unos 8 kilómetros al sur de Asuán, y trasladado junto a los monumentos anejos a la isla de Agilkia durante la década de 1960 después de que la construcción de la Gran Presa de Asuán dejara al lugar sepultado bajo sus aguas. "Esta conexión indica que en los dos extremos del país, en el Alto y Bajo Egipto, había dos templos dedicados al culto a Isis: Filé y Taposiris Magna", subraya la arqueóloga latinoamericana.

Impermeable a los obstáculos y las críticas que ha despertado su búsqueda, Martínez ha ido horadando el templo. Ni siquiera la agitación política que la tierra de los faraones ha vivido durante los últimos tres años le ha vencido. "Hoy defiendo mi teoría con más fuerza si cabe. Hemos encontrado muchas pruebas que la sostienen. De momento, hemos demostrado la importancia del templo: se han hallado cámaras, túneles y pasadizos; descubierto el templo de Isis y la placa de la fundación del lugar a cargo de Ptolomeo II", enumera.

La travesía no ha resultado fácil. Tras visitar 28 edificaciones en las proximidades de la ciudad mediterránea y analizar su arquitectura e iconografía, Martínez consideró que Taposiris Magna, abandonada tras infructuosas excavaciones, "reunía el simbolismo necesario" para acoger el descanso eterno de la última reina egipcia y el general romano. La afirmación de que la vida paralela de ambos personajes yacía en un confín baldío fue acogida con incredulidad por la comunidad arqueológica internacional.

"Fui motivo de burla", admitió hace tres años a este diario Martínez, que corrió con los gastos de la primera expedición. "Solicité un permiso para trabajar allí durante unos meses porque creí desde el principio que se trataba de uno de los templos más importantes del período ptolemaico, que habría sido destruido en la búsqueda de los cuerpos". Logrado el plácet de las autoridades egipcias, exploró durante dos meses la explanada, enclavada entre el mar Mediterráneo y el lago Mareotis, casi extinguido en la actualidad pero próspero aún en el último periodo de la civilización faraónica. En sus orillas crecían en aquel tiempo olivos, trigo y viñedos que aplacaban la sed y el hambre de una urbe habitada por medio millón de almas. La única geografía conocida del recinto, fundado en la década del 270 a.C. por Ptolomeo II Filadelfo (308-246 a. C.), eran su muralla y una pequeña torre construida en piedra durante la época grecorromana a imagen del grandioso faro de Alejandría.

"Justo dos o tres días antes de que finalizara el permiso de excavación, descubrimos las primeras cámaras funerarias subterráneas", cuenta Martínez. Desde entonces, la misión dominicana-egipcia ha encontrado extramuros del recinto una necrópolis con más de 2.000 cuerpos orientados en una misma dirección. "Se trata del mayor cementerio hallado en Egipto. Sus retos abarcarían más de un siglo e indicarían la existencia de la tumba de uno o varios monarcas", recalca.

La localización de las sepulturas sería un hito porque jamás se ha encontrado ninguna perteneciente a un rey del período griego. "Estamos en presencia de una zona que podría ser el equivalente al Valle de los Reyes para la dinastía ptolemaica. Es muy probable que los últimos faraones de la historia, que luchaban contra los romanos para lograr su permanencia en el trono, escogieran un emplazamiento seguro y apartado como éste para no ser molestados en la vida de ultratumba", agrega Martínez. Y calcula: "Solo queda por excavar el 20 por ciento del templo aunque en arqueología no existe el tiempo".

La directora del yacimiento, que cruzó un océano en busca de la Ítaca de Cleopatra, espera que el hallazgo de su cuerpo ayude a narrar los anversos y reversos de su memoria. La azarosa vida de la soberana que sedujo a Julio César y engendró a Cesarión. La madre que juró amor perpetuo a Marco Antonio y amplió su malograda estirpe con Cleopatra Selene II, Alejandro Helios y Ptolomeo Filadelfo. La venerada mortal que se casó con sus dos hermanos y resistió en una corte habitada por lenguas viperinas, conspiraciones e imposturas familiares. "Descubrir su tumba y la del triunviro Marco Antonio nos permitiría reconstruir su apariencia y reescribir su biografía a partir de sus vestidos y uniformes, pertenencias o manuscritos".

   +Información: www.elmundo.es


   -Hallan dos momias antiguas en Egipto tiradas en una cloaca.

      07 de Febrero de 2015

Las momias estaban envueltas en varias capas de tela y dentro de sus sarcófagos de madera, aunque en estado muy deteriorado, confirmó el Ministerio de Antigüedades de Egipto en un comunicado y añadió que se encontró un tercer ataúd pero vacío.

Youssef Khalifa, jefe de artefactos egipcios del ministerio, indicó que “aunque queda poco de los cuerpos” se calcula que por los sarcófagos éstos se remontan a la época greco-romana, entre el año 332 aC y el 395 dC.

“Los sarcófagos contenían momias mal cubiertas por sábanas y carecían de inscripciones o jeroglíficos egipcios antiguos”, refirió Khalifa y detalló que los ataúdes sólo estaban decorados con diseños coloridos, de acuerdo con reportes del periódico local Egypt Independent.

Por ahora se desconoce cómo fue que los sarcófagos llegaron al canal Nassria, conducto para las aguas sucias y residuos de Menia, a unos 240 kilómetros al sur de El Cairo, pero el Ministerio de Antigüedades anunció que una investigación ya está en curso.

Khalifa estimó que es probable que los sarcófagos fueron desenterrados de su lugar original por personas que llevan a cabo excavaciones ilegales con el objetivo de robarlas, pero luego los habrían tirado al canal para evitar ser descubiertas por la policía.

En la actualidad, existen fuertes restricciones a las excavaciones en Egipto a fin de proteger el rico legado de antigüedades del país.

En octubre pasado, siete personas fueron detenidas en la ciudad de Giza después de que una excavación ilegal descubrió los restos de un antiguo templo.

Los expertos están ahora tratando de restaurar lo que queda de las dos momias y serán puestos en exhibición junto con sus sarcófagos en el Museo de Hermópolis en Menia, puntualizó el ministerio.

   +Información: www.ntrzacatecas.com


   -Extravagante arqueólogo de Egipto vuelve al centro de la atención.

      01 de Febrero de 2015

Admirado u odiado, una vez más se dedica a exhortar a las audiencias internacionales a experimentar de primera mano la herencia de un país donde la inestabilidad ha afectado seriamente el turismo.
“Egipto es seguro”, dijo Zahi Hawass la semana pasada en un casino sudafricano donde escolares recorrían una exhibición de réplicas de los tesoros del rey Tutankamón. Los hoteles y centros históricos egipcios son seguros, dijo Hawass, quien planeaba recibir a un grupo de turistas estadounidenses a finales de enero.
El turismo ha comenzado a recuperarse en Egipto, pero la situación es difícil. El levantamiento que derrocó a Mubarak, la salida forzada en 2013 del presidente islamista Mohamed Morsi y la violencia esporádica han golpeado duro el sector turístico egipcio. El jueves, extremistas mataron a 31 agentes de seguridad en la inestable península del Sinaí. El 24 de enero, una activista fue abatida a tiros por la policía durante una manifestación pacífica cerca dela Plaza Tahrir en El Cairo, según testigos.
El Museo Egipcio, donde se exhibe la máscara de otro del rey Tutankamón, está cerca de la Plaza Tahrir, el epicentro de las protestas de 2011. Hawass era entonces ministro de Antigüedades y aseguraba a los periodistas que la herencia del país estaba prácticamente a salvo, a pesar de algunos saqueos y daños. Defensor a ultranza del viejo gobierno, pronto dejó el cargo y fue abrumado por alegaciones de que usó su cargo para beneficiarse personalmente.
“Los demonios salieron a perseguirme. Me hicieron mucho daño”, dijo Hawass de sus detractores en una entrevista con The Associated Press. Explicó que demoró dos años en limpiar su nombre.
En su momento de más influencia, Hawass, de 67 años, era un charlatán para algunos y para otros un animado egiptólogo cuyas payasadas y personalidad viva presentaron de manera atractiva el formal mundo de la arqueología a una audiencia global. Fue presentador de un programa de televisión sobre sus aventuras y todavía usa un sombrero tipo Indiana Jones cuando visita puntos de excavación en el desierto.
El arqueólogo de cabello cano, que ahora se dedica a dictar conferencias, fue recibido en el aeropuerto de Johannesburgo por una modelo en una minifalda egipcia. En la muestra dijo a los escolares que era un “cazador de momias” y ofreció dos divertidas presentaciones en el Casino Silverstar en Krugersdorp, cerca de Johannesburgo.
“Cuando uno descubre una momia, los medios te van detrás”, dijo Hawass mientras mostraba una imagen de él mismo examinando un sarcófago, rodeado de cámaras.
En la entrevista con la AP, Hawass cuestionó el uso de resina epoxídica en el Museo Egipcio para pegar la barba que se le había caído a la máscara mortuoria del rey Tutankamón. La barba se desprendió accidentalmente por un golpe en agosto pasado durante trabajos, según un experto alemán llamado a El Cairo para examinarla.
Hawass dijo que es posible insertar una delgada pieza de madera en un orificio en la barba para conectarla a la máscara el orificio sin necesidad de otro “material”.
Pocos disputan que Hawass puede ser un fanfarrón con un ego del tamaño de las pirámides, pero muchos expertos respetan lo que ha hecho por la arqueología, que no cuenta con fondos suficientes y está amenazada por las excavaciones ilegales de saqueadores.
El doctor Robert Littman, fideicomisario del Instituto de Arqueología de Estados Unidos, dijo que Hawass popularizó las antigüedades egipcias y ayudó a los egipcios a enorgullecerse de su pasado.

   +Información: www.pulsoslp.com.mx


   -Egipto investiga los daños en la máscara de Tutankamón tras restaurarse con pegamento.

      23 de Enero de 2015

Según han publicado distintos medios este jueves, la prominente barba quedó separada del resto mientras era limpiada. Los conservadores la pegaron apresuradamente utilizando resina, lo que causó daños, explicó un conservador del museo en anonimato, en declaraciones a la versión digital del periódico egipcio Al Ahram.
"La resina (una sustancia base de conocidos pegamentos como el superglue) no era un material adecuado para utilizar en la restauración la máscara, aunque es un material de conservación con una muy alta resistencia para la fijación de metal y piedra", dijo el conservador.
Lamentablemente, añadió, la resina se secó, dejando un espacio entre la cara y la barba, que anteriormente estaba conectada directamente.
"A la máscara no le pasa nada"
Por su lado, el director general del Museo Egipcio, Mahmoud El-Halwagi rechazó todas las acusaciones y dijo a Ahram Online que la máscara está sana y salvo y no le pasó nada desde que asumió el cargo el pasado mes de octubre. Explicó, además, que la barba se encuentra en su posición original en la máscara, y así ha sido desde que la máscara fue descubierta en la tumba de Tutankamón en 1922.
"Un comité arqueológico ha sido asignado para inspeccionar la máscara y la barba para escribir un informe detallado sobre el estado de la máscara", dijo El-Halwagi.
Agregó que la máscara se somete periódicamente a limpieza y conservación y que si se hubiera encontrado alguna brecha conservadores del museo se hubieran dado cuenta y la habrían reparado.
Mientras, el ministro de Antigüedades, Mamdouh Eldamaty, dijo a que lo que lo que se ha publicado es infundado. Explicó que la barba tiene una ubicación fija en la máscara y no puede estar fuera de lugar.
El rostro de la máscara tiene un agujero en la barbilla, donde entra el pasador de la barba. Para mantener la barba en su lugar fuertemente, explicó Eldamaty, se usa un material de conservación que se retira después del secado, y eso fue -dijo- lo que sucedió el año pasado durante la restauración periódica llevada a cabo en la máscara.
Dentro de dos días, el comité arqueológico asignado remitirá su informe final detallado sobre la máscara.

   +Información: www.ecodiario.eleconomista.es


   -Científicos encuentran el evangelio en papiro más antiguo dentro de una momia egipcia.

      21 de Enero de 2015

Un grupo de científicos encontró la copia más antigua que se conoce hasta ahora de un evangelio en un papiro que fue reutilizado para crear la máscara de una momia egipcia, según explicó Craig Evans, doctor en Estudios Bíblicos y uno de los responsables del descubrimiento. Se trata de un fragmento del evangelio de San Marcos, encontrado hace tres años y que, ahora, un grupo de expertos de la Universidad evangelista de Acadia (Canadá) sitúa como el primer manuscrito del Nuevo Testamento de la Biblia del que se tiene conocimiento. Los científicos creen que su origen se remonta al primer siglo de nuestra era, entre el año 80 y el 90 D.C., lo que supone una gran novedad pues, hasta ahora, las copias más antiguas de los evangelios databan del siglo segundo después de Cristo. Los expertos creen que alguien escribió un fragmento del evangelio en el papiro y que, luego, otras personas reciclaron este material, muy caro en la época, para elaborar la máscara funeraria.

Este tipo de "máscaras de papel maché" solían utilizarlas las clases humildes y no tenían nada que ver con las máscaras de oro y joyas que cubrían los rostros de los grandes faraones, detalló Evans. Se cree que San Marcos escribió su evangelio en Roma, a donde había acompañado a San Pedro, pero, ¿cómo viajó la copia desde Roma a Egipto? El experto afirma que el camino no es tan largo. "En el Imperio Romano el correo se movía casi a la misma velocidad con la que lo hace ahora. Una carta escrita en Roma podía ser leída en Egipto en unas semanas. Marcos escribió su evangelio al final de la década de los 60 después de Cristo, así que era posible encontrar una copia en Egipto en la década de los 80", argumenta. Para conseguir saber la fecha de los papiros, los científicos se valieron de una técnica que permite deshacer el pegamento que une los papiros de las máscaras sin dañar la tinta, de forma que los textos se pueden seguir leyendo con la misma claridad. Este evangelio es uno de los cientos de documentos que analiza el equipo de Evans, compuesto por más de tres decenas de expertos. "Estamos recuperando antiguos documentos del primero, del segundo y del tercer siglo después de Cristo. No solo documentos bíblicos, sino también textos griegos clásicos o cartas personales", explicó Evans, que detalló que algunos de los documentos que analizan son del poeta griego, Homero, autor de grandes obras clásicas como La Odisea. En el caso del fragmento del evangelio de San Marcos, las pistas las dieron el resto de papiros que formaba la máscara, su diseño y decoración, así como el estilo de la escritura y la datación del material mediante el isótopo carbono-14. A finales de año, los científicos darán a conocer en una revista especializada sus descubrimientos y solo entonces el público sabrá cuáles son las líneas del evangelio de San Marcos que se escondía entre los papiros de una máscara egipcia.

   +Información: www.20minutos.es


   -Egipto descubre un cementerio de la época grecorromana en Alejandría.

      20 de Enero de 2015

Las autoridades egipcias han descubierto un nuevo cementerio histórico que se remonta a la época grecorromana e incluye varias tumbas y vajillas en la provincia septentrional de Alejandría, informó el Ministerio de Antigüedades.

El hallazgo se produjo por casualidad, durante una intervención policial para frustrar una excavación ilegal debajo de una casa en el monte de Mahran, ubicado en la zona de Mina al Basal, al oeste de la ciudad de Alejandría.

Según un comunicado del citado ministerio, en el cementerio fueron descubiertas 20 lámparas y 18 botellas de cristal, además de varias vajillas de diferentes tipos y tamaños.

El ministro de Antigüedades, Mamdouh al Damati, dijo en la nota que la vajilla descubierta da una idea de la producción de cerámica en la época grecorromana (332 a.C.-395 d.C.). Mientras, las tumbas tienen forma de nichos verticales excavados en la roca.

El presidente del departamento de Antigüedades Egipcias en el ministerio, Yusuf Jalifa, agregó que entre las vajillas se encontraron también algunas utilizadas para preservar las cenizas de los muertos, de acuerdo con las tradiciones funerarias de aquel tiempo.

   +Información: www.abc.es


   -Descubren en Egipto construcción similar a la Muralla China

      15 de Enero de 2015

Una construcción militar muy parecida a la notoria Muralla China, fue descubierta en la norteña ciudad egipcia de Suez, norte, durante la construcción de un canal paralelo al existente, según parte emitido hoy por el Ministerio de Antigüedades.

   +Información: www.cubadebate.cu


   -Descubren la calzada perdida que conduce a la Gran Pirámide de Egipto

      05 de Enero de 2014

Según el portal Ahram.org, el descubrimiento ocurrió cuando un residente que vive en las proximidades de las pirámides perforaba un pozo de 10 metros de profundidad de manera ilegal debajo de su casa.

Las paredes del túnel, que conduce a la Pirámide de Keops, la más antigua y grande de las tres tumbas de Guiza, están hechas con grandes bloques de piedra.

El complejo donde se encuentra la Gran Pirámide incluía una calzada, que la conectaba al llamado Templo de Keops, y el descubrimiento sugiere que este templo, cerca del río Nilo, está enterrado debajo de una pequeña aldea que en la actualidad se sitúa en las proximidades de las pirámides de Guiza.

   +Información: www.actualidad.rt.com


   -Hallada en Egipto la tumba de una reina desconocida

      04 de Enero de 2014

Justo cuando el perfil de los tres camellos se recorta ya en el horizonte una nueva reina nos llega desde Oriente. La noticia del hallazgo en vísperas de Reyes de una reina egipcia desconocida de 4.500 años de antigüedad ilumina las fiestas con un fulgor distinto de excitación y misterio. No es que sea completamente excepcional encontrar personajes desconocidos de la realeza faraónica —las listas están en algunos períodos muy incompletas (son listas abiertas) y la arena cubre aún muchas sorpresas—- pero añadir una reina a la historia del Antiguo Egipto es, además de un gran logro científico, algo maravillosamente estimulante.

El Ministerio de Antigüedades de Egipto anunció ayer el descubrimiento de la tumba en Abusir de una reina hasta ahora desconocida y que es denominada en las inscripciones en los muros del recinto Khentakus III. La sepultura ha aparecido durante la campaña de excavaciones de Instituto Checo de Egiptología que dirige Miroslav Barta en la necrópolis de Abusir, uno de los cementerios de la antigua capital faraónica de Menfis, que componen además Guiza, Saqqara y Dashur. Abusir fue el cementerio principal de la V dinastía e incluye varias pirámides, aunque de menor altura y menos espectaculares que las de Giza, donde se enterraron los grandes faraones de la IV dinastía.

En declaraciones al Luxor Times Barta ha recalcado que el descubrimiento "revela una parte desconocida de la historia de la V dinastía y abre la puerta a futuros estudios sobre el árbol genealógico de esta reina de la que nada sabíamos”.

En la tumba, cuya destinataria está identificada inequívocamente en las inscripciones que la decoran con los títulos de "Mujer del Rey" y "Madre del Rey", lo que quiere decir que fue una esposa principal que se casó con un faraón y alumbró a otro, se han hallado 23 vasijas de cerámica bajas y altas, incluida una jarra, y cuatro herramientas de cobre, parte del ajuar funerario de la reina. Nada se nos dice del sarcófago y la momia de la soberana lo que significa que probablemente desaparecieron hace mucho tiempo.

La tumba es una mastaba, la estructura sepulcral clásica del Antiguo Imperio junto con la pirámide, en forma de caja rectangular, y contiene una capilla de ofrendas y la cámara de enterramiento, a la que se accede por un pozo, en el subsuelo.

Los arqueólogos han hallado una pequeña parte del ajuar funerario
“La tumba es parte de un pequeño cementerio al sudeste del complejo de la pirámide del rey Neferefre”, ha explicado Barta, “lo que nos lleva a pensar que la reina Khentkaus puede haber sido la esposa de ese faraón dado que fue enterrada cerca de su complejo funerario”. Jaromir Krejci, miembro del equipo checo que trabaja en el lugar subrayó que los títulos que se dan a la dama en la tumba acreditan la importancia histórica del hallazgo. “Si asumimos que la reina fue enterrada durante el reinado de Nyuserre (2445-2421 antes de Cristo), basándonos en el sello que lleva su nombre y hemos encontrado en la tumba, podemos decir que Khentkaus III es la madre del rey Menkauhore, que fue el sucesor de Nyuserre. Y puede revelar más información de ese rey del que tenemos muy pocos datos".

La dinastía V se suele considerar la pariente pobre de la IV, pues levantaron pirámides mucho más modestas que las de sus famosos predecesores como Keops, Kefrén y Micerinos. No obstante, fue la suya, con nueve faraones, una época de prosperidad y proyección de Egipto en el extranjero, tanto por campañas militares como por empresas comerciales. Los faraones se enterraron en Abusir, aunque al final de la dinastía, Isesi y Unas volvieron al cementerio real de Saqqara.

Una curiosidad de la V dinastía es que el Papíro Westcar asegura que los tres primeros reyes fueron trillizos concebidos por Ra en otra Khentkaus, la primera.

La famosa reina Khentkaus I, que luce el desconcertante título de "Madre de un rey dual", habría reinado efectivamente como faraón o regente durante la minoría de edad de sus hijos (los farones Userkaf y Sahure), pues se la muestra en su muy particular tumba en Giza con barba falsa. El faraón Neferirkare I, su supuesto tercer hijo, tuvo como esposa a otra Khentkaus (II), propìetaria de pirámide en Abusir. Otra Khentkaus más (A) es una hija de Unas enterrada en Saqqara.

   +Información: www.cultura.elpais.com


   -Hallan en Luxor una réplica de la tumba dedicada al dios Osiris

      02 de Enero de 2015

La Misión Arqueológica Canaria-Toscana (MIN PROJECT), en cooperación con el Ministerio egipcio de Antigüedades, ha descubierto en la Necrópolis de los Nobles en Luxor (sur de Egipto), una réplica de la tumba dedicada al dios Osiris, informó este jueves el Gobierno egipcio.

Este complejo funerario fue descubierto por la misión hispano-italiana en la tumba número 327 en la zona de Sheij Abd el Gurna y supone una réplica pequeña del diseño del llamado Osireion, construido bajo la orden del faraón egipcio Seti I en la ciudad de Abidos.

En la pared norte de esta sala se encuentra un acceso que lleva a unas escaleras que conducen al complejo funerario dedicado a Osiris, dios de los muertos.

Esta divinidad aparece localizada en el medio de una capilla en forma de bóveda y, a sus pies, una escalera esconde un pozo que lleva a varias cámaras funerarias. Además, alrededor de Osiris gira un corredor que rodea todo el complejo funerario.

"Es una tumba única en la Necrópolis Tebana, ya que reúne todas las características de la tumba mitológica de Osiris", dijo a Efe la codirectora de la Misión, la egiptóloga española Milagros Álvarez Sosa.

Álvarez destacó la "gran importancia" del descubrimiento "porque las cámaras funerarias contendrían difuntos que durmieron su sueño eterno bajo el dios de los muertos, Osiris".

En una de estas cámaras, sepultadas a nueve y seis metros de profundidad, se ha encontrado "decoración en las paredes de demonios que sostienen en sus manos cuchillos para proteger el cuerpo del difunto", agregó Álvarez.

Objetivos para la próxima campaña

Después de cerrar la segunda campaña el pasado 15 de diciembre, Álvarez anunció que durante la próxima, que comenzará en otoño, su equipo empezará a "estudiar las cámaras funerarias y profundizar en el estudio del complejo con el fin de llegar a otras conclusiones que le permitan profundizar mejor en el significado de esta tumba".

En un comunicado, el director de Antigüedades del Alto Egipto, Abdel Hakim Karar, señaló que la tumba número 327 está integrada por una sala grande apoyada en cinco pilares.

Seti I quiso durante su reinado levantar construcciones en la ciudad santa de Abidos para expandir su influencia en el norte y su devoción a Osiris, destacó en la nota el ministro de Antigüedades, Mamduh al Damati.

El culto a Osiris fue unido a principios de la dinastía V (2.465-2.323 a. C.) al de la divinidad local de Abidos, identificada como Jenti Amanti, por lo que pasó a llamarse Osiris Jenti Amanti.

   +Información: www.elmundo.es


   -Prohíben “Exodus” en Egipto por errores históricos

      01 de Enero de 2014

Muchos críticos consideran que la adaptación es un tanto exagerada, que las cuestiones raciales se ven muy marcadas y que se aleja un poco del retrato bíblico. Al igual que en muchas películas que son adaptadas de historia de la Biblia, los directores y escritores deciden meterle un poco de acción, sí no, nos aburriríamos como con las de Semana Santa.Está inconformidad ha llevado a que la película sea prohibida en Egipto. Abdul Sattar Fathi, jefe del grupo encargado de censurar en el país africano, criticó fuertemente la película por errores históricos, cómo: poner que los judíos fueron quiénes construyeron las pirámides y presentar a Moisés como un general y no un profeta.Fathi dijo “muestra que los antiguos egipcios como un grupo malvado que perseguía a los pacíficos judíos, nuestra junta ha rechazado esto por respeto a los sentimientos de los egipcios”. No solo en este país sucede esto, en Marruecos también está teniendo problemas, y tal vez en el resto de los países árabes. Aunque esto no es sorpresa, con Noah, también hubo problemas.

   +Información: www.sopitas.com


   -La tumba de Tuya y Yuya en el Valle de los Reyes

      27 de Diciembre de 2014

En 1905, 17 años antes del sensacional descubrimiento de la tumba de Tutankhamón por Howard Carter, el Valle de los Reyes fue escenario de otro hallazgo que despertó enorme entusiasmo. Su autor fue Theodore M. Davis, un acaudalado mecenas neoyorquino que financiaba excavaciones en Egipto a modo de entretenimiento veraniego. Davis alcanzó notoriedad en 1903 cuando, junto a un joven Howard Carter, localizó varias tumbas, entre ellas la de Tutmosis IV. La que halló en 1905 no era una tumba real, pero poseía un ajuar extraordinario; pertenecía a Yuya y Tuya, un matrimonio noble de la dinastía XVIII, padres de la reina Tiy, Gran Esposa Real de Amenhotep III.
En 1905, Davis se hallaba ausente del Valle de los Reyes, pero su equipo se encontraba trabajando en la zona desde el 25 de enero, en un lugar situado entre las tumbas de un hijo de Ramsés III y la inacabada tumba de Ramsés XI. El 5 de febrero apareció el arranque de una escalera y cuando despejaron la arena descubrieron la puerta de acceso a una tumba. Entre el 6 y el 11 de febrero, los trabajadores egipcios retiraron los cascotes que se acumulaban ante la entrada procedentes de la excavación de las tumbas vecinas en época ramésida, lo que contribuyó a que la ubicación de la sepultura permaneciera en el olvido durante milenios. Tras despejar los escombros
apareció una puerta clausurada con pequeños bloques de piedra que presentaba el sello de la necrópolis real: un chacal y nueve cautivos.

Una puerta sellada

La esperanza de haber descubierto una tumba intacta quedó disipada al descubrir, en la parte superior derecha, una apertura practicada en la antigüedad y que hacía presagiar que la tumba había sido saqueada. Como la noche se echaba encima decidieron apostar guardias armados en la entrada. Además, Arthur Weingall, un joven egiptólogo de 25 años que acababa de ser nombrado inspector jefe de Antigüedades del Alto Egipto, resolvió quedarse a dormir allí para mayor seguridad.
Al día siguiente llegaron al lugar James Quibell –antecesor de Weingall en su cargo–, Gaston Maspero –director del Servicio de Antigüedades egipcio– y el propio Davis; los tres habían sido puntualmente avisados del descubrimiento. Reunidos todos ante la entrada, los obreros retiraron los bloques y pudo vislumbrarse un corredor descendente. Tras él había una segunda puerta, también sellada y con otro agujero practicado por los ladrones, que habían dejado desperdigados algunos objetos en su huida. Gaston Maspero intentó colarse por el agujero, pero era un hombre corpulento y no pudo pasar, por lo que los impacientes arqueólogos tuvieron que esperar a documentar la entrada para acceder al interior.

Un fabuloso tesoro

Weingall describió en una carta a su esposa lo que hallaron en la cámara funeraria, una sala sencilla y sin decoración: «Durante unos momentos no pudimos ver nada, pero cuando nuestros ojos se acostumbraron a la luz de las velas vimos un espectáculo que puedo decir con seguridad que ningún hombre vivo ha visto jamás. La cámara era bastante grande, una caverna tosca. En el centro había dos enormes ataúdes de madera con incrustaciones de oro. Las tapas habían sido arrancadas por antiguos saqueadores y los ataúdes internos se habían desplomado, de modo que las momias habían quedado expuestas [...] Gaston Maspero, Theodore Davis y yo nos quedamos allí boquiabiertos y casi temblando [...] Realmente pasmados, paseábamos la mirada por las reliquias de la vida de hace más de tres mil años».
En medio de un silencio expectante, los arqueólogos fueron vislumbrando los objetos que componían el ajuar funerario: el carro ligero de Yuya, que fue en vida Comandante de Carros de Guerra del faraón, armas, cofres, muebles de gran calidad (entre los que había tres hermosas sillas), instrumentos
musicales, objetos de aseo, vestido y adorno personal… También hallaron un ejemplar del Libro de los muertos en un papiro de casi 20 metros. Algunos objetos llevaban el nombre de la princesa Satamón, nieta de los difuntos, lo que sugiere que tal vez la joven los colocó allí como un gesto de cariño hacia sus abuelos.
Las momias de Tuya y Yuya se hallaban a la vista. Sus máscaras funerarias habían sido arrojadas a un lado y los cuerpos habían sido desvendados por los ladrones, que rebuscaron entre el lino para extraer las joyas. Por fortuna, los saqueadores no dañaron en exceso los cuerpos, que estaban en excelente estado de conservación. Ante la visión de los propietarios de la tumba, la emoción pudo con Davis, que tuvo que sentarse. Colocado ante la momia de Tuya, le pidió disculpas por haber irrumpido en su morada eterna.

El vaciado de la tumba

Todos los objetos empezaron a ser embalados y catalogados con rapidez para evitar posibles hurtos. Durante el proceso, los arqueólogos quitaron el sello de una jarra de alabastro y vieron que contenía una mezcla espesa de miel que aún desprendía olor. «Cuando vi aquello por poco me desmayo –dijo Weingall–. La extraordinaria sensación de encontrarte mirando una jarra de miel tan líquida y pegajosa como la que se come en el desayuno y pensar que tiene 3.500 años de antigüedad fue tan paralizante que se siente uno como si estuviera loco o soñando». En la sala también había contenedores de carne, parte del alimento que consumirían Yuya y Tuya en el Más Allá.
Durante más de una semana, los trabajos siguieron y los objetos fueron saliendo del interior de la tumba para ser llevados en barco hasta la seguridad del Museo de El Cairo. El 25 de febrero la tumba había sido completamente vaciada y Weigall suspiró de alivio cuando volvió a su trabajo habitual. Pero el joven arqueólogo no pudo olvidar la sensación que les embargó cuando contemplaron el contenido de la tumba y la visión de los antiguos rostros de Tuya y Yuya: «Todos nos sentimos cara a cara con algo que parecía revolucionar todas las ideas humanas del tiempo y la distancia».

   +Información: www.nationalgeographic.com.es


   -Hallan cementerio con más de un millón de momias

      16 de Diciembre de 2014

El cementerio llamado Fag El-Gamous, que significa camino del búfalo de agua fue excavado por los arqueólogos de la citada universidad por cerca de 30 años. Algunas de las momias encontradas datan de la época en la que el Imperio Bizantino reinó Egipto desde el siglo I hasta el VII después de Cristo.

“Estamos bastante seguros que tenemos más de un millón de entierros dentro de este cementerio. Es grande y denso”, señaló el director del proyecto Kerry Muhlestein.

De acuerdo los investigadores, este cementerio no era un lugar de entierro de reyes, la mayoría fueron hechos sin ajuar y sin ataúd y no fueron momificados al momento de ser enterrados sino que fue el árido medio el que lo hizo.

“No creo que llamaría realmente lo que pasó en estos entierros como momificación” señaló Muhlestein y añadió “si queremos usar el término vagamente, entonces fueron momificados”.

   +Información: www.diariocorreo.pe


   -Descubren la tumba de la reina Karomama

      16 de Diciembre de 2014

o hay más que verla: de bronce con decoración incrustada de oro, plata y electro, la pierna izquierda adelantada y los brazos en el gesto de llevar una bandeja que falta, la estatua de Karomama G Meritmut es una de esas imágenes icónicas que seducen y hacen de sus espectadores unos enamorados de la civilización del Nilo.

La perfección de sus rasgos, el detalle de los pliegues de su vestido, del collar ancho, de los rizos de su peluca, la convierten en una obra de arte admirada por todos. Desgraciadamente, poco es lo que se sabe sobre este personaje, sin duda notable del Tercer período intermedio (1069-664 a.C.). Se trata de una época políticamente confusa en Egipto, durante la cual el poder lo compartieron varias dinastías coetáneas, desde la XXII hasta la XXV.

Si bien serían los monarcas de esta última (de origen nubio) quienes terminarían por unificar el país bajo un único poder político, Karomama no llegó a verlo, pues ella vivió a lo largo de los reinados de Osorkon II, Harsiese I y Takelot II (874-825 a. C. aproximadamente). Fue parte de la familia real de la XXII dinastía, formada por un linaje de soberanos de origen libio que mantuvo la capital del país en Menfis.

Enterrada en el templo de Ramsés II

Sabemos que Karomama era "esposa del dios de Amón", "señora de las Dos Tierras" y "divina adoratriz de Amón", un título que en esta época equivalía casi a ser la "reina" del Sur de Egipto. A finales del Reino Nuevo, el "gran sacerdote de Amón" había llegado a gobernar el Alto Egipto casi como un Estado independiente, y para la XXII dinastía la "divina adoratriz de Amón", una princesa virgen/soltera que se ocupaba del culto al dios, lo había suplantado como parte de los monarcas del Nilo para recuperar el control de todo el país. Por eso la "divina adoratriz" era siempre parte de la familia real gobernante.

Además de la estatua (59 cm de altura), de algunos ushebtis (pequeñas figuras funerarias), algunos de sus vasos canopos, una estatua de la XVIII dinastía usurpada por ella, su aparición en un relieve de Karnak junto a Takelot II y su presencia junto a Harsiese en una estela, no existían muchos datos sobre de ella. Afortunadamente, hace pocos días la Misión Arqueológica Francesa en Luxor Oeste ha anunciado nada menos que el descubrimiento de su tumba.
Se encuentra dentro del Rameseo, el templo de millones de años de Ramsés II donde tenía lugar su culto funerario. Concretamente, el pozo de cinco metros de profundidad que conduce a la cámara funeraria donde fue enterrada Karomama se sitúa en la parte norte del santuario dedicado a Tuy, la madre de Ramsés II.

Al excavar el pozo, los arqueólogos encontraron un importante depósito de ofrendas funerarias y de cerámicas. En el fondo del mismo pudieron ver que la parte inferior de la entrada a la cámara funeraria seguía conservando algunas de las cuidadosas hiladas de sillares que en su momento la sellaron. Justo a la entrada encontraron también un grupo de unos 30 ushebtis fragmentarios con el nombre de la reina escrito en un cartucho, lo que permite identificar a la dueña de la tumba sin ninguna duda.

El nombre de la "divina adoratriz" dentro de un cartucho (lo que era una prerrogativa real) permite comprobar el grado de independencia política del que disponía. Claro que también podría hacer pensar que Karomama llegó a casarse con un faraón. Ahora queda averiguar con quién, porque al término de la campaña solo el principio de la cámara funeraria está excavado. Esperemos que dentro quede mucha información por recuperar.

   +Información: www.elmundo.es


   -Hallan cementerio con más de un millón de momias

      16 de Diciembre de 2014

El cementerio llamado Fag El-Gamous, que significa camino del búfalo de agua fue excavado por los arqueólogos de la citada universidad por cerca de 30 años. Algunas de las momias encontradas datan de la época en la que el Imperio Bizantino reinó Egipto desde el siglo I hasta el VII después de Cristo.

“Estamos bastante seguros que tenemos más de un millón de entierros dentro de este cementerio. Es grande y denso”, señaló el director del proyecto Kerry Muhlestein.

De acuerdo los investigadores, este cementerio no era un lugar de entierro de reyes, la mayoría fueron hechos sin ajuar y sin ataúd y no fueron momificados al momento de ser enterrados sino que fue el árido medio el que lo hizo.

“No creo que llamaría realmente lo que pasó en estos entierros como momificación” señaló Muhlestein y añadió “si queremos usar el término vagamente, entonces fueron momificados”.

   +Información: www.diariocorreo.pe


   -Los colosos de Amenofis III flanquean de nuevo el norte del templo del faraón.

      14 de Diciembre de 2014

Los dos colosos de Amenofis III, derruidos por un terremoto en el año 1.200 a.C. vuelven a flanquear, erguidos sobre sus plataformas, la entrada norte del templo del faraón también conocido como Amenhotep III, en la ribera oeste del río Nilo a su paso por Luxor.

Un equipo internacional liderado por la armenia Hourig Sourouzian y el egipcio Abdelkarim Karrar inauguró hoy el levantamiento de estas dos gigantescas estatuas, en presencia del ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati, y el gobernador de Luxor, Tarek Saad el Din.

Los dos colosos, partidos en más de doscientos trozos y sumergidos en agua debido al alto nivel freático del Nilo, sufrieron durante siglos los daños de la humedad, las sales y el vandalismo.

La misión para su levantamiento, considerada de emergencia, se llevó a cabo en dos tandas en un mismo año, algo inusual.

La primera se realizó entre los meses de enero y marzo de 2014, cuando se sacaron los más de doscientos fragmento de las esculturas sumergidos en el agua, se trasladaron cincuenta metros hacia tierra firme y se levantó el primero de los colosos, de 12,35 metros de altura.

El pasado mes de noviembre comenzó la segunda etapa, en la que se alzó la segunda estatua de calcita, con una altura de 12,93 metros y 110 toneladas de peso, en un mes y diez días.

"Es la mayor reconstrucción colosal del mundo", destacó a Efe el director técnico de la operación, el arqueólogo y restaurador español Miguel Ángel López.

Esta obra faraónica ha sido posible gracias a un sistema de cojines de aire comprimido, que son capaces de mover hasta setenta toneladas de peso.

Además, varios polipastos o grupos de poleas móviles permitieron mantener la dirección y el control de los movimientos.

Las piezas han sido pegadas con diferentes resinas de más o menos resistencia y, aquellas uniones que lo necesitaban, fueron reforzadas con espigas de acero.

Al colocar la última pieza que completaba el segundo coloso, López aseguró sentir "un alivio impresionante, que no se puede describir", ya que "el exceso de adrenalina que tienes hasta que acabas es indescriptible".

"Tienes que tomar decisiones en muy poco tiempo, estar muy seguro y tener mucha confianza en los materiales y en la gente que trabaja contigo", añadió López, que contó con la asistencia de Christian Perzelmaier y Mohamed Ali El Ghassab.

Está previsto que todo este templo, compuesto por los famosos cuatro colosos de Memnón, tres patios, un peristilo, una sala hipóstila y un santuario, se convierta en un futuro en un museo que permita observar la obra de Amenofis III.

Hijo del rey Tutmés IV y perteneciente a la XVIII dinastía, que gobernó Egipto del año 1554 al 1304 antes de Cristo, ubicó su capital en Tebas y desde allí consolidó la supremacía egipcia en Babilonia y Asiria.

No muy lejos de donde se levantan los dos colosos, Al Damati procedió hoy también a la apertura de un sarcófago de una cantora del dios Amón hallado a principios de mes durante las excavaciones del proyecto español "Visir Amen-Hotep Huy", dirigido por Francisco Martín Valentín y Teresa Bedman.

"Hasta el momento de ver la momia hemos contenido el aliento, ha sido muy emocionante; es lo más parecido a tener un hijo y verle por primera vez la cabeza", dijo a Efe Bedman, quien añadió que la momia lleva entre las piernas un papiro que analizarán el año que viene.

Acolchado y protegido con papel japonés (una especie de gasa fina), el sarcófago de la cantora de Amón será trasladado mañana al almacén Carter, en Luxor, donde será custodiado hasta que comience la siguiente misión del proyecto, el próximo octubre.

   +Información: www.noticias.lainformacion.com


   -La hazaña de ser egiptóloga en Luxor

      12 de Diciembre de 2014

En pie gracias al despertador natural ofrecido por las mezquitas y los asnos, Álvarez se prepara: camiseta de su misión arqueológica, botas de montaña, sombrero rojo y gafas de sol. Café rápido -el desayuno llegará más tarde- y en marcha.

"A veces más que egiptólogas somos campesinas, porque Luxor es otro mundo", dice a Efe Álvarez, codirectora de la misión Canaria-Toscana (Min Project), en cooperación con el Ministerio egipcio de Antigüedades y que alberga la tumba de Min, tutor del que más tarde sería el faraón Amenhotep II (1427-1401 a.C).

En el epicentro de la egiptología, el tiempo no solo se detiene dentro de la necrópolis de Tebas, donde se concentran la mayoría de tesoros arqueológicos, sino en la propia ciudad.

"Los animales forman parte de la vida de Luxor, es muy rural", señala a Efe la italiana Irene Morfini, también codirectora del proyecto, que añade que muchas mañanas deben esperar "que algún burro pare de amamantar a su cría en mitad de la carretera" para poder pasar con su coche y llegar a la tumba de Min.

Una vez allí, el tiempo retrocede aún más, concretamente al reinado de Tutmosis III (1490-1436 a.C.), cuando Min enseñaba al joven príncipe, hijo del faraón, técnicas de la época como el tiro con arco.

Hoy, el equipo dirigido por Álvarez y Morfini cuenta con tres restauradoras y conservadoras españolas y una arqueóloga holandesa, además de un inspector, dos egiptólogos, un "rais" (capataz) y varios obreros egipcios.

Dentro de la tumba, la humedad y el calor se hacen patentes. Ataviada con una linterna en la cabeza, pincel y jeringuilla, Ruth Rufino, restauradora del Museo Arqueológico de Tenerife, evalúa los daños causados en los jeroglíficos y relieves de las paredes.

"El próximo paso será hacer una preconsolidación de las partes con más peligro de pérdidas o caídas; de aquí a que se restaure pasará mucho tiempo", sostiene Rufino.

En la que es su primera experiencia en contacto directo con las ruinas egipcias, Rufino destaca la labor de las restauradoras: "Es crucial, sin restauración no hay investigación".

El paisaje de la tumba de Min, oscuro y solo iluminado por pequeñas bombillas, muestra a restauradoras y egiptólogos trabajando en las paredes y con los ordenadores, a los obreros cargando y preparando el desayuno, y a Álvarez y Morfini controlando que todo marcha según lo previsto.

Entre los pasadizos que de forma laberíntica serpentean las profundidades de la tumba, la humedad, la falta de aire y el olor a restos momificados se hacen más fuertes, y es aquí donde Álvarez encuentra la razón por la que se hizo egiptóloga.

"Es ahí cuando me doy cuenta de que todo este trabajo merece la pena, cuando me meto en la tumba a trabajar en un silencio, nunca mejor dicho, sepulcral", señala.

Fruto de ese trabajo llegan los descubrimientos, muy importantes en ocasiones, como el de la vecina tumba de May, un alto funcionario de la dinastía XVIII -con una antigüedad de 3.500 años-, que Álvarez y Morfini hallaron a principios de 2014.

En este hallazgo, ambas egiptólogas tuvieron unos colaboradores involuntarios, quizás de hace siglos.

"Si no hubiera sido por una rotura que hizo un ladrón en una pared que accedía a un túnel, no habríamos descubierto nunca la tumba", señala Álvarez, que añade que "hay que saber identificar hasta las intervenciones de los saqueadores".

Pese a su espectacularidad y buena prensa, los grandes descubrimientos, según Álvarez, no son lo más importante de una excavación.

"Los datos que se encuentran son mudos -comenta-, hay que interpretarlos con lo que te dicen los restauradores, los epigrafistas y los arqueólogos; nosotras jugamos con esos datos y les damos vida".

Una vida que a la una del mediodía se detiene en la tumba de Min. Álvarez, Morfini y su equipo salen al exterior del Valle de los Nobles bajo un sol cegador y vuelven a los apartamentos donde viven durante los dos meses que duran sus campañas anuales.

El trabajo en la tumba acaba por ese día, pero, de vuelta al Luxor rural, llega el turno de la burocracia, la búsqueda de financiación y la preparación de las tareas del día siguiente.

Visiblemente cansada pero orgullosa de liderar una de las tres misiones arqueológicas españolas en Luxor, Álvarez concluye: "Esto es un mundo de hombres, no ha sido fácil para los trabajadores aceptar que una mujer joven sea su mudira (jefa), pero me gané su respeto".

   +Información: www.teinteresa.es


   -Arqueólogos españoles hallan el sarcófago y la momia de una cantora de Amón.

      08 de Diciembre de 2014

Valentín explicó que se trata de "un sarcófago especial con inscripciones preciosas" de una cantora-sacerdotisa de la dinastías faraónicas XX o XXI.

El egiptólogo español, director del Proyecto Visir Amen-Hotep Huy, destacó que el hallazgo es importante ya que no es común encontrar momias en el interior de los ataúdes, debido a los saqueos.
Tanto el sarcófago como la momia, que datan de alrededor del año 1.000 a.C., se mantienen en "muy buenas condiciones", agregó.

El ataúd fue descubierto dentro de la tumba del citado visir, en la que trabaja desde hace años el equipo español y que está ubicada en el área de Al Asasif en Luxor.

Su estudio aportará más datos sobre la necrópolis, debido a que se han hallado pocos sarcófagos de esas dinastías, y servirá para obtener información de "la clase social de la sacerdotisa y de las creencias religiosas del momento", indicó Valentín.

El Ministerio egipcio de Antig edades anunció el descubrimiento en un comunicado y precisó que data del Tercer Periodo Intermedio faraónico (1075 y 650 a.C.).

Se están llevando a cabo actualmente labores de restauración y limpiado de los grabados del sarcófago para conocer más detalles de la cantora, entre ellos su nombre, precisó el ministro de Antig edades, Mamduh al Damati.

Por su parte, el director de Antig edades del Alto Egipto, Abdel Hakim Karar, dijo que el sarcófago está fabricado en madera y yeso y que mide 180 centímetros de largo, 50 de ancho y 48 de alto.
La momia tiene los brazos cruzados, una peluca con una corona de flores y un collar, mientras que las facciones de su rostro están esculpidas de una manera muy perfecta.

Los laterales del ataúd contienen grabados que representan a las divinidades Anubis, los cuatro hijos de Horus, Osiris e Isis, entre otros, además de jeroglíficos.

Este descubrimiento se produce después de que en mayo pasado una misión francesa hallara tres sarcófagos, cada uno dentro del otro, pertenecientes a una cantante del coro sagrado, también del Tercer Periodo Intermedio, en la necrópolis de Saqara, al suroeste de El Cairo.

   +Información: www.panamaamerica.com.pa


   -Francia devolverá a Egipto 239 piezas arqueológicas sacadas ilegalmente del país

      25 de Noviembre de 2014

El ministro explicó, en un comunicado, que los expertos del Museo del Louvre confirmaron la autenticidad de esas 239 piezas, de las 302 que fueron extraídas ilegalmente de Egipto. Las autoridades egipcias han solicitado también la devolución de otras 63 piezas, cuya autenticidad no ha sido verificada, para ser examinadas en el país. Asimismo, la nota destacó que la recuperación de esas antigüedades se enmarca en los esfuerzos del Ministerio para lograr la devolución de todas las piezas sacadas de contrabando. Al Damati adelantó que su Gobierno proyecta suscribir un acuerdo con Francia para poner fin a este tipo de contrabando. Por su parte, el jefe del Departamento de Arqueología Recuperada, Ali Ahmed, citado en el escrito, dijo que las antigüedades que devolverán las autoridades galas datan de diferentes épocas faraónicas.

Entre ellas figuran estatuillas de madera pintada que representan a marinos y que formaban parte de una barca funeraria, así como un trozo de piedra caliza que muestra la presentación de ofrendas al dios Osiris y la diosa Isis. Además, será devuelto un conjunto de amuletos y estatuillas "ushabti", que se colocaban por centenares en las tumbas de los faraones para ayudarles en los trabajos manuales en su vida después de la muerte. Entre las múltiples piezas también hay vasijas de roca y cerámica, y varias monedas de las épocas grecorromana, bizantina e islámica. Las autoridades de Arqueología han recuperado cientos de piezas en los últimos años, en el marco de una intensa campaña internacional, que incluye una estricta vigilancia de las ofertas de las casas de subastas, para impedir la venta de antigüedades egipcias robadas y sacadas de contrabando.

   +Información: www.20minutos.es


   -Descubren un busto del faraón egipcio Tutmosis III

      24 de Noviembre de 2014

Un equipo francoegipcio de egiptólogos ha descubierto en el interior del templo de Armant, a 25 kilómetros al sur de Luxor, un busto del faraón egipcio Tutmosis III (1490-1436 a.C.), durante las excavaciones que realizan en el lugar ha informado a la agencia EFE el jefe del proyecto, Christophe Thiers. El busto, parte de un coloso, fue extraído este lunes después de su hallazgo hace unos días.

"No es una gran novedad encontrar este tipo de bustos, pero este en concreto se encuentra en muy buen estado y nos permitirá profundizar nuestro conocimiento sobre el templo de Armant", ha dicho Thiers en una entrevista telefónica.

Los próximos pasos, según el responsable, son la limpieza y la restauración del busto, que se guardará en un depósito mientras se realizan estas tareas, que no se completarán hasta la próxima misión, prevista para los próximos meses de marzo o abril.

Equipos españoles en Egipto
Este proyecto conjunto comenzó en 2004 y es llevado a cabo por un equipo de egiptólogos del Instituto Francés de Arqueología Oriental (IFAO) y del Ministerio egipcio de Antigüedades.

El pasado fin de semana, el ministro egipcio de Antigüedades, Mahmud al Damati, visitó las tres misiones españolas presentes actualmente en Luxor acompañado por el embajador de España en El Cairo, Arturo Avello, y la consejera cultural de la Embajada de España en Egipto, Montserrat Momán.

Estos tres proyectos se corresponden a la misión hispanoitaliana de Min Project -dirigida por la española Milagros Álvarez y la italiana Irene Morfini-, el proyecto en el templo de Tutmosis III -liderado por Myriam Seco-, y el Visir Amen-Hotep Huy -dirigido por Francisco Martín Valentín y Teresa Bedman-.

   +Información: www.rtve.es


   -Egiptólogos españoles descubren joyas de oro y plata del Imperio Medio.

      19 de Noviembre de 2014

Un equipo de egiptólogos y arqueólogos españoles ha descubierto dos tumbas con joyas de oro y plata del Imperio Medio (2050-1750 a.C.), debajo del templo del faraón Tutmosis III ((1490-1436 a.C.), en la ribera oeste del río Nilo en la provincia de Luxor, en el sur de Egipto. Según confirmó este miércoles la directora de la expedición, Myriam Seco, debajo del templo hay "toda una necrópolis del Imperio Medio", donde fueron localizadas hace dos días las joyas de la dama: el cuerpo de una mujer de clase alta, que llevaba dos brazaletes y un colgante de piedras semipreciosas y cilindros de oro, así como unas tobilleras de plata. La concha y los dos pulseras de oro están en perfecto estado de conservación, aunque las dos joyas de plata fueron encontradas sumamente deterioradas.
Este equipo lleva ya excavadas catorce tumbas "que fueron robadas en la antigüedad", pero, en este caso, el sarcófago se hundió por el derrumbamiento del techo, aplastando también parte de la momia, lo que impidió que fuera saqueada por los ladrones. Seco, que califica la colección descubierta como "preciosa e impresionante", destaca su importancia, porque no hay muchas joyas del Imperio Medio que permitan conocer esa etapa de la historia. "Este descubrimiento implica que se trata de gente de la alta nobleza y que aquí fueron enterrados altos rangos de dinastías del Imperio Medio", aseguró la arqueóloga. Estas investigaciones se están realizando con una colaboración de la Fundación Botín, el Banco Santander y la cementera .

   +Información: www.20minutos.es


   -Zahi Hawass y la desaparición de las piezas de la pirámide de Keops

      13 de Noviembre de 2014

La fiscalía general egipcia le ha citado para que esclarezca su participación en el robo de unas piezas de la pirámide de Keops por parte de tres alemanes aficionados a la arqueología, condenados esta semana en rebeldía a cinco años de cárcel.

Hawass, ministro de Antigüedades durante la dictadura de Hosni Mubarak, abandonó a su pesar el cargo en el verano de 2011 alcanzado por las revueltas que derrocaron a su jefe. Hasta entonces, el arqueólogo de 67 años perseguía momias en las televisiones estadounidenses y encandilaba a la prensa calándose su sombrero de aventurero. Desde que dejó el Gobierno, se ha dedicado a escribir libros; dirigir una misión arqueológica; agrandar su ego visitando el planeta y defenderse en varias causas judiciales, en las que siempre ha resultado absuelto.

Ahora, el ministerio público egipcio le acusa de haber facilitado a tres germanos -paladines de una teoría que establece que la Gran Pirámide de Giza no fue construida por Keops- el hurto de un cartucho del faraón y fragmentos de la cámara funeraria y la tumba de las aves y su salida del país árabe vía contrabando a Alemania. El suceso, ocurrido en abril de 2013, levantó una enorme polvareda en el círculo local de egiptólogos y terminó el pasado verano con la devolución de las piezas sustraídas.

Además de los alemanes, una corte de Giza también condenó el martes a cinco años de prisión a seis egipcios que supuestamente colaboraron en el saqueo. Se trata de tres inspectores de antigüedades, dos guardias de la necrópolis de Giza y el responsable de una agencia de turismo en una nueva muestra de la negligencia de las autoridades que durante los últimos años ha terminado alimentando los casos de expolio y las excavaciones ilegales en varios sitios arqueológicos.

Una figura controvertida

Según el veredicto, los egipcios autorizaron la entrada a la pirámide de los egiptólogos amateur, que arrancaron los objetos y los trasladaron a Alemania. Una vez allí, aseguraron que el examen al que fueron sometidas las piezas confirmaba su teoría de que las tres majestuosas pirámides de la meseta de Giza no correspondían a la reinados de Keops, Kefrén y Micerinos sino que habían sido construidas durante una civilización anterior.

Hawass, un personaje controvertido capaz de suscitar tantas adhesiones como repulsas, ha reconocido que permitió a los tres alemanes grabar un documental en el interior de la pirámide en 2010 pero ha negado cualquier implicación en el robo que tuvo lugar cuando él había abandonado toda responsabilidad en el ministerio de Antigüedades.

En una entrevista a EL MUNDO el pasado año, Hawass no ocultó su deseo de volver al ministerio "¿Por qué no? La egiptología me necesita y yo la necesito. Las antigüedades son parte de mi y yo de ellas. Nadie puede privarme de esta relación", declaró impaciente por recibir una llamada del gobierno y fascinado por su propia imagen. "Nunca pensé que llevar el sombrero me diera tanta fama internacional. Pero me encanta que la gente me recuerde como el último faraón o Indiana Jones", agregó.

Por aquel entonces, presumía de seguir llevando una vida ajetreada: "Pues no he dejado de hacer grandes cosas. En toda mi vida la épocas de cambio han sido épocas formidables. Le daré un ejemplo. En 1996 el jefe de Antigüedades comenzó a atacarme. Renuncié y durante un año viajé alrededor del mundo, escribí libros y aprendí. Fue el mejor año de mi vida".

   +Información: www.elmundo.es


   -Los siete ladrones del Nilo.

      11 de Noviembre de 2014

La extraña noticia de que el grupo de saqueadores contaba con trajes de neopreno, gafas de buceo y botellas de oxígeno comienza a explicarse, si bien los medios egipcios siguen siendo más bien parcos en detalles. No es que los ladrones se estuvieran sumergiendo en el Nilo y utilizaran un túnel para entrar en un templo, pues eso es lo que han encontrado, y de Tutmosis III nada menos, sino que al cavar ¡ocho metros! se toparon con la capa freática. Siendo unos profesionales del saqueo y dándose cuenta de que tenían en sus manos un hallazgo digno de los hermanos Adb el-Rasul, no se anduvieron con chiquitas y decidieron dedicarse a la desarqueología subacuática.

Prisión y libertad en agosto

El caso es que por entonces (el mes de agosto) la policía los detuvo al sorprenderlos en posesión de equipo "sospechoso" y porque por la zona se sabía de grupos armados de excavadores ilegales. Dicen ahora las agencias egipcias que, al no ser esta una zona declarada arqueológica por el Ministerio de Antigüedades y no haberse encontrado en su posesión tesoros, a finales de ese mismo mes de agosto fueron puestos en libertad.

Sin embargo, hace pocos días, volvió a suceder. Egipto estuvo ocupada por la civilización faraónica desde aproximadamente el año 3100 a. C. Lógicamente, los restos arqueológicos que han terminado perdidos a todo lo largo de la orilla del Nilo son innumerables. Esto es vox populi, de modo que cuando alguien construye una casa en un terreno que puede parecer arqueológicamente baldío en un primer momento, siempre tiene la esperanza de que pueda estar edificada sobre algo de valor. Sólo hace falta diseñar la casa con un patio adecuado y, cuando la oportunidad se presenta, y en tiempos de crisis esa oportunidad se anuncia a cañonazos, comenzar a cavar en él.

En este caso, parece, el nuevo hallazgo lo realizó un probo campesino, que se tropezó con una estatua sedente del susodicho Tutmosis III cuando estaba excavando una zanja para colocar una bomba de agua. Por supuesto, se apresuró a comunicárselo a las autoridades.

El hallazgo del botín

Por ahora, tras trabajar arduamente durante tres días con bombas para hacer descender el nivel de la capa freática (una técnica perfeccionada por el austriaco Manfred Bietak y su equipo en el yacimiento de Tell al-Daba, en el Delta) la policía de antigüedades y los expertos del Ministerio han encontrado un botín notable: siete estelas, restos de columnas de granito rosa, así como una estatua de 2,5 metros de altura, sedente y descabezada, de una persona a la que le faltan los brazos.

Ahora parece claro que en agosto los siete ladrones en realidad sí se estaban dedicando al saqueo submarino, intentado hallar tesoros "vendibles" para algún desgraciado coleccionista occidental. Por suerte para ellos, la policía no los descubrió con las manos en la masa; mas, por fortuna para la egiptología y el patrimonio egipcio, su detención llamó la atención de las autoridades sobre una región hasta el momento considerada "virgen" arqueológicamente. Finalmente, los recientes hallazgos han decidido a las autoridades egipcias a declarar toda la como de interés arqueológico, lo cual ha supuesto que se hayan comenzado a realizar sondeos en diferentes puntos de la zona para intentar dilucidar ante qué nos encontramos.

El principal problema será intentar averiguar qué consiguieron encontrar los ladrones caniculares antes de ser descubiertos. Esperemos que no hayan tenido tiempo de sacarlo ilegalmente del país.

   +Información: www.elmundo.es


   -La esfinge y la pirámide de Micerino vuelven a mostrar sus encantos.

      09 de Noviembre de 2014

A partir de mañana, lunes, esta pirámide se reabrirá al público y, por primera vez, los turistas podrán acceder a la explanada contigua a la esfinge, cuyo cuello y pecho han sido rehabilitados, además de uno de sus laterales.
"Es una manera de llamar al turismo; es la primera vez que se puede pasar por todos los sitios alrededor de la esfinge", dijo a Efe el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mustafa Min, que añadió que "estar tan cerca de una estatua tan grande genera emoción".
Más de dos meses después de que se iniciaran los trabajos de restauración en la esfinge, "se han instalado todos los refuerzos en el pecho y el cuello para evitar los problemas causados por el clima a las piezas originales", señaló a Efe el supervisor de la restauración de la estatua, Mohamed Saidi.
En uno de los laterales, nuevas piezas sustituyen también a las antiguas agrietadas, respetando las medidas de las originales, debido a que se dispone de planos fotogramétricos de toda la esfinge, aseguró Saidi, que señaló también que la estatua es objeto de trabajos de restauración cada dos años.
Con una antigüedad de 4.600 años, la esfinge de piedra caliza, mitad hombre mitad león, gozó de veneración y culto en la época faraónica.
En cuanto a la pirámide de Micerino, tres años de trabajos han concluido con un tratamiento de salinidad de sus paredes internas, la instalación de un nuevo sistema de iluminación y de cámaras así como de ventilación en sus pasillos.
Las obras incluyeron también la restauración de varias tumbas de la parte oeste que se abrirán al público próximamente.
Al acto de inauguración, que se inició dos horas más tarde de lo previsto y ya bajo la luz del atardecer, también asistieron el ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati, y el de Turismo, Hisham Zaazu.
Al Damati confirmó que ambos monumentos serán reabiertos al público mañana y agregó que próximamente se añadirá una nueva entrada a la zona y un camino que unirá el futuro nuevo Museo de El Cairo con el área de las pirámides.
Zaazu afirmó que este año se está produciendo un continuo aumento de la llegada de turistas a la zona y cifró en 1.700 el número de personas que visitaron hoy, domingo, la explanada de las pirámides.
Por su parte, el primer ministro precisó que esta área no es la única que se ha rehabilitado y que pronto se finalizarán los trabajos de mejoramiento del Valle de los Reyes, en Luxor (sur), y del barrio cairota de El Gamalia.
La gran meseta de Guiza, a las afueras de El Cairo, alberga una necrópolis real que contiene la esfinge, las tumbas de varios reyes y reinas de la IV dinastía, y las míticas pirámides de Keops, Kefrén y Micerino.

   +Información: www.lavanguardia.com


   -La momificación no es un fenómeno exclusivo del antiguo Egipto.

      02 de Noviembre de 2014

No hace falta la intervención humana para que se produzca la momificación. Lo habitual es que, cuando se produce la muerte, comience toda una serie de cambios físico-químicos en el cuerpo fallecido que van evolucionando hasta su total desintegración. Pero en determinadas circunstancias, este proceso de putrefacción puede verse interrumpido o que no llegue siquiera a iniciarse, lo que produce la conservación del cadáver. ¿Cuál será el resultado? Lo que coloquialmente conocemos como una momia. O no. Porque conviene especificar antes de comenzar que algunos expertos solo admiten el uso de dicho término para los cuerpos que han sido embalsamados de forma artificial. Pero como no existe ningún consenso al respecto, nosotros nos vamos a tomar la libertad de calificar como tales los restos que protagonizan este reportaje. Eso sí, que nadie se espere que vayan a levantarse de sus sepulcros cubiertas de vendas.

El pasado mes de septiembre, uno de los sepultureros del cementerio de Guardamar del Segura, en Alicante, se convirtió en el inesperado protagonista de una macabra anécdota que tuvo bastante eco en las redes sociales. El funcionario abrió la sepultura de un hombre muerto años antes para enterrar en ella el cuerpo de su mujer, recién fallecida. Para su sorpresa, los restos del difunto estaban asombrosamente bien conservados. Desconcertados por el hallazgo, los familiares del finado decidieron inmortalizar el momento haciéndole una especie de selfie a la momia de su pariente, junto al enterrador como personaje invitado.

Cuando la noticia llegó a oídos de sus superiores, el hombre fue temporalmente apartado de su puesto de trabajo como castigo por lo que se consideraba una falta de respeto hacia los muertos.

El proceso que detiene y evita la putrefacción

Sin deseos de mediar en la polémica que se desató tras este suceso, nos limitaremos a decir que la mayoría de los sepultureros deben de estar acostumbrados a descubrir cuerpos en un estado similar, ya que la momificación natural es un fenómeno más común de lo que se cree. Especialmente en ambientes muy secos. Un buen ejemplo de ello son las célebres momias de Guanajuato. Se trata de los cadáveres de 111 personas que en 1833 fueron enterradas en esa ciudad mexicana tras fallecer víctimas de una epidemia de cólera. Los restos están tan bien conservados que la expresión de crispado horror que se aprecia en el rostro de alguna de ellas hace pensar que la persona pudo ser enterrada aún viva (encontrándose en estado de catalepsia) y que falleció posteriormente por asfixia. Los estudios realizados tras su aparición en 1865 confirmaron que la combinación del suelo de la ciudad, muy rico en minerales que facilitan la deshidratación de los cuerpos, y las cálidas temperaturas hacían de él un lugar idóneo para que se produjera la momificación natural.

En un sentido estricto, este fenómeno consiste en la desecación de un cadáver a causa de la evaporación del agua de sus tejidos, lo que imposibilita la aparición de gérmenes y detiene, así, el avance de la putrefacción. El proceso comienza por las partes más expuestas –generalmente el rostro, las manos y los pies– y se va extendiendo al resto del cuerpo; en algunos casos puede afectar incluso a los órganos internos. Al secarse, la piel se va pegando al hueso y se endurece, al tiempo que adopta un color pardusco y un aspecto general que la asemeja al cuero. La evaporación de los líquidos hace que pierda volumen (estas momias suelen pesar una media de entre 3 y 5 kg) y al tacto se vuelve tieso y quebradizo. De hecho, si no está protegido en un nicho o habitáculo similar, lo más habitual es que acabe deshaciéndose en pedazos por efecto de la erosión.

El proceso de momificación natural puede durar de uno a doce meses, según las condiciones climatológicas del lugar donde se haya producido el enterramiento (cuanto más cálido es el lugar, más deprisa se completa; y en lugares desérticos como el Sáhara y Atacama puede llegar a producirse en cuatro o cinco semanas), y se observa más habitualmente en muertos que han quedado consumidos tras una larga enfermedad, que han perdido casi todo su tejido adiposo o que se han deshidratado por hemorragias.

Cuando este fenómeno ocurre en el interior de ataúdes herméticamente cerrados, generalmente hechos de plomo o zinc, recibe el nombre de corificación. Los cuerpos allí custodiados también pierden volumen y su piel adquiere igualmente un aspecto parecido al del cuero, aunque algo más flexible que en el caso de los que han aparecido en nichos o en otro tipo de habitáculos de piedra o madera. Un ejemplo lo tenemos en lo ocurrido con los restos del general Prim, asesinado en 1870. El militar fue inicialmente enterrado en un cajón hermético de plomo que, al oxidarse, permitió su conservación. La momia estaba en un estado casi perfecto (aunque para extraerla de su sarcófago hubo que cortarlo casi como si fuera una lata de conservas), lo que ha permitido hacer la autopsia dos siglos después de su muerte y descubrir detalles acerca de las heridas que recibió.

La momificación, tal y como la hemos descrito, se produce más habitualmente en organismos muy secos y magros. Pero no es el único mecanismo natural que permite la conservación cadavérica. Existen otros, y en alguno de ellos ocurre incluso lo contrario: que es la grasa la que actúa como desencadenante. Es lo que se conoce como saponificación.

Velas hechas de cera humana

El médico inglés sir Thomas Browne fue la primera persona que se refirió a este fenómeno al describir, en el siglo XVII, que algunos fallecidos no se descomponían por el proceso habitual; se convertían en algo parecido a la cera.

Un siglo después, el químico Antoine-François de Fourcroy descubrió en 1789 cientos de cadáveres en el Cementerio de los Inocentes de París (que había sido clausurado por insalubridad tres años antes), cuyos torsos y extremidades poseían una sustancia con propiedades intermedias entre la grasa y la cera. El resultado de este proceso lo bautizó con el nombre de adipocira.

Años más tarde, otro médico, Augustus Bozzi Granville, realizó la primera autopsia conocida a una momia, y encontró también una sustancia cerosa producida por el proceso de descomposición. En la comparecencia pública que realizó para exponer los resultados que había obtenido, no tuvo mejor ocurrencia que alumbrarse con unas velas que él mismo fabricó con esa cera de origen humano.

Las causas del proceso que provoca la transformación de las grasas corporales en esa sustancia parecida a la cera (o también al jabón, según algunos autores) aún no se conocen del todo. Lo que se sabe es que, en el momento de la muerte, los tejidos adiposos solo contienen un 1% de ácidos grasos. Pero si el cuerpo se encuentra en un lugar muy húmedo y con poco aire, la acción de determinadas bacterias hace que esos ácidos aumenten hasta un 70% en solo tres meses. Luego, al contacto con el agua (ya sea la del propio cuerpo o la del medio donde se ha realizado el enterramiento), y con la acción de determinados iones, dichos ácidos se transforman en esa sustancia parecida a la cera o el jabón. El proceso se inicia en las zonas del cuerpo con más contenido graso, concretamente en las mejillas y las nalgas, y progresivamente se va extendiendo al resto de la anatomía.

A partir de la sexta semana después del deceso ya se aprecia una capa cerosa amarilla y con olor a rancio que envuelve al difunto. Con el paso de los años, esa capa adquiere una tonalidad blanquecina y se va endureciendo hasta el punto de que puede romperse si se toca.

La saponificación se produce con más frecuencia en los cadáveres femeninos que en los masculinos. Esto se debe al mayor porcentaje de grasa corporal que poseen las mujeres, un 20% frente al 16% de los hombres. Este fenómeno explica la existencia de tantos cuerpos incorruptos de santas a los que se rinde culto en diversos monasterios de Europa. Y el peculiar aroma que desprendían y que, por sorprendente e incluso milagroso, recibía el nombre de "olor de santidad" era consecuencia directa del contacto de esa sustancia cerosa con el oxígeno del aire.

Sepultados en el cieno

Un tipo muy peculiar de momias son las que se han encontrado en el fondo de los pantanos. A diferencia de las conservadas en la superficie terrestre, estas muestran una piel totalmente ennegrecida y en la mayoría de los casos sus órganos internos permanecen intactos. ¿Cuál es la causa de este aparente prodigio? La acción de un material presente en las ciénagas y conocido como turba.

Por supuesto, no todos los pantanos son idóneos para preservar una momia. Los que reúnen mejores condiciones se encuentran en el norte de Europa como, por ejemplo, en Jutlandia, Dinamarca. En ellos se hallaron los restos de la llamada Mujer de Haraldskaer. Se trata del cuerpo de una fémina del siglo V a. C., que fue hallado en 1835 por un grupo de trabajadores que trataban de extraer fango del fondo de una ciénaga. Se encontraba en tan buen estado de conservación que los investigadores fueron capaces de descubrir que había sufrido dos heridas: una con un arma punzante en la rodilla, y otra en el cuello, causada por una soga con la que probablemente la mataron.

Lo que sucede en este tipo de pantanos y que posibilita esta clase de fenómenos de conservación cadavérica es que conforme la turba nueva va desplazando a la antigua en la superficie, la que queda en las capas inferiores empieza a pudrirse y libera los llamados ácidos de las ciénagas, cuyo pH es similar al del vinagre y que ayudan a preservar los restos mortales de humanos y animales de un modo similar a como se mantienen los alimentos en escabeche. Paradójicamente, aunque la piel y los órganos internos del sujeto se conservan perfectamente, los huesos desaparecen casi por completo, ya que el ácido de la turba deshace el fosfato de calcio, que representa alrededor de un 70% de nuestra materia ósea.

Los estudios científicos han demostrado, además, que este proceso se produce con más facilidad en los cuerpos que han sido depositados en dicho medio durante el invierno, ya que las bacterias que inician el proceso de descomposición tienen dificultades para desarrollarse con rapidez cuando las temperaturas bajan de los 4ºC.

Es necesario señalar que la mayor parte de momias recuperadas en estas ciénagas han sido datadas en la llamada Edad de Hierro, que va del siglo XII al VI a. C., en el que, según los estudios realizados, los pantanos cubrían una zona del norte europeo mucho mayor que la que ocupan actualmente. Los historiadores piensan también que la mayor parte de dichos restos pertenecían a criminales que eran ejecutados y arrojados a los cenagales como parte de un algún ritual. Basan estas conclusiones en que la mayoría de los fallecidos muestran signos de haber sido torturados y de haber sufrido muertes extremadamente violentas. En algunos casos, incluso, solo se han recuperado partes concretas de la anatomía de un individuo, como sucede con la llamada cabeza de Osterby, que fue depositada en el fango sin el resto del cuerpo.

Cadáveres que viajaron desde el pasado gracias al frío

El 19 de septiembre de 1991, dos alpinistas alemanes, Helmut Simon y su esposa Erika, encontraron el cadáver de una persona congelada en un glacial de los Alpes. Inicialmente se pensó que era un cadáver relativamente reciente, pero, tras datarlo, se descubrió que pertenecía a un individuo que vivió aproximadamente en 3.300 a. C.

La momia, conocida para la posteridad como Ötzi, el Hombre de Similaun, se había conservado tan bien que hasta se le pudo realizar un análisis intestinal y descubrir que había tomado dos comidas ocho horas (aproximadamente) antes de morir. Y es que el frío extremo es un medio infalible para preservar un cuerpo intacto. Los difuntos sufren un proceso conocido como liofilización, y que es utilizado muy habitualmente en la industria alimentaria. Consiste en que las bajas temperaturas hacen que el agua del organismo y del ambiente se sublime y pase a un estado sólido y luego al gaseoso. Esa deshidratación impide que las bacterias puedan iniciar el mecanismo de descomposición. Eso sí, generalmente, tras descongelar la momia, el proceso de putrefacción que quedó interrumpido se reinicia, por lo que los restos hallados tienen que ser tratados con celeridad para poder preservarlos de la forma adecuada.
Y en la misma región donde apareció Ötzi (Los Alpes), el frío ha permitido recuperar otras reliquias humanas también en magníficas condiciones. Allí, en enero de este año se encontraron enterrados en la nieve a casi ochenta soldados fallecidos en la I Guerra Mundial, en el curso de una cruenta batalla librada en 1918 entre italianos y alemanes, perfectamente preservados gracias a unas temperaturas que alcanzan los -30ºC.

Mucho más antiguas (tienen aproximadamente unos quinientos años) son las momias congeladas de Llullaillaco, pertenecientes a tres niños incas que aparecieron en un glacial de los Andes. Su estado de conservación era tan bueno que los investigadores afirmaban que más que muertos parecía que estaban dormidos y que iban a levantarse de un momento a otro.

   +Información: www.libertaddigital.com


   -Hallan sarcófago de 3,000 años en una casa británica.

      23 de Octubre de 2014

El féretro, que tiene un rostro tallado en madera y jeroglíficos en su parte posterior, fue encontrado por el subastador Mark Stacey cuando inspeccionaba una propiedad que estaban vaciando de la localidad de Colchester.

Según el canal, el sarcófago de 1,83 metros contenía en su día el cadáver de una noble y saldrá a subasta el próximo 24 noviembre.

“Fue como sacado del salón principal de la familia Adams”, comentó Stacey sobre su descubrimiento, en declaraciones a la BBC.

Se cree que el ataúd ha sido propiedad de la familia del dueño de ese domicilio durante unos 60 años y que podría haber sido adquirido tras el cierre de un museo.

“Sin duda es el objeto más antiguo que me han pedido que examine durante mis 30 años de carrera y probablemente uno de los más emocionantes”, señaló el subastador, quien admitió además que la “belleza” del sarcófago le “sobrecogió”.

“Es casi como si alguien fuera a salir de allí y unirse a la familia a la hora de la cena”, observó Stacey.

Curiosamente, según recuerda la BBC, el pasado mes se encontró también en Essex una tapa de sarcófago de hace 3,000 años en una vivienda en la localidad de Bradwell-on-Sea.

Esa pieza se vendió en una subasta celebrada en el condado de Cambridgshire por 12,000 libras (19,239 dólares), una cantidad significativamente superior a las 3,000 libras (4,809 dólares) que se pedían originariamente por ella.

Sobre esta coincidencia, el experto en arte consideró “un poco extraño encontrar dos objetos similares casi al mismo tiempo”.

   +Información: www.elnuevoherald.com


   -Resumen de la alineación solar vista en Egipto, hoy 22 de octubre de 2014.

      22 de Octubre de 2014

Al amanecer en Abu Simbel, dignatarios locales y turistas esperaron pacientemente a que el sol enviara un rayo de luz al interior de la cámara oscura del antiguo templo durante más de 10 minutos, con lo que iluminó tres de cuatro enormes estatuas de 22 metros (72 pies) de altura.

Hace 32 siglos, durante el reinado de Ramsés II, el templo fue construido precisamente para estar alineado con el sol dos veces al año, en celebración del nacimiento y coronación del faraón.

Es considerado uno de los monumentos antiguos de Egipto más hermosos y es bastante conocido por sus cuatro estatuas colosales de Ramsés II, las deidades solares Re-Horakhte y Amón-Re, y Ptah, el dios tebano de la oscuridad y el único que no es iluminado.

"El fenómeno atrae mucha gente que quiere venir y verlo porque no existe en ningún otro país", dijo Mustafá Yusri, gobernador de la ciudad de Aswan.

Seis grupos folclóricos de Egipto entretuvieron a la multitud con variedades regionales de trajes, danzas y canciones tradicionales.

Desde que fue cambiado de lugar en la década de 1960 para la creación del embalse de Aswan —el Lago Nasser-, el alineación solar ocurre un día más tarde en el año.

Las autoridades egipcias trabajan intensamente para reanimar al sector turístico, el cual se desplomó tras la insurrección popular de 2011 y la turbulencia política que le siguió.

   +Información: www.noticias.starmedia.com


   -La verdadera enfermedad ósea que padecieron Ramsés II y otros faraones egipcios.

      21 de Octubre de 2014

La espondilitis anquilosante es una enfermedad que causa inflamación en las articulaciones de la columna vertebral y se pensaba que afectó a diversos miembros de familias de la realeza en el Antiguo Egipto. Ahora un nuevo estudio rebate esta afirmación, encontrando en su lugar una dolencia degenerativa de la columna vertebral, llamada hiperostosis esquelética idiopática difusa, en momias de la realeza egipcia de la Decimoctava Dinastía y hasta principios de la Vigésima.

La espondilitis anquilosante forma parte de un grupo de enfermedades inflamatorias que afectan a mucha gente en el mundo; según algunos estudios, aproximadamente al uno por ciento de la población. Solo en Estados Unidos, la cifra de afectados de más de 15 años de edad se calcula en 2,4 millones. La más habitual en esta familia de enfermedades reumáticas es la espondilitis anquilosante, que causa dolor y agarrotamiento en la espalda, y puede llevar a la fusión entre huesos de la columna vertebral.

En la hiperostosis esquelética idiopática difusa, el endurecimiento de ligamentos a lo largo de las vértebras de la columna vertebral ocasiona agarrotamiento en la parte alta de la espalda, y puede afectar a otras articulaciones en el cuerpo. Si bien la hiperostosis esquelética idiopática difusa puede parecer similar a la espondilitis anquilosante, es de tipo degenerativo y no de tipo inflamatorio.

En investigaciones previas para las que se utilizaron imágenes de rayos X, se obtuvieron resultados que parecían indicar que tres faraones (Amenhotep II, Ramsés II, y su hijo Merenptah) mostraban señales de espondilitis anquilosante. En el actual estudio, llevado a cabo por la Dra. Sahar Saleem, de la Escuela Kasr Al Ainy de Medicina en la Universidad de El Cairo, Egipto, y el célebre egiptólogo Zahi Hawass, antiguo director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, se utilizó tomografía computerizada, una tecnología de toma de imágenes más sofisticada, para estudiar trece momias de la realeza egipcia del período 1492-1153 a. C. y determinar si estaban presentes signos de espondilitis anquilosante o de hiperostosis esquelética idiopática difusa.

Se descartó una diagnosis de espondilitis anquilosante debido a la ausencia de los rasgos indicativos, mientras que se detectó la presencia de señales claras de hiperostosis esquelética idiopática difusa en cuatro faraones (Amenhotep III, de la Decimoctava Dinastía; Ramsés II, su hijo Merenptah, y Ramsés III, desde la Decimonovena Dinastía hasta principios de la Vigésima).

El equipo de investigación tuvo en cuenta que el proceso de momificación puede a veces inducir cambios en la columna vertebral.

   +Información: noticiasdelaciencia.com


   -Estamos muy cerca de hallar el sarcófago de Micerinos; el campo está acotado.

      18 de Octubre de 2014

Ama tanto su profesión que cuando Ángel Méndez San Martín (Santander, 1965) recuerda el momento en que se dio de bruces con el Mazarrón II (Siglo VII antes de Cristo) se emociona tanto que hasta se le salta alguna que otra lágrima. Este buzo profesional y arqueólogo se ha recorrido gran parte del fondo de la costa cartagenera y conoce a la perfección la de Cantabria. Desde el jueves participa en el V Congreso Internacional de Arqueología Subacuática (IKUWA V), en el antiguo Hospital de Marina. Ayer, junto a su compañero de profesión y socio de su empresa Arqueología Subacuática Cantabria, Pablo Sáiz, impartió la conferencia Muelles Antiguos de Santander.

- Su ponencia relata el estado de las investigaciones de los muelles santanderinos de época medieval y moderna, todo una joya para los arqueólogos. De sus años en Cartagena, ¿recuerda alguna joya o algún momento especial con algún hallazgo?

- No hay secretos inconfesables. En Cartagena, a la que estoy ligado desde 1998, hay muchas joyas, pero si tengo que destacar alguna es cuando trabajaba en el Arqueológico Nacional, en el Proyecto Costas. como becario y vi el Mazarrón II. Me impactó. Fue verlo y me dije: Si es que es el barco de Popeye, el barco más antiguo del mundo. Fue increíble.

- ¿No se podría sacar alguna vez, aunque sea en una urna de agua para exponerlo?

- Todo se puede hacer con dinero, pero la responsabilidad es muy alta. Por poder se puede hacer, pero la pregunta es si debemos. (Se emociona). Su valor es incalculable. Si alguna vez se saca, que sea con cabeza y valorando el trabajo que ha llevado detrás su descubrimiento.

- ¿Qué opina de la recuperación del tesoro de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes?

- Afortunadamente está donde debe estar, en el mejor lugar, con la custodia de un clásico: Iván Negueruela. Ahora, otra cuestión es el cómo nos la han colado.

- ¿En qué sentido?
- No me creo que sacaran solo 600.000 monedas en una sola tarde. Solo el tiempo y ellos, la empresa cazatesoros, dirán si había más monedas.

- El patrimonio subacuático ha sido expoliado durante décadas, ¿llegamos tarde para su conservación?

- Pero, ¿hemos llegado a empezar a conservarlo? El lastre de España es que tiene mucho patrimonio en todo los aspectos, y bajo el mar todavía más. Ha salido a la luz muy poco de lo que hay.

- Hay leyendas que sitúan el sarcófago de Micerinos, un faraón egipcio de la dinastía IV (2613-2498 a C) hundido frente a las costas cartageneras, entre Cabo de Palos y Mazarrón. ¿Es eso cierto?

- Sí, sí, sí. Hay recortes de prensa que así lo atestiguan. La prensa recogió el hundimiento del barco inglés La Beatriz que lo transportaba. Se tenían hasta los documentos del seguro, que después se quemaron.

- ¿Se ha buscado alguna vez?

- Sí y mucho. Poco a poco se va acotando el campo de búsqueda. Estamos muy cerca de encontrarlo. Pero ahora no sé cómo se respira en el museo. Es una perla que me gustaría ver y al museo tener. Imagínese qué sería tener el barco más antiguo del mundo, un monolito de granito rosa que alberga el sarcófago de Micerinos y 275 cajas más de la tumba.

- En este congreso se han dado a conocer nuevas tecnologías para detectar qué hay bajo el lecho marino. ¿Eso ayudaría a encontrar el sarcófago?

- Toda herramienta es útil. Los resultados serían espectaculares. Sería muy bueno utilizarlos.

   +Información: www.laverdad.es


   -Autopsia virtual reveló de cuerpo entero a Tutankamón.

      18 de Octubre de 2014

Pese a la majestuosidad del sarcófago de oro que cubre al faraón, que murió en el año 1352 a.C., los expertos descubrieron que el rey egipcio tenía dientes de conejo, caderas anchas, una severa cojera y un pie zambo, defecto de nacimiento. Al parecer, su deformidad física se debía a que sus progenitores fueron hermanos.

El nuevo estudio refuta la hipótesis de que el joven emperador, que murió con sólo 19 años, fue asesinado. Los investigadores aseguran que falleció por su mala salud congénita, debido que era hijo de un incesto.

El científico Albert Zink, director del Instituto de Momias y el Hombre de Hielo, explicó que los resultados están basado en más de 2.000 escaneos realizados a la momia y que han podido obtener un detallado análisis genético de la familia de Tutankamón, que apoya la evidencia de que sus padres eran hermanos.

La muerte prematura de Tutankamón podría deberse a una enfermedad hereditaria, provocada por los desequilibrios hormonales originados por la relación de sus padres, que en aquella época no estaba mal vista.

Así se tiraría por tierra la teoría de una muerte por un accidente durante una carrera de carruajes, después de que se encontraran fracturas en el cráneo y otras partes de su esqueleto. Tras la autopsia virtual, los expertos creen que con la deformidad de pie habría sido imposible que participara en las tradicionales carreras de carros.

La tumba de Tutankamón fue encontrada en el Valle de los Reyes, en Egipto, en 1922, por el arqueólogo Howard Carter. La imagen real en 3D que se supone tenía el faraón se podrá ver el domingo próximo por la BBC.

   +Información: www.infobae.com


   -Autopsia virtual reveló de cuerpo entero a Tutankamón.

      18 de Octubre de 2014

Pese a la majestuosidad del sarcófago de oro que cubre al faraón, que murió en el año 1352 a.C., los expertos descubrieron que el rey egipcio tenía dientes de conejo, caderas anchas, una severa cojera y un pie zambo, defecto de nacimiento. Al parecer, su deformidad física se debía a que sus progenitores fueron hermanos.

El nuevo estudio refuta la hipótesis de que el joven emperador, que murió con sólo 19 años, fue asesinado. Los investigadores aseguran que falleció por su mala salud congénita, debido que era hijo de un incesto.

El científico Albert Zink, director del Instituto de Momias y el Hombre de Hielo, explicó que los resultados están basado en más de 2.000 escaneos realizados a la momia y que han podido obtener un detallado análisis genético de la familia de Tutankamón, que apoya la evidencia de que sus padres eran hermanos.

La muerte prematura de Tutankamón podría deberse a una enfermedad hereditaria, provocada por los desequilibrios hormonales originados por la relación de sus padres, que en aquella época no estaba mal vista.

Así se tiraría por tierra la teoría de una muerte por un accidente durante una carrera de carruajes, después de que se encontraran fracturas en el cráneo y otras partes de su esqueleto. Tras la autopsia virtual, los expertos creen que con la deformidad de pie habría sido imposible que participara en las tradicionales carreras de carros.

La tumba de Tutankamón fue encontrada en el Valle de los Reyes, en Egipto, en 1922, por el arqueólogo Howard Carter. La imagen real en 3D que se supone tenía el faraón se podrá ver el domingo próximo por la BBC.

   +Información: www.infobae.com


   -La sociedad que descubrió la tumba de Tutankamón contrata a una española La sociedad que descubrió la tumba de Tutankamón contrata a una española Le

      15 de Octubre de 2014

La sociedad que descubrió la tumba de Tutankamón contrata a una española

La joven cántabra es el primer español que logra ser contratado por la EES, la más prestigiosa y exclusiva sociedad egiptológica del mundo, fundada en 1882 y que financió las exploraciones del arqueólogo Howard Carter, descubridor en 1922 de la tumba del joven faraón Tutankamón. María Rodríguez Rubín, licenciada en Historia Antigua y máster en Patrimonio Histórico y Territorial por la Universidad de Cantabria, ha sido uno de los últimos becarios Leonardo que han salido de Cantabria ...

Leer mas: http://www.europapress.es/sociedad/noticia-sociedad-egiptologica-descubrio-tumba-tutankamon-contrata-primera-historiadora-espanola-20141015113329.html

(c) 2014 Europa Press. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de este contenido sin su previo y expreso consentimiento.

   +Información: www.europapress.es


   -La Gran Esfinge de Guiza se hace un “lifting” en Egipto.

      14 de Octubre de 2014

Cuerpo de león y testa de faraón, la Gran Esfinge permaneció durante más de cuatro milenios agazapada al pie de la meseta de Guiza.
El guardián de las majestuosas pirámides que se yerguen unos metros más arriba sobrevivió a la erosión del viento, las prácticas de tiro de soldados extranjeros y las hogueras del fanatismo, y desde hace algunas semanas unos andamios metálicos se elevan por su rostro mutilado en busca de cura para pecho y cuello, las partes más dañadas de su esqueleto, destaca El Mundo.

"La zona más débil se concentra alrededor del pecho y el cuello. El objetivo es añadir más mortero en esas áreas y reemplazar algunos bloques de la parte norte de la estatua para proteger la piedra madre”, relata desde la falda del gigante el egiptólogo Mansur Breik, director del Medio Egipto del Ministerio de Antigüedades del país.
Todo en su figura de félido acostado resulta colosal: se alza por encima de los 20 metros; unos 57 metros separan sus garras delanteras de la cola y solo la cabeza mide 5 metros.

Su última restauración tuvo lugar en octubre de 2010, unos meses antes de que la agitación política sacudiera la tierra de los faraones. Desde entonces, la Gran Esfinge -plantada a unos 350 metros al sureste de la Gran Pirámide- había permanecido alejada del quirófano suspirando ante la esmirriada legión de turistas que se aventuró por su árida y agreste geografía.


Cara en buenas condiciones
"La cara se halla en buenas condiciones. Su estructura es sólida y muy estable”, advierte el arqueólogo Mansur Breik.
Admirada ya por los viajeros de la antigüedad fue adorada en tiempos más modernos como encarnación del dios Horemajet (Horus en el horizonte) o Harmaquis, como la conocían los griegos de la época Clásica.

A unos metros de donde el experto salmodia a la talla.


Esculpida durante la cuarta dinastía (2600-2500 a.C.), la esfinge se halla recostada en la cantera usada por los arquitectos del faraón Kefrén -cuyas facciones heredó la estatua tocada por una corona (nemes) y una serpiente (ureus)- para edificar el cercano templo del valle, inconcluso y posiblemente jamás utilizado. Está labrada en un saliente rocoso dejado intencionadamente durante la extracción de la piedra y durante su milenaria existencia ha sufrido incontables remozados y terapias, no todas favorables.

La primera expedición fue auspiciada por el monarca Tutmosis IV (1400-1390 a.C.). Y sufrió modificaciones durante el reinado del ubicuo Ramsés II (1279-1213 a.C.) y la dinastía XXVI (685-525 a.C.) a fin de apuntalar su estructura, y que en la época romana fue apuntalada con roca caliza.

   +Información: www.paginasiete.bo


   -Las momias tienen derechos.

      13 de Octubre de 2014

Querría Tutankamón que se hablase del tamaño de su pene? ¿Le importaría que en los corrillos científicos, primero, y en los periódicos, después, se revelara que su madre era también su hermanastra? El tipo de datos íntimos que se divulgan al estudiar las momias ha llevado a algunos científicos a hacerse estas preguntas. Y a otros, a lanzarlas al público:

“La ética es uno de los asuntos más importantes en la bio-medicina moderna. Las directrices éticas y la conciencia social existen para las muestras de tejido actuales, pero en el caso de la investigación en momias están ausentes”. Así comienza el artículo escrito por el Dr. Frank J. Rühli, director del Swiss Mummy Project (Proyecto de Momias Suizo) y por la especialista en Ética de la Universidad de Zúrich Ina Kaufmann, publicado bajo el titulo de ¿Sin informe de consentimiento? La ética y la investigación en momias.

Un ejemplo: en febrero fueron presentados el padre y la abuela de Tutankamón en el Museo Egipcio de El Cairo, pero quién es su madre sigue siendo un misterio. Se sabe que su padre fue Akenatón, quien reinó, más o menos, entre 1345 y 1327 a. C., y su abuela la reina Tiye, esposa de Amenhotep III. Pero de la madre se ignora casi todo. “Excepto que era hija de Amenhotep III y no puede ser Nefertiti”, asegura Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto. Los análisis de ADN realizados a distintas momias demostraron que una de las cinco hijas que Amenhotep III tuvo con la reina Tiye fue la madre de Tutankamón.

En una reciente visita a Madrid, Hawass nos confirma: “En los próximos meses podremos identificar a su madre, y también resolver los secretos sobre Nefertiti”.

Los líos de las familias reales

¿Es una cuestión de importancia científica que en tiempos ancestrales un padre haya tenido relaciones con su hija? La verdad, no. Desde Suiza, es el propio Frank Rühli quien lo confirma en un diálogo telefónico que mantuvimos con él: “En el Antiguo Egipto, la practica de tener relaciones con algún familiar era algo necesario para conservar la dinastía. Y era algo normal. Hoy, quizá no sería siquiera legal este tipo de práctica”. En algún punto de nuestra propia genealogía sucedió lo mismo. Si retrocediéramos 64 generaciones, al Imperio Romano, los responsables directos de tu nacimiento, sin hablar de tíos, primos y demás abolengo, serían un trillón de padres y madres. Más de las personas que han vivido desde que nos hemos convertido en Homo sapiens . ¿Algo falla, no? El incesto es matemáticamente evidente. Por lo tanto, no debería haber ningún interés científico para que esta información se sepa, ya que salta a la vista por sí sola.

El derecho a un más allá digno

Para Rühli, no tiene que ver con la ciencia, sino con la ética. “Soy un investigador de momias y creo que debería haber un tratamiento ético consensuado; y quizá se debería tener en cuenta a la hora de investigar y dar a conocer públicamente los hallazgos. En cada país hay distintos estándares, no digo que el mío sea mejor. Lo importante es cómo divulgamos los conocimientos íntimos que adquirimos por medio de la investigación.”

El Dr. Carsten Pusch es científico de la Universidad de Tubinga (Alemania) y miembro destacado del equipo del Dr. Hawass en el trabajo de los nuevos hallazgos sobre el ADN de Tutankamón. Aprovechando su visita a Madrid, le preguntamos si conoce el trabajo de Rühli y le pedimos su opinión sobre la necesidad de preservar la intimidad de las momias. Pusch, asintiendo con la cabeza, confiesa: “Conozco a Rühli; de hecho, es amigo mío. Pero creo que en esta cuestión se equivoca totalmente. En realidad, el trabajo que acaba de presentar no es más que una referencia a otros artículos previos. Lo habrá hecho para obtener publicidad. De otro modo, no se entiende”. Y añade: “En nuestro caso, quien da el visto bueno para investigar una momia es Hawass. Es él quien decide si eres merecedor de ese privilegio. Y lo hace contemplando todas las variables, incluso la ética. Fundamentalmente, la ética”, se corrige.
Pero, ¿solo los científicos hablan de la ética al estudiar o exhibir momias? En absoluto. También lo hacen el público y los centros de divulgación.

El Museo de Manchester , por ejemplo, se enfrentó en 2008 a una serie de quejas relacionadas con la exhibición de tres momias egipcias. Una de ellas era la de Asru, una sacerdotisa del templo de Amón, en Karnak, que vivió hace unos 3.000 años.

En las primeras semanas de la muestra, su cuerpo fue exhibido desnudo. Pero el Museo recibió varias quejas relacionadas con el hecho de que no se respetaba la dignidad y la “humanidad” de los antiguos egipcios.

Un equipo de siete profesionales de distintos campos, conocidos como el Panel de Restos Humanos (Human Remains Panel), deliberó y decidió cubrir la momia con unas sábanas. A partir de ese momento, las quejas de los visitantes y de la prensa se dispararon. Más de 150 personas fueron consultadas, y el 85% pedía que las momias fueran descubiertas.

Tapadita estás mejor

Karen Exell es la comisaria del Museo de Manchester. Allí se creó el primer banco de tejido de momias del mundo. Exell parece estar al tanto del trabajo de Rühli, y en Quo aprovechamos para preguntarle su opinión sobre el tratamiento que deben recibir las momias. Su respuesta es diplomáticamente esclarecedora.

“El método para exhibir restos humanos egipcios”, nos responde, “está sujeto a un debate candente en todos los museos del mundo. El de Manchester se sitúa al frente de la discusión.”
Al preguntarle cómo lidian en su museo con esta polémica, Exell es muy clara: “La definición de respeto debe ser contextualizada cultural y temporalmente, y puede ser diferente para una persona y para otra. En relación con la exhibición de Asru, buscamos asegurar que las creencias culturales de los antiguos egipcios (en este caso en particular) y también las de nuestros visitantes se tengan en cuenta tanto como sea posible”. La respuesta final del Museo de Manchester en el Asrugate fue cubrir la momia, pero dejar que se le vieran los pies, las manos y la cara, tal como sucede en muchos museos egipcios.

Juan de la Torre Suárez es el presidente de la Asociación Andaluza de Egiptología y ha publicado varios trabajos relacionados con la genealogía de Tutankamón. Cuando hablamos con él acerca del trabajo de Rühli, parecía no tener dudas: “Tendemos a respetar la memoria de nuestros difuntos, y si un cuerpo tiene valor científico, hay que estudiarlo con todo el respeto del mundo. Pero no deja de ser un cadáver que nos puede aportar una valiosa información.”

Vale, es verdad que ahora es un cadáver, pero en algún momento, para su pueblo fue la personificación de una diosa, fue una princesa, y ese pueblo puede seguir viéndola así. ¿No habría que valorar eso también?

“Una vez fue una persona viva”, confirma De la Torre Suárez, “pero ahora no es ni una cosa ni la otra, así que veamos si de una vez respetamos nuestras propias creencias o terminamos por creérnoslas de verdad y afrontamos este tema con la mayor madurez intelectual que se supone a personas del siglo XXI. No somos los antiguos egipcios, que consideraban esencial preservar el cuerpo para la vida eterna.”

El descanso ¿Eterno?

Cuando a Zahi Hawass le preguntamos sobre las ideas de Rühli, se piensa un rato la respuesta. Sonríe y al final nos dice: “¿Ética en la investigación sobre momias? Estoy al tanto de lo que ha respondido el doctor Pusch. Y si él lo ha dicho, por algo será, ¿no?” Después, se aleja con un guiño.

Las momias egipcias no son las únicas que han creado alguna fricción entre los investigadores y sus descendientes, o con el público. Los recuadros de este reportaje recorren varias culturas que dan ejemplo de ello. La información cultural, histórica o médica que obtenemos ya merecen un tratamiento cuidadoso.

Y es que, al final, como nos asegura De la Torre Suárez: “Realmente, lo más que le pedimos a esa momia, para no perderle el respeto del todo, es que no se levante y se ponga a andar”.

   +Información: www.quo.es


   -La pirámide de Menkaure se adapta a la modernidad.

      10 de Octubre de 2014

Desgraciadamente, los egipcios no podían saber que, milenios en el futuro, las gigantescas tumbas en forma de pirámide de sus reyes terminarían siendo visitadas por miles de turistas al día. Unos visitantes cuyo paso por el interior de las mismas pondría a prueba, de forma involuntaria, la supuesta inmortalidad del material con el que estaban construidas.

Uno tras otro, esos millares de visitantes diarios entraban en las pirámides de Guiza dejando en ellas un enemigo invisible... Y es que, a pesar de la elevada temperatura del interior de las pirámides, las paredes de piedra de las mismas hacen las veces de superficies de condensación donde terminaba depositado en forma de líquido el vapor de agua contenido en su respiración y su sudor. Seguidamente, el principio de la capilaridad hacía de las suyas y terminaba sacando a la superficie de los sillares las sales contenidas en la roca. El resultado es que la piedra las cámaras interiores comenzó a degradarse, poniendo en peligro la integridad del monumento.

Primeras medidas de mejora

En 1992 se tomaron las primeras cartas en el asunto, metiendo el Servicio de Antigüedades un robot por los canales estelares de la Gran Pirámide (sí, esos mismos gracias a los cuales Hawass montó un circo para encontrar una "puerta" cuadrada de 20 cm de lado) con el fin de estudiarlos, limpiarlos y colocar en ellos un ventilador. Al limitarse el número de visitantes a la tumba de Khufu a 300 diarios (en dos tandas, mañana y tarde, de 150 personas), los dos pequeños motores removían y renovaban el aire del interior acabando en gran parte con el problema.

Siguiendo con esta política de protección de los monumentos sin llegar a cerrarlos al público, pero sí limitando el acceso a los mismos, se decidió que la pirámides Khaefre y la de Menkaure (Kefrén y Micerino para los griegos) se cerrarían de forma alternativa cada uno o dos años. El período de "barbecho" se utilizaría para realizar las necesarias tareas de conservación y limpieza. Este próximo mes de noviembre le tocará el turno de ser reabierta a los turistas a la pirámide de Menkaure, la más pequeña del trío de Guiza, con "sólo" 60 metros de altura.

La restauración

Como ha explicado a los periodistas Ahmed Mutawa Monday, director del Departamento de Desarrollo de los Yacimientos Arqueológicos, en la restauración y puesta al día de monumento han participado más de 20 conservadores, tanto egipcios como extranjeros. Su trabajo ha durado dos años y ha contado con un presupuesto de medio millón de euros. Lo que no es baladí, tal cual están las cosas en Egipto.

Su labor ha consistido en limpiar las paredes, no sólo de las sales depositadas en ellas, sino también de los grafitos que los más cafres e insensibles de los visitantes fueron dejando a lo largo del corredor de acceso y en la propia cámara funeraria. Afortunadamente, el nuevo sistema de iluminación que se ha instalado (esperemos que esta vez sin colgar los cables con alcayatas clavadas en la pared) evitará las oscuridades que daban cobijo a las actividades de los amantes de la caligrafía mal entendida. Por otra parte, nueva escalera exterior permitirá a los turistas subir de forma más cómoda y estable los 4 m de altura a los que está situada la entrada a la pirámide, dotada de una de las estructuras internas más peculiares que se conocen, llena de recovecos y habitaciones de función desconocida.

   +Información: www.elmundo.es


   -El redescubrimiento de la tumba del nubio Nisemro.

      09 de Octubre de 2014

La única diferencia entre ellos y un rey es que no utilizaban el título de faraón, ¿para qué si se comunicaban directamente con el dios titular de la monarquía? La situación pareció recomponerse a comienzos de la XXII dinastía con Sheshonq I, de origen libio, pero se trató de un mero espejismo, pues el país volvió a quedar dividido políticamente con la XXIII y la XXIV dinastía. Una situación, esta de la inestabilidad política, que se dejaba sentir en tierras nubias, controladas antaño por los soberanos egipcios.

Los muchos siglos de dominio egipcio hicieron que la cultura nubia terminara completamente influida por la faraónica. Tanto, que los monarcas nubios llegaron a considerarse como los verdaderos herederos de la ortodoxia faraónica, en especial al ver el tremendo desbarajuste político existente en el valle del Nilo. Sintieron entonces que su obligación moral era restaurar el orden en la tierra de sus «orígenes» y devolverle la maat (palabra egipcia que significa «equilibrio», «justicia», «orden») a una tierra controlada por el caos. Como la conquista de los kushitas tuvo éxito, sus soberanos se convirtieron en la XXV dinastía egipcia y los funcionarios que nombraron para administrar el país siguieron con la costumbre ancestral de excavarse una tumba en la orilla occidental de Tebas.

Recientemente, un equipo arqueológico español dirigido por el profesor Miguel Ángel Molinero (Universidad de La Laguna) ha encontrado una tumba de este período, «extraviada» con el paso de los decenios. Fue descubierta en 1902 por el químico británico metido a arqueólogo Robert Mond; pero sólo en 1970 volvió a entrar en la tumba alguien con interés científico, Dietheln Eigner

En realidad, digamos que se arrastró por dentro del hipogeo, cuyas estancias estaban llenas de derrubios. En el 2007, la demolición de las casas ilegales que llevaban un siglo ocupando el lugar llenó la zona de escombros, tapando la entrada de la tumba y haciendo que se perdieran las referencias topográficas de la misma (denominada TT 209 por los egiptólogos). Sólo el buen ojo del profesor Molinero a la hora de seleccionar el punto en que comenzar las excavaciones en el 2012 ha permitido recuperar el monumento perdido.

Una interesante peculiaridad de la tumba es el lugar donde se encuentra excavada, un wadi (rambla en árabe) y no la ladera de las colinas circundantes, donde se encuentran todas las demás de la necrópolis. Este detalle puede tener algún significado simbólico o, simplemente, deberse a una mera falta de espacio en la ya entonces atestada necrópolis.

Por otra parte, dado que han podido empezar a excavar su interior, el equipo canario ha descubierto que es bastante más grande de lo que se pensaba hasta ahora. El patio exterior que precede al hipogeo alcanza más de 400 m2 de superficie y en él han aparecido restos de diferentes estructuras aún por identificar. El interior cuenta con más de 125 m2 de superficie interior, dividida en varias cámaras. De hecho, la última campaña terminó justo delante de una puerta, que espera pacientemente a la próxima temporada de excavaciones para ser abierta.

Entre los satisfactorios resultados de las primeras campañas se cuenta el hallazgo del verdadero nombre del dueño de la tumba. Hasta ahora, el difunto enterrado en ella era llamado Seremhatrekhyt, que en realidad no es sino un título administrativo utilizado modernamente como patronímico; sin embargo, al desenterrarse la entrada se ha podido leer en su dintel que se llamaba Nisemro, a quien los textos califican como aquél que «Entra primero» o «Entra de frente». Por si cupieran dudas sobre la cronología del monumento, un relieve del difunto luciendo un tocado típicamente nubio nos especifica sus orígenes y deja claro el período durante el cual se excavó el monumento.

Arqueológicamente, uno de los problemas de la excavación de la tumba es que su interior estaba colmatado hasta una cierta altura. Un proceso que probablemente comenzara en la época romana, cuando diversas riadas entraron en ella arrastrando cascotes y barro. Esto supone un problema de conservación, porque llena de humedad la tumba, que los conservadores del equipo se están apañando para ir disminuyendo sin que el monumento corra el riesgo de resquebrajarse al desecarse de forma brusca.

De todos modos, como no hay mal que por bien no venga, esas lluvias torrenciales y sus derrubios han proporcionado al profesor Molinero y su equipo la posibilidad de comenzar un nuevo campo de investigación, el de las lluvias torrenciales en Egipto. La estratigrafía de las mismas permitirá a los especialistas sonsacar el secreto de estas riadas, manifestación del mal para los egipcios. Algo lógico, si tenemos en cuenta que cada vez que caía una lluvia torrencial se podían encontrar con que sus casas se deshacían como azucarillos en el té. Contar con una estratigrafía que estudiar es algo poco habitual para los arqueólogos en Egipto, donde por lo general todo lo que se encuentran son depósitos de arena en capas indistiguibles. Es un ejemplo más de toda la información que una excavación arqueológica bien realizada, como es el Proyecto Dos Cero Nueve, puede proporcionar.

   +Información: www.elmundo.es/


   -Una tumba inexplorada en el Valle de los Nobles.

      08 de Octubre de 2014

A finales de 2013, la canaria Milagros Álvarez y la toscana Irene Morfini, directora y vicedirectora respectivamente del Proyecto Min, una misión arqueológica italo-española, marcharon al Valle de los Nobles, en la orilla oeste de Luxor, con el objetivo de estudiar la Tumba Tebana 109 y la Kampp 327, su extensión, y publicar después sus investigaciones. La mayoría de las tumbas de la necrópolis tebana, y éstas no eran una excepción, habían sido reutilizadas en el pasado, saqueadas, destrozadas e incluso convertidas en almacenes o establos. Pero, según parece, nadie más que las arqueólogas había reparado en el pasadizo secreto de varios metros de longitud que se abría en una de las paredes de la tumba 327. Al principio creían estar ante dos tumbas convencionales, pero ahora podrían enfrentarse a un complejo funerario de grandes dimensiones, según revela Mila Álvarez a Historia National Geographic.

La segunda campaña del Proyecto Min acaba de empezar. El objetivo sigue siendo el estudio de la TT109 y la Kampp 327, un proyecto que cuenta con la cooperación del Ministerio de Antigüedades de Egipto. El acceso al nuevo recinto funerario hallado durante la pasada campaña ha sido sellado y su interior está lleno de escombros. Se saben muchas cosas sobre estas dos primeras tumbas. En el pasado fueron visitadas por viajeros y estudiosos, entre los que figuran Champollion, quien consiguió descifrar la escritura jeroglífica, y Rosellini, el fundador de la egiptología italiana, comenta Álvarez.

El propietario de la TT109 fue Min, alcalde Tjeny, o Tinis, y del Oasis, además de supervisor de los profetas de Osiris y Onuris y, sobre todo, tutor de Amenhotep II, el hijo de Tutmosis III, de la dinastía XVIII, quien destacó como atleta. De hecho, en la tumba se conservan dos escenas que muestran la importancia de Min en la formación del joven príncipe. En una aparece con el príncipe en su regazo cuando éste aún era un niño y en otra le enseña a disparar un arco, observa Álvarez. Estas imágenes son de una relevancia especial porque nos permiten conocer algunos de los deberes propios de un tutor real, a la vez que nos recuerdan el porvenir de Amenhotep II, quien pasó a la posteridad como un rey atlético y aguerrido, añade.

La TT109 conduce a la tumba 327, ambas están conectadas. Desconocemos quién es el propietario de esta tumba... En gran parte está cubierta de escombros y sólo podremos dar un diagnóstico en una futura excavación, apunta Álvarez. Fue precisamente en este recinto donde ambas arqueólogas descubrieron una misteriosa abertura en la pared que continuaba en forma de pasadizo. No le prestamos mucha atención porque vimos que había una pared de fondo. Nada nos hacía presagiar que continuara más allá de los cinco metros, recuerda. Un día decidimos entrar tomando las precauciones necesarias en busca de alguna señal que nos permitiera entender la función de aquel túnel. Nos llevamos una gran sorpresa al comprobar que no terminaba a los cinco metros, sino que giraba a la derecha y nos conducía a un nivel superior con otro túnel de unos seis metros que desembocaba en una sala longitudinal cubierta parcialmente de escombros, agrega.

El haz de luz eléctrica reveló una sala de techo abovedado, con restos de pintura en las paredes y que daba acceso a una nueva cámara. Arrastrándonos fuimos capaces de introducirnos con mucha dificultad en una abertura de medio metro que nos llevó a una sala transversal. Inmediatamente supimos que estábamos en una tumba en forma de T, que son típicas de la dinastía XVIII, relata Álvarez. En la primera escena que pudieron contemplar las arqueólogas, completamente pasmadas, aparecía Neferet, la mujer de May, el propietario de la tumba, según pudieron saber después gracias al hallazgo de un cono funerario con el nombre y títulos del difunto. Éste aparecía representado en otras escenas: en un banquete funerario, asistido por sus sirvientes y cazando aves en las marismas con su familia. May fue un alto funcionario del rey que estaba casado con Neferet y que ostentaba numerosos títulos, entre ellos el de supervisor de los campos, supervisor del ganado y supervisor de todos los caballos del rey, explica Álvarez.

La tumba se encuentra sepultada por una montaña de arena y el día que se inicien las excavaciones se buscará la entrada principal, en el exterior. Si tenemos suerte, podríamos encontrar zonas intactas que han escapado a cualquier tipo de saqueo. También es importante destacar que los escombros del interior esconden los pozos que nos llevarían a las cámaras funerarias donde estarían enterrados May y probablemente toda su familia, concluye.

   +Información:


   -El santuario eterno de Tutmosis III.

      03 de Octubre de 2014

El conquistador de un imperio que, desde Siria central hasta el norte de Sudán, perduró 300 años e hizo de Egipto la primera potencia del Próximo Oriente asiático.

A unos tres kilómetros de la orilla oeste del Nilo fue levantado hace casi 3.500 años para preservar la eternidad del difunto. Su entrada está flanqueada por un impresionante pilono de adobe conservado en gran parte y apartado del resto del templo por una carretera que sega el santuario en dos mitades. Desde el otro lado se aprecia un muro perimetral que aún se sostiene hasta 5 metros de altura. Y más allá, al fondo, la famosa montaña de el Qurna, vigilante.

Construcciones posteriores, la carretera y un grupo desperdigado de casas y cultivos, bajo las que aún se esconden el patio principal y el embarcadero, hacen aún más inquietante el trabajo del equipo de la sevillana Myriam Seco, que desde 2008 trabaja en la excavación de esta explanada de 19.000 metros cuadrados y en la restauración y documentación de cientos de tesoros y secretos hallados.

"Poco después del alba, los primeros rayos del sol iluminan perfectamente la fachada de esta monumental estructura mientras la luna llena aún se está ocultando tras la montaña de el Qurna", cuenta Myriam, la directora de un proyecto al que pueden quedarle 15 años de vida y que no sería posible sin la Fundación Botín, Banco Santander, Cemex y el apoyo de la Embajada de España en El Cairo.

En el interior del muro protector una rampa conecta con el segundo patio. "A ambos lados de esta rampa cuatro agujeros dispuestos geométricamente perfectos atraviesan la roca natural nueve metros hasta dar con el agua del Nilo. Son para alimentar a los árboles", explica Agustín Gamarra, responsable de la restauración arquitectónica. Lo que demuestra el amor por la botánica y la zoología del faraón. Una última rampa sube al pórtico de la terraza alta, donde se encuentra el peristilo, la sala hipóstila y el santuario. Hay más de 7 metros de altura entre la primera terraza, junto al pilono, y la tercera.

Reconstruir la identidad perdida

El deseo compartido por el extraordinario equipo que trabaja cada campaña de octubre a enero es abrir un museo al aire libre dedicado al público, porque no podemos olvidar que "reconstruir la vida del pasado, la identidad perdida, es el objetivo de la arqueología", precisa la restauradora María Antonia Moreno. Devolver a un lugar su historia. Un asunto que tratarán a fondo en la conferencia que se celebra el 16 de septiembre en la Casa Árabe de Madrid.

¿Cómo se levantaban verdaderas obras de ingeniería en el siglo XV a.C? Los antiguos egipcios eran grandes conocedores de la piedra y expertos en su trabajo, capaces de dirigir una organización impresionante. Sabían perforar la montaña.

Montañas enteras huecas y llenas de tumbas excavadas en la roca. Sabían pulir, cortar, tallar y transportar diferentes piedras, algunas de gran dureza, hasta alcanzar niveles de perfección asombrosos. Incluso conocían cómo reaccionaban estos materiales ante ciertos cambios.

Por sorpresa, éste se convirtió en un doble hallazgo al descubrir, al poco tiempo de llegar, que el templo se había construido sobre una antigua necrópolis con enterramientos del Imperio Medio y el Segundo Periodo Intermedio. "Esto lo enriquece enormemente y multiplica las vías de investigación, pues hablamos de dos yacimientos que ocupan un mismo espacio y tenemos objetos de distintos períodos para estudiar", señala Myriam.

En seis años han dado con 12 tumbas, restos humanos de más de 40 personas, sarcófagos, animales momificados, miles de fragmentos de paredes, de suelos y de techos derrumbados. Relieves, estelas, esculturas, vasijas, platos, adornos, donde está representada toda la iconografía egipcia.

¿Cómo es posible encontrar restos del sexto faraón de la XVIII dinastía en buen estado de conservación? Son las propias capas de polvo y arena las que tapan los objetos durante siglos y los protegen, el clima de Egipto, muy seco, y las tumbas que, selladas durante años en el subsuelo, se convierten en guardianas del pasado. "Muchas veces los daños del hombre son los peores. Reutilizar elementos anteriores, coger estas piedras de aquí para un nuevo edificio allí, ha sido una práctica habitual a lo largo de los siglos", lamenta María Antonia Moreno.

El Napoleón de Egipto

Como tantas otras, la tumba de Tutmosis III, situada en este mismo Valle de los Reyes pero en lo alto de la montaña, fue saqueada. Las Crónicas sobre sus expediciones militares, conservadas en las paredes del templo de Karnak y en algunas estelas de la época, narran episodios de las campañas de Tutmosis III, que diseñó una ofensiva asiática y africana.

La primera victoria tuvo lugar en la estratégica ciudad de Meguido y a partir de ahí desarrollaría una ambiciosa política expansiva desde Palestina y Nubia hasta las tierras del Éufrates. Es conocido como el guerrero que nunca perdió una batalla, el Napoleón de Egipto, aunque hay que tener en cuenta que la propaganda guerrera egipcia solía magnificar las victorias y omitir las derrotas. Tampoco tenemos la certeza de que el faraón estuviera al frente de sus tropas en todas las campañas.

"No conocemos las razones exactas que provocaron la expedición militar a tierras asiáticas tan lejanas. En cualquier caso, no había ánimo de conquista y supuso el primer enfrentamiento de tropas egipcias contra aliados de los mitannios, la fuerza político-militar más importante del Próximo Oriente en aquellos tiempos", explica Javier Martínez.

El egiptólogo destaca especialmente la octava campaña, que tuvo lugar en el año 33 de su gobierno contando los años de regencia de Hatshepsut. Tropas egipcias desembarcaron en la ciudad de Biblos y desde aquella localidad costera recorrieron cientos de kilómetros, muchos de ellos por territorios hostiles, transportando barcazas desmontadas en carros tirados por bueyes.

Así llegaron a la ribera del Éufrates, donde ensamblaron los maderos y cruzaron el río en una demostración de capacidad militar muy evidente. Tutmosis III, recordado además por el reconocimiento a sus antepasados, hizo levantar una estela conmemorativa al lado de la que había erigido su abuelo, Tutmosis I. La campaña despertó la admiración de lejanas monarquías como Hatti, Asiria y Babilonia, que enviarían embajadores a la Corte egipcia.

Su figura pasó a la historia por su habilidad militar, pero también fue un gran diplomático y un gran gestor. Sirvan como ejemplo los siguientes: los dirigentes de los territorios conquistados que juraban fidelidad al faraón podían continuar en sus puestos y quedaban encargados del envío de tributos a la Corte Tebana, debían aprovisionar al ejército si pasaba por sus dominios y enviar a sus hijos a Egipto para ser formados bajo los designios del rey.

El espectacular imperio de Tutmosis III fue defendido hasta tiempos de Ramsés III, segundo faraón de la dinastía XX. Hay varios elementos que evidencian la importante proyección en el tiempo de Tutmosis III, si bien, en un periodo en el que la eternidad era la conquista más sagrada, llama la atención la cantidad de diferentes series de escarabeos, amuletos de vida y poder y símbolo de la resurrección en el Antiguo Egipto, con su nombre de entronización, Menkheperre, tallado. Esta debía ser la última batalla del difunto: un viaje sin regreso hacia la nueva vida.

   +Información: www.elmundo.es


   -El tesoro de Tutankamón llega a Alicante

      29 de Septiembre de 2014

Durante cuatro meses los alicantinos podrán disfrutar de más de mil réplicas de piezas del tesoro faraónico

A falta de confirmar su ubicación definitiva, Alicante acogerá del 21 de diciembre de 2014 al 12 de abril de 2015 una exposición con una reproducción de más de mil piezas del tesoro de Tutankamón, idénticas a las originales que están dispuestas en el museo del Cairo.

Esta gran obra será traída a la ciudad con la colaboración del concejal de cultura del Ayuntamiento de Alicante, Miguel Valor, y el egiptólogo y ex consejero de la Embajada de Egipto en Madrid, Hamdi Zaki, quien ya organizó en 2004 una exposición sobre Faraones en la que fueron expuestas 86 piezas trasladadas desde el museo cairota. Este precedente atrajo más de 150.000 visitas en 56 días.

La futura muestra de los preciados objetos que fueron enterrados con el famoso faraón estará acompañada por diversas actividades culturales, como conferencias, documentales sobre el descubrimiento de su tumba y su misteriosa y temprana muerte, así como concursos y un sorteo de un crucero por el Nilo entre los asistentes. Sin duda, se trata de una gran oportunidad para conocer los secretos de unas de las civilizaciones más antiguas y asombrosas del mundo.

   +Información: www.vlcnoticias.com


   -Las extensiones ya se llevaban en Egipto hace 3.000 años

      22 de Septiembre de 2014

Jolanda Bos y su equipo de investigadores encontraron en la ciudad egipcia fundada por el faraón Akhenatón a mediados del siglo XIV antes de Cristo, hoy llamada Amarna, un cráneo de mujer de 3.300 años de antiguedad. En él se pueden apreciar extensiones en el pelo, unas 70 en total y en diferentes capas.

Los investigadores destacan que se están hallando más restos, lo cual invita a pensar que en esa época ya existía toda una cultura acerca del estilismo capilar entre las mujeres, según explica Bos en ‘Journal of Egyptian Archaeology’. Una cultura de decoración del cabello que, como puede adivinarse, ya era tan compleja y diversa como lo puede ser en la actualidad.

El cráneo de mujer encontrado no es el único ejemplo de estética capilar en la antigüedad. Hay restos de cientos de personas cuyos peinados permanecen casi inalterados. En muchos de ellos, además, se pueden adivinar tintes, trenzas, etc. Incluso puede que el hecho de usar tintes se han un indicativo de que las gentes de la época tenían preocupación por disimular sus canas.

Según explica Bos, habitualmente se trataba de “trenzas simples y no muy largas”, lo cual convierte a este hallazgo del cráneo de mujer con 70 extensiones en algo inusual, así como en el pretexto necesario para continuar la investigación en este terreno.

Se han encontrado también restos de otras personas con extensiones, con la particularidad de que, en algunos casos, se había recurrido a mechones de otras personas, tal y como se hace hoy en día.

   +Información: www.benalmadenadigital.es


   -La revelación egipcia de Napoleón.

      20 de Septiembre de 2014

Julio de 1798. 36.000 soldados franceses se dirigen junto al emperador Napoleón Bonaparte hacia Egipto para conquistar el país de Oriente Próximo. Ese es el momento con el que arranca La Pirámide Inmortal, El secreto Egipcio de Napoleón (Planeta, 2014), el nuevo libro de Javier Sierra.

Ambientado en aquella expedición caprichosa de Napoleón, -que se desvanecería un mes después del inicio de la misma-, el escritor fusiona el viaje del emperador con la mitología del Antiguo Egipto. Los rituales, el significado de las pirámides y los secretos que ellas ocultan o los mensajes cifrados que guardan sus inscripciones son algunas de las partes que sustentan la estructura de esta novela. "Cuando los franceses llegan a Egipto en 1798 poseen el sueño de Oriente, se maravillan ante lo que ven. De hecho, hay una anécdota que ocurrió en el templo de Karnak, y es que los franceses cuando vieron aquello clavaron sus lanzas en la arena y ante la admiración rompieron a aplaudir", señala el escritor.

Una fijación a la que hay que añadir la búsqueda de la vida eterna, uno de los elementos que propician la trama principal de la novela, centrada en el momento en el que Napoleón queda atrapado en la Gran Pirámide. Allí, el emperador se debate entre la vida y la muerte, busca respuestas, se cuestiona su figura, las decisiones tomadas, los recuerdos olvidados por el paso del tiempo. "La Gran Pirámide se concibió como una máquina de reencarnación. Se trataba de un centro que se empleaba para un acto mágico como era el traspaso del alma", señala el autor.

Para lograr tal proceso y encontrar la inmortalidad, Napoleón se acuesta en un sarcófago del templo. "La muerte es una de las mayores preocupaciones que tiene el ser humano desde que somos lo que somos. De ahí que el emperador busque el antídoto para combatirla".

La Historia a través del relato mágico

A caballo entre el Antiguo Egipto y el inicio de la sociedad moderna, el autor muestra la importancia que tenían las supersticiones, el esoterismo, tanto para los faraones como para el emperador. "La magia en la época de los faraones era un asunto de Estado, y lo sabemos por los textos egipcios, por la tradición de los cuentos del Antiguo Egipto. El beber de fuentes mágicas me llevó a escribir este texto, en el que también hago referencia a la astrología".

Una obra en la que se combinan dos tipos de narración. Por una parte, y para ubicar al lector en aquel momento histórico, el escritor emplea un estilo indirecto que combina con la narración en primera persona del emperador francés. " He intentado reproducir cono los ojos del Antiguo Egipto cómo se entraba en un templo, la función de las pirámides, las funciones de figuras como el sacedorte, pues uno de los errores habituales en las novelas es contar algo del pasado como si estuviera ocurriendo ahora".

Una reproducción basada tanto en la consulta de fuentes como en las experiencias vividas por el autor. "Yo, como Napoleón, también me acosté en aquella tumba, buscando esa resurrección, pero como él dijo aunque os lo contara no me ibáis a creer".

   +Información: www.elmundo.es


   -La revelación egipcia de Napoleón.

      20 de Septiembre de 2014

Julio de 1798. 36.000 soldados franceses se dirigen junto al emperador Napoleón Bonaparte hacia Egipto para conquistar el país de Oriente Próximo. Ese es el momento con el que arranca La Pirámide Inmortal, El secreto Egipcio de Napoleón (Planeta, 2014), el nuevo libro de Javier Sierra.

Ambientado en aquella expedición caprichosa de Napoleón, -que se desvanecería un mes después del inicio de la misma-, el escritor fusiona el viaje del emperador con la mitología del Antiguo Egipto. Los rituales, el significado de las pirámides y los secretos que ellas ocultan o los mensajes cifrados que guardan sus inscripciones son algunas de las partes que sustentan la estructura de esta novela. "Cuando los franceses llegan a Egipto en 1798 poseen el sueño de Oriente, se maravillan ante lo que ven. De hecho, hay una anécdota que ocurrió en el templo de Karnak, y es que los franceses cuando vieron aquello clavaron sus lanzas en la arena y ante la admiración rompieron a aplaudir", señala el escritor.

Una fijación a la que hay que añadir la búsqueda de la vida eterna, uno de los elementos que propician la trama principal de la novela, centrada en el momento en el que Napoleón queda atrapado en la Gran Pirámide. Allí, el emperador se debate entre la vida y la muerte, busca respuestas, se cuestiona su figura, las decisiones tomadas, los recuerdos olvidados por el paso del tiempo. "La Gran Pirámide se concibió como una máquina de reencarnación. Se trataba de un centro que se empleaba para un acto mágico como era el traspaso del alma", señala el autor.

Para lograr tal proceso y encontrar la inmortalidad, Napoleón se acuesta en un sarcófago del templo. "La muerte es una de las mayores preocupaciones que tiene el ser humano desde que somos lo que somos. De ahí que el emperador busque el antídoto para combatirla".

La Historia a través del relato mágico

A caballo entre el Antiguo Egipto y el inicio de la sociedad moderna, el autor muestra la importancia que tenían las supersticiones, el esoterismo, tanto para los faraones como para el emperador. "La magia en la época de los faraones era un asunto de Estado, y lo sabemos por los textos egipcios, por la tradición de los cuentos del Antiguo Egipto. El beber de fuentes mágicas me llevó a escribir este texto, en el que también hago referencia a la astrología".

Una obra en la que se combinan dos tipos de narración. Por una parte, y para ubicar al lector en aquel momento histórico, el escritor emplea un estilo indirecto que combina con la narración en primera persona del emperador francés. " He intentado reproducir cono los ojos del Antiguo Egipto cómo se entraba en un templo, la función de las pirámides, las funciones de figuras como el sacedorte, pues uno de los errores habituales en las novelas es contar algo del pasado como si estuviera ocurriendo ahora".

Una reproducción basada tanto en la consulta de fuentes como en las experiencias vividas por el autor. "Yo, como Napoleón, también me acosté en aquella tumba, buscando esa resurrección, pero como él dijo aunque os lo contara no me ibáis a creer".

   +Información: www.elmundo.es


   -Mediaset España ha adquirido los derechos de emisión de Tut (King Tut).

      20 de Septiembre de 2014

Mediaset España ha adquirido los derechos de emisión de Tut (King Tut), miniserie de Muse Entertainment para Spike TV que recreará la vida de Tutankamón, el faraón más joven del Antiguo Egipto, cuya fabulosa tumba fue descubierta intacta por Howard Carter en 1922 convirtiéndose en un acontecimiento arqueológico mundial.
El intérprete canadiense Avan Jogia (‘Victorious’, ‘Twisted’) se pondrá en la piel del monarca en esta miniserie evento de seis episodios, cuyo rodaje acaba de comenzar y tendrá lugar en Marruecos y Canadá. El oscarizado Ben Kingsley (‘Gandhi’, ‘La lista de Schindler’) en el papel de Ay, el Gran Visir; Alexander Siddig (‘Juego de tronos’, ’24′) como el Sumo Sacerdote de Amón; y Kylie Bunbury (‘Twisted’, ‘El canguro’) como Suhad, una bella joven que mantendrá un fuerte vínculo con el rey, son otros de los intérpretes del biopic.
Completan el equipo artístico Peter Gadiot (‘Matador’) en el papel de Ka, amigo de la infancia y confidente del rey; Sibylla Deen (‘Tyrant’) como Ankhe, la calculadora hermana y esposa de Tutankamón; Iddo Goldberg (‘Salem’), dando vida a Lagus, un soldado fiel al soberano; y Nonso Anozie (‘Juego de tronos’) como el general Horemheb. La producción ejecutiva de esta ambiciosa producción histórica corre a cargo de Greg Gugliotta (‘Familia de acogida’), Angela Mancuso (‘Espartaco’), Michael Prupas (‘Los Kennedy’), Joel. S. Rice (‘Acoso en la red social’) y Michael Vickerman (‘Impacto’).
Un evento televisivo basado en los hechos históricos que revelan los últimos estudios genéticos realizados al faraón

Una nueva visión sobre la historia del faraón Tutankamón es la que ofrecerá ‘Tut’, relato inspirado en los datos históricos que revelan los últimos estudios genéticos del joven rey del Antiguo Egipto. La productora canadiense Muse Entertainment (‘Los Kennedy’, ‘Los pilares de la Tierra’) llevará a la televisión la vida del último faraón egipcio de sangre real de la Dinastía XVIII que falleció prematuramente a los 19 años sin dejar herederos.
Lucha de poder y traiciones en ‘King Tut’

Tras el asesinato de su padre, Tutankamón es coronado como nuevo rey del Antiguo Egipto y para mantener el poder de la dinastía a la que pertenece es obligado a contraer matrimonio con su hermana Ankesenamón. Aunque el joven faraón gobierna el Alto y el Bajo Egipto, en realidad está controlado por tres ambiciosos hombres que conspiran contra él y que sueñan con ocupar su lugar el trono. Contra todo pronóstico, Tutankamón pasa de ser un príncipe inseguro y manipulado por otros para convertirse en un héroe en el campo de batalla, cuyo sueño es alcanzar la gloria de su reino. Sin embargo, cuando el monarca comienza a tomar las riendas de su reinado y de su propio destino, es víctima de una traición.

   +Información: www.pizquita.com


   -Los policías del antiguo Egipto: duros y corruptos.

      18 de Septiembre de 2014

DDel mismo modo que los faraones no dispusieron de un ejército estable al menos hasta el Imperio Nuevo, tampoco contaron con un cuerpo de policía organizado. Las labores de mantenimiento del orden estaban repartidas entre diversas instancias, según el lugar de que se tratase. En la corte, los soberanos contaban con un cuerpo propio de guardaespaldas, pero, en cambio, la vigilancia del harén real –la residencia de las mujeres de la familia real y de sus vástagos– estaba encomendada a un grupo de hombres conocidos como sasha.
Fuera de la corte, la seguridad estaba en manos de funcionarios que operaban a una escala local, pagados por el Estado para cumplir misiones específicas. Éste era el caso de la ciudad de los constructores de las pirámides, al sur de Gizeh. Allí observamos que dos de sus calles parecen contar en un extremo con casas destinadas a vigilantes, encargados de controlar las idas y venidas y hacer sentir el dominio del faraón sobre los trabajadores. En la entrada de los talleres reales, que trabajaban para el Estado, había también vigilantes a modo de porteros-policías, los cuales, según la Sátira de los oficios, un texto que data del Imperio Nuevo, se dejaban sobornar por los artesanos que deseaban salir del recinto para tomarse un descanso.

Guardias en el mercado

Otro grupo de policías del faraón era el de los llamados sa-per, que acompañaban a los recaudadores de impuestos cuando éstos acudían, cada dos años, a cobrar el famoso «recuento del ganado». Con sus bastones y su fuerza física los sa-per acogotaban a los campesinos ante los escribas para que declararan sus ganancias, además de apalear a los recalcitrantes o a quienes se mostraban incapaces de pagar. Es una imagen que vemos reflejada en muchas tumbas.
En los poblados existía asimismo una especie de policía local encargada de mantener el orden los días de mercado. Para ello se servían de un instrumento de intimidación muy curioso, tal como vemos representado en la decoración de la mastaba de Niakhnum y Knumhotep (dinastía V). En una de las escenas, dos personas se pasean por el mercado local y cada una lleva un babuino sujeto con una correa. En principio podrían parecer dos hombres y sus mascotas, pero si nos fijamos vemos que, mientras uno de los simios coge una fruta de un cesto, el otro se ha lanzado contra la pierna de un amigo de lo ajeno que se marchaba con algo que no había pagado. ¡Monos policías! No eran los únicos animales utilizados para patrullar, pues también se usaban perros.

Seguridad en las fronteras

Los faraones tenían también fuerzas de seguridad en las zonas fronterizas, que se encargaban no sólo de la defensa militar, sino también de impedir la entrada de «inmigrantes». Esto fue así sobre todo en Nubia, donde se construyeron una serie de fuertes con soldados-policías encargados de «impedir que ningún negro pueda cruzarla [la frontera], por agua o por tierra, con un barco, o rebaño de los negros; excepto un negro que venga a comerciar en Iken [Mirgissa] o con un mensaje. Todas las cosas buenas deben ser hechas con ellos, pero sin permitir que un barco de negros pase por Heh [¿Semna?], yendo corriente abajo, para siempre», como informa una estela de Sesostris III en Semna. Se conservan informes de los comandantes de los puestos, los Despachos de Semna, en los que se detallan los resultados del trabajo policial: «Encontramos el rastro de 32 hombres y tres burros…».
También había patrullas fronterizas en el desierto líbico, por donde deambulaban grupos de beduinos que realizaban incursiones hasta el Nilo desde el Primer Período Intermedio. Para evitarlo, a partir del Imperio Medio recorrieron el desierto grupos de hombres llamados nuu, que viajaban acompañados por perros especialmente adiestrados en labores de detección.

Guardianes de tumbas

Quizás el cuerpo de policía más evolucionado que hubo en el antiguo Egipto fue el de los medjay. Se trataba de mercenarios que habían intervenido al servicio de los reyes de Tebas en las luchas contra los invasores hicsos por el control del país. En el Imperio Antiguo eran nubios procedentes de una región al este de la segunda catarata, mientras que más tarde, en el Imperio Medio, aparecen definidos como nómadas del desierto. En todo caso, sus buenos oficios en la expulsión de los «reyes de pueblos extranjeros» (los hicsos) hicieron que el faraón los convirtiera en un cuerpo de soldados-policías. Además de patrullar el desierto, también protegían el Valle de los Reyes y otras zonas de especial relevancia para el soberano.
En el caso del Valle de los Reyes, no conocemos con exactitud los métodos de vigilancia que aplicaban los medjay: podían ser patrullas nocturnas a ciertas horas, o bien recorridos por la cima del acantilado, controlando desde arriba lo que pasaba. Pero no hay duda de que esa vigilancia tenía muchas lagunas. Así lo muestra el caso de la tumba de Tutankhamón, que fue saqueada dos veces al poco de ser enterrado en ella el faraón. En la primera ocasión los ladrones se llevaron de forma apresurada aceites, ungüentos, joyas pequeñas, quizá los papiros... Descubierto el latrocinio durante las horas de luz, los cacos se atrevieron a repetir la hazaña poco después, aunque esta vez parece que fueron sorprendidos con las manos en la masa y la tumba quedó sellada, hasta que el británico Howard Carter la descubrió en 1922.

Cárceles y condenas

Los policías arrestaban a los delincuentes, pero no parece que hubiera calabozos para mantenerlos a la espera del juicio; simplemente se los encerraba en una habitación que estuviera disponible. Éste era al menos el caso de los acusados de delitos menores, como hurtos o actos de violencia, los más habituales. En cambio, para los delitos más graves sí están documentados los centros de reclusión. Una de las infracciones más castigadas por el Estado era la de no realizar la azofra, el trabajo obligatorio debido al faraón. El control de estas prestaciones laborales era muy estricto, pues existían listas de los habitantes de cada poblado y de las tareas que se les encomendaban. Durante el Imperio Medio, los fugitivos eran enviados a unos centros de reclusión llamados heneret, que servían como cárcel además de ocuparse de regular y llevar a cabo las tareas de la azofra. La policía del faraón tenía la potestad de encerrar en ellos como rehenes a los familiares del fugitivo, que sólo eran liberados cuando éste aparecía y cumplía sus horas. Este tipo de cárcel tuvo larga vida, pues en el Imperio Nuevo la encontramos convertida en itehu.
Los delitos realmente graves, como el asesinato, recibían otro tipo de tratamiento, que implicaba no sólo la mutilación de la nariz y las orejas, sino el envío del criminal a centros de trabajos forzados en el extranjero o en los límites de Egipto. Allí realizaban trabajos realmente ingratos y peligrosos como extraer piedras de las canteras, picar en minas o servir en tareas relacionadas con el ejército. La mera existencia de estos centros de reclusión es una clara evidencia de que, cuando la necesitaba, el faraón disponía de una fuerza de seguridad capaz de hacer cumplir sus designios, aunque su presencia en la documentación resulte a menudo muy tenue.

   +Información: www.nationalgeographic.com.es


   -Una casa de silicona para Tutankamón.

      12 de Septiembre de 2014

El problema de replicar una tumba de 3.341 años de antigüedad es que hay que copiarle las arrugas. Porque tres milenios de silencio bajo tierra, únicamente interrumpido en los últimos 90 años por la entrada de los arqueólogos y los ansiosos turistas, conllevan algunos achaques. La pintura se cuartea, el relieve altera los acabados, los colores de apagan... Se trata de la cámara funeraria de Tutankamón, con toda seguridad, el más fascinante hallazgo de la historia de la arqueología, que cuenta ya, en el Valle de los Reyes, junto a Luxor, con una milimétrica copia abierta al público.
La nueva cámara está incrustada en las arenas del desierto, muy cerca de donde el arqueólogo Howard Carter localizó la original el 4 de noviembre de 1922. La copia ha sido fabricada por la empresa madrileña Factum Arte, en un proceso lleno de imaginación y ambición. La firma tiene sus talleres en un polígono industrial, a un golpe de metro del centro de la ciudad.
El taller de Factum Arte es una extraña mezcla entre Cinecittà y el British Museum, con piezas –siempre copias, pero de fidelidad extrema– por aquí y por allá, en ocasiones a medio elaborar, con manchurrones de tinta o pintura o partes que muestran graciosamente la verdad: poliuretano que todavía no ha sido tratado.
Por aquí, un especialista en cromatología está tratando de dar con el granate exacto para una copia de un retablo medieval; por allá, una impresora gigante de alta resolución expulsa de sus tripas una lámina con un Rubens sencillamente perfecto, y aún en aquel taller, una fresadora está creando para un artista la espiral de una libreta de dos metros. Porque Factum Arte viene a ser el artista del artista; su artesano, productor o bambalinas.
Esta misma nave contuvo meses atrás el calco de la cámara funeraria del mítico faraón, únicamente con el sarcófago, antes de su traslado a Egipto. Aquí fue creada y ensamblada, antes de empaquetarla y enviarla a El Cairo en avión.
Desde la primavera está abierta al público, junto a la que fue la casa de Howard Carter, a apenas un kilómetro de la original, en una lámina de desierto que fue excavada a pico y pala por varias docenas de obreros locales. La réplica está, como la original, sumergida en las brasas de arena.
Pero mejor ir a los detalles de la réplica. Aunque ya en 1988 la Sociedad de Amigos de las Tumbas Reales de Egipto, a través de su presidente, Theodor Abt, y el egiptólogo Erik Hornung, había comenzado a plantear la posibilidad de crear copias, el origen concreto del proyecto se remonta al año 2001, cuando Factum Arte crea un escáner que lleva nombre de faraón: Seti I.
Su tumba está muy deteriorada, y la compañía creada por Manuel Franquelo, un ingeniero malagueño de telecomunicaciones y artista hiperrealista, radicado en Madrid, y el británico Adam Lowe, también artista y acérrimo defensor de la tecnología para la preservación del patrimonio, propuso fabricar una réplica exacta mediante la tecnología disponible. Lo plantearon al gobierno egipcio, pero la idea se dejó en reposo. Hasta que en el 2008 –y con la intervención dela Unión Europea– se reactivó, pero cambiando de faraón.
Desde noviembre del 2007, la tumba del más famoso de todos, Tutankamón, está abierta al público. Alrededor de mil personas entran en ella cada día, con sus emanaciones de dióxido de carbono, su contaminación de humedad y el polvo que arrastran. Este se posa y no se puede quitar con un aspirador, pues en algunos puntos se merendaría la pintura, ni con un cepillo, por suave que sea, que le sacaría, literalmente, los colores. No son sólo esos agentes. Las propias restauraciones habidas desde 1922 pueden suponer un problema. Lo es, por ejemplo, el uso de palaroid, un tipo de resina termoplástica acrílica utilizada décadas atrás como agente de consolidación, y que tiene una característica que hoy se evita: es irreversible. No puede eliminarse sin causar graves daños a la superficie que protege. “Carecemos de las técnicas de conservación para permitir numerosos visitantes a la tumba original sin alterar su apariencia. Quizás eso algún día exista, pero ahora debemos actuar con precaución extrema y documentando lo que tenemos con gran cuidado”, anuncia Carlos Bayod, un arquitecto que ha intervenido en el proyecto.
Son cambios brutales respecto a los 3.000 años anteriores, en los que la morada del faraón ha estado en condiciones de sellado y sequedad extrema. La tumba se está deteriorando y está “mucho peor de lo que parecía”. Así que Factum Arte y el Consejo Superior de Antigüedades (CSA) de Egipto –uno de los organismos más poderosos del país, por su suministro de divisas y control de la principal industria egipcia, dirigido entonces por el célebre arqueólogo Zahi Hawass– rescataron la idea. “No había más remedio que intervenir. La tumba está en un estado crítico de conservación. En algunas porciones de la pared la pintura está desprendida, hay una capa de aire y se aguanta gracias a la rigidez de la pintura”, detalla Bayod.
El proceso abordado por Factum Arte es complejísimo, aunque le ha obligado a desarrollar (¡y abaratar!) nueva tecnología y, sobre todo, a plantear retos deontológicos a las industrias cultural y turística y al propio aficionado a las piedras: ¿debo seguir gozando de un patrimonio cultural con miles de años de antigüedad si mi presencia lo deteriora? El debate es mayúsculo, y más cuando la creación de réplicas no siempre conlleva la protección de las originales. Así está pasando en el Valle de los Reyes.
El Gobierno egipcio no puede permitirse el descenso del interés por visitar la zona que, en mayor o menor medida, implicaría el cierre de la tumba original de Tutankamón; cierre que, en realidad, fue anunciado en enero del 2011, pero que nunca se ha producido. Mientras se escriben estas líneas, ambos recintos permanecen abiertos, lo que permite desde luego un interesantísimo trabajo de comparación. Están a un kilómetro escaso de distancia. ¿Es igual de rica y emocionante la experiencia?
En abril del 2009, el CSA autorizó a Factum Arte, a través dela Universidadde Basilea (porque se exige que sea un centro académico el titular de los permisos), a recrear tres tumbas del Valle de los Reyes: Tutankamón, Seti I y Nefertari. Las dos últimas están cerradas a las visitas por su deteriorado estado de conservación. Una de las premisas de Factum Arte es que toda la información recogida sea puesta a disposición de la comunidad científica, de manera que los formatos de recopilación de datos han sido diseñados para la perdurabilidad y la facilidad de acceso y lectura.
Aquella primavera, los primeros equipos de Factum Arte entraron con sus materiales en los dominios de Tut. La tumba fue grabada en 3D y fotografiada en color con la mayor resolución jamás empleada. Todo ello, en la pequeña estancia con calor infernal que apenas deja un margen para trabajar de 126 centímetros entre el sarcófago y la pared.
En Madrid, un equipo dirigido por Franquelo había creado previamente un escáner, Lucida, pensado para las rugosas superficies en relieve de las tumbas egipcias. Si el reto se hubiera abordado a la primera, en el 2001, posiblemente el coste y la precariedad tecnológica lo habrían hecho inviable. Porque tanto el almacenamiento de datos (¿quién no tiene una memoria externa al PC con una capacidad impensable hace diez años?) como el manejo de los aparatos (una persona basta para manejar Lucida, que es ligera como Nefertiti) han vivido en los últimos años un descenso significativo de sus precios. Por añadidura, Lucida cabe en cualquier sitio, resiste todas las condiciones de trabajo y funciona con baterías.
Otra de las tareas en la morada de Tutankamón fue la toma de fotos. Los equipos montaron una suerte de andamios a una distancia siempre igual de la pared, que con una cámara Canon EOS5DII retrataron... 16.000 veces. Las imágenes ocupan miles de bites.
A partir de ahí, y ya en Madrid, la conservadora de la compañía, Naoko Fukumaru, fue la responsable de que el color de la réplica fuera idéntico al original. Es una tarea más compleja de lo que parece, dado que hay que considerar las condiciones de luz en el interior. Y aunque la tecnología está logrando cada vez más automatismos, la intervención humana es fundamental en esta parte del proceso. Porque no sólo es que haya que comprender cómo se pintó, con qué técnica y pincel, sino que los colores han sufrido las alteraciones del paso del tiempo. Interviene un equipo de ocho ojos, formado por Gregoire Dupond, Pedro Miró, Blanca Nieto y Alicia Guirao.
Entre tanto, en el Valle de los Reyes, decenas de hombres comenzaban a agujerear la tierra, a pico y pala y con máxima atención por si aparecía una estructura oculta, para crear una caja en la que insertar el facsímil. Pero estalló la revolución de la plaza Tahrir, que perjudicó al ritmo previsto para la instalación del acabado.
Bajo el control de Javier Barreno y Pedro Miró, los archivos informáticos que recogieron la información del relieve de la cámara fueron aplicados a una serie de capas de resina, silicona y fibra de vidrio para componer las nuevas paredes. Pero están en blanco. Otro equipo, mientras tanto, se encargó de crear con las fotografías cada una de las mismas secciones de la pared en una impresora plana de alta definición (también diseñada por Factum Arte), que permite imprimir en diferentes capas de color. Lo hace sobre gesso, una lámina elástica y resistente a la vez, capaz de adaptarse como una piel amorosa a la superficie rugosa de la pared de copia, en la que se han hecho coincidir con precisión micrométrica colores y relieves. Si bajo aquella pestaña hay un gránulo de roca, encajará.
Una vez aplicada la piel, al panel se le hace el vacío, para que ambas láminas queden completamente fijadas. Con todos los paneles creados se montó la copia.
En este caso, se hizo tres veces. La primera, en Madrid; la segunda, en el hotel Conrad de El Cairo, para un encuentro internacional entrela Unión Europeay Egipto. Se tuvo que hacer a toda prisa, en menos de una semana, y el ensamblaje concluyó a las 4 de la madrugada: la cita con las autoridades era a las 8. Pero se volvió a desmontar y se almacenó en la capital cairota; el estallido de Tahrir obligó a postergar el montaje en su sede definitiva, que no pudo rematarse hasta el pasado 30 de abril.
Y allí quedará, para la eternidad, pero a salvo de humedades, calores y flashes.
Ahora, la compañía madrileña tiene permiso para abordar las tumbas de Seti I y Nefertari, pero carece por ahora de financiación. Su idea inicial es transferir la tecnología a Egipto y que todo el proceso, aunque tenga supervisión española, se ejecute al pie del desierto.

   +Información: www.lavanguardia.com


   -Robos bajo las aguas del Nilo.

      10 de Septiembre de 2014

Tras la revolución del 2011 la salvaguarda de los monumentos no fue la primera preocupación del gobierno egipcio. En unos casos porque las fuerzas de seguridad fueron destinadas a otros menesteres y en otros, la mayoría, porque la población sintió menguar el puño que la controlaba. El caso es que los robos e intentos de saqueo del patrimonio del país a manos de sus propios ciudadanos alcanzaron cotas peligrosas.

Pasados ya unos años de esos primeros momentos del todo vale, las cosas están volviendo a ser lo que eran. Tanto, que los rumores de la vuelta del sin par Zahi Hawass resuenan con cierta fuera, o al menos él se empeña en que sea así; pues no olvidemos que esa es su gran especialidad, la promoción y el autobombo, lo de la egiptología científica es otro cantar. No obstante, mientras eso sucede, o no, los robos y los intentos de tal se repiten una y otra vez.

Lo malo es que ya no se limitan a excavar en las orillas de una necrópolis antigua con la esperanza de encontrar una tumba más o menos intacta. Igualmente, cada vez son menos los intentos de colarse en uno de los muchos almacenes del Servicio de Antigüedades, cuyas principales medidas antirrobo son un cerrojo y un gran candado sellado. No, ahora empiezan a recurrir a sistemas cada vez más imaginativos. Si el uso de una retroexcavadora o un bulldozer no son desconocidos en Sakkara para mover grandes cantidades de tierra en poco minutos y ver qué aparece. Recientemente la policía ha desmantelado un intento de saqueo que más bien tiene algo de película de aventuras.

La intentona tuvo lugar en la necrópolis menfita, concretamente en la ciudad de Al-Badrashin, a unos 40 km al sur de Guiza, donde a los ladrones no se les ocurrió otra cosa que comenzar a excavar un túnel bajo el agua desde la orilla del Nilo en dirección al yacimiento de Houd Zelikha.

Quizá lo hicieron con la intención de no tropezarse con los demás equipos de saqueadores que estaban actuando en la zona, porque la investigación preliminar de la policía descubrió los restos de varias excavaciones ilegales en torno y dentro del yacimiento. No cabe duda que esos agujeros en superficie fueron obra suya y que, al demostrarse infructuosos, se decantaran por otro tipo de aproximación al problema.

La banda, ya detenida, estaba compuesta al menos por un abogado de cuarenta años, un campesino y cuatro ciudadanos palestinos. En su posesión se encontraron taladros autónomos sumergibles, trajes de buceo, botellas de oxígeno y medidores de profundidad. En casa del campesino, listos para su venta, aparecieron algunos fragmentos de caliza, estatuas de pequeño tamaño y la basa de una columna de granito rosa, que parecen proceder de un templo del Reino Medio. Su intención estaba muy clara: como la superficie del yacimiento era terreno vedado, al haber otro grupo trabajando en ella y al haberse demostrado infructuosa, se decidieron por un ataque lateral. Penetrar desde el río les hubiera hecho empezar a varios metros desde la superficie, lo cual los situaba en la profundidad adecuada para alcanzar directamente el estrato rico en hallazgos... o eso esperaban.

Con todo, el intento de robo se me antoja un tanto ingenuo. Por mucho que los palestinos hayan tomado parte en la excavación de la red de túneles de la franja de Gaza y sean avezados cavadores, la logística para mantener abierto un túnel acuático excavado de forma precaria parece abrumadora... y tremendamente peligrosa. No es la primera vez que un excavador ilegal ha perecido aplastado dentro del túnel con el que pretendía alcanzar la riqueza, si quiera temporal.

En sus memorias arqueológicas, Agatha Christie describe cómo cuatro de sus trabajadores perdieron la vida justamente así: cavando un túnel lateral a varios metros por debajo de los estratos superficiales para poder saquear lo que esperaban era un depósito de estatuillas... y todo durante la pausa para el almuerzo, mientras el resto de sus compañeros descansaban en la ladera del tell cuya excavación dirigía Max Mallowan, el marido de la novelista. El suceso no sirvió de escarmiento a sus compañeros, que al día siguiente intentaron repetir la hazaña... y en eso siguen.

   +Información: www.elmundo.es


   -Egipto celebra el 110ª aniversario del descubrimiento de la tumba de Nefertari.

      10 de Septiembre de 2014

El Ministerio Civil de Aviación y el de Turismo, en colaboración con la embajada italiana en Egipto, organizarán un evento conmemorativo con motivo del descubrimiento de la tumba de la reina Nefertari hace 110 años en Luxor. El acto tendrá lugar entre los días 15 y 25 de octubre en el Valle de las Reinas.

Al acontecimiento asistirán varios arqueólogos italianos, así como organizadores de viajes y profesionales de los medios en representación de Egipto e Italia. Además, el Museo Egipcio de El Cairo y el de Luxor acogerán dos muestras fotográficas para completar el homenaje.

El Ministro de Turismo egipcio, Hisham Zaazou, ha señalado que estos eventos tienen un importante impacto en la promoción del gran patrimonio cultural del país, a la vez que garantiza la restauración de la estabilidad y seguridad en el país.

Nefertari fue una de las reinas con más influencia política del Antiguo Egipto al ser esposa del faraón Ramsés II, el Grande, “Hijo de Ra”. El faraón, aunque fue tildado de egocéntrico y megalómano, tenía una gran debilidad por Nefertari, por lo que, además de colmarla de honores en vida, también se aseguró de que fuera conocida para toda la eternidad. Sin duda, todos sus esfuerzos quedaron solidificados en la grandiosidad de su tumba, la más portentosa del Valle de las Reinas.

   +Información: www.sunotadeprensa.com


   -La pirámide más antigua de Egipto peligra en manos de sus restauradores.

      07 de Septiembre de 2014

La necrópolis de Saqqara, en la ribera occidental del Nilo, acoge un monumento que es a la vez patrimonio de la humanidad, la estructura de piedra cortada más antigua conocida, y la pirámide más antigua de Egipto. Ese monumento es la pirámide escalonada de Zoser, y corre peligro de acabar convertida en escombros debido a la ineptitud de sus restauradores.


La Gran Pirámide del Sol de México amenaza con derrumbarse
Con algo más de 63 metros de altura, la gran Pirámide del Sol es el edificio más imponente de la…
Read more
Los problemas para la pirámide comenzaron en 1992, cuando un potente terremoto desmenuzó parte de su fachada y dañó la parte superior, que se curvó hacia abajo. El arqueólogo encargado de evaluar los daños, Peter James, y su equipo, lograron estabilizar la estructura con una ingeniosa pared hinchable de PVC. El sistema provisional funcionó bien, pero la financiación terminó antes de que se pudiera construir una solución permanente.
Años más tarde, la nueva compañía encargada de la restauración del monumento podría estar contribuyendo a su destrucción. Según informan varios grupos activistas al diario Egypt Independent, la empresa que ha elegido el Ministerio de Antigüedades para reparar la pirámide de Zoser no solo no tiene experiencia previa en restauración de estructuras antiguas, sino que no parece haber construido nada antes. Los activistas, de hecho, aseguran que la compañía está cometiendo un delito ya que está prohibido por ley en Egipto incorporar más de un 5% de nuevos materiales a un proyecto de restauración.

Aunque el dato aún no ha podido ser confirmado, parece que parte de la estructura ya se ha venido abajo debido a la incompetencia de la empresa encargada del proyecto. Mientras llega algún tipo de información oficial por parte de las autoridades egipcias, tan solo queda esperar a que la construcción, atribuida al sacerdote arquitecto Imhotep, resista también los terremotos de la ineptitud.

   +Información: www.es.gizmodo.com


   -Hallan un papiro con la referencia más antigua a la Eucaristía.

      04 de Septiembre de 2014

Un equipo de científicos de la Universidad de Manchester han identificado un antiguo papiro como el documento que contiene la referencia más antigua, hallada hasta ahora, a la liturgia cristiana de la Eucaristía. El escrito, que data de unos 1.500 años, contiene algunas de las primeras referencias documentadas sobre la Última Cena y el maná.
La autora principal del estudio, Roberta Mazza, encontró este papiro mientras trabajaba con miles de fragmentos de documentos históricos inéditos que se conservan en las bóvedas de la biblioteca de la universidad. "Se trata de un importante e inesperado descubrimiento, ya que es uno de los primeros documentos encontrados en los que se hace referencia a la Eucaristía --la Última Cena--", ha explicado.
A su juicio, el hallazgo arroja nueva luz sobre el cristianismo primitivo, ya que el documento se elabora sólo 300 años después de que el emperador romano Constantino se convirtiera a la religión. Además, el texto muestra cómo los cristianos adoptaron una antigua práctica egipcia de usar amuletos para proteger al usuario contra los peligros y como mantienen la práctica de escribir liturgias en pedazos de papiro de sociedades anteriores.
En este caso, los cristianos reemplazaron las oraciones a los dioses egipcios y greco-romanos con extractos de la Biblia. El texto es una original combinación de pasajes bíblicos, incluyendo el Salmo 78: 23-24 y Mateo 26: 28-30, entre otros.
La investigadora ha declarado a phys.org, que, "aunque no se sabe casi nada sobre el propietario de documento, se cree que podría haber sido de un residente de la aldea Hermoupolis (el-Ashmunein)".
"Es doblemente fascinante porque el fabricante amuleto sabía claramente la Biblia, pero cometió un montón de errores. Algunas palabras están mal escritas y otras están en el orden equivocado. Esto sugiere que él estaba escribiendo de memoria en lugar de copiarlo", ha explicado Mazza.
La experta se ha mostrado "emocionada" por este descubrimiento que, según ha señalado, demuestra que el conocimiento de la Biblia estaba más arraigado en el Egipto del siglo VI d.C. de lo que se creía".
El texto completo del papiro es: "Temer todos a quien reinará sobre la tierra. Que las naciones y los pueblos sepan que Cristo es nuestro Dios. Porque él habló y ellos comenzaron a ser, él mandó y ellos fueron creados; él puso todo bajo nuestros pies y nos libró de la voluntad de nuestros enemigos. Nuestro Dios preparó una mesa en el desierto sagrado y dio maná de comer para un nuevo pacto: el cuerpo inmortal del Señor y la sangre que Cristo derramó por nosotros en la remisión de los pecados".

   +Información: www.europapress.es


   -Un socavón revela una capilla del Imperio Medio.

      02 de Septiembre de 2014

El pasado mes de abril, la policía de la localidad de Sohag, al sur de Egipto, debió acudir a una calle donde se había producido un socavón. La investigación consiguiente reveló que el agujero se debía a una excavación ilegal por parte de saqueadores de antigüedades; Sohag, en efecto, se encuentra a escasa distancia del templo de Seti I en Abydos. Tras arrestar a los saqueadores, la policía alertó al Ministerio de Antigüedades, que envió un equipo arqueológico para que comprobaran si el agujero ocultaba algo de interés. Lo que encontraron fue nada menos que una capilla de piedra caliza construida por el primer farón del Imperio Medio, Mentuhotep II (2046-1995 a.C.), de la dinastía XI.

Dedicada a Osiris

La capilla está dedicada a Osiris, dios del Más Allá, que tiene su santuario principal en Abydos, y en sus muros se suceden relieves e inscripciones, que incluyen la titulatura real de Mentuhotep. La importancia del hallazgo radica especialmente en la escasez de monumentos conservados de este faraón.
Sobre la capilla se construyó en la década de 1930 la fosa séptica de una casa, lo que ha dañado considerablemente el monumento. Los arqueólogos han desmantelado la fosa y han iniciado las labores de limpieza, restauración y documentación del hallazgo para prevenir futuros daños.

   +Información: www.nationalgeographic.com.es


   -Mila Álvarez, egiptóloga e investigadora canaria: “ se dice que Egipto esconde más del 70% de antigüedades bajo sus arenas”

      02 de Septiembre de 2014

Licenciada en Historia por la Universidad de La Laguna y doctora en Egiptología vive a caballo entre el mundo de los vivos y los restos arqueológicos de la civilización más enigmática de la historia. Desde su natal Los Llanos de Aridane, ha viajado a Italia, Egipto y Cuba en pos de un sueño, un sueño que la lleva a introducirse en las cuevas más recónditas en el Valle de los Nobles en Luxor.

Actualmente directora de la Misión Arqueológica Canaria-Toscana en Luxor que, en cooperación con el Ministerio de Antiguedades de Egipto, lleva a cabo el Min Project, la excavación de varias tumbas en el Valle de los Nobles, Luxor, colaboradora en el campo de la Egiptología en el Museo Arqueológico de Tenerife- Instituto Canario de Bioantropologia. Y acaba de regresar de La Habana para la publicación de la colección egipcia que alberga el Museo de Bellas Artes de la Habana desde los años 60. Además tiene un par de publicaciones de las que hablaremos a lo largo de la entrevista, La Muerte y el Mas Alla en el Libro de los Muertos y de la novela gráfica sobre el Egipto Antiguo. La Reina del Valle del Desierto.

¿Cómo nace una egiptóloga? ¿Por qué le intereso este campo quedándonos tan lejano, procediendo de una isla tan pequeñita?

Es una vocación que nació primero con mi atracción por el Mundo Antiguo desde que era pequeña. Apuntaba ya maneras desde muy niña cuando en casa cogía una biblia enorme que tenía mi madre y me pasaba a tiempo mirando una y otra vez las páginas centrales que incluían imágenes de episodios bíblicos desarrolladas en Egipto. Cuando viaje al país y vi su belleza y monumentalidad supe que mi “enamoramiento” tenía una razón de ser…

¿Es una carrera en solitario?

Lo de investigador suena bien pero muchísimos compañeros coincidirán conmigo que te puede llegar a aislar. Sí, es un trabajo muy en solitario y que te tiene que gustar… o más bien diría que tienes que tener vocación. Como el cuerpo necesita de los alimentos yo creo que hay una parte de nuestro ser que se siente satisfecha nutriéndose con conocimientos. Todos hemos experimentado alguna vez cuando tenemos interés en un tema que cuanto más sabemos más nos gusta.

¿Cómo surge la misión arqueológica Canaria-Toscana en Egipto que dirige?

Es la historia de un “parto doloroso”. Cuando me doctoré en la Universidad de La Laguna me fui inmediatamente a Egipto a realizar mi trabajo como epigrafista en la Misión Arqueológica Italiana de la que era miembro. La revolución del 2011 contra el presidente Mubarak estalla estando allí y soy expatriada a Roma. Es curioso… este hecho histórico cambió mis planes y cuando volví decidí que era el momento de “volar” y junto a una colega italiana nos pusimos a escribir un proyecto de carácter internacional para la petición del estudio y excavación de dos tumbas en Luxor en una de las zonas arqueológicas más ricas del mundo. Inmediatamente nos volvimos a ir a Egipto cuando no había ni un solo turista y la situación no era segura, pero nos “envalentonaba” las ganas de presentarlo al Ministerio de Antigüedades Egipcio lo antes posible. ¡Gustó el proyecto y nos lo concedieron!

¿Cómo es la jornada normal de trabajo en el yacimiento arqueológico?

Trabajamos todos los días exceptuando el viernes, día de descanso para los musulmanes. Nos levantamos temprano, a las seis de la mañana para estar cuanto antes en la excavación. Hacemos un registro de todos los trabajadores para ver quiénes están presentes y comenzamos. Cada miembro de la Misión tiene sus competencias. A media mañana paramos para el desayuno media hora y después reanudamos el trabajo hasta la una. Por la tarde los especialistas continuamos con diferentes tareas de documentación e investigación, además de organizar la jornada del día siguiente. En algunos días las cosas se viran y debemos improvisar, cambiando la ruta de trabajo, eso ocurre sobre todo cuando hay algún hallazgo que necesita un estudio inmediato o una intervención para su conservación.

¿Hablamos entonces de un trabajo en equipo?

Detrás de los logros de la Misión Canaria- Toscana en Egipto hay un buen equipo, fundamental para llevar a cabo la serie de objetivos que nos planteamos. El trabajo de cualquier excavación no es únicamente un trabajo de campo en el lugar donde se desarrolla el Proyecto. Antes de comenzar… existen meses previos de investigación y ordenación de datos. Además nos organizamos basándonos en un plan de trabajo que vamos perfilando según nos acercamos a la fecha. Es muy importante marcarnos objetivos claros desde el principio para obtener así unos buenos resultados. También la tarea de organizar a los investigadores de las diferentes disciplinas que van a intervenir en la excavación es muy importante. En el Min Project tenemos investigadores de muchísimas nacionalidades.

¿Surgen dificultades en el proceso?

Cuando nos proponemos cualquier cosa dificultades siempre aparecen. Podría contar muchas pero no creo que sea el medio para contarlas. Se sale de ellas poniendo mucho empeño, no teniéndoles miedo y mostrando carácter y personalidad… el mundo no es de los cobardes.

¿Cómo fue el descubrimiento de la tumba de May?

Hablamos del descubrimiento de una tumba de la Dinastía XVIII datada en torno al 1500 antes de Cristo. Fue localizada en un área de la necrópolis tebana (LUXOR) que, en los planos que los egiptólogos manejamos, figuraba como vacía. Hemos logrado sacar a la luz a un alto funcionario del rey llamado May y casado con Neferet, quien ostentaba numerosos títulos entre los que figuraban el de Supervisor de los Campos, supervisor del ganado y supervisor de todos los caballos del rey.

Nos introducimos en la nueva tumba por una apertura en una tumba de nuestra concesión y que conecta a ambas sepulturas a través de un túnel. Esto quiere decir que hemos entrado en ella por su parte subterránea y no por la superficie. La tumba se halla sepultada bajo una montaña de arena y el día que se inicien los trabajos serán desde el exterior, para poder introducirnos por su entrada principal. También es importante destacar, que las cámaras del interior de la tumba de May, que visitamos, están llenas de escombros por lo que la excavación en su día puede traernos a la luz más decoraciones en las paredes y sobre todo, pozos que nos lleven a los lugares donde están los difuntos enterrados.

¿Qué suponen o han supuesto sus investigaciones con ese proyecto Toscano-Canario?

El trabajo de campo es totalmente diferente a estar sentada en una biblioteca. Allí respiras la historia en vivo, ves salir los objetos, los tomas en las manos… puedes aprender mucho más en una jornada de trabajo que leyendo un libro. Imagínense una excavación con especialistas de diferentes disciplinas cada uno realizando su investigación y mientras se desarrolla el trabajo unos a otros nos vamos enseñando nuestro trabajo y debatimos. El aprendizaje es enorme… Este proyecto, por supuesto, también supone una gran responsabilidad, ya que en la primera Campaña el descubrimiento triplico el trabajo y los gastos. No puedo negar que algunas veces este proyecto nos quita el sueño pero al final compensa.

¿Egipto esconde muchas más sorpresas?

Yo diría que hay mucho que todavía tiene que ser estudiado. Según el antiguo Ministro de Antigüedades Zahi Hawass, aún queda bajo las arenas del desierto un 70 por ciento… A los egiptólogos nos quita más el sueño aquello que sabemos que está perdido y, por tanto, es irrecuperable que lo que pueda salir a la luz. No hay que olvidar que una de nuestras tareas fundamentales es preservar y conservar las antigüedades y no ir en busca del tesoro, como muchos piensan…los personajes de Indiana Jones o Lara Croft no tienen nada que ver con la figura del arqueólogo o el egiptólogo. ¡Prometido!

¿Con qué tópicos del Egipto Antiguo acabaría?

Con la fantasía que ha desvirtuado la realidad. Muchas personas me comentan aspectos erróneos de esta civilización sin darse cuenta de que son cosas que han visto en el cine o han leído en un libro de ficción. Mucha gente opta inmediatamente, cuando se enfrentan a algo que no se conoce de esta cultura, a utilizar la palabra “enigma” o “misterio” y yo les digo que simplemente son preguntas a las que no se les ha podido dar todavía respuesta porque no contamos con el material (fuentes) para estudiarlas. En todos los temas en los que se ha elucubrado con fantasía yo les digo que la realidad supera la ficción…

Respecto a las maldiciones… Nunca había pensado en esto hasta que un día un periodista me preguntó por ello. Tranquilizo a todos… son cosas de películas (risas)

Apoyado por el Gobierno de Canarias y el Cabildo de La Palma, están realizando un proyecto de cooperación con el Museo de Bellas Artes de la Habana, ¿en qué consiste exactamente este proyecto?

Este Proyecto forma parte de las labores de investigación que la Misión Arqueológica Canaria-Toscana realiza en el campo de la Egiptología a lo largo del año. El objetivo es la publicación de la colección egipcia que alberga desde los años 60 el Museo de Bellas Artes de la Habana y que perteneció al doctor Joaquín Gumà Herrera, más conocido como el Conde de Lagunillas (La Habana, 1909-1980).

Este personaje de la burguesía habanera poseyó una amplia cultura y, además, supo aprovechar el momento idóneo -finales de la Segunda Guerra Mundial- para iniciarse en el coleccionismo. Adquirió en el mercado de arte norteamericano las primeras piezas egipcias y griegas en casa comerciales de prestigiosos anticuarios donde los precios eran relativamente bajos, debido a la poca demanda de obras a causa de la guerra. Años más tarde también viajaría a Europa con la misma intención de adquirir piezas. Hacia los años 50 la colección del Conde de Lagunillas gozaba ya de un prestigio que rebasaba los límites insulares y hasta continentales.

¿Cómo conoció la colección?

Realizando mi tesis sobre el Libro de los Muertos egipcio descubrí que en la Habana había un papiro. Y para mí de los más bonitos que he visto… mi colega Irene Morfini y yo inmediatamente nos pusimos en contacto con la curadora de la colección, la Licenciada Aymée Chicuri Lastra, quien mostró todo su entusiasmo en que cooperáramos. No puedo olvidarme del buen ambiente y la profesionalidad de conservadores, fotógrafo y especialistas del Museo, pues fue fundamental para que disfrutáramos mucho del trabajo.

¿Qué esperan con esta publicación?

Que este trabajo tenga una proyección internacional. El catálogo será publicado en lengua española e inglesa y tendrá un carácter científico y divulgativo. Será presentado el próximo año en la Habana y Canarias. Esta cooperación, en un campo de tanto interés como es la Egiptología, será una buena “carta de presentación” para la Egiptología Canaria y Cubana, quienes en este proyecto van de la mano.

Y espero que quienes viajen a Cuba no dejen de visitar el Museo Nacional de Bellas Artes porque además de ser un magnifico museo con diferentes colecciones, podrá contemplar unas 150 antigüedades egipcias: esculturas, relieves de tumbas, un magnífico Libro de los Muertos de la Dinastía XXI y nueve retratos del Fayum en perfecto estado que pertenecieron a momias de época romana.

¿Además hay un par de libros publicados?

Bueno, en realidad las publicaciones tienen como objetivo además recaudar algo de fondos para las investigaciones, el primer producto que sale al mercado es una novela gráfica sobre el Egipto Antiguo titulada La Reina del Valle del Desierto. Se trata de una novela con dibujo realista y con base histórica: el relato tiene un aire de aventura, suspense, además de un cierto tono dramático. Ediciones ad Aegyptum es una editorial canaria. Está centrada en la publicación de libros de egiptología de carácter científico y divulgativo y de Novelas Gráficas sobre el Egipto Antiguo. Podemos decir, que la novela adquiere un aire de libro de historia y guía de viaje, que la diferencia de una novela gráfica normal. Es más que una novela gráfica de entretenimiento, destinada a todos los públicos.

Para intentar ofrecer el mayor rigor científico, nos propusimos un reto: no defraudar el ojo del egiptólogo. Este objetivo supuso un mayor esfuerzo en la recreación del pasado. Muchas de las escenas de la novela fueron recreadas a través de pinturas parietales, representadas en tumbas y templos.

También podemos decir, que la novela tiene un “carácter museístico”, pues aparecen numerosos objetos de los diferentes museos con colecciones egipcias.

¿Ha sido traducida a varios idiomas?

Sí, español, inglés, italiano y árabe y presentada en: Cuba, Italia y Egipto

¿Y la segunda obra o proyecto editorial?

Nos encontramos preparando la segunda entrega (será sobre ladrones de tumbas). Diferentes instituciones educativas dentro de las islas y fuera, han adquirido comic para enseñar de una forma original historia sobre Egipto Antiguo. El próximo año comenzaremos una Campaña en el sector educativo. Los comic se convertirán en comic-documental para versión ipad (con fotos, videos, sonidos…). Una empresa ha mostrado su interés en hacer una producción animada para el turismo y la educación en Egipto.

¿Hay alguna recompensa a este trabajo?

Una de las cosas más bonitas de mi trabajo es ver el entusiasmo de las personas interesadas en el Egipto Antiguo. Muchísima gente que me conoce aprovecha cualquier situación para preguntarme sobre Egipto… aunque el lugar ni las circunstancias muchas veces sean las más apropiadas (más risas).

A raíz del descubrimiento de la tumba de May he recibido muchísimos emails sobre todo de jóvenes investigadores de diferentes partes del mundo que se sienten identificados contigo. No sé si será por la imagen “joven” y dinámica que da nuestro Proyecto. Muchos nos dicen que somos un modelo a seguir, que les damos esperanza para seguir estudiando…. Que ellos desearían llegar a donde hemos llegado… que como pueden hacer… y a mí, aunque sea cursi decirlo, se me “parte el corazón” cuando me dicen que el sueño de su vida es poder ir a Egipto o participar alguna vez en su vida en una excavación… Los entiendo, porque no hace mucho, yo también tenía mis propias ilusiones y ganas de “comerme el mundo”. Ojalá algún día nuestra excavación tenga las condiciones necesarias para tener la oportunidad de dar una experiencia de trabajo a todos los jóvenes que, aun preparados y con los estudios necesarios, lo tienen muy difícil.

¿Qué diría a los jóvenes investigadores canarios, sea cuál sea su especialidad?

Sin sacrificio no hay nada y hay que trabajar mucho para obtener frutos. Tenemos que tener ilusión y deseo de superación. Yo siempre me voy poniendo metas, cuando llego a una me pongo más… cuando no sé hacer algo y tengo que aprenderlo nunca pienso que no lo voy a lograr…pongo todas mis energías para llevar a cabo lo que me propongo.

Tenemos que olvidarnos que lo de afuera es mejor que lo que tenemos, aquí en Canarias hay magníficos investigadores y profesiones en muchísimas disciplinas. Esto lo comento porque cuando he ido a visitar colegios una de las preguntas más frecuentes que me hacen los niños es: ¿cómo has podido llegar a Egipto y descubrir una tumba si eres de la Palma? (risas) yo le respondo preguntándole si él cree que los canarios somos más “bobos” que la gente del resto del planeta. ¡Pero es que estamos lejos! Me dicen… ¿lejos respecto a qué? ¿y cuál es el problema? No saben responder y vislumbro en sus ojos la sorpresa… ¡ya se están imaginando que quieren ser de mayores!

¿Qué sueños le quedan por cumplir?

Esta pregunta me la han hecho muchas veces… No hay mayor sueño que ser lo que uno siempre ha querido ser. Yo quería ser egiptóloga y lo soy… y además siento que no me equivoqué con mi elección.

Ahora lo que me propongo es seguir aprendiendo, mi formación sigue… no me paro. Todavía me queda mucho por aprender y tengo que estar al día de las publicaciones y los resultados que aportan otros compañeros en el campo de la Egiptología.

Si tuviera que pedir un deseo sería el ser una buena egiptóloga, una profesional en lo mío, no aspiro hacer ni la mejor ni una Indiana Jones, simplemente aportar mi granito de arena al estudio del Egipto Antiguo.

¿Cuál es el futuro inmediato de su trabajo?

El apoyo y el interés de la gente ha sido sensacional. Ya llevamos casi 3000 visitas de gente de diferentes países del mundo que se han interesado por nuestro Proyecto en un período muy breve. Para dar a conocer nuestro trabajo, la Misión Arqueológica Canaria-Toscana tiene su página web traducida al español, italiano e inglés. Quien quiera saber de nuestra “aventura arqueológica“ puede leer nuestro diario: www.min-project.com.

Y quien quiera ayudarnos puede adquirir nuestra novela gráfica a través de nuestra web.

¿Ya está involucrada o proyectando nuevos objetivos?

Estoy finalizando un libro sobre momias canarias y egipcias que se publicara a principios del próximo año. Se trata de un libro divulgativo y muy ilustrativo sobre el tema. Reconstruiremos el proceso de momificación/mirlado que practicaron los indígenas canarios antes de la conquista castellana. También intentamos hacer un análisis para dilucidar si ambos rituales están relacionados. He obtenido el apoyo de varias instituciones de las islas y extranjeras y el libro contará con mucho material inédito.

   +Información: www.canarias-sci-tech.net


   -Descubren un sarcófago egipcio dentro de la pared de una casa en Inglaterra.

      02 de Septiembre de 2014

El tasador Stephen Drake estaba evaluando una propiedad en la localidad de Bradwell-on-Sea, en Essex, Inglaterra, cuando se topó con un sarcófago en posición vertical en la cavidad de una pared exterior. Una caja egipcia pintada y con jeroglíficos que un grupo de historiadores de la Universidad de Cambridge ha determinado que data aproximadamente del año 700 a.C.

Pero, ¿cómo llegó una obra tan valiosa a un domicilio tan modesto? Stephen Drake describe a «The Archaeology News» que acudió a la casa porque los familiares del dueño anterior, que había fallecido, querían que la tasase. «Cuando llegué allí, las obras de renovación de la casa estaban en pleno desarrollo y habían aplastado una de las paredes exteriores y realizado un agujero. Al mirar en el anterior me sorprendió ver la tapa de un sarcófago en un rincón, cubierta de polvo y telarañas. Había un rostro pintado en él y algunos jeroglíficos. Era como una escena de una película de Indiana Jones», relata Drake.

Al parecer, los nuevos propietarios de la casa desconocían el valor de la tapa del sarcófago pero imaginaban que sería parte de una colección de objetos antiguos. La estimación es en torno a las 1.000-2.000 libras y se subastará el próximo 13 de septiembre.

Si la tapa del ataud realmente es del año 700 a.C., procedería de la dinastía 25 en Egipto, con el Faraón Shebitku. Además de la pieza no hay ninguna señal de la momia o del resto del ataúd ni tampoco información acerca de cómo llegó hasta Inglaterra.

   +Información: www.abc.es


   -Los restos de la primera gran guerra, hace 13 mil años.

      27 de Agosto de 2014

En la orilla occidental del Nilo, en Jebel Sahaba (Sudán del Norte), docenas de esqueletos humanos están siendo analizados y estudiados por los investigadores. La mayoría presentan heridas de flechas y parecen ser las víctimas de la primera guerra a gran escala conocida, que se habría librado en el lugar hace unos 13000 años.

Durante los dos años que llevan en marcha las excavaciones por parte de antropólogos de la universidad francesa de Burdeos, se han podido localizar varias decenas de impactos de proyectiles como saetas o dardos, e incluso fragmentos de las mismas en los propios huesos de los esqueletos.

Las investigaciones en el lugar datan ya de los años 60, pero ahora se han encontrado muchos más restos y evidencias. El cementerio fue descubierto en 1964 por el arqueólogo norteamericano Fred Wendorf, y ahora se está examinando de nuevo con la tecnología actual, lo cual está arrojando algunas sorpresas.

Algunos materiales incluso se pueden ver ya en el British Museum desde hace un mes, como parte de la nueva galería dedicada a Egipto.

Lo que más ha sorprendido a los investigadores es que las causas de la guerra parecen haber sido raciales o étnicas, y que los ataques se prolongaron durante varios meses o incluso años. Las víctimas han sido identificadas como sub-saharianos, mientras que la identidad de sus atacantes continúa siendo un misterio.

La época en que se produjo la guerra padeció un severo cambio climático, con escasez de recursos y agua, lo cual puede haber sido la causa del enfrentamiento. Los pozos se secaron, la vegetación retrocedió y los animales escaseaban, habiendo emigrado hacia lugares con mayor suministro de agua como el Nilo. Es lo que se ha llamado el período Dryas

   +Información: www.labrujulaverde.com


   -A los faraones les llegó la hora: Desentrañan el mecanismo del reloj del Antiguo Egipcio.

      25 de Agosto de 2014

La jefa del equipo científico ruso, Larisa Vodolázhskaya, de la Universidad Federal del Sur, explicó a la cadena Vesti.ru que la mayoría de los arqueólogos creía durante mucho tiempo que en el Antiguo Egipto dividían el día y la noche en 12 horas, cuya duración cambiaba en transcurso del año, debido a que cambiaba la duración del día y de la noche.

En 2013 una expedición arqueológica de la Universidad de Basilea halló en el famoso Valle de los Reyes, en las cercanías de Luxor, un reloj de sol del siglo XIII antes Cristo, considerado como uno de los más antiguos. El reloj es una piedra caliza rústica de forma de semicírculo con la segmentación marcada. Investigadores suizos presupusieron que el reloj era horizontal y muy impreciso, y que se usaba para calibrar este sistema de horas de día y de noche diferentes.

Sin embargo, el estudio del mismo reloj por científicos rusos demostró que, en realidad, fueron los egipcios antiguos los que primeros calcularon que un día completo dura 24 horas iguales. De esta forma la investigación demuestra que la división del día en 24 partes iguales fue calculada entre 11 y 12 siglos antes de lo que se creía y que corrió a cargo de los egipcios, y no de los griegos o árabes antiguos.

Además, los científicos rusos revelaron que el reloj es de tipo vertical, que es más preciso que los horizontales, y que tenía un gnomon declinante, invento que hasta ahora se creía que databa de una época mucho más reciente y que se aplicaba para dividir el tiempo en el reloj en 24 horas iguales, así que no pudo existir antes de que se hubiese inventado el sistema de medición del tiempo en 24 horas.

Según el estudio, las marcas en el reloj se establecen para las 6;7;8;9;10 y 11 y 12 horas, y luego van con un retraso de media hora:12,5;13,5;14,5;15,5;16,5, mientras que la última línea se corresponde a las 18 horas. Los investigadores creen que el plazo entre el mediodía y las 13,5 horas fue dedicado para una siesta, hasta ahora es tradicional en varios países.

Además los científicos lograron revelar como se usaba el otro tipo de reloj del Egipto Antiguo que tenía la forma de la letra L, que hasta ahora había sido difícil de entender. Descifrando una escritura antigua y realizando algunos cálculos los científicos presupusieron que los dos tipos de reloj se usaron juntos, y la sombra del gnomon daba al reloj de la forma de L. Las inscripciones en este último complementaban el reloj con gnomon, el cual no tenía ninguna inscripción. El uso de dos tipos de reloj, puede evidenciar que en el Egipto Antiguo se aplicaron ambos sistemas de mediación de tiempo, el más complejo de 12 horas para sacerdotes, y el más simple, de 24 horas, para la gente común, concluye Vodolázhskaya.

   +Información: www.actualidad.rt.com


   -Hallan en un cementerio cerca del Nilo una antigua caja contra el mal de ojo

      24 de Agosto de 2014

Los arqueólogos excavaron varias de las tumbas subterráneas en un cementerio que data del reino de Kush, en el territorio del actual Sudan, encontrando artefactos como un anillo de plata grabado con una imagen de un dios, y una caja de loza decorada con grandes ojos que, según un investigador sudanés, hubiera servido para proteger contra el mal de ojo, según la revista Science.

Los aldeanos locales descubrieron el cementerio accidentalmente, en 2002, durante la excavación de una zanja cerca de la aldea de Dangeil, y las excavaciones arqueológicas han estado en curso desde entonces. No se informó de los hallazgos hasta hace poco.

El cementerio se remonta a una época en la que un reino llamado Kush floreció en el territorio del actual Sudán. Con sede en la antigua ciudad de Meroe, Kush controlaba un vasto territorio y su frontera norte se extendía hacia Egipto, en aquel entonces bajo el dominio de Roma.

Aunque los kushitas construyeron cientos de pirámides, este cementerio en particular no contiene estructuras en la superficie, solo tumbas subterráneas.

Entre los múltiples tesoros arqueológicos del cementerio se halló un extraño objeto: una caja de loza decorada con lo que los antiguos kushitas y egipcios llamaban ojos "udjat", "una tradición bien conocida en Egipto", explicó Mahmoud Suliman Bashir, un arqueólogo de la Corporación Nacional de Sudán de Antigüedades y Museos (NCAM).

Bashir señaló que los kushitas también hicieron uso de ello. "Tenía una especie de función ritual para [proteger] el mal de ojo", dijo.

   +Información: www.actualidad.rt.com


   -El origen del arte de embalsamar.

      16 de Agosto de 2014

Las momias egipcias no son las más antiguas del mundo, pero probablemente sí son las más admiradas por la fabulosa técnica que sus embalsamadores lograron perfeccionar a lo largo de milenios para intentar hacer realidad el mayor deseo de cualquier ciudadano de la época: conseguir un cuerpo eterno para pasar la eternidad.

Para lograr preservar durante mucho tiempo los tejidos humanos y los vendajes que usaban para envolver los cadáveres, investigaron y utilizaron sabiamente los productos que les ofrecía la naturaleza.

Pero antes de desarrollar el proceso de embalsamiento, la momificación se hacía de forma natural. Los cadáveres, normalmente envueltos en pieles de animales, se dejaban secar debido a la acción del calor, la sequedad y la arena del desierto.

Los científicos pensaban que los egipcios usaron resinas para fijar las vendas de forma ocasional durante el Reino Antiguo (se hallaron restos de resina de conífera en una momia del 2200 a.C aproximadamente), y de manera más generalizada durante el Reino Medio, entre el 2000 y el 1600 a.C. Sin embargo, el análisis químico de momias mucho más antiguas ha revelado que, en realidad, comenzaron a utilizar productos para embalsamar al menos 1.500 años de lo que se creía.

Los investigadores que firman esta investigación, publicada esta semana en la revista PLOS ONE, eligieron vendajes de momias procedentes de uno de los cementerios más antiguos que han sido encontrados en el país del Nilo. Las tumbas donde se encontraron están en la necrópolis de Mostagedda, en la región de Badari, con una cronología estimada de entre el 4500 y el 3350 a. C.

En su artículo, los científicos explican que hasta ahora no se habían realizado análisis químicos para detectar componentes orgánicos en los vendajes del periodo prehistórico de Egipto: «Se asumía que la preservación de los tejidos se debía sobre todo a las favorables condiciones del lugar donde estaban enterrados, en lugar de a la intervención deliberada mediante el empleo de las técnicas químicas que caracterizan las momificaciones posteriores», relatan.

La receta para embalsamar

En concreto, el análisis bioquímico de las vendas de lino reveló que contenían restos de resina de pino, extracto de una planta aromática, una goma (azúcares), petróleo y aceites de origen vegetal y animal.

Los ingredientes naturales utilizados para preservar las momias de Mostagedda hace cinco milenios son muy parecidos a los usados durante la época faraónica, en la que el embalsamiento de cuerpos estaba muy perfeccionado. «Las propiedades antibacterianas de algunos de estos ingredientes y la preservación de tejidos localizada que hacían nos lleva a la conclusión de que [estas momias] representan el inicio de la experimentación que evolucionaría hasta las prácticas de la momificación de la época faraónica», afirma Stephen Buckley, investigador de la Universidad de York (Reino Unido) y coautor de este estudio, en el que participan científicos de la Universidad de Oxford y de la Universidad Macquarie (Australia).

«El principal proceso en las primeras momias aparentemente consistió en el uso de agentes antibacterianos, aunque parece que también usaban sal en las primeras épocas, lo que ayudaría a preservar los cuerpos. Sospecho que su uso fue significativo, pero se trata de un aspecto que seguimos investigando y todavía no se ha publicado», explica. El investigador añade que no hay evidencias que indiquen que ya en esa época extrayeran los órganos del cuerpo, quizás debido a que la acción del calor y la arena del desierto hacía que fuera mucho menos necesario para su conservación que cuando se usaban tumbas.

Buckley, que es arqueólogo y químico, anteriormente llevó a cabo una investigación sobre las resinas empleadas en el Antiguo Egipto durante la dinastía 18 en el Valle de los Reyes (Luxor), afirma que la proporción de ingredientes antibacterianos usados en los linos prehistóricos que protagonizan su último estudio es la misma que utilizaban los embalsamadores en su época de máximo esplendor, unos 2.500-3.000 años más tarde. «Las recetas son sorprendentemente parecidas, tanto en el año 4000 a.C como en el 1500 a.C. Una mezcla oleosa con pequeñas cantidades de resina de árbol y un extracto de una planta aromática junto a una pequeña cantidad de un goma/azúcar vegetal», señala Buckley a EL MUNDO.

Pese al tiempo transcurrido, han podido determinar con bastante precisión la procedencia de los materiales: «Los componentes químicos sobreviven en una forma reconocible durante miles de años así que, aunque están alterados por el paso del tiempo, es factible determinar la fuente original», añade el investigador.

Los vendajes de lino analizados en este estudio fueron encontrados a principios del siglo XX y llevados a Reino Unido. Egipto estaba de moda y numerosos arqueólogos europeos excavaban allí. Los linos se conservaron en el actual Museo Bolton (antes llamado Chadwick). En la actualidad, está prohibido sacar del país cualquier objeto o tomar muestras en las excavaciones.

Sin embargo, el uso de escáneres y radiografías combinado con análisis de muestras de ADN, restos humanos o tejidos textiles está desvelando muchos aspectos desconocidos de esta fascinante cultura, en la que el embalsamiento de sus muertos era uno de los procesos más importantes. Según señala Buckley, precisamente el acceso tan limitado que los investigadores tienen a los materiales es la razón por la que «nuestro conocimiento sobre la momificación egipcia sigue siendo extremadamente pobre».

Aunque representaron en dibujos cómo lo hacían, no dejaron documentos escritos que detallaran los ingredientes y cantidades que usaban. En el s. V. a. C, el griego Heródoto describió con detalle las técnicas que empleaban en un texto de gran utilidad para los egiptólogos. «Algunas imágenes del Antiguo Egipto ofrecen algunas pistas, pero no dan información sobre qué materiales usaban. Hay algunos textos tardíos que dan algunas pistas pero su interpretación sigue siendo un problema», señala Buckley, que destaca los conocimientos que tenían los embalsamadores y el método científico que seguían, sobre todo a finales de la dinastía 18, cuando el proceso de momificación estaba realmente perfeccionado y se consideraba todo un arte.

«Heródoto sigue siendo la fuente principal sobre momificación egipcia, aunque otros autores posteriores, como Diodoro, Sículo, Plinio el Viejo y Estrabón, también dejaron información, aunque menos extensa».

El científico considera que los embalsamadores egipcios fueron los mejores, como muestra el hecho de que restos de ADN de las momias hayan podido preservarse durante milenios.

   +Información: www.elmundo.es


   -El kamasutra de las pirámides.

      11 de Agosto de 2014

La escena no es porno casero ni siquiera un pasaje de la insólita y gloriosa hazaña del Cipote de Archidona que tanto asombró a Camilo José Cela. La orden, tan fogosa como amenazante, aparece junto a su correspondiente viñeta en un papiro de los tiempos faraónicos que los egiptólogos decimonónicos y mojigatos arrumbaron en un cajón. «Es como si escucháramos detrás de la puerta de un dormitorio», reconoce a Crónica la egiptóloga danesa Lise Manniche, tal vez la mayor especialista en la animada vida sexual de los antiguos egipcios. La única diferencia es, por supuesto, que aquí se trata es de pegar el oído a una alcoba de hace varios milenios.

El bautizado como papiro erótico de Turín -se guarda en el museo egipcio de esa ciudad italiana- es descaradamente singular. Fue descubierto hecho trizas en el siglo XIX en las áridas tierras de Deir el-Medina, un poblado de artesanos y obreros cerca del Valle de los Reyes, en la orilla occidental de Luxor, la antigua Tebas. Su castigado puzle data del reinado de Ramsés II (1279-1213 a.C.) y reúne 12 posturas sexuales con todo lujo de detalles. Los machos, calvos y rollizos, son sementales que retozan con mujeres estilizadas que se retuercen, inclinan y flotan dóciles y flexibles. «El papiro es único. Algunas posturas son conocidas, aunque no demasiadas, pero no en este soporte sino en lascas de piedra caliza o como figurines. Contiene además fragmentos de las conversaciones del hombre y la mujer», apunta Manniche.

Su contenido de alto voltaje ha perturbado a algunos intelectuales -«es una imagen de monstruosa obscenidad», declaró Jean François Champollion, el orientalista francés que descifró los jeroglíficos a partir de la piedra Rosetta- y ha exasperado a quienes han tratado de buscarle un sentido. La última revisión procede precisamente de tierras galas. El divulgador francés Thierry Do Espirito acaba de publicar Pharao-nique! La vie sexuelle au temps des pharaons: Histoire et révélations, una obra que bucea en la libido de los soberanos egipcios.
El papiro sigue siendo la pieza clave del oculto universo sexual del antiguo Egipto. La parte superior, la más divulgada y políticamente correcta, contiene ilustraciones de animales a modo de fábula. La inferior, en cambio, invita, según los expertos, a perderse por un burdel faraónico. O, dicho en su argot, por una «casa de la cerveza». Y es que además del vicio carnal, salpicados por el pergamino aparecen placeres etílicos servidos en jarras. Todo dispuesto para un trago de éxtasis.

«El propósito del papiro no está del todo claro. Como es una docena de escenas de coito diferentes, se podría pensar que se trata de un manual o quizás de alguien que ha encargado dibujar sus juergas», aventura la autora de La esfinge erótica. La vida sexual de los antiguos egipcios, un ensayo publicado en la década de 1980 que fue lo más parecido a un destape que ha conocido la civilización faraónica. «El pliego proviene de Deir el-Medina, cuya población masculina trabajaba en el Valle de los Reyes y podían estar lejos de casa hasta 10 días. Además, sabemos por otras fuentes que las actividades extra matrimoniales no eran inusuales en esta villa», agrega.

«A la finalidad del papiro se le da muchas vueltas. Lo cierto es que la sátira del documento es rotunda», señala a este suplemento el egiptólogo José Miguel Serrano Delgado, profesor de la Universidad de Sevilla y subdirector del proyecto español Djehuty, quien horada cada invierno Luxor en busca de tesoros extraviados.

Es cierto que, si la mirada se detiene y se recrea, las escenas de esta bacanal rezuman hilaridad: los clientes del prostíbulo -probablemente altos dignatarios de la corte y grandes sacerdotes- lucen panzas ajenas al canon de la época -esos trazos de morenos cuerpos fornidos y torsos esculpidos y desnudos que pueblan los templos- y sostienen falos erectos y desmesurados. Por sus gestos parecen hallarse extremadamente cansados, exhaustos como si se les hubiera pasado el tiempo de las correrías. Las meretrices, en cambio, guardan la línea y cuidan su vestuario. Están radiantes. Para más escarnio a la hombría de sus acompañantes, las mujeres «aparecen de forma recurrente tomando la iniciativa», indica el arqueólogo.

¿Es el ardiente croquis del papiro de Turín el Kama Sutra perdido de los antiguos egipcios? «Podría ser porque se representan distintas posiciones de penetración pero el tratamiento del miembro viril es muy chocante. La imagen del hombre es ridícula. Creo que no está pensado tanto para excitar o adoctrinar como para divertir», replica Serrano Delgado. «No es propaganda ni didáctica. Los egipcios también realizaban cosas como los dibujos que puede garabatear un escolar en un pupitre o como las representaciones eróticas que deben decorar las mansiones de algunos millonarios actuales».

«El Kama Sutra es mucho más que un manual con ilustraciones de posturas sexuales. Lo único que tienen en común ambos documentos es el tipo de lector que debía apreciarlo, la élite», esboza Manniche.

Controversias aparte, lo que sí desnuda el pergamino son las posturas con las que se desfogaban los habitantes del Nilo. «La posición representada con más frecuencia y que podríamos etiquetar como popular es la del hombre de pie con las piernas de la mujer rodeando su cuello. También se muestra a menudo a la mujer acostada encima», enumera la investigadora. El Libro de los Ataúdes, no obstante, recomienda la posición contraria: «Él copulará en esta tierra de noche y de día; el orgasmo de la mujer llegará debajo de él cada vez que copule».

«Las representaciones iconográficas y las figurillas revelan que hacían el amor como todo el mundo. Por delante y por detrás y en posiciones como la del misionero o la cópula a tergo (el hombre penetra a la mujer por su parte trasera, tanto por la vagina como por el ano)», asevera el profesor de la Hispalense. Una de las escenas más llamativas del pliego es precisamente la que muestra el coito anal de una una mujer subida a un carro de guerra tirado por dos muchachas diminutas. El amante la penetra mientras su mano izquierda se aferra a sus cabellos y su derecha sostiene un tarro. «Cabría pensar que el frasco contendría algún tipo de ungüento que permitiría una mayor facilidad en la penetración anal», subraya Marc Orriols i Llonch, egiptólogo de la Universidad Autónoma de Barcelona, en un artículo que desentraña la cópula a tergo a partir del léxico y la iconografía erótica del Antiguo Egipto. Y concluye: «El tipo de coito más recurrente en la imaginería es aquel en el que el hombre penetra a la mujer por su parte trasera. Dentro de estas representaciones se distinguen dos tipos de documentos con finalidades muy distintas. Por una parte, los satíricos, en los que la penetración anal simbolizaría la degradación del personaje sodomizado. Y, por otra, los cotidianos, que reflejarían las fantasías sexuales de los hombres del antiguo Egipto.

El ardor del faraón y sus súbditos tiene una frontera: la felación y el cunnilingus. No se ha hallado hasta la fecha una prueba que confirme su práctica. Lo más aproximado son algunas «figuras obscenas» que enseñan a una mujer sosteniendo y aproximando a la boca el falo, también de tamaño XXL, de su compinche. Pero, como dice Serrano Delgado, negar su existencia es aventurar demasiado. «Tampoco existe este tipo de representación en otras culturas. Hay ciertas cosas que no hay por qué decirlas ni por qué inmortalizarlas», arguye. De lo que sí hay constancia es del gusto por fetiches como pelucas femeninas abundantes y de color azabache. «Parece que la peluca enviaba un mensaje de deseo sexual», apunta el académico.

A diferencia de los arqueólogos pacatos que se escandalizaron al descubrir el trajín de las alcobas faraónicas, sus habitantes vivían sus escarceos sin tabúes, con una libertad difícil de entender para los corsés de cristianos y musulmanes. «Era entendido como algo muy natural, desligado de lo ético y moral y de cualquier noción de pecado», sugiere Serrano Delgado. Lo del matrimonio no era aún un trámite lleno de formalismos y no existía el voto de llegar virgen al altar.

La corte del faraón soñaba en los goces que les depararía la vida de ultratumba y, quien tenía bolsillo para construirse un enterramiento, reproducía en sus muros escenas dignas de las revistas porno de hoy. Se conocían técnicas abortivas y la homosexualidad masculina estaba aceptada, tanto que algunas de sus tórridas relaciones han llegado a nuestros días talladas en algunas tumbas. Pero, más allá del bendito placer, la sexualidad era reproducción. Un papiro médico recoge, por ejemplo, el primer test de embarazo de la Historia: un rudimentario sistema de dos tiestos con cereales, uno con avena y otro con cebada, que son regados por la orina de la mujer. Si crece el grano, hay estado de buena esperanza.

En la mitología egipcia, el sexo fue la verdadera gasolina del mundo. La creación nació de una masturbación. Atum-Re, el dios supremo se hallaba terriblemente solo en el universo. A falta de hembra, no tuvo más remedio que tomar su falo y -como detallan los escritos- «hacer el amor con su mano». De la eyaculación surgieron los hermanos Shu y Tefnut y con ellos las leyes del deseo por las que aún perdemos el sentido.

   +Información: www.elmundo.es


   -Las arterias de nuestros ancestros también estaban obstruidas.

      06 de Agosto de 2014

Los egipcios no fumaban y probablemente los habitantes primitivos de las islas Aleutianas (en Alaska) llevaban una vida menos sedentaria que la nuestra. También es prácticamente seguro que Otzi, el llamado hombre de hielo (cuya momia de más de 5.000 años de antigüedad fue encontrada en un glaciar de los Alpes) no había probado una hamburguesa en su vida. Sin embargo, todos ellos comparten algo con el ser humano actual: presentaban signos de aterosclerosis.

No es la primera vez que un trabajo con momias sometidas a un escáner descubre signos de arterias calcificadas en humanos que poblaron la tierra hace miles de años. Sin embargo, un número especial de la revista Global Heart (la publicación oficial de la Federación Mundial del Corazón) desvela que el problema es común a varias civilizaciones, independientemente de su localización geográfica o de la dieta que llevasen.

Egipto, Perú, Alaska, Mongolia, Europa, el desierto del Gobi en Asia... Como explica a EL MUNDO el doctor Gregory Thomas, director médico del Long Beach Memorial de California (EEUU) y autor de un editorial en la revista valorando los hallazgos, los trabajos publicados demuestran que la aterosclerosis era un problema global, de la que se han hallado evidencias mediante moderna tomografía computarizada (TAC) en todos los continentes ("con la única excepción de Australia y la Antártida").

En el trabajo se han analizado 51 momias halladas en Perú con una antigüedad de entre 600 y 1.200 años, cinco nativos americanos de unos 1.600 años atrás, un pequeño grupo de mongoles que habitaron el desierto de Gobi hace 500 años, cinco aleutianos de Alaska de hace 150 y decenas de momias egipcias de distintas clases sociales, cuyos resultados se cruzaron con los de 178 egipcios contemporáneos.

Pero si hace miles de años no existía ninguno de los factores de riesgo modernos que hoy se saben causantes del bloqueo de las arterias (tabaquismo, sedentarismo, dieta rica en grasas)... ¿cómo es posible que nuestros ancestros también padeciesen el problema? Como explica Thomas, se barajan tres hipótesis. La primera de ellas es que sus organismos estuviesen sometidos a una inflamación persistente a causa de las numerosas infecciones a las que debían hacer frente (malaria, tuberculosis, esquistosomiasis, triquinosis y otro tipo de parasitosis relacionadas con su cercanía estrecha con los animales o con aguas estancadas). Esa inflamación crónica (y a falta de otros factores de riesgo modernos), explica Thomas, podría haber sido el detonante de sus problemas arteriales.

Otro de los elementos que podría haber desencadenado la calcificación de los vasos sanguíneos en culturas tan distantes -geográfica y cronológicamente- es la inhalación constante del humo en el hogar, que se utilizaba tanto para cocinar como para calentar o ahuyentar a los insectos. De hecho, sugiere, la mayor presencia de placas de aterosclerosis en las momias femeninas sustenta esa hipótesis, teniendo en cuenta el papel protagonista de las mujeres en las tareas domésticas.

Finalmente, y como se aborda en una investigación publicada en la misma revista por el doctor Michael Moyamoto, del St. Joseph Heritage de California, la genética parece tener un papel protagonista en la relación del ser humano con el bloqueo de sus arterias. Sus datos, explica a este periódico, sugieren que la aterosclerosis parece un fenómeno inexorable al que el ser humano está genéticamente predispuesto. A partir de ahí, "multiples factores ambientales (la obesidad en los tiempos modernos o la inflamación crónica en nuestros ancestros) pueden desencadenarla hasta unos niveles que provoquen manifestaciones clínicamente relevantes (como infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares...)", señala.

Para avalar la hipótesis de la genética, la misma revista publica un análisis dirigido por Albert Zink (de la Academia Europea de Bolzano, en Italia) a partir de los restos de ADN que se conservan del llamado hombre de hielo, una momia de 5.300 años de antigüedad hallada en el Tirol austriaco.

Como ellos mismos explican, aunque las modernas pruebas de imagen a las que se ha sometido a cientos de momias han mostrado los restos de las calcificaciones en las arterias, hallar una evidencia genética ha sido más complejo dadas las dificultades de que estas momias conserven restos de ADN en buen estado. Gracias a la buena conservación de Otzi, los análisis han permitido ahora observar que su genoma presentaba algunas alteraciones que en humanos modernos se han asociado con más riesgo de enfermedad coronaria. Concretamente, una alteración en la región cromosómica 9p21 que numerosas investigaciones han relacionado en la actualidad con la incidencia de ataques cardiacos.

"Dada nuestra predisposición a desarrollar este trastorno, debemos hacer todo lo que podamos para retrasar su desarrollo, como mantener nuestro peso a raya, controlar el colesterol, la presión arterial, el azúcar en sangre, mantenernos activos y evitar el tabaco", recomienda el doctor Thomas.

   +Información: www.elmundo.es


   -Castigo a dos museos ingleses por vender una estatua egipcia.

      04 de Agosto de 2014

El sacerdote Sekhemka vivió hace 4500 años en Egipto, y como figura de relevancia en la corte faraónica quedó esculpido en una estatua de piedra coloreada. La obra, además de interés histórico y arqueológico, tiene su gracia porque es casi un retrato familiar; su esposa, Sitmerit, a un lado, sumisa; su hijo Seshemnefer, alto y esbelto con una flor, al otro; y en la base del pedrusco la identificación del "inspector de escrituras". La escultura se colocó en la tumba-capilla de Sekhemka para que el difunto estuviese bien arropado y protegido para la vida que le esperaba después de la muerte. Transcurrieron milenios.

Sekhemka fue vendido el pasado 10 de julio en Christies de Londres por 19.2 millones de euros, el triple de la cifra calculada por los expertos subastadores, a un comprador anónimo. El vendedor era el Museum and Art Gallery de la ciudad de Northampton (norte de Inglaterra), dependiente del ayuntamiento. La administración local ha vendido la pieza arqueológica para pagar las obras de ampliación del museo. Sekhemka fue regalado por el marqués de Northampton a la ciudad en 1880 con la condición de que no fuese vendida. Su antecesor, el segundo marqués, la había adquirido en sus viajes a Egipto en 1849-50, en pleno dominio del Imperio Británico en el mundo.

Las condiciones de la donación y la venta de la estatua predecían una operación embrollada, que es la que ha resultado. El actual marqués de Northampton aducía que el ayuntamiento del mismo nombre no tenía derecho a venderla por las condiciones impuestas por su antepasado. El 45% de la venta destinada al marqués actual ha resuelto ese escollo. El ministerio de Cultura, a través de Arts Council, considera que se ha vulnerado el código de conducta de las instituciones públicas para la tutela de las colecciones de arte y, por consecuencia, ha sancionado al museo citado, y al Abington Park Museum, el segundo dependiente del Ayuntamiento de Northampton, a quedarse sin subvenciones estatales desde ahora hasta agosto de 2019.

Scott Furlong, de Arts Council, cree que "es lamentable que hayamos de excluir a los museos de la distribución de fondos, pero debemos mantenernos firmes con los principios [no se venden obras de arte públicas] que compartimos con la mayoría de museos". En el ayuntamiento también están decepcionados. Su representante, David Mackintosh, dice: "somos de las pocas corporaciones que tenemos un plan multimillonario de inversión en los museos, se nos debería apoyar en lugar de castigar".

Y contra la porfía venta de Sekhemka se ha movilizado también el embajador egipcio en Londres, Ahsraf Elkholy, quien ha denunciado la transacción como "un abuso de la arqueología egipcia". ¿Cómo la adquirió el marqués en 1849-50? ¿Compra legítima, saqueo o ambos? No se sabe con certeza. Mientras la controversia se enzarza, Sekhemka despliega y enseña sus escrituras de pergaminos junto a su mujer e hijo en casa de sus nuevos, y privados, propietarios que tarde o temprano darán a conocerse. Esta vez no transcurrirán milenios antes de que el inspector de escrituras sea localizado de nuevo.

   +Información: www.elmundo.es


   -Exodus: ¡Boicotean la película por supuesto racismo!.

      24 de Julio de 2014

La expectación por Exodus, la nueva obra magna de Ridley Scott, ha sufrido un jarro de agua fría con una protesta desatada en la red que acusa a los creadores del film de racistas. La película es una adaptación de la historia bíblica de Moisés, un hebreo adoptado por la hija de un faraón que libera a los israelitas de la esclavitud egipcia. Mientras que los actores de raza blanca ocupan el puesto de los protagonistas, los de raza negra interpretan únicamente a los esclavos. No ha tardado demasiado en saltar la pólvora y se han podido leer comentarios en blogs y twitter como, “un Moisés blanco que lucha contra un faraón blanco para salvar a una panda de blancos de otra panda de blancos y ninguno de ellos debería ser blanco”.

El enfado de los que ven a Exodus como una exaltación del racismo continúa con declaraciones de protesta, “no pienso apoyar el racismo subliminal, los blancos siempre tienen que ser nuestros héroes, hasta en el antiguo Egipto”. Ya hubo un caso parecido con la película Los Diez Mandamientos en el año 1956 en la que todos los protagonistas eran de raza blanca y el polémico Charlton Heston interpretaba a Moisés. Ahora han iniciado una petición en la página web de change.org en la que piden a la gente que boicoteen la película de Exodus, Dioses y Reyes, y ya llevan 116 firmas. Alguna de esas protestas van acompañadas de frases que afirman que no tiene sentido que el reparto principal sea de raza blanca, “la Biblia dice que Egipto no fue invadido por Roma hasta el año 300 antes de Cristo, por lo que Egipto está en África y no en Europa”. Puedes volver a ver el trailer de Exodus y juzgar por ti mismo.

   +Información: www.melty.es


   -Egipto recupera una estela faraónica que fue sacada de contrabando a Alemania.

      23 de Julio de 2014

Las autoridades egipcias han recuperado una estela faraónica de la dinastía faraónica XVIII (1569-1315 a.C.) que fue robada el siglo pasado del país y sacada de contrabando a Alemania, informó hoy el ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati.

En un comunicado, el ministro explicó que la pieza arqueológica llegará hoy al Departamento de Lazos Culturales del Ministerio de Asuntos Exteriores, para luego ser entregada al de Antigüedades, que la exhibirá en el Museo Egipcio de El Cairo.

La estela, que mide 30 por 40 centímetros y que fue entregada por un matrimonio alemán a mediados de mes a la Embajada egipcia en Berlín, fue arrancada del muro de una tumba de la ciudad monumental de Luxor, y data de la época del faraón Tutmosis IV, que gobernó Egipto alrededor de los años 1400 y 1390 a.C.

La pareja la entregó en una ceremonia celebrada en la sede diplomática egipcia en Berlín, donde se le agradeció la "iniciativa ética que han tenido al devolverla a Egipto después de que se informaran de que el objeto salió de contrabando del país", destacó el Ministerio de Antigüedades en un comunicado anterior.

La pareja, aficionada a coleccionar piezas antiguas, la había comprado a finales de 1986, con el convencimiento de que era propiedad de un coleccionista británico.

Hace varias semanas la prestó al Museo de Egiptología de la Universidad de Bonn para exhibirla en una exposición, pero un joven experto alemán la reconoció y le comunicó al matrimonio que había sido robada de una tumba faraónica.

Entonces, un responsable del museo se comunicó con el ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati, para informarle de que la pareja alemana deseaba devolver la estela a Egipto después de informarse de que era robada.

Las autoridades de Arqueología han recuperado cientos de piezas en los últimos meses, en el marco de una intensa campaña mundial, que incluye una estricta vigilancia de las ofertas de las casas de subasta, para impedir la venta de antigüedades egipcias, que han sido robadas y sacadas de contrabando.

   +Información: www.noticias.lainformacion.com


   -El cocodrilo de Asuán.

      21 de Julio de 2014

Excavar en el complejo funerario de Qubbet El-Hawa, en Asuán, a mil kilómetros de El Cairo, le ha provocado al egiptólogo Alejandro Jiménez alguna lágrima, al hallar a un pequeño, «no vendado como una momia, sino envuelto como un bebé». Y subidones de adrenalina, como al remover la tierra que le señaló un obrero y ver cómo esta «empezaba a colarse como si fuera un reloj de arena», confirmando su intuición de que allí había una cámara intacta, «el sueño de cualquiera». En ella descansaba Sarenput, un joven de 17 años, de la familia gobernante de la provincia de Elefantina que vivió hace unos 4.000 años, en el Imperio Medio. Junto a él tenía un pequeño ushebti (figurillas que acompañan al difunto para servirle en el más allá), en un ataúd antropomórfico con su nombre y el de su madre en pan de oro. Pero el gran hallazgo de la última campaña han sido dos cámaras intactas que fueron reocupadas hacia el 650 a de C. «En una hay ocho humanos y un cocodrilo momificado. Hace que nos preguntemos qué pinta ese animal en Asuán, donde no se les adoraba. ¿Un culto secreto al dios Sobek?», bromea el arqueólogo, al frente del único proyecto en Egipto en un programa I+D+I (2010-2013) y que ahora cuenta con la Fundación Qubbet El-Hawa, Caja Rural de Jaén, Barcelona y Madrid, la Asociación Española de Egiptología y la Universidad de Jaén.

Él y su equipo suman ya cuatro cámaras intactas y dos semisaqueadas. Una de estas guardaba al primer gobernador hallado en el último siglo, Heqaib III, del 1800 a. de C, de la dinastía XII. «El cuerpo no lo habían tocado, como si los saqueadores, que entraron solo unos 20 o 30 años tras su muerte, le tuvieran miedo o respeto. Llevaba máscara y sudario. Tenía escoliosis, su columna vertebral era una ese, en cambio en las estatuas tiene la espalda perfecta...».

Otro familiar, en una de las cámaras intactas, tenía 21 años y lucía una daga ritual de cobre, plata, ébano y marfil. Era de Nubia. «Ha sido una sorpresa descubrir que los miembros de la familia del gobernador eran de distintas ramas, unos de rasgos mediterráneos y egipcios y, otros, negroides, nubios. No importaba el color de la piel, se consideraba egipcio a quien hablaba egipcio y demuestra que la composición étnica de la región de la primera catarata era muy similar a la actual». Jiménez eligió esa zona porque «es perfecta para analizar las relaciones internacionales e interétnicas. Asuán es la última ciudad mediterránea y la primera del Egipto africano y los pueblos antiguos se enriquecieron con ese contacto, era la puerta al comercio con África central, era rica en rocas necesarias para construir los monumentos faraónicos y, como frontera, era un centro militar».

Muerte violenta

De ahí que especule con que la única muerte violenta detectada hasta ahora en la necrópolis fuera la de un soldado («pero no descarto los celos...», ríe). «Tenía un golpe en la cabeza y otro en la nuca, como si le hubieran vuelto a golpear al caer». «Morían de tumores, anemias causadas probablemente por parásitos intestinales por beber el agua del Nilo..., otitis que derivaban en meningitis...». La media de edad era de 24,6 años; el 80% de los restos de los 300 individuos estudiados por ahora eran menores de 35 y, pese a su juventud, muchos tenían artrosis. La dura vida del obrero.

   +Información: www.elperiodico.com


   -Adorado Tutmosis III.

      19 de Julio de 2014

El templo de Millones de Años de Tutmosis III, conocido por sus conquistas como el Napoleón egipcio, que reinó en el siglo XV a. de C tras su tía y madrastra, la reina Hatshepsut, y está enterrado en el Valle de los Reyes, había sido tímidamente excavado en 1886 por Daressy, en 1906 por Weigall, y en los años 30 por Herbert Ricke. Este templo funerario de la antigua Tebas, la actual Luxor, que desde entonces estaba cubierto de arena, salió del olvido en el 2008, cuando Myriam Seco inició la faraónica tarea de desentrañar sus secretos, restaurarlo y, su gran ilusión, aunque queden unos años para ello, museizarlo para que pueda ser visitado al aire libre. Hoy, la explanada de 19.000 metros cuadrados muestra las bases de un templo de 100 metros de fachada y 160 de fondo, rampas y un muro perimetral de 5 de ancho por 10 de alto. Pero no solo eso: debajo de él hallaron una necrópolis de una época anterior de la que han extraído 12 tumbas del Segundo Periodo Intermedio y del Imperio Medio. «Aunque fueron saqueadas en la antigüedad, había mucho material revuelto, como fragmentos de sarcófagos, modelos de madera de barcos, estelas, ajuar funerario, cuentas de collares, cuchillos mágicos con bellas inscripciones, escarabeos, ushebtis, tapas de vasos canopos...», relata la egiptóloga, cuyo sueño es «hallar una tumba intacta bajo el templo de Tutmosis III».

Varias de estas tumbas fueron abiertas y reutilizadas en épocas posteriores, como la número 11, en la que fueron enterrados 17 individuos, u otra, saqueada en el Imperio Medio y que se volvió a usar en el Segundo Periodo Intermedio, momento en que quedó sellada con adobe hasta hoy. «Era época de guerra y hambrunas y en ella había dos adultos y dos niños con un ajuar muy pobre, solo una vasija de cerámica».

Pero si un hallazgo destaca de la última campaña, patrocinada por la Fundación Botín, Santander Universidades y la cementera Cemex, y «la mejor en descubrimientos», apunta Seco, que lidera un equipo multidisciplinar de 30 personas de distintos países y unos 140 obreros egipcios, es, además de la belleza de las piezas, la información histórica que se puede extraer de una edificación encontrada dentro del templo de Tutmosis III, cuyo estilo y el sello de adobe prueban que era de una época posterior, la de otro gran rey, Ramsés II.

«Normalmente -explica- los templos se destruían tras morir el faraón pero en algunos casos mantenían alguna actividad. Así ocurrió aquí y era de tipo religioso. El complejo tiene dos dinteles completos, uno de piedra caliza y otro de arenisca, uno de la puerta de entrada y otro de una habitación, con una decoración preciosa que representa al sacerdote Khonsu adorando los cartuchos de Tutmosis III y con el título de primer sacerdote de Menkheperre, el nombre de coronación del faraón». Khonsu era muy conocido en época de Ramsés II y en su tumba, que está cerca, con las de los nobles, la decoración dice que entonces se adoraba mucho a Tutmosis III.

Incógnitas por revelar

No oculta Seco su ansia de que en las habitaciones aún por explorar surja «un papiro que aclare, por ejemplo, qué rituales hacían», o que aparezcan inscripciones que traigan luz sobre las «muchas incógnitas» que bañan la figura de Tutmosis III, como la naturaleza de la relación con Hatshepsut, que ejerció la corregencia durante años, al ser él un niño cuando murió su padre, Tutmosis II.

Fuera del recinto ramésida apareció una cabeza de granito negro -«No tiene atributos ni inscripción, por el peinado puede ser de un funcionario importante o un dios»-. Pero dos estatuas destacan del complejo religioso: la de un sacerdote y una de Tutmosis III, de tronco hacia abajo. Quizá en la próxima campaña aparezca la parte superior... o una tumba intacta...».

   +Información: www.elperiodico.com


   -Subastada por 20 millones de euros una estatua egipcia de hace 4.000 años

      17 de Julio de 2014

Una estatua egipcia de hace más de 4.000 años se subastó hoy en la casa Christies de Londres por 15,7 millones de libras (19,7 millones de euros), muy por encima del precio estimado.
La salida al mercado de la valiosa estatua, de piedra caliza pintada y dedicada al inspector de los escribas Sekhemka, había generado polémica y fue condenada por el embajador de Egipto en Londres. El Ayuntamiento de Northampton decidió subastar la reliquia a fin de recaudar fondos para sufragar una extensión del Museo y Galería de Arte de la localidad, pese a la oposición de grupos locales.
Antes de la venta, el embajador egipcio, Ahsraf Elkholy, dijo que esta era «un abuso de la arqueología egipcia y de la propiedad cultural», en declaraciones recogidas por la BBC. El diplomático cuestionó que un museo pueda vender una pieza de su colección cuando «debería estar exhibida al público» y mostró su preocupación por que la estatua, de 75 centímetros de altura y datada de 2.400-2.300 AC, «vaya a una colección privada». «Un museo no es una tienda. Sekhemka pertenece a Egipto y si el Ayuntamiento de Northampton no la quería, debe devolverla», afirmó Elkholy, que, según la cadena pública, añadió que «no es ético ni aceptable» venderla para obtener un beneficio.
De acuerdo con la BBC, varias personas se reunieron a la entrada de la casa Christies en Londres para protestar por la subasta de la obra, que se remató muy por encima de su precio máximo estimado de 6 millones de libras (7,5 millones de euros) en la llamada «Puja excepcional», dedicada a objetos raros.
El Consejo del Arte de Inglaterra advirtió de que el nuevo Museo de Northampton podrá quedar excluido de subvenciones por la decisión de desprenderse de la estatua.

   +Información: www.lavozdegalicia.es


   -Aparece una ciudad grecorromana bajo el delta del Nilo en Rosetta

      13 de Julio de 2014

Las ruinas de la totalidad de una ciudad grecorromana han sido localizadas bajo el limo de un afluente del Nilo a 25 km al sur de Rashid - o Rosetta como la denominaron los franceses durante la campaña de Napoleón en Egipto- tras una inspección arqueológica mediante un rastreo magnético.

El análisis revela que las ruinas de la ciudad incluyen numerosas estructuras, entre ellas un gran edificio rectangular que los arqueólogos consideran que podría haber servido como un espacio administrativo o religioso.

El equipo de arqueólogos internacional que ha llevado a cabo el descubrimiento incluye a científicos de EE UU e Italia además del equipo egipcio. El director de este último, Mohamed Qenawi, ha indicado, además, que los estudios que se conocían muestran que la nueva ciudad descubierta fue construida durante el último periodo de los faraones y que perduró hasta la época romana.

Una parte de la ciudad se ha atribuido al periodo helenístico y al comienzo de la era romana. El nuevo ministro de Antigüedades de Egipyo, Mamdouh El-Damaty, anteriormente agregado cultural de la Embajada de Berlín, cree que se trata de un importante descubrimiento ya que: "explora la vida diaria en el delta del Nilo durante el periodo romano" así como el estilo arquitectónico y la planificación urbanística durante el periodo helenístico.

   +Información: www.elmundo.es


   -FOX cancela la serie sobre el antiguo Egipto llamada Hieroglyph

      09 de Julio de 2014

FOX ha cancelado Hieroglyph (Jeroglífico), una serie de acción y aventura de la que se ordenaron 13 episodios en octubre pasado y se esperaba su estreno para principios de 2015, eso ya no va a pasar.
Sólo el primer episodio había sido filmado, los escritores comenzaron a escribir guiones e historias, que no estaban cumpliendo con un cierto nivel creativo para el resto de la temporada. El rodaje de los 12 episodios restantes se suponía que iban a comenzar a rodarse más tarde.
Situado en el antiguo Egipto, donde la fantasía y la realidad entrelazadas, Hieroglyph (Jeroglífico), sigue las aventuras de un famoso ladrón al que sacan de la cárcel por orden del faraón, así que se infiltrará en palacio donde habrá intrigas, odios, pasiones, concubinas seductoras e incluso hechiceros divinos.
En el reparto destacan Max Brown, Reece Ritchie, Condola Rashad, John Rhys-Davies, Caroline Ford, Antony Bunsee y Kelsey Chow, los guiones iban a ser de Travis Beacham responsible de las historias como ‘Pacific Rim’, ‘Furia de titanes’ y ‘Dog Days of Summer’.

Sepamos algo más de la serie Hieroglyph que FOX ha cancelado:

El ‘Libro de los Umbrales’ (The Book of Thresholds) ha sido robado en una de las bóvedas más seguras del antiguo Egipto, el joven faraón Shai Kanakht está obsesionado con el poder y libera al ladrón Ambrose para que le ayude. Cuando el ladron sale en libertad se da cuenta de que Atum la capital del imperio se ha vuelto más peligrosa que nunca, pero decide reunirse con Peshet su amor del pasado y su amigo Vocifer.
Cuanto más se acerca al misterio del libro, Ambrose se va dando cuenta del grado de brujería que se está infiltrando en los estamentos de poder del templo del faraón.
Lo cierto es que la historia prometía con brujería, magia y el misticismo que incluye la época del antiguo Egipto, pero FOX ha decidido cancelarla, porque no les gustaba los guiones que le iban proponiendo.

   +Información: www.cinemascomics.com/


   -Myriam Seco: "Excavar es devolver el sentido de eternidad"

      09 de Julio de 2014

La arqueóloga sevillana Myriam Seco lleva seis años excavando en Luxor, en Egipto, el templo de uno de los faraones más longevos y ambiciosos, Tutmosis III. Su tumba, en el cercano Valle de los Reyes, es una de las más bellas: decorada en azul, se adentra decenas de metros en la roca del desierto. Seco imparte a partir de este lunes en Sant Feliu de Guíxols un curso sobre sus campañas arqueológicas al frente del Thutmosis III Tempel Project, que no se han detenido siquiera en los años de revolución. Responde, vía e-mail, desde Egipto.
¿Qué áreas cubre exactamente el Thutmosis III Tempel Project?
Estamos excavando el templo de Millones de Años del faraón Tutmosis III en la orilla occidental de Luxor, la antigua Tebas. Se halla muy cerca de la famosa montaña de El Qurna, lugar de gran simbología religiosa para los tebanos, y a pocos kilómetros del Valle de los Reyes. El templo está en el límite entre la tierra cultivable y el desierto, en la misma línea que otros templos del Imperio Nuevo como los de Seti I, Ramsés II, Amenofis II, Merneptah, Amenofis III y Ramsés III. En épocas de crecida se llegaba a aquellos recintos sagrados en barca.
¿Qué importancia tiene el yacimiento?
Es el templo funerario de uno de los faraones más importantes de la milenaria historia de Egipto. La extensión del conjunto que estamos excavando es de aproximadamente 19.000 m2.
¿Trabajáis "en busca de" algo concreto?
En líneas generales sí. Trabajamos para sacar toda la información posible sobre templo de este faraón, conocido como el Napoleón egipcio por sus victorias, pero siempre hay sorpresas. Por ejemplo, cuando comenzamos a trabajar en el 2008 no sabíamos que durante la primera semana nos encontraríamos con un almacén escondido que estaba lleno de piezas excavadas por los arqueólogos anteriores. Habían sido depositadas en aquel lugar y el paso del tiempo las había cubierto de arena. Era algo que no esperábamos y que multiplicó las expectativas del proyecto. En el año 2009 comenzamos a descubrir tumbas de una necrópolis situada debajo del templo. Es decir, de repente nos encontramos con la posibilidad de excavar un cementerio mucho más antiguo que el propio templo, con tumbas pertenecientes al Imperio Medio y al Segundo Período Intermedio. Esto enriqueció enormemente el proyecto, pues es como tener dos yacimientos que ocupan un mismo espacio. Tras seis campañas, contamos con materiales que cubren un período cronológico de más de un millar de años y esta gran cantidad de materiales multiplica las líneas de investigación.
¿Y en la última?
Lo bonito de la arqueología en Egipto es que las sorpresas nunca terminan. En la de 2013 encontramos un complejo religioso de la época de Ramsés II dentro del templo de Tutmosis III. Descubrimos dos dinteles con inscripciones jeroglíficas y la representación en relieve de un sacerdote llamado Khonsu, el cual era el “primer sacerdote de Menkheperra (Tutmosis III)”, en postura de adoración a los cartuchos de Tutmosis III. Esta información es enormemente interesante, no sólo por la belleza en sí de las piezas descubiertas, sino también por la información histórica que de ellas se extrae.
¿Qué significa?
El sacerdote Khonsu es un personaje conocido y tiene su tumba en el valle de los nobles, cerca del templo que estamos excavando. Pero no se sabía que realizaba actividades religiosas dentro del templo de Tutmosis III. Es excitante descubrir materiales con tantísima información. Además, hemos encontrado fragmentos de estatuas preciosas, algunas de las cuales con informaciones suplementarias que nos son muy útiles. Y las tumbas también nos dan sorpresas.
¿Por ejemplo?
En el año 2012 encontramos dos estelas muy interesantes que nos han proporcionado nombres y vínculos familiares de los personajes que se enterraron en dos tumbas. Por su parte en el 2013, es decir la campaña pasada, excavamos la tumba número XI y, aunque había sido saqueada y reocupada en la antigüedad, nos ha proporcionado gran cantidad de restos humanos y materiales, algunos de especial calidad y significado simbólico.
¿Qué os falta por hallar?
Por ejemplo, una tumba intacta, una gran estela con información histórica, un papiro interesante... De todas maneras, yo ya soy feliz cuando estoy trabajando en el yacimiento, tanto a las 12 de un día de octubre a 40 grados o a las 7 de una mañana de diciembre a 7 u 8 grados.
¿Cuál es la situación, hoy, de vuestro proyecto, dadas las circunstancias políticas locales?
La situación es mucho más tranquila. En Luxor todas la misiones arqueológicas han seguido trabajando, incluso durante los años de la revolución. Y ahora que la situación se ha estabilizado todas las misiones están trabajando de forma normal.
Excaváis gracias a la ayuda privada...
Nuestra financiación es enteramente privada, de Fundación Botín, Santander Universidades y Cemex. Esta triple financiación nos permite hacer campañas de tres meses al año. Es decir, un período bastante largo, pero, a su vez, necesario debido a la gran envergadura del proyecto. Pocas misiones trabajan tanto tiempo seguido en Egipto.
¿Parte del trabajo es la consolidación de cara al turismo? ¿Para un arqueólogo es igual de estimulante extraer que reconstruir?
Es diferente. Es cierto que parte del trabajo es la consolidación y restauración de lo que se excava, pero no se efectúa especialmente de cara al turismo. Para nosotros el compromiso es con los vestigios arqueológicos y su significado. Cuando se excava o se extrae hay que restaurar y proteger esas estructuras y esos materiales, de lo contrario quedarían deteriorados en poco tiempo. Excavar sin restaurar equivale a destruir. Por esta razón todas las misiones arqueológicas tienen la obligación de contar en sus equipos con restauradores. Obviamente, el objetivo final es que los turistas y visitantes disfruten y comprendan lo que fue un complejo arquitectónico de grandes dimensiones, construido a mayor gloria de un rey que conquistó un imperio. Para el arqueólogo es muy estimulante excavar y encontrar materiales que permitan recomponer un lugar y una fase de la historia. Excavar es devolver el sentido de eternidad que sus constructores pretendían darles. ¡Es muy muy gratificante!
¿Excavaréis este año?
Sí, comenzaremos en octubre y nos quedaremos hasta enero de 2015. Los objetivos de la campaña ya están trazados y las expectativas son altas.
¿Hasta que punto la evolución tecnológica en vuestra materia os va a permitir ir más allá de lo que lo hicieron otros arqueólogos en el mismo lugar?
La arqueología ha avanzado muchísimo y es clave la utilización de las nuevas tecnologías para obtener resultados. A través de un convenio con la UPC hicimos una fotogrametría del pilono de entrada al templo. Ello permite obtener una documentación muy interesante y detallada que supera los dibujos o fotografías que un arqueólogo o fotógrafo pueda hacer. También, a través de un convenio con la Universidad de Granada, tenemos un equipo de georadar trabajando en el templo y esto nos ayuda a inspeccionar zonas que no podemos excavar, como por ejemplo la zona que se encuentra bajo la carretera. El primer patio del templo se encuentra atravesado por la carretera que lleva al Valle de los Reyes. Esta parte nunca ha sido excavada y es necesario saber qué había allí. También estamos elaborando un modelo 3D del yacimiento que será muy espectacular y ya no digamos las posibilidades que se abren con la elaboración de bases de datos.

   +Información: www.lavanguardia.com


   -Un derrumbe descubre un lugar de culto a Osiris en Abydos.

      02 de Julio de 2014

Una pequeña construcción dedicada al culto del dios Osiris, que data de la enigmática dinastía faraónica XI (2150-1990 a.C.), ha sido descubierta por expertos egipcios en la ciudad arqueológica de Abidos, al sur de El Cairo. La importancia del descubrimiento se debe a la escasez de piezas arqueológicas halladas del faraón Mentuhotep II en Abidos, informó hoy el ministro de Antigüedades, Mamduh al Damati.

La estructura de piedra caliza posee inscripciones de los títulos que ostentó en vida Mentuhotep II, del que poco se conoce, al igual que de su dinastía. Este faraón quiso durante su reinado levantar construcciones en la ciudad santa de Abidos para expandir su influencia en el norte y su devoción a Osiris, destacó Al Damati.

El culto a Osiris fue unido a principios de la dinastía V (2.465-2.323 a. C.) al de la divinidad local de Abidos, identificada como Jenti Amanti, por lo que pasó a llamarse Osiris Jenti Amanti.

Los especialistas se dedican actualmente a labores de restauración para preservar las inscripciones de los muros de los efectos de la erosión causada por la salinidad y la filtración de aguas.

El hallazgo se produjo durante operaciones de limpieza que el Ministerio comenzó tras descubrir que habitantes locales intentaron excavar ilegalmente en busca de piezas arqueológicas en esta zona de Abidos, lo que causó un derrumbe.

   +Información: www.elmundo.es


   -Hallan lugar de culto dedicado a dios Osiris de hace 4.000 años en Egipto.

      01 de Julio de 2014

Una pequeña construcción dedicada al culto del dios Osiris, que data de la enigmática dinastía faraónica XI (2150-1990 a.C.), ha sido descubierta por expertos egipcios en la ciudad arqueológica de Abidos, al sur de El Cairo.

La importancia del descubrimiento se debe a la escasez de piezas arqueológicas halladas del faraón Mentuhotep II en Abidos, informó hoy el ministro de Antigüedades, Mamduh al Damati.

La estructura de piedra caliza posee inscripciones de los títulos que ostentó en vida Mentuhotep II, del que poco se conoce, al igual que de su dinastía.

Este faraón quiso durante su reinado levantar construcciones en la ciudad santa de Abidos para expandir su influencia en el norte y su devoción a Osiris, destacó Al Damati.

El culto a Osiris fue unido a principios de la dinastía V (2.465-2.323 a. C.) al de la divinidad local de Abidos, identificada como Jenti Amanti, por lo que pasó a llamarse Osiris Jenti Amanti.

Los especialistas se dedican actualmente a labores de restauración para preservar las inscripciones de los muros de los efectos de la erosión causada por la salinidad y la filtración de aguas.

El hallazgo se produjo durante operaciones de limpieza que el Ministerio comenzó tras descubrir que habitantes locales intentaron excavar ilegalmente en busca de piezas arqueológicas en esta zona de Abidos, lo que causó un derrumbe

   +Información: www.caracol.com


   -En Madrid, música y danzas egipcias en el Templo de Debod, evento cultural bajo el lema “Sumérgete en Egipto”.

      01 de Julio de 2014

Con motivo del 75 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Egipto y España, Egipto ha organizado un ciclo de eventos culturales en España bajo el lema “Sumérgete en Egipto”, con el fin de acercar su cultura e historia a diferentes ciudades españolas. Como principal representación de Egipto en nuestro país, el Templo de Debod de Madrid acogió un espectáculo de danza y música egipcias abierto al público.

El evento, organizado por la Embajada de Egipto en Madrid junto con el Ministerio de Turismo de Egipto y la Casa Árabe, en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid y el apoyo de Egyptair, comenzó con el discurso del Embajador de Egipto en España, Ayman Zaineline. El embajador, quien está a punto de finalizar su etapa en el cargo, dedicó parte de sus palabras para despedirse de nuestro país, “me alegro de estar dejando una España llena de confianza en el estado y en el futuro de las relaciones de nuestros países. Iré también con tantos buenos recuerdos en lo profesional, así como a nivel personal. Hay muy pocos países con los que Egipto disfruta de tales relaciones de amistad, algo que hace que el trabajo de un embajador aquí sea una gran bendición. Literalmente, desde el día en que he llegado, he recibido del gobierno español todo el apoyo que necesitaba”.

A continuación, el compositor y guitarrista egipcio Ali Khattab arrancó fuertes aplausos del auditorio tras ofrecer junto con su grupo un concierto de música flamenco-árabe en un escenario muy especial compuesto por el Templo de Debod y el atardecer de fondo. Después, el escritor e historiador Nacho Ares nos acercó a la historia antigua y reciente del Templo de Debod con una ponencia. La velada finalizó llena de ritmo y colorido gracias a la coreógrafa y bailarina Nesma y su compañía Al-Andalus Danza, quienes representaron las danzas más emblemáticas del folklore egipcio, con coreografías del prestigioso maestro egipcio Mahmoud Reda.
Egipto seguirá presente en Madrid hasta el 28 de noviembre, ya que la Embajada de Egipto presenta en las sedes de Casa Árabe de Madrid y Córdoba un Ciclo de Cine Egipcio, con la proyección de una selección de películas egipcias de reciente producción que nos acerca a la sociedad egipcia actual.

Por otro lado, organizada por la Embajada de Egipto en Madrid y Casa Árabe, hasta el 5 de octubre tendrá lugar la exposición de pintura “Arte contemporáneo de Egipto”, muestra en la que se presenta la obra de dos artistas cairotas, Ibrahim Dessouky, en el campo de las artes plásticas, y Sameh Ismail en el de la caligrafía.

   +Información: www.informaria.com


   -El informe del tiempo más antiguo del mundo: 3500 años de antigüedad.

      28 de Junio de 2014

Un antiguo bloque de calcita egipcia contiene el reporte del tiempo más antiguo del mundo. El bloque de 6 pies de altura, es conocido como el Tempest Stela. Es de 3.500 años de antigüedad. Los académicos de la Universidad de Instituto Oriental de Chicago hicieron una nueva traducción de una inscripción en el bloque. En él se describe un período largo y oscuro, tormentoso. Dice: "el cielo está con tormentas sin cesar, más fuerte que los gritos de las masas." También se describe que el "cielo estaba con tormentas" y una "tempestad de la lluvia." Los cuerpos se describen también flotando en el río Nilo como "botes de papiro."

Los estudiosos creen que la inscripción está describiendo un fenómeno meteorológico atípico. Ellos creen que el tiempo adverso e inusual descrito en el bloque de piedra está ligada a una erupción volcánica en Thera (hoy la isla de Santorini en el mar Mediterráneo).

Robert Ritner, un erudito en el Instituto Oriental, dice: "Esto fue claramente una gran tormenta, y diferente de los tipos de las fuertes lluvias que Egipto recibe periódicamente."

La nueva traducción sugiere que el faraón egipcio Ahmose gobernó más cerca de la erupción de Thera de lo que se pensaba. Significaría que el faraón gobernó entre 30 y 50 años antes de lo que se pensaba y que podría cambiar la comprensión de los estudiosos de este período de tiempo en el antiguo Egipto.

   +Información: www.tiempo.com


   -Antiguo Egipto: Revelan misterio de 50.000 soldados desaparecidos

      23 de Junio de 2014

Olaf Kaper, egiptólogo de Países Bajos, asegura haber descubierto la verdadera causa de la desaparición misteriosa de las tropas persas encabezadas por el Rey Cambises, que entró en Egipto alrededor de 524 a.C.

El profesor de la Universidad de Leiden se opone a la teoría de Heródoto, quien explicó la desaparición de 50.000 soldados del Rey persa por causas naturales.

De acuerdo al portal de la Universidad de Leiden, Kaper sostiene que las tropas fueron derrotadas por enemigos.

El historiador griego Heródoto describió la invasión del rey persa Cambises II en Egipto, afirmando que su ejército fue víctima de una terrible tormenta de arena.

Sin embargo, Olaf Kaper insiste en que esta causa fue inventada por el rey Dario I, que habría querido ocultar de esa forma el fracaso de su antecesor.

“Mi investigación demuestra que el ejército no estaba simplemente pasando por el desierto, y que su destino final era el Oasis Dakhla. Esta era la ubicación de las tropas del líder rebelde egipcio Petubastes que le tendió una emboscada y derrotó al ejército de Cambises”, expone Kaper su teoría.

Además, el egiptólogo demuestra en su estudio que el oasis Dakhla albergaba la fortaleza egipcia donde se escondían las tropas de Petubastes, que después de la victoria sobre Cambises se convirtió en el faraón Petubastes III.

   +Información: www.peru.com


   -MISIONES ARQUEOLÓGICAS ESPAÑOLAS EN EGIPTO: ÚLTIMOS DESCUBRIMIENTOS

      22 de Junio de 2014

En 1914, Theodore Davis, abogado y banquero neoyorquino reconvertido en explorador, anunció que no quedaba nada por excavar en Egipto. Llegó a esta conclusión tras doce exitosas campañas de excavaciones en las que descubrió, limpió o excavó una treintena de tumbas y pozos en el Valle de los Reyes.
Murió en 1915 sin saber lo equivocado que estaba. Siete años después, el 4 de noviembre de 1922, el que había sido director de sus excavaciones, Howard Carter, encontró intacta la tumba de Tutahkhamon.
Lo que en un principio fue un interés puramente económico, por el alto precio que se pagaba por las antigüedades egipcias, pasó a tener un interés más científico. En especial, cuando en 1964 se construyó la gran presa de Asuán y el mundo cultural, amparados bajo la UNESCO, se unió para salvar aquellos tesoros de la inundación y olvido definitivos.
España quiso unirse a esta iniciativa, consiguiendo en 1966 una concesión para excavar en la ciudad de Heracleópolis Magna.
Quizá no muy conocido, el proyecto de investigación “Heracleópolis Magna” sí que puede presumir de ser la primera misión arqueológica española en Egipto. Dirigido por Martín Almagro Basch desde 1966 hasta 1984, pasó luego a estar bajo la dirección de M. Carmen Pérez Die, cargo que ostenta hasta la actualidad. Además es conservadora-jefe del Museo Arqueológico Nacional.
Los trabajos de esta misión se centran en el Templo de Heryshef y en dos Necrópolis, una del I Periodo Intermedio y otra del III Período Intermedio. Además, han realizado otros trabajos tales como estudios epigráficos, antropológicos, cerámicos o geológicos.

Casi veinte años más tarde, en 1992, se constituyó la Misión Arqueológica Mixta de Oxirrinco, entre la Universidad de Barcelona y el Servicio de Antigüedades de Egipto. Esta misión está dirigida desde entonces por el profesor Josep Padró i Parcerisa y en 2002 pasó a ser exclusivamente de la Universidad de Barcelona. En estos momentos, esta misión está también impulsada por la Societat Catalana d’Egiptologia y la Universidad de Montpellier.
Esta misión excava una ciudad grecorromana en Egipto, Oxirrinco, especialmente la necrópolis alta.

Las últimas noticias que tenemos de esta misión en cuanto a sus descubrimientos son relativas a unas pinturas coptas encontradas en los muros de una estructura subterránea, posiblemente relacionada con algún templo. Las pinturas encontradas corresponden a la época de los primeros cristianos, con elementos florales y decorativos, y una figura de un hombre joven que tiene la mano levantada, en señal de bendición.
Esta figura ha hecho saltar la alarma, diciéndose que podría ser la representación más antigua de la figura de Jesús, pero la propia misión en su página web desmiente esta afirmación.
Lo que sí es cierto es que esta misión española ha encontrado la tumba de un escriba de periodo romano o copto con todos los utensilios de esta noble profesión: un tintero lleno de tinta y cálamos para escribir. Todo ello para que el difunto pudiera escribir en su vida eterna.

Hay que recordar que el descubrimiento más importante de esta misión son los miles de papiros encontrados en 1897 y que son conocidos como los “Papiros de Oxirrinco”.
La siguiente misión española en emprender una aventura de excavaciones en Egipto fue el Proyecto Djehuty, sin duda el más famoso que tiene este país por la gran cantidad de descubrimientos que ha realizado desde 2002, año de su primera campaña. En este proyecto colabora el Centro Superior de Investigaciones Científicas de España, el CSIC, y cuenta con patrocinadores importantes.
Bajo la dirección del Dr. José Manuel Galán y la codirección del Dr. José Miguel Serrano, esta campaña ha sorprendido también con nuevos e interesantes hallazgos. En concreto con el descubrimiento de un agujero en la pared de una cámara sepulcral que daba acceso a una gran tumba. Saqueada con anterioridad, se encontraron con un centenar de momias. El propietario pudo ser un alto funcionario egipcio, aunque se utilizó como fosa común. La tumba se data en la Dinastía XI, aunque las cerámicas halladas son anteriores, de la Dinastía XVII.

Como se trata de un proyecto de investigación público, se puede acceder a toda la información a través de la web del CSIC, simplemente usando el buscador con la palabra Djehuty.
En el año 2008, dos misiones españolas se unieron a las ya iniciadas.
El Proyecto Qubbet el-Hawa lo dirigen la Universidad de Jaén y el Supremo Consejo de Antigüedades de Egipto. Bajo la dirección del Dr. Alejandro Jiménez Serrano, profesor de Historia Antigua de la Universidad de Jaén, se excava la necrópolis de Qubbet el-Hawa, ubicada enfrente de Asuán. En las campañas realizadas, se han encontrado hasta 60 tumbas talladas en la roca.
Esta campaña ha sido encontrada intacta una cámara funeraria con los restos de un gobernador provincial del Reino Medio, de nombre Heqaib III, además de otras nueve momias, entre las que se incluye la de un cocodrilo. Esta tumba tiene un espacio dedicado al culto y dos cámaras con sarcófagos e inscripciones en cerámica donde se mencionan otros nombres de los allí enterrados.

No ha sido el único hallazgo importante de esta misión española. También han hallado una cámara intacta con un ataúd de madera que contenía un individuo anónimo de origen nubio.
Otra entidad andaluza, la Academia de Bellas Artes de Sevilla, lidera desde 2008 el Proyecto de excavación Templo Funerario Tutmosis III, junto con el Servicio de Antigüedades Egipcias. El equipo está dirigido por la Dra. Myriam Seco Álvarez y el Dr. Nur Abd el Gafar Mohamed. Ambos coordinan las investigaciones en el templo de Millones de Años de uno de los faraones más importantes que tuvo Egipto, considerado como el “Napoleón” egipcio.
La campaña 2014 aún no se ha iniciado. Durante la campaña 2013, desde octubre a diciembre, se realizaron trabajos arqueológicos en el segundo patio del templo, sobre todo en la zona norte para estudiar las estructura de muros de adobe encontradas.

La siguiente misión arqueológica, el Proyecto del Visir Amenhotep Huy, es quizá la que más controversia ha suscitado esta campaña con sus descubrimientos. Dirigida desde 2009 por el Dr. Francisco José Martín Valentín y codirigida por Teresa Bedman, investigan la tumba ATT nº28 de Asasif, cuyo dueño es el Visir Amenhotep Huy, que vivió entre las Dinastías XVIII y XIX.
En febrero de 2014 saltó una noticia que podría poner en duda la cronología egipcia, en especial en lo relativo a los reinados de Amenhotep III y su hijo Amenhotep IV (Akhenaton): el descubrimiento de unos textos inscritos en las cuatro columnas de la capilla de esta ATT nº28 en los que aparecen los nombres de los dos monarcas como reyes de Egipto al mismo tiempo en el año 30 de Amenhotep III.
La cuestión de la corregencia entre estos dos reyes ha sido objeto de estudio por parte de los investigadores. Por un lado, están los que opinan que no hubo tal corregencia y que uno siguió al otro. Y por otro, los que opinan que pudo haber una corregencia de un par de años. Con este descubrimiento, la corregencia se establecería en unos diez años. Lo que podría cambiar la cronología establecida oficialmente.

La misión más joven, iniciada en 2009, es la encabezada por la Universidad de la Laguna, el Proyecto Dos Cero Nuevo, para el estudio y restauración de la TT 209, en Luxor. Se trata de una tumba del período tardío, en torno a las dinastías XXV y XXVI. Está dirigida por el profesor Miguel Ángel Molinero.
En su tercera campaña, los trabajos se han centrado en consolidar lo ya excavado, descubrir la escalera de acceso y excavar la primera de las cámaras subterráneas. En esta parte han encontrado una puerta que conduce a salas de las que no se tenía constancia anterior de su existencia.


   -Descubren enfermedad que mataba 5 mil personas diario en Egipto

      20 de Junio de 2014

Los arqueólogos hicieron el descubrimiento de los restos de una peligrosa epidemia en Egipto tan peligrosa que Cipriano de Cartago, clérigo y escritor romano antiguo, tenía la creencia que el mundo pronto llegaría a su fin.
Durante los trabajos en el Complejo Funerario de Harwa y Akhimenru, en la orilla occidental de la ciudad antigua de Tebas (actual Luxor) en Egipto, los arqueólogos italianos se toparon con los cuerpos cubiertos con una gruesa capa de cal, usada históricamente como desinfectante y una hoguera con partes humanas donde se hizo la quema de las víctimas de la plaga, informa LiveScience.

Los artefactos, que tienen la fecha inscrita por los científicos en el III siglo d.C., coinciden con el momento en que una variedad de terribles epidemias ahora llamadas "plaga de Cipriano" destruyó al Imperio romano, que incluía a Egipto. Denominada así en honor a San Cipriano, obispo de Cartago y escritor quien describió la peste como una señal del fin del mundo, mataba a más de 5.000 personas al día solo en Roma, según el director del equipo de arqueólogos, Francesco Tiradritti. Todavía no se conoce exactamente qué enfermedad fue, pero los expertos hacen la suposición que se trata de un tipo de viruela o sarampión.

Los restos que fueron sacados de la tierra recientemente en Luxor subrayan la potencia de la peste que, por supuesto, no acabó con el mundo, pero "debilitó seriamente el Imperio romano, acelerando su caída", explica el investigador. Tiradritti no encontró pruebas de que las víctimas recibieran ningún tipo de rito religioso durante su incineración. "Tenían que deshacerse de ellos sin perder tiempo", cuenta en una entrevista.

   +Información: www.lajornadanet.com


   -Expertos españoles redescubren una tumba faraónica de hace 2.700 años en Egipto.

      16 de Junio de 2014

Expertos españoles han redescubierto una tumba de hace unos 2.700 años en el sur de Egipto, en la ciudad arqueológica de Luxor, unos 700 kilómetros al sur de El Cairo, informó hoy a Efe el jefe de la misión, Miguel Ángel Molinero Polo.

En declaraciones por teléfono, Molinero explicó que esa tumba, perteneciente a un alto funcionario nubio, estaba completamente cubierta de tierra y basura, y no se distinguía nada de ella en la superficie.

El mausoleo TT 209, ubicado en la zona de Asasif, en la ribera oeste del río Nilo, fue descubierto por primera vez en 1904, pero en la década de 1980 fue cubierto por la arena y se perdió su pista, pese a la búsqueda de los arqueólogos.

La misión de la Universidad española de La Laguna tuvo que emplear planos antiguos para volver a localizarla, aunque algunas referencias incluidas en ellos habían desaparecido.

Molinero señaló que incluso recurrió a su propia memoria porque hace unos diez años había estado en esa zona y entonces aún se distinguía parte del sepulcro.

Según el arqueólogo, los estudios preliminares han revelado que la tumba data de la dinastía XXV, de alrededor del año 710 antes de Cristo.

Esa época coincide con el inicio de la dominación de Egipto a manos de los nubios, por lo que la tumba tiene una mezcla de elementos nubios y egipcios.

Asimismo, Polo destacó que hasta ahora se había nombrado de distintas maneras al alto funcionario enterrado en esa tumba, debido a que en uno de los saqueos sufridos los ladrones se llevaron una parte donde figuraba su nombre.

Los expertos han conseguido ahora identificar al difunto como Nisemro, un nombre diferente al de Hatamshemro, que recibió cuando se halló la tumba por primera vez.

A partir de 1950 fue llamado Seremhatrekhyt, si bien este último correspondía a uno de los títulos que ostentó en vida.

El Ministerio egipcio de Antigüedades destacó en una nota que este redescubrimiento agrega un nuevo nombre a la época faraónica y además permitirá conocer nuevos detalles sobre las funciones que desempeñó el fallecido.

   +Información: www.eldiario.es


   -Luxor tenía una tumba de hace 4.000 años con un centenar de momias.

      11 de Junio de 2014

A veces ocurre que la arqueología en Egipto es tal y como la imaginamos o la soñamos. El equipo del Proyecto Djehuty que excava en la necrópolis de Dra Abu el Naga (Luxor) bajo dirección del madrileño José Manuel Galán, miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha anunciado el hallazgo de una tumba de la Dinastía XI —hace cuatro mil años— realizado en circunstancias dignas de una novela de aventuras. El descubrimiento se produjo al final de la última campaña, la 13ª, cuando tras excavar un pozo funerario en el patio de la sepultura de Djehuty que daba acceso a dos cámaras sepulcrales los investigadores dieron inesperadamente con un agujero en la pared de una de estas que conducía a una gran tumba. Al pasar a este nuevo recinto los egiptólogos se encontraron con el suelo literalmente cubierto de momias, cerca de un centenar de ellas. La tumba, que había sido saqueada, debe pertenecer a un personaje de la realeza o a un alto funcionario de la corte, “un responsable del Estado”, según el ministerio de antigüedades de Egipto. Aunque las momias, al parecer, son de clase media.

“Hay varias decenas de momias, quizá un centenar”, ha explicado a este diario Galán. “Las momias, por la numerosa cerámica que hemos encontrado junto a ellas, las fechamos en la Dinastía XVII, pero la tumba es 500 años más antigua, de la Dinastía XI, como prueban sus características. El recinto fue claramente reutilizado como sepultura colectiva, casi como fosa común, de personas corrientes”.

Galán, hombre cabal poco dado a entusiasmos, explica que el hallazgo fue “muy emocionante” y narra así el episodio: “Entramos a la tumba por un agujero que nos llevó a un pasillo de veinte metros de largo, dos de alto y dos de ancho, que conducía a un pasaje descendente hasta una cámara sepulcral. Todo estaba sembrado de cuerpos revueltos, un amasijo de restos humanos y lino”. Los investigadores no han encontrado aún la puerta de la tumba. “Hemos accedido por el medio del pasillo. La puerta permanece tapiada por escombros, no se la ve aún. Hay otras cámaras que también están llenas de escombros”.


Objetos encontrados por el equipo del Proyecto Djehuty que excava en la necrópolis de Dra Abu el Naga (Luxor). / CSIC
La tumba es de dimensiones muy grandes y está muy bien tallada. No tiene pinturas ni relieves, como es habitual en la Dinastía XI. Galán encuentra paralelos en la que halló Howard Carter en 1909 en el vecino Deir el Bahari —y en la que también encontró muchos cuerpos—, y en las del también cercano El Tarif, pertenecientes a la familia real o a la élite. De la nueva tumba, Galán dice que no tienen aún “ni idea“ de a quien pertenecía. “De momento solo hemos hecho una inspección preliminar, tomado las medidas, realizado foto y una filmación”. De hecho, el descubrimiento fue “en directo”. Se produjo mientras filmaba los trabajos de excavación Javier Trueba, que prepara un documental para TVE que se estrenará en otoño (En busca de Djehuty, entre tumbas, momias y jeroglíficos). “Bajamos al pozo que habíamos excavado, me asomé al agujero, Javier me pasó un foco y entré mientras el me seguía filmando con la cámara, así que captó todo el hallazgo incluidas mis expresiones de asombro, con alguna interjección fuerte, justificable por la intensidad del momento”, explica Galán.

De la significación del descubrimiento, el investigador señala que confirma que “en egiptología no es bueno simplificar; tradicionalmente se considera que Dra Abu el Naga es el lugar de enterramiento de la Dinastía XVII y El Tarif de la XI, pero nuestra excavación demuestra que en realidad los enterramientos se van superponiendo, que el cementerio es usado en todas las épocas”. Galán recuerda que ya antes, hace cinco años, encontraron el enterramiento del arquero Iker, un individuo de tiempos de la Dinastía XI metido en un ataúd de madera.

De las nuevas momias, dice que han aparecido muy revueltas y que aún hay que estudiarlas aunque parece claro que se trata de enterramientos de personas de clase media depositados en una tumba más antigua para aprovecharla, con lo que la sepultura se convierte en un cachette, un escondite de momias. “Todo un regalo para los paleopatólogos, que tienen mucho material humano para estudiar”. El ocupante original de la tumba podría haber sido un miembro de la familia real de la Dinastía XI pero las cerámicas muestran que las momias halladas son de la XVII. No se han encontrado ataúdes ni sarcófagos, ni sus trozos. “Pero hay toda una parte de la tumba aún por desescombrar incluida una sala lateral, así que puede haber nuevos descubrimientos".

Galán recalca que lo más importante del hallazgo es que la nueva tumba “es la punta de un iceberg, nos anuncia lo que nos espera que es sin duda nuevas tumbas de la Dinastía XI, posiblemente todo un cementerio”. El Proyecto Djehuty, al que ha confirmado un año más su patrocinio Unión Fenosa, retomará las excavaciones la próxima temporada.

El egiptólogo explica que la Dinastía XI, 2.000 años antes de Cristo, en la transición del I Período Intermedio al Reino Medio, con Mentuhotep como faraón principal, fue la primera en convertir Tebas en la capital del Alto y Bajo Egipto tras vencer a los gobernantes de Heracleópolis Magna (donde precisamente excava la misión española que dirige Mari Carmen Pérez Die). La posterior Dinastía XVII, que 500 años después, en otro período intermedio, el segundo, devolvió la capital a Tebas dando paso al Imperio Nuevo, buscó su inspiración en la Dinastía XI, tomándola como modelo. Por su parte, los grandes faraones de la Dinastía XVIII, como la reina Hatshepsut, de la que era alto funcionario Djehuty, y Tutmosis III, también miraron hacia la XI.

   +Información: www.cultura.elpais.com


   -Hallan en Luxor una tumba de la dinastía XI del Antiguo Egipto.

      09 de Junio de 2014

El grupo de arqueólogos españoles que conforma el Proyecto Djehuty, liderado desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto en Luxor una gran tumba subterránea de la dinastía XI del Antiguo Egipto (hace 4.000 años).

Según explica el CSIC en una nota de prensa, el hallazgo en la colina de Dra Abu el-Naga, ayuda a comprender el momento en el que Tebas (actual Luxor) se convierte en la capital del reino unificado del Alto y Bajo Egipto.

La tumba descubierta es, según los investigadores, parecida a las excavadas en los setenta por Dieter Arnold en El-Tarif. El pasillo, muy bien tallado, tiene dos metros de alto y dos de ancho. Discurre a lo largo de más de 20 metros y gira en un ángulo de 50 grados para descender en rampa durante 20 metros más, hasta llegar a una cámara sepulcral cuadrangular.

«Las dimensiones son considerables, lo que no deja duda de que la tumba perteneció a un miembro de la familia real o a un cortesano de alto rango. El suelo del pasillo y del pasadizo en rampa está cubierto de restos humanos y vasijas de cerámica que data de la dinastía XVII, lo que parece indicar que la tumba fue reutilizada en aquella época», señala en la nota de prensa difundida el investigador del CSIC José Manuel Galán, del Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo.

Durante los últimos años, el proyecto español se ha centrado en la excavación al oeste del patio que conduce a la tumba de Djehuty, un área que estaba hasta el año 2007 ocupada por las casas de un poblado que fue entonces demolido y su población realojada en un pueblo con casa nuevas construidas expresamente. Las excavaciones y los hallazgos de las cuatro últimas campañas se sitúan a metro y medio por debajo de sus antiguas casas.

En la última campaña se han excavado tres pozos funerarios de la dinastía XVII. Uno de ellos, muy cercano a la entrada del patio de Djehuty, desciende seis metros y, al fondo, se abren dos pequeñas cámaras sepulcrales. La cámara norte tiene un agujero en su muro derecho, a través del que se accede a una gran galería subterránea.

Hallazgos previos
En 2009, el proyecto encontró dos enterramientos intactos de la dinastía XI (2000 a.C.), excavando a un metro por debajo del patio de entrada a la tumba de Djehuty. Uno pertenecía a una mujer de mediana edad, que los investigadores apodaron Valentina, adornada con un sencillo collar de fayenza y cuyo ataúd fue depositado sobre la roca del suelo y cubierto con arena.

El otro, dentro de una pequeña oquedad en el terreno, pertenecía a un personaje llamado Iqer, que se hizo enterrar con sus bastones de mando, sus arcos y flechas. Su ataúd, pintado de rojo y con bandas de inscripciones con los signos jeroglíficos pintados de colores, se encuetra hoy en el Museo de Luxor.

Los nuevos hallazgos confirman que estos dos personajes no estaban solos y que debajo de las tumbas de las dinastías XVII y XVIII se encuentra la necrópolis 500 años más antigua, de hace hace 4.000 años, con algunos enterramientos todavía intactos.

   +Información: www.abc.es


   -Daba trabajo a 130 y se presentaban 500. Entrevista Miriam Seco

      08 de Junio de 2014

-¿Ha vivido las elecciones egipcias?

-No ha habido mucha participación, pero tampoco está mal.

-¿Es posible volver a la normalidad con los ex presidentes Mubarak y Mursi en prisión?

-La gente vivió este proceso electoral con esperanza. Lo que quieren es que empiece a funcionar el país, que vuelvan los turistas y se mueva la economía. El país está arruinado.

-¿Ha afectado a las excavaciones arqueólogicas?

-Han seguido funcionando con absoluta normalidad. Me refiero a las de Luxor. Los que trabajaban en el Egipto Medio sí se han visto afectados. Nuestra campaña se ha convertido en una fuente de ingreso. Yo tengo a más de 130 obreros trabajando, eso supone más de 130 familias. Son tres meses de campaña, y con esos tres meses tienen para vivir todo el año.

-¿En qué proyecto está?

-Excavación, restauración y musealización del templo de Millones de Años, símbolo de la eternidad de los egipcios, de Tumotsis III, un faraón al que se le conoce como el Faraón egipcio. Cruzó el río Éufrates y participó en 17 campañas militares, que las ganó las 17.

-¿Qué le llevó a Egipto?

-Soy de una familia de orfebres, siempre relacionada con las Bellas Artes. Quería ser arqueóloga, excavar, me atraía el Próximo Oriente, más Egipto que Mesopotamia. Un entusiasmo que me transmitió un profesor, Francisco Presedo Velo. En segundo de carrera, le dije a Rafael Valencia que quería estudiar Egiptología en Bagdad, figúrate el mix que tenía en la cabeza. Rafael Valencia me dijo que si quería estudiar Egiptología, que aprendiera alemán. Estudia alemán, inglés y francés y después hablaremos, me diría después Presedo.

-Hija, nieta y hermana de orfebres, ¿no le tentó el tesoro del Carambolo?

-He tenido la ocasión de verlo en el Museo Arqueológico de Madrid.

-¿A qué fue a Madrid?

-Marca España nos reunió a cien españoles residentes en el extranjero.

-Hace cincuenta años, Nikita Kruschev participaba con el presidente Nasser en la apertura de la presa de Asuán...

-Egipto ha pasado por muchas etapas. Con políticas muy diferentes, pero siempre en manos de militares. Con Nasser, Sadat o Mubarak. En la época de Nasser hay muchas excavaciones de los países comunistas. De esa época todavía persisten los institutos arqueológicos ruso, polaco o checo en Egipto, cosa que nunca tuvo España.

-¿Cuál es la época buena para excavar?

-La campaña va siempre de octubre a enero, pero el trabajo dura todo el año. Después hay que gestionar todos los materiales que salen en las excavaciones.

-Para no trabajar en el desierto...

-Tenemos convenios con la Universidad de Granada y con el Instituto de Egiptología de Tubingen, en Alemania, uno de los más importantes del mundo, con patrocinio de Santander Universidad. Dos alumnas de la Universidad de Granada (Linda Chacón y Feyruz Velázquez) están haciendo sus tesis doctorales sobre el yacimiento de Tumotsis III cotejando sus trabajos en Tubingen.

-¿Del aula al campo?

-Hemos puesto en marcha otro proyecto para que profesores de los departamento de Dibujo y Arqueología de la Universidad de Granada impartan cursos de especialidad a los inspectores del servicio de Antigüedades de Egipto. Alumnos de Granada pasan por el yacimiento y los inspectores egipcios van a Granada.

-Moisés en el Mar Rojo, la huida a Egipto, Putifar. La Biblia está llena de referencias egipcias, pero en la Semana Santa se llevaron la fama los romanos...

-El origen de las procesiones viene de Egipto. Todavía existen una serie de festividades y celebraciones que recuerdan a los pasos y tronos andaluces. En la zona de Luxor sacaban en procesión al dios principal, Amón, y otra procesión cruzaba el río.

-¿Su último hallazgo?

-En la última campaña arqueológica, la mejor que hemos tenido hasta ahora, hemos encontrado un complejo religioso en un templo de Ramsés II perteneciente a un sacerdote de la época de Tumotsis III. Un edificio hecho de adobe.

-¿La muerte informa de la vida?

-Totalmente. Trabajamos en lo que se llama Imperio Medio, segundo periodo intermedio. Hemos excavado doce tumbas, todas saqueadas en la antigüedad. En la tumba número once, han aparecido elementos del ajuar, maquetas de barcos, fragmentos de cuchillos mágicos, de sarcófagos.

-¿Qué tal se llevan sus campañas de invierno con la primavera árabe?

-En Luxor estamos al lado de la carretera, paso obligado de los autocares de turistas que van a visitar el Valle de los Reyes. Antes, cada 10 minutos pasaba un autocar; en estos tres meses de campaña si han pasado diez autocares, muchos son. La gente está muy deprimida. Nosotros contratamos a 130 personas y todos los días se presentaban 500.

-¿Qué saben de España?

-De fútbol saben mucho más que yo. Sé que Messi es un futbolista, pero no me preguntes más.

-¿Se habituó a la comida?

-Es muy vegetariana. La fruta y la verdura es muy natural. Un tomate de aquí no tiene nada que ver con un tomate de Egipto. Allí están ahora en la temporada del mango.

-¿Qué ve desde su casa?

-En El Cairo, las Pirámides. En Luxor, el templo de Medinet Habu.

-¿Egipto es en arqueología provincia alemana?

-Alemanes y franceses invirtieron mucho en Egipto. Desarrollaron sus estudios de Egiptología, cosa que en España no ocurrió. En los 120 años de presencia española en Egipto, objeto de una exposición de la que fui coordinadora, no hubo continuidad, pese a los trabajos de Eduardo Toda, el conde de Galarza o los trabajos de los descubrimientos nubios.

-¿Mentalidad egipcia?

-En algunas cosas. Pago cada diez días, como pagaban los antiguos egipcios.

-¿Aficiones?

-Viajar, bucear, me encantaría hacer ala delta.

-¿Un viaje inolvidable?

-Recorrer Etiopía, Sudán y Egipto desde la fuente del Nilo Azul en el lago Tana.

   +Información: www.elalmeria.es


   -Excavaciones de la UJA descubren nuevos datos sobre la nobleza egipcia

      04 de Junio de 2014

La misión arqueológica española que lidera la Universidad de Jaén en la necrópolis de Qubbet el-Hawa en Asuán (Egipto) ha descubierto los restos más antiguos de un gobernador del Reino Medio y de algunos de los miembros de su familia, así como otras nueve momias de más de 2.500 años de antigüedad, entre ellas la de un cocodrilo, que aportan nuevos datos sobre cómo era la nobleza egipcia.

"Mientras que resulta prácticamente imposible encontrar una cámara intacta con un faraón, podemos aportar información del siguiente nivel de la sociedad egipcia, la nobleza", ha declarado este martes el director del proyecto, el profesor de Historia Antigua de la UJA Alejandro Jiménez.

Lo ha hecho, según ha informado la institución académica, durante la presentación de los hallazgos realizados este año y junto al rector, Manuel Parras, quien ha destacado el carácter multidisciplinar del equipo formado por una treintena de personas, entre arqueólogos, antropólogos, arquitectos, químicas, restauradoras, egiptólogos, historiadores, filólogos, geólogos, topógrafos, dibujantes de bellas artes y fotógrafos.

Desde 2008, la misión española, dirigida por Jiménez, en colaboración con el Ministerio de Antigüedades egipcio, se encarga de excavar diversas tumbas fechadas en la XII Dinastía (aproximadamente del 1810 al 1775 a.C.). Durante estos años, su equipo ha descubierto el complejo funerario más grande del yacimiento, en el cual fueron enterradas las familias de dos gobernadores tardíos de la XII Dinastía: Heqaib III y Ameny-Seneb.

En esta sexta campaña, desarrollada en los meses de febrero y marzo, se ha estudiado y documentado la momia de Heqaib III. Su cámara funeraria fue saqueada al poco tiempo de enterrarse, aunque su momia se encontraba intacta. Fue enterrado con una magnífica máscara y un sudario. Su figura ya había aparecido en inscripciones en la isla de Elefantina, en el río Nilo, a la altura de la actual ciudad de Asuán.

Sin embargo, estudios posteriores han revelado que su apariencia se idealizó en estas representaciones, pues este alto cargo sufrió una deformación de la espalda y murió con apenas 30 años. También se han hallado las tumbas de otros miembros de su familia, como el de una mujer llamada Gaut-Anuket, enterrada con un reposa-cabezas de excelente factura, y el hermanastro de Heqaib, conocido como Sarenput, inhumado junto con uno de los primeros ejemplares de shabti, que tenía incluso su propio sarcófago antropomorfo.

UNA CÁMARA INTACTA

Por otro lado, otro de los descubrimientos más importantes fue la apertura de una cámara intacta que contenía un ataúd de madera en buen estado de conservación. En su interior se encontraba un individuo anónimo de origen nubio. Entre sus vendas se hallaba una daga nubia.

Incluso el esqueleto de Sarenput presenta caracteres morfológicos nubios, que en opinión de los investigadores lleva a una conclusión inesperada: la familia de gobernadores de Elefantina de la XII Dinastía, enterrados en Qubbet el-Hawa, tienen diferentes orígenes étnicos como nubios y egipcios. Este hallazgo refleja la diversidad étnica en la composición de la población en la provincia más al Sur de Egipto y abre nuevos caminos para el estudio de las relaciones internacionales entre Egipto y el Reino de Kush.

NUEVE MOMIAS

Además, el grupo multidisciplinar liderado por la UJA ha encontrado otra cámara, tras excavar un pozo de 13 metros, con sarcófagos que albergaban nueve momias del periodo faraónico tardío (724-343 a.C.). Se trata de ocho personas y un cocodrilo momificados. Y tras esa cámara, se ha podido constatar la existencia de otra más.

"El primer paso el próximo año será documentar las inscripciones. Después actuará nuestro equipo de conservación y restauración y una vez consolidado el material se extraerá y se terminará de consolidar en una zona más adecuada. Después podremos proseguir las excavaciones", ha explicado Jiménez, que ha adelantado que el estudio de estas inhumaciones facilitará más información sobre la población local en este periodo tan poco estudiado.

Qubbet el-Hawa es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Egipto, ya que cuenta con la mayor colección de inscripciones biográficas talladas/esculpidas en las tumbas en una necrópolis no real. Hasta ahora, las tumbas más importantes datan del final de la VI Dinastía y hasta el final de la XII Dinastía (aproximadamente del 2250 al 1775 a.C.), aunque hay otros ejemplos del Reino Nuevo (entre el 1550 al 1100 a.C.). Cabe destacar la iglesia del complejo monástico medieval, con unos preciosos frescos y grafitis decorando sus muros.

   +Información: www.europapress.es


   -Hallan nueve momias en tumba de un gobernador del Imperio Medio en Egipto

      01 de Junio de 2014

Expertos españoles han descubierto intacta una cámara funeraria con nueve momias en la tumba del gobernador Haqaib III, que data del Imperio Medio (2050-1750 a.C.), en la ciudad de Asuán, en el sur de Egipto.

El director de este proyecto, Alejandro Jiménez, destacó que su misión ha hallado la tumba de un gobernador del Reino Medio por primera vez en 100 años.

El equipo de la Universidad española de Jaén y del Consejo de Antigüedades de Egipto terminó este año de excavar la tumba del gobernador, que había sido descubierta anteriormente, y reunieron "todas las piezas" hasta confirmar que se trataba del sepulcro de Haqaib III.

Su figura ya había sido representada en inscripciones en la isla de Elefantina, en el río Nilo, a la altura de la actual ciudad de Asuán.

Sin embargo, estudios posteriores han revelado que su apariencia había sido idealizada en esas representaciones, pues este alto cargo sufrió escoliosis o deformación de la espalda y murió a la temprana edad de treinta años en un ambiente en el que las condiciones de vida eran "muy duras", explicó el arqueólogo.

El gobernador difunto era de origen nubio, según sus objetos personales encontrados, entre ellos un puñal fabricado con las técnicas que usaba ese grupo étnico del sur de Egipto.

En esa misma tumba, situada en la zona de Qobet al Haua, los expertos encontraron una cámara con sarcófagos que albergaban nueve momias del periodo faraónico tardío (724-343 a.C.).

Se trata de ocho personas y un cocodrilo momificados, afirmó Jiménez, quien detalló que entonces se rendía culto a las personificaciones de los dioses en forma de animales.

"Es bastante común encontrar momias de animales. Aunque en Asuán no hemos constatado un culto al cocodrilo, sí que podría haber alguien con una devoción especial por el dios Sobek que decidiera momificar" un ejemplar de esa especie, apuntó el español.

Además, este hallazgo confirma que la cripta fue utilizada en épocas posteriores.

En un comunicado, el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim, recordó que ese mausoleo contiene sepulturas de dos familias de gobernantes de Asuán, pertenecientes a la dinastía XII del Imperio Medio.

En las últimas campañas, los arqueólogos españoles también hallaron un sarcófago de madera en buen estado con una momia en su interior y otras sepulturas pertenecientes a miembros de la familia de Haqaib III, como la de una mujer llamada Gaut Inkukt y la momia de Sarenbut, uno de los hermanastros del gobernador.

La zona de Qobet al Haua se llamaba antiguamente Tasi y tenía su capital en la isla Elefantina. Su tumba más importante pertenecía al gobernador Hour Jouf, que grabó su biografía, obras y viajes en los muros de su mausoleo.

La otra cripta que destaca en esa área es la de Haqaib I, quien gozó de un gran prestigio entre los antiguos egipcios, hasta el punto de que un templo, descubierto a principios del siglo XX, fue erigido en su honor durante el Imperio Medio.

   +Información: www.emol.com


   -Pérdida y saqueo de antigüedades egipcias.

      29 de Mayo de 2014

Poco después del inicio de la revolución egipcia en enero de 2011, la policía y muchas de las fuerzas de seguridad asociadas abandonaron sus puestos, creando un vacío que ha tenido un efecto devastador sobre las antigüedades de Egipto. Rápidamente, los pobladores que vivían cerca de lugares históricos comenzaron a apropiarse de la tierra, mientras que otros con intenciones más nefastas, como ladrones de tumbas y mafias organizadas, comenzaron el proceso de saqueo. Este patrón continúa, y aunque disminuyó desde septiembre de 2013 cuando la policía y el ejército volvieron a juntarse, resultó en una pérdida dramática de sitios y artefactos.

La apropiación de tierras o su acaparamiento es bastante comprensible, ya que los pobladores consideran que las tierras adyacentes a sus campos o casas parecen estar desocupados o sin uso, mientras ellos están presionados por el constante incremento de la población en Egipto. Sin embargo, estas áreas solo aparentan no tener ningún uso, fueron abandonadas deliberadamente por los arqueólogos para las futuras generaciones, para explorar el uso de las nuevas tecnologías y probar nuevas ideas. En algunos casos están vacías debido a la falta de fondos para llevar a cabo el trabajo detallado y meticuloso que los sitios requieren.

Recientemente, los pobladores han extendido cada vez más sus cementerios, casas y campos a estos importantes sitios, saqueándolos durante el proceso. Primero excavan en busca de objetos y luego utilizan la tierra para la construcción o la agricultura. Esta es una pérdida trágica, ya que se están perdiendo grandes sitios inexplorados o poco explorados.

Por ejemplo, el raro lugar de asentamiento del Nuevo Imperio en Deir el-Ballas, al norte de Luxor, casi ha desaparecido bajo las nuevas casas de ladrillo rojo, dejando de pie sólo el palacio en medio de construcciones modernas. Por lo menos dos kilómetros del cementerio Tarkhan alberga algunas de las primeras tumbas de la élite egipcia (año 2850 a. C.), están ahora cubiertas por tumbas modernas, dos casas y campos arados. Más cerca de El Cairo, las antiguas necrópolis reales de Dahshur y Lisht están desapareciendo de los cementerios modernos porque los saqueadores se llevaron cuanto han podido.

En el pasado estos espacios eran fuertemente vigilados para que no se construyera o fueran utilizarlos con fines agrícolas, aunque ocurrió de vez en cuando antes de 2011. Ahora, incluso cuando unos guardias están presentes, los empleados del Ministerio de Antigüedades en su mayoría están desarmados.

Quienes portan armas sólo tienen acceso a viejas armas, mientras que la nueva generación de ladrones de tumbas tiene armas sofisticadas, tales como fusiles automáticos. Los saqueadores también superan en número a los guardias del Ministerio en una relación de 15 a 1, por lo que es aún más difícil ahuyentarlos. Por otra parte, los guardias están mal pagados (alrededor de 40 dólares al mes –eso no es suficiente para que sobreviva una sola persona, y mucho menos una familia), y por lo tanto el incentivo para poner sus vidas en riesgo es menor, aunque varios de ellos han sido asesinados en el cumplimiento del deber. Por lo tanto, con poca o ninguna seguridad de la policía, es imposible defender los sitios.

Para los ladrones de tumbas, el robo se presenta bajo diversas formas. Los individuos pueden cavar varios agujeros en los sitios con la esperanza de encontrar objetos que puedan venderse, o, más frecuentemente, con la esperanza de encontrar el legendario oro de los faraones o el mítico “mercurio rojo”. Esta sustancia tiene fama de curar enfermedades, prolongar la vida en forma espectacular, y dar el poder sobre otras criaturas. Estos agujeros son tan numerosos que son claramente visibles en las imágenes de satélite. Esta excavación no supervisada contribuye a la destrucción de los sitios, no sólo porque los objetos son robados, sino también por el contexto y la historia de los sitios que están en peligro.

Mafias organizadas plantean un peligro aún mayor. En el pasado estos individuos eran comerciantes importantes de antigüedades, y ahora se han vuelto más dominantes debido al vacío de poder y a la alta demanda de los artículos. Estas mafias se han organizado en redes que se extienden a Europa, América del Norte, Oriente Medio, y posiblemente al Lejano Oriente. Tienen acceso a barcos que salen desde los puertos sin garantía en el Mar Rojo y la costa mediterránea, lo que les permite una fácil exportación de mercancías ilegales.

Bandas armadas entran a sitios y metódicamente eliminan piezas decoradas de tumbas y templos, destruyen la estructura y secciones adyacentes de monumentos. A veces, incluso usan maquinaria pesada para llevar a cabo su trabajo, destruyendo edificios enteros en el proceso. Desde 2011 estas mafias emplean pobladores a través de Egipto para excavar en sitios y llevarse objetos para vender, por lo que eso anima a los saqueadores de pequeña escala. Historias transmitidas de boca en boca sobre el precio elevado de los objetos, a menudo son exageraciones, y aumenta particularmente el número de saqueadores a este nivel.

Sitios desde Alejandría a Asuán han sido saqueados a través de estos métodos, en particular aquellos en el Egipto Medio, pues ya estaban vigilados mínimamente debido a otras tensiones en la zona. Sitios del desierto y oasis también están amenazados. Anteriormente eran de difícil acceso, pero las nuevas mafias utilizan vehículos de tracción en las cuatro ruedas para llegar a ellos. [1]

Las razones detrás de esta pérdida a gran escala de antigüedades es la pobreza, la codicia y la ignorancia. El aumento espectacular del costo de vida en Egipto, el creciente número de productos disponibles y deseables que van de productos alimenticios a la electrónica, la falta de puestos de trabajo y bajos salarios, sobre todo en el sector público, contribuyen a los intentos de la gente por aumentar sus ingresos siempre que sea posible.

Las antigüedades tampoco parecen ser robadas por los aldeanos que viven en las proximidades; a menudo tienen un sentido de derecho sobre ellos o dicen que debido a que los objetos y la tierra están allí, no hay ninguna razón para ponerlos en uso. Además, para la mayoría de la gente, sobre todo aquellos que no se benefician económicamente con la interacción de turistas que visitan sitios arqueológicos o del empleo en estos sitios, tienen poco o ningún sentido de compromiso con las antigüedades. Por lo tanto el valor único de los sitios, radica en la venta de sus objetos o la apropiación de la tierra en la que están.

La falta de educación también impulsa al saqueo continuado. Aunque algunas clases en la escuela cubren la historia antigua de Egipto, se hace poco hincapié a su importancia o valor, y los estudiantes reciben poca exposición a los sitios y objetos. Por lo tanto, las mismas personas que podrían ser los futuros actores principales de las antigüedades de Egipto, son los menos comprometidos con ellas.

El retorno total de las fuerzas de seguridad tendrá que recorrer un largo camino hacia el control del problema de saqueos y la apropiación de tierras, y esa seguridad debe ser provista por el gobierno. Actualmente el ejército tendría que estar involucrado, ya que la policía ha perdido su credibilidad y sus armas son menos sofisticadas que las de los saqueadores. Las leyes que han estado en vigor para proteger las antigüedades desde el siglo XIX y las leyes [2] también necesitan ser imperantes y aplicarlas de forma visible y pública. Otra posible solución es educar a los funcionarios de aduanas y aumentar la vigilancia de los concesionarios y subastas para frenar la venta ilegal de antigüedades.

A largo plazo, un programa adecuado en las escuelas que haga hincapié en la importancia de la historia antigua de Egipto debe ser implementado si el cambio es llevado a cabo, a la par con el crecimiento económico. En el ínterin, los eruditos egipcios e internacionales deberían trabajar juntos para documentar y asegurar objetos guardados en almacenamiento y en sitios y (penosamente) levantar muros alrededor de zonas arqueológicas.

Será una lucha por recuperar el control de las antigüedades egipcias, pero si no lo hacemos, estamos en peligro de perder una parte significativa del patrimonio común del mundo.

Notas:

[1] Muchas falsificaciones también se comercializan, los oasis proporcionan una falsa procedencia para los comerciantes y coleccionistas.

[2] Salima Ikram, “Recopilar y repatriar el pasado de Egipto: Hacia un nuevo nacionalismo”. Helaine Plata, ed., impugnó la Herencia Cultural: La religión, el nacionalismo, renovación, y la exclusión en un mundo global (New York: Springer, 2011), 141-154.

Salima Ikram es profesor de Egiptología en la Universidad Americana de El Cairo, y también ha trabajado como arqueólogo en Turquía, Sudán, Grecia y Estados Unidos. Este artículo fue publicado originalmente en el Instituto de Oriente Medio.

   +Información: www.lagranepoca.com


   -La increíble tumba 327 que escondía un túnel secreto en la necrópolis de Tebas.

      28 de Mayo de 2014

Es curioso cómo uno de los refranes españoles más taurinos: hasta el rabo todo es toro, tiene su equivalencia en el mundo de la arqueología, donde se suele decir: hasta que no llevas a la roca madre no puedes estar seguro de que no hay nada más.

Es justo lo que le ha pasado este año a uno de los, por fortuna, varios equipos españoles que están excavando en Egipto: el Proyecto Min, es decir, la misión canario-toscana que dirigen las egiptólogas Mila Álvarez Sosa (Dra. en Egiptología por la Universidad de La Laguna [Canarias]) e Irene Morfini, quien prepara su tesis doctoral en la Universidad de Leiden.

En principio, el objetivo del Proyecto Min es estudiar dos tumbas de la necrópolis tebana. Una es la de Min (TT109), un personaje que tuvo una estrecha relación con el nomo Tinita, como nos indican sus títulos: alcalde, supervisor de los sacerdotes de Onuris, alcalde del oasis, Supervisor de los cantantes, administrador y jefe del festival de Osiris; pero que sobre todo debe su puesto en la historia del antiguo Egipto a haber sido el tutor del futuro Amenhotep II. La imagen de su tumba que lo muestra enseñando al joven príncipe a disparar su arco, es inconfundible.

La otra es la tumba -327-, comunicada con la anterior por un acceso perfectamente excavado, como si durante el período tardío el propietario de la tumba hubiera querido utilizar la TT109 como la entrada oficial a su hipogeo. La segunda parece una prolongación de la primera. Como hasta el momento no ha sido excavada, de esta tumba no se conoce si quiera el nombre del difunto enterrado en ella.

En cualquier caso, fue en la tumba -327- donde se produjo el gran hallazgo de este año. Como mandan los cánones, antes de comenzar a excavarla había que hacer una visita para estimar su estado de conservación y los pasos necesarios para estudiarla a fondo.

Esa era la intención y el trabajo que estaban haciendo Álvarez Sosa y Morfini cuando se dieron cuenta de que en una de las paredes comenzaba un corredor -del que nunca nadie había hablado- que parecía terminarse en un muro unos metros más allá. El sitio parecía peligroso, de modo que no fue hasta que se consolidó la estructura y se consideró seguro el acceso cuando las dos egiptólogas exploraron el túnel.

En principio parecía un mero agujero de ladrones -de los que hay al menos uno en prácticamente todas las tumbas de la necrópolis-, por lo que su sorpresa fue mayúscula cuando comprobaron que el corredor no terminaba en la pared del fondo, sino que se continuaba durante otros seis metros más hasta alcanzar una estancia longitudinal.

Sorprendidas, continuaron su exploración hasta encontrar el acceso a una estancia transversal. Su alegría fue inmensa, porque sabían qué estaban viendo. Sí, parecía increíble, pero ¡acababan de penetrar en una tumba por completo desconocida hasta entonces!

La primera impresión cronológica proporcionada por la planta en forma de T invertida, que es típica de los hipogeos de la XVIII dinastía, quedó confirmada por la decoración pintada de las paredes. Si bien están dañadas, las escenas se pueden identificar perfectamente como el repertorio típico del Reino Nuevo: caza en los pantanos, banquete funerario...

Como el 70 % de la tumba está relleno de escombros, harán falta bastantes campañas de excavación para liberar la tumba y comprobar si detrás de esos montones de tierra hay alguna escena mejor conservada que las visibles hasta el momento. Habrá que armarse de paciencia.

Por fortuna, unos sencillos conos funerarios encontrados en la -327- nos van a aligerar un poco la espera, porque han permitido saber el nombre del propietario del nuevo hipogeo.

Como la nueva tumba se encuentra en un nivel superior al de la -327-, los conos que en su momento decoraron su fachada terminaron cayendo en la tumba inferior gracias a un agujero en el techo de ésta, hasta quedar posados en superficie, que fue donde los encontraron las Dras. Álvarez Sosa y Morfini (ya le falta poco para serlo). Al leerlos vieron los títulos y el nombre del propietario de la nueva tumba: May.

Ahora sólo hemos de esperar que sus varios patrocinadores continúen apoyando al Proyecto Min y podamos seguir disfrutando de los frutos de sus esfuerzos.

   +Información: www.elmundo.es


   -Revelan cómo era la vida en Egipto hace 5.500.

      26 de Mayo de 2014

Una nueva exposición del Museo Británico deja al desnudo a momias de hasta 5.500 años de antigüedad. Titulada Ancient lives, new discoveries (“Vidas antiguas, descubrimientos nuevos”), la muestra, que comenzó ayer, revela sorprendentes hallazgos en ocho momias del antiguo Egipto gracias a una avanzada técnica de escáner que permite saber cómo eran hace miles de años.

Los expertos recurrieron a la última generación de escáner para analizar ocho momias, que incluyen las de dos nenes, extraídas de la extensa colección de 120 momias de Egipto y Sudán que tiene el museo británico. Gracias a esas técnicas pioneras se pudieron sacar a la luz secretos del proceso de enterramiento y sobre las personas que vivieron entre los años 3.500 antes de Cristo y el 700 de nuestra era.

Hasta el 30 de noviembre, el Museo Británico, en el centro de Londres, exhibirá los rostros de esas momias en los que aún se conserva el pelo y la piel, que sobrevivieron miles de años gracias al proceso de momificación.

Durante su investigación, los científicos hallaron cómo en el cerebro de una de las momias se había quedado almacenada una espátula que se empleó para vaciarle los sesos y que se puede ver claramente con el escáner.

El cuerpo del hombre, originario de la ciudad de Tebas, la antigua capital del Imperio Nuevo de Egipto, podría haber sido momificado alrededor del año 600 antes de Cristo, según los análisis. La imagen del cuerpo momificado permite ver una serie de pústulas dentales que podrían haberle ocasionado un dolor dental extremo. Esos escáneres son capaces de producir datos de alta resolución que a su vez pueden transformarse en imágenes en 3D con un software designado originariamente para fabricar autos.

Los restos de una cantante femenina llamada Tamut, que vivía también en ese área alrededor del año 900 antes de Cristo, “cobrarán vida” mediante esa técnica. Ese cuerpo fue enterrado junto con objetos de joyería que delataban su alto estatus social y el escáner también mostró que tenía arterias bloqueadas, que podrían haber contribuido a su muerte.

“Esta nueva tecnología es verdaderamente innovadora, lo que nos permite reconstruir y comprender las vidas de estos ocho individuos muy diferentes”, dijo Neil MacGregor, el director del museo.

La exposición incluirá imágenes en pantalla grande que revelan algunos de los secretos de la momificación. Los cuerpos de las momias fueron traídos al Museo Británico en 1756 pero ninguno había sido analizado en los últimos 200 años, por lo que en algunos casos ni siquiera se conoce su sexo.

La momificación fue una técnica que se desarrolló en el Antiguo Egipto, y por la cual se adquirieron grandes conocimientos de anatomía y química. Para los antiguos egipcios, la muerte no era necesariamente el final de la vida, sino que era la disociación de la vida en la Tierra; el espíritu abandonaba el cuerpo para renacer juntos en el “más allá”. Para ello era necesario que el cuerpo llegase al “otro mundo” en perfectas condiciones, íntegro y sin defectos, para que pudiera ser identificado por el alma del difunto. Para lograrlo, los egipcios momificaron a los muertos, ya que así detenían la peor consecuencia física de la muerte: la putrefacción.

La técnica de momificación consiste en vaciar el cuerpo de los órganos. También se extrae el cerebro. Después se lava el cuerpo y se lo deshidrata. Por último, se lo venda y se colocan amuletos entre los vendajes.

   +Información: www.taringa.net


   -Egipto pierde turistas a marchas forzadas.

      19 de Mayo de 2014

El número de turistas que ha visitado Egipto durante el mes de marzo de este año ha caído un 32,4% en comparación con el mismo mes en 2013, tal y como ha indicado la agencia oficial de estadísticas egipcia, CAPMAS.
El organismo ha cifrado en 755.000 el número de turistas que viajaron al país durante dicho mes, al tiempo que ha destacado que el número de noches de estancia disfrutadas por dichas personas cayó también en un 43,6% respecto al año anterior. En total, en el primer trimestre del año la caída del número de turistas fue del 43%. La mayoría de los visitantes llegaron desde Europa del Este, Europa Occidental y los países árabes, según ha informado el diario egipcio Al Ahram.
El sector turístico egipcio, que representa alrededor del 11% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, ha estado sufriendo diferentes caídas desde el levantamiento popular que acabó en enero de 2011 con el mandato del entonces presidente Hosni Mubarak.
Pese a que la situación política se estabilizó brevemente tras la celebración de elecciones, el derrocamiento en julio de 2013 de Mohamed Mursi desató una oleada de represión contra la organización islamista Hermanos Musulmanes y otras formaciones opositoras. Asimismo, el número de atentados y ataques contra las fuerzas de seguridad se ha incrementado desde entonces, especialmente en la península del Sinaí, con varios ataques contra turistas.

   +Información: www.lavanguardia.com


   -En Egipto encontraron arte rupestre con jirafas de hace 7000 años.

      19 de Mayo de 2014

El arqueólogo Giulio Lucarini se dispone a presentar la noche del 19 de mayo su trabajo de investigación en el Desierto Occidental de Egipto, en Farafra, y mostrar por primera vez a una audiencia pública las imágenes de dibujos neolíticos cuyas fechas de datación recién se aprobaron, y corresponden hace 6.000 a 7.000 años.

Se trata de los dibujos de una jirafa, un mamífero similar a una vaca, dos barcos y la silueta de una mano humana.

Estas evidencias añaden argumentos de que “Egipto se basó de influencias culturales de África como del Cercano Oriente”, informó hoy la Universidad de Cambridge. Algunos creían que venía sólo del Cercano Oriente, añadió.

“Lo que es realmente emocionante es que los dibujos son algunos de los testimonios artísticos más tempranos de las personas que vivían en la Farafra y posiblemente en todo el Sahara Oriental, comentó Giulio Lucarini, del Instituto McDonald para la Investigación Arqueológica de la Universidad de Cambridge.

Este arte rupestre fue recientemente descubierto en las paredes de una cueva en el Desierto Occidental de Egipto y “se fechó provisionalmente por el arqueólogo de Cambridge como entre 6.000 y 7.000 años de antigüedad”. Son dibujos que se hicieron por lo menos 1.000 años antes de la construcción de algunas pirámides.

Los diseños fueron descubiertos primero por un turista presumiblemente en 2010, y el mes pasado examinados por el Dr. Lucarini, que investiga el paso del tiempo y de cuando los animales domésticos llegaron a Egipto.

Lucarini, experto en el tema de la transición del forraje a la agricultura en el norte de África, junto a la profesora Barbara Barich de ISMEO en Roma, son co -directores del proyecto Misión Arqueológica en el Oasis de Farafra, que estudia la arqueología de esta zona del Sahara oriental desde finales de 1980.

El nuevo sitio arqueológico se lo llamó Boat Arch y se encuentra a 600 kilómetros al suroeste de El Cairo, en el desierto a unos 50 kilómetros de la carretera más cercana de Farafra, "un viaje a través de una pista del desierto rodeado de hermosas dunas de arena”, comentó Cambridge.

Boat Arch está además a unos tres kilómetros de un sitio conocido como Cueva Wadi el Obeiyid donde otros ejemplos de arte rupestre fueron examinados por Barich en 1995 y fechados entre 6000 y 5500 años a.C. Estos incluían barcos y animales. El estilo de los diseños en ambos sitios es similar por lo que se cree puedan ser de una misma época.

Estos sitios de arte rupestre de Farafra están además a 600 kilómetros del Mar Rojo, a 400 kilómetros del Mediterráneo y a solo 300 kilómetros desde el Nilo.

"La ubicación es importante por las opiniones sobre otro aspecto del hallazgo", dijo Lucarini en el informe. "Representaciones de barcos en el Desierto Occidental de Egipto son escasos en comparación con los que están en el desierto del Este, una región que conecta el valle del Nilo con el mar Rojo. Estas podrían haber sido creadas por personas que se movían a través de distancias muy largas y que podrían haber visitado al mar o al valle del Nilo”, agregó el especialista.

"En el sitio investigado nosotros no encontramos ningún resto de fauna perteneciente a una jirafa", dijo además el arqueólogo, quien cree que la jirafa no era local sino la representación de un animal exótico para el desierto del Este.

La Misión Arqueológica en el Oasis de Farafra está estudiando la transición de las sociedades de forrajeo de comunidades basadas en la explotación de las especies domésticas.

Se descubrió que en donde hoy está el entorno árido de la cueva Wadi el Obeiyid es árido y donde se observa las formaciones de piedra caliza, arena blanca y dunas altas, en realidad hace miles de años era una sabana con pastizales. Ahí habitaban grupos de humanos y sus animales.

En la aldea Sheikh por ejemplo, se encontraron construcciones sobre sitios que alguna vez fueron chozas cubiertas con pieles de animales y vegetación.

   +Información: www.lagranepoca.com


   -Descubiertos en Egipto los restos de un templo de hace más de 2.200 años.

      19 de Mayo de 2014

Expertos egipcios han descubierto los restos de un templo de la época del rey Ptolomeo II (246-282 a. C.) en la provincia de Beni Suef, al sur de la capital de Egipto, informó hoy el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim. El vestigio fue descubierto en las labores de excavación en la zona arqueológica de Gabal al Nur, ubicada en la ribera este del río Nilo, a unos 110 kilómetros de El Cairo, precisó el ministro.

Destacó que la importancia del descubrimiento radica en que es la primera vez que se localiza un templo que data de Ptolomeo II en Beni Suef, lo que facilitará más informaciones históricas y detalles geográficos sobre su periodo. En ese sentido, el ministro reveló que el descubrimiento pertenece a uno de los monarcas más importantes de la época griega Ptolomea, ya que reinó durante más de treinta y seis años.

Las primeras inspecciones de la parte descubierta del templo indican que probablemente el lugar estaba dedicado al culto de la diosa faraónica Isis -la diosa de la maternidad y del nacimiento en el Egipto Antiguo -,cuya adoración se extendió al periodo Ptolomeo. Asimismo, Ibrahim subrayó la necesidad de que prosigan las excavaciones en el lugar para obtener mayores detalles y elementos arquitectónicos del templo.

Por su parte, el jefe del Departamento de Egiptología del Ministerio de Antigüedades, Ali al Asfar, señaló en la nota que los arqueólogos egipcios alcanzaron en su análisis el segundo nivel del edificio, que contiene varias salas, por lo que los trabajos continúan para dejarlas totalmente al descubierto. Dentro de los pasadizos del templo se hallaron un conjunto de vasijas y fragmentos de cerámica que llevan los nombres de Ptolomeo II.

"Los muros externos de su sector este destacan por esculpidos que muestran al rey junto al dios del río Nilo, Hapi, y llevando diferentes mesas de ofrendas llenas de las bondades que tenía la tierra egipcia". El periodo griego de los Ptolomeos se inició en Egipto con la conquista del país por Alejandro Magno, en el año 332 antes de Cristo, y finalizó con la toma de Alejandría por los romanos, 30 años antes de Cristo, cuando gobernaba el país Cleopatra VII.

   +Información: www.larazon.es


   -Descubren tumba de cantante del antiguo Egipto.

      17 de Mayo de 2014

Tres sarcófagos, cada uno dentro del otro, pertenecientes a una cantante del coro sagrado del Tercer periodo intermedio, entre las dinastías XXII y XXIV (1070-650 a.C.), han sido descubiertos en la necrópolis de Saqara, anunció hoy el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim.

El hallazgo de los ataúdes de la cantante, que respondía al nombre de Ta Ajt, fue realizado por un misión francesa, en colaboración con el ministerio, durante los trabajos de limpieza y desescombro de la tumba de Maya, supuesta nodriza del rey Tutankamón, en la XVIII dinastía egipcia (1550 a.C.-1295 a.C.)

Los sarcófagos se encontraban en el cementerio de Bastet, en la necrópolis de Saqara, antigua Menfis, a las afueras de El Cairo.

Según señaló en un comunicado el egiptólogo Ali al Asfar, jefe del departamento de antigüedades egipcias en el ministerio, los sarcófagos, hechos de madera, fueron diseñados según la forma humana.

Dos de ellos, el del medio y el del interior, están bien conservados y mantienen vivas las pinturas que representan la cara de la difunta.

Todavía no se ha abierto el más pequeño de los tres sarcófagos, pero se cree que en su interior podría hallarse la momia de Ta Ajt.

Dentro del ataúd del medio se descubrieron varios instrumentos funerarios, como dos respaldos de madera para la cabeza y una caja de madera rectangular, con marfil en su interior.

Además, también se halló una colección de utensilios de belleza, como una cuchara con forma de gacela o dos contenedores de "kohl" para delinear los ojos.

   +Información: www.eluniversal.com.mx


   -Una cordobesa amplía la historia de Egipto tras hallar una momia

      10 de Mayo de 2014

Ángeles Jiménez Higueras protagoniza estos días uno de los descubrimiento arqueológicos propios de la saga de aventuras de «Indiana Jones». Esta joven prieguense no puede recordar con exactitud cuándo o por qué empezó a interesarle la arqueología en Egipto. Veía todos los documentales que estaban a su alcance, ha leído los artículos y libros que caían en sus manos sobre arqueología, además de todas las revistas que familiares y amigos le regalaban.

Su vocación le ha llevado hasta el país de los antiguos faraones, donde forma parte del Proyecto Djehuty, un equipo formado por veinte miembros de muy distintas disciplinas -dieciséis españoles y cuatro extranjeros- que están excavando y restaurando las tumbas de Djehuty y de Hery en Dra Abu el-Naga, una de las necrópolis de la orilla oeste de la antigua Tebas, en la región de Luxor. Y lleva casi cinco años con unos resultados de película.

Ángeles, que tiene a su cargo una cuadrilla de 25 trabajadores, descubrió el año pasado un ataúd intacto de un niño de cinco años y este año han encontrado otro ataúd similar e intacto de otro niño de unos 11 años. También se han excavado durante esta campaña tres pozos funerarios de los que dos, fueron saqueados en la antigüedad, sin embargo uno de ellos ha permanecido intacto.

Gran descubrimiento
Pero el gran descubrimiento aún estaba por llegar. El pozo que le fue adjudicado reunía unas características similares a las de otros pozos que habían excavado con anterioridad, pero la tierra que lo rellenaba era diferente, muy compacta y limpia, sin material de revuelto como es lo habitual que aparezca en la colmatación de los pozos, debido a los continuos saqueos que esa zona ha sufrido a lo largo del tiempo. Así que todas las esperanzas e ilusiones estaban fijadas en ese lugar.

Todo hacía suponer que sería el primer pozo intacto de la dinastía XVII que iban a excavar, y a la postre así fue. Ángela cuenta que el pasado día 10 de febrero, una vez retirado todo el relleno del pozo y a unos cuatro metros de profundidad, apareció una cámara sepulcral excavada en la roca.

Tras asomarse por un hueco pudieron observar que dentro de la cámara tallada en la roca de la montaña había un ataud, tallado en« madera y con decoración «tipo rishi» –que significa «alas» en árabe y es el estilo característico de la dinastía XVII- con brillantes colores en su decoración. Fue cuando observaron con detalle que las espigas que cerraban la tapa del ataúd estaban intactas, por lo que en ese momento ya eran conscientes de que nadie había visto el interior desde que el difunto fue depositado. Sin lugar a duda, fue un gran descubrimiento.

Importancia del hallazgo
Por tanto, hoy día se puede afirmar que, el gran hallazgo de esta campaña ha sido ese ataúd intacto que pertenece a un hombre llamado Neb. El hallazgo aporta nuevos datos a la poca conocida dinastía XVII, periodo en que la ciudad de Tebas se convierte en capital del reino y se asientan las bases del imperio y del dominio egipcio sobre Palestina, Siria y Nubia.

Este hallazgo, junto con otros llevados a cabo en esta misma área, confirma que Dra Abu el-Naga, era el lugar donde se hicieron enterrar los miembros de la familia real de la dinastía XVII y sus cortesanos, allá por el año 1600 antes de Cristo.

El ataúd tiene unos dos metros de largo y medio metro de ancho, y se encuentra en buen estado de conservación. Tiene pintado en la tapa un par de alas extendidas sobre el cuerpo del difunto, como si una diosa alada le abrazara por detrás, otorgándole su protección en el más allá. A través de la momia, el equipo de trabajo ha podido saber que se trataba de un hombre de entre 35 y 55 años de edad, pero habrá que analizarlo con más exactitud.

Es importante resaltar que este tipo de ataúd es muy poco frecuente porque -según la arqueóloga- se usó durante un breve periodo de tiempo y son muy pocos los que han sido hallados en su lugar original, pudiendo ser documentados en su contexto arqueológico. Ataúdes de estas características se exponen ahora en museos de renombre como el British Museum en Londres, el Louvre en París o el Metropolitan de Nueva York, pero hay que decir que se hallaron hace unos cien años y desde entonces no se había encontrado ninguno más hasta que se ha descubierto éste ahora con el nombre de Neb.

El último descubrimiento, hace un siglo
Tras depositar el ataud en un lugar seguro para evitar posibles saqueos, «no fui muy consciente de la trascendencia que tenía el hallazgo y el momento que estaba viviendo», añade la arqueóloga.

«He vivido un momento histórico e irrepetible de la historia mundial y lo he disfrutado al cien por cien», sentenció.

Lo que sí es una realidad es que está trabajando muy duramente por conseguir hacer realidad su sueño de formárseme aún más –si cabe- como egiptóloga y poder trabajar en Egipto, demostrando sobradamente que si luchas por ello que quieres, puedes conseguirlo.

Ángeles manda un mensaje a las nuevas generaciones para que «se formen o se dediquen a lo que de verdad les guste. Corren tiempos difíciles para todos pero si trabajas duro y te mueves puedes conseguirlo. No hay mayor recompensa que dedicarte a lo que te apasiona, y la mía -entre otras muchas cosas- ha sido el descubrimiento de Neb».

Y con la pasión con la que vive su trabajo, sin duda alguna que no será la última

   +Información: www.sevilla.abc.es


   -Egipto revela nuevas tumbas de más de 3.000 años de antigüedad.

      09 de Mayo de 2014

Egipto reveló el descubrimiento de tumbas de más de 3.000 años de antigüedad pertenecientes a dos dirigentes del ejército de los faraones en la famosa necrópolis de Saqqara, unos veinte kilómetros al sur del Cairo, informó la agencia AFP.

Según el ministro de Antigüedades, Mohamed Ibrahim, estos descubrimientos de la Universidad de El Cairo son una nueva confirmación de que la antigua ciudad de Memphis, próxima a Saqqara, "continuó siendo un importante centro administrativo y militar cuando Luxor (sur) se convirtió en la verdadera capital" del Imperio Nuevo (1550-1070 antes de Cristo).

La primera tumba, construida en piedra caliza, data del final del período ramésida y corresponde a Paser, jefe de los archivos militares y emisario del faraón en el extranjero.

El segundo mausoleo, de ladrillos de terracota, pertenecía a Pthames, jefe del ejército y de la tesorería con Seti I y Ramsés II, uno de los faraones más célebres por sus proezas militares y los ostentosos monumentos construidos durante su reinado.

   +Información: www.rpp.com.pe


   -Hallan en Egipto una momia de 5.600 años

      08 de Mayo de 2014

El hallazgo tuvo lugar en el área de Kom al Ahmar, cerca de Nejen (Hieracómpolis), la capital histórica del Alto Egipto, según informó el periódico electrónico Ahram.

Originalmente los arqueólogos pensaban que la tumba que estaban escavando había sido construida en los tiempos de Narmer, el primer faraón del Antiguo Egipto, fundador de la dinastía I en el año 3050 a. C. No obstante, las investigaciones revelaron que era 500 años más antigua, según informó la agencia AFP.

La momia pertenece al dueño de la tumba, quien murió aproximadamente a los 18 años de edad y quizá era gobernador, según el Ministerio de Antigüedades de Egipto, citado por Ahram. Además en el enterramiento los arqueólogos encontraron una figura de marfil que representa a un hombre con barba, que podría ser el fallecido o alguna deidad. Se han hallado también diez cepillos de marfil, varias herramientas, puntas de flecha y cuchillos.

"Es un descubrimiento muy importante", cita el periódico al ministro de Antigüedades, Mohamed Ibrahim, ya que puede aportar valiosa información sobre la historia egipcia y revelar tradiciones, creencias religiosas y rituales funerarios del periodo predinástico.

   +Información: www.zocalo.com.mx


   -Egipto, mucho más que faraones

      06 de Mayo de 2014

La corneta suena a las 6 de la mañana. En pocos minutos, el amplio y colorido patio de la casa nubia de Asuán que cada año alquilan los miembros de la expedición arqueológica de la Universidad de Jaén en el sur de Egipto, es un hervidero de gente. Tras un rápido desayuno se guarda el material en grandes arcones y, antes de las siete, partimos hacia el yacimiento de Qubbet el-Hawa (en árabe, cúpula del viento)

Está cerca de la casa, a unos diez minutos a pie, así que subimos andando, rodeados de desierto, con la Luna todavía en el horizonte y el río Nilo a nuestros pies. Es el primer día de la campaña de 2014, la sexta que el equipo andaluz liderado por Alejandro Jiménez Serrano y Juan Luis Martínez de Dios excava en la necrópolis de Qubbet el-Hawa, el lugar elegido por los gobernadores del sur de Egipto para pasar la eternidad.
El complejo funerario alberga casi un centenar de tumbas talladas en la roca de la colina, la mayoría pertenecientes a nobles del Reino Antiguo y el Reino Medio (2600-1750 a. C.) aunque también las hay posteriores. Muchas fueron reutilizadas en otras épocas. La necrópolis está situada a unos 130 metros de altura, enfrente de la moderna ciudad de Asuán, a la que se accede cruzando el Nilo en un breve trayecto en barco.

Los trabajos del equipo español se centran sobre todo en la tumba QH33 y en los numerosos enterramientos que allí han descubierto de finales de la Dinastía XII. "Cuando llegamos en 2008, a la entrada había cinco metros de arena que hubo que retirar", recuerda el arquitecto Juan Luis Martínez de Dios. Lo normal es comenzar la campaña a finales de enero, aunque este año han empezado más tarde de lo habitual, a finales de febrero, debido al nacimiento del segundo de hijo de Alejandro Jiménez, que ya se perdió el primer parto por estar precisamente en Egipto.
Cada campaña dura unas seis semanas durante las cuales se contrata a obreros egipcios para la parte más dura de la excavación, que es supervisada por un inspector que las autoridades asignan a cada equipo para comprobar que el plan se desarrolla según lo previsto y vigilar que no se roben piezas. Tal ha sido la cantidad de material arqueológico encontrado que han tardado cinco temporadas en acceder a la cámara funeraria intacta que descubrieron en 2008 y que este año va a ser restaurada.

También excavan varios pozos, uno de ellos de más de diez metros de profundidad, y van cribando cuidadosamente todo el material que va saliendo en los capazos buscando pequeñas piezas. Una tarea para la que hace falta paciencia y que, según confiesa la arqueóloga Yolanda de la Torre, es la parte más aburrida.

Las restauradoras Catalina Calero y Teresa López-Obregón no dan abasto para reparar los ataúdes hallados y las piezas que van sacando del yacimiento. Algunas están muy deterioradas por la acción de las termitas y los ratones.
La tumba 33 fue construida en el 1800 a. C, probablemente, por el hermano de Ameny-Seneb, un gobernador del sur de Egipto, para albergar un mausoleo familiar: "Originalmente pudo haber enterradas diez personas. Después fue saqueada y reutilizada. El gran periodo de ocupación, durante el cual enterraron a personas de todos los estratos sociales, fue entre el 850 a.C y el 550 a.C", relata Jiménez.
Aquí no hay grandes tesoros como los que se han hallado en las tumbas de los faraones, pero el estudio de estos enterramientos y su entorno tiene una gran importancia para comprender la sociedad egipcia. Fue un enclave muy importante durante el Antiguo Egipto desde el punto de vista estratégico y comercial: "Era la frontera con la vecina Nubia (actual Sudán), pues era la última ciudad de Egipto. Era un lugar muy importante para el comercio con África y las poblaciones del desierto, pues por aquí entraba el incienso, la mirra, el oro, el marfil, maderas nobles como la caoba, plumas de avestruz, pieles de leopardo, aceites, perfumes. Y también personas", repasa el historiador.

De la mezcla de etnias que convivieron en esta zona dan testimonio las inscripciones, como la que decora la tumba del gobernador Herjuf (2200 a. C.) y en la que se relatan los tres viajes que hizo al centro de África, en uno de los cuales trajo a un pigmeo (es la primera mención a este grupo étnico). Pero la mejor prueba de esta diversidad son los cientos de cuerpos encontrados en esta tumba, de cuyo análisis se encargan Miguel Botella, Inmaculada Alemán y Ángel Rubio.

La investigación forense

"En este yacimiento hemos sacado ya más de 200 sujetos de distintas épocas, tanto viejos de 80 años como muchos niños. Hemos encontrado grupos étnicos muy curiosos. En Luxor los restos humanos son más homogéneos", relata Miguel Botella, que lleva 43 años trabajando como antropólogo físico forense. Para este doctor de la Universidad de Granada, que también estudió Arqueología y Medicina, se trata de su quinta campaña en Asuán, una cita a la que cada año hace un hueco entre los viajes que con frecuencia hace a países de América Latina para ayudar a las fuerzas de seguridad a esclarecer matanzas. Su trabajo en Egipto, en realidad, no es muy distinto al que hace con la policía.

"Aquí estudiamos las causas de la muerte y las patologías que sufrían. Hemos visto una gran cantidad de enfermedades infecciosas, sobre todo de niños. El Nilo era una maravilla y permitía que la población sobreviviera, pero al mismo tiempo tenía una contaminación tremenda y causaba muchas infecciones", relata. "En los adultos hay pocas fracturas y traumatismos, y muchas enfermedades degenerativas, por trabajos duros o procesos infecciosos y malnutrición. Su dieta era poco variada. También sufrían malaria", enumera mientras muestra el hueso de la cadera de un sujeto "en el que se ve perfectamente el proceso infeccioso". "Era un hombre y debía tener unos 20 o 21 años. Probablemente murió de una anemia producida por parásitos o por el agua, que fue minando su salud", diagnostica.
La vida que uno lleva deja huellas en los huesos y en esta zona había canteras de las que se extraía el granito rosa o la sienita para construir los templos egipcios y que hicieron mella en muchos ciudadanos que trabajaban en ellas.

Sonia Romón, encargada de catalogar y archivar el material. Sonia Romón, encargada de catalogar y archivar el material. R. FERNÁNDEZ
De vez en cuando encuentran sorpresas, como una preciosa daga de marfil, madera, plata y bronce colocada entre las vendas de una de las momias. Las autoridades egipcias son muy estrictas y está prohibido tomar
cualquier muestra o sacar los restos del yacimiento, así que los estudios forenses que pueden hacer son limitados aunque a veces se pueden hacer radiografías. ¿Qué haría Botella con estas momias en el laboratorio de Antropología de la Universidad de Granada que dirige?: "Uf, haría maravillas, identificaciones en 3D. Podríamos reconstruir con un escáner la cara del individuo con unos parámetros bastante precisos", afirma.

La semana pasada, la apertura de una réplica de la tumba de Tutankamón para preservar la original y el anuncio del descubrimiento por parte de un equipo suizo de medio centenar de momias en el Valle de los Reyes ha vuelto a poner de manifiesto lo mucho que queda por descubrir y conservar en Egipto. Es algo que resulta evidente cuando se pasan unos días en una excavación y se comprueba la enorme cantidad de material que extraen. Que se lo digan a Sonia Romón, encargada de catalogar y guardar en otra tumba habilitada como almacén los materiales excavados en Qubbet el-Hawa.

Los arqueólogos calculan que apenas ha salido a la luz entre el 20% y el 30% de los restos del Antiguo Egipto. Pero para los especialistas extranjeros también es prioritario restaurar y conservar el patrimonio ya conocido para prevenir su deterioro.
Por ejemplo, la arquitecta de la Universidad de Granada Mari Paz Sáez Pérez, ha colocado testigos (una especie de rectángulos de yeso) en las tumbas excavadas en la roca en Asuán para vigilar año tras año su estado de conservación y planear estrategias para preservarlas. Además, investiga el urbanismo de la necrópolis estudiando la disposición de las tumbas.

De la Alhambra de Granada al sur de Egipto

Las químicas María José Áyora y Ana Domínguez, por su parte, se han traído de la Universidad de Jaén un espectrómetro Raman portátil con el que se disponen a investigar los pigmentos usados por los egipcios para ejecutar sus bellas pinturas. Se trata de una especie de láser que permite hacer análisis químicos no invasivos, es decir, no hay necesidad de tomar muestras ni de tocar la superficie. "Este equipo lo usamos en la Alhambra de Granada en un estudio para identificar los pigmentos y materiales de la Sala de los Reyes", relata Áyora. Su principal enemigo son las termitas, que producen compuestos orgánicos que pueden ocultar la señal que recibe el láser y complicar la identificación de los materiales.

En otra tumba ha instalado su microscopio petrográfico Oliva Rodríguez, especialista en maderas. Con este instrumento investigará qué árboles usaban para fabricar sus ataúdes y estatuillas. La antracología, como se denomina su rama, permite también reconstruir el clima y la biodiversidad que había en el Antiguo Egipto, determinando así si había especies diferentes a las actuales. Al lado, los fotógrafos Cristina Lechuga y Raúl Fernández han colocado su improvisado estudio, desde el que fotografían los objetos que van saliendo sin cesar de los pozos.

A mediodía el calor aprieta. Aunque el termómetro marca 32º, con la humedad la sensación de calor es de unos 40ºC. Junto a la tumba de Sarenput II, famosa por sus pinturas, el egiptólogo José Manuel Alba Gómez y Ana Belén Jiménez, licenciada en Bellas Artes, se refugian del calor bajo una jaima mientras, respectivamente, van examinando y dibujando las piezas de cerámica.

Por la tarde el trabajo continúa en la casa, en una habitación habilitada como oficina. A última hora todos se reúnen para poner en común los avances que ha hecho cada uno, discutir los hallazgos y preparar la jornada siguiente. Participar en una campaña arqueológica en Egipto es un privilegio para ellos, aunque no reciben remuneración por su trabajo. El proyecto de Qubbet el-Hawa cuenta en 2014 con 30.000 euros de presupuesto, que aporta la Universidad de Jaén y la Asociación Española de Egiptología (AEDE). La situación de algunos egiptólogos no es mejor el resto del año pues, o bien están en paro, o tienen trabajos sin relación con la ciencia. En anteriores campañas, incluso han tenido que pagar de su bolsillo los billetes de avión.

Para Miguel Botella su hallazgo más importante durante sus campañas en el país del Nilo es haber demostrado que "el mito de que la civilización egipcia era rica y opulenta y vivía bien en todos los estratos sociales no es cierto. Excepto aquellos que gobernaban, la gente en general vivía en el límite de la supervivencia y muchos morían", asegura. "Si añadimos el exceso y la dureza de trabajo, tenemos estos monumentos maravillosos pero a costa del malestar de la gente".

   +Información: www.elmundo.es


   -Descubierta tumba con una momia que data de la época predinástica en Egipto.

      06 de Mayo de 2014

Expertos ingleses han descubierto una tumba con una momia que dataría de la época predinástica egipcia (6.000-3.000 a.C.), en la provincia meridional de Asuan, informó hoy el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim.
En un comunicado, el ministro explicó que el hallazgo fue efectuado durante las labores de excavación que los arqueólogos ingleses llevan a cabo en la zona de Al Kom al Ahmar, donde se ubicaba la antigua ciudad de Hieracómpolis.
Asimismo, detalló que la tumba se remontaría a unos 500 años antes del reinado del faraón Menes (3.000 a.C.), el unificador de Egipto y fundador de la civilización faraónica.
Destacó que el descubrimiento ayudará de gran manera a conocer más detalles sobre las tradiciones religiosas y funerarias y la vida diaria y social que imperaban en esa época, subrayó Ibrahim.
Por su parte, el jefe del Departamento de Egiptología, Ali al Asfar, señaló en la nota que en el interior del mausoleo se halló una estatuilla esculpida en marfil de 32 centímetros de largo, y que quizá represente al difunto o alguna divinidad.
Asimismo, aseguró que las primeros análisis hechos a la momia, indican que esta persona falleció a una edad de entre los 17 y 20 años.
El jefe del equipo de expertos ingleses, Renée Friedman, reveló que dentro de la tumba también hallaron diez peinetas de marfil y varios utensilios y armas.
Destacó que el descubrimiento de esta tumba radica en que todavía conserva sus objetos, que ayudarán a los expertos que trabajan en el lugar a conocer nuevas informaciones sobre los ritos del periodo predinástico.

   +Información: www.lavanguardia.com


   -Egipto invita a descubrir la Tierra de los Desiertos

      06 de Mayo de 2014

La enorme variedad del Sahara egipcio es asombrosa, ya que es el desierto más variado del planeta: puede cambiar abruptamente de enormes líneas de dunas de arena (conocidas como seif) a cañones rocosos, de vertiginosos escarpados a llanuras salpicadas de extraños montículos cónico o a llanuras de arena que parecen extenderse hasta el infinito, para terminar en una confusión de dunas y estrellas en la distancia.

Para viajes cortos, una buena toma de contacto con el desierto son Fayoum y, especialmente, Wadi Rayyan, una zona protegida con lagos y desierto donde abundan las leyendas beduinas sobre un tesoro enterrado. Otro perfecta escapada de 2-3 días es el Desierto Oriental, árido y seco, lleno de colinas, valles y wadis en toda la zona desde el Mar Rojo hasta El Nilo. En él podemos admirar la belleza del Monasterio de San Antonio, que figura como el más antiguo del mundo.

Para aquellos que quieran experimentar el desierto con profundidad, la propuesta perfecta es un circuito por el Desierto Blanco, el más conocido de Egipto. Posee una gran cantidad de increíbles y bellas formaciones excavadas por el viento en la roca. Sus enormes inselbergs, monolitos que parecen cohetes en la plataforma de lanzamiento y los hombros encogidos de soldados gigantes, te sorprenderán. La siguiente parada es el Valle de las Esfinges naturales que confirman el origen del arte faraónico en el Desierto Occidental.

En los alrededores de Siwa, además de pasear, se pueden hacer otras actividades muy atractivas como navegar, hacer surf y bucear en el Gran Mar de Arena. Bir Wahed es un mini oasis y fuente termal, situado al comienzo del Gran Mar de Arena, donde pasar unos minutos de tranquilidad. También aquí se puede practicar sandboarding. Este viaje finaliza en las cuevas de Jara o El Caf, como las denominan los beduinos. Se trata de las cuevas secas más grandes del país, con gruesas estalactitas colgando del techo.

Si eres de los que siempre ha querido hacer una gran expedición por el desierto, los touroperadores ofrecen viajes de 10 a 21 días por Bahariya, Siwa, el Gran Mar de Arena, el Gilf Kebir y más allá. El Gilf Kebir es una enorme meseta que se eleva a 350 metros de altura, emergiendo del llano desierto. Aquí es donde Laszlo Almasy, quien sirvió de inspiración para el personaje de “El paciente inglés”, redescubrió las cuevas que continúan las pinturas de los famosos nadadores.

   +Información: www.hostnews.es


   -Hallados los restos de un ejército persa perdido en Egipto.

      01 de Mayo de 2014

Según el historiador griego Heródoto, el rey persa Cambises, tras la conquista y la anexión de Egipto, envió un ejército de cincuenta mil hombres desde Tebas al oasis de Siwa con el objetivo de destruir el oráculo de Amón localizado en este enclave. Con esta expedición de castigo, Cambises pretendía dar un ejemplo de lo que sucedería a todos aquellos egipcios que no aceptaran el poderío persa y la sumisión a sus reyes. Los sacerdotes de Amón habían constituido uno de los principales focos de resistencia a la anexión de Egipto por parte del Imperio Persa, y el rey consideró que eliminando este foco de poder independiente tan prestigioso, su hegemonía quedaría consolidada de forma definitiva. Sin embargo, tal como afirma el historiador de Halicarnaso, la expedición persa desapareció en el desierto y no nunca llegó a su destino, perdiéndose por causa de una violenta tormenta de arena que, según interpretaron los egipcios, fue enviada por el dios Amón para castigar a los sacrílegos persas que pretendían destruir su santuario.

Tras más de dos milenios de que estos acontecimientos tuvieran lugar, un equipo de arqueólogos de la Universidad de Lecce, dirigidos por Dario del Bufalo y los hermanos Castiglioni, dice haber encontrado las pruebas arqueológicas Relieve con la figura de un soldado persade que la desaparición en el desierto del ejército enviado por Cambises fue una realidad histórica. Por el momento, sólo ha trascendido el hallazgo de una cantidad indeterminada de armamento de bronce, así como una gran cantidad de restos humanos en lo que parece haber sido un refugio contra las tormentas cuya cronología puede coincidir con el relato de Heródoto, datado en el año 525 a.C. Los hermanos Castiglioni dicen estar convencidos de haber encontrado pruebas irrefutables de que el ejército de Cambises fue aniquilado en ese punto concreto, y no en otros lugares en los que, desde hace ya casi dos siglos, los arqueólogos han excavado de forma infructuosa. El nuevo enclave fue descubierto por ambos arqueólogos tras estudiar los mapas antiguos y lanzar la hipótesis de que el ejército persa bien pudo optar por otro camino diferente del habitual entre Tebas y el oasis de Siwa, lo que explicaría el fracaso de todas las expediciones arqueológicas anteriores a la suya. La intención del ejército persa al tomar este ruta alternativa pudo haber sido evitar el camino más transitado y, en consecuencia, mejor defendido por los egipcios, con el objetivo de lanzarse sobre el oasis de Siwa sin haber tenido que combatir a lo largo de todo el camino. Sin embargo, en lugar de encontrarse con una vía libre de enemigos, se toparon en su camino con el adversario más formidable de todos: el propio desierto. Según muestra la dispersión del armamento hallado en las inmediaciones del yacimiento, algunos soldados pudieron haber tratado de huir del refugio, desesperados ante la violencia de la tormenta de arena, para tratar de llegar a uno de los oasis cercanos. Aunque alguno de ellos pudo haberlo conseguido, la mayoría acabaron engullidos por el desierto.

De confirmarse este hallazgo, estaríamos ante una de las escasas ocasiones en las que la arqueología es capaz de confirmar una noticia del historiador Heródoto, un autor al que se ha achacado desde la propia Antigüedad una gran capacidad de inventiva y un escaso apego a la realidad histórica.

   +Información: www.portalclasico.com


   -Descubren 50 momias del Imperio Nuevo faraónico en una gran tumba en Luxor.

      01 de Mayo de 2014

Una vez más es el Valle de los Reyes el que revela uno de los muchos secretos que esconde bajo la arena. En esta ocasión han sido los restos de unas cincuenta momias, en un principio datadas en la época del Imperio Nuevo faraónico (1539-1075 a.C.), las que se han dado a conocer tras ser descubiertas en la zona arqueológica de Luxor.

El hallazgo, realizado por un grupo de expertos suizos, tuvo lugar en una gran tumba, según ha desvelado este lunes el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim.

El mausoleo fue hallado por una misión arqueológica de la Universidad de Basilea durante las tareas de excavación que realiza en la necrópolis del Valle de los Reyes, situado en la ribera oeste del río Nilo.

Entre las momias, figuran algunas de miembros de la familia real pertenecientes a los faraones Tutmosis IV y Amenofis III, de la dinastía XVIII (1569-1315 a.C).

Asimismo, Ibrahim destacó que la inspección preliminar de los grabados jeroglíficos en las vasijas halladas dentro de la tumba revelan la identidad de más de treinta difuntos, entre ellos varias princesas, cuyos nombres salen a la luz por primera vez.

Entre estas últimas destacan las llamadas «Ta Um Wag As» y «Nefronebu», además de otras cuatro princesas y varias mujeres extranjeras.

Además, en el lugar se descubrieron vestigios de sarcófagos de madera y máscaras de tela y yeso que representan el rostro del difunto.

El director de Egiptología del ministerio, Ali Al Asgar, reveló que este descubrimiento aún requiere de mayores estudios y que espera que los resultados de los exámenes efectuados en fragmentos de utensilios funerarios hallados en la tumba revelen la identidad detallada de las momias.

Conforme avancen las investigaciones se darán a conocer más aspectos de la estructura del palacio real de la dinastía XVIII, la naturaleza de la vida diaria y las costumbres que se cumplían en la sepultura de la gente durante esa época.

La jefa de los expertos suizos, Alina Palin, destacó que entre los restos de las momias figuran unas de niños recién nacidos, que están bien embalsamadas.

Los vestigios de los sarcófagos de madera y las máscaras indican que la tumba fue usada, después de la realeza, por miembros de las familias de los sacerdotes, indicó la arqueóloga, quien aseguró que las primeras inspecciones revelan que el lugar fue saqueado en varias ocasiones en épocas pasadas

   +Información: www.abc.es


   -Hallada una posible imagen primitiva de Jesucristo en Egipto

      27 de Abril de 2014

Podría ser de un santo, pero el grupo de egiptólogos catalanes que trabaja en el yacimiento de Oxirrinco, en Egipto, se inclina porque podría ser una de las imágenes de Jesucristo más antiguas que se conservan en nuestros días. Lo que está más claro, es que la figura del hombre joven está en actitud de bendecir y pertenece al periodo copto, cuando comenzaba a expandirse el cristianismo primitivo.

En un artículo publicado en La Vanguardia, Josep Padró, director de la misión arqueológica, explica que la "enigmática estructura" que albergaba la imagen estaba sepultada por escombros muy pesados (se tuvieron que levantar hasta 45 toneladas de piedra) que fueron colocados "adrede".

Padró, que también colabora con el medio catalán con un blog de egiptología, destaca la buena factura general de toda la estructura subterránea. Está construida "toda de piedra, con losas muy bien encajadas y nichos donde seguramente había estatuas", ha comentado. Respecto a la figura que podría corresponder a Jesús de Nazaret, comenta que es un hombre joven "con rizos, vestido con una túnica corta y con la mano alzada como si estuviera bendiciendo".

Sin embargo, la imagen no es el único descubrimiento interesante que ha realizado esta misión de excavaciones, apoyada por la Societat Catalana d Egiptologia y la Universitat de Barcelona. El yacimiento de Oxirrinco también ha revelado la tumba de un joven escriba que fue enterrado junto a sus herramientas: un tintero (lleno de tinta que será analizada) y dos plumas cuidadosamente empaquetadas. Según la tradición egipcia, estos materiales ayudarían al escriba a continuar con su labor en la otra vida.

   +Información: www.publico.es


   -Arqueólogos españoles descubren en Egipto dos tumbas faraónicas de la dinastía XXVI.

      20 de Abril de 2014

Una misión de arqueólogos españoles ha hallado las tumbas de un destacado escritor y de una familia sacerdotal que se remontan a la época de la dinastía XXVI (663-525 a.C.), informó este sábado el Ministerio egipcio de Antigüedades. El descubrimiento, que incluye estatuas, vasijas funerarias y utensilios de la época, se efectuó en la zona arqueológica de Al Baansa, en la provincia egipcia de Minia. El equipo español, encabezado por el veterano arqueólogo catalán Josep Padró, lleva veinte años excavando el área, la antigua ciudad de Oxirrinco. El ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim, señaló en un comunicado, que en el enterramiento del escritor se encontró su momia en buen estado y herramientas de escritura como un tintero de bronce y dos plumas de caña. Trabajadores de un templo La otra tumba pertenece a una familia sacerdotal cuyos miembros trabajaban en el cercano templo de Osireion, una estructura subterránea dedicada al dios Osiris y descubierta en campañas anteriores. Los arqueólogos también hallaron sarcófagos de piedra, urnas con escritura jeroglífica, decenas de estatuas del Osiris, monedas de bronce y peces momificados. Ibrahim explicó que su Ministerio está preparando un proyecto para desarrollar y rehabilitar este sitio arqueológico e incluirlo en los itinerarios turísticos del país.

   +Información: www.20minutos.es


   -El subidón de momia es efímero

      20 de Abril de 2014

José Manuel Galán (Madrid, 1963), miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dirige el Proyecto Djehuty en Luxor desde 2000.

Le obsesiona la serendipia, la casualidad afortunada, la chiripa vamos. “Sí, en eso la excavación es como la vida. Tienes un plan pero luego el destino decide. Das con algo mejor o peor, pero distinto.

El truco es saber adaptarte al cambio de dirección, ser flexible”.

P. ¿Son tristes las momias de niños?

R. Hemos encontrado varias; esta última campaña la de un niño de cinco años, en su pequeño sarcófago, de la XVII dinastía, hace 4.600 años. Estaba momificado muy superficialmente, lo que queda es mero tejido epitelial. Son tristes, sí. Da pena molestarlas. Luego te consuelas, como con todas las momias, con la idea de que lo que haces desenterrándolas e identificándolas es que sean recordadas, que era el objetivo de los egipcios. Aunque también es cierto que querían que no fueran molestadas…

P. Pobres viejos niños, tan solos y tan muertos.

R. Es curioso, se conocen muy pocos enterramientos de niños en Egipto, y en general en todo el mundo antiguo. Los fetos de Tutankamón hallados en su tumba son una anomalía muy rara.

P. Han desenterrado ustedes muchas momias.

R. Así es, entre ellas una buena cantidad de mujeres, como la Dama Blanca o Valentina.

P. Y un mono.

R. Sí, un mono, y centenares de momias de ibis y halcones. Esta campaña, la 13ª, hemos tenido a Megan, una especialista del Smithsonian de Washington que ha identificado otras 22 especies de aves, incluidos buitres, búhos, milanos, águilas…

P. La que no encuentran es la momia de Djehuty, el noble que da nombre a su investigación.

R. No importa, tenemos algo mejor, que es su magnífica capilla sepulcral pintada con El libro de los muertos.

P. ¿Es adrenalínico encontrar una momia?

R. Todos los hallazgos lo son. Pero es un subidón efímero. Pasa rápido. Lo realmente importante es el trabajo que viene después.

P. ¿Le atrajo como a tantos el componente erótico del Egipto faraónico?

R. No.

P. ¡Qué rotundo!

R. A mí lo que me atrajo fueron los textos, no las imágenes. Aunque aparte de lo científico reconozco que la egiptología tiene algo de aventura, y de sueño infantil.

P. No me dirá que no le atraen la Nefernefer desnuda entre lotos de Sinuhé el egipcio o la monumental reina que encarna la modelo Patricia Velásquez en The Mummy y que le pone cuernos al faraón con el sumo sacerdote.

R. Confieso que me gustan las estatuas de la reina Hatshepsut como faraón con formas femeninas, pero nunca me ha atraído esa parte erótica de Egipto que dice. Y eso que el arte egipcio representa a las mujeres guapísimas. Habría que ver cómo eran en realidad, pero con una dieta basada en los vegetales y el abundante ejercicio que hacían seguramente eran muy esbeltas.

P. ¿Cuál cree que es la mejor cualidad de un arqueólogo?

R. El tesón quizá, la ilusión, la honestidad. Saber trabajar en equipo. Nada muy diferente de las cualidades de cualquier ser humano. Yo le doy mucha importancia a saber pedir perdón. Que además es gratis.

P. Se han hecho famosos en Luxor por sus hallazgos, y por las paellas de los viernes.

R. Las paellas sirven para hacer equipo. Un equipo de arqueólogos no es diferente en ese sentido de un equipo de fútbol.

P. ¡Quién imaginaría que encontrarían tesoros hasta en las letrinas!

R. Ajá, en Dra Abu el Naga, en Luxor, bajo las casas modernas que han sido demolidas. Junto a un váter encontramos depósitos de cerámica de la dinastía XVII. Se parece a lo que pasó en Saqqara: Alain Zivie halló tumbas bajo los urinarios del Servicio de Antigüedades.

P. Tantos descubrimientos… Parecería que la egiptología española está en Primera división.

R. En absoluto, está hecha una mierda. Somos de Tercera división, luchando por subir a Segunda. Completamente en precario. Nosotros, el Proyecto Djehuty, pese a todos los logros, sin el patrocinio privado no podríamos hacer nada. La egiptología española va a trompicones.

P. Alguien se preguntará si tiene sentido cavar en Egipto con la que está cayendo.

R. La esencia del ser humano es querer saber. Tanto da que sea de una estrella, de un alga o del Antiguo Egipto. Hay que fomentar la ciencia, toda.

P. ¿Cuál es su gran momento “cosas maravillosas” que diría Howard Carter?

R. El hallazgo de la cámara pintada de Djehuty, que fue como un fogonazo. Y el excepcional ataúd rishi, con decoración en forma de plumas, descubierto esta campaña. Pero lo mejor está por llegar…

P. ¿Sueña con momias?

R. No, en realidad sueño con poder seguir trabajando, con mantener mi equipo. Están los tiempos muy difíciles. Una de mis restauradoras lo ha dejado y se ha hecho profesora de Pilates.

   +Información: www.cultura.elpais.com


   -Abu Simbel cumple medio siglo de su segunda vida.

      04 de Abril de 2014

A punto estuvieron los templos de Abu Simbel de quedar sumergidos bajo las aguas del río Nilo, si no fuera por las obras que comenzaron hace ahora medio siglo para salvar esos monumentos, reflejo presente del poderío que tuvo el faraón Ramsés II en el antiguo Egipto. Las edificios que en su día fueron redescubiertos entre la arena ofrecen hoy una vista apacible, incrustadas en una colina sobre el lago Naser, como si todos esos elementos hubieran siempre estado allí.
Pero lo cierto es que los dos templos que componen el complejo arqueológico, de más de 3.200 años de antigüedad, tuvieron que ser reubicados a doscientos metros de distancia de su enclave original y sesenta metros más elevados.
Técnicos extranjeros y egipcios iniciaron esa faraónica tarea para trasladarlos en abril de 1964. Muchos de ellos han fallecido o difícilmente pueden recuperar, a su avanzada edad, la memoria de aquella época.
Otros, como la egiptóloga Fayza Heikal, recuerdan el trabajo "excelente" y "entusiasta" que desempeñaron profesionales de las más variadas especialidades.
Heikal fue una de las afortunadas en embarcarse en esa aventura cuando tenía solo 22 años, y en su primer empleo, recién licenciada, se dedicó por unos meses a describir concienzudamente las piezas de Abu Simbel para completar una documentación de todo lo que sería rescatado.
"Fui la primera mujer egipcia que trabajó (de arqueóloga) en Nubia", exclama orgullosa la experta, que agrega que hace cincuenta años los jóvenes tenían menos libertad y no era costumbre mezclar a hombres y mujeres en esos ambientes.
Las condiciones de vida tampoco resultaron fáciles, mucho menos viviendo en barcos en el Nilo y obteniendo la comida de donde se podía, según Heikal. "Aquello no era un hotel de cinco estrellas. A veces no había ni pan", destaca.
Tales sacrificios no fueron en balde. La campaña, auspiciada por la Unesco, logró salvar monumentos nubios en Egipto y Sudán que, de otro modo, hubieran quedado anclados en el fondo del lago Naser tras la construcción de la gran presa de Asuán.
Solo así se entiende que Abu Simbel siga conservando el espectacular templo dedicado a la inmortalidad de los dioses y de Ramsés II, faraón de la XIX dinastía del Imperio Nuevo (1539-1075 a.C.), y otro menor concebido en honor de su esposa Nefertari.
Pese a lo que se pensó en un principio, no hubo que levantar diques alrededor de los monumentos ni aislarlos en una especie de futurista burbuja de cristal con ascensores hacia la superficie.
Al final se impuso la idea de cortar la roca de los templos en más de mil bloques de arriba a abajo y numerarlos para poder recolocarlos uno a uno en la nueva ubicación, a salvo del agua, explica el director del sitio, Ahmed Saleh.
Con grandes dosis de paciencia y delicadeza, se utilizaron máquinas especiales para su transporte y después se construyó encima de los monumentos una bóveda de hormigón, sobre la cual se colocaron rocas de la montaña original.
Los ingenieros quisieron, además, emular a los arquitectos de la antigüedad y mantener un fenómeno que hace que dos veces al año la luz del sol penetre en el fondo del mayor templo y alumbre las caras del faraón y de los dioses Ra y Amón.
Durante meses se hicieron pruebas de simulación para mantener la misma orientación. El resultado final apenas varió por un día de diferencia, de forma que cada año el espectáculo se observa el 22 de febrero y el 22 de octubre, en vez de los días 21 de esos dos meses, como ocurría antes.
Los trabajos en el sitio duraron cuatro años y medio, recuerda Saleh, que ahora vive pendiente de los "chequeos médicos" que habitualmente se hacen a los templos para evitar fisuras y otras deformaciones.
Mientras, espera que el turismo en el país se recupere para que miles de visitantes (y no solo cientos) vuelvan a diario a disfrutar de esa maravilla arqueológica.
Junto a Abu Simbel se rescataron hasta 1980 una veintena de templos, cuatro de los cuales se donaron a varios países -incluido el templo de Debod, a España- por su especial colaboración.
Esa campaña, financiada con 42 millones de dólares de más de cuarenta países, fue "única en sus logros" y "el primer gran ejemplo de movilización internacional para los monumentos de valor universal y no solo nacional", apunta la especialista del programa cultural de la Unesco en Egipto, Tamar Teneishvili.
Antes y después de Abu Simbel se llevaron a cabo otros muchos proyectos de conservación cultural, pero ese caso concreto refleja -según la responsable- un momento "excepcional del siglo XX" por esa solidaridad entre países capaz incluso de mover montañas.

   +Información: www.larazon.es


   -Ya lo decían los faraones: los funcionarios deben estar bien pagados.

      03 de Abril de 2014

Si nos preguntamos qué oficios son los más antiguos es fácil que nos vengan a la mente aquellos cazadores, agricultores o sacerdotes del inicio de los tiempos. Ya en épocas históricas aparecen en nuestro imaginario alfareros, comerciantes o constructores, ¿pero quién se aventuraría a pensar en los funcionarios? Seguro que hay profesiones más antiguas, pero la clase funcionarial puede presumir de solera con más de 4.500 años a sus espaldas.
Los tiempos han cambiado y seguramente los funcionarios de ahora poco tengan en común con aquellos que nacieron a la par del Imperio Antiguo, en las épocas más pretéritas del Egipto de los faraones, el primer Estado territorial de la historia. No es gratuito que mencionemos esta característica de su organización, ya que resultó crucial para que apareciese la clase funcionarial. El antiguo Egipto, a diferencia de imperios contemporáneos, como el de los hititas o babilonios, no vivió de los tributos de los vencidos. La monarquía egipcia no explotó, sino que administró. ¿Y quiénes fueron los encargados de tan tamaña tarea? Sí, los funcionarios.
El Imperio Antiguo no solo construyó pirámides de piedra, moradas eternas para sus faraones, sino que también levantó pirámides funcionariales para una distribución racional de los impuestos y las riquezas. Es decir, inventó el escalafón. La importancia de estos trabajadores del Estado no pasó desapercibida para los monarcas. La prueba de ello la encontramos en las Enseñanzas para Merikare, un texto que podría considerarse un testamento político de un soberano, cuyo nombre se ha perdido, a su hijo Merikare, el último faraón de la Dinastía X (2050 a C). Y entre los consejos que el padre transmite a su heredero figura uno que con toda seguridad los funcionarios del siglo XXI desearían que siguiera vigente cuatro milenios después, sobre todo en un momento de sueldos congelados y pagas dobles inciertas: deben estar bien remunerados. Aunque seguro que no acabarían de estar de acuerdo con las razones esgrimidas: para evitar las corrupciones y poder exigirles honradez.

[...] Quien es rico en su casa no es parcial (es imparcial)... Los pobres no hablan de acuerdo con la verdad, pues no la usa correctamente quien dice: “¡Ah, si fuese mío!”, sino que es parcial para con todo aquel que le paga [...]

Otra de las virtudes del primer sistema funcionarial de la historia es que cualquier buen profesional podía ir subiendo peldaños del escalafón hasta llegar a los puestos de máxima confianza del faraón, aunque su origen fuese humilde. El padre de Merikare también se hace eco de esta cuestión:

[...] No distingas entre el hijo de un hombre (bien-nacido) y un plebeyo. Toma al hombre según sus habilidades; todas las artes prosperarán. [...]

Un ejemplo documentado de funcionario que prosperó gracias a sus habilidades lo encontramos en el último gran visir del Imperio Antiguo, Uni. Él mismo cuenta en su autobiografía, esculpida en su tumba, que procedía de una familia humilde, empezó desarrollando cargos modestos hasta llegar a ser presidente de la corte de justicia y visir, lo que vendría a equivaler a primer ministro.
Pero nada perdura eternamente y eso los egipcios lo saben muy bien. El predecesor de Merikare también le aconsejó: “Sé hábil en palabras y tú serás fuerte... es una espada para el rey la lengua. La palabra es más poderosa que cualquier arma”, elevados consejos que acabaron sucumbiendo frente a los belicosos tebanos que derrotaron a Merikare. La nueva dinastía XI daría inicio al Imperio Medio poniendo fin a las dinastías heracleopolitanas (IX y X), marcadas por un gran sentido de la justicia como concepto universal e igualitario. Los reyes de Tebas, además, omitieron los nombres de estos faraones de las listas reales. Ya se sabe, quien gana la guerra, escribe la historia. Y para ello, no faltaban funcionarios... aunque también ellos notarían altibajos en su organización y profesionalidad en el transcurso de las diferentes dinastías. La larga historia del antiguo Egipto dio para mucho... incluso en sus últimos coletazos.
Cuando César visitó Egipto no solo se fue de crucero por el Nilo con Cleopatra, la última reina, sino que tomó buena nota de diferentes aspectos que le sorprendieron de la avanzada civilización egipcia. Uno de ellos fue, sin duda, el sistema de funcionariado, que se acabó aplicando en Roma, pasando de la pura explotación a la administración e implantando un cuerpo de trabajadores del Estado para organizar el vasto imperio que justo nacía y del que somos herederos, con funcionarios incluidos, pero sin las enseñanzas que sirvieron a Merikare para su gloria y pesar.

   +Información: www.lavanguardia.com


   -Descubren colesterol y tatuajes en momias del antiguo Egipto

      01 de Abril de 2014

Las momias del antiguo Egipto tienen mucho que decir todavía a los investigadores. Por ellas no pasan los siglos y cada día descubren en ellas nuevos datos sobre sus costumbres en vida o las causas de su muerte. Las últimas en hablar han sido ocho antiguas momias que estaban en el Museo Británico, cuyo análisis ha revelado que no solo se tatuaban en sus zonas íntimas, sino que además tenían altos niveles de colesterol debido a una alimentación que hoy se calificaría como poco sana.

Hace unos días, los servicios de urgencia de varios hospitales londinenses se prepararon para recibir a estos ocho pacientes a los que era imposible salvarles la vida. Pese a ello, cada uno llegó rodeado de un séquito en el que no faltaron las oportunas medidas de seguridad. Para esta prueba, los responsables de la investigación eligieron momias de cada una de las épocas y zonas del imperio egipcio.

Cada cadáver, con su vendas, fue enviado al respectivo centro sanitario sin el sarcófago, pero si embalado en una caja para protegerlo tanto de las inclemencias meteorológicas, el deterioro a causa del traslado y para no dañar la sensibilidad de los pacientes vivos con los que podría haberse cruzado en los pasillos hospitalarios. En todo caso, llegaron a las clínicas de noche, con lo que no llamaron en exceso la atención.

Como un enfermo más fueron trasladas en camilla hasta los departamentos de diagnóstico por imagen, donde, sin esperar turno, pasaron a la sala de tomografía axial computarizada (TAC). Allí médicos y científicos las sometieron a un completo examen sin necesidad de desnudarlas o practicar ninguna incisión en su acartonada carne.

Los resultados fueron sorprendentes. Aunque los órganos internos de las momias, así como su cerebro, les fue extraído durante el embalsamamiento, los investigadores consiguieron ver, en tres dimensiones, la figura de lo que en otra época fue in príncipe de Egipto, un noble o un importante miembro de aquella sociedad. La sorpresa fue que más de 2.000 años después de muertas todavía se hallaron restos de sus dolencias en vida. Así, encontraron excesos de colesterol, pese a vivir en un país donde los cultivos eran la base de la alimentación. No en vano, tal vez, estos ricos señores preferían las carnes y las mantecas a los peces del Nilo, los licores y dulces al arroz o las sémolas, unas dietas y excesos que solo ellos podía permitirse con sus ingresos. Este colesterol, como ocurre hoy en día, les causó también considerables problemas cardiovasculares.

Los resultados también detectaron fracturas de huesos, artrosis incipientes, muchas caries y malformaciones en los maxilares, lo que debió causar a estos nobles y potentados grandes dolores. Causa de esto último fue una deficiente higiene bucodental, por otra parte, propia de la antigüedad y de la posible falta de calcio en la dieta.

Pese al acartonamiento de la piel, su cambio de color, las vendas pegadas y el paso de los años, el TAC también descubrió curiosos tatuajes en estas momias. Según explicó el investigador Daniel Antoine al diario Daily Telegraph, una de ellas, encontrada en Sudán en 2005 y con una antigüedad de sólo 1.300 años, llevaba escrito en el interior del muslo M-I-X-A-H-A, que en griego representa el nombre de arcángel Miguel. Los investigadores no se ponen de acuerdo para justificar el curioso lugar del tatuaje, tan sólo saben que este arcángel era el patrón de los territorios que formaban parte de lo que hoy es Sudán.

Los resultado de esta investigación arqueológico-científica serán mostrados el próximo mes de mayo en el Museo Británico.

   +Información: www.diariodenavarra.es


   -Un coloso de Memnón (Egipto) recupera su cabeza después de perderla en un terremoto.

      25 de Marzo de 2014

Un terremoto le hizo perder literalmente la cabeza y uno de los colosos de Memnón, en el sur de Egipto, acaba de recuperarla por obra de un equipo internacional de arqueólogos. Con el contorno bien definido de uno de sus lados y la huella de la erosión marcada en el otro, esa cabeza de dieciséis toneladas fue presentada este domingo descansando sobre los hombros de la gigantesca estatua, como no lo había hecho desde hacía unos 3.200 años.
Después de diez años de trabajo, "colocar la cabeza ha sido como poner la guinda al pastel", sostiene a Efe el arqueólogo español Miguel Ángel López, que ya levantó el grueso del cuerpo en 2012 y se ha encargado de lo que llama la mayor reconstrucción colosal del mundo. Según explica, se han utilizado un sistema de poleas y unos andamios de madera para ir subiendo, con la fuerza de más de veinte hombres, la parte superior de la figura pese a las presiones que ejercía. De cuerpo completo, ese gigante de cuarcita se halla en el segundo pilono de los tres que forman el templo fúnebre de Amenhotep III (Amenofis III, en griego), cerca de la ciudad de Luxor. Representa a ese faraón de la XVIII dinastía, que consolidó la supremacía egipcia en Babilonia y Asiria desde la antigua Tebas entre los años 1390 y 1352 a.C. Un gigante egipcio Sentado en un trono con la reina Tiye junto a su pierna derecha, supera las 300 toneladas y mide 11,5 metros de altura. Unas dimensiones con las que compite otra estatua de ese mismo faraón recientemente levantada por el mismo equipo, dirigido por la armenia Hourig Sourouzian, y considerada la reconstrucción más alta de ese tipo. En una parte más alejada, esta estilizada figura se erige con el pie adelantado, mide más de trece metros y pesa casi 120 toneladas. "Tenía la base muy erosionada y tuvimos que reforzarla para que volviera a sujetar ese peso", comenta López. Tras la recolocación en su lugar original de estas piezas y otras de menor tamaño, faltan otras muchas por recuperar en el mayor templo del mundo, de unos 700 metros de largo y compuesto de tres patios, un peristilo, una sala hipóstila y un santuario. Entre las joyas que yacen ahí está una estatua de alabastro y 1,70 metros de altura que representa a "Iset", una de las hijas de Amenhotep III, "única por el material y la calidad artística, así como por ser la primera vez que se la descubre con un coloso de su padre en este sitio", asegura a Efe la directora del proyecto, iniciado en 1998. Sourouzian se muestra "encantada" por la restauración de este inmenso "puzzle", mientras trata de imaginar cómo sería retroceder en el tiempo y ver las estatuas colosales integradas entre edificios administrativos, religiosos y comerciales, entre otros. Más reconstrucciones Aunque gran parte de las figuras fueron utilizadas en otros templos, la armenia insiste en reconstruir "todo lo que se pueda en nuestras cabezas, mentes y papeles".

La idea es, además, transformar esta parte del valle del río Nilo en un "gran museo al aire libre" y cambiar la fisonomía del paisaje para el disfrute de los visitantes, considera el jefe de Egiptología del Ministerio egipcio de Antigüedades, Ali Al Asfar, presente en la inauguración. Eso supone intentar remediar los efectos de aquel fatídico seísmo que hizo colapsar la mayoría de las grandes figuras del templo, las cuales quedaron desmembradas y dispersas bajo una superficie de agua y barro. Solo se libraron del desastre los dos colosos de Memnón de la entrada principal, cuyo nombre lo pusieron los griegos en alusión a un monarca etíope que luchó en la guerra de Troya. Ambas figuras, desgastadas y agrietadas, también van a ser sometidas a continuas operaciones para reparar sus partes dañadas en la próxima campaña, en la que sus responsables prometen seguir restaurando todo lo "imaginable".

   +Información: www.20minutos.es


   -Los grafitis que dejó un enigmático arquitecto español en el Egipto del XIX.

      24 de Marzo de 2014

Dos grafitis en los templos de Abidos y Dendara muestran el paso por el Egipto del siglo XIX del arquitecto español Juan Víctor Abargues, un personaje poco conocido que vendió piezas al Museo Arqueológico Nacional y cuya actividad en el país norteafricano constituye aún un enigma.El egiptólogo Miguel Ángel Molinero, profesor del Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua de la Universidad de La Laguna (ULL), ha situado ambos grafitis en su contexto histórico y cultural en un artículo publicado por la revista británica "Egyptian Archaeology", del que habla en una entrevista con EFE.Molinero, que es director de la misión arqueológica de la ULL, en la que estudia la tumba TT209 de Luxor, está integrado en un proyecto de Historia de la Egiptología española y conocía el nombre de Juan Víctor Abargues de Sostén y García por las referencias a la colección de antigüedades que vendió al Museo Arqueológico Nacional.Encontró uno de los grafitis en una visita al templo de Dendara y posteriormente, siguiendo la referencia de un viajero inglés, aprovechó una de las campañas de excavación en Luxor para desplazarse a Dendara y allí pudo ver la segunda de las inscripciones realizadas por el arquitecto español en 1877-78.De ellas llama la atención el que hay varias visitas y lo bien hechas y cuidadas, con trazos desarrollados sin prisa."Si tuvo tiempo para realizar las inscripciones de forma tan cuidada, ¿es que tenía alguna actividad cerca de allí o incluso en el propio templo?. Son preguntas a las que por ahora no hay forma de responder con la documentación disponible", señala el egiptólogo.Juan Víctor Abargues nació en Argelia, probablemente aprendió árabe en su niñez y llegó en 1872 a Egipto, donde vivió hasta 1916.No se sabe bajo qué condiciones trabajó como arquitecto para el Gobierno egipcio desde que solo tenía 22 años.Los grafitis de Dendara y Abidos están cerca de su lugar de residencia, Girga, aunque se desconoce qué actividad profesional precisa realizaba allí.Posteriormente, en un documento fechado en 1913, Abargues se refiere a su reciente responsabilidad en la creación de campos de algodón.En la época en la que realizó los "graffiti" hizo varios viajes a España y en cada visita fue vendiendo al Museo Arqueológico Nacional más de 200 piezas pequeñas -amuletos, escarabeos, estatuillas de bronce- y cien monedas, y en el inventario se detalla el origen: principalmente Abidos, Luxor, Dendara y Edfu.Al respecto, Miguel Ángel Molinero opina que podría revisarse esta colección del Museo Arqueológico, que vuelve a abrir sus puertas próximamente, para así resolver las dudas sobre la autenticidad de algunos de los objetos vendidos por Abargues.Esto forma parte del "misterio" de un personaje cuya mentalidad el egiptólogo aún es incapaz de determinar, "si por su actitud era un patriota, un espía, alguien que actuaba solo por su propio interés o es un aventurero. Me tiene sorprendido y fascinado".Además, en 1877 Abargues donó 24 bocetos a la Real Academia de Bellas Artes de Madrid que se han perdido, aunque se conservan moldes de yeso de trece de ellos que muestran escenas y detalles de relieves del templo de Abydos y una cabeza femenina greco-romana.

   +Información: www.noticias.lainformacion.com


   -Un nuevo hallazgo pone en duda quién fue el padre de Tutankamon.

      18 de Marzo de 2014

La historia de la dinastía XVIII egipcia puede dar un vuelco con un nuevo descubrimiento, realizado por un equipo español, que prueba que Amenhotep III y su hijo Amenhotep IV (Akenatón) compartieron reinado durante 10 años, lo que arroja nuevos datos sobre la paternidad siempre dudosa de Tutankamon. Según pruebas de ADN realizadas en 2010, el padre de Tutankamon, que reinó entre 1361 y 1352 a.C, fue Akenatón, lo que le haría nieto de Amenhotep III. Unos datos que parecía que por fin cerraban las dudas y la falta de información sobre la paternidad de Tutankamón. Pero recientes hallazgos realizados por el equipo dirigido por Francisco Martín Valentín demuestran, "de forma incuestionable", según el arqueólogo español, la corregencia durante al menos 10 años de Amenhotep III y Akenatón. De esta forma, diez años de cada reinado pasarían a ser un único periodo, por lo que desaparecerían diez años de la línea de tiempo de la dinastía. Eso posibilitaría que Tutankamon fuera hijo de Amenhotep III y, por tanto, hermano y no hijo de Akenatón. La prueba de que compartieron reinado En la excavación de la tumba del visir (gobernador) Amen-Hotep Huy, en Asasif (Luxor occidental), se han hallado cuatro columnas, dos de las cuales muestran como rey a Amenhotep III y otras dos a Akenatón, y datadas ambas en el mismo periodo. Según las inscripciones, Akenatón comenzó a reinar junto a su padre a partir del año 28 del reinado de Amenhotep III, lo que demuestra que la corregencia duró al menos diez años. La existencia de la corregencia es algo que divide a los egiptólogos desde los años 20, y, según explica Martín, el hallazgo de las columnas en la tumba del visir demuestra de forma indudable que Amenhotep III y Akenatón compartieron el reinado. "Es la prueba definitiva", afirma convencido Martín, que ha viajado a España para presentar el resultado de una excavación que comenzó en 2009 y que encontró el primer trozo de una de esas columnas el 4 de noviembre de 2013.

La misma fecha, ésta de 1922, en la que Howard Carter encontró el primer escalón que le conduciría a la tumba del rey niño, Tutankamon, la mejor conservada de las encontradas hasta ahora. "Creo que Howard Carter me ha prestado las alas para realizar este descubrimiento", asegura Martín, que considera este hallazgo como el más importante de una carrera de 35 años dedicados a la exploración del antiguo Egipto. "Se han escrito libros sobre las corregencias egipcias", y una de las más polémicas era la de estos dos reyes de la dinastía XVIII, por lo que este hallazgo es el "tesoro" de Martín, que tras presentarlo ante el Ministerio de egipcio de Antigüedades, que lo dio por bueno, dará todos los detalles en un artículo que prepara para una revista especializada. Además de con charlas en Madrid y en Melilla, sede de la Fundación Gaselec, que financia su proyecto. Porque la existencia de esta corregencia afectaría a la paternidad de Tutankamon, pero también al hecho de que Amenhotep III apoyara e impulsara la revolución que llevó a la instauración del monoteísmo y al traslado de la capital de Tebas a Amarna, algo que hasta ahora solo se había atribuido a Akenatón. "Para mí es incuestionable, pero sé que algunos dirán que no es así", asegura el arqueólogo español, que considera sin embargo que es "muy difícil" que se presenten pruebas que puedan poner en duda su teoría, sustentada en los hallazgos localizados en la capilla de la tumba del visir. Ahora empezarán a excavar en el patio y no descarta la posibilidad de encontrar la cámara funeraria. La excavación tiene unos mil metros cuadrados de superficie y entre 5 y 6 metros de altura, en los que hasta ahora se han hallado restos de 30 columnas o 7.000 fragmentos de relieves. El trabajo podría llevar cuatro años si se dispusiera de financiación suficiente para poder desarrollar campañas anuales de seis meses, pero probablemente se prolongará durante unos diez años, ya que el dinero solo llega para campañas de tres meses. Una ardua tarea de excavación, limpieza y clasificación que no se ha interrumpido en ningún momento por la situación política en Egipto. "Puedo decir que hasta ahora no nos ha influido nada. Hemos podido mantener la excavación perfectamente y no ha habido problemas por la revolución". Sin ignorar que sí ha habido situaciones concretas complicadas, como el saqueo del Museo de Malaui (en la provincia de Minia), Martín considera que no hay peligro para la labor arqueológica ni para las visitas del turismo, un elemento vital para poder mantener la riqueza cultural egipcia.

   +Información: www.20minutos.es


   -Las tumbas del Antiguo Egipto que sobrevivieron a meses de expolio.

      17 de Marzo de 2014

El pasado junio los fotogramas del descubrimiento corrieron como la pólvora por Internet. Unos vecinos de Asuán, a unos 800 kilómetros al sur de El Cairo, localizaron, en la ladera de una árida colina, el acceso a cuatro tumbas de altos funcionarios del Antiguo Egipto. Y se apropiaron del hallazgo, negando el acceso a policía y arqueólogos y esquilmando sus estancias. Diez meses después, las autoridades han logrado tomar el control del enterramiento.

«Son tumbas que datan de cuatro épocas faraónicas distintas. Hemos entrado en las primeras salas pero para llegar a las estancias interiores y los pozos hay que reforzar la seguridad», relata a EL MUNDO Naser Salama, director de Antigüedades de Asuán. Es pronto para evaluar el daño causado por los cazatesoros desde que comenzaran a circular vídeos e imágenes de unas tumbas cuyos muros lucen aún coloridas pinturas y relieves tallados en la piedra con una increíble riqueza de detalles.

El hallazgo se sitúa en Gharbi Asuán, la zona oeste de la ciudad, cerca de la necrópolis de Qubbet el Hawa donde se han descubierto hasta la fecha unas 60 tumbas, en su mayoría dedicadas al descanso eterno de nobles de los imperios Antiguo y Medio. Según el ministerio de Antigüedades, los estudios preliminares sugieren que el hallazgo data del Imperio Nuevo (1539-1075 a. C.). Podría ser, además, una fracción de una necrópolis mayor dedicada a los alcaldes que gobernaron la vecina isla de Elefantina.

Las inscripciones halladas en las cámaras de las cuatro tumbas han desvelado la identidad de sus moradores. La primera pertenece a User, alcalde de Elefantina durante la dinastía XVIII. Aparece representado con su esposa Tuiu, familia y dioses en pinturas enmarcadas por hojas de parra y racimos de uvas. En una de las escenas, se retrata al difunto envuelto en piel de leopardo junto a cinco sacerdotes frente a una mesa de ofrendas. Entre los títulos que recibe, figuran los de príncipe de Elefantina y guardián de la tierra del oro.

Horadadas al mismo nivel, el resto de tumbas alberga a varios funcionarios. En la segunda fue enterrado Ba Nefer, príncipe y supervisor de los sacerdotes de la isla, y custodia aún pinturas familiares. En la tercera yace la memoria de Amenhotep, a quien se presenta como portador de los sellos del Alto Egipto y gobernante de Elefantina. Su fachada resalta sobre el resto porque, detalla Salama, está decorada con textos jeroglíficos sin ninguna escena. Otro alcalde local llamado User Wadjat es el inquilino de la cuarta y última tumba.

Según las autoridades, el estudio del descubrimiento puede aportar nuevos datos a la historia de Elefantina, un asentamiento vital en el Alto Egipto. La isla, habitada hoy por población nubia, sirvió en tiempo de los faraones de zona residencial para la aristocracia local. Esta alargada porción de tierra, embellecida aún por jardines y palmerales, era por aquel entonces un lugar estratégico desde donde controlar la primera catarata del Nilo. Una guarnición militar permaneció desplegada en su terruño durante siglos dibujando la línea defensiva del sur de Egipto.

Las tumbas han padecido un calvario desde su hallazgo. A finales de febrero la policía de Turismo y Antigüedades -incapaz de garantizar la seguridad de decenas de monumentos a lo largo del país en los últimos tres años- consiguió detener la sangría y hacerse con el control del enclave. Durante meses, el expolio campó a sus anchas por sus cámaras. Algunos vecinos alegaron que las tumbas se ubicaban fuera de la tierra propiedad del ministerio de Antigüedades y prohibieron el acceso a autoridades y expertos.

El suceso provocó alarma en la comunidad científica. Los egiptólogos italianos Marco Chioffi y Giuliana Rigamonti fueron de los escasos visitantes que lograron sortear el veto. Fingiendo ser turistas inexpertos e incultos y previa suculenta propia, accedieron a las tumbas entre montañas de escombros. «Nuestros ojos se llenaron de lágrimas, de emoción y desesperación. ¡La tumba había sido devastada!», relataron en un sucinto informe remitido a las autoridades.

Su relato levanta acta de la intensa destrucción a la que han sido sometidas las tumbas. En la dedicada a User, el dintel de la puerta que conecta la primera y segunda cámara ha sido arrancado con tal ferocidad que ha afectado a las dos jambas. En un muro cercano hay jeroglíficos que -a juicio de los expertos- "parecen recién pintados". Los entonces "propietarios" de la tumba reconocieron a los arqueólogos que habían hallado la cámara funeraria con momias, sarcófagos de madera y objetos funerarios.

El ministerio de Antigüedades no ha proporcionado detalles sobre el estado del hallazgo. En el comunicado difundido a la prensa ni siquiera informa de que hayan sido objeto de expolio. Su titular Mohamed Ibrahim insiste en que se han tomado las medidas oportunas para garantizar la seguridad en la zona y evitar nuevas incursiones ilegales. Las autoridades financiarán un proyecto de excavación, restauración y conservación. Y una vez concluido el plan, se plantea la posibilidad de abrir al público la sepultura de los maltratados alcaldes de Elefantina.

   +Información: www.elmundo.es


   -Descifran una carta escrita por un soldado en Egipto hace 1.800 años.

      10 de Marzo de 2014

Científicos de la Universidad de California Berkeley han descifrado el contenido de una carta que data de hace 1.800 años y que fue escrita por un soldado egipcio que se muestra desesperado por volver a casa con su familia.

La misiva está escrita principalmente en griego. El remitente es Aurelio Polion que, según han señalado los expertos, probablemente servía como voluntario en una legión romana en Europa.

En el texto Polion le dice a su familia -madre, hermana y hermano- que está «desesperado por saber de ellos» y que va a pedir permiso para hacer el largo viaje a casa para verlos.

«Rezo noche y día para que usted tenga buena salud y siempre hago una reverencia ante los dioses en su nombre para su bienestar», se puede leer en la carta, en la que añade: «estoy preocupado por ti porque, a pesar de que has recibido cartas mías a menudo, nunca me has escrito de nuevo para que yo pueda saber cómo».

El resto de la frase no ha sobrevivido. Además, el dorso de la carta contiene instrucciones para el transportista para que le entregue la misiva a un veterano militar, cuyo nombre puede haber sido Acucio León, encargado de enviarla a su familia.

La carta fue encontrada, hace más de un siglo, fuera de un templo en la ciudad egipcia de Tebtunis por una expedición arqueológica dirigida por Bernard Grenfell y Arthur Hunt. En el lugar se encontraron también numerosos papiros y, hasta ahora, quedaban muchos por traducir.

El autor del trabajo, Grant Adamson, ha señalado que no está seguro de que la familia respondiera a Polion, pero parece que su mensaje sí fue entregado a sus familiares. «La carta menciona direcciones y lugares egipcios y se encontró en un templo egipcio del periodo romano, situado no muy lejos del río Nilo», ha indicado.

El estudio, que ha sido publicado en American Society of Papyrologists, precisa que Polion, que vivió en una época en que el Imperio Romano controló Egipto, fue parte de la legión II Adiutrix situada en Panonia Inferior (alrededor de lo que hoy es Hungría). «Creo que él salió de su país sin saber dónde iba a ser asignado», ha explicado el autor.

   +Información: www.abc.es


   -La tumba de un estadista faraónico sale a la luz en Luxor.

      08 de Marzo de 2014

El descubrimiento fue fruto del azar. "Encontramos un abertura cuando estábamos realizando los trabajos de limpieza e inspección en las tumbas de Min y Kampp 327, que pertenece a un personaje desconocido", relata a EL MUNDO la egiptóloga canaria Mila Álvarez Sosa, directora de la misión arqueológica "Min Project".

Y la hendidura marcó el camino hacia la sepultura de May. "Hallamos un túnel. Accedimos a él con dificultad, empezamos a caminar metros y metros y al final entramos en una sala longitudinal llena de escombros", detalla la experta, al frente de una expedición que concluyó a finales de enero su primera campaña en Luxor, a 600 kilómetros al sur de El Cairo.

"Al llegar a una segunda sala transversal nos dimos cuenta de que estábamos en una tumba en forma de T típica de la dinastía XVIII (1.450-1050 a.C.)", dice con la emoción aún de ir ganando terreno a "la oscuridad inmensa" que habitaba el lugar. "Es una sensación de shock y tensión. Hay que evitar dañar los restos y tener un accidente. La alegría viene después al asimilar la noticia. Es un nuevo personaje que sale a la luz y que tiene una historia", rememora.

Cuando la linterna alumbró los relieves que decoran la tumba, se confirmaron sus primeras pesquisas. "Son escenas e inscripciones propias de esa dinastía. No se conservan en perfecto estado y una parte está sepultada bajo los escombros pero pudimos contemplar escenas de graneros, del difunto delante de una mesa de ofrendas o cazando y pescando en las marismas con su familia", precisa Álvarez Sosa.

Las pinturas, a las que el deterioro no ha logrado despojar de su color original, representan el universo del alto funcionario que buscó allí el descanso eterno. May aparece junto a su esposa Neferet en un banquete funerario con una copiosa variedad de alimentos. Según la egiptóloga, hay escenas imposibles de identificar hasta que no se realice la excavación de un enterramiento que pudo ser saqueado y reutilizado en época posterior.

La "llave" que permitió descifrar la filiación del difunto fue un "cono funerario" localizado en la tumba de Min. "El cono funerario viene a ser una especie de documento de identidad que se colocaba fuera de las tumbas y en el que figuraba el nombre y los títulos del propietario", explica Álvarez Sosa. La inscripción arrojó luz sobre un personaje desconocido hasta la fecha.

"May fue supervisor de los campos, del ganado, de todos los caballos del rey, venerado ante Osiris (deidad de la fertilidad y la vegetación) o confidente del buen dios", apunta la experta.

"La tumba pertenece a un importante estadista de la dinastía XVIII", destacó el ministro de Antigüedades egipcio Mohamed Ibrahim en un comunicado. Las inscripciones, agregaron desde el ministerio, revelan detalles de la vida cotidiana del dueño de la tumba, sus relaciones familiares y el lujoso estilo de vida de los altos funcionarios durante aquel período de la civilización faraónica.

La sepultura no ha sido desenterrada en su totalidad porque -cuenta la directora del proyecto- el patio y la entrada principal están repletos de restos que deben ser retirados. "La cámara funeraria de May se debería encontrar pero de momento no sabemos donde está", reconoce Álvarez Sosa.

Sin embargo, la misión -integrada en su primera y exitosa campaña por quince personas- iniciará el próximo octubre una nueva temporada centrada en la tumba de Min, tutor del que luego sería Amenhotep II, el faraón que conservó el gran imperio legado por su padre Tutmosis III.

Hallar la cámara funeraria de Min -cuya miríada de cargos y títulos indican su importancia en la corte de Tutmosis III, apodado el "Napoleón de Egipto"- es el principal objetivo de un expedición patrocinada por el gobierno de Canarias, Museos de Tenerife y el Cabildo de La Palma, entre otros.

Ubicada a los pies de la colina de Sheij Abd el Gurna, en la orilla oeste de la antigua Tebas, la tumba de Min no había sido hasta ahora examinada en detalle. Tan solo viajeros como Champollion, Burton y Rosellini habían rescatado del olvido algunas escenas e inscripciones hoy parcialmente desaparecidas. "Los planos antiguos que teníamos casi nos engañan. Son tumbas mucho más complejas de lo que aparece en los planos", concluye la egiptóloga.

   +Información: www.elmundo.es


   -Descubren estatua de una hija del faraón Amenhotep III en el sur de Egipto

      07 de Marzo de 2014

Arqueólogos europeos han descubierto una estatua que representa a "Iset", una de las hijas del faraón Amenhotep III (1390-1352 a.C.), en la zona de Luxor, en el sur de Egipto, informó hoy el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim.

En un comunicado, Ibrahim explicó que la pieza arqueológica fue hallada por un equipo de expertos presidido por la arqueóloga armenia Hourig Sourouzian, durante los trabajos de restauración del templo funerario de Amehotep III en la zona de Kom al Hitan, situado en la ribera oeste del río Nilo.

La estatua, que mide 1,70 metros de altura y 52 centímetros de ancho, formaba parte de un coloso de alabastro de catorce metros de alto, que representa a su progenitor y estaba emplazado en uno de los portones del templo, precisó el ministro, que recordó que la mayoría de las partes de esa construcción han sido descubiertas durante los últimos años.

Ibrahim destacó que la importancia del hallazgo radica en que es la primera vez que se encuentra una estatua que une solo a "Iset" con su padre, ya que se han descubierto muchas otras que la representan con sus padres y hermanas, y que son exhibidas en el Museo Egipcio de El Cairo.

Por su parte, el jefe del Departamento de Egiptología del Ministerio, Ali Al Asfar, precisó en la nota que la estatua representa a la princesa entre los pies de su padre, la cual lleva una peluca redonda, una túnica larga y un collar en la mano derecha.

Asimismo, reveló que el rostro ha sufrido los efectos de la erosión, al tiempo que tiene grabadas inscripciones con su nombre y los títulos que ostentó, como "la amada de su padre".

Amenhotep III, también conocido por su nombre griego, Amenofis III, fue uno de los faraones más destacados de la dinastía XVIII, y padre del rey Akenatón y abuelo de Tutankamón.

   +Información: www.elpais.cr


   -Descubiertas nuevas tumbas del Antiguo Egipto en Luxor y Asuán

      05 de Marzo de 2014

El patrimonio del Antiguo Egipto es inagotable. Durante los últimos días, se han descubierto varias tumbas que datan de distintos periodos en dos yacimientos arqueológicos diferentes. En la ciudad de Luxor, un equipo formado por arqueólogos españoles e italianos descubrió una tumba de un funcionario de hace unos 3.500 años. Según informó el ministerio de Antigüedades, un par de días antes, un grupo de habitantes de la Isla Elefantina de Asuán hallaron por casualidad varias tumbas de unos 3.000 años de antigüedad

El hallazgo de Luxor tuvo lugar mientras los arqueólogos excavaban en la orilla oeste de la ciudad. Se trata de la tumba de un alto funcionario llamado Maai, y era el responsable de los establos de los caballos del ejército, además de supervisar las granjas que poseía la familia real, explicó Ali al-Asfar, uno de los responsables del ministerio de Antigüedades.

“Las inscripciones visibles [en la pared de la tumba] son muy importantes porque revelan detalles de la vida diaria del difunto, sus relaciones familiares, y su estilo de vida como alto funcionario de la época”, declaró a la agencia AFP Abdel Hakim Karar, uno de los responsables de las excavaciones. En una de las escenas grabadas, aparece Maai y su esposa Nefret, mientra en otra el alto funcionario está sentado en un banquete.

El hallazgo de la Isla Elefantina, que alberga una comunidad nubia desplazada de su tierra ancestral tras la construcción del gran embalse de Asuán, consta de varias tumbas. Por las pinturas que decoran las más importantes, los expertos estiman que fueron construidas en la era del Imperio Nuevo de Egipto, que se inicia con la reunificación liderada por el faraón Amosis I en el siglo XVI a.C, y termina unos 500 años después.

El descubrimiento ha sido calificado de “muy importante” por el ministro de Antigüedades, Mohamed Ibrahim, en declaraciones al diario Al Ahram pues modifica de forma sustantiva cómo se creía que fue la historia en la Isla Elefantina durante aquella época.

Una de las tumbas pertenece a un noble llamado User que ostentó el cargo de príncipe de la Isla Elefantina durante el Nuevo Imperio. Su monumento funerario está decorado con representaciones suyas en varias posiciones y acompañado de su familia y algunos dioses. En una de ellas, User, cubierto por una piel de leopardo, está de pie frente a una mesa utilizada para realizar ofrendas y le rodean cinco sacerdotes.

De acuerdo con Náser Salama, reponsable del patrimonio histórico de la ciudad de Asuán, la segunda tumba corresponde Ba-Nefer, un sacerdote que vivía en la isla. El sepulcro está también decorado con varias gravados del difunto junto con su familia y algunos dioses. Las otras dos tumbas pertenecen a dos dirigentes de la Isla Elefantina llamados Amenhotep y User Wadjat.

A diferencia de las otras, la parte exterior de la tumba de Amenhotep no está decorada con representaciones gráficas, sino solo con jeroglíficos. En cambio, sus paredes internas sí incluyen gravados con escenas del difunto con su esposa, un escriba, y un sacerdote en el momento de su purificación.

Según el ministerio de Antigüedades, se procederá a la restauración de estos monumentos para que puedan ser visitados por los turistas. El sector turístico egipcio padece una grave crisis a causa de los estallidos de violencia que se repiten de forma periódico desde la Revolución del 2011. Por primera vez en los últimos años, el mes pasado se produjo un atentado contra turistas extranjeros que provocó la muerte a tres visitantes coreanos.

   +Información: www.cultura.elpais.com


   -Descubierta tumba de alto cargo de la XVIII dinastía faraónica en Egipto.

      04 de Marzo de 2014

Un equipo de expertos de España e Italia ha descubierto una tumba que perteneció a un responsable de alto rango que vivió durante la XVIII dinastía faraónica (1569-1315 a.C.), informó hoy el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim.

El mausoleo, que perteneció a una autoridad identificada como "Mai", fue hallado durante las labores de excavación arqueológica en la zona de Al Sheij Abdel Qorna, en el oeste de la provincia de Luxor (sur), precisó el ministro.

Asimismo, reveló que en el lugar se descubrió una lápida funeraria fabricada de cerámica, que lleva escrita los títulos que ostentó el alto responsable.

En la lápida se hace mención a esa persona como "el distinguido del dios Osiris, el alcalde, el confidente de los secretos de la buena divinidad, el supervisor de la ganadería, los campos y los caballos del rey", lo que refleja el prestigio que gozaba en vida, destacó Ibrahim.

La nueva tumba fue descubierta después de que los arqueólogos abrieran un orificio en una de las paredes de la cripta número TT 109, y los expertos todavía trabajan en el lugar para retirar los escombros del interior del mausoleo de "Mai".

El ministro destacó que las partes de la cripta que están al descubierto hasta ahora tienen escenas esculpidas muy importantes que revelan los detalles de la vida diaria del responsable faraónico y sus lazos familiares.

El director de la zona arqueológica del Alto Egipto, Abdel Hakim Karar, indicó que entre esas escenas hay algunas que muestran a "Mai" con su esposa, llamada "Nefert", un banquete con la participación de filas de hombres y mujeres, y una ceremonia de presentación de ofrendas.

Por su parte, la jefa del equipo hispano-italiano, la española Milagros Alférez Sosa, manifestó en la nota su felicidad por el éxito del grupo en descubrir esta tumba durante la primera temporada de trabajo en la zona.

   +Información: www.noticias.terra.cl


   -Howard Carter, el enigma que dedicó su vida a descubrir la tumba de Tutankamón

      03 de Marzo de 2014

Los ojos de Howard Carter contemplaron en directo, por primera vez intacta (o casi), la tenebrosa verdad que escondían los restos milenarios de la gloria de los faraones. Él fue quien descubrió, con el ajuar funerario completo, la primera tumba de uno de los antiguos reyes de egipto: Tutankamón. Corría noviembre de 1922 y Carter rompió el sello de entrada a la tumba. Lo hizo lentamente. Y abrieron la primera puerta y encontraron otra puerta al fondo de un corredor. Junto a él estaba su patrocinador, Lord Carnavon, y su hija, Evelyn.

En ese segundo muro realizó una pequeña brecha por la parte superior izquierda e introdujo una débil linterna... Sus ojos fueron los primeros en verlo: la estancia negra al principio, una densa oscuridad de tiempo detenido, 3.300 años, hasta que los ojos se acostumbraron... Y entonces la luz comenzó a reflejar el contenido de la antesala y Carter se vió anegado por la emoción. Después de media vida excavando en mitad del desierto, sus ojos se humedecían cuando Lord Carnavon le preguntó, sin poder soportar la tensión ni un segundo más: «¿Puede usted ver algo en particular?» Y Carter respondió con voz quebrada, volviendo apenas la cabeza para que pudieran oírle: «Sí, se ven cosas maravillosas». Había decenas de objetos desordenados, cajas, sillas, muebles, y una lluvia de reflejos de oro. Un caos dorado y sombras. Tal era el poso de aquella gloria pasados 3.300 años.

Hoy hace 75 años de la muerte por un cáncer linfático de Howard Carter. El faraón niño, desde que él lo vio, no ha dejado de asombrar al mundo. No solo es por el oro y los ricos ajuares, o por los misterios que rodean su muerte prematura -enigmas que la ciencia continúa estudiando con los medios de la medicina nuclear-. Es también porque la apertura de la tumba de Tutankamón (que algunos ladronzuelos debieron tratar de saquear poco después del enterramiento) dio impulso mundial al conocimiento científico de los ritos funerarios del antiguo egipto. Es el más importante hallazgo de la arqueología hasta la fecha. Por su impacto y también porque dio pie a uno de los falsos arquetipos más populares del siglo XX: la maldición de la momia. Una leyenda alimentada por la muerte de Lord Carnavon en 1923, con la que a todos nos ha gustado alguna vez jugar.

Pero ¿quién fue en realidad Howard Carter, el hombre que hizo posible todo aquello? Era un hombre difícil de vida escurridiza. Su biógrafo T. G. H. James así lo corrobora, porque igual que están bien documentadas sus excavaciones y su posterior lucha por mantener la dirección de la investigación de la tumba de Tutankamón, lo cierto es que se sabe realmente poco, casi nada, de su vida privada. Carter es en realidad un enigma comparable al del joven faraón.

La tenacidad que desplegó frente a la adversidad permite pensar que si hubiera sido un hombre fácil y más diplomático probablemente habría evitado problemas con las autoridades, pero la tumba nunca hubiera sido excavada en su totalidad.

La alegría por el descubrimiento de 1922 dio paso a una serie circunsancias problemáticas y penosas que comenzaron con la decisión de Carnavon de conceder la exclusiva de la excavación al «Times» de Londres. Ello les granjeó la animadversión de los medios de comunicación del mundo, con excepción de los medios egipcios, que invocaron además el odio al extranjero como respuesta al desaire.

En un momento de injerencia política poscolonial en los asuntos de las antigüedades egipcias, la muerte de Carnavon llenó de incertidumbre el futuro de la concesión para excavar la tumba. Por cómo gestionó esa incertidumbre, la figura de Carter arroja tantas sombras como luces merece su fama arqueológica. Trató de renovar la concesión a su nombre y de convencer a Evelyn, la hija de Carnavon, de que la renovase. Los nacionalistas egipcios presionaron al Gobierno, indignados, y todo Luxor era un avispero que giraba alrededor de los dos bandos, con el sarcófago en medio de la polémica. Allí Carter se mostró como autócrata, en ocasiones autoritario, falso y enrabietado. Y cometió su peor error: cerró la tumba en 1924, después de varias amenazas en hojas de avisos que clavaba en el lobby del hotel Winter Palace, mientras el sarcófago colgaba peligrosamente de unas cuerdas con las que se le iba a extraer.

La llegada de un nuevo ministro egipcio, Morcos Bey Hanna, empeoró la situación. En el juicio por recuperar la concesión, el abogado de Carter llamó «bandido» al Gobierno, por quitarle la posesión a la fuerza. Ladrón era un insulto grueso para un árabe y Bey Hanna había estado preso en el pasado por orden de las autoridades británicas. Estallaron protestas callejeras por todo egipto, con numerosos heridos.

Carter recibió la concesión en 1925, a nombre de la hija de Carnavon. Excluía la propiedad de ningún objeto salido de la tumba y acuerdos de exclusividad medios. Carnavon entonces nombró miembro de la expedición al enviado del «Times», con lo que volvió a estallar la polémica. Con mucho esfuerzo y tesón logró acabar el inventario arqueológico en 1932, ya bajo gestión del Gobierno egipcio.

En Gran Bretaña pleiteó por la exclusividad de sus fotografías. En EE.UU. se convirtió en una excéntrica celebridad, con una difícil relación, en ocasiones, con los patronos del Museo Metropolitano. Al final de sus días, algunas piezas extraídas de la tumba que no figuraban en el inventario fueron discretamente llevadas al Museo del Cairo.

   +Información: www.abc.es


   -Descubre en Egipto los restos más antiguos de un gobernador de Asuán.

      27 de Febrero de 2013

La misión arqueológica española que lidera la Universidad de Jaén (UJA) en la necrópolis de Qubbet el-Hawa en Asuán (Egipto) ha descubierto los restos más antiguos de un gobernador del Reino Medio y de algunos de los miembros de su familia.

Así lo ha dado a conocer este jueves en una nota la UJA, que ha recordado que esta misión española, dirigida por el profesor de la academia jiennense Alejandro Jiménez Serrano, se encarga desde el año 2008, y en colaboración con el Ministerio de Antigüedades egipcio, de excavar diversas tumbas fechadas en la XII Dinastía --aproximadamente entre los años del 1810 al 1775 a.C., periodo de tiempo durante el cual el equipo multidisciplinar que lidera este investigador ha descubierto el complejo funerario más grande del yacimiento, donde fueron enterradas las familias de dos gobernadores tardíos de la XII Dinastía; en concreto, Heqaib III y Ameny-Seneb.

En las últimas semanas, se ha estado estudiando y documentando la momia de Heqaib III, que se encontraba intacta a pesar de que su cámara funeraria fue saqueada al poco tiempo de enterrarse con una "magnífica máscara" y un sudario.

También se han hallado las tumbas de otros miembros de su familia, como el de una mujer llamada Gaut-Anuket, enterrada con un reposa-cabezas "de excelente factura", y el hermanastro de Heqaib, conocido como Sarenput, inhumado junto con uno de los primeros ejemplares de shabti, que tenía incluso su propio sarcófago antropomorfo.

Además, según se subraya desde la UJA, "uno de los descubrimientos más importantes" ha sido la apertura de una "cámara intacta" que contiene un ataúd de madera en buen estado de conservación en cuyo interior se encontraba un individuo anónimo de origen Nubio, y entre cuyas vendas se hallaba una daga Nubia.

El hecho de que incluso el esqueleto de Sarenput tenga caracteres morfológicos nubios lleva a los investigadores a concluir que la familia de gobernadores de Elefantina de la XII Dinastía, enterrados en Qubbet el-Hawa, tienen diferentes orígenes étnicos como nubios y egipcios, un hallazgo que refleja "la diversidad étnica en la composición de la población en la provincia más al sur de Egipto y abre nuevos caminos para el estudio de las relaciones internacionales entre Egipto y el Reino de Kush".

Durante esta campaña, que se prolongará hasta el próximo día 22 de marzo, los trabajos arqueológicos se centran en el pozo principal de la tumba número 33, con el objetivo de encontrar la cámara funeraria del segundo gobernador y de su familia.

De forma "inesperada", además, esta misión española ha descubierto una cámara intacta con dos enterramientos de Baja Época --de aproximadamente los años 650-525 a.C., periodo durante el cual la tumba número 33 fue "reocupada" por miembros de la administración local. El estudio de estas inhumaciones "facilitará información acerca de la población local en este periodo tan poco estudiado".

Qubbet el-Hawa es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Egipto, ya que cuenta con "la mayor colección de inscripciones biográficas talladas/esculpidas en las tumbas en una necrópolis no real". Hasta ahora, las tumbas más importantes datan del final de la VI Dinastía y hasta el final de la XII Dinastía --aproximadamente del 2250 al 1775 a.C., aunque hay otros ejemplos del Reino Nuevo; aproximadamente del 1550 al 1100 a.C. Destaca la iglesia del complejo monástico medieval, con unos "preciosos frescos" y grafitis decorando sus muros.

   +Información: www.europapress.es


   -Recuperadas 36 piezas arqueológicas robadas en Egipto.

      19 de Febrero de 2014

El jefe de la administración central del almacén, Yusef Jalifa, comentó que las piezas fueron encontradas después de que la policía registrara un coche de un traficante de drogas en la zona de Ramana, en la ciudad de Al Arish, en el norte del Sinaí.

Entre las piezas más importantes, están una estatua de Afrodita (la diosa de la belleza para los romanos) y un frasco de perfume de la época de los hicsos (pueblo guerrero semítico procedente de Asia que dominó Egipto durante 150 años desde 1730 a.C.).

Varias estatuas hechas de loza y cerámica que los antiguos egipcios introducían en la tumba de un difunto también fueron encontradas.

Ibrahim informó además de que un ciudadano francés decidió devolver a Egipto una pieza del Periodo Tardío (724-343 a.C.), que era de su propiedad, según los documentos aportados.

La decisión del ciudadano francés se ha visto influenciada por los esfuerzos del Gobierno egipcio para recuperar todas las piezas de contrabando localizadas fuera del país y por respeto a los derechos de propiedad de los bienes culturales.

La pieza recuperada tiene una longitud de 19 centímetros, es parte de un ataúd hecho de yeso y tela de lino, y posee tres líneas de escritura jeroglífica con el nombre de los fallecidos.

   +Información: www.efefuturo.com


   -Descubren en Egipto un ataúd intacto con una momia del año 1600 a.C.

      13 de Febrero de 2014

El descubrimiento, tras una excavación de seis semanas, se ha producido en el extremo norte de la necrópolis de Dra Abu elNaga, en Luxor (antigua Tebas y a más de 640 km de El Cairo). El ataúd data del año 1600 a.C. y corresponde a la dinastía XVII del antiguo Egipto, ha informado el CSIC.

El hallazgo permite conocer un poco más la dinastía XVII, cuando la ciudad de Tebas se conviertió en capital del reino. En este periodo se asentaron las bases del imperio y del dominio egipcio sobre Palestina, Siria, y Nubia.

El proyecto, dirigido por el investigador del CSIC del Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo José Manuel Galán, ha contado este año con un equipo de 16 especialistas españoles y cuatro extranjeros. Unión Fenosa Gas ha patrocinado la campaña por tercer año consecutivo.

Neb, a cuatro metros de profundidad
El cuerpo de Neb ha sido hallado en una cámara sepulcral excavada en la roca a cuatro metros de profundidad. El ataúd, de dos metros de largo y medio metro de ancho, se encuentra en buen estado de conservación, y mantiene brillantes los colores de su decoración original.

La entrada fue descubierta perfectamente cerrada con adobes, por lo que ya se intuía que nunca había sido abierta tras depositar el ataúd. Dentro de la pequeña cámara tallada en la roca se ha recuperado un gran ataúd antropomorfo de madera tallado y decorado siguiendo el estilo característico de la dinastía XVII, denominado “rishi” (que significa “alas” en árabe).

“Por ese motivo, el ataúd tiene pintado en la tapa un par de alas extendidas sobre el cuerpo del difunto, como si una diosa alada le abrazara por detrás, otorgándole así su protección en el más allá”, detalla Galán.

“Este estilo de ataúd es muy poco frecuente, pues estuvo en uso solo durante un breve periodo de tiempo, cuando Egipto no estaba unificado. Así, muy pocos han sido hallados en su lugar original y han sido bien documentados en su contexto arqueológico”, detalla el investigador del CSIC.

Una inscripción que recorre desde el pecho hasta los pies la tapa del ataúd, dirige una invocación de ofrendas a un hombre llamado Neb. Su momia todavía se encuentra dentro de la caja y, aparentemente, en buen estado.

Este hallazgo, junto con otros llevados a cabo en esa misma área, confirman que Dra Abu el-Naga era el lugar donde se hicieron enterrar los miembros de la familia real de la dinastía XVII y sus cortesanos, alrededor del año 1600 a. C.

Se trata de un periodo poco conocido y, al mismo tiempo, clave para entender el origen del imperio egipcio, así como la estructura y funcionamiento de la administración en la nueva capital del país, Tebas.

La Dinastía XVII: época de guerras
La dinastía XVII se enmarca dentro del periodo histórico denominado Segundo Periodo Intermedio (entre 1800 y 1550 antes de nuestra era), caracterizado por la hegemonía de gobernantes de origen siro-palestino asentados en el Delta oriental.

Se trata de una época de gran complejidad política, en la que la monarquía no controlaba todo el territorio y el poder efectivo se hallaba en manos de los gobernadores locales.

En un contexto político fragmentado, la dinastía XVII, originaria de Tebas, la ciudad meridional más importante, lideró la reconquista y la expulsión de los gobernantes del norte, denominados hicsos.

Además, unificó el país y propició el germen de una nueva etapa histórica en Egipto, el Imperio Nuevo, la época de los grandes reyes que forjarían el imperio egipcio desde su nueva capital, Tebas.

Más de doce años de Proyecto Djehuty
Durante los últimos años, el Proyecto Djehuty ha excavado junto al patio de entrada de la tumba del alto dignatario que pone nombre al proyecto. En esa zona se han encontrado hasta el momento varios enterramientos de una época anterior a Djehuty, de la dinastía XVII (1600 a. C).

El año pasado, la misión española descubrió un ataúd intacto de un niño de cinco años, y en esta campaña, que está a punto de terminar, se están excavando tres pozos funerarios. Dos de ellos fueron saqueados en época antigua.
Estos hallazgos permiten completar el puzle del trabajo realizado durante estos años en las tumbas de Djehuty, supervisor del Tesoro de la reina Hatshepsut (1470 a. C.), y Hery, cortesano que vivió unos 50 años antes que dicho escriba real.

“Descubrimos entonces que Djehuty decidió no ubicar si su tumba en las inmediaciones del templo funerario de la reina Hatshepsut, al contrario que el resto de los cortesanos de su época.

El superior del Tesoro prefirió la colina de Dra Abu el Naga, medio kilómetro más al norte, porque esa zona también era especial, ya que allí descansaban los miembros de la dinastía XVII”, detalla Galán.

   +Información: www.rtve.es/noticias


   -Arqueólogos españoles realizan un hallazgo que replantea la cronología faraónica.

      07 de Febrero de 2014

Una misión de arqueólogos españoles y egipcios ha realizado un hallazgo en una tumba en el sur de Egipto que abre la puerta a la reinterpretación de la cronología faraónica, pues podría demostrar que Amenhotep III y su hijo Amenhotep IV, conocido como Akenatón, reinaron juntos. La misión, encabezada por el arqueólogo español Francisco Martín Valentín, excavó los restos de un muro y las columnas del mausoleo de un ministro de la XVIII dinastía faraónica (1569-1315 a.C.) en la zona de Al Asasif, en la provincia meridional de Luxor. Lo excepcional del hallazgo radica, según explica el propio Martín Valentín, es que en la excavación se han encontrado grabados los nombres de Amenhotep III y Amenhotep IV juntos.

Esto, según el experto, "puede confirmar que ambos reyes gobernaron juntos entre nueve y diez años de los 39 que gobernó Amenhotep III, ya que los textos de las columnas explican que eran soberanos del Alto y el Bajo Egipto". "No hay nada semejante en la historia faraónica", afirma tajante Martín Valentín. A esta opinión se suma, el jefe del departamento de Egiptología del Ministerio egipcio de Antigüedades, Ali Asfar, quien destaca la importancia de que los nombres de estos dos faraones aparezcan juntos. Asfar reconoce que resulta muy complicado establecer las fechas exactas de los reinados faraónicos, pero admite que este caso podría obligar a una revisión de los postulados anteriores, ya que "confirmaría que ambos reinaron juntos". Los reinados de Amenhotep III, también conocido como Amenofis III, y de Amenhotep IV, que pasó a la historia bajo el nombre de Akenatón, están entre los más relevantes del Egipto Antiguo por distintas razones. El padre gobernó un país que conoció una de las mayores etapas de prosperidad y estabilidad interna bajo su égida, con un largo mandato de casi cuatro décadas. Hasta ahora, los expertos pensaban que el hijo se había rebelado contra la forma de reinar de su progenitor y que, tras sucederle en el trono tras su muerte, adquirió el nombre de Akenatón e instauró por primera vez el monoteísmo, con Atón como deidad oficial. Sin embargo, el descubrimiento, señala Martín Valentín, puede apuntar a que padre e hijo estaban de acuerdo en esa auténtica revolución, ya que compartieron reinado durante una década. Revolución atoniana La misión eligió la tumba del ministro real, identificado como Amenhotep Huy, con la convicción de que en ella se podría hallar un documento que confirmase el reinado conjunto. "Desde el año 2009 trabajamos en este lugar, donde hemos excavado alrededor de 400 metros cuadrados, y esperamos nuevos hallazgos en los 600 metros cuadrados restantes", asegura el arqueólogo, antes de añadir que nadie había excavado antes en ese mausoleo inacabado. Según el español, Amenhotep III gobernó entre 1397 y el 1340 antes de Cristo, es decir entre 38 y 39 años, mientras que Amenhotep IV lo hizo entre el 1360 y el 1348 a.C, es decir, unos 17 años. De acuerdo con el hallazgo presentado este jueves, diez de esos años habrían sido de reinado conjunto con su padre, durante los cuales estalló la llamada "revolución atoniana", y, tras el fallecimiento de su padre, gobernó solo en Tel Amarna, en el centro del país. "Creo que tanto el padre como su hijo, o toda la familia real, promovieron esa revolución, que desplazó al dios Amón, que era venerado en la capital faraónica de entonces, Tebas (Luxor)", resume Martín Valentín, quien recuerda que su misión ha sido posible gracias a la financiación de la fundación española Gaselec.

   +Información: www.20minutos.es


   -Descubierta en Egipto una pirámide de hace 4.600 años

      04 de Febrero de 2014

Un equipo de arqueólogos ha excavado cerca de Edfú, en el sur de Egipto, una pirámide escalonada que fue construida apróximadamente hace 4.600 años. La edificación, actualmente de poco más de 5 metros de altura pero que en su momento alcanzaba los 13 metros, forma parte de las pirámides conocidas como “provinciales”, construidas durante los reinados del faraón Huni (2.635 a.C) o bien Snefru (2.610 a.C). Se estima que la construcción, hecha de ladrillos de arenisca y arcilla, es anterior a la famosa pirámide de Keops tan solo por algunas décadas.

Las siete pirámides provinciales están esparcidas en varios asentamientos de población en el centro y el sur del país árabe. Al no estar destinadas a convertirse en un monumento funerario, no poseen cámaras internas. No está claro cuál fue el propósito de su construcción, pero los expertos creen que eran monumentos públicos para ensalzar el poder de los faraones. Excepto una de ellas, el resto tiene una dimensión muy parecida, con una base de aproximadamente 20 por 20 metros.

“El parecido entre estas pirámides es asombroso. Está claro que formaban parte de un mismo plan... La construcción refleja un buen dominio de la construcción con piedra, sobre todo por el ajuste de los bloques”, declaró a la publicación Live Science Gregory Marouard, un arqueólogo de Instituto Oriental de la Universidad de Chicago miembro del equipo que realizó el descubrimiento. Puesto que padeció el robo de los ladrillos de su sección superior, perdiendo parte de su forma de pirámide, los habitantes de los pueblos cercanos siempre creyeron que se trataba de una tumba de un hombre santo musulmán.

A los pies de la pirámide se han encontrado restos humanos y de ofrendas de comida, además de varios jeroglíficos que los arqueólogos creen que datan de siglos después de la construcción del monumento. “Estas son inscripciones privadas, poco sofisticadas, y seguramente dedicadas a las tumbas de niños situadas debajo de los jeroglíficos, a los pies de la pirámide”, explica Marouard. Aunque los expertos sabían de la existencia de la pirámide, su estructura concreta no fue revelada hasta que el equipo de Marouard empezó su labores en 2010, según un estudio presentado en el simposio de la Sociedad para el Estudio de las Antigüedades de Egipto realizado recientemente en Toronto.

Según los expertos, cuando el faraón Keops inició su reinado, se habría abandonando el cuidado de las pirámides provinciales. Esta decisión habría coincidido con la construcción de las pirámides de Giza, entre las que se cuenta la pirámide de Keops.

   +Información: www.cultura.elpais.com


   -Zahi Hawass: «Espero que este año el mundo contemple la tumba de Cleopatra»

      29 de Enero de 2014

No es común encontrar un arqueólogo en Fitur. A menos que sea Zahi Hawass, un carismático personaje con muchos claroscuros, pero indisociable de la historia reciente de Egipto y de la arqueología, que cuenta con el indiscutible mérito de haber atraído al país africano a numerosos turistas en las últimas décadas. Sorprende verlo ahora, despojado de su cargo como mandamás del patrimonio egipcio, poniendo su rostro para atraer visitantes a un escenario convulso.

«Mi rostro es muy conocido, también en España. Pensaron que ayudaría. Sin turistas no hay dinero para la restauración ni para la conservación, ¡olvide la economía! ¡Hablo de algo preciado que pertenece a todo el mundo! Por eso estoy aquí, para pedir que la gente ayude a Egipto visitándolo.

-Además de turistas, hizo una labor importante atrayendo investigadores y patrocinadores, ¿existe un vacío ahora en ese sentido?

-Tras la revolución, mucha gente buena abandonó el país, y otros, que están cualificados, no están al mando. Si mira la historia, los egipcios siempre hemos tenido problemas. Hace 4.000 años hubo guerras durante 150 años seguidos, y después, un hombre fuerte vino del Sur y controló las tierras. Tengo esperanza en que el general El-Sisi sea el hombre que nos devuelva al camino correcto.

-Sin embargo, las excavaciones siguen. Hace unos días fue el rey Senebkay en Abidos, uno de los primeros faraones y anterior a los tres grandes de la meseta de Giza.

-Un gran descubrimiento que llega en un momento oportuno. Ha sido una gran sorpresa para mí. Este rey no es muy conocido, es de la XV dinastía. Nunca esperé que fuera descubierto en Abidos. Es un importante sitio de culto a Osiris. Muchos reyes de la XVIII dinastía están ahí enterrados, por eso es tan importante el descubrimiento.

-¿Porque podría haber una dinastía entera de reyes por descubrir?

-Exacto. En Egipto, un 70% de los monumentos están todavía bajo tierra. El descubrimiento de Abidos prueba esto. No teníamos tumbas de reyes de las dinastías XV y XVI, y estoy seguro de que, si este rey ha aparecido, todos los reyes de ese periodo deben estar cerca.

Cleopatra y Marco Antonio
-¿Ha tenido noticias recientes de Kathleen Martínez, la arqueóloga que dirige el proyecto para encontrar a Cleopatra en Taporisis Magna?

-Me llamó esta mañana. Está en Egipto ahora y empezará su trabajo la próxima semana. Ella está entusiasmada con que las tumbas de Cleopatra y Marco Antonio están ahí. En los últimos seis años hemos encontrado cosas importantes en los alrededores del templo. Una gran simetría. Las cabezas de las momias apuntan a la entrada del templo. Dentro, hemos encontrado estatuas y monedas de Cleopatra. Y esta es una buena prueba de que la teoría de Kathleen Martínez puede ser correcta. Espero que en 2014 el mundo contemple el descubrimiento de Cleopatra.

-Usted quería excavar también los túneles inexplorados de la Gran Pirámide, ¿qué esperaba encontrar ahí?

-Creo de verdad, que como dice el papiro de Westcar, Keops busca al Dios de la Sabiduría para poder diseñar su pirámide. Creo realmente que la Gran Pirámide está construida para ocultar su cámara funeraria, y que ésta está oculta tras esas puertas. Tenemos contacto con un equipo inglés y un robot diseñado en Hong Kong, pero tendremos que esperar a que haya estabilidad para empezar a trabajar.

La magia de Egipto
-En sus documentales, ¿se esfuerza por encarnar esas aspiraciones románticas de su profesión?

-Creo dos cosas. Una, he aportado ciencia muy importante a la arqueología. Dos, que Dios me dio el talento de saber cómo hablar al público. Y estoy orgulloso de haber llevado el arte y la magia de Egipto a los corazones de tantas personas alrededor del mundo. Los académicos que me odian por ello suelen andar besando el culo a los cámaras para salir en programas, que nadie ve. Yo nunca en mi vida he perseguido a una cámara, ellas me persiguen a mí

-¿A qué dedica su tiempo ahora?

-Escribir, dar clases... estoy tan ocupado como antes. Pero me siento mal por la arqueología. Ver el deterioro de los monumentos me hace infeliz.

-¿Tiene la ambición de volver?

-Si sucede un gobierno estable, estaré feliz de volver.

Patrimonio inseguro
Mientras hablamos, llegan noticias de atentados en El Cairo, coincidiendo con el tercer aniversario de la revolución. Proteger los monumentos es, para Hawass, «el mayor problema».
-¿Ha mejorado la seguridad del patrimonio con respecto a esos primeros días?
No. La policía está ocupada intentado mantener la estabilidad en las calles y abandonan los monumentos. Hay excavaciones ilegales, nocturnas, por todas partes. Están locos por encontrar oro y el mercurio rojo, ¡que es una leyenda, no existe! Por eso necesitamos un gobierno estable, para preservar estos monumentos.
-¿Cómo afrontó usted estos saqueos como Ministro de Antigüedades?
Yo tengo pasión por la arqueología, y estoy dispuesto a pagar con mi vida la preservación de ese patrimonio. Le dije al Primer Ministro que debía interferir o dimitiría, e interfirió. Pero los que están ahora al cargo no están haciendo nada.
Hawass recuerda lejanos los días en que el turismo era la mayor amenaza para el patrimonio egipcio y sus planes para construir réplicas exactas de las tumbas de Tutankamón, Seti y Nefertari.

   +Información: www.abc.es


   -Zahi Hawass: «Espero que este año el mundo contemple la tumba de Cleopatra»

      29 de Enero de 2014

No es común encontrar un arqueólogo en Fitur. A menos que sea Zahi Hawass, un carismático personaje con muchos claroscuros, pero indisociable de la historia reciente de Egipto y de la arqueología, que cuenta con el indiscutible mérito de haber atraído al país africano a numerosos turistas en las últimas décadas. Sorprende verlo ahora, despojado de su cargo como mandamás del patrimonio egipcio, poniendo su rostro para atraer visitantes a un escenario convulso.

«Mi rostro es muy conocido, también en España. Pensaron que ayudaría. Sin turistas no hay dinero para la restauración ni para la conservación, ¡olvide la economía! ¡Hablo de algo preciado que pertenece a todo el mundo! Por eso estoy aquí, para pedir que la gente ayude a Egipto visitándolo.

-Además de turistas, hizo una labor importante atrayendo investigadores y patrocinadores, ¿existe un vacío ahora en ese sentido?

-Tras la revolución, mucha gente buena abandonó el país, y otros, que están cualificados, no están al mando. Si mira la historia, los egipcios siempre hemos tenido problemas. Hace 4.000 años hubo guerras durante 150 años seguidos, y después, un hombre fuerte vino del Sur y controló las tierras. Tengo esperanza en que el general El-Sisi sea el hombre que nos devuelva al camino correcto.

-Sin embargo, las excavaciones siguen. Hace unos días fue el rey Senebkay en Abidos, uno de los primeros faraones y anterior a los tres grandes de la meseta de Giza.

-Un gran descubrimiento que llega en un momento oportuno. Ha sido una gran sorpresa para mí. Este rey no es muy conocido, es de la XV dinastía. Nunca esperé que fuera descubierto en Abidos. Es un importante sitio de culto a Osiris. Muchos reyes de la XVIII dinastía están ahí enterrados, por eso es tan importante el descubrimiento.

-¿Porque podría haber una dinastía entera de reyes por descubrir?

-Exacto. En Egipto, un 70% de los monumentos están todavía bajo tierra. El descubrimiento de Abidos prueba esto. No teníamos tumbas de reyes de las dinastías XV y XVI, y estoy seguro de que, si este rey ha aparecido, todos los reyes de ese periodo deben estar cerca.

Cleopatra y Marco Antonio
-¿Ha tenido noticias recientes de Kathleen Martínez, la arqueóloga que dirige el proyecto para encontrar a Cleopatra en Taporisis Magna?

-Me llamó esta mañana. Está en Egipto ahora y empezará su trabajo la próxima semana. Ella está entusiasmada con que las tumbas de Cleopatra y Marco Antonio están ahí. En los últimos seis años hemos encontrado cosas importantes en los alrededores del templo. Una gran simetría. Las cabezas de las momias apuntan a la entrada del templo. Dentro, hemos encontrado estatuas y monedas de Cleopatra. Y esta es una buena prueba de que la teoría de Kathleen Martínez puede ser correcta. Espero que en 2014 el mundo contemple el descubrimiento de Cleopatra.

-Usted quería excavar también los túneles inexplorados de la Gran Pirámide, ¿qué esperaba encontrar ahí?

-Creo de verdad, que como dice el papiro de Westcar, Keops busca al Dios de la Sabiduría para poder diseñar su pirámide. Creo realmente que la Gran Pirámide está construida para ocultar su cámara funeraria, y que ésta está oculta tras esas puertas. Tenemos contacto con un equipo inglés y un robot diseñado en Hong Kong, pero tendremos que esperar a que haya estabilidad para empezar a trabajar.

La magia de Egipto
-En sus documentales, ¿se esfuerza por encarnar esas aspiraciones románticas de su profesión?

-Creo dos cosas. Una, he aportado ciencia muy importante a la arqueología. Dos, que Dios me dio el talento de saber cómo hablar al público. Y estoy orgulloso de haber llevado el arte y la magia de Egipto a los corazones de tantas personas alrededor del mundo. Los académicos que me odian por ello suelen andar besando el culo a los cámaras para salir en programas, que nadie ve. Yo nunca en mi vida he perseguido a una cámara, ellas me persiguen a mí

-¿A qué dedica su tiempo ahora?

-Escribir, dar clases... estoy tan ocupado como antes. Pero me siento mal por la arqueología. Ver el deterioro de los monumentos me hace infeliz.

-¿Tiene la ambición de volver?

-Si sucede un gobierno estable, estaré feliz de volver.

Patrimonio inseguro
Mientras hablamos, llegan noticias de atentados en El Cairo, coincidiendo con el tercer aniversario de la revolución. Proteger los monumentos es, para Hawass, «el mayor problema».
-¿Ha mejorado la seguridad del patrimonio con respecto a esos primeros días?
No. La policía está ocupada intentado mantener la estabilidad en las calles y abandonan los monumentos. Hay excavaciones ilegales, nocturnas, por todas partes. Están locos por encontrar oro y el mercurio rojo, ¡que es una leyenda, no existe! Por eso necesitamos un gobierno estable, para preservar estos monumentos.
-¿Cómo afrontó usted estos saqueos como Ministro de Antigüedades?
Yo tengo pasión por la arqueología, y estoy dispuesto a pagar con mi vida la preservación de ese patrimonio. Le dije al Primer Ministro que debía interferir o dimitiría, e interfirió. Pero los que están ahora al cargo no están haciendo nada.
Hawass recuerda lejanos los días en que el turismo era la mayor amenaza para el patrimonio egipcio y sus planes para construir réplicas exactas de las tumbas de Tutankamón, Seti y Nefertari.

   +Información: www.abc.es


   -Nefertiti volverá a Egipto.

      24 de Enero de 2014

Tiene fama de ogro, pero cuando quiere sabe mostrarse afable y simpático. Todo sin ocultar su ego. Zahi Hawass (Damieta, 1947), el egiptólogo más famoso de mundo, carga con gusto con el apodo de Indiana Jones egipcio. Está de paso por España para promocionar el maltrecho turismo de pirámides y faraones, estimular un flujo económico vital y dar cuenta de sus últimos retos. Ministro de antigüedades con Mubarak, abandera la reclamación del rico e ingente patrimonio del antiguo Egipto disperso por el mundo. «Recuperar el busto de Nefertiti o la piedra Rosetta no es un sueño. Sé que los veremos de vuelta en Egipto», asegura risueño. Invita a los españoles a visitar su país «hoy absolutamente seguro». Hawass renunció al ministerio por el fracaso policial en la custodia de los milenarios tesoros del país durante las revueltas que tumbaron el régimen de Mubarak. Desligado de la política, el sumo sacerdote del cotarro arqueológico dice no haber perdido un miligramo de pasión. Su obsesión es detener expolios, atraer turistas y descubrir al mundo las tumbas de Keops o las de Cleopatra. «Estamos muy cerca», dice.
-¿Egipto ha superado la inestabilidad?
-Ha vuelto la normalidad. Los turistas que vayan a Luxor, Abu Simbel o Asuán pueden sentirse a salvo. Egipto es seguro. La prueba son los tres años sin un solo incidente con ningún turista. Tenemos graves problemas internos, es cierto, pero sabremos resolverlos.
-¿Visitarlos es vital para los yacimientos arqueológicos?
-Crucial. Sin turismo no hay rentas y ni posibilidad de mantener unos tesoros que son patrimonio de la humanidad. No lo olvidemos. Dejar de visitar las pirámides, la esfinge o el Valle de los Reyes supone una pérdida para toda la humanidad.
-¿Se han detenido el expolio y los robos en los enclaves arqueológicos?
-Han disminuido. Hay mucho más control. Mucha gente cree que bajo su casa hay oro y tesoros, y cometen atrocidades para buscarlos. Hemos de ser vigilantes y utilizar la tecnología más puntera, incluidos satélites que cubran todo el territorio egipcio para mantener a raya a los violadores y ladrones de tumbas. Los Hermanos Musulmanes destruyeron monumentos llevados por su intolerancia, pero el pueblo egipcio quiere turismo y asentar la normalidad.
-Tuvo problemas con la justicia y abandonó sus cargos. ¿Cuál es su situación?
-Todo está normalizado. Me acusaron sin fundamento y se sobreseyó la causa. Hoy soy un civil que escribe libros, da conferencias y colabora en documentales y con el Ministerio de Turismo. Estoy más que encantado con esta situación. No sé si volvería al Ministerio.
-Lleva años reclamando la piedra Rosetta al Reino Unido o el busto de Nefertiti a Alemania. ¿Es un sueño?
-No. Hemos recuperado ya más de 5.000 piezas. Por eso la revista Time me reconoció como el arqueólogo más influyente del mundo. Para mí no es una utopía recuperar esas piezas. Algún día veremos de nuevo en Egipto la piedra Rosetta del Museo Británico, el busto de Nefertiti, que está en Berlín, el de Ramsés II de Turín o la estatua del arquitecto de la pirámide de Kefrén, la segunda de Guiza, que está en Boston. Envié la primera carta a Alemania pidiendo la devolución de Nefertiti, estalló la revolución y nadie ha seguido mis pasos. No desespero. El sitio de estas joyas es Egipto. Soy optimista, pero es fundamental mantener la presión y me temo que ahora no se está haciendo.
-¿Reclama a España alguna pieza?
-No. Pero sí hay un museo privado en Barcelona al que se le podría reclamar algo.
-Anunció grandes sorpresa en la pirámide de Guiza. ¿La tumba de Keops?
-Los robots descubrieron en la Gran Pirámide tres puertas de acceso a otras tres cámaras.Creo que tras una de esas puertas está la cámara mortuoria de Keops. Mi reto es volver allí. Tenemos un acuerdo con la empresa inglesa del robot para avanzar en la investigación. Cuando el robot nos la muestre, será un descubrimiento más importante y fascinante que la tumba de Tutankamón. Él solo gobernó diez años y Keops una treintena. Lo que queda por descubrir en las pirámides es mucho más importante que lo que conocemos, que acaso es un 30%. Nos queda más de un 70%.
-¿Novedades sobre las tumbas de Cleopatra y Marco Antonio en Alejandría?
-Suponemos que ambos están enterrados al oeste de Alejandría. Hemos descubierto una gran necrópolis con la efigie de Cleopatra y un coloso. Hallar la tumba de Cleopatra sería otro bombazo superior a la tumba de Tutankamón. En el Valle de Los Reyes podríamos dar con la tumba de Tutmosis III o la de Ramsés VIII. Todas las reinas de la dinastía XVII estaban allí y hemos de localizarlas. Tenemos indicios de que cerca está la tumba de la mujer de Tutankamón, hija de Akenatón y Nefertiti.
-¿Le molesta que le llamen el Indiana Jones egipcio?
-Al contrario. Me agrada mucho y así se me conoce en todo el mundo. Además del sombrero, comparto con Indy la pasión, que ha sido clave en mi vida y trato de transmitir a los jóvenes. Me ganó cuando era un recién licenciado, mientras desenterraba mi primera estatua. Fue un enamoramiento que desde entonces no ha hecho más que crecer.

   +Información: www.lavozdigital.es


   -Entrega a Jordi Clos la Medalla de Oro al Mérito Cultural por enriquecer Barcelona.

      21 de Enero de 2014

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ha entregado este lunes la Medalla de Oro al Mérito Cultural a Jordi Clos por enriquecer la capital catalana, contribuir a la difusión de la cultura y del arte de la antigüedad, especialmente del Antiguo Egipto, y por la promoción del turismo cultural.

También han participado en este acto, que se ha celebrado en el Saló de Cent del Ayuntamiento, el conseller de Cultura de la Generalitat, Ferran Mascarell, y el teniente de alcalde de Cultura, Jaume Ciurana.

Sus cargos como presidente de Derby Hotels Collection, del Gremio de Hoteles de Barcelona y de la Fundación Arqueológica Clos, responsable del Museo Egipcio de Barcelona y su trabajo como mecenas y promotor del arte le han servido para ser merecedor de esta distinción.

"Para Barcelona, el trabajo que realizan emprendedores culturales y coleccionistas como Jordi Clos es muy importante para avanzar como ciudad de cultura, conocimiento, creatividad e innovación", ha destacado Trias.

"El futuro de Barcelona y de Catalunya depende, en buena parte, de la cultura", ha continuado el alcalde, que ha recordado que la capital catalana cuenta con equipamientos culturales públicos y privados, como el Museo Egipcio y la Fundación Arqueológica Clos.

Trias también ha agradecido a Clos su contribución a la promoción del turismo, lo que ha ayudado a convertir Barcelona en una de las ciudades más visitadas del mundo, y ha recordado su papel en la constitución del consorcio Turismo de Barcelona.

"Estoy convencido de que la historia de aquel chico del Raval que soñaba con ver una pirámide y acabó creando el Museo Egipcio de Barcelona es paralela a la evolución de nuestra ciudad en las últimas décadas", ha aseverado el alcalde.

   +Información: www.lavanguardia.com


   -Una exposición del Egipto de 1930 llega a Madrid este jueves

      20 de Enero de 2014

La Oficina de Turismo de Egipto, National Geographic Store y Fundación Sophia, estrenarán este jueves 23 de enero la exposición de fotografías de época Egipto 1930, según ha informado la organización en un comunicado.

La exposición será inaugurada por el ministro de Turismo de Egipto, Hesham Zazou, y el embajador de Egipto en España, Ayman Zein El Dein, con la presencia del presidente y vicepresidenta de Fundación Sophia, los egiptólogos Francis J. Vilar y Herminia Gisbert, el director ejecutivo de Fundación Sophia, Antonio Marí y el egiptólogo egipcio, Zahi Hawass.

La muestra es una recopilación de imágenes realizadas por un viajero anónimo alemán alrededor de los años 30, en una época en que las expediciones arqueológicas empezaban a popularizarse en Egipto tras el descubrimiento de la tumba de Tutankamón en 1922.

La colección, de 48 fotografías, se añadió al fondo de exposiciones de la Fundación Sophia en el año 2004. Tras el estudio de las imágenes, creen que el viajero anónimo puedo haber realizado un crucero por el Mediterráneo con el navío S.S. Esperia, efectuando la probable ruta, Génova - Venecia - Alejandría, donde seguramente desembarcó para iniciar su viaje por Egipto.

La muestra se expuso por primera vez en la sede de Fundación Sophia en Palma de Mallorca en noviembre del 2012, para conmemorar el 90 aniversario del descubrimiento de la tumba de Tutankamón.

La muestra permanecerá abierta del 23 de enero al 6 de febrero, de lunes a sábado de 10 a 22 horas y domingos y festivos de 12 a 21 horas. Se ubica en la sala de exposiciones de National Geographic Madrid Store (C/Gran Vía 74), y la entrada es gratuita.

   +Información: www.europapress.es


   -Hallan en Egipto la momia de Senebkay, un faraón desconocido que reinó hace más de 3.600 años

      16 de Enero de 2014

Su nombre estaba inscrito en una de las paredes de la cámara mortuoria, en una construcción sin techo hallada en el yacimiento de Abydos. La tumba de Senebkay un faraón del que no se tenía noticia según informó el ministro de Antigüedades Egipcias Mohammed Ibrahim, había sido saqueada durante la antigüedad y su momia sacada del sarcófago, único elemento que se ha recuperado, junto a los restos, del enterramiento.

Senebkay ha sido hallado cerca del lugar donde hace una semana el mismo equipo de arqueólogos de la Universidad de Pensilvania confirmó que habían identificado el sarcófago de un faraón hallado el pasado año como el de Sobekhotep I.

Así durante las pesquisas y excavaciones para identificar a Sobekhotep I, habrían dado con el desconocido Senebkay que habría gobernado Egipto en torno al 1650 a. C., conocido como el segundo periodo intermedio, un momento en el que el reino se fracturó en varios más pequeños, entre el final del Reino Medio y el comienzo del Reino Nuevo.

Así lo ha explicado Joseph Wenger, jefe de la expedición estadounidense, que señala que el modesto tamaño del enterramiento apunta al declive de la riqueza del reino en ese periodo. Si bien la tumba había sido saqueada el esqueleto del antiguo faraón fue hallado en la cámara, según las primeras observaciones habría fallecido poco antes de cumplir los cincuenta años. Wenger fue más lejos al afirmar a la prensa que no sólo habían hallado a un faraón perdido sino quizás a toda una dinastía de la que no se tenían datos.

Además afirmó haberse sentido como Howard Carter durante el descubrimiento de la célebre tumba de Tutankhamon en 1922, tal y como recogió la cadena estadounidense NBC “Se trata de una rey de poca importancia como Tutankhamon y al igual que en aquella ocasión encontramos la entrada primero que nos llevó hacia abajo hasta la cámara mortuoria. Nos recibió una pared de caliza en la que estaba pintado el ‘cartucho egipcio’ – símbolo de la escritura jeroglífico- con el nombre del faraón”.


   -La disputada piedra de Rosetta

      15 de Enero de 2014

La piedra de Rosetta es la pieza más visitada del Museo Británico. El motivo no es su belleza, ni su monumentalidad, pues no deja de ser el fragmento de una estela con un decreto grabado en ella. Su celebridad se debe a que fue la llave que abrió la puerta del desciframiento de la escritura jeroglífica egipcia. El descubridor del bloque, un teniente del ejército de Napoleón en Egipto, fue el primero en darse cuenta de que sus inscripciones estaban grabadas en tres tipos de escritura diferentes y dedujo que se trataba de otras tantas versiones del mismo texto. Como una de ellas estaba en griego, los eruditos concluyeron que podría ser la clave para entender por fin los jeroglíficos, cuyo significado se había perdido en el siglo IV. El francés Jean François Champollion consiguió desentrañar el secreto de aquella escritura olvidada. Sin embargo, tuvo que hacerlo a partir del estudio de una copia. A causa de los vaivenes de la guerra, la piedra original, que estaba destinada a ser exhibida en París, acabó en Londres.

La carrera académica por descifrar los jeroglíficos a través de la piedra de Rosetta fue apasionante, pero no menos que la historia del hallazgo y traslado a Inglaterra de la misma. La pieza, un bloque irregular de granodiorita de 762 kilos, de 112,3 centímetros de altura, 75,7 de anchura y 28,4 de grosor, no apareció en una excavación formal, ni siquiera para los parámetros rudimentarios de la búsqueda de antigüedades de la época. El descubrimiento se produjo durante el final de la campaña de Egipto y Siria llevada a cabo por Napoleón Bonaparte, en la que las tropas francesas se enfrentaron a las británicas y sus aliados turcos. El hallazgo tuvo lugar en las obras de refuerzo del fuerte de Saint Julien, cerca de la ciudad de Rashid (renombrada como Rosetta por los franceses), un puerto situado en el Delta del Nilo, 65 kilómetros al Este de Alejandría.

La piedra de Rosetta apareció a mediados de julio de 1799. El fuerte de Saint Julien era una construcción vetusta de origen medieval.Los franceses se apresuraron a reforzar sus muros. La pieza salió a la luz cuando los soldados estaban demoliendo una pared para poder ampliar las murallas del fortín. El descubridor fue un teniente del cuerpo de ingenieros, Pierre François Xavier Bouchard (1771-1832), del que en ocasiones se dice por error que alcanzó el rango de general, probablemente por una confusión con el general revolucionario André Joseph Broussart.

Bouchard, el ingeniero, llegó a comandante, pero cuando tropezó con el bloque era un teniente que estaba dirigiendo las obras de cimentación de una nueva muralla. Lo del traspié no es una forma de hablar, porque una de las versiones de la historia relata que el oficial trastabilló con una esquina de la piedra. Otra cuenta que la descubrió cuando su pico dio con ella y la más probable dice que los hombres a su cargo la encontraron en el muro que estaban echando abajo. El fragmento no apareció en su ubicación original. La pieza completa había sido un decreto promulgado en Menfis por el faraón Ptolomeo V en 196 aC y en su día debió de levantarse, unida a un muro, en el interior de un templo situado posiblemente en Sais. Como tantos otros, el bloque fue reutilizado como si fuera una piedra labrada cualquiera, como material de construcción. Se ignora cuándo ocurrió esto, pero el célebre egiptólogo Ernest A. Wallis Budge apuntó que pudo ser durante la construcción de fortificaciones en Alejandría y Rashid ordenada por el califa Al-Ashraf Kansuh Al-Ghuri, entre 1501 y 1516 (E. A. Wallis Budge, The Rosetta Stone in the British Museum, 1929, reeditado en 1989 por Dover ed.). Así, convertida en un sillar más de los cimientos de un muro, la estela, o lo que quedaba de ella, llegó hasta finales del siglo XVIII.

De la filosofía a los globos aerostáticos

Descubierta por sus hombres, de una patada o a golpe de pico, el caso es que la piedra llamó la atención de Bouchard. El teniente era un hombre culto y curioso. Había empezado su carrera militar en 1793, en un batallón de granaderos acuartelado en París en el que alcanzó el rango de sargento mayor. Pero sus inclinaciones científicas hicieron que sus superiores se fijaran en él. Tenía estudios de matemáticas y filosofía, entre otras materias, pero además se había introducido en un campo por el que los militares mostraban mucho interés: los vuelos en globo. Bouchard fue destinado a la Escuela Nacional de Aerostática, de la que acabó siendo subdirector y en la que impartió clases de matemáticas, ya con el rango de teniente. La explosión de un laboratorio en el que se experimentaba un proceso para producir hidrógeno estuvo a punto de matarle. Lejos de acabar con su carrera el accidente animó a Bouchard, que decidió perfeccionar sus conocimientos.Ingresó en la Escuela Politécnica, donde estudió geometría descriptiva y acabó especializándose en la construcción de fortificaciones. Cuando todavía no había acabado sus estudios, fue movilizado para unirse a la expedición a Egipto en abril de 1798.

Bouchard tenía la preparación suficiente como para reconocer el valor de un objeto como aquel gran trozo de estela. Supuso correctamente que se trataba del fragmento de una pieza mayor y observó que incluía tres textos inscritos en otras tantas escrituras, jeroglífica, otra que no acertó a identificar y griega. Era el primer documento plurilingüe antiguo descubierto en Egipto hasta entonces. Bouchard comunicó el hallazgo al general Jacques-François Menou (1750-1810), un personaje notable. Diputado de la nobleza en los Estados Generales en 1789, se había unido a la Revolución y presidió la Asamblea constituyente en 1790. Después de haber sido juzgado por traición y absuelto en 1798, encabezó una de las cinco divisiones del Ejército de Oriente durante la campaña en Egipto, país en el que contrajo matrimonio con una musulmana de familia muy adinerada y donde se convirtió al islam, adoptando el nombre Abdallah. Tenía muy mal genio, no era muy querido por sus soldados y estaba enemistado con los demás altos mandos. Tampoco tuvo una buena relación con los estudiosos que acompañaban a la expedición, la famosa Comisión de las Ciencias y de las Artes de Oriente, formada por entre 154 y 167 eruditos y científicos cuya misión era estudiar el país y su antigua civilización.

Menou hizo trasladar la estela a su tienda, donde mandó que la limpiaran. También ordenó que se buscaran otros fragmentos en el lugar del hallazgo, cosa que se hizo sin éxito. El ingeniero Michel Ange Lancret comunicó el descubrimiento por carta al Instituto de Egipto, la academia fundada por Napoleón en 1798, donde se gestionaban los estudios de la comisión de sabios y de cuya sección de matemáticas formaba parte el propio Bonaparte. Escoltada por Bouchard, la piedra llegó a El Cairo, donde pudieron inspeccionarla los expertos del Instituto y el mismo Napoleón.

El Courrier de l Égypte, periódico de propaganda distribuido entre los expedicionarios franceses, recogió el descubrimiento en su número 37 (septiembre de 1799, un mes después de que Napoleón abandonara el país) y adelantó la importancia de la pieza: “Esta piedra es de gran interés para el estudio de los jeroglíficos, para el que podría ser la clave”. El orientalista Jean-Joseph Marcel concluyó que el texto central estaba inscrito en demótico, no en siríaco como se supuso en un principio. Los expertos propusieron realizar reproducciones que facilitaran el acceso de los textos al mayor número posible de especialistas, con el fin de facilitar su estudio. El propio Marcel, que también era impresor, sugirió usar la propia superficie de la piedra como plancha: la idea era cubrir la cara de la estela con tinta, dejando limpios los huecos de los caracteres incisos, y pasar rodillos de papel por encima. Con este método se obtuvieron las primeras copias, con los textos blancos sobre fondo negro, el 24 de enero de 1800. Estas reproducciones, junto a otras con los colores inversos -texto negro sobre blanco-, estuvieron a disposición de los académicos parisinos en otoño de ese mismo año.

Pero la guerra seguía su curso y éste acabó volviéndose contra el ejército francés, a las órdenes de Menou desde el asesinato del general Kléber en junio de 1800. Los miembros del Instituto abandonaron El Cairo con los militares, camino de Alejandría, llevándose la piedra con ellos en abril de 1801. La preciada estela fue depositada en casa del general Menou. Los relatos sobre lo que sucedió a partir de este momento no coinciden. El más citado, lo que no quiere decir que sea el más fiable, lo escribió el entonces coronel y después general de división Sir Tomkyns Hilgrove Turner (1766-1843). Es una carta enviada al secretario de la Sociedad de Anticuarios de Londres que fue publicada como artículo en la revista Archaeologia en 1812 (volumen XVI, p. 212), aunque está firmada el 30 de mayo de 1810. E. A. Wallis Budge la usa como base de su relato sobre los avatares de la pieza y Glyn Daniel la cita íntegramente en su clásica Historia de la arqueología (de la que existe una edición en castellano publicada por Alianza en 1981).

Famosa “en el mundo conocido”

Turner comienza su relato reflejando la sensación causada por la estela entre los expertos y curiosos: “Habiendo acaparado la piedra de Rosetta la atención del mundo conocido, y de esta sociedad en particular, me ofrezco para entregarles, a través de usted, un relato de la forma en que entró en posesión del ejército inglés y de los medio por los que fue trasladada a este país, presumiendo que será aceptada en él”. Después, menciona el acuerdo entre los ejércitos enemigos que permitió que la pieza pasara a manos británicas tras la rendición de los franceses: “Por el artículo 16 de la capitulación de Alejandría, ciudad en la que acabaron las tareas del ejército inglés en Egipto, todas las curiosidades naturales o artificiales, recogidas por el Instituto Francés y otros debían ser entregadas a los vencedores”.

El artículo al que se refiere Turner formaba parte de las condiciones propuestas por Menou el 30 de agosto de 1801 para aceptar rendirse. El general John Hely-Hutchinson y el almirante George Keith aprobaron, rechazaron o enmendaron cada punto y el general francés tuvo que firmar muy disgustado el resultado final el 31 de agosto. En la propuesta de Menou el artículo 16 indicaba: “Los individuos que componen el Instituto de Egipto y la Comisión de artes deberán llevar consigo todos los papeles, planos, memorias, colecciones de historia natural y todos los monumentos de arte y de la antigüedad recogidos por ellos en Egipto”. Pero los altos mandos británicos estaban al corriente del gran valor de muchos de los objetos que los franceses atesoraban, por lo que emnendaron el artículo. Quedó así: “Los miembros del Instituto pueden llevarse todos los instrumentos de artes y ciencias que han traído de Francia, pero los manuscritos árabes, las estatuas y otras colecciones que han completado para la República Francesa serán considerados como propiedad pública, y estarán sujetos a la disposición de los generales del ejército combinado”. Menou y los sabios franceses intentaron renegociar este punto por separado.

Menou intentó defender los intereses de los científicos, pero sobre todo los suyos propios. Por su parte los sabios galos formaron una delegación para defender su posición ante los británicos. El grupo se presentó ante el diplomático y anticuario William R. Hamilton, uno de los encargados de valorar los bienes en disputa. Uno de estos expertos, el naturalista Geoffroy Saint-Hilaire, llegó a amenazar con destruirlo todo: “Quemaremos nuestros tesoros nosotros mismos. Después podrán disponer de nuestras personas como gusten”. El tira y afloja por las antigüedades se alargó durante la primera mitad de septiembre.
Uno de los participantes en las negociaciones por el lado británico, el reverendo y naturalista Edward Daniel Clarke, recordaría que Menou se mostró iracundo y sus gritos de protesta se llegaron a oír desde el exterior de la tienda en la que se llevaban a cabo las conversaciones. “¡Jamás se ha visto en el mundo un pillaje así!”, aulló el militar francés, “lo que nos divirtió sobremanera, viniendo de un líder del saqueo y la devastación”, según Clarke.

Los mandos británicos cedieron parcialmente y permitieron que los expertos pudieran llevarse las colecciones de historia natural y todos los objetos que se consideraran de propiedad privada, después de inspeccionar cada lote particular. Consciente del valor de la piedra de Rosetta y a espaldas de sus compatriotas científicos, a los que desdeñaba, Menou trató de escamotear la pieza de algún modo, intentando convencer a Hutchinson de que formaba parte de su propia colección. Pero Hutchinson, también conocedor de la importancia de la “tabla invaluable”, no cedió. Como narra Turner, “el general francés Menou se negó a dar facilidades”, pero “tuvo que consentir lo mismo que los otros propietarios”.

Por fin, se acordó el traspaso de los objetos. “En consecuencia -recuerda Turner en su carta-, recibí del vicesecretario del Instituto, Le Pére, ya que el secretario Fourier estaba enfermo, una comunicación con la lista de las antigüedades y los nombres de los que reclamaban cada escultura”. El militar inglés detalla las condiciones en las que la estela estaba depositada desde que llegó desde El Cairo, cuando había sido “llevada cuidadosamente a la casa del general Menou en esta última ciudad, cubierta con un tejido de algodón blando y con una doble manta. Y así estaba cuando yo la vi”.

“Dispararon sobre ella”

Por muy formales que fueran las negociaciones entre los generales de los ejércitos enfrentados, el asunto no dejaba de ser una cuestión de guerra y a los soldados franceses, que al fin y al cabo eran los que habían combatido a golpe de bayoneta, no pareció agradarles tanta buenas maneras a la hora de ceder la estela y otros tesoros antiguos. Según Turner, “cuando las tropas francesas supieron que íbamos a tomar posesión de las antigüedades quitaron la cubierta de la piedra y dispararon sobre ella, rompiendo además las demás cajas de madera, excelente medida de protección que habían tomado en un primer momento para asegurar y preservar de cualquier daño a todas las antigüedades. Hice varias protestas”.

El militar inglés decidió ir a por la pieza acompañado por un destacamento de artilleros, equipados con “una máquina de las llamadas carretas del diablo” (un armón de artillería con una polea para levantar cañones), “con los que fui esa mañana a la casa del general Menou y rescaté la piedra sin altercados, pero con alguna dificultad, llevándomela hasta mi casa por las estrechas calles entre el sarcasmo de un buen número de hombres y oficiales franceses. Estuve continuamente asistido en esta labor por un inteligente sargento de artillería que condujo el destacamento, cuyos componentes, los primeros soldados británicos que entraron en Alejandría, estaban muy satisfechos con todo lo sucedido”.

No está de más mencionar otra versión menos trepidante de esta captura arqueológica. Corresponde al mencionado reverendo Clarke. Según su relato, un militar y un académico francés acompañaron a los ingleses -William R. Hamilton, el propio Clarke y su alumno John Cripps- hasta el almacén en el que Menou guardaba sus pertenencias y donde la piedra estaba escondida bajo unas esteras. Los ingleses sacaron el bloque de la ciudad “precipitadamente” pero sin incidencias y se lo confiaron al coronel Turner.

De una forma u otra, lo cierto es que la estela acabó en manos de Turner. Varios expertos franceses pidieron que se les permitiera realizar una reproducción, para poder estudiarla en Francia: “Solicitaron un vaciado, que yo les proporcioné con rapidez, asegurándome de que la piedra no sufriera ningún daño. El molde fue llevado a París y la piedra quedó bien limpia de la tinta de imprenta con que la habían cubierto para hacer algunas copias a Francia cuando se descubrió”. No era cierto: la piedra llegó entintada a Londres y no fue limpiada del todo hasta 1999.

Una vez asegurado el traspaso, tocó buscar un barco para trasladar la piedra a Inglaterra. “Habiendo visto que otras esculturas egipcias eran embarcadas en el Madras, el navío de Sir Richard Bickerton, quien amablemente proporcionó toda la ayuda posible, lo hice yo a mi vez con la piedra de Rosetta en la fragata L Égyptienne (capturada a los franceses) que salió del puerto de Alejandría y llegó al de Portsmouth en febrero de 1802 -rememora Turner-. Cuando el barco volvió a Deptford se puso la piedra en un bote que la condujo hasta la casa de Aduanas. Lord Buckinghamshire, el entonces secretario de Estado, accedió a mi petición permitiendo que la escultura permaneciera algún tiempo en las dependencias de la Sociedad de Anticuarios, antes de su traslado al Museo Británico, donde confío que se guardará por tanto tiempo esta reliquia de la Antigüedad, el frágil y único descubrimiento que une al egipcio con las actuales lenguas conocidas, un trofeo de orgullo para las armas británicas (casi puedo decir spolia opima), no robado a los indefensos habitantes, sino adquirido honorablemente por los azares de la guerra”.

Donada oficialmente por el rey Jorge III, la piedra de Rosetta ha permanecido expuesta en el Museo Británico desde 1802 y lo ha abandonado sólo en dos ocasiones. En 1917, durante la I Guerra Mundial, fue puesta a salvo de los bombardeos a 15 metros bajo tierra, en un túnel del Mail Rail, el tren usado en Londres por el servicio de correos británico para transportar cartas y paquetes entre sus oficinas. La segunda vez fue en 1972, cuando llegó al Louvre, su frustrado destino original, para ser mostrada en la exposición que celebraba el 150 aniversario de la publicación de la carta en la que Champollion daba a conocer sus descubrimientos sobre la escritura jeroglífica. Ambos documentos compartieron sala, uniendo así a Champollion con el objeto que solo había podido estudiar a través de una copia.

   +Información: www.elcorreo.com


   -Proponen una nueva y rompedora teoría sobre la construcción de las pirámides de Egipto.

      14 de Enero de 2014

La nueva teoría ha sido propuesta por Peter James, un ingeniero galés que ha trabajado en el mantenimiento de las pirámides de Egipto en el transcurso de los últimos 20 años. Su experiencia contradice las teorías de construcción aceptadas por los arqueólogos durante los últimos siglos.

Junto con el equipo de la empresa Cintec, uno de los líderes mundiales en los trabajos de mantenimiento de las construcciones históricas, ha elaborado entre otros los sistemas de soporte de la Pirámide Roja en Dahshur, la tercera más grande de Egipto, y la Pirámide escalonada de Zoser, conocida como la más antigua del país.

Tras realizar estas obras, llegó a la conclusión de que las teorías de construcción de las pirámides difundidas entre los arqueólogos no son válidas. Según estas teorías, para construir una pirámide de 2 millones de bloques los egipcios antiguos tendrían que haber instalado un bloque gigante de piedra cada tres minutos, algo que según el ingeniero es imposible.

Además, considerando la altura de las pirámides, las rampas usadas para transportar y subir estos bloques deberían alcanzar unos 400 metros. Sin embargo, no hay signos de tales rampas, afirma.

En cambio, Peter James sugiere que el 90% de las rocas usadas en la construcción de las pirámides son escombros que se amontonaban y luego se cubrían con los bloques gigantes, formando las pirámides que hasta ahora se pueden ver en Egipto.

No obstante, la nueva teoría es tan rompedora que su autor espera "una guerra con los arqueólogos", según cita el periódico británico Mirror Online.

   +Información: www.actualidad.rt.com


   -Arqueólogos del CSIC harán en Egipto nuevas excavaciones del Proyecto Djehuty.

      10 de Enero de 2014

Este año, el equipo formado por 16 especialistas españoles y cuatro extranjeros continuará la restauración de la tumba de Djehuty que, junto a Hery, formaban parte del grupo de altos dignatarios de la corte egipcia de Hatshepsut entre el año 1500 y 1450 a. C.

El Proyecto Djehuty excava desde hace trece años en la orilla occidental de Luxor, en la necrópolis de Dra Abu el-Naga, una zona en la que se superponen enterramientos de distintas épocas. La excavación, con seis semanas de duración, está patrocinada por Unión Fenosa Gas por tercer año consecutivo.

Durante esta temporada los arqueólogos seguirán estudiando una zona en la que en los últimos tres años se han recuperado numerosos vestigios de la dinastía XVII, una etapa muy poco conocida de la historia de Egipto y de la que no se han conseguido recuperar muchos restos.

Entre otros objetos, el equipo ha descubierto ya un ataúd y una momia intactos de un niño de cinco años que vivió en esa época, y piezas con inscripciones mencionando a dos príncipes.

"Uno de ellos es un tal Ahmose Sapair, un príncipe heredero que acabó siendo reverenciado como patrono de la necrópolis. El otro se llama Intefmose, del que hallamos parte de un pequeño obelisco con su retrato en relieve, donde se le denomina hijo del rey, y que podría ser el hijo de uno de los primeros reyes de la dinastía XVII: Sobekemsaf", ha detallado Galán.

Asimismo, el equipo excavará también en dos pozos funerarios todavía sin abrir. "Aunque ambas tumbas pudieron ser saqueadas en la antigüedad, se han mantenido intactas al menos desde el año 600 a. C., por lo que podríamos obtener mucha información trabajando en ellas", ha señalado el investigador.

Por último, el equipo de especialistas continuará estudiando y radiografiando los centenares de momias de ibis, halcones y otros animales que fueron depositados en el siglo II a. C. en la cámara sepulcral de ubicados en una gran galería subterránea cerca de la tumba de Hery.

Los trabajos del equipo dirigido por el investigador del CSIC se podrán seguir, un año más, a través del Diario de Excavación de la página web del proyecto, www.excavacionegipto.com, que se actualizará día a día desde Luxor.

Los más de diez años de excavaciones e investigaciones en Luxor han servido para que los arqueólogos hayan obtenido mucha información de esta gran necrópolis de la antigua Tebas (Luxor), dominada en el extremo norte por la colina de Dra Abu el-Naga. Hasta ahora han logrado documentar enterramientos desde el año 2000 a. C. hasta la época romana y han sacado a la luz numerosos objetos arqueológicos de gran valor, algunos de ellos hoy en las vitrinas del Museo de Luxor.

   +Información: www.madridpress.com


   -La Policía egipcia recupera más de 1.500 antigüedades adquiridas de forma ilegal en las afueras de El Cairo.

      07 de Enero de 2014

La Policía de Egipto ha recuperado este lunes un tesoro con más de 1.500 antigüedades adquiridas de forma ilegal en una vivienda de Zawiyat Abu Musallem, en los suburbios de El Cairo, según ha informado el Ministerio de Antigüedades.

Entre los objetos recuperados durante una redada realizada en la vivienda se encuentran numerosas estatuas antiguas, amuletos y falsas puertas de piedra caliza, utilizadas comúnmente en las tumbas antiguas como umbral hacia la otra vida, que habían sido recuperadas en excavaciones ilegales.

El conflicto político que estalló en Egipto desde la caída de Hosni Mubarak en 2011 ha provocado numerosos robos de antigüedades así como la puesta en marcha de extracciones irregulares. El pasado mes de agosto, un grupo de personas irrumpieron en un museo en el sur de Egipto y se hicieron con más de un millar de objetos.

En un comunicado publicado por el Ministerio a última hora del lunes, el ministro de Antigüedades egipcio, Mohamed Ibrahim, ha informado de que las 1.524 piezas recuperadas son de un importante valor arqueológico y que tienen un origen que abarca diferentes eras de la antigua civilización egipcia.

"La variedad de las antigüedades incautadas indica que todas ellas son resultado de excavaciones ilegales llevadas a cabo por bandas armadas", ha asegurado Ibrahim.

Asimismo, la munición encontrada entre las posesiones del sospechoso ha puesto de manifiesto la "peligrosidad de estas bandas organizadas que llevan a cabo excavaciones en secreto y que comercian de forma ilegal con antigüedades de Egipto", según el ministro.

   +Información: www.europapress.es


   -Descubren tumba de un faraón que reinó en Egipto hace 3.800 años.

      06 de Enero de 2014

Un equipo de arqueólogos estadounidenses descubrió la tumba de Sobejotep I, un faraón que reinó en Egipto hace unos 3.800 años, indicó este lunes el ministerio de Antigüedades egipcio.

Este descubrimiento realizado en la gobernación de Sohag (sur) es importante ya que hasta ahora se conocía muy poco sobre este faraón, "que dirigió Egipto durante cuatro años y medio, el reino más largo en esa época", dijo un responsable del ministerio, Ayman El Damarani.

El equipo estadounidense de la Universidad de Pensilvania descubrió hace un año el imponente sarcófago del soberano, que pesa más de 600 toneladas.

Sin embargo, el equipo de arqueólogos pudo determinar que se trataba de la tumba de Sobejotep I hace tan sólo una semana, tras descubrir una inscripción con su nombre, en la que se lo representaba en un trono.


   -La tumba del maestro cervecero.

      04 de Enero de 2014

Espesa, dulce y extraordinariamente nutritiva. Hace 3.200 años los litros de cerveza eran alimento de ricos y pobres: Su brebaje corría igual por las mesas de la corte faraónica que por los hogares más humildes. Elaborada a partir de cebada o malta, no solo fue bebida. También sirvió de ofrenda a los dioses. Como prueba de aquella pasión, arqueólogos nipones han hallado la tumba de un jefe de la fábrica de cerveza de la época ramésida (de los siglos XIII a XI a.C.) en Luxor, la antigua Tebas.

El distinguido Junsu Im Heb era el máximo responsable de la fábrica y los almacenes de cerveza dedicados a la gran diosa madre Mut. Su enterramiento, en la ribera occidental de Luxor, es uno de los descubrimientos recientes más formidables por la conservación de su interior. Las coloridas estampas que adornan muros y techos "revelan muchos detalles de la vida cotidiana, las relaciones familiares y las ceremonias religiosas", relata el ministro de Antigüedades egipcio Mohamed Ibrahim en un comunicado.

Las imágenes presentan al núcleo familiar del maestro cervecero.A su mujer Mut Om Hob y a su hija Eis At Ja, que se ganaron la vida de cantantes y que aparecen saludando a otros parientes. Y muestran a un público fascinado por el ritual funerario "Apertura de la boca", una ceremonia en la que se animaba la estatua o momia del fallecido abriendo la boca y los ojos para que el difunto pudiese comer y beber en la otra vida.

En el universo de la tumba, hay otro muro que representa al jefe de la fábrica de cerveza y su esposa adorando a Anubis y Osiris. El techo, en cambio, está decorado con motivos geométricos bien conservados. Un conjunto -detalla Ibrahim- "diseñado con delicadeza" y "gran precisión y belleza".

El lugar, con forma de T, fue hallado por un equipo de la Universidad japonesa de Waseda mientras realizaban tareas de limpieza en la cercana tumba TT-47, perteneciente a un alto funcionario del faraón Amenhotep III, abuelo de Tutankamón. Está conectada a un enterramiento inacabado de una persona todavía no identificada llamada Hun.

Las autoridades han extremado la seguridad en los alrededores del hallazgo hasta que concluyan los trabajos de excavación. Una vez completada la exploración, se restaurará para abrirla finalmente al público y sumar un nuevo atractivo a la otrora turística Luxor, una ciudad cargada de patrimonio faraónico que luce hoy vacía por la inestabilidad política que atraviesa el país desde hace tres años.

   +Información: www.elmundo.es


   -La codicia arrasa Egipto

      03 de Enero de 2014

Las riquezas del Antiguo Egipto han tentado la codicia humana desde tiempos inmemoriales. “El robo de las tumbas” es el título de un papiro de la época de Ramsés IX, alrededor del año 1.100 a.C., y constituye el primer registro de un hurto cometido en un monumento funerario faraónico. Este problema y, en general, los desafíos en el mantenimiento del rico patrimonio histórico de Egipto, se han acentuado durante los últimos tres años a causa de la inestabilidad social y política que azota el país árabe desde la revolución del 2011. “Estos desafíos no son nuevos, pero sí se han agravado notablemente con el caos reciente”, afirma el egiptólogo Mohamed Badran.

Uno de los ejemplos más flagrantes es la necrópolis de Dahshur, que està situada a unos 40 kilómetros al sur de El Cairo e incluye varias pirámides, entre ellas la Roja y la Inclinada, dos de las más antiguas y mejor preservadas. El 28 de enero del 2011, el mismo día que los manifestantes consiguieron ocupar por primera vez la emblemática plaza Tahrir y la policía se esfumó de las calles, un grupo de ladrones se presentó con excavadoras en la necrópolis en busca de tesoros arqueológicos aún por descubrir.

“No podemos saber cuántos restos extrajeron. Pero es evidente que algunos hicieron un buen negocio. Poco después se empezaron a ver casas renovadas y lujosos coches nuevos por el pueblo. La actividad no ha cesado. El territorio está lleno de fosas, pero ahora se hace de forma más discreta”, cuenta Khaled Sakkari, un guía turístico que vive en la localidad de Menshat Dahshur, de unos 20.000 habitantes y que se encuentra a tan sólo unos centenares de metros de la necrópolis.

Aquel mismo día 28 de enero, algunos saqueadores entraron también en el Museo Egipcio. Situado en la misma plaza Tahrir, es la joya de la corona de la oferta museística del país. Antes de que los propios manifestantes les expulsaran, consiguieron sustraer 58 piezas. Mucho peor fue el asalto al Museo de Mallawi, en la provincia de Minia, acaecido a mediados del pasado agosto. En plena ebullición post-golpe de Estado, una turba desvalijó completamente el museo, apropiándose de cerca de 1.250 piezas. Sin embargo, las autoridades han podido ya recuperar unas 900.

“Es imposible que las obras que están clasificadas puedan entrar en el circuito internacional de museos. Hay acuerdos internacionales que obligan a cooperar en este ámbito. Ahora bien, el problema son las colecciones privadas, imposibles de monitorear”, apunta Badran, que recuerda robos como los de Dahshur. “Al utilizar las excavadoras, destruyen de forma irreversibles las paredes de las tumbas, e incluso, probablemente, los objetos que había debajo. No tienen ningún respeto por el patrimonio”.

El yacimiento de Dahshur ha sido también noticia porque los habitantes del pueblo adyacente construyeron un cementerio sobre una parte de la necrópolis después de la revolución. “Entre territorio militar y el protegido por ser patrimonio cultural, no había espacio para ampliar nuestro camposanto, que se había quedado pequeño. Pedimos durante años que nos asignaran una parcela”, explica Khaled. Tras ver como las autoridades desoían sus peticiones de encontrar una solución al problema, los lugareños aprovecharon el caos del periodo post-revolucionario para apropiarse de una franja de terreno y edificar el cementerio.

Otros yacimientos también han padecido asaltos, sobre todo los más remotos. Por falta de presupuesto, normalmente, un solo policía debe vigilar un territorio demasiado amplio. En cambio, los templos más conocidos por los turistas, como Abu Simbel o Karnak, no han sido saqueados al contar con una mayor protección. Es imposible saber cuántas piezas nuevas se han sacado del país. Desde 1983, cuando una ley prohibió las transacciones de restos arqueológicos entre particulares, existe un mercado negro de antigüedades. Se debe informar al gobierno de cualquier nuevo objeto descubierto.

La corrupción llegó incluso a las más altas esferas, en teoría encargadas de proteger las riquezas históricas del país de los faraones. En 2005, Mohamed Abu Shanab, ex director general de Antigüedades, fue condenado a cadena perpetua al participar en un plan mafioso para sacar de Egipto docenas piezas antiguas haciéndolas pasar por réplicas. “El Museo Egipcio tiene en su almacén registrados más de 100.000 objetos. Sin embargo, no se revisan de forma periódica. Y se teme que algunos hayan sido sustraídos o sustituidos por réplicas”, comenta Badran.

Otro de los problemas del impresionante museo es la falta de financiación, agravada por la crisis del sector turístico, que ha visto cómo caía en picado el número de visitantes extranjeros. “Ni tan siquiera tenemos dinero para el material de oficina o para pagar el matenimiento de los ordenadores”, dijo Sayed Amer, director del museo, en una reciente entrevista para Associated Press. “[La financiación] siempre ha sido difícil porque el dinero generado por el museo va al gobierno, y no vuelve. Pero sin el dinero del turismo, es peor que nunca”, añade. No obstante, la institución está en pleno proceso de renovación gracias a la cooperación del gobierno alemán, y está prevista su futura ampliación con un recinto adyacente.

Una de sus principales fuentes tradicionales de ingresos han sido las exhibiciones itinerantes de parte de su colección fuera del país. Sin embargo, en los últimos años se han frenado en seco. Después de que su anterior responsable fuera acusado de corrupción, los actuales gestores no se atreven a firmar nuevos tours. Encima, una exhibición de obras relacionadas con Cleopatra en EE UU fue interrumpida hace unos meses por orden judicial al considerar que los objetos eran demasiado valiosos para salir del país. Las autoridades recibían 330.000 euros por cada ciudad visitada por la muestra, además de 720.000 euros por cada 100.000 visitantes, más un 10% de las ventas de regalos y recuerdos.

No sólo el gobierno y los ciudadanos de Egipto necesitan un retorno a la estabilidad, sino también su inigualable patrimonio histórico. Sin embargo, no se vislumbra un final cercano a este periodo tumultuoso.

   +Información: www.cultura.elpais.com


   -Desenterrando al Napoléon egipcio-

      29 de Diciembre de 2013

Un ejército de obreros, uniformados con galabiya (túnica) y turbante, surge repentinamente en el margen derecho de la carretera que bordea los campos verdes y las arenas del desierto camino del Valle de los Reyes. Es media mañana y la tropa se desparrama por las ruinas del templo funerario de Tutmosis III (1490/68-1436 a.C.), el faraón más grande de todos los tiempos. Algunas cuadrillas horadan el suelo del recinto en busca de nuevos hallazgos. Otras, en cambio, acomodan bloques de adobe sobre las malheridas tapias del complejo.

Todos, desde el capataz más avezado al peón más bisoño, rinden cuentas a Myriam Seco, la egiptóloga española que codirige desde 2008 la tarea titánica de recuperar el templo del Napoleón de Egipto 70 años después de las primeras y superficiales exploraciones llevadas a cabo por tres reputados arqueólogos europeos. A punto de concluir la sexta campaña, Seco reconoce que es capaz de ver la grandeza extraviada donde el ojo neófito solo halla restos. "Después de dedicarle tantas horas de trabajo te lo imaginas remontado. Con tres terrazas de grandes dimensiones y unos muros de adobe monumentales y encalados", relata a EL MUNDO la arqueóloga sevillana.

La labor de estas seis temporadas es fácilmente perceptible desde la carretera que cruza el primer patio. Más aún si se recurre a la fototeca. Las instantáneas del lugar tomadas hace una década muestran el perímetro sepultado bajo un manto de tierra y sitiado por las construcciones ilegales. "Estaba totalmente cubierto de arena. Era muy prometedor porque había permanecido abandonado durante siete décadas", recuerda Seco. El equipo ha retirado la capa de polvo y las autoridades han derribado la mayoría de las viviendas cercanas. Pero la misión de rescatar el templo de Millones de Años (como se denomina a los templos funerarios del Imperio Nuevo) dedicado a Tutmosis III ha superado cualquier expectativa. "Se ha triplicado el potencial inicial», asegura la codirectora de un proyecto financiado por el Banco Santander, la Fundación Botín y la compañía mexicana Cemex.

"Fue como dar con un tesoro"

El pronóstico, incluso el más prometedor, saltó por los aires desde el minuto cero. "Al empezar a trabajar encontramos un almacén con más de 2.000 fragmentos de las paredes del templo. Fue como dar con un tesoro", señala Seco, decidida a ampliar los trabajos efectuados en el recinto a finales del siglo XIX y principios del XX por los egiptólogos Daressy, Weigall y Ricke. "Fueron pequeñas campañas. En aquel tiempo se solía excavar parcialmente. El templo nunca ha sido cavado en su totalidad. Ése era nuestro objetivo", detalla la mudira (directora, en árabe), como la llaman los 130 obreros que trabajan en una campaña que comenzó a principios de octubre y se clausura el lunes 30. Unos 30 especialistas de cinco nacionalidades completan la plantilla.

Bajo el sol suave de diciembre, el templo deja ver con precisión sus límites. Por si acaso, Seco dibuja el mapa del reciento sobre la arena. "Son 100 metros de fachada y 150 metros de largo", explica. Sus muros de 5 metros de ancho y 12 metros de altura encierran un recinto varado en la frontera de dos paisajes opuestos: las tres terrazas construidas a diferentes niveles fueron horadadas en la montaña árida de la orilla occidental de Luxor, la antigua Tebas, mientras que el primer pilón (separado hoy del complejo por la carretera) se asienta sobre la fértil tierra del Nilo.

"Es un templo diferente al resto de los de Millones de Años, aunque presenta similitudes con el de Hatshepsut al tener tres terrazas y estar dedicado a Amón y Hathor", dice Seco. Una rampa principal, plantada en el centro del templo, conducía al recién llegado hasta un pórtico salpicado por una decena de pilares, probablemente decorados con estatuas osiríacas del faraón. Y, unos metros más adentro, el peristilo (un patio descubierto rodeado de columnas) se extendía hasta la sala hipóstila y al fondo el santuario, con una capilla consagrada a la Barca de Amón; otras dos capillas al norte y una al sur. "Debió ser una auténtica maravilla", esboza el egiptólogo y miembro del proyecto Javier Martínez Babón, profesor de la Escuela de Egiptología del Museo Egipcio de Barcelona. "Hemos hallado inscripciones y relieves con una policromía que parecen haber sido pintados ayer".

Sólo se ha excavado una tercera parte del templo

La campaña que consume estos días su último hálito ha resultado especialmente fructífera. El equipo ha descubierto un recinto religioso de la época de Ramsés II (1304-1237 a.C.) intramuros del templo, en el segundo patio. De sus estancias se han recuperado dos dinteles, con una representación del sacerdote Jonsu, y una estatua de Tutmosis III tallada en granito negro y partida a la altura de la cintura. "El hecho de que encontremos un complejo que rinde culto a Tutmosis III unos 200 años después de su muerte demuestra que su figura trascendió", subraya Martínez Babón, fascinado porque sea precisamente en la época de Ramsés II, otro monarca de primer orden "que se divinizaba y no dejaba espacio para nadie más". En el segundo patio, junto a la rampa principal, también se ha desenterrado una cabeza de estatua de granito negro. Los estudios preliminares apuntan a que se trata de la figura de una divinidad o un personaje privado.

Hallazgo a hallazgo, emerge la biografía de Tutmosis el grande, el joven que reinó tras el óbito de su tía y madrastra Hashetsup (1508-1458 a.C.) y que reunió la virtud del estratega militar y el gobernante brillante. "Es el gran faraón. Un militar hábil y un gran diplomático y gestor. No se limita a conquistar. También edifica la gran administración que funcionará durante 300 años desde Siria central hasta el norte de Sudán», puntualiza Martínez Babón.

De sus gestas castrenses, dan fe los relieves e inscripciones que un día adornaron los muros del templo. "Aunque fue el arquitecto del gran imperio egipcio, la documentación que se tenía no era demasiada. Hemos dado un paso hacia delante al descubrir la existencia de dos nuevas princesas", confiesa el experto. ¿Cuántas sorpresas esperan bajo tierra? "Hemos excavado una tercera parte del templo", barrunta Seco. Que cada cual haga sus cábalas.

Frenado por la revolución

Myriam Seco aterrizó en 2000 en la otrora turística Luxor, hoy vacía y deprimida por la inestabilidad política que habita Egipto desde hace tres años. Licenciada en Historia Antigua por la Universidad de Sevilla, llegó a Tebas como miembro del proyecto de excavación del templo funerario de Amenofis III. Una década después, coordina junto a Nur Abd el Gafar Mohamed la recuperación del templo de Tutmosis III. El reto carece todavía de fecha de caducidad. "Se necesitan cinco o seis años más para excavarlo completamente, y luego queda la restauración y la museización", dice la arqueóloga, que se doctoró en el Instituto de Egiptología de la Universidad germana de Tübingen. Y es que su desafío, del que habla con un entusiasmo contagioso, es convertir en museo el complejo y abrirlo al público. "La idea es remontar algunas paredes del templo. Tenemos tal cantidad de material que hay que buscar la manera de exhibirlo en su contexto y darle vida", reseña. Atractivos no le faltan al sueño. La excavación, por ejemplo, ha descubierto unos enormes agujeros en la tierra que sirvieron de gigantescos maceteros y que casan con la pasión del rey por la botánica y la zoología y con su afición a coleccionar fauna y flora de sus incursiones militares. "El segundo patio del templo era una zona ajardinada en la que había ocho árboles sembrados en esos orificios. Ese hallazgo cambia radicalmente la imagen del templo y nos da mucho juego a la hora de musealizarlo. Volveremos a plantar los árboles cuando sepamos de que variedad eran", cuenta Seco, miembro de la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla. Uno de los mayores obstáculos será desviar la carretera que cercena el templo y derribar las viviendas levantadas en el ala sur del pilón. "La revolución paralizó el proyecto", cuenta. Lograrlo abriría nuevos horizontes y entregaría a Seco otro terreno ignoto. "El primer patio jamás ha sido excavado. Es tierra virgen, una auténtica joya".

   +Información: www.elmundo.es


   -Egipto pide a Sotheby s que no subaste 23 antigüedades egipcias

      18 de Diciembre de 2013

Egipto ha pedido a la casa de subastas Sotheby s que no subaste 23 antigüedades egipcias supuestamente sacadas del país de manera ilegal, informó hoy el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim.
El ministro señaló, en un comunicado, que la semana pasada solicitó al Ministerio egipcio de Asuntos Exteriores que adopte las medidas pertinentes, después de que su departamento detectara que esos 23 objetos habían sido puestos a la venta.Las autoridades egipcias también pidieron que la Interpol investigue cómo esas piezas fueron sacadas de Egipto y que Sotheby s presente la documentación que pruebe que son de su propiedad.En caso de que no existan esos documentos, el Ministerio de Antigüedades advirtió de que adoptará las medidas necesarias para recuperarlas, y recordó que vigila en internet todo intento de vender piezas arqueológicas egipcias en cualquier lugar del mundo.Según la nota, las 23 piezas son estatuillas, bustos, vasijas y trozos de rocas con inscripciones que datan de diferentes épocas faraónicas.

   +Información: www.noticias.lainformacion.com


   -Thonis-Heracleion, un cementerio de barcos.

      17 de Diciembre de 2013

Se han localizado más de 60 barcos y 700 tipos de anclas en el lecho marino de la antigua ciudad egipcia de Thonis, que emergió de las aguas en el año 2000
En el año 2000, y tras dos años de búsqueda, un equipo franco-egipcio de arqueólogos submarinos, liderado por el francés Franck Goddio, descubrió la ciudad perdida de Thonis-Heracleion, sumergida en la bahía de Abukir, en el delta del Nilo, en Egipto. Heracleion es el nombre griego de la antigua ciudad egipcia de Thonis, que fue el puerto principal del país del Nilo, pero que debió desaparecer bajo las aguas tras un terremoto que arrasó la región hace más de 1.000 años. Thonis-Heracleion fue la puerta y el puerto de entrada a Egipto en el primer milenio a.C., antes de la fundación de Alejandría, cuyo legendario faro no ha sido localizado aún por el equipo de Goddio. Las embarcaciones que se dedicaban al comercio marítimo descargaban sus mercancías en este puerto, tras abonar las tasas correspondientes, y a continuación viajaban por el río Nilo hasta el interior del país.

«Los descubrimientos realizados en Thonis-Heracleion desde 2000, gracias al trabajo de un equipo multidisciplinar y al apoyo de la Fundación Hilti, son muy alentadores. El trazado de la antigua ciudad, con sus puertos, canales y monumentos, está tomando forma y cada año se obtiene información más valiosa», ha comentado recientemente Franck Goddio con motivo de la conferencia internacional Heracleion en el contexto. La economía marítima en el período tardío de Egipto, que se celebró del 15 al 17 de marzo en la Universidad de Oxford.

Los primeros vestigios de la antigua ciudad de Thonis-Heracleion se han localizado a una distancia de 6,5 kilómetros de la actual línea de costa. Actualmente, los buceadores e investigadores están examinando 64 barcos egipcios, que datan entre el siglo VIII y II a.C., muchos de los cuales parecen haber sido expresamente hundidos. Las embarcaciones yacen en el fango del lecho marino y, según los investigadores, presentan un excelente estado de conservación. Se han detectado 700 tipos diferentes de anclas antiguos que podrían representar la mayor colección náutica del mundo antiguo.

«El estudio ha revelado un enorme paisaje sumergido que incluye los restos de al menos dos antiguos asentamientos de gran importancia, situados en una parte del delta del Nilo surcada por vías navegables naturales y artificiales», ha explicado Damian Robinson, director del Centro de Arqueología Marítima de la Universidad de Oxford (OCMA). «Una de las preguntas clave es saber por qué varios de estos cementerios de barcos fueron creados cerca del puerto. El barco 43 parece que forma parte de un grupo más amplio formado por un mínimo de diez navíos, un gran cementerio de barcos situado aproximadamente a una milla de la desembocadura del Nilo. No debió tratarse de un simple abandono de barcos, sino una forma de bloquear el paso a naves enemigas para que no accedieran a la ciudad portuaria. Aunque la interpretación resulte atractiva, también debemos considerar si estos barcos se hundieron con el fin de reclamar ciertas propiedades», añade.

El Centro de Arqueología Marítima de la Universidad de Oxford (OCMA), fundado en 2003, colabora en el proyecto con el Instituto Europeo de Arqueología Submarina (IEASM), que a su vez coopera con el Ministerio de Antigüedades de Egipto. Sanda Heinz, de la Universidad de Oxford, ha descubierto más de 300 estatuillas y amuletos sumergidos en Thonis-Heracleion, pertenecientes al período tardío y helenístico de Egipto. En la mayor parte de las figuras aparecen representadas divinidades como Osiris, Isis y su hijo Horus. «Estas figuras fueron producidas en masa en varios períodos a una escala nunca vista hasta ahora. Estos hallazgos sugieren que fueron realizadas principalmente para los egipcios. Sin embargo, hay indicios que muestran que algunos extranjeros también las compraron y se las llevaron a templos en el extranjero», ha anunciado Sanda Heinz.

   +Información: www.nationalgeographic.com.es


   -Arqueólogos canarios investigan la monumental tumba de un alto cargo de Tebas

      17 de Diciembre de 2013

El arqueólogo Miguel Ángel Molinero expondrá en Tenerife los resultados de la primera campaña de excavación en la tumba TT 209 en Luxor, construida en un valle o "wadi" -un emplazamiento poco habitual- para sepultar a un alto cargo de Tebas y en la que se ha descubierto una entrada monumental.

Ésta entrada gigantesca, denominada "portada-nicho", es específica de las tumbas-templo tebanas de las dinastías XXV y XXVI, es decir, entre el 755 y el 525 antes de la era, y ha sido el descubrimiento más significativo de esta primera campaña, según se explica en la página en internet de los Museos del Cabildo de Tenerife.

Precisamente este miércoles en el Museo de la Naturaleza y el Hombre hablará Miguel Ángel Molinero, que es profesor titular de Egiptología en la Universidad de La Laguna, sobre la misión arqueológica en la que participa el centro docente y los objetivos de esta primera campaña en la tumba-templo TT209, situada en Asasif Sur, en la orilla occidental de Luxor.

En julio de 2012 tuvo lugar el inicio de las excavaciones arqueológicas en el denominado "Proyecto dos cero nueve" en esta tumba que pertenece al Periodo Tardío, en el Alto Egipto.

Fue creada en un valle, una ubicación que no es habitual y uno de los objetivos del proyecto es el de intentar explicar este emplazamiento.

La información disponible de la tumba hasta ese momento era muy escasa y la carencia más significativa es la del nombre de su propietario, pues se ha atribuido a Seremhatrekhyt.

Sin embargo, hoy los egiptólogos saben que este término es un título administrativo -significa literalmente "funcionario al frente del pueblo"- y, por tanto, ése era uno de los cargos de quien encargó la tumba, pero no su nombre propio.

La documentación más importante que se disponía de esta tumba eran los planos y alzados trazados por un arquitecto, Dietheln Eigner, en la década de 1970, que fueron realizados sin excavar, sino reptando sobre los escombros.

Los arqueólogos de la misión canaria que excava la tumba -que mide unos 125 metros cuadrados- han trabajado en su primera campaña sobre un momento del que no aparecía referencia alguna en las narraciones de viajeros antiguos ni en las obras de los primeros egiptólogos del siglo XIX.

Sólo se menciona esta tumba-templo en un artículo de Richard L. Mond en 1902, quien en su primera estancia en Egipto trabajó en varios lugares de la orilla occidental en Luxor y que sólo le dedicó un párrafo en el que alude a que había excavado dos pozos funerarios que había encontrado vacíos.

También señalaba que en el invierno de 1903 había recogido una mesa de ofrendas y varias figurillas funerarias de un hombre llamado Padiamon.

Este nombre, Padiamon, está ligado a las figurillas funerarias encontradas en sala hipóstila pero no hay seguridad de que pertenecieran al propietario de la tumba, pues podían haber formado parte del ajuar de uno de sus familiares enterrados en cámaras o pozos funerarios secundarios o bien testimoniar una reocupación posterior.

   +Información: www.eldia.es


   -Una momia egipcia en un cubo de basura en París.

      13 de Diciembre de 2013

Una momia egipcia rescatada de la basura protagoniza estos días la última campaña para recaudar fondos de la Fundación del Patrimonio Nacional francés. Conocida como la momia Ta-Iset de Rueil-Malmaison, por el hecho de haber sido descubierta en 2001 en dicho suburbio parisino, se trata de una antigüedad que los expertos datan entre los siglos I y III antes de Cristo y que precisa ser restaurada de urgencia.

¿Cómo fue a parar a la escombrera? ¿Quiénes han sido sus propietarios durante los últimos años y por qué se deshicieron de ella? ¿Quién la trajo a Francia y cuándo? Son algunos de los misterios que rodean la venerable mortaja de lo que aparentemente es una niña de 5 años que habría nacido entre la época de Ptolomeo y la llegada de los romanos a orillas del Nilo.

Según los habitantes de Rueil-Malmaison (en el departamento de Hauts-de-Seine, al oeste de la capital gala), la historia de su momia es digna de las más fantásticas leyendas egipcias. Al parecer, una mujer desconocida llegó en 2001 al Cuartel Guynemer, enfrente del cual hay contenedores para el reciclaje, y preguntó a los presentes dónde podía tirar un voluminoso paquete alargado. «¿Es un muerto?», bromeó alguien. «No, es una momia», explicó la anónima ciudadana.

Para los agentes de Protección Civil, que ya entonces ocupaban esta antigua sede de la guardia suiza, aquello supuso «un auténtico engorro», como bien recuerda Jean-Louis Parichon, presente aquel día y hoy adjunto al jefe del servicio. «Enseguida nos dimos cuenta de que era un objeto extraordinario. Algunos pensaron que podría ser de verdad un cadáver y dudamos en llamar a la Gendarmería. Otros se preguntaban si era una falsificación. Hubo incluso quien sugirió ponerla a la venta en eBay... Al final, decidimos entregarla al Museo de Historia Local», explica Parichon.

Una restauración de 15.000 euros

Durante meses, los eruditos del Museo del Louvre analizaron el hallazgo para determinar que era auténtico. En el pequeño ataúd de madera clara, la radiografía reveló un cuerpo entero de 92,5 centímetros de altura, envuelto en vendas y con el esqueleto bien conservado. Algunas inscripciones funerarias permitieron a los egiptólogos incluso darle un nombre a esta niña que debía de pertenecer a la clase media: Ta-Iset, que en el idioma de los faraones significa La de Isis, en honor a la diosa protectora de la mitología egipcia.

Según las especulaciones de los historiadores, este tesoro podría haber sido traído de Egipto por el General Noël Varin-Bey: un oficial de Napoleón Bonaparte que luego serviría durante dos décadas al servicio del virrey de Egipto, Mehmet Ali, llegando a fundar en Gizeh una escuela de caballería. De vuelta al Hexágono en 1857, el veterano militar se había instalado en Rueil-Malmaison trayendo consigo a Ta-Iset como recuerdo de su larga estancia en aquel país. Luego sus herederos, no sabiendo qué hacer con tan excéntrico souvenir, se habrían deshecho de él.

«Llamada a filántropos: ¿quiere usted contribuir a restaurar una auténtica momia egipcia?», pregunta la web de Patrimonio Nacional. En el site, se explica que los gastos de reparación de tan curiosa antigüedad ascienden a 15.450 euros, de los cuales el municipio correrá con 5.000 euros y la región de Ile-de-France con otros 4.000. El resto habrá de cubrirse con suscripción popular y con dinero de la Fundación, que se ha comprometido a aportar el capital que falte siempre que la iniciativa ciudadana cubra al menos un 5% del coste total presupuestado.

«Esta es la primera vez que abrimos una suscripción para una momia. No tengo duda de que va a ser un éxito dada la historia tan curiosa del objeto», señala Mary Tozer, gerente de proyectos de Patrimonio Nacional. La restauración consistirá en consolidar el cartón y reforzar los textiles del vendaje, además de una limpieza general, y correrá a cargo del Centro de Investigación y Restauración de los Museos de Francia (C2RMF) con sede en Versalles.

Para cuando se complete a finales de 2014, el Museo de Rueil-Malmaison ya tiene preparada una sala especial con todos los requisitos para la óptima conservación de la antigüedad. «Las momias son frágiles y necesitan unas condiciones de almacenamiento óptimas: humedad del 50%, temperatura de entre 18 y 20 grados», comenta a AFP Marie Aude-Picaud, la directora de la institución. Arrancada de su tierra natal hace más de 3.000 años, Ta-Iset podrá entonces descansar en paz. La única diferencia es que dormirá a orillas del Sena, en vez de al borde del Nilo.

   +Información: www.elmundo.es


   -La estatua de la hermanastra de Tutankamón será restaurada por daños sufridos.

      11 de Diciembre de 2013

Una importante estatua de la hermanastra del faraón Tutankamón será restaurada por los daños sufridos tras ser robada del museo de Malaui (al sur de El Cairo) y recuperada recientemente, informó un responsable del Ministerio de Antigüedades.

«La pieza se rompió en tres trozos y fue hallada escondida en un lugar del zoco cairota de Jan al Jalili -en el casco histórico islámico-, pero ahora se encuentra en un almacén para ser restaurada antes de volver a exhibirla», precisó el jefe del departamento de Museos del ministerio, Ahmed Sharaf.

Sharaf explicó que la estatuilla de Ankesenamon (o Ankesenpaton) fue robada por tres hombres en el museo de la ciudad de Malaui, situada en la provincia de Minia, a unos 250 kilómetros de El Cairo, y uno de ellos la mantenía oculta en Jan al Jalili para venderla.

Fuentes de seguridad citadas por la agencia de noticias egipcia Mena informaron de que un fontanero de Minia robó la pieza y que otros dos hombres, uno de ellos también de Minia y otro que trabaja en una cafetería en El Cairo, le ayudaron a ocultarla.

El ministro de Antigüedades, Mohamed Ibrahim, anunció el domingo pasado en un comunicado la recuperación de la estatua y destacó que estaba considerada como una de las piezas más importantes del museo de Malawi.

Asimismo, reveló que la recuperación de la estatuilla se produjo después de que uno de los integrantes del grupo de ladrones, que fue detenido por la policía, confesara el lugar donde la mantenían oculta. El ministro señaló también que hasta ahora han recuperado 800 piezas de un total de 1.050 que fueron robadas del museo.

   +Información: www.abc.es


   -Descubiertas dos tumbas de la época grecorromana en el noreste de Egipto.

      11 de Diciembre de 2013

Expertos egipcios han descubierto dos tumbas de la época grecorromana (332 a.C.-395 d.C.) en la provincia de Ismailiya, al noreste de El Cairo, informó hoy el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim.
El ministro precisó en un comunicado que el hallazgo fue hecho en la zona del cementerio romano de Al Qantara Sharq y data del siglo I de la era cristiana.Asimismo, señaló que una estela con inscripciones griegas descubierta dentro del lugar indica que la tumba pertenece a un sacerdote llamado Mina y que era uno de los habitantes de la antigua ciudad romana de Sila.Ese mausoleo, que está construido con ladrillos y posee un techo abovedado, tiene una longitud de 6,5 metros y una anchura de 2,5, así como una profundidad de dos metros.Ibrahim destacó que el sitio está decorado con una figura esculpida del sacerdote de pie frente a la diosa faraónica Isis.Por su parte, el jefe del departamento de Egiptología del ministerio, Mohamed Abdel Maqsud, indicó que la segunda tumba está edificada con losas de piedra caliza, y que los arqueólogos todavía no han logrado identificar a la persona que fue sepultada en el lugar.Los expertos encontraron dentro del mausoleo una cantidad de piezas de cerámica que datan de la dinastía grecorromana de los ptolomeos, que ayudarán a conocer más detalles sobre el difunto.Asimismo, Maqsud reveló que el lugar del descubrimiento sufrió anteriormente intentos de excavaciones por parte de una banda de ladrones de antigüedades, quienes fueron detenidos por las fuerzas de seguridad.

   +Información: www.noticias.lainformacion.com


   -'La aguja de Cleopatra', el obelisco egipcio de New York, a estudio en el Met.

      05 de Diciembre de 2013

El obelisco egipcio que preside uno de los rincones más visitados de Central Park en Nueva York, conocido como "la aguja de Cleopatra", y la simbología de estos monumentos a lo largo de la historia ocupan la exposición que a partir de mañana y hasta el 8 de junio de 2014 se puede ver en el museo Metropolitan.

¿Qué tiene el obelisco que ha servido para proteger templos egipcios, seducir a papas católicos, presidir plazas en París o Londres y simbolizar la democracia de Estados Unidos en Washington?

"Ese es el sentido de esta exposición. Hacer entender que hay una larga historia detrás y su sentido cambia todo el rato. Empieza como un símbolo solar en Egipto, para proteger la entrada de los templos. Cuando César fue a Egipto estaba muy interesado en ese monumento. Creo nuevos y algunos se los llevó a Roma", explica a Efe la comisaria de la exposición Diana Craig Patch.

Esta muestra está presidida por una videocreación que observa cómo la luz afecta a lo largo del día a esa "aguja de Cleopatra" y por relieves de la época de Tutmosis III, la misma de la que procede el único obelisco egipcio de los Estados Unidos.

También se pueden observar en ella los grandísimos libros que se escribieron sobre el obelisco en la era napoleónica. "Cuando Napoleón viajó a Egipto llevó con él 200 científicos, historiadores del arte y artistas, para estudiar el país casi palmo a palmo", asegura Craig Patch.

E incluso se reflexiona sobre cómo existe un simbolismo fálico en esta columna que emerge de la tierra y se erecta hasta el cielo. "Es un concepto moderno, pero no cabe duda de que en Egipto lo reconocían como un símbolo de generación. El triángulo que corona a todo obelisco es en homenaje al dios Re, fuente del mundo", asegura la comisaria.

Esas connotaciones no impidieron que la iglesia católica asumiera el monumento como suyo también, como puede verse en la plaza del Pueblo, en Roma, o en la de San Pedro del Vaticano.

"En el Renacimiento, los papas decidieron reconfigurar Roma, cambiaron la disposición de las calles y encontraron sepultados varios obeliscos. Le gustó el monumento y lo colocaron en muchas de sus plazas. Era para ellos un símbolo de una antigua civilización que dura mucho tiempo. Un símbolo que unía tierra y cielo, poder y eternidad".

Y no impide, tampoco, que dos de los más conocidos tengan ese nombre de "la aguja de Cleopatra", aunque nunca estuvieran realmente vinculados a la emperatriz de la famosa nariz. Uno de ellos se encuentra en Londres y el otro en Nueva York. Pero, ¿cómo llegaron unos obeliscos del siglo XV antes de Cristo a ambas ciudades?

El virrey de Egipto, Ismail Pasha, donó a ambos países las históricas piezas, erigidas en la ciudad de Heliópolis y de 21 metros de altura, para estimular el interés de los inversores ingleses y estadounidenses en el país de las pirámides, que en aquel 1881 había perdido el atractivo de otras épocas.

En lo referido al obelisco que sigue presidiendo casi 125 años después Central Park, se tardaron solo en trasladarlo desde Staten Island hasta Manhattan seis meses y solo pudo ser colocado gracias a la ayuda económica del millonario William H. Vanderbilt, por lo que la implicación de los grandes capitales de Nueva York en el arte y cultura egipcios fue un éxito inmediato.

   +Información: www.elconfidencial.com


   -La gran dama de Egipto

      03 de Diciembre de 2013

Todas las biografías y perfiles dedicados a Amelia Edwards (1831-1892) la llaman madrina de la Egiptología o la gran dama del Nilo, aunque solo viajó por Egipto una vez y la única excavación en la que intervino fue más un divertimento que un trabajo arqueológico formal. La periodista y escritora inglesa debe estos sobrenombres a que fundó el Egypt Exploration Fund, histórica institución científica que sigue en activo con el nombre de Egypt Exploration Society, y patrocinó la primera cátedra de Egiptología creada en Reino Unido. Además, fue una divulgadora formidable que pronunció decenas de conferencias, escribió centenares de artículos y presentó ponencias en congresos especializados, en un entorno académico exclusivamente masculino.
Amelia Ann Blanford Edwards nació en Londres. Fue la hija única de un matrimonio tardío, para los convencionalismos de la época (al casarse él tenía 43 años y ella 30). El padre, Thomas, había sido militar y en su historial destacaba que había combatido a las órdenes de Wellington en la Peninsular War, es decir, la Guerra de la Independencia española. Dejó las armas a causa de su mala salud y trabajó como empleado de banca. La madre, Alicia, era una culta mujer irlandesa que se dedicó a educar en casa a su hija.
Amelia estuvo más unida a su madre que a su padre. Thomas era un hombre frío, distante, ausente y pensativo, ligeramente depresivo, como explica Brenda Moon en la detalladísima biografía More Usefully Employed: Amelia Edwards, Writer, Traveler and Campaigner for Ancient Egypt (Egypt Exploration Society, 2006). La relación de la hija con el padre nunca fue cálida, pero tampoco hostil. Thomas dio carta blanca a su esposa para que educara a la pequeña según su libre criterio, y Alicia se aplicó en ello. Amelia fue una chiquilla "precoz entre las precoces": Como ella misma recordaría, “estaba siempre escribiendo o pintando, cuando otras niñas estaban jugando con muñecas o casas de muñecas”.
Empezó a escribir a los 4 años y a los 7 vio publicado su primer poema en un periódico local. La composición se titulaba Los caballeros de la Antigüedad, un primer indicio de la inclinación por el pasado remoto que Alicia se preocupó por cultivar. Madre e hija viajaron juntas a Irlanda cuando la niña tenía 10 años. Amelia recordaría siempre la impresión que le causaron las ruinas, torreones y castillos que visitó. Egipto apareció en sus lecturas infantiles a través del libro Manners and Customs of the Ancient Egyptians, de Sir John Gardner Wilkinson.
A los 12 años Amelia publicaba sus escritos con regularidad, pero entonces destacaba más por su habilidad para el dibujo y su talento musical de organista y cantante. Sus padres decidieron que no se dedicara a los pinceles porque, según una creencia común entonces, el óleo era tóxico. Aunque como intérprete musical su calidad era notable, ella misma fue consciente de que no llegaba a ser brillante, por lo que decidió dedicarse a la escritura. A partir de 1850 comenzó a publicar de forma profesional. En 1853, a los 22 años, cobró su primer pago por un relato corto, Annette. Su firma se hizo habitual en las revistas Chambers Journal, All The Year Round y Household Words, esta última editada por Charles Dickens.
Además, trabajó como redactora de los periódicos Saturday Review y Morning Post, para los que cubrió todo tipo de áreas, salvo sucesos y crónica parlamentaria. Amelia debutó como novelista con My Brothers Wife (1855). Sus primeras obras se vendieron bien, pero fue Barbaras History (1864), una historia de bigamia, la que la convirtió en lo que hoy llamaríamos una autora de best-sellers y entonces se describía como escritora de “libros para leer en el tren”. A los 24 años era económicamente independiente.

Libre y con recursos

El padre y la madre de Amelia murieron en abril de 1860, con apenas una semana de diferencia. La escritora se quedó sola. Tenía una prima, también escritora, Mathilda Bethan-Edwards, con la que no se llevaba bien y con la que no le gustaba nada que la confundieran. Había tenido un novio, un tal Mr. Bacon, con el que llegó a estar comprometida a pesar de que no sentía el más mínimo afecto por él y del que se deshizo en cuanto pudo. En plena era victoriana, cuando las féminas pasaban de la tutela de los padres a la del marido, Amelia Edwards era una mujer libre y con recursos.
Comenzó a viajar. Recorrió los Dolomitas acompañada por Lucy Renshaw (1833-1913), su amiga íntima y muy probablemente compañera sentimental, a la que Amelia se referirá en sus escritos como L. De aquel recorrido salió su primer libro de viajes, Untrodden Peaks and Unfrequented Valleys (1873), un éxito editorial. La pareja se trasladó al sur de Francia, con intención de pintar paisajes. Pero el mal tiempo arruinó el viaje. Hubo que buscar un destino alternativo y, sobre todo, soleado y cálido. La opción de moda era Egipto.
Amelia y Lucy llegaron a El Cairo el 29 de noviembre de 1873. En un tiempo en el que las damas se desvivían por vestir con elegancia extrema y lucir un cutis blanco como la porcelana, es fácil imaginar la impresión que debía de causar en un salón repleto de gente bien la irrupción de la pareja, de apariencia algo desarreglada y con la piel curtida y quemada por el sol. La escritora disfruta recreando la escena, ambientada en el Shepheards Hotel cairota, en el primer capitulo de Mil millas Nilo arriba (1877), el libro en el que narra su aventura por Egipto. Ilustrado con sus propios dibujos, es un clásico de la abundante literatura de viajes del siglo XIX del que existe una estupenda versión en castellano (traducción y prólogo de Rosa Pujol, editado por Turismapa en 2003).
Mil millas Nilo arriba es el libro de viajes victoriano perfecto. Desborda colorido y exotismo, tiene un inevitable tono colonial y está escrito con medida jocosidad y erudición. No hay biografía o artículo sobre Edwards que no destaque o incluso cite en extensión su descripción de los mercados de El Cairo, en sí misma una obra maestra de la literatura viajera. Abundan además las pinceladas de humor, entre las que destacan las referidas a los camellos, animales que a la autora le resultan odiosos y dotados de extrañas articulaciones cuya única función parece ser jorobar -y nunca mejor dicho- al jinete. De los camellos explica Edwards que tienen cuatro marchas: un paso corto, otro más largo "que disloca cada hueso de tu cuerpo; un trote que te reduce a la imbecilidad; y un galope que es la muerte súbita".
Sin embargo, el libro, es la historia de una transformación, la de una periodista en una egiptóloga devota. A medida que Amelia Edwards narra su viaje Nilo arriba a bordo del Philae, una embarcación de vela de fondo plano alquilada junto a otros tres viajeros, revela cómo el mero gusto por el exotismo va siendo sustituido por el afán de saber, luego de investigar y, por fin, por la preocupación por el estado y la preservación de los monumentos.
La primera visita a las Pirámides de Giza es casi una revelación: "La primera imagen de las Pirámides que muchos viajeros tienen hoy en día es desde la ventanilla del tren cuando llegan de Alejandría; y no resulta impresionante. No deja sin respiración como, por ejemplo, la vista de los Alpes desde la línea de Neuchâtel, o el perfil de la Acrópolis de Atenas cuando uno la reconoce desde el mar. (…) Pero cuando al fin se llega al borde del desierto, se sube la pendiente de arena, y se alcanza la plataforma rocosa y la Gran Pirámide se eleva sobre nuestras cabezas dominando todo con su majestuosa masa, el efecto es tan repentino como abrumador. Oscurece el cielo y el horizonte. Oscurece a todas las otras pirámides. Oscurece todo, excepto el sentimiento de respeto y admiración". Ante el desconcierto de guías y acompañantes, Amelia y Lucy deciden limitarse a contemplar la majestuosidad del edificio y la proyección de su sombra descomunal, sin entrar en él, sin visitar nada.

Excavación en Abu Simbel

El viaje Nilo arriba será lento. No solo porque la embarcación navega contra corriente, sino también porque Amelia impone a sus a menudo desesperados acompañantes todas las paradas indicadas por la guía Handbook for Travellers to Lower and Upper Egypt, de John Murray. El punto culminante del viaje es Abu Simbel, donde la expedición se detendrá 18 días por deseo de la escritora, no sin las protestas de los demás viajeros, Andrew McCallum -artista a quien ella se refiere como el Pintor- y el señor y la señora Ayr -la Pareja feliz formada por la Pequeña Dama y el Hombre Ocioso-.
En Abu Simbel, Amelia Edwards vivió su única experiencia de arqueología de campo, o algo parecido. McCallum descubrió lo que parecía ser el acceso a una cámara excavada en la roca, cubierta por la arena. Avisó a la escritora y al poco tiempo toda la expedición se afanaba en despejar con las manos el hipogeo, con la ilusión de que se tratara de una tumba intacta. A pesar del arrebato excavador, Amelia se detuvo un momento. Sentada sobre sus talones, con la falda remangada y el sombrero vuelto y se preguntó "¿qué pensarían en casa si nos vieran así?". La cámara no era una tumba, sino una pequeña capilla; no albergaba grandes tesoros, pero sí estaba decorada. McCallum envió una nota a The Times de Londres dando cuenta del hallazgo. También escribió los nombres de los viajeros en una de las paredes, una práctica común en la época pero que disgustó a Amelia, que ya había comenzado a preocuparse por la conservación de los monumentos.
En Mil millas Nilo arriba, escribe: "Las pinturas murales que tuvimos la suerte de admirar en toda su belleza y frescura se encuentran ya muy deterioradas. Este parece ser el destino de todos los monumentos egipcios, grandes o pequeños. El turista graba en ellos nombres, fechas y hasta caricaturas. El estudiante de egiptología aplica papeles humedecidos que borran cualquier vestigio de los colores originales. El coleccionista se lleva cualquier cosa de valor que pueda adquirir y el árabe las roba para vendérselas. Entretanto, la labor de destrucción avanza a un ritmo imparable, sin que nadie se oponga. Cada día se añaden más casos a la lista de inscripciones mutiladas y de pinturas y estatuas desfiguradas. (…) Cuando es la propia ciencia la que abre el camino a la destrucción, ¿debe extrañarnos que la ignorancia siga sus pasos?".
Ya en casa y con el libro publicado, aclamado por la crítica y muy bien vendido, Amelia Edwards se planteó la posibilidad de fundar una institución dedicada a patrocinar excavaciones en Egipto. En diciembre de 1879 apareció una carta del arqueólogo suizo Édouard Naville en el Morning Post que exponía la necesidad de financiación para los trabajos arqueológicos en el país del Nilo, en bancarrota y cuyas excavaciones propias, dependientes de la autoridad de Mariette (que sería sustituido a su muerte en 1881 por Maspero), prácticamente se habían detenido. La exportación de antigüedades había sido frenada y eso desanimó a los patrocinadores, la mayor parte de los cuales solo pretendía engrosar sus colecciones.
Aquella carta fue algo así como el pistoletazo de salida para la creación del Egypt Exploration Fund (EEF), en 1882. La iniciativa partió de la alianza formada por Amelia y un historiador, Reginald Poole, que trabajaba en el Museo Británico como especialista en numismática, pero que estaba interesado en Egipto porque había pasado su niñez allí con su tío, el arabista Edward William Lane. Aunque parezca sorprendente, la fundación de una institución consagrada a financiar las excavaciones en Egipto no fue bien recibida en el reducido mundo de los egiptólogos ingleses. Sin salir del mismo Museo Británico, el especialista más veterano del centro, Samuel Birch, se mostró contrario al proyecto. Sin embargo, la iniciativa recibió el apoyo del arzobispo de Canterbury, el gran rabino de Londres, el poeta Robert Bowning y Sir Henry Layard, el descubridor de Nínive, entre otros. El primer dinero vino del muy abultado bolsillo de Erasmus Wilson, cirujano eminente y muy rico que había patrocinado el traslado de la Aguja de Cleopatra, un obelisco de Tutmosis III de 80 toneladas, desde Egipto hasta Londres.

Los apoyos religiosos se explican porque la institución pretendía centrar sus esfuerzos en el Delta, región hasta entonces descuidada por los arqueólogos y en la que Naville quería localizar las ciudades que, según el Libro del Éxodo, el faraón había hecho construir a los hebreos. Un folleto editado para captar donantes presentaba así el proyecto: "Acaba de crearse una sociedad destinada a colaborar con el doctor Maspero, director del Servicio de Antigüedades y Arqueología de Egipto, en su labor exploradora. La sociedad pretende llevar a cabo excavaciones en lugares relacionados con la Biblia y el mundo clásico, sin contravenir la ley egipcia, la cual estipula que los hallazgos pasarán a integrarse en la colección del Museo Bulak".
Trabajo sobrehumano
Sin dejar su trabajo de novelista, Amelia Edwards se convirtió en la secretaria honoraria del EEF. Un cargo que de honorario tuvo poco, porque para ella supuso tener que escribir cientos de cartas pidiendo fondos, redactar artículos de divulgación para dar a conocer los hallazgos de las excavaciones patrocinadas, pronunciar conferencias y presentar ponencias en congresos. Una labor que refleja una capacidad de trabajo casi sobrehumana.
La primera excavación fue dirigida por Naville, que contó como ayudante en su segunda temporada con Flinders Petrie, un fichaje personal de Amelia, con el que le unió una amistad blindada que sobrevivió a las tensiones que atravesó la institución. El cambio de la Ley egipcia de antigüedades, que permitiría el reparto de los hallazgos al 50% entre Egipto y los patrocinadores de cada expedición, animó a los suscriptores y socios. En 1885 el EEF mantenía tres excavaciones abiertas. Petrie había descubierto Naukratis y Naville excavaba en Bubastis. Al año siguiente, Petrie dimitió al estar en desacuerdo con los administradores de EEF.
Entre 1889 y 1890 la escritora realizó una gira de 120 conferencias por Estados Unidos, la mayoría de ellas en auditorios abarrotados y muchas para asociaciones de mujeres. Edwards reelaboró y reunió aquellas charlas en un libro, Pharaohs, Fellahs, and Explorers (1891). Menos colorido que Mil millas Nilo arriba, es un estupendo resumen del estado de la Egiptología a fines del XIX en el que expone su forma de entender la arqueología como una ciencia que no tiene que ver con el romanticismo ni con “encontrar cosas”, y sí con un estudio serio y sistemático de los restos materiales de las culturas antiguas. Se trata de su texto arqueológico más importante, junto a la traducción del Manual of Egyptian archaeology de Maspero, con el que hizo amistad y que curiosamente, era lector de sus novelas.
Amelia Edwards murió de gripe el 15 de abril de 1892, después de haber superado una fractura mal curada de un brazo y un cáncer de mama que le costó la pérdida de un pecho. La muerte dio paso a su última aportación a la arqueología: la fundación y dotación de la primera cátedra de Egiptología del Reino Unido, en el University College de Londres, la única universidad británica que por entonces admitía alumnas. La novelista hizo que los requisitos para acceder a la plaza fueran tan limitados que solo podía haber un candidato capaz de cumplirlos. Flinders Petrie fue el primer Edwards Professor of Egyptian Archaeology and Philology, entre 1892 y 1933.
"A veces me han preguntado cómo es que yo, una novelista, y por lo tanto una estudiante profesa de los hombres y su forma de ser actual, puedo tener tan vivo interés en los hombres y las costumbres de hace cinco o seis mil años -escribió Amelia Edwards-. Pero es precisamente porque estos hombres de hace cinco o seis mil años tenían modales, un lenguaje escrito, una literatura, una escuela de arte y un gobierno establecido por lo que los encontramos tan interesantes".

   +Información: www.elcorreo.com


   -Auguste Mariette, el excavador furtivo

      27 de Noviembre de 2013

La egiptología le debe mucho a Auguste Mariette. Además de fundar el que ahora es el Museo de El Cairo, consiguió convencer a las autoridades turcas que gobernaban Egipto para que crearan la Dirección de Excavaciones, luego Servicio de Antigüedades y hoy Consejo Supremo de Antigüedades, el organismo encargado de gestionar la arqueología en el país del Nilo, hasta entonces abierto al saqueo sistemático y a la caza de tesoros. Mariette fue su primer director, un puesto que pudo alcanzar gracias, sobre todo, a la fama que le dio el descubrimiento del Serapeum de Saqqara, la inmensa necrópolis subterránea en la que en la Antigüedad eran enterrados los toros sagrados Apis. Un hallazgo que pudo realizar recurriendo a una práctica ilícita que después él mismo perseguiría: el furtivismo.
Auguste Mariette (1821-1881) solía explicar que llegó a la egiptología por culpa de un pato: "El pato egipcio es un animal peligroso: de un picotazo te inocula el veneno y ya eres egiptólogo de por vida". El ave al que se refiere es en realidad el jeroglífico que la representa, signo con el que empezó a familiarizarse cuando recibió en 1842 los papeles y apuntes de su primo Nestor L Hôte, dibujante de Champollion, con el encargo de catalogarlos tras su muerte. Hasta entonces era un maestro de escuela que se dedicaba a escribir notas históricas en la prensa de su ciudad, Boulogne-sur-mer (Departamento del Paso de Calais, Francia).
El trabajo con la documentación de L Hôte le lleva a estudiar la Gramática y el Diccionario de Champollion. Su ciudad cuenta con un museo que dispone de una sala dedicada a Egipto, por lo que empieza a practicar la lectura de los jeroglíficos sobre un sarcófago proveniente de la colección de Vivant Denon. Mariette ignora que los signos que lo decoran habían sido repintados al azar, para hacer bonito, por lo que en realidad está intentando leer un galimatías sin sentido. El futuro egiptólogo está a punto de tirar la toalla hasta que descubre que el problema no es su incapacidad para leer jeroglíficos precisamente, sino el capricho estético de un coleccionista. En realidad, a base de cabezonería, ha alcanzado un nivel más que aceptable en la lectura de la antigua escritura egipcia.
El todavía maestro, casado y con un hijo recién nacido (tendrá nueve), decide probar suerte y ofrecer sus servicios como egiptólogo al Ministerio de Instrucción Pública en 1846. Es rechazado. También escribe con insistencia a los sucesores de Champollion en la cátedra de Egiptología del Colegio de Francia hasta que logra que le consigan un puesto en el Louvre. Mariette es contratado en 1849 como auxiliar de conservación de antigüedades egipcias. Suena muy bien, pero su trabajo consiste en escribir las etiquetas que identifican las piezas por 166,6 francos al mes, menos que su sueldo de maestro y viviendo además en París. Mariette tiene tres hijos pequeños y una mujer, Eléonore, no muy contenta con la situación.

Etiquetar esfinges y estatuillas está muy bien, pero Mariette quiere viajar a Egipto. Su oportunida